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lunes, 27 de junio de 2016

Sos vos, Martino

Lo primero que debió decir Martino luego de una nueva derrota en una final es “renuncio". Lo segundo: “buenas noches". El ostracismo no sería castigo suficiente y los estados modernos han abandonado esa sana costumbre medieval del destierro, así que descartados los castigos ejemplares, solo queda masticar bronca.

Tampoco existe un organismo que pueda ordenar la excomunión de Martino o romperle en pedazos el carné de DT, cuando la AFA no existe. No se trata de una metáfora, la AFA existe en Zurich solo porque aún no nos desafiliaron, pero Angelici, Tinelli, D'onofrio y la jueza Servini con anuencia de Macri están haciendo lo posible porque ello ocurra. Volvamos al fútbol.

Martino es un caso único: no existe otro DT que haya chocado tres equipos que contaran con Messi en cancha. Quizás cuando le realizaron el transplante capilar le injertaron los pelos a demasiada profundidad, afectando su lóbulo frontal; será un misterio que deba resolver la ciencia. Preferentemente post mortem y dentro de poco. Aclaramos que es joda porque con el macrismo no podés saber: lo lee un servicio, se lo pasa a un juez y te citan por cualquier pelotudez.

Ya en Santiago de Chile la Selección sufrió a Martino, quien eligió preocuparse antes por desactivar los circuitos chilenos que por generar fútbol. ¿La “idea"? Bien, gracias, con un poquito de tos pero haciendo reposo. Ahora, en Nueva Jersey, pareció haber comprendido y el equipo fue agresivo en el pressing, arriba. Pero nuevamente se equivocó. Puso en cancha a tres mediocampistas averiados: Di María, quien dio pena, Banega, que fue una sombra, y Biglia, quien debió ser ajusticiado por algún lone wolf yanqui munido de algún arma de repetición y, en cambio, jugó casi todo el partido con una parsimonia que recordó al peor Verón de 2002. Demasiada ventaja: Argentina solo recuperó espíritu, toque y presión con el ingreso de Kranevitter. Aún asi, durante la Copa, las eliminatorias o la anterior copa América, el equipo solo mostró un patrón de juego frente a equipos débiles. Jugó como Argentina debería únicamente frente a EEUU. Lo contraponés al juego asociado de Chile, con movimientos ensayados, ocupación de espacios más aprovechamiento de los vacíos y parecieran dos deportes distintos. ¿El problema es Messi que te obliga a no jugar al fútbol y solo pararte para ver qué hace cuando se la das? No, el problema es el DT que no los mueve para convertirlos en receptores. Con Martino en el banco no hubo nunca el compromiso que les supo arrancar Sabella para funcionar en bloque y no como espasmos individuales.

Luego, los imponderables del fútbol: un pésimo arbitraje, horrible, de un pelado brasileño que quería protagonismo y seguro que estuvo a favor del impeachment a Dilma. Argentina ingresó entonces golpeada al segundo tiempo, y Chile agrandada. La expulsión de Díaz había sido justa y la de Marcos Rojo, en cambio, no. La injusticia golpea y destruye el ánimo. La selección chilena, en cambio, asimiló la situación como un empate que te potencia. ¿Dirá Martino que no supo, no pudo o no quiso levantar la moral de su equipo? No creemos: no es tuitero ni tampoco juega a intenso de la política.

¿Cuánto habrán pesado en la cabeza de los futbolistas las pasadas finales perdidas? ¿O será que la mamá no los abrazó lo suficiente de chicos, Laura Gutman? Pesaron en la de Higuaín, que volvió a fallar como en Brasil pero nunca dejó de buscar y presionar. Pesaron en la de Agüero, que resolvió la que tuvo como el Pipa pero sin poner nunca ganas, como si el espíritu de Verón lo hubiera poseído al igual que frente a Alemania. ¿Pesaron en la de Messi al patear el penal o fue el cansancio? Lo cierto es que durante el partido, quienes no sintieron ese peso fueron los de mejor rendimiento: el propio Lionel, Romero, Otamendi, Kranevitter, Mascherano, Funes Mori y Mercado, que fueron, en ese orden, los mejores de la Selección en cancha.

Ahora renunció Messi, y ni el DT o quienes pelean por AFA se hacen cargo del mensaje. Rompieron al mejor del mundo. Hay que poner una bomba atómica y empezar todo de nuevo, si es que AFA no desaparece y la Selección termina jugando como los Globetrotters, para divertimento de los ganadores del modelo de la globalización. Deberemos sufrir a los que gritan “poné a los pibes que tienen hambre", a los que dicen “es sólo un juego, no pasa nada" y a Aranguren diciendo que al equipo le faltó energía y entonces hay que subir nuevamente las tarifas. A todos ellos, que los mee un elefante con diabetes insípida.

Nos vemos en Rusia2018, si llegamos.

viernes, 25 de marzo de 2016

Obama en la Argentina de Macri

¿Dejó algo la visita del presidente norteamericano a nuestro país? Amén del sinnúmero de demostraciones de cholulismo proimperialista de diversos comunicadores sociales enrolados en el periodismo militante antimilitante, poco. Me dirán: el espaldarazo político a Mauricio Macri, que necesita como nómada en el desierto del agua que lave las manchas de su política económica. Sí. Me recordarán la desclasificación de documentos concernientes a la última dictadura militar argentina, claro, pero ese no era el objetivo del viaje sino un gesto de Obama para ser bienvenido. Algo que Mauricio no tuvo en cuenta, por ejemplo, antes de viajar al Vaticano para aquellas fotos que resultaron en un gran fiasco político y un dulce de leche de relaciones públicas en el que el PRO debió remar.

Mientras, Mauricio Macri reversionó la teoría de los dos demonios en su mensaje de ayer, pidiendo “#NuncaMás a la violencia". En Alfonsín podía comprenderse: tenía los fusiles del partido militar todavía en la nuca. En Macri puede ser un gusto que se da, ya que el mensaje es un gran resumen de todo lo que Cambiemos quiere significar: la unión de todos los argentinos, incluidos los que quieren a Jorge Rafael como pretendía Duhalde en 2011. Este retorno a los '80 no es sino un retroceso en términos históricos y políticos. El Estado debería jugar un papel pedagógico en lo que a responsabilidades institucionales respecta, más allá de las necesidades coyunturales del relato macrista. En definitiva, el mensaje de Macri agranda en lugar de zurcir la grieta y las multitudinarias plazas de ayer, en todo el país, lo testimonian.

Pero retornemos a Obama. ¿Sólo el cambio de signo político lo impulsó a visitarnos? ¿Tanta energía política demanda el libre mercado? ¿No será el giro a la derecha que ya vive nuestro subcontinente una de las razones? No, sí y también. Pero EE.UU. piensa la geopolítica en términos más amplios que la escasa complejidad con la que el gobierno de Macri encara la cuestión —la condena a Venezuela a poco de asumir y la timidez rayana con la irresponsabilidad en el tardío pronunciamiento sobre la actualidad brasileña—. Para EE.UU. resulta más preocupante el avance de China en el tablero mundial, aliada a la Rusia de Putin, que felicitar al nuevo gobierno por su aperturismo neoliberal. Así, la visita de Obama tuvo como objetivo principal colocar un freno, aunque más no sea político, a la expansión de la influencia vía inversiones del gigante asiático en el subcontinente.

Resulta gracioso, de todos modos, que sean los países del Acuerdo del Pacífico los que mayores capitales chinos concentran en inversiones mineras. Resulta tragicómico que, en nuestro país, Macri reciba el espaldarazo político de un presidente norteamericano ajustando las últimas oraciones de su inclusión en los libros de Historia mientras, para el gobierno de Cambiemos, es mucho más importante el aporte financiero del swap con China negociado por el kirchnerismo.

Se fue Obama y hay que guardar las banderitas norteamericanas hasta el 4th of July. Consultado al respecto, Martiniano Molina señaló el afianzamiento de las relaciones bilaterales y agregó, como dato de color, lo importante que para eso resulta el hecho que el presidente americano sea negro pero no de alma*.

*NdelE: Martiniano Molina no dijo nada de lo señalado, sólo confundió el Pozo de Quilmes con un desperfecto asfáltico que debe ser bacheado. La aclaración corresponde porque ya no vivimos en tiempos del kirchnerismo: ahora se reprime, encarcela y los jueces citan a indagatoria por un tweet. Cambiamos.

sábado, 4 de julio de 2015

#AndateMartino

Están los pelotudos que critican a Messi, los imbéciles que dirán que con Tévez éramos campeones. Son hijos de primos o tienen un crayón inserto en el lóbulo frontal. Lo cierto es que los penales son una lotería, pero los chilenos estaban mejor preparados para patearlos...

Pero el partido se perdió antes. Se lo ganó Sampaoli a Martino. Chile estuvo a la altura de las circunstancias y de lo que la Historia le exigía. Argentina no. Chile impuso su juego y la Selección no. Fuera de Bravo en los penales y dos atajadas, no hubo figura en la cancha. Tampoco nadie desentonó. Lo ganó Sampaoli, lo perdió Martino.

Estamos a tiempo de no desperdiciar el último mundial de Messi. Volvé, Sabella. Perdonalos por no hacer fila para chuparte la pija a la vuelta de Brasil.

PD a los que me puteaban por criticar a Martino acá: vayan formando la fila.

sábado, 27 de junio de 2015

Argentina vs. Colombia, o Martino contra las viudas de Sabella

En apenas tres partidos (el de Jamaica cuenta como entrenamiento con público visitante) Martino pudo confirmar que es la continuación de Batista por otros medios. Esa parece ser su intención al menos, cuando luego del empate desempatado en penales afirmó que el equipo debía seguir así: ah, el dulce néctar del poeta, del artista, el goce del sufrimiento y la exaltación del honor en la derrota heroica. No perdimos, pero esnifamos el nauseabundo hedor de la ignominia en la eliminación tempranera. Siguiendo a von Clausewitz —o a otro filólogo de la política y la guerra como Carlos Salvador Bilardo—, podemos afirmar que el Tata está haciendo todo mal, pero a propósito, con el claro horizonte de llevar a la praxis todos los yerros tácticos y estratégicos que puedan cometerse para arribar a Rusia 2018 con la mochila vacía de errores. Crack de la planificación. Pero vamos por partes:

1. El árbitro: Orozco calculó mal y se equivocó de partido. Si uno desea inscribir su nombre en la Línea Histórica Colón - Hernán Cortés - Codesal - Rizzoli, debe esperar con paciencia a una final de campeonato. Bombear así en Cuartos solo deja al descubierto el cagazo de los hermanos chilenos, compatriotas de la vereda con vista al mar, que piensan ganar su primera Copa América apelando a las artes del fingering esfinteriano y el amañamiento arbitral.

2. Colombia: Pekerman hizo lo imposible por obtener una nueva oportunidad de dirigir a la Selección pero, como el árbitro, también se equivocó. Entregó el partido proponiendo marcación personal, algo indigno de su capacidad y confirmó que sigue siendo el mismo: no puso a Messi frente a Alemania y sacó a Teo a los 20' del PT. Ramón Díaz, en cambio, pretendió ganarle a la Selección, sumando así algunos puntos en su vano intento por convertirse algún día en el DT del combinado nacional. Junto a Emiliano. Tiene razón Chilavert.

3. Argentina: difícil tarea la que encara el Tata Martino, que debe lidiar con la superabundancia arriba al tiempo que debe aplacar(nos) a las viudas de Sabella. Viene mal: equivocando planteos tácticos, conformando demagógicamente al plantel, sin una idea de juego (el famoso a qué jugamos), leyendo mal los partidos y metiendo la pata horrible con los cambios.
Si con Sabella, Argentina tenía un sólido esquema defensivo con los mismos nombres, con Martino dejó dudas varias frente al único equipo que lo presionó, aun sin luces, Paraguay. Tenía la de Pachorra una salida limpia con Demichelis, que alternaba el primer pase con Mascherano. Otamendi será parecido a Zangief (Street Fighter II), pero no está capacitado para suplir a Micho en esa función.

El 4-3-3, con Di María de puntero izquierdo es un error conceptual grave: los equipos anchos, con extremos, necesitan por definición (y para terminar las jugadas), de un 9 hecho y derecho, no un mediapunta goleador como Agüero. El único capacitado para jugar entre los centrales, abrir espacios y aportar peso en el área, en esta generación, es el Pipa Higuaín. El de Tévez, entonces, fue otro de los cambios equivocados de Martino, como la locura de incluir al mismo tiempo al Pipa y a Carlitos frente a Paraguay, cuando el partido pedía mediocampistas y pausa. Así e' veri dificul, eh..Por si no bastara, la posición de Angelito en el terreno oblitera sus mejores virtudes: al Di María crack lo vimos arrancando desde atrás, con terreno y recorrido para explotar su gambeta en velocidad y pase en profundidad.

Podríamos continuar enumerando semejanzas entre esta Selección y la de Batista (los tres números 5, Masche, Biglia y Banega que terminaron frente a la poderosa Colombia que se nos venía encima (!) mientras Lamela e Higuaín, o aun Roberto Pereyra, reposaban el sueño de los héroes en el banco) pero, como atenuante, Martino comprendió que Messi debe jugar más arriba y alguien (Pastore en este caso) debe hacer la transición en mediocampo. Está consumiendo crédito, Martino. No, en los medios no, el crédito que otorga este blog antes de dedicar esfuerzos en la remoción de un DT, como sufrieran en carne propia Basile y Batista. Ganar el torneo es todavía una posibilidad cierta, a pesar de los errores tácticos y conceptuales, porque ningún equipo ha demostrado argumentos mejores, pero deberá mejorar y mucho el trabajo del técnico para convencer a las viudas de Sabella.

lunes, 14 de julio de 2014

Perdimos la final pero recuperamos el respeto para la Selección

Como esos noviazgos apasionados, que duran lo que un suspiro y aun así te marcan; y duelen después, pero con un dolor dulce, cálido (¿es más fácil superar esos amores que no dejan un vacío en el pecho?), así fue este equipo. Para muchos, durante este mes que pasó, esta Selección se transformó en la primera novia. Me incluyo: era chico en 1990. Recuerdo entonces el llanto de mi hermano. Yo lo miraba sin comprender. Nunca había gustado del fútbol como yo, tenía que rogarle que abandonara los autitos y camiones para armar un partido. Pero es que la Selección –lo comprendí luego– involucra sentimientos que van más allá del gusto por el fútbol. Y por eso duele ahí, claro, en el pecho, en el corazón. Pero mientras escribo siento tristeza y no bronca. Y será trillado (¿qué despedida amorosa no lo es?), pero perder así, poder mantener la frente alta con el pitazo final, ser reconocidos por la hidalguía, por haber conformado un equipo solidario, sacrificado, aplicado, con hambre de gloria antes que un mero rejunto de individualidades, es motivo de orgullo. ¿Qué decís? ¿Las de Higuaín, Messi y Palacio? Seguro, hubieran cambiado el partido. ¿El penal de Neuer al Pipa? No lo quisieron cobrar, y no van a darlo de oficio tampoco.

HOLA, FIFA. DAME UN PENAL DE OFICIO
Se dio la lógica: el campéon es Alemania. ¿Es Justicia? No necesariamente. Argentina –lo sabemos–, pudo ganar. ¿Hubiera sido acaso injusto? No. Hablemos entonces de fútbol, como una manera de exorcizar los demonios que esta noche no me dejarán dormir. Antes un pedido: si lo estás puteando a Messi, si pensás que Sabella se equivocó al plantear el partido, si creés que ser subcampeón es un fracaso o vergüenza, no sigas leyendo. Este post no es para vos. Descargate, es comprensible. Volvé después, si querés.

Argentina jugó una gran final de Copa del Mundo. Pará, empecemos de nuevo: Argentina jugó una final de Copa del Mundo. ¿Se entiende? Y el planteo de Sabella, el funcionamiento del que dotó al equipo fue el adecuado considerando el plantel, circunstancias y contrincante/s. Como contra Holanda –y el partido por el 3er. puesto lo confirmó–, la Selección supo plantear el partido que más le convenía. Antes del Mundial sosteníamos que Argentina contaba con jugadores para resolver de contra, pero el problema residía en que no contaba con un mecanismo defensivo que diera soporte a esa estrategia. Durante el Mundial, a partir de la ronda eliminatoria, lo consiguió. Pero quiso el destino que los 4 fantásticos, ese diamante letal que metía miedo a las defensas rivales, no llegara a la cita mundialista en óptimas condiciones. Agüero fue un fantasma de quien es, Di María se lesionó, Higuaín llegó mal y fue poniéndose en forma sin terminar de amigarse con la red. De Messi recibimos pinceladas que, con los otros tres en buen estado, quizás hubieran bastado, pero no, y sus mejores aportes cayeron en los pies de Palacio o Maxi Rodríguez. Aun así no creo injusto el Balón de Oro: este sería para alguno de los seis aspirantes que disputaron la final, y no podemos decir que el torneo de Müller o Kroos fuera superior al de Lionel. Premio consuelo entonces, con sabor a nada. Pero debería reconfortarnos saber que estuvimos a la altura de las circunstancias.

Algunos análisis puntuales:

1. Argentina llevó a los mejores jugadores de esta generación. Y los que más se adaptaban a la idea que Sabella pretendía poner en práctica. De todos modos, la diferencia de categoría entre titulares y suplentes fue evidente.

2. Aquí saludamos siempre la decisión del DT de privilegiar el grupo por sobre las individualidades. El compromiso de los jugadores evidencia que supieron reconocerlo.

3. Durante la fase inicial, este pareció el Mundial de los blitzkieg. Pero a la final llegaron los equipos mejor armados y triunfó el que contaba con mejor mediocampo. Aun así, hasta el gol de Goetze, las mejores chances habían sido de nuestra Selección.

4. Messi. Jugó un buen Mundial. No uno consagratorio. ¿Eso lo desmerece? Si la respuesta es sí, no deberías haber leído este post. Lionel jugó con poca compañía arriba porque Argentina no tiene jugadores para jugar de otro modo. También porque fue el jugador más y mejor marcado del torneo. Y algo para reconocer: jugó mucho para el equipo aunque el equipo no jugara mucho para él.

5. Mascherano. Aquí lo sostuvimos antes que nadie: el mejor jugador argentino en el Mundial (no el más determinante).

6. Qué columna vertebral. No la de Neymar, sino Romero, Demichelis, Garay y Mascherano. Grandísimo lo de Rojo. Correctísimo en los últimos dos partidos lo de Zabaleta. Bien Biglia y actuaciones conmovedoras las de Enzo Pérez y Lavezzi. Los actores de reparto posibilitaron el arribo a la final. Mérito de los jugadores y de Alejandro Sabella.

7. Perdimos la final pero recuperamos el respeto para la Selección.

8. Esta actuación estelar de Alemania se prefigura desde hace tiempo, y más aún con las actuaciones del Bayern y el Dortmund en la Champions 2013.

9. Neuer y el que le pega flor de murra a Biglia en el primer tiempo debieron ser expulsados. El fantasma de Codesal.

10. Fue –casi casi– el mejor Mundial de los últimos 25 años. ¿Cómo puta hacemos para dormirnos ahora? ¿Y cómo hacemos para seguir sin el Mundial? El miércoles juguemos un amistoso con Brasil y que empiece el torneo de AFA el próximo domingo por decreto.

jueves, 10 de julio de 2014

La línea Zubeldía-Bilardo-Sabella* nos depositó en la final


El día después de un triunfo como el de ayer frente a Holanda puede encontrar a la euforia convertida en alegre calma: al quemarse energía por la inyección adrenalínica el cansancio es regla luego. Entonces aquí creemos que el kirchnerismo durmió al no decretar feriado mundialista hasta el domingo. No importa: ganamos el domingo y Boudou 2015, Ricardo Jaime gobernador de Córdoba y D’Elía Secretario General de la ONU.

Sí, “Brasil decime qué se siente…”, “brasilero brasilero, qué amargado se te ve…” y “Máxima, la tenés adentro…”, pero lo importante es que Argentina está en la final y a 90 o 120’ minutos de la gloria y de la Historia. De todos modos, ya son héreos. Digo, para el video que seguro está en edición. Romero y Mascherano a la cabeza. Sabella también, y ya recibió “perdones” desde las redes sociales, desde banderas en las canchas y hasta los propios periodistas deportivos le transmiten estas sensaciones. Acertó bancando a Romero (acá sosteníamos que debía ser el arquero “a pesar…”), a Rojo, la revelación del equipo, al Pipa Higuaín, cuando todos pedían banco para él (y acá exponíamos argumentos en contra), y dándole minutos y la titularidad a Enzo Pérez, de grandísimo partido ayer, justo una en semifinal (¿es el Negro Enrique de este equipo?). Ah, la confianza, ese regalo que se paga con compromiso.

Recientemente citábamos a Michel Platini y su frase “el fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0 a 0”. Sabella y Van Gaal la probaron cierta. Desde el punto de vista táctico, impecable el planteo de Sabella. Holanda –aunque parezca increíble si estuviste prestando oídos a los rebuznos periodísticos– también jugó su mejor partido en la Copa. Los aspectos anímicos engloban desde el sacrificio de Higuaín, Lavezzi y Enzo Pérez hasta los esfuerzos monumentales, hercúleos de Mascherano, Biglia y toda la defensa. Rojo y Zabaleta contenidos, Garay impasable por arriba y nuevamente saludamos la inclusión de Demichelis, que cambió para bien el engranaje inicial del mecanismo argentino: no sólo aporta desde lo defensivo, sino que por manejo y visión (queda claro que se desempeñó como mediocampista central) se alterna con Mascherano para conducir la salida, ese primer pase que es tan importante si un equipo quiere ser ordenado.

Con seguridad el triunfo, el cansancio, la conciencia de un triunfo epopéyico habilitan el abandono del cassette porque Sabella, Mascherano y Romero mostraron puños triunfalistas cargados de verdades en sus contactos con la prensa: “inteligencia”, “suerte” en los penales, y algo que resultó fundamental para anular la mejor virtud de Holanda que es el contraataque letal a campo traviesa: la sabia ocupación de los espacios en el campo de juego. En ese ítem se encontró el principal déficit de Brasil durante todo el campeonato, y lo que le permitió a Alemania –sumado a la virtud de sus jugadores– conseguir una goleada histórica en el estadio Mineirao. Contrario a lo que cierta prensa especializada considera, aquí creemos que Argentina – Alemania puede ser más parecido a la semifinal de ayer que a la del martes. Los germanos no comen vidrio y saben que Messi, Higuaín y compañía no son Fred y Hulk. Vaya si no.

El domingo pasado mencionábamos que la aplicación táctica de la Selección frente a Bélgica hacía a las esperanzas de alcanzar los objetivos trazados. Este partido frente a Holanda las confirma, y estamos seguros de que Alemania, entre los otros dos semifinalistas, prefería enfrentar a Holanda. ¿Parten los germanos como favoritos? Seguramente tendrán el apoyo del público local. Gracias, hermanos brasileños: eso sólo agranda a nuestro equipo. Si la principal duda de éste antes del inicio de la Copa era el aspecto defensivo, ésta fue despejada gratamente; si se extrañaba la mística que contagiaba Maradona desde adentro o afuera del campo, estas victorias, el sacrificio del alma del equipo, de ese jugador que nos emocionó hasta las lágrimas cuando cortó ese avance último de Robben, de Mascherano hablamos, claro, está también presente luego de esta semifinal definida en la agonía de los penales. Y tenemos a Messi. Sólo falta un punch en el aspecto ofensivo, y para conseguirlo tenemos un partido por delante. Con todo esto, existen elementos para creer que es posible ver a Lionel levantar la Copa y traerla de una buena vez y para siempre a la Argentina.

A un solo paso de la gloria, muchachos. Vamo’ que se puede.

* Debemos el título a Nando Bonatto. Y de paso recordamos que hace 4 años y 3 meses pedíamos esto que nos entrega hoy el montonero Sabella: una Selección peronista que honre las verdades 2, 3, 6, 7, 8 y 9.

domingo, 6 de julio de 2014

Cruzamos el Rubicón (Sabella, re-loco, se compara con Julio César)


1. El fútbol es la… suplantación de la guerra por otros medios.


Hay formas de la felicidad que involucran lo individual, lo familiar, o aún celebraciones como el carnaval (que se vive con mayor intensidad en el NOA o en el NEA) que difícilmente puedan servir como paralelo para la que genera una victoria como la de Argentina hoy. Suelen en cambio trazarse comparaciones entre las competiciones deportivas y la guerra. Ciertamente ante cada Olimpiada se recuerda que los conflictos bélicos eran puestos en pausa. Y quizás el sentimiento que genera este triunfo de la Selección, cómo involucra a lo colectivo, pueda ser comprendido en esos términos, como la emergencia triunfal de alguna batalla. Allí está la famosa foto del beso, y los yanquis que nos emocionaron hasta las lágrimas en cuanta película pusieran a francesitos engominados a agradecerles por el regalo de la recuperada liberté luego del Día D. Entonces la definición de Sabella: “cruzamos el Rubicón”, es exquisitamente adecuada. En términos poéticos y desde una mirada histórica, claro. Como Julio César, el DT argentino entiende que éste era el hito que la historia de la Selección demandaba, y ahora alea jacta est. Lo que viene sólo puede ser ganancia.

2. La pasión de Bergoglio.

Le relatan a este cronista una escena de los festejos en Salta capital. Unos jóvenes y mochileros alemanes se acercan a un grupo de folcóricos salteños por fuego. Sobre la ropa visten camisetas de Argentina y portan una vuvuzela a la que uno de los germanos sopla cuando considera que debe sumarse a la algarabía. La sorpresa del grupo local no es mayor que la de los alemanes, quienes relatan que en las tierras de Hitler y Goebbels no festejan así, que un festejo de esas características se reserva para el triunfo al final de la competición. La vergüenza los desanima, dice, a pintarrajearse la cara o celebrar cuando aún no triunfaron. “Ah…” –acota uno de los salteños, comprendiendo– “es que esto es pasión”, les explica. ¿Se puede explicar? Seguramente sería imposible sin observar el fenómeno. Empirismo para Todos.

3. Pipa corazón, aquí tenés los pibes para la festejación.

Insistía Alejandro Apo en los comentarios de Holanda – Costa Rica, en referencia al tiempo suplementario que nos entregará a los holandeses de Van Gaal más cansados, con el “alargamiento”. Si tuviera que apostar diría que revisó su email justo antes de la transmisión y la palabra se imprimió en su retina. Esperaba entonces alguna mención al Viagra que, por suerte, no llegó. Pero nada de esto tiene que ver con la figura del partido frente a Bulg… ¡Bélgica!, Gonzalo Higuaín. Consciente de las críticas, de su propia deuda de gol, el 9 argentino se señaló en su carrera alocada pero no con la actitud arrogante de un Cristiano Ronaldo: “Sí, lo hice yo”, le decía al mundo el Pipa, pero antes y después del tanto del triunfo jugó su mejor partido en este Mundial. Había tenido un gran primer tiempo contra Nigeria, que prolongó ahora durante los 80’ que permaneció en el terreno de juego. Aportando justo lo que aquí señalábamos como las virtudes que sólo él puede entregar en este plantel, pero sumando despliegue y aún retroceso, conducción y descarga ante la salida obligada de Ángel Di María. Es justo el hincha cuando critica a un goleador por la falta de gol. Es injusto el análisis cuando critica a un jugador como Higuaín sin reconocer su aporte al equipo en lo que va de la competición. Bienvenido al amor populista entonces, Pipa.

4. Argentina 1 – Bélgica 0

El gol tempranero simplificó el plan argentino, colocando la presión por el resultado sobre los hombros de la Selección belga. Supo Argentina defenderse ordenadamente, haciendo de la aplicación táctica (nunca una de sus constantes históricas) un valor a ser rescatado. Lavezzi por izquierda y Di María por derecha, Messi por el centro e Higuaín como primer defensor entregaron una imagen del equipo que, si bien no sirve al lucimiento, hace a las esperanzas de cumplir el objetivo de pasar a la final primero y levantar la Copa después. No le tocó a Mascherano recrear el partido inmenso que jugó frente a Suiza, más ayudado por Biglia en esta ocasión que por Gago entonces. El volante que revistó filas en el Anderletch belga funcionó al modo del Lobo Ledesma en River y descomprimió la labor del subcapitán argentino. En ese andamiaje defensivo deben ser destacados los centrales: Garay jugó para un 10 aún si no tuviera a Tamara Gorro para cebarle unos mates y Demichelis resultó un gran acierto de Sabella. Nos animaríamos a afirmar que se ganó el puesto y no sólo por su aporte aéreo y ubicación, sino porque entrega orden y una salida más prolija que Fernández (eso también descomprime a Mascherano). Basanta no desentonó y hasta Zabaleta estuvo más correcto en la marca, sin tanto espacio a su espalda para cubrir en carrera alocada mientras observa la espalda del delantero rival.

Los interrogantes frente a Holanda no son tantos entonces, y podemos resumirlo en uno: ¿quién será el reemplazante de Di María? De las opciones, aquí sólo abominamos (sí, es el término adecuado) de Maxi Rodríguez, único posible causal de un #LaConchaDeTuMadreSabella. Pueden ser Enzo Pérez, cubriendo el sector como durante este partido, o Ricky Álvarez, quien puede intercambiar lugares con Messi o Lavezzi de acuerdo al desarrollo del encuentro. Retornará Rojo y podemos apostar que Holanda esperará a nuestra Selección para salir rápido de contraataque. El partido a estudiar entonces, Sabella, es el que los holandeses le robaron con aquel penal regalado al México de Rafa Márquez.

A dos pasos de la gloria, muchachos.

miércoles, 2 de julio de 2014

Los educados LTA de Sabella

La parábola del héroe es la que relata un viaje atravesado de penurias y contratiempos de los cuales el protagonista emerge fortalecido. Cuando arriba a su destino carga con esa experiencia y puede entonces valorar, en su justa dimensión, con sabiduría, las mieles del triunfo. Con excepción de ese dulce sabor final, fue ese el tránsito de la Selección en Italia '90. No tanto así en México 1986, donde disfrutamos de un fixture en los papeles liviano como ahora, y sólo debimos enfrentar a Inglaterra en Cuartos de final. Entonces, difícilmente pueda decirse ahora que Argentina esté transitando el camino al Peloponeso. Pero aún así, como en México, tiene posibilidades ciertas de saborear el néctar de la victoria, ese dulce fruto reservado para los campeones en esta y en cualquier Copa del Mundo.

Cortemos con lo dulce —que hubo poco, además—: como contra Irán, Argentina adoleció de dinamismo y combinaciones que le permitieran vulnerar una defensa cerrada y aplicada. No fue esta vez la incapacidad para abrir la cancha, puesto que contó con Lavezzi, Di María (siempre estacionado sobre el lateral) y Rojo para hacerlo. Vale destacar que se intentó. También que se abusaron de los centros ante la imposibilidad de penetrar, y no contamos con un Palermo o CR7.

Vamos con los pros: Romero responde, Rojo es la revelación del equipo y Mascherano es, en lo que va de Mundial, el mejor jugador argentino (no el más determinante: ese es Messi). Así como Sabella mandó dos educados LTA al destacar en la conferencia post partido a los discutidos —en la previa— Rojo y Romero, el 14 de Argentina podría también apelar al maradonismo, ya que se debatió en algún momento si debía permanecer en el mediocampo u ocupar un lugar entre los centrales como en su club. Con sacrificio, corte, distribución, relevos y voz de orden para el equipo, demuestra que no olvidó cómo jugar en su puesto y es, para mí, el mejor mediocampista central del torneo. Es de los que se agrandan en paradas bravas.

En el debe: Higuaín. Si al finalizar las eliminatorias el consenso señalaba lo maravilloso del ataque y lo sórdido (?) del aspecto defensivo, en estos cuatro partidos es la delantera la que está en deuda. Agüero nunca fue Agüero, Messi apareció siempre en los momentos justos (fue el artífice de todos los triunfos) pero nunca se comió la cancha y Di María, por suerte, luego de un inicio irregular, está encontrando su mejor nivel. Pero volvamos al actualmente cuestionado Higuaín. Es fácil decirlo ahora, pero antes sólo este humilde DT amateur y campeón del baby fútbol señalaba la conveniencia de contar con un centrodelantero suplente. Ni Palacio, Lavezzi o Agüero pueden aspirar al papel. El Pipa no está en su nivel, es cierto, pero no contamos con alguien como él, que aún cuando no encuentra el gol colabora abriendo espacios, arrastrando marca, en defensa ante cada córner y es preocupación permanente para los centrales rivales. El diagnóstico entonces: aunque falto de ritmo, cavenaghizado, Higuaín es insustituible en este esquema y plantel.

Cerremos con una proyección del partido contra Bulgaria. Sus delanteros rápidos, la lentitud de Fernández y el vortex que crea Zabaleta a sus espaldas (debido al esquema pero también al Mundial horrible que está haciendo) podrían inclinarnos a pensar en modo Playstation y colocar a Mascherano en la zaga central, Campagnaro de lateral derecho, Biglia en mediacancha y Di María como extremo derecho. Un 4-2-3-1 con Lavezzi, Palacio o Ricky Álvarez por izquierda. Suena bien, ¿no?, pero no formaría nunca parte del recetario sabelliano. Y está bien que así sea: variar demasiado, sin tiempo para practicar, puede ser una invitación al suicidio. Por eso la referencia al modo Playstation de pensar el fútbol, cuando las variantes de confianza, costumbre y seguridades individuales deben ser a veces superlativas respecto a planteos de pizarrón. Este razonamiento, claro, fue también el aplicado por la Selección de Maradona en Sudáfrica, lo que demuestra que a Priori lo están sodomizando en la cárcel junto a Seguro. Aquí nos inclinamos a pensar que serán los mismos once (con Basanta por Rojo) los que ingresen al campo este próximo sábado a las 13 hora local. Y que el Papa, nuevamente, nos ayude.

sábado, 21 de junio de 2014

El partido casi perfecto de Irán vs Argentina (#LaConchaDeTuMadreSabella #3)

La letra chica del entendimiento con Irán especificaba un triunfo por la mínima diferencia sobre tiempo de descuento, sufrido y pobre para el criterio estético. Podemos descartar entonces el #LaConchaDeTuMadreSabella y reemplazarlo por un más adecuado #LaCajetaDeTuViejaTimerman.

El consenso alcanzado por el periodismo deportivo y en las redes sociales indicó que Argentina jugó decididamente mal. Claro, no goleamos a Irán, ergo somos de lo pior. Nos saquemos del Mundial de la oreja, sólos, para protegernos. Por el contrario, los hinchas a la salida del estadio analizaban mejor el juego y, sobre todo, el resultado. La internet (apesta) le atribuye a Michel Platiní esa frase que reza que “el fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0 a 0”. Suena más bilardeana, entiendo, pero bien mirada encierra mucho de la magia del deporte más popular del planeta y de la Historia y explica, además, por qué éste se resiste tanto a las estadísticas y a todo aquello que los ratones taxonimistas de biblioteca aman: en 90 minutos puede ocurrir que Uruguay le gane una final de visitante a Brasil, que España pierda con Chile y que Italia reciba una lección de fútbol de buen gusto costarricense y el periodismo pirlo/barcelonista deba guardar sus alabanzas para ocasiones mejores. Vos también la tenés adentro, Corvino. Este humilde escribiente, un 10 poco gambeteador pero de pase-gol exquisito en épocas de IMC ideal, entiende que Argentina no jugó mal. Tampoco jugó muy bien, es claro, pero si no somos capaces de comprender que el rival también juega es que toda la experiencia futbolera que tenemos se resume a la Playstation o a leer el Olé. E Irán sí que jugó muy bien. Felicitaciones por ello y por no intentar parar a Messi con coches bombas o esas armas de destrucción masiva que les enseñan a ensamblar ya en el jardín de infantes yihadista. Khomeini hijo de puta. No, bueno, este… buen chango, Khomeini buen chango (texto recomendado por mi asesor legal para evitar represalias).

Irán puso a disposición de Caruso Lombardi, para su estudio, un sistema defensivo bien aceitado, solidario, pleno de transpiración (¿qué es el calor del trópico comparado con el del desierto arábigo?) y, sobre todo, de hombres adentro del área: el sistema táctico podría ser dibujado con un tenístico 6-4 en el que nunca hubieron dentro del área iraní menos de 5 defensores. Aún así Argentina pudo barcelonearla un poco durante el primer tiempo para que Agüero le pegara con un diario mojado a esa cesión corta de Higuaín. Claro que Argentina no se lució, pero su déficit no estuvo en el volumen de juego sino en la creación de espacios allí donde el espacio no existía. Aunque es difícil pronosticar qué hubiera ocurrido en caso de crearlos, quizás los once iraníes se hubieran amurallado bajo los tres palos o hubieran mostrado los chalecos cargados de dinamita que ocultaban bajo sus camisetas. Pero ustedes vieron el partido, no necesitan que yo se los relate (si lo necesitan no deberían estar leyendo esto siquiera: ¡fuera, cucha, vayan a ver a Huirapuca, los Pumas o a jugar al Pato, malditos aristócratas! ¡A volar en parapente, chuchi…). Pueden, en cambio, leer este resumen en inglés del amigo Otto Rock o apelar a la síntesis magistral del tuitero estrella @CineBraille: Deus ex machina. Sí quiero que observen la repetición del gol y se olviden de la trayectoria de la pelota: miren al 5 iraní desplomarse cual muñeco al que le desconectan la batería. Simboliza lo que puso Irán y qué cerca estuvo su apuesta de pagar.

Vamos ahora sí, al Uno x uno que todos esperan (?):

Romero (10): los iraníes no se la mandaron a guardan nunca pero Chiquito se las mandó a guardar a todos sus detractores. Tres tapadas de arquero de equipo grande y para todos los gustos. Ahora todos dicen “ah, la Selección ahora sí tiene arquero” pero desde aquí siempre lo bancamos (a falta de uno mejor, je).

Zabaleta (3): no puede tirar un centro bien ni para rematar un chiste. Todos mencionan el sector izquierdo de la defensa pero, hasta ahora, las situaciones más peligrosas arribaron por derecha. Poné a Campagnaro, Sabella.

Fernández (6): correcto. Preocupó a los iraníes, como el resto de la defensa, en el juego aéreo. Fuera de eso, sólo podemos agregar que no sale con un minón terrible

Garay (10): porque sale con un minón terrible.

Rojo (7): uno de los puntos altos del rendimiento argentino. Aportó más que descarga en ataque. Vayan las disculpas, luego de ser uno de los más criticados por este portal.

Gago (5): nos recordó más al reciente Gago de Boca que al del partido con los Bosnios.

Mascherano (6): nada, qué se yo, jugó.

Di María (5): partido flojo del Fideo. No pudo aportar mucho en ataque porque Argentina no necesitó su transición veloz desde defensa hacia ataque: jugamos en la puerta del área iraní prácticamente durante todo el partido.

Agüero (5): levantó su nivel luego del paupérrimo papel frente a Bosnia.

Higuaín (4): incómodo, rodeado de iraníes, sólo colaboró en la cesión hacia Agüero. Debió permanecer en cancha igual.

Messi (10): porque fue el Deus de Deus ex machina. Su festejo callado, distinto al eufórico frente a Bosnia también alimentará los análisis semióticos apócrifos del periodismo deportivo que debería realizar una autocrítica antes de que sea demasiado tarde y los utilicen como carnada para narcos en las favelas.

Palacio y Lavezzi, como solían decir en El Gráfico, jugaron demasiado poco para ser calificados. Mah sí, eso es verso. Un 5,5 para los dos.

Como consideraciones finales: si empatábamos con Irán se imponía una autocrítica, compañeros, en nuestro rechazo a la invasión norteamericana. Sabella debió sacar a Zabaleta y no a Higuaín: ¿de qué sirve crear espacios atacando por los costados si en el área no vamos a tener a nadie que la empuje? Y, finalmente, un consejo para los que dicen “si así piensan que Argentina…”: callensé la boca, putos, y recuerden Italia 2006, Brasil 2002 y, si no les parece un sacrilegio, también España 2010.

viernes, 20 de junio de 2014

España afuera, England with one foot out y el esquema para Argentina

El espanglish es on purpose, ov cors. Pero los gallegos tampoco hablan tan bien que digamos: dicen tío y no boludo o que el árbitro es una niña en lugar de decir que es un hijo de re mil puta. Pero vamos a lo estrictamente futbolístico.

De España se ha dicho mucho ya, y muy acertado: que se trata de un problema de equipos y DTs campeones, que no cambian cuando deben en pago por los servicios prestados (le pasó y pasa al kirchnerismo, cuando espera que lo voten por beneficio de inventario). Este escriba agrega que nunca contó con delanteros que pudieran definir un partido sólos, y recuerda el escaso poder de gol español en el pasado Mundial. También que la declinación del Barcelona y la pérdida de preponderancia de los jugadores nativos en el Real Madrid eran sintomáticas. La generación dorada fue, y esto resultó evidente en la columna del equipo: Casillas, Ramos y Piqué, Busquets y Xavi. Sólo Iniesta mostró rebeldía. Y no alcanzó.
Por supuesto, nada de esto hubiera pasado si hubieran criogenizado el equipo luego de Sudáfrica 2010 para descongelarlo en Copacabana (?).

Inglaterra. Monarquía como España. Podemos esperar la abdicación de Isabel II en cualquier momento, pero debemos reconocer que Letizia Ortiz está más buena que Camila Parker Bowles. Aunque Kate Middleton se la come entre dos pancitos para el desayuno. Mientras, aquí, nuestra Princesita Karina de Agüero amenaza con abdicar desde hace algún tiempo. Pero volvamos al fútbol: perdió merecidamente con Italia y merced a la potencia goleadora de Suárez contra Uruguay. Aún así, posiblemente Los Iracundos avancen mientras los Rolling Stones deban refugiarse en las mother's little helper pills. Que el último de los ingleses apague la luz y deje las llaves de las Malvinas sobre el mostrador antes de abordar el avión.

Los europeos pierden y los sudamericanos ganan: ¡qué tentación para el #SeJuegaComoSeVive! Ahora un poco de perspectiva para imaginar qué pensaron Tabarez y Sampaoli cuando el fixture les deparó Inglaterra, Italia, Holanda y España. Capos.

¿Y Argentina? Bueno, tiene algunos problemas defensivos, un poco por el sistema pero más aún por los intérpretes. Lo segundo no tiene solución (no podemos convocar a otros ya, y tampoco existen mejores), pero lo primero sí. Veamos. Sabella es un bilardista moderado, dijimos, y observando su Estudiantes podemos inferir que el 4-4-2 sería su sistema. Pero los intérpretes con los que cuenta Argentina se verían desperdiciados en ese esquema: Messi muy sólo arriba (Higuaín y no Agüero debería ser su acompañante), Di María estaría limitado y desconectado tan pegado a la raya y no contamos con un 8 a la altura (y al que me diga Maxi Rodríguez le pego). Messi y Co., es evidente, prefieren algo más ofensivo arriba. Y la tiranean demasiado con su rendimiento. Pero lamentablemente eso implica grandes espacios para el rival por las bandas en el mediocampo y las espaldas de los laterales cuando éstos suben. ¿La propuesta de este humilde DT campeón del fulbo 5 tucumano? Sientensé, los 4 fantásticos y Sabella, y arriben a un compromiso: El 4-2-3-1 con Gago y Mascherano, Di María y un delantero retrocediendo cuando el equipo adopte un avatar defensivo.

Y si no, que sea suerte o mierda como en el Mundial anterior y sin un técnico como Diego a quien culpar y con quien divertirnos. Así no vale, che.

lunes, 16 de junio de 2014

#LaConchaDeTuMadreSabella II: la rabona de Marcos Rojo

Las estadísticas marcan poco en el fútbol. Como Fede Fernández en el gol bosnio. Aún así, Argentina supo padecer dificultades en el pasado para vencer a seleccionados balcánicos: un 0 a 0 resuelto por penales en Italia '90, un magro 1 a 0 frente a Croacia en Francia '98 y la excepción que confirma la regla: el 6 a 0 frente a Serbia y Montenegro durante Alemania 2006. Entonces, a pesar de la amistad de Diego con Davor Suker y de los mimos del público snob argentino para Kusturica, Bosnia contribuyó para que el primer partido resultara más duro de lo imaginable. Pero no tanto como Argentina, que puso más de su parte para ello.

Como para todo, hay que comenzar por el principio: #laconchadetumadreSabella, ¿qué es eso de jugar con 5 defensores contra Bosnia? El Checho Batista utilizaba tres números 5 y acá lo matábamos. Antes del partido racionalizábamos tu decisión: es el modo de soltar a Di María, la solución a los espacios que se le abren al rival por detrás de la línea de 3 mediocampistas, la respuesta a un Higuaín entre algodones. La fiebre mundialista provoca alucinaciones y uno se encuentra pensando, casi en trance místico, que puede tratarse una genialidad de Sabella capaz de revolucionar el fútbol mundial, la superación del doble volante central por un retorno al líbero. Claro, después rememoramos que hasta la Bolivia de Azkargorta tenía mejores laterales/volantes en Rimba y Cristaldo y nos queremos matar. Pero sobre todo asistimos al peor primer tiempo de una Selección Nacional en un Mundial, con un 5-3-2 marcadísimo, y entonces preferimos matar a Sabella. Aunque en su defensa debemos señalar que no le tembló el pulso para reconocer su error y retornar a su equipo fetiche del 4-3-3 para el segundo tiempo.

Antes de eso sufrimos la falta de dinámica de nuestros jugadores, concentrados detrás de la línea media, con Mascherano y sus limitaciones haciendo de Gago cuando éste quiere hacer de Pirlo, y Maxi Rodríguez haciendo de Verón cuando éste iba a demorar aquel córner contra Suecia. La soledad de Messi y Agüero arriba entristecía y más cuando disponían del balón y 30 metros los separaban entre sí y del compañero más cercano. En definitiva, todo era una puesta en escena para que esta vez fuera TN el que apelara al #SeJuegaComoSeVive.

Argentina sobró el partido en el PT y la prueba más acabada fue la rabona defensiva en el corazón de nuestra propia área de Marquitos Rojo. El taco de Oscar Ahumada en la Libertadores inmediatamente se reconfortó, al sentirse acompañado en el Olimpo de los Excesos Infames por parte de Jugadores No Talentosos. Los pelados panzones que intentan bicicletas y tropiezan para risa de sus rivales y compañeros en las canchitas de fútbol 5 que asolan los suelos de la Patria, también.

Luego de los cambios en el entretiempo, Argentina recuperó parte de la memoria y hasta Bosnia recordó que no puede dar más de tres pases seguidos sin alterar el orden inmanente del Cosmos y poner en riesgo la línea espacio-temporal de este Universo.

Vamos con el Uno x uno:

Romero (6): fue aquel que se levantó a Eliana Guercio en el cabezazo que sacó abajo, en el primer palo, y no puede decirse que el gol de Bosnia fuera responsabilidad suya. Pero un arquero de equipo campeón la hubiera sacado.

Zabaleta (5): intentó siempre. No pudimos saber muy bien qué, porque nunca llegó a concretar nada.

Campagnaro (5): una corajeada en mitad de cancha, y ese protector bucal que no tiene mucha explicación. Pensamos que puede tener dientes sensibles.

Fernández (5): lento en el gol de Bosnia. El corte de pelo moderno ya ha destruido carreras promisorias como la de Rogelio Funes Mori. Debe raparse con urgencia.

Garay (10): porque Tamara Gorro. Crack mundial.

Rojo (1): si yo hubiera sido bosnio, o herzegovino, luego de esa rabona le practico una artroscopía con los tapones de los botines.

Maxi Rodríguez (3): porque todavía recordamos aquel golazo a México. Si no, el puntaje hubiera sido un 2.

Mascherano (6): aprobado. Cortó, distribuyó y hasta le pegó al arco mejor que el Kun Agüero.

Di María (5,5): alternó buenas y malas. Como positivo: fue el único que intentó jugar al fútbol en el primer tiempo. Lo negativo: cuando la cámara lo enfoca de cerca.

Messi (10): porque en la vida hay que elegir y acá elegimos creer que casi todo depende de él. Su grito desahogado luego del gol permitirá que el periodismo deportivo llene páginas y horas al aire con análisis psi berretas y semiología de cabotaje.

Agüero (1): tan desconocido que hasta la Princesita Karina puteó a Sabella por no ponerlo. Tan intrascendente que nos recordó la intrascendencia de Tévez sin atisbo alguno de melancolía.

Gago (6): nos recordó que a veces un esquema a priori más conservador, y un jugador más defensivo, pueden ser más ofensivos.

Higuaín (6,5): mayor movilidad, profundidad y mejor comprensión con Messi. Aún con un esquema de dos delanteros debe jugar siempre.

Basanta (x): no ingresó y se entretuvo comprando alfajores antes, durante y después del partido.

domingo, 15 de junio de 2014

El primer #LaConchaDeTuMadreSabella


El Mundial comenzó bien: las protestas no provocaron el infarto de Blatt... me corrijo: comenzó bien, pero no tan bien. Lo bueno: triunfo cuestionado de Brasil, con un primer gol en contra y un penal que sólo Lunati podría cobrarle al poco dotado en artes dramáticas Daniel Villalba; paliza de Holanda a esa mentira llamada España, que intentó exitosamente copiar el fútbol total de la Naranja Mecánica sin contar con sus talentos (por si todavía quedan dudas, el Niño Torres es parte aún del equipo, lo que equivaldría a la inclusión del Jardinero Cruz para jugar contra Alemania en Cuartos contra un equipo local). El único inconveniente que encuentro en la victoria de Van Persie, Robben & Co. es que provoca a 678 para retornar al laureado #SeJuegaComoSeVive. Nada es perfecto. Sigamos. Perdió Uruguay, para decepción de quienes presentan a Mujica y ese paraíso fiscal como abanderado, aunque nos haya provisto de Natalia Oreiro, y Didier Drogba demostró que todos aquellos que lo denominaban el Niño Torres Negro no existen. Porque es cierto: no existen. Nunca nadie le dijo así. Venció también Colombia, que es el equipo más parecido de la Historia a la Riverción de Francia ’98. Ramón Díaz sabrá adjudicarse méritos si el equipo de Pekerman supera Octavos. Emiliano, directamente, se sentirá campeón del mundo.

El fútbol, vemos, salva hasta ahora a la fiesta del Mundial, que suele apelar a la parafernalia antes que al deporte mismo para ser espectáculo. Raro. Muchos goles, equipos con vocación ofensiva, Brasil vestido de overol intentando tribunear para comprar el amor de su gente que, sin embargo, idolatra a Messi como nunca quiso a Rivaldo. No debería significar tanto: Sorín fue ídolo en Brasil y hasta Leo Astrada dejó una gran imagen. Lo malo, entonces, fueron la apertura y la canción oficial. Que nos hace extrañar el Waka Waka. A Gerard Piqué también: luego de ese cierre blandito y digno de Loeschbor frente al pelado Robben, puede despedirse de los dunga-dunga de Shakira para siempre. Antonito De la Rúa, a la distancia y tiempo, saborea helada su venganza.

Dicen, los que dicen saber, que los Mundiales, para equipos como Argentina, comienzan luego de la primera ronda. Por historia reciente diríamos que para nuestra Selección comienza en Cuartos. Excepto para la Selección de Bielsa, claro. Dicen, los que dicen saber, también, que el fixture ha sido benévolo con la Selección de Messi, Sabella y compañía. Aquí sostenemos que no existe partido fácil, rival vencido de antemano y que incluso hasta el Huracán más José María Aguilar de la Historia puede complicar al candidato más unánime. Siempre y cuando Morel Rodríguez ayude a sus rivales, por supuesto.

Nada falta para que Argentina haga su presentación, y las noticias del combinado albiceleste giraron alrededor de los ensayos de Sabella que involucran a un 5-3-2 que deja afuera a Higuaín. Lo cual prueba que el fútbol es dinámico y que un blog que ya provocó las renuncias de Basile, Batista y Ramón puede comenzar a militar el reemplazo de Sabella antes de que Sara Carbonero abandone a Casillas por el belga Courtois. Como sostuvimos en Twitter, esto con el Rey Juan Carlos no pasaba. Y con Scioli Presidente, Tévez sería el 9 de la Selección, Pimpinella y no Tan Biónica hubiera cantado la canción argentina para el Mundial y los naranjas holandeses igual les hubieran estropeado el esfínter anal a Xavi, Iniesta y Co. con mucha fe, esperanza y trabajo. Y teniendo al tiempo como gran ordenador: tres años y once meses después, Holanda es el primer Campeón del Mundo con Delay.

Antes del estreno de Argentina, exterioricemos nuestros miedos esperando que no se cumplan: ¿Romero será el que se levantó a Eliana Guercio o el dubitativo arquero de sus últimas presentaciones? ¿Garay compartirá a su novia con el plantel en caso de triunfo? ¿Di María será el de la final de la Champions o el de Sudáfrica 2010? En definitiva, sólo una certeza podemos inteligir para este partido del Seleccionado Nacional frente a Bosnia: Maxi López y Mauro Icardi no lo verán juntos comiendo un asado.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Mundial Brasil 2014: núcleo de coincidencias mínimo para disfrutar del fútbol en las redes sociales

Como todo espectáculo de envergadura mundial, el ídem de fútbol puede significar un dolor de cabeza si antes no se establecen una serie de reglas que permitan ordenar y encauzar la alegría que, esperemos, nao tendrá fim pra nosotros. Así, antes de disponer los preparativos para asados y picadas varias, vayan algunas consideraciones previas que, esperemos, Sabella sepa tener en cuenta. Luego, sí, el reglamento para disfrutar de este Mundial que se avecina en el -¡jo!- vecino país:

a. Se sugiere la convocatoria urgente de Wanda Nara, quien puede perfectamente desempeñarse a dos puntas (Maxi y Mauro) y es experta en desmarcación, y de Jesica Cirio, jugadora de área (metropolitana de Bs. As.). Se aconseja vigilancia constante pues puede ser difuso el límite entre la felicidad del plantel y el surgimiento de these-putas internas.

b. No nos tocó el grupo de la muerte (aunque algunos sindican a Tan Biónica como tal), pero sí podemos afirmar que siempre nos ponen en el grupo con más equipos: Bosnia, Herzegovina, Nigeria e Irán. Con Argentina suman cinco. Ya había ocurrido con Serbia y Montenegro. Por suerte -me apunta Carlos Reymundo Roberts- la Jefa, con mirada estratégica, propició el acuerdo con Irán que rendirá frutos en junio del próximo año. Un acuerdo similar encauzado por Obama nos permitirá jugar relajados, sabiendo que los iraníes no jugarán sucio con alfileres y/o armamento atómico escondido en las medias.

Pasemos ahora sí al núcleo de coincidencias mínimo que permitirán disfrutar el espectáculo deportivo también a través de las redes sociales. Este blog, un servidor público, tiene el agrado de informar a la amable blogoplatea que, efectivo a partir de este mismo momento:

1. Quedan inhabilitados para opinar acerca de cuestiones futbolísticas todos aquellos que jueguen rugby, polo o vivan en San Isidro (prov. de Bs. As.).

2. Tampoco podrán emitir comentarios relacionados al fútbol todos aquellos que sigan en Twitter o Facebook al grupo adolescente cheto-cumbianchero Agapornis, debido a inhabilitación moral, estética y filosófica.

3. Asimismo, no podrán opinar sobre fútbol aquellos que jueguen hockey o se llamen Martín Liberman.

4. Bajo apercibimiento de cárcel y violaciones salvajes por hordas de nerds hambrientos de sexo desenfrenado, quedan terminantemente prohibidas las consultas acerca de la regla del orsai y los tiros libres directo e indirecto.

5. Se considerará culpable doloso, con pena de 5 a 25 años de cárcel, a quien preguntare si determinada jugada fue penal. Agravada con apedreamiento opcional si la falta ocurrió afuera del área.

6. Se estipula cadena perpetua sin goce de 3G a quien organizare actividades en horario de partido.

7. Como excepción a (6), se considerarán funerales y casamientos de familiares en primer grado. Siempre que haya un televisor cerca y con el volumen al taco.

8. Se declaran suspendidas, hasta agosto del próximo año, las internas del peronismo. También las cuentas de Twitter de Alicia Kirchner y María José Lubertino: nadie necesita citas de Jauretche o conocer los detalles de un proyecto sobre el inodoro de doble descarga cuando Messi está por patear un tiro libre.

9. Se instaura el régimen de censura previa, a cargo de tribunal ad hoc a conformar, sobre los twitts con foto adjunta de Elisa Carrió. Nadie quiere un tuit que diga “Goooooollll, putos!!!" junto a una foto de Lilita saliendo de la ducha.

10. Se inaugura en Twitter el hashtag #LaConchaDeTuMadreSabella, para desde allí dirigir sugerencias al DT de nuestra Selección, Alejandro Sabbatella. Pueden ir desde tópicos futboleros (¡pone a Lavezzi, #LaConchaDeTuMadreSabella!) hasta recetas de cocina (el arroz queda más rico agregando un toque de curry, #LaConchaDeTuMadreSabella).

Imprímase, archívese y difúndase.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Argentina clasificada a Brasil 2014; pero te pido que vuelvan Hernán Díaz y Altamirano

La Selección se clasificó a Brasil, primer objetivo cumplido. Un tránsito relativamente apacible las últimas fechas, cuando el equipo pachorrístico comenzó a asentarse y se desplegó el sabellismo. ¿O no es sabellismo el 4-3-3 que plantea el DT? Si nos atenemos a sus equipos previos, no: lo de Sabella era el 4-4-2 y el equilibrio, planificar sobre las debilidades del rival y un gran compromiso táctico de sus 11 elegidos. En la Selección, el sabellismo tuvo que adaptarse y renovarse -probablemente también una consecuencia del resultado de las PASO (!)- haciendo todo lo contrario (si es que puede hablarse de "contrarios" en el fulbo): 4-3-3, bastante librado arriba a la genialidad de los interpretes, sufrimiento defensivo y un estilo de juego que utiliza al mediocampo como un peaje que, si podemos evitar pagar, mejor. Transiciones rápidas, muchos goles de contragolpe y, si el juego se entretiene en toques, es en 3/4 de cancha a la espera del estiletazo de Messi en forma de pase o gambeta.

No es el Barcelona. Tampoco el Bayern Munich o el Borussia Dortmund, Barcelonas a velocidad y eficacia teutona (y sin el carisma del equipo vasco). Si debemos enlazarlo a alguno de los modelos predominantes hoy debería ser al mourinhismo antes que al guardiolismovicentedelbosquista (!!). Nos pongamos en cientólogos y afirmemos que las condiciones de posibilidad de un equipo con vocación por el contragolpe son una gran presión y un mecanismo defensivo ordenado y que le aporte equilibrio al desequilibrio propuesto en ataque. Pocas cosas más importantes en un contragolpe que, por supuesto, terminarlo en gol, pero, si no es así, los relevos defensivos son lo que le sigue en importancia. Para ejemplo, el segundo gol del modestísimo (irreconocible) Paraguay (¡cuánto lo extraña al Tata Martino!).

Retornemos a Argentina. Al finalizar el partido Messi debió responder a la que es, sin duda, la pregunta más importante de aquí hasta Brasil: ¿ahora qué? Pregunta estúpida, ¿no? ¡¡No, si te acabo de decir que es la más importante!! Traduzcamos qué significa para nosotros (¿quienes?), los peronistas de Messi e Higuaín (¡ah!) (!!!), la pregunta. Si la lista, como dicen, está más o menos definida, si la basestá, si sabemos que Romero; Zabaleta, Garay, Fernández, un tres (que no sea Rojo, Tata Dió', te lo pido por Dalma y Giannina); Gago, Mascherano, Di María; Messi, Agüero e Higuaín es el equipo, si quedan pocas sorpresas, ¿significa que está todo bien o que con eso debemos conformarnos o que nada debe cambiar ya? A tu mama, entonces. Que la clasificación no tape el bosquecito, porque subsisten los problemas ya planteados. Dejemos de dar vueltas y presentemos el planteo: ¿debe jugar Argentina, en Brasil, con un 4-3-3 con los 4 fantásticos arriba? ¿Está obligada a hacerlo? ¿Es lo que mejor resultado daría? ¿O podemos pensar en un 4-4-2 más conservador y equilibrado, que otorgue menos ventajas en esas áreas sensibles ubicadas entre los laterales y el mediocampo de 3 hombres? Son muchas preguntas. Sigamos: ¿jugamos con un 4-3-3 porque pretendemos intercambiar golpe por golpe, porque no tenemos un 8, porque Agüero debe acompañar sí o sí a Messi e Higuaín como Tévez en Sudáfrica?

Demasiadas preguntas. Entreguemos una certeza para el final: Argentina no tiene un banco de suplentes acorde al nivel del equipo titular. Sólo Banega y Lavezzi podrían estar a la altura, en promedio, de los 11 que entran al verde césped. ¿Y Lamela? ¿Pastore está tachado porque el equipo no juega con la posesión del balón, porque juega a otra velocidad? ¿Es Pastore, con Sabella, el Riquelme de Bielsa? ¿Qué hacemos si se resfría Higuaín, jugamos sin 9? Si mañana a Di María le cae un piano de cola en la cabeza, ¿perdemos la transición, vertiginosa, hacia el ataque? Braña, Guiñazú (no convocado esta vez), Ansaldi... ¿no son demasiados Chinos Garcé para una sola una lista? ¿Y Vangioni? ¿Se acostó con la hija de Pachorra, le pateó el perro a Grondona, le quiso afanar la Princesita Karina al Kun Agüero? Como ven, demasiadas preguntas como para que floten tantas certezas a un año todavía del Mundial. Si tuviera que pedirles que contestaran dos (que es lo que estoy haciendo), serían estas: ¿debemos jugar con un 4-4-2 y, en ese caso, Álvarez o Lamela pueden ser el 8 que le está faltando a la Selección?

Como nota de color: cómo se salvó Sabella del tradicional y exitoso clima destituyente (cuando no directamente golpista) de este blog, ¿eh?

sábado, 8 de junio de 2013

¡Volvé, Maturana! ¡Te perdonamos!

El 0-5 de la seleccióncolombiachícotómateuncafetico, doloroso como fue, tuvo la virtud de remover el avispero de una autocomplaciente selección Argentina modelo '93, comandada por un autocomplaciente Coco Basile que tuvo que entregar la manija del repechaje a Maradona & friends (la primera experiencia de Diego como DT y un prólogo de sus equipos de showbol) para después sí, en el Mundial, armar un equipo más competitivo.

Hoy, de la lista de 23 para Brasil 2014, dicen, hay 18 fijos. O casi. Montillo puede ser uno de esos. Dan ganas de juntarse a comer un asado con Guille Lobo, mirá lo que te digo...

Parece un guión de George Romero: vas 0 a 0, mirás el banco de suplentes que acompaña a Sabella de un tiempo a esta parte y llorás como si River se hubiera ido al descenso nuevamente. Sigue Braña ahí sentado: I rest my case your honor y el jurado aconseja perpetua con un régimen de visitas similar al que sufrió Menem el 27 de abril de 2003 en su búnker de campaña. Guiñazú es uno de los primeros cambios, fijate vos que parece una broma cruel del Dios Pelé. ¡Sabella debe ser brasileño, dejémonos de joder! ¡Y nadie dice nada! Ponés Fox, TyC, ESPN, y todos hablan bien de la selección haciendo la salvedad de que si nos agarran Alemania o España nos sodomizan de parados. ¿¡No hay libertad de expresión, serádeDiosss, que nadie dice que el banco de suplentes se va a la B si jugara un repechaje contra Independiente!? Hasta el Chino Garcé merece un llamado, fijate.

Señalemos los problemas:

1. Sabella es cagón. Tiene más huevos que Batista, es cierto, pero es poco decir. Prefiere jugar a empatar antes que arriesgarse a perder intentando ganar. Con un equipo mucho más humilde Simeone intercambiaba golpe por golpe en el River del 33er. campeonato. Hoy prefirió arriesgar a Messi antes que bancar que la prensa y el público lo criticara por empatar dejando a la Pulga en el banco. ¡Poné a Lamela! ¡Sacá a Zabaleta y ponelo a Augusto Fernández! ¡Ponéapastóre (en la lista), laputáqueteparió!

2. Higuaín no cuenta con reemplazante en la lista. Se resfría, lo expulsan, aparece Mourinho a saludar en la concentración y tenemos que regresar al fallido barcelonismo chechobasilista de “los bajitos"... Qué mal le hizo al fulbo el Pep Guardiola. Si Barcos va a ser el otro 9, llamenlo al Jardinero Cruz. No digo Funes Mori (!) sólo porque Rogelio todavía no explotó (!!), pero ya van a ver (!!!), putos (!!!!).

3. Sin Messi no hay conducción. Cirigliano es más que el tándem Montillo+Biglia y Di María es vertigo, no pausa o razón. Si a eso le sumamos que Agüero hizo hasta lo imposible por recordarnos a Tévez al hacer siempre una de más, sólo restar resignarse a Gago o Banega. ¿Y si nacionalizamos a Gundogan a cambio de entregar a Ingrid Grudke? Digo.

Acabemos con esta farsa y vayamos a los bifes: hay que preguntarle a Blatter cuánto hay que poner. En anteriores Mundiales se tomó la eliminación en Cuartos como un fracaso. Con este equipo, en el que la defensa ofrece menos garantías que Demichelis colgado pensando en la surtida wue le pegó a la Anderson, con laterales que tienen menos salida que los personajes de The Big Bang Theory y un mediocampo con menos ideas que Jelinek de Fariña, si llegamos a Cuartos tiremo' cuete'.

Posdata: a modo de análisis serio, mientras Argentina tuvo 11 en los primeros 15-20', atacó bien y -para mi sorpresa- retrocedió bien armada (aunque perdiera los mano a mano). No sabe a qué jugar sin Messi, pero si aprende a defenderse puede hacer un papel decoroso en Brasil. Que la prensa deportiva se harte hablando del fracaso de haber desperdiciado a Messi un Mundial más, ¿a quién le importa lo que digan el Toti Pasman o el Gordo Palacios? ¡Ni al Chino Garcé, que estuvo en un Mundial!

Que vuelvan Cagna y el Pepe Basualdo de los primeros Bocas de Bianchi. O el inglés John Verón. Que se ponga los cortos el Tata Martino, qué jugador, señores. Y señoras, que si no se me enoja Cristina...

viernes, 27 de julio de 2012

Historiografía militante: Roca en LA NACION (2004)


Así como hay un periodismo independiente, hay una historia independiente. Hay periodistas independientes e historiadores independientes. Todos sumamente militantes. Reniegan, estos militantes pseudo independientes, de la militancia a la luz del día porque las ideas inconfesables se militan de manera oscura. E inconfesable.

Para algo tiene que servir toda la parafernalia simbólica kirchnerista alrededor de la historia, aunque más no sea para cuestionar las ideas preestablecidas. Algo así como una Ley de Medios de la Historia. Liberar la palabra. Sumar voces. Se critica el Instituto Dorrego, pero su mera creación detonó una reacción del lado mitrista de la vida, y de la historia. Reacción que era, antes, sentido común. Y ahora, quizás, sólo quizás, no tanto. A ver, una nota como la que copio a continuación, publicada en LA NACION en 2004 por el Presidente de la Academia Argentina de la Historia (googleo y no encuentro ni siquiera una página web: ¿son tan truchos?), encontraría ahora unas cuantas respuestas, de historiadores y de blogueros también, ¿cómo que no?. Ahí va, amantes de Mitre:
Roca y el mito del genocidio [claro que fue un mito, los miles de indios muertos y las miles de mujeres y niños apresados y destinados a la servidumbre fueron el resultado de un proceso de generación espontánea]

Por Juan José Cresto
Para LA NACION

Hace poco más de un siglo, el 12 de octubre de 1904, el general Roca entregó al doctor Manuel Quintana los atributos de la presidencia de la República. Había cumplido su segundo mandato, pero su influencia política desde 1880 había transformado el país [el gran transformador, barrilete cósmico]. La Argentina era una potencia respetada [el granero del Mundo, boló]. El general Mitre, ya anciano y verdadero patriarca de la argentinidad [San Martín puto; para colmo, medio negroide], fue a su casa ese mismo día para felicitarlo por su gestión: "Ha cumplido", le dijo parcamente [porque la argentinidad estaba representada y contenida en Mitre, éste podía responder a la invocación de que Dios y la Patria se lo demanden], porque el juramento de su asunción, en 1898 lo había hecho ante el patricio [¿no se llamaba Bartolomé?].

Diez años después, el 19 de octubre de 1914, Roca moría en Buenos Aires. Los últimos años los dedicó a organizar su estancia La Larga, levantando casas para su personal [Ah...] , cultivando arboledas [Oh...] y caminos y mejorando su hacienda [un osito cariñosito, casi, el buenazo de Roca]. Se cumple este año el centenario de su alejamiento del poder y noventa años de su fallecimiento. El país no lo ha recordado suficientemente [¡ingratos! ¡Sólo lo recuerdan bien los socios de la Sociedad Rural!].

En los últimos tiempos una historiografía carente de toda documentación sostiene que la expedición de Roca de 1879 contra los indios, fue un genocidio [bueno, podría consultar Historia de la Crueldad Argentina, coordinado por Osvaldo Bayer. Aquí una introducción al texto. También hojear este documento "Genocidio de los pueblos indígenas y desaparición cultural de la generación americanista de la Independencia: ¿Punto final?", de Marcelino Fontán, en la Secretaria de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación. Pero bueno, todos sabemos que el Min. de Justicia está intervenido, como el INDEC]. Ello revela supina ignorancia u oculta intereses de reivindicaciones territoriales [(!)]

El tema indígena es complejo, porque abarca regiones muy diferentes, desde los paisajes andinos atípicos hasta la cuña boscosa del Chaco, con razas que no eran ni son comparables, como los diaguitas, los abipones o los mapuches [no se puede comparar a los diaguitas con los mapuches, como no se puede comparar a Messi con Oscar Ahumada, aunque ambos jueguen al fútbol]. En el Sur, los pueblos araucanos procedían de Chile e ingresaron al hoy territorio nacional hacia principios del siglo XVIII, según lo refieren numerosos historiadores de ese país, algunos con carácter reivindicatorio [¡oKupas! Así debe haber ingresado, como inmigrante ilegal originaria, la madre chilena de Kirchner].

La pampa agreste estaba totalmente desierta [sólo había que ir y tomarla pero, entonces, ¿para qué necesitaban ejércitos y armas si con un escribano hubiera alcanzado?], con algunos bolsones de pobladores aislados [Ah, a esos había que hacerlos bolsón... digo, bolsa]. En la provincia de Buenos Aires se denominaba "poblador del Salado" a quien se instalaba más allá de ese importante río [justifica la exclusión de la argentinidad por una denominación común a la época]. Sin alambrados, sin títulos de propiedad, salvo antiguas mercedes realengas, o con títulos imprecisos basados en la simple ocupación, el llamado "estanciero" [entre comillas, porque estanciero en serio, posta posta, fue luego Martínez de Hoz] era el ganadero que cuidaba vacas criollas, que no tenían parecido con las de nuestra época [no daba exportarlas a Europa, boló, se nos cagaría de risa "el mundo", y Lanata también], vivía con el cuchillo en la faja y dormía en un rancho que él mismo construía. Su beneficio empresario consistía solamente en la explotación del cuero del vacuno, que canjeaba en la pulpería o en "las casas", o poblado más próximo [un salvaje precapitalista, digamos]. Compartía, sí el temor al malón indígena.

Al caer la tarde, hacía recostar a su caballo en el suelo para ver la reacción del animal, cuya sensibilidad le permitía saber si la tierra se movía. En ese caso, sabía que, a lo lejos, los indios galopaban y él debía huir, abandonando todo [¿y la seguridad jurídica? ¿Y el derecho a la propiedad privada, aunque no tuviera títulos o fueran imprecisos basados en la simple ocupación, el llamado "estanciero"? Pará, que ya viene Roca].

El horror [¿Coronel Kurtz?] del malón se ha descripto repetidas veces, pero hay que recordar que el indio fue temible cuando aprendió a montar el caballo que trajo el europeo ["el" europeo, porque las distintas tribus indígenas no se podían comparar, pero los europeos eran sí, todos iguales: tenían alma, boló...], para robar las vacas que también vinieron con los españoles y venderlas en Chile [¡contrabandistas! Y medio estúpidos, mirá que cruzar la cordillera, a caballo, para vender vacas. No, si merecían que los exterminaran...]. También cuando aprendió a usar la cuchilla de hierro, que también obtuvo de la industria del hombre blanco. Los aduares indígenas estaban llenos de cautivas, mujeres blancas a las que se les hacía un tajo profundo en la planta de los pies para impedirles la fuga. Ellas tenían que soportar la indignación y el odio de las mujeres indias de la tribu [las mujeres indias hacían más opresiva la opresión para las mujeres blancas, agregándole la conciencia de la opresión merced a su odio e indignación. Eran medio bolches, parece. Y por eso también había que exterminar el peligro del sucio trapo rojo].

La historia argentina está llena de historias de pequeños y de muy grandes malones a lo largo de los siglos XVIII y XIX, hasta la decisiva ocupación de desierto por Roca [a ver, si habían malones ahí no podía estar desierto, ¿no?]. La política de ocupación no se inicia con este exitoso [exitoso] militar, sino que continúa desde los primeros gobiernos patrios [¿Ni siquiera fue el primer genocida? Bah]. Rosas hizo una expedición contundente [su querido Rosas también les dió a los indios pa' que tengan y guarden, rosistas putitos, nos dice J.J. Cresto], pero después de Caseros las tribus se alinearon, unas con el gobierno de la provincia de Buenos Aires y otras con el de la Confederación, participando en la política partidista [cooptadas por el gobierno estalinista de Rosas (en épocas pre estalinianas)].

Mitre quiso erradicar el delito en las pampas [un amante de la Ley] y no lo pudo lograr por tener que dedicar sus esfuerzos a la guerra del Paraguay [Yes, sir]. Sarmiento sufrió grandes malones y la batalla de San Carlos es un verdadero hito de la historia [no empecemos con Sarmiento...]. Avellaneda, que soportó una grave crisis financiera internacional, tuvo una política de ocupación a través de su ministro Adolfo Alsina, quien hizo construir una larga zanja de más de cuatrocientos kilómetros para evitar los malones, en una guerra defensiva sin mayores resultados. Finalmente, Roca, que conocía el desierto [ponete de acuerdo, ¿era un desierto o estaba ocupado por maloneros?], organizó una expedición ocupacional decisiva. Este joven general había ganado todos sus ascensos, uno tras otro, en los campos de batalla [¡macho argentino! ¡Antepasado del gran Pepe Argento!].

¿Estaba Roca ocupando tierras de indios? La respuesta es categóricamente negativa [ca-te-gó-ri-ca-men-te]. Esas tierras desiertas comienzan a ser ocupadas con las expediciones pobladoras de la España colonizadora del siglo XVI que, repetimos, trajeron el caballo y la vaca. Los indios iniciaron su ocupación 180 años después [¡pero la puta madre! ¿No me decís que los territorios estaban desiertos? ¡Ponete de acuerdo con vos mismo, loco!].

Los indígenas americanos precolombinos estaban radicados en mínimas parcelas de territorio y aprovecharon los descubrimientos, invenciones, ingreso de animales antes desconocidos y la tecnología del blanco para su expansión territorial [e'cir: si se expandieron, fue gracias al hombre blanco. Y lo que el huinca sotreta da, el huinca sotreta puede quitar. Ahijuna]. De suponer válida la peregrina teoría del primer poblador, tal vez debiéramos remontarnos al homínido y considerar al propio hombre de Neanderthal como un usurpador [hijo de mil puta, el Neanderthal ese: ¡give Ireland back to the irish!].

(...) [sigue, es largo, pueden leerlo completo, si quieren. Vamos al final].

El pedestal de la gloria [gloria] de Roca está en sus dos gobiernos y en su orientación política [mitrista], mucho más que en la ocupación del desierto [desierto que no me quedó claro si estaba desierto, o contenía maloneros asesinos salvajes raptores y violadores de mujeres blancas y contrabandistas de vacas a Chile], pero ésta es un timbre de honor de su biografía. Con el tiempo, a través de personas que no han leído específicamente sobre el tema o que tienen otros intereses, se ha creado una fábula que gente de buena fe la ha creído ["buena fe", como en "pobres estúpidos"], porque así se elaboran los mitos que después parecen "verdades reveladas" de valor teológico [y no como esta historia, bajada desde el Monte Sinaí por Bartolomé mismo]. Felizmente, cualquier serio investigador de historia, cualquier estudioso del pasado que se documente, se preguntará azorado [azoradísimo]: ¿qué genocidio? [eso, ¿cuál?] .

El autor es director del Museo Histórico Nacional y presidente de la Academia Argentina de la Historia.
* Actualización: Moscón, en su blog, subió una nota de Pacho O'Donell en la que, haciendo referencia a Mitre, dice: «Son criticables en cambio aquellos que consideran sus textos y los encumbramientos y los anatemas que los habitan, inevitablemente condicionados por circunstancias y propósitos, como revelaciones sagradas y reaccionan destempladamente ante críticas u observaciones. Estoy seguro de que Mitre no sería tan “mitrista” como dichos personajes». Recomendamos su lectura.

domingo, 15 de julio de 2012

La solución Pérez-Reverte a la crisis española

Escribo sobre España y recibo sólo unas pocas visitas más que la tumba de Bin Lad... Ah, no, cierto. En fin, será que de crisis sabemos algo, y el aprendizaje post 2001 nos dejó el cuero duro. Dentro de dos generaciones recién nuestros políticos podrán decir que no vivieron la crisis en primera persona. España, en cambio, no tiene políticos o ciudadanos curtidos en crisis.


La semana pasada Rajoy hizo aquello para lo cual fue votado y sancionó al que ya califican como el mayor ajuste de la historia española. A los recortes en salud y educación (mientras rescata la banca), el gobierno español sumó ahora a empleados públicos y brutales aumentos porcentuales del IVA. Poco a poco se desmantela el estado de bienestar. Desde afuera observan con atención la tolerancia del pueblo español: España es el nuevo cobayo de las finanzas internacionales. ¿Cuántos ajustes y cercenamiento de derechos laborales y humanos son capaces de soportar los españoles? Todo para cumplir con Bruselas. Es decir, el FMI, el BCE y Alemania en la figura de Frau Merkel, más sola ahora sin la segunda guitarra sarkoziana.

Las protestas no se hicieron esperar, aunque desde los medios intentaran minimizarlas (recomiendo esta galería, aunque duela verla). A cada recorte le siguieron siempre manifestaciones. Si se tratara de Argentina y fuera Cristina la que recibiera repudios similares, Clarín y LA NACION convertirían las protestas en su leitmotiv.

Los políticos españoles reciben ahora la reprobación de los ciudadanos antes que de los analistas mediáticos. Ocurrió en nuestro país en 2001: LA NACION apoyaba el proceso de ajuste que lideraba la Alianza y Clarín fue luego soporte de Duhalde en el poder (sí, es el editorial de esta tapa). Es simple: antes que la información están sus intereses empresariales. Ocurrió acá y ocurre en España. Lo que también sufrimos y deben sufrir los españoles ahora es el aprovechamiento que de la crisis hacen los poderes económicos quienes, no contentos con un gobierno sumiso y receptivo a sus demandas, pretenden uno aún más débil. La excusa de la crisis es perfecta, cierra redondo. En 2001 pretendían que fusionemos provincias, legislaturas, el Congreso, el despido de funcionarios públicos, etc.: la crisis era culpa de los políticos. Algo de cierto hay: son culpables por prestarse a la mascarada democrática, esa que les permite arribar al poder siempre que sea para representar a los poderes económicos. Toma y daca. En España no son pocos los que recitan ese poema. Arturo Pérez-Reverte, en twitter, culpa al gasto administrativo de las autonomías por la crisis. Y, si no lo hace, por lo menos señala que la solución pasa por los recortes políticos:


Suena tan 2001. Recordaba, mientras iba leyendo en vivo los twitts del escritor español, aquella propuesta de que Argentina debía aceptar que un extranjero se hiciera cargo del país. La propuesta corrió a cargo de Rudiger Dornbusch, y más que una propuesta parecía una extorsión. Esta es la nota de LA NACION:
El prestigioso economista del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Rudiger Dornbusch reiteró esta noche que la solución "para un país que tiene quebradas sus instituciones a nivel extremo como la Argentina" es la intervención económica...

..."En 1920, un hombre de Holanda se hizo cargo de la economía de Austria... En este caso (de la Argentina) convendría alguien de un país pequeño y maduro... Quizá alguien otra vez de Holanda", dijo Dornbusch en diálogo con el programa "Periodistas", que se emitió hoy por primera vez en América 2.

Ruddy Dornbusch es uno de los economistas más prestigiosos del mundo y sus propuestas son escuchadas no sólo en el mundo académico, sino también en los organismos económicos internacionales.

Cuando el programa le hizo notar que la propuesta era humillante para la soberanía argentina, Dornbusch respondió con otra pregunta: "¿Y acaso usted no piensa que lo que están haciendo es humillante?".

"Están destruyendo las condiciones de las clases baja y media... Eso es mucho más humillante que la propuesta mía", enfatizó.

En el mismo sentido, Dornbusch aseguró que "miren lo que está pasando con ustedes... Tiene gente como De la Rúa que es incompetente, Duhalde que no es respetado en el exterior. Tienen a Menem con pizza y champán, a Alfonsín, que es un chiste... No le parece mejor un comité de especialistas".

En el mismo tono, el economista puntualizó de qué manera Argentina podría aceptar esta extraña propuesta: "Argentina quiere dinero del exterior... Y cualquiera que quiere dinero y lo ha dilapidado tiene que dar algo como contraparte... Si está dispuesta a vivir sin dinero externo, puede seguir destruyéndose a sí misma".
Esta editorial en LA NACION, también escrita por el economista intervencionista, es otro ejemplo. "La batalla por la Argentina", lleva por título.

Volviendo a Pérez-Reverte: tan 2001 eran sus twitteos que no tuve más que esperar unos minutos para encontrar replicado el razonamiento de Dornbusch:

https://twitter.com/perezreverte/status/224535351438475264

Si la propuesta fuera realizada por un economista y no por un hombre de letras finalizaría exactamente como la de Rudiger Dornbusch: "España quiere dinero del exterior... Y cualquiera que quiere dinero y lo ha dilapidado tiene que dar algo como contraparte...". El tujes, ponele. Y que la deuda externa siga siendo el condicionante principal de la economía, claro. Por lo pronto, ya reciben (como nosotros hasta que Kirchner le pagó al FMI) hombres de negro en misión de revisar cuentas. A tomar por culo, entonces.

* Actualización: leemos que la Asociación Unificada de Militares Españoles critica los recortes y advierte que se sumarán a las protestas ciudadanas. Ay.

sábado, 9 de junio de 2012

Argentina atenta contra la seguridad jurídica futbolística al clavarle cuatro a Brasil, denuncia Monner Sanz

La última victoria por 4 a 3 de Argentina sobre Brasil ocurrió una lluviosa tarde de abril, en cancha de Deportivo Armenio, el 4 de agosto de 1947. Ja. Nah, mentira. Pero pareciera que manejo data polenta, ¿no? Estoy seguro de que Alejandro Fabbri pensaba -mientras leía la primera oración- que no fue así, que la última victoria por 4 a 3 ocurrió en cancha de Juventud Antoniana, una soleada noche de junio, el 2 de diciembre de 1987. Ah, ¿ya había hecho el chiste? No me den bola.

Neymar, querido, ¿cómo pretendés meterla con ese peinado funesmorístico?

Partido raro. Me corrijo: rarísimo. Claro, la razón puede estibar en mi acostumbramiento a los partidos de la B. O de Primera, que son más aburridos aún ahora que triunfa el falcionismo, un híbrido mutante entre el griguolismo y el mismo falcionismo banfilense. Lo lógico, lo usual, el manual indica que cualquier crónica de un partido así debe incluir sentencias como:

  • Aunque se tratara de un partido amistoso, Argentina y Brasil jugaron como si fuera una final; o
  • El resultado del clásico sudamericano fue fiel reflejo de que no se trataba de un partido por los puntos; o
  • Argentina le rompió el ojete a Brasil pero ojo, que Brasil nos podría haber empernado bien empernados; o
  • La paternidad de Messi sobre el conjunto verdeamarelho se estiró a -4 (menos cuatro) partidos; o
  • El corte de pelo de Guiñazú es una derrota cultural sólo comparable a confundir los dólares con la Patria. Gente grande, che...

Y así, eh. Pueden todas formar parte de la misma nota sin que la continuidad témporo-espacial se vea amenazada por la antimateria viniendo a cacerolear en protesta por la ausencia de coherencia alguna. Si no protestó todos estos años por Carrio, mirá vos. Pero vamos a lo estrictamente futbolístico. Haciendo la salvedad, claro, de que se trató un partido amistoso. Jugado como si de una verdadera final se tratara. Ja. Lo primero que hay que decir es: ¡Zabaletaaaa! ¡¡Hijodedióssss!! Lo segundo es: ¡¡defiendan, la concha de la lora!! Muy periodístico, el análisis. Lo tercero: qué bien le sienta a Di María estar cerca de Messi y recostarse en la derecha, cipaya y entreguista. Di María o Perón. Lo cuarto: Sabella quiere convencernos de que sabe un toco de fulbo privilegiando a Higuaín sobre Agüero, aunque el Kun venda más titulares. Pero lo vamos a estar mirando de cerca a Pachorra. Le vamos a hacer marcación personal, como a Messi. Pero los nombres son para los menottistas, analicemos y debatamos la superestructura; detalle éste, el de mencionar a la superestructura, que coloca a este bloguero humildón y recibido de DT en la Universidad del Potrero, en el lugar del saber. Lugar que sólo abandonará si lo obligan. A ver quién se anima, putos. ¡Canten, putos! Ehhhh... brasileño' puto'... te metimo' cuatro, puto, ehhh...

Durante los primeros 10 minutos de partido la defensa argentina fue una invitación permanente a interponer un recurso de amparo que mantuviera nuestro arco en cero por vía judicial. Jueces para convalidarlo sobran. El atentado flagrante a la seguridad jurídica defensiva perpetrado por Zabaleta y compañia merecía cárcel, paredón, sur y después. O un tirón de orejas, por lo menos. Los siguientes 15' fueron igual.

Explicame a Sosa.

Decí que Messi es argentino. Dale, decilo. No sientas vergüenza. Aunque estés sólo en tu habitación, o en el living de tu casa, podés decir que Messi es argentino. Contra la nacionalidad nada se puede hacer, excepto optar por otra. Como hizo Trezeguet. O como intentó hacer De Narváez. ¿Te acordás de De Nar...? Uno que tenía un pl... No importa. Pero casi tan importante como Messi fue Romero, que tapó 3 mano a mano y uno más si consideramos que en una más lo esperó a Neymar para que no se la cruzara. El arquero no merecía un yerro como el que nos costó el tercer gol pero, ea, tampoco Braña merecía estar convocado.

Explicame a Braña. Aunque lo desafectaran. Porque afecto por él no sobra.

La diferencia fundamental entre Argentina y Brasil es que son dos países completamente distintos. Eso, y que ellos hablan portugués y tienen otra historia y costumbres. Si llegaste hasta acá merecés un premio. Te quiero. Como al réfer, que no cobró dos o tres penales para Brasil. Se puede afirmar sin temor a equivocación que el réfer es un vago que cobra planes del gobierno. Hay que salir a cacerolear por la seguridad jurídica futbolísitca de la FIFA. Lo correcto no es haber ganado 4 a 3: hay que pagar lo que corresponde por Repsol y concluir que Brasil ganó 5 a 4, merced a los dos penales (mínimo) no cobrados. Serviría para darle previsibilidad a nuestro país, no alejarnos del mundo, que el Real no se sigan revaluando y que en Camboriú no sigan cagando a palos a los argentinos en los fútbol-playa. En fin, concluyamos: ganamos, la bassestá (mejoraron los centrales, sobre todo en el ST), a tristeza não tem fim y hay que salir a cacerolear por el estado del campo de juego. Montonero Obama, montonero estalinista e inflacionista Obama: ya sabe lo que tiene que hacer.