miércoles, 15 de abril de 2015

¿La PBA para el FpV? Todas las internas y Pagni enojado con Jesica Cirio

La PBA es la madre de todas las batallas –dicen–, y certifica Andy Tow con su Imperativo Bonaerense. Sólo se quebró la regla cuando la Alianza triunfó a nivel nacional y el PJ, con Ruckauf, a nivel provincial. Y que cuente De la Rúa cómo fue tener a Rucucú soplándole la nuca.

De cara a este 2015 tenemos a la PBA, como dijimos, partida en tres. Y será la madre de todas las batallas, pero en primera vuelta sólo puede definir a favor del PJ-FpV. En caso de ballotage, sí, será absolutamente determinante. Según sea el encuestador al que consultemos, nos dirán que en el distrito, Scioli, Massa y Macri se encuentran en distinto orden pero en relativa paridad. Claro, a nivel partidario las cosas no son iguales, y mientras Massa y Macri “son” todos los votos del FR y el PRO, los del FpV son más que sólo los de Scioli. A nivel gobernador puntean los precandidatos del oficialismo y, si analizáramos un escenario estático, podríamos decir que habrá un gobernador del peronismo oficialista que deberá convivir con Scioli, con Macri o –con menos chances– Massa. En el primer caso, podríamos hablar de un revival de la relación Scioli–Cristina. En el segundo, Ruckauf–De la Rúa y, en el tercero, un escenario símil Duhalde–Menem en el mejor de los casos. Pero claro, eso sería mesa de arena y la realidad se empeña en ser dinámica, inasible, sorprendente o, para resumir, estamos todos más o menos en pelotas y a los gritos.

Las PASO primero, pero antes los cierres de lista y el camino que resta para el 22 de junio determinarán el escenario de octubre. Pero la interna (o las internas) de la PBA presentan algunos bemoles que merecen atención.

Massa, la Renovación y el Sídrome De Narváez.

Cuando en 2013 el destacado comentarista, don Capitán Medibacha, planteaba que un triunfo opositor en PBA podría generar las condiciones para un nuevo triunfo del oficialismo en 2015 podía parecer voluntarista. A la luz de las actuales circunstancias lo parece menos. A esa hipótesis respondíamos: “…Existe, evidentemente, un desafío al modo de –y a la conducción de– CFK (…) que es lógico. Lo sostenía cuando se hablaba del desafío de Scioli (…) ¿por qué no habrían de demostrar ganas tipos que tienen con qué bancar sus aspiraciones? Massa las tendrá, ahora, si gana. Y aún si no, porque demostró vocación. Pero no sería determinante tampoco para él, como no lo fue para De Narváez, ya que antes -luego- debería demostrar, por ejemplo, capacidad para conducir un bloque (…) Además deberá demostrar cuánta muñeca y qué tiene para ofrecer hacia el interior del peronismo, tarea que determinará su futuro, porque aquello que puede ser suficiente en la PBA (…) no es suficiente a nivel país…”. Claro, por entonces la esperanza del massismo era renovar el peronismo (y entonces las apelaciones al cafierismo, a la revolución de los coroneles, etc.). Fallida expectativa, fueron entonces por la seducción del radicalismo, prometiendo una renovación del bipartidismo sólo para que la UCR los desairara optando orgánicamente por Macri. La razón de este derrotero es el síndrome De Narváez (constituirse en instrumento de castigo en una legislativa y muchas gracias, adiós), pero también dos graves errores de lectura política: primero, la esperanza de un escenario de crisis económica y rechazo al kirchnerismo que nunca llegó y, segundo, la incapacidad para ver que los votos que cosecharan no serían de su absoluta propiedad. No hacen falta las PASO para verificar lo que decíamos en “La PBA partida”: la composición del voto massista en 2013 tenía mucho de voto castigo que luego retornaría a sus identidades más cercanas: al macrismo el más liberal y opositor, al radicalismo alguna parte del voto del interior de la PBA. Sobre esos votos, los de la Primera Sección (hola, Cholito Posse) y su popularidad se apalanca el PRO en la PBA. Lo certifica la reciente encuesta de Ibarómetro para la PBA, con el dato que nos parece más interesante: “…El voto de Sergio Massa a Presidente se fracciona (…) Vidal se lleva el 21% de los votos massistas, De Narváez el 19,9% e Insaurralde el 16,4%...”. Dolor antiJuezSacaPresismo.

Si de algo sirve, acá le recomendábamos a Massa no quebrar y explicábamos las razones que el massismo está ahora sufriendo. El kirchnerismo más lúcido intenta ahora que Massa no baje a disputar la gobernación de la PBA (los Fernández: Gerardo acá y en este Abel). Si tuviéramos que recomendarle algo a Sergio, gratis (!), sería que bajara y construyera duhaldismo porque no le alcanza. Por supuesto, como en 2013, no nos harán caso.

Macri y el radicalismo de la PBA.

Vidal (una completa desconocida en la PBA) con guarismos de dos dígitos y Mauricio comiendo (o recuperando) votos de Massa modelo 2013 son parte del paisaje PBA en estos días. Pero la estructura del radicalismo provincial también tiene para aportar. Si vamos a la última encuesta de Poliarquía, Scioli aventaja a Massa 37% a 27% en el Gran Buenos Aires, pero en el interior de la PBA los números favorecen primero a DOS (34%), luego Macri (28%) y en tercer lugar Massa (18%). En 2014 equivocamos el diagnóstico pero no el resultado: pensamos que la UCR-PBA buscaría un acuerdo con Macri por razones de supervivencia frente a Massa. Cayendo Sergio, el radicalismo de la PBA fue de todos modos fundamental para el acuerdo UCR-PRO por razones de supervivencia frente a Macri mismo. Para solucionar el entuerto, Ernesto Sanz les prometió a los 17 intendentes del radicalismo bonaerense que podrían colgarse también de la boleta de Mauricio (oh, hay esperanzas para ti también, Gerardo Morales).

El PJ-FpV e Insaurralde.

Dentro del oficialismo, la interna en la PBA se encontraba bastante ordenada… hasta que volvió Insaurralde. Los precandidatos a la gobernación hicieron entonces fila para pegarle, también Aníbal Fernández, mientras que el sciolismo lo recibió con fe, esperanza y poniéndole el hombro. Por supuesto, tiene razón Aníbal cuando dice que MI se cagó en la militancia que lo levantó, pero también le asiste razón a Scioli cuando lo quiere de este lado (contrario a lo que suele argumentarse, Insaurralde fue antes el candidato de Cristina que el de Daniel Osvaldo. Luego de las PASO2013 sí fue DOS quien se hizo cargo de lo que sería una casi segura derrota). Pero también le asiste razón al liberal Pagni, cuando reniega por el retorno de don Cirio al FpV y pretende arrimarlo hacia Macri: si no es Massa, alguien tiene que ser el candidato de Mauricio en PBA o nos llevan puestos otra vez, dice el pelado mientras se clava un whiskacho sin auspicio. Observa atento, Pagni, el significado de la permanencia de Insaurralde, un síntoma claro que el peronismo provincial y nacional saben decodificar. "Jésica Cirio conducción" es la metáfora elegida por el conductor de Odisea para decirle boludo a MI, un insulto cargado de impotencia.

Retornando a la interna PJ-FpV-PBA, ahora el carro debe andar un poco más para que los melones se acomoden nuevamente. Esta última encuesta de CEOP presenta a Diego Bossio como el candidato más competitivo en el distrito, pero ojo, que la de Ibarómetro indica que Insaurralde gana las PASO si el kirchnerismo más kirchnerista fragmenta el voto en varios candidatos.

8 pusieron huevos y comentaron:

Nando Bonatto dijo...

La pcia se mantiene en el FPV de la mano de Bossio ,asi de sencillo.Puede que se pierda la nacion porque el "candidato natural " no expresa al kirchenerismo y levanta las mismas banderas que la contra aunque ahora arrimo posiciones,pero Macri,el mejor posicionado de la oposicion,no va a tener un camino de algodones

Anónimo dijo...

Un dato...
Scioli siempre ganó en Provincia de Buenos Aires con Cristina Kirchner en la boleta...
Insisto que el del 2013 en la PBA(y lo digo como habitante del distrito)fue un voto castigo a su gestión.
Creo que el FPV debe tener PASO y no lista única ni solo dos candidaturas, porque no me extrañaria que en ese caso Randazzo ganara la interna, y creo que Scioli es el que más chance nos da en una general, pero con Massita out de un escenario de posible balotaje.
Tengo la impresión de que Insaurralde terminará bajando a la intendencia.Saludos.- Pablo, el bostero.-

Particulares 30 dijo...

La precariedad del oficialismo no es menor… El poder administrativo no está en condiciones de reemplazar al sentido de la pertenencia… Se relacionan candidatos y cifras que supuestamente están llamadas a entenderse entre sí… Aunque desde las cabeceras del relato se diga “todos ganamos”… Se está ocultando “yo gano vos perdés”… Ni que hablar si se impone una lista única digitada… La realidad política adquiere sentido si se comprende la lógica de los vasos comunicantes en la PBA.

Anónimo dijo...

Eso de que Scioli da mas chance en la gral para mi es falso. Randazzo tiene una figura mucho mas atractiva para el electorado medio que no quiere "olas".
Scioli a esta altura se ha transformado en esa especie de "mal necesario" de la politica al que se acudia a reganiadientes en otros tiempos mas complicados. Lo complejo de su situacion lo lleva a gestos extremos, un dia se saca fotos a los pies de Cristina y al otro esta comiendo asado con Magneto. Es poco claro y a la vez extremo en sus gestos. No es lo ideal a la hora de darle tranquilidad al votante conservador.

Randazzo en cambio resulto ser un producto afortunado de un evento infortunado. De carambola quedo en el lugar que todo politico desea para si. Vino a ser el hacedor de una solucion y reparacion historica no solo para una tragedia sino para un problema real del ciudadano de a pie. Es el tipo que "hace algo" y no esta metido en este circo de las "lealtades y las traiciones". Es él realmente el que esta en el medio, el famoso "moderado" en toda esta historia. El ciudadano quiere seguridad. Randazzo no se mete en quilombos de marquesina, muestra seguridad en su posicion y desde alli juega y no hace payasadas de cara a la gente.

claudio Maxl dijo...

No tengo dudas q el futuro d Massita esta mas cerca d PBA q Nacion, tampoco tengo dudas q ante la bajada d Massita vendra un contragolpe d Cristina: el mas duro seria Randazzo a PBA, la provincia se polariza a full, la Alianza Massacri no existe en el interior y es ahi donde el FPV arrasa superando el 50%. Con una PBA polarizada con un 45% para el FPV y una arrolladora victoria en el interior profundo se llega al 45% a nivel nacional (aun con discretas performance del 30% en CABA, Santa Fe y Cordoba). Eso si lo q nos suceda a los K con Scioli presi solo el lo sabe, je.

Ricardo dijo...

Nando: me parece que no todo el kirchnerismo concuerda con que Scioli no expresa al kirchnerismo. Bah, pasa que veo a muchos kirchneristas que no provienen del peronismo (los peronistas no tienen esos problemas), apoyando a Scioli.

Pablo: no coincido del todo con tus lecturas (2013 y Randazzo), pero se que hay razones válidas que soportan lo que decís.

Particulares: y aún así, la realidad del oficialismo es infinitamente mejor que la que viven Macri o Massa. Y van 12 años. Y todo lo que ya sabemos...

Anónimo: me parece que todo lo que decís es muy válido. Pero más que nada para le provincia de Buenos Aires.

Claudio: no creo que se repitan las victorias arrolladoras de 2011. Está más peleada la cosa. Y en el interior gana el PJ-FpV, pero no deberíamos estar seguros de que allí donde gana será con los guarismos de Urtubey. Realidades locales, venimos diciendo desde 2013.

ram dijo...

A ver, uno no es peronista y Buenos Aires le queda lejos (en casi todos los sentidos) pero, si el tema es scioli hay que arriesgar una opinión; no creo que específicamente para el no peronista, el dany sea una mejor opción - los no peronistas tienden a ser más memoriosos y scioli te lleva a Anillaco más que a Río Gallegos; a los peronistas les gusta fantasear con lealtades y excentricidades así, uno es más reacio (y es obvio, el KnoP no viene de un repollo, viene de otro lado, o sea, se puede definir como "desleal" a ese otro lado, no?)
En mi modesta opinión y vasta ignorancia, scioli sería un plan Z, pero siendo realista creo que se lo puede ver como plan D (con D de descarte), perdido por perdido, la otra opción es macri y, no jodamos, el alcalde amarillo no es sólo malo por liberal, conserva y malandra; es peor, es un irresponsable absoluto al que le importa un comino las consecuencias desastrosas que puede generar en 4 años, o sea, "volver en el 19" sería, si se pudiera, volver a tierra arrasada. Scioli no es ni tan bruto ni tan gurkha, no es mucho pero es fundamental.
No entiendo el interés de cierta militancia K en pegarle a scioli, ¿por qué y para qué hacerlo?, si la cuestión no es por gustos, si tampoco podés darte el lujo de prescindir de élÑ si lo que te interesa es que no llegue, bueno, laburá para éso, poné los faroles en los más cercanos, en los que confiás.... porque para mí es clarísimo, scioli no es santo de mi devoción pero tiene capacidad de daño y eso solo ya amerita ser cuidadosos y no dar excusas para el garrochazo del final..... vamos, que es más pasable esa "lealtad" pegada con moco que llorar sobre la leche derramada, y ahí sí te creo que puede haber un 19....

Particulares 30 dijo...

Bajar la exigencia… Justificar todo… Falta de capacidad analítico-crítica y reflexiva…10 candidatos oficiales en la PBA… Doce años de gobierno y ninguna construcción competitiva en su principal distrito…La personalización… Una meta…Un logro…El voto vaciado de contenidos… No se habla de proyectos… Nada de coparticipación… Nada de representación política por la cantidad de votos…Tanto el oficialismo como la oposición se maneja del mismo modo… EN DIFINITIVA TODO SE REDUCE A UNA APUESTA…