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domingo, 17 de julio de 2011

La tolerancia y la convivencia pacífica


El fitopaecismo, como espejo dialéctico del antiperonismo capitalino -y allende la General Paz-, tuvo algunas consecuencias que podrían ser graciosas si no fueran insultantes. Hemos debido soportar, con la mejor de las sonrisas, que los intolerantes hablen de tolerancia y que los xenófobos hablen de convivencia pacífica. Alejandro Rozitchner recibió, como regalo del cielo, la oportunidad de pasar por respetuoso. Él, que el año pasado trató de yegua a la Presidenta y lamentó que su ausencia en el Colón fuera una "pérdida para la tradición ecuestre argentina", se dio el lujo de impartirle lecciones de civilidad democrática a Páez.

LinkLa imagen es de Mundo Perverso...

Existe un imaginario extendido, propiciado -claro- por los Medios opositores: habría sido el kirchnerismo el que fomentó una horrorosa división entre argentinos, que el pueblo -snif- sufre. Lloro. Seco mis lágrimas. Y podemos intentar abordar ese sofisma desde un par de vertientes, ambas potencialmente válidas:

  1. El kirchnerismo pisó callos que no debían pisarse y por eso el odio, la bronca y la sed de venganza que provienen de sectores acostumbrados a ejercer el Poder sin que el poder político interfiriera "tanto".
  2. El kirchnerismo efectivamente buscó confrontar con esos sectores, como una manera de exponerlos y quitarles la impunidad que otorga el ocultamiento de lo que la escenografía no muestra. Ejemplos de eso fueron cuando Kirchner denunció los aprietes de la Corte Suprema menemista, cuando Página/12 publicó las demandas que le realizara al entonces Presidente José Claudio Escribano o cuando Kirchner contó en 678 que Clarín quería que el gobierno hiciera lobby para que el Grupo oligopólico se quedara con Telecom.

La lectura que responsabiliza al oficialismo nacional por promover el enfrentamiento es demasiado simple. Ahistorizante. Invisibiliza (uy, palabra seisieteochista si las hay) líneas de enfrentamiento históricas, que difícilmente puedan confluir. Librecambistas y monopolistas, saavedristas y morenistas, unitarios y federales, rosistas y antirosistas, conservadores y radicales, peronistas y antiperonistas y, hoy, kirchneristas y antikirchneristas. Porque aunque el antiperonismo subsista en los votantes, las elites ya no son antiperonistas. Están, más bien, en contra de este peronismo kirchnerista. Porque una confluencia de estas líneas que mencionamos -finalmente desastrosa para el país- se dió durante el menemismo, que englobó a sectores (mayoritarios) del peronismo con sectores (mayoritarios) del establishment. Tan buenos recuerdos dejó el menemismo que luego quisieron convertir a Macri y De Narváez en peronistas. Peronistas "bien", claro. Lindos peronistas, de esos que aquellos que odian al peronismo pueden amar.

Volvamos sobre esas líneas históricas, que en un país serio como EE.UU. se resuelven gracias al diálogo y al consenso de los tiros en una Guerra de Secesión. En nuestro país Perón promovió también el enfrentamiento (además de ser nazi, por supuesto, y despilfarrar los lingotes con los que uno se tropezaba en el Banco Central). En el '55 se fue sólo, de maricón que era nomás. No bombardearon Plaza de Mayo bajo la consigna "Cristo vence". Ese era el "consenso" y el "diálogo" que debía primar. A Alfonsín tampoco lo derrocó el Dios Mercado, a quien el kirchnerismo le puso coto acumulando reservas en el Banco Central. Digo, Jauretche y Cooke hablaban estupideces de puro mal entretenidos.

No, debe ser como dicen: es el kirchnerismo el que promovió y promueve el enfrentamiento, la intolerancia, el fascismo, el que imposibilita la convivencia pacífica. ¿Cómo no se aviene a hacer un gobierno bonito como el de De la Rúa? ¿O el de Menem, pero sin corrupción? O sin tanta, por lo menos.

Como decíamos el martes: buscan cambiar el actual clima electoral. Por uno más beligerante, más antikirchnerista. Que recuerde la disputa por la 125. La columna de Fito Páez fue como el maná, entonces. Pero mientras no entendamos que el relato que se hace de la "crispación" del oficialismo nacional es una estrategia comunicacional que buscó deslegitimar a un gobierno democráticamente elegido -y ahora busca restarle votos-, seguiremos a merced de la construcción de la realidad que hacen Medios masivos de comunicación con una clara inclinación ideológica y en defensa de sus propios intereses (ah, no, perdón. Me olvido de la inmensa tirada de Página/12, de Miradas al Sur, de El Argentino y la pantalla caliente de 678 y CN23, que contrarrestan fuertemente a Clarín, LA NACION, Canal 13 y TN. Porque Volver desapareció, pobre...).

Mientras pensemos que el "odio" y el "revanchismo" forman parte de lo que el gobierno nacional busca y no se trata de una proyección (en términos psicoanalíticos) que hacen los factores de poder económico y mediático de sus propias miserias sobre el Poder Ejecutivo Nacional, seguiremos a merced de estos factores de poder.

Mientras tanto, a poner la otra mejilla. A intentar que la respuesta al odio sean los argumentos. A intentar que el razonamiento impregne un poco el discurso único que "baja" desde los Medios masivos de desinformación. Porque el amor vence al odio.

miércoles, 30 de junio de 2010

Un año ya de post kirchnerismo

366 días de post-kirchnerismo se cumplen hoy. Las efemérides son sólo la celebración de un hecho significativo, el recuerdo de un momento para que su importancia siga vigente.

Ninguno de los "ganadores" del 28 de junio de 2009 celebró. Ni los políticos, ni las corporaciones mediáticas y/o financieras. A un año ya y no pudieron capitalizar el triunfo.

Leonardo Da Vinci y Albert Einstein, si los comparamos
con algunos que andan dando vueltas... ¡Máhhmita!


En ese momento consideraba al corporativismo mediático como el verdadero ganador de la elección. Habían sido Clarín, La Nación, TN y todos aquellos que ayudaron a formar, fijar y alimentar la agenda de aquellos que sí pusieron su nombre en una boleta, quienes se palmearon la espalda calurosamente. Y hoy están, Ley de Medios mediante, fruncidos e intentando cuanto manotazo de ahogado se les ocurre, que no son muchos, hay que decirlo.

Inmediatamente después del triunfo esperaron una capitulación del oficialismo y que se entregaran atados de pies y manos a ellos, los "interpretadores" de la Voluntad Popular. No fueron pocos los que advirtieron al gobierno que, de no acatar las "nuevas" reglas, lo pagarían caro luego del 10 de diciembre. Durante meses esperaron el éxodo masivo de legisladores oficialistas a las filas de un nuevo movimiento: el coloradismo post peronista. O del duhaldismo residual. O de las hilachas del menemismo. Lo que fuera que no fuera kirchnerista. Los columnistas estrellas, azorados, se preguntaban por qué no ocurría.

No voy a enumerar acá las medidas impulsadas y aprobadas exitosamente por el oficialismo durante este escaso año. Son harto conocidas.

Llegó el 10 de diciembre y el momento de poner en hechos políticos toda la pirotecnia verbal. Liderados por Cobos, Morales y Carrió no pudieron, no supieron hacer lo que querían: apretarle el bolsillo al Estado -no importa si los muchos que trabajan o dependen de éste sufren-, lo trascendente era obligar al Oficialismo a ajustar.

Entonces primero pirotecnia verbal; luego quisieron imponer la pirotecnia de los votos que proclamaban poseer. Cero, reprobado, se la llevan previa para después del Mundial, señorita.

Asistiremos, seguramente, a un recrudecimiento del hostigamiento político y mediático -que no son lo mismo pero se parecen tanto...- a partir de la finalización de Sudáfrica 2010. Si es con derrota, mejor para ellos. Ganando deberán esperar a que la efervescencia del triunfo se esfume.

Clarín la tiene ahora con 82% jubilatorio. Es una movida inteligente, hay que reconocerlo. Como con la Asignación Universal por Hijo, creen que pondrán al Gobierno en aprietos. Como con el Impuesto al Cheque, coparticipación, uso de reservas, etc.

El 82% móvil es un viejo anhelo ya. Uno no puede estar en contra de una lucha que cree justa, pero tampoco puede enceguecerse ni dejar de observar que quienes de la boca para afuera declaman cosas, cuando estuvieron en el gobierno jamás intentaron llevarlas a cabo. Son los mismos que intentaron ajustar a los jubilados, maestros, presupuestos universitarios, etc., etc. Es redundante ya decir que son unos irresponsables hijos de puta: el que lo sabe, lo sabe. El que no, quiera nuestro señor Jebús que entienda que se trata de una engañifa. Si no dicen de dónde salen los fondos y qué afectan le están mintiendo, señora. Le mienten.

Huelga decir que todo se hubiera solucionado con un poco de consenso, que es como se entiende la gente, ¿no?:

1. Que el Estado no intervenga en Economía y siga siendo el Mercado el que determine, señalando con un dedo, quien se la lleva y quien la mira desde afuera.
2. Chau retenciones a la soja. Es casi la misma letra del punto 1.
3. Adiós Ley de Medios. O que el Estado no intervenga en la Economía de los Grupos Monopólicos que son el Mercado. Calcado del punto 1.
4. Basta de juicios a los genocidas y leyes progresistas como el Aborto o Matrimonio Gay.
5. Que sea el sector patronal el que imponga las reglas. Es el punto 1 siempre, ¿no?
6. Dejarse de romper con Latinoamérica y volver a las relaciones carnales.
7. Represión para aquellos que renieguen de estar con la ñata contra el vidrio.

Todos los documentos firmados por "la oposición" giran alrededor de esos puntos: el Pliego de Condiciones de José Claudio Escribano, la Propuesta Patriótica de Duhalde-Terragno y el reciente Consenso para el Desarrollo de Bergoglio-Roberto Dromi, al que asistieron, claro, De Narváez, Ernesto Sanz, etc. Es casi una plataforma electoral este último documento.

Es una simplificación pero Kirchner estaba en lo correcto el año pasado cuando decía que son las políticas de los 90s que quieren volver. Son vivos: les ponen otras caras, nada más.

martes, 23 de febrero de 2010

Duhalde, Terragno y la Propuesta Patriótica de Unidad


Desopilante.

Seguir hablando de "viento de cola" o que todo se base en el "consenso" y el "diálogo".

Hay que tomar por imbécil a la gente para decir que "la salida es más facil de lo que imaginamos".
O decir que hay que "crecer, sin pausa y por muchos años, a tasas altas" cuando eso es precisamente lo que se hizo desde 2003 hasta que empezó sentirse el coletazo de la peor crisis financiera de la Historia. Y aún así el país creció un 0,9% el año pasado.

Nadie niega que hay cuestiones que deberían trascender a los distintos gobiernos.

Pero como ya dije antes: proponer un único plan, un único modelo y que todos los candidatos lo lleven a unas elecciones donde solamente se elija al gerenciador que parezca más apropiado o que caiga mejor es antidemocrático.
Es utilizar a las boletas, las urnas y el cuarto oscuro como si fuera la secretaria del mago, en traje brillante y ajustado. La rubia está ahí para distraerte y que no veas el verdadero truco. Aplaudí después. Te engañaron.
Es pensar que al Estado, a un país, se lo puede manejar con una visión corporativa. Elijamos un CEO. Joven y carismático. Ganador. ¿Hay que despedir 50.000 tipos para que la Corporación escale posiciones en el Mercado? A la calle, carajo.

Insistir con la idea del Pacto de la Moncloa... Aunque ahora fueron más específicos: "aceptación de la monarquía, la ley del olvido, la legalización del comunismo y un plan de ajuste económico".

¿Tengo paranoia conspirativa o ahí leo que la Monarquía es el Establishment?; ¿la ley del olvido es la "pacificación nacional" o "dejar de humillar a las Fuerzas Armadas" o "me cago en los Juicios a los represores por delitos de lesa humanidad"?; ¿la legalización del comunismo podría ser un ofrecimiento de reconocimiento al kirchnerismo y de trato benévolo post-2011?; y bueno, el ajuste es el ajuste. Está ahí escondido en el texto, como quien lo tira al voleo. El ajuste es El Ajuste.

Capaz que me comí demasiadas teorías conspirativa y estoy alucinando. ¿O no?

"Seis años bastaron, en el siglo 19, para que nuestros antepasados edificaran una nación" y lo hicieron para unos cuantos, en detrimento de muchos a los negaron. Por eso las huelgas y la represión puesta al servicio de un Estado construído para la clase dominante. Pero eso no es necesario recordarlo, ¿no?

Imágen: http://www.horaciocardo.com/cardo.asp

miércoles, 17 de febrero de 2010

Apuntes Bicentenarios: Neoliberalismo y Mariano Moreno

Un par de posts atrás decía que la pelea que se viene dando es entre dos modelos de país. Y que el plan del Grupo A, sea quien sea su representante final, es neoliberalismo al palo: reinsertanos en un Mundo que ya no existe como antes y seguir recetas que se probaron equivocadas.

Como se habrán dado cuenta aquellos lectores perspicaces, porque soy sutil como bebé con pañal cargado, para quien esto escribe el Neoliberalismo es un arma cargada apuntando a la cabeza de los que menos tienen. No descreo del Capitalismo. No adscribo a la Patria Socialista en los términos revolucionarios que se le daba al término y que no se si aún conserva; pero si a un Capitalismo Humano. Si a un Estado presente articulando la voracidad del Mercado en defensa de aquellos a los que éste quiere someter como rehenes. La política no es necesaria para los que tienen el Poder, sí para los desprotegidos del Sistema. En fin, es un debate, filosófico casi, que no estoy ni cerca en condiciones de dar.

Pero es un debate antiguo. Ya en la época de la Colonia, ahora que estamos cerca del Bicentenario y podemos mirarlo con una perspectiva particular, se discutía la libertad que tenía que poseer el Mercado y los peligros que la apertura comercial irrestricta representaba para el Virreinato.

La discusión, que estaba zanjada a favor del Mercado (Argentina Granero del Mundo) en épocas del Primer Centenario, se está dando ahora nuevamente y la Derecha aparece con posibilidades reales, por primera vez, de legitimarse en elecciones democráticas y acceder también al Poder Formal del país.

Quiero acercarles unos párrafos del libro Filosofía y Nación de José Pablo Feinmann, el cual recomiendo como lectura amena y esclarecedora sobre muchos puntos de nuestra Historia que nos cuentan, por decirlo educadamente, torcida:

Primer Estudio: La razón iluminista y la revolución de Mayo

Hubo dos invasiones extranjeras (nota: las inglesas) y hubo dos heroicos triunfos basados en la decidida participación de los sectores populares: la Corona española comienza ya a sospechar el alto costo de su victoria sobre el invasor británico. (pág. 25)

Habían encontrado los astutos políticos británicos la clave ideal para el dominio de las colonias hispanoamericanas... ...Reflejo de este plan fue el proyecto de monarquía constitucional en el Plata al que adhirieron hombres como Pueyrredón, Belgrano, Castelli, Alberti, Yrigoyen y Vieytes (pag. 26)

(Mariano Moreno) se transforma en el hombre de confianza de los sectores comerciales británicos afincados en el Plata... ...Una súbita pasión por la legalidad se apoder de estos sagaces comerciantes: lejos de intentar colocar sus productos según la usanza habitual, tolerada y fácilmente instrumentable del contrabando, solicitan a Cisneros... ...autorización para desembarcar sus productos respetando todas las condiciones establecidas por la plaza... Económicamente, un desembolso que con facilidad evitaría el contrabando; pero políticamente, una inteligente medida tendiente a conseguir la apertura del puerto de Buenos Aires al comercio inglés. Pues son conocidos los planes del Foreing Office que reemplazaron al intento de conquista armada abortado por los españos y criollos: no penetrar como soldados sino como mercaderes.

Es lo que proponen los agentes de Dillon & Cía... ...pues los brasileños (adviértalo usted, señor Virrey) no ponen trabas a la mano invisible del libre comercio y disfrutan así de suculentas rentas aduaneras.

Económicamente, el Virreinato constituía una entidad autosuficiente y en desarrollo, gozando sus artesanías interiores del indirecto proteccionismo con que las beneficiaba el monopolio español. Financieramente, la administración Cisneros enfrentaba problemas de consideración...

Cisneros no quiere cargar con la entera responsabilidad de la cuestión: el 20 de agosto (1809) remite al Cabildo y al Consulado copia del petitorio de Dillan & Cía... ...algunas sugerencias hace: que nadie dude que los aranceles de las manufacturas británicas habrán de ayudar a solucionar las penurias del erario y que nadie deje de tener en cuenta que Inglaterra es, decididamente, "una nación amiga y aliada".

Pero la cuestión no es tan sencilla. El 4 de setiembre, el Consulado, a través de su síndico suplente Manuel Gregorio Yañiz, ofrece una respuesta categórica: no al librecambio. Y por varios motivos:

1º) la medida implicará una exagerada injerencia Británica en los asuntos de la colonia: "si ahora se tropieza el inglés a vuelta de cada esquina, luego llegará el caso de que nos echen de nuestras casas, como se dice que está sucediendo en el Janeiro";

2º) se equivocan quienes piensan que el librecambio determinará la baratura de los productos del mercado interno: "es un error que la baratura sea benéfica a la patria. No lo es efectivamente cuando ésta procede de la ruina del comercio (...) Los ingleses no traerán casas hechas porque no caben en sus buques, pero traerán botas, zapatos, ropa hecha, clavos, herraduras, alcayatas, rejas, argollas, frenos, espuelas, estribos y hasta mucha parte de carpinterá y ¿qué les quedará entonces a nuestros artesanos?";

3º) el librecambio arrastrará a las artesanías e industrias de la colonia a una competencia desigual y ruinosa: "sería temeridad querer equilibrar la industria americana con la inglesa (...) por consiguiente arruinarán enteramente nuestras fábricas y reducirán a la indigencia a una multitud innumerable de hombres y mujeres que se mantiene con sus hilados y tejidos, en forma que dondequiera que se mire no será mas que desolación y miseria".

En acuerdo con Yañiz se pronuncia tabién Miguel Fernández de Agüero como apoderado del Real Consulado y Universidad de Cargadores a Indias de Cádiz.

Estos conocidos textos de Yañiz y Agüero deben ser adecuadamente valorados. Es cierto que responden a los intereses monopolistas, pero tampoco puede dejar de advertirse en ellos una aguda defensa de las necesidades de la provincias del Virreinato. (pág. 29, 30, 31 y 32)

Repito: ya en la época de la Colonia se advertía el peligro del librecomercio irrestricto. Del neoliberalismo que todavía no existía o no era llamado como tal. Faltaba mucho para que se reunieran a Consensuar en Washington, ahora que está nuevamente de moda el "Consenso".

No digo que el país no debía modernizarse durante los 90s. Era necesario. Pero seguramente había formas menos entreguistas de encarar el proceso que las relaciones carnales con el Imperio.

Advierta que nuevamente quieren llevarnos por esa senda. Advierta que quieren ajustar, "achicar el Estado para que se agrande la Nación" (lo decía Menem y lo dicen ahora De Narváez y Cobos junto a la UCR). Advierta que hablan de reprivatizar (lo hizo Menem con Dromi y Alsogaray y lo quiere volver a hacer Macri). Advierta que conocemos adónde nos lleva ese camino que termina, tarde o temprano, en diciembre de 2001.

domingo, 31 de enero de 2010

¿Otro Mirthosusanomarcelo?

¡Pum para arriba!
¡Di-ví-no!
Este blog... ¡trae suerte!

Y parece que ahora se suma ¡saracatunga catunga catunga, saracatunga, saracatunga! (Flor de turrita la Sara esta...)

Vuelve Repetto y se agrega a la lista de artistas populares que la gente -debido a que los siente amigos, compadres, casi casi un hermano con el que salir de partuza- llama por su nombre de pila. A "Susana®", "Marcelo®" y "Mirtha®" se suma ahora "Nico®". ¡Que felicidad para el coro mediático republicano-institucionalista-consensualista-anticrispación!


Nicolás se dedicó durante estos años sabáticos a "invertir en un proyecto agrícola-ganadero" así que podemos imaginar sus opiniones como si las supieramos de memoria, ¿no?

- A ver, niño Ricardo: ¿cómo opina Repetto?
- ¿Quien?
- "¡Nico®!"
- ¡Ah! Eh... Señorita... si estudié ¡pero no me acuerdo!
- ¡Cero! Vaya a leer:

...Habría que probar si a los que les va bien pueden arrastrar a los que tratan de salir...

...Cuando yo hago un programa, estoy todo el tiempo velando para que las partes estén bien, buscando consenso...

...Yo tengo campo y no quiero ahondar en el tema porque pareciera querer hablar desde mi bolsillo. Lo único que digo es que quiero que el cereal, la carne y los autos argentinos se vendan por todos lados... Ya sabemos por dónde va a venir la plata. ¿O la vamos a emitir? Si somos el mejor productor de granos en el mundo, no perdamos esa condición...

...Pero perseguir militares y fascistas es sólo una parte de la democracia. Si una democracia se construye en base a comprar votos de una u otra manera qué tiene de democracia. Es una fachada...

...Lo más doloroso es que hemos perdido la calle. Pero no la perdimos de un día para otro; nos la robaron hace mucho tiempo...

...El problema es que ahora uno vive pensando todo el tiempo en que lo pueden afanar...
Otro Inmaculado Portador del Sentido Común. Hagan sus apuestas: ¿cuánto tarda en tirarse algún discursito?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Y esta década que se va?


Si los 80s fueron la década de la Democracia y los 90s la de la Estabilidad, ¿cuál será el consenso que denomine esta última década?

¿Será la década del Crecimiento? ¿De la Acumulación e Inclusión? ¿La década Nacional y Popular? ¿La del Zurdaje? ¿La de la Crispación y el Revanchismo? ¿La década Montonera?

La pregunta que abre el post la plantea Adrián D´Amore en un muy buen artículo para la Revista Zoom (gracias, Abel).

Creo que los años por venir terminarán por delinear el marco de esta década que se va. Mucho tendrá que ver si en el futuro se siguen las directrices actuales, en una suerte de consenso que privilegie el recuperado Rol del Estado.
De continuarse el camino actual, creo que se podrían encuadrar los primeros diez años del 2000 dentro del marco latinoamericano de mayor autonomía política y económica.

La Década Populista sin el significado peyorativo del término.

Una década en la cual las elites económicas de todo el continente, cómodas durante los 90s (usufructuando las ventajas de la Corporatocracia que impulsó el Consenso de Washington), vieron su status quo desafiado por el Estado.

Y algunos respondieron con bravura: el "campo" en Argentina, la media luna rica en Bolivia. Muchos gobiernos debieron soportar estrategias de desgaste casi calcadas: la "chavización", el "stalinismo", la "crispación", todos términos que hablan más de quienes los usan que de aquellos a quienes se acusa.

En Argentina, luego del clima de postguerra posterior a la implosión de la Convertibilidad y el Consenso de Washington, asumió la Presidencia Néstor Kirchner y, al principio, gozó de un consenso general basado en la capacidad que tuvo para generar la recuperación económica. Argentina creció así a tasas chinas cuando muchos hablaban de vientos de cola y veranitos que no durarían.

Una vez superada la etapa álgida de la recuperación, los Factores de Poder en la Argentina comenzaron a presionar para recuperar las prerrogativas que habían gozado hasta antes de la crisis. Y comenzó la pelea Kirchner - Medios, que era y es la pelea por la apropiación del Sentido Común y, por lo tanto, la apropiación de la Razón.

Cristina Kirchner ganó las elecciones por amplio margen en 2007 pero el divorcio del Proyecto Nacional y Popular con una clase media que había sido permanentemente seducida y favorecida comenzaba a evidenciarse.

Luego la avanzada de los patrones rurales y, en el medio, una de las crisis financieras mas fabulosas de la Historia. Mientras en el mundo se perdían puestos de trabajo por millones, en el país se sentían apenas coletazos de la crisis, gracias al desacople de la economía de la especulación financiera, al fortalecimiento del mercado interno y, para que se muerdan los labios los gurúes económicos, los superávits gemelos.

Cómo continuará la Historia está por verse. Continúan en pugna en Argentina dos Modelos de País. Lo plantea también D´Amore en el artículo linkeado más arriba:
Por otra parte, no hay posibilidad de amable unanimidad en la política, al menos no en los términos en que la plantean tanto los Bonelli como los Duhalde. Mucho menos, en un país que aun se debate a los ponchazos entre elegir un destino nacional o perseverar en la resignación colonial.
Y lo dijo aún mas claramente Agustín Rossi en el Congreso:
Hoy la cuestión no pasa por oficialismo u oposición; pasa por la política frente a las corporaciones. Lo que hoy se discute en la Argentina es si la política va a tener capacidad y margen de maniobra para producir las transformaciones necesarias y va a seguir siendo una herramienta útil para mejorar la calidad de vida de la gente, o si las corporaciones van a quedarse con los pedazos desparramados del Estado argentino en cada uno de los rincones de la patria.

martes, 15 de diciembre de 2009

El Consenso alla Cobos es antidemocrático

Ayer La Nación lanzó un nuevo globo de ensayo con el Gran Acuerdo Nacional de Julio Cobos.

...El lo llama "un mínimo de coincidencias para la Argentina que viene", y se trata de puntos básicos en educación, seguridad, energía, empleo e inclusión social, entre otros temas...
...Una vez que los tenga listos, Cobos los va a hacer circular entre todos los jefes de bloque de la oposición en el Congreso, para que veten o aprueben lo que quieran...
..."El que gane en 2011 le pondrá su propia impronta para llevarlo a la práctica, pero respetando los postulados básicos", dijo Cobos a La Nacion...

A veces, siguiendo la información y tratando de rebatir las mentiras o exponer las operaciones de la Prensa, uno termina repitiendo argumentos y se siente un gil.
Peor deberían sentirse aquellos que, teniendo equipos de 100 asesores (analistas, publicistas, encuestadores, asesores de imagen, etc.), terminan recitando de memoria los mismos versitos de siempre: consenso, educación, república, instituciones, la kaja, etc.

Ya en este post expuse que la idea de que el "Consenso sobre 4 o 5 temitas" para que después, quien resulte elegido en las elecciones, los lleve adelante con "su impronta" es antidemocrático.

Dice la Wikipedia:

En la democracia representativa, el pueblo delega la soberanía en autoridades elegidas de forma periódica mediante elecciones libres. Estas autoridades en teoría deben actuar en representación de los intereses de la ciudadanía que los elige para representarlos.

Rol de los partidos políticos:

Algunos críticos de la democracia representativa argumentan que la existencia de los partidos políticos hace que los representantes sean forzados a seguir las líneas ideológicas, así como intereses específicos de su partido, en lugar de actuar según su propia voluntad o la de los electores. Aunque por otra parte se puede pensar, y suele argumentarse que los electores han expresado ya su voluntad en las elecciones, votando por un programa electoral que después se espera que los representantes cumplan.

Así, son los candidatos quienes presentan sus ideas, proyectos, planes; en definitiva su Visión de País para que el pueblo, la gente, los ciudadanos o como quiera usted llamarlos, rubrique con su voto (cual firma) su apoyo a determinado proyecto y a sus representantes.

Volviendo al "consenso", pretender que personas con visiones distintas de País y proyectos diferentes se sienten a "acordar" (bajo la atenta vigilancia de la Prensa Corporativa, claro) es una falacia. Un lindo argumento que en el barro de la realidad naufraga porque no todos podemos estar de acuerdo en todo. Si absolutamente todos pudiéramos ponernos de acuerdo no sería necesario votar: total, quien resultara elegido haría exactamente lo mismo que otro candidato cualquiera. ¿Se da cuenta por qué no sería eso una democracia?

El objetivo último de los que flamean la bandera del "consenso" es transferir el Poder desde la Política hacia las Corporaciones. El objetivo de este gran Acuerdo es instaurar una Corporatocracia:

Corporatocracia, o bien Corporocracia, es el gobierno de las corporaciones, el cual es una denominación dada a un gobierno en el cual el poder ha sido transferido desde el estado (es decir, desde el pueblo) a las grandes corporaciones.

Los procesos de privatizaciones de las empresas públicas son generalmente el puntapié inicial de esta forma de gobierno, ya que el estado pierde su poder regulador en la economía y los servicios públicos y las empresas tienen una mayor influencia en las decisiones del mismo.
Intentar presentar el consenso como un avance en la construcción de una República o que, a través de ese consenso, va a mejorar la calidad de vida de los argentinos es otra falacia. Se llega a una conclusión válida a partir de una premisa falsa.

Argentina ya vivió una época de consenso casi total. Fueron los 90s, cuando el Consenso de Washington no era discutido por nadie. De la Rúa llegó al Gobierno diciendo que "con él, un peso, un dólar". El Poder lo ejercían entonces las Corporaciones, a las cuales se había vendido Menem para asegurarse estabilidad: Bunge y Born, la Fundación Mediterránea, los Macri, Fortabat, Pérez Companc, Soldati, Techint, Telecom, Telefónica, etc., la levantaron en pala mientras los despidos, la desocupación, la pobreza y la inequidad se esparcían cual plaga.

Ese consenso llevó primero al Corralito, luego a la Represión y Caída de De la Rúa y, mas tarde, a la Devaluación y la Pesificación Asimétrica. Argentina quedó sumergida en una economía de post-Guerra.

Una pregunta válida, creo, sería entonces: ¿Consenso o Democracia? Pero elija usted.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Aguinis se equivocó

Dice Marco Aguinis en La Nación del jueves 10/12 que, en diciembre de 2003, cometió un grave error: creer que Kirchner iba a decir que se había dedicado a acumular poder no por el poder mismo sino para convocar a un gran consenso nacional con las grandes figuras que la Argentina tiene y no aprovecha (¿Messi? ¿Buonanotte? ¿Mauro Laspada?).

Se equivocó Aguinis, si, pero no en lo que esperaba sino en lo que planteaba.

Situémonos, porque decir estupideces desde 2009 es fácil, dificil es recordar dónde estábamos en 2003 y con quienes podríamos haber “consensuado” en un nuevo-Acuerdo-Nacional.

Veamos: por el radicalismo podríamos haber convocado a un ex-Presidente como De la Rúa, ¿no? No importaba que se hubiera ido como rata por tirante sólo dos años antes con el país incendiado. Había que convocarlo y consensuar.
O podríamos haber convocado al candidato presidencial de la UCR en esas elecciones, Leopoldo Moreau. Porque el tipo tenía una gran base de sustentación: un 2% que le permitiría ahora, Reforma Política mediante, mantener la personería de la UCR. Pero raspando.

Del peronismo no hacía falta convocar a nadie. Kirchner todavía charlaba con Duhalde y Lavagna era el Ministro de Economía. ¿Quiénes estaban afuera? ¡Ah! El Carlo de Aniiáco. ¿Cómo no se me ocurrió? Había que levantar el tubo y decirle al Carlo que se diera una vuelta con Kohan, Corach y el poderoso barón del peronismo menemista De Narváez.
No nos olvidemos de convocar a Rodríguez Saá para que opinara que debíamos hacer con la deuda en default.

Como en toda convocatoria a un Gran Consenso Argentino, no puede faltar la derecha oligárquica y reaccionaria representada por Ricardo López Murphy y su casi 20% que luego pudo mantener gracias a su gran habilidad política para las Alianzas (en eso es un pro). Por supuesto, sin recordar que como Ministro de Economía tuvo que rajar a los días de asumir por intentar reducir el presupuesto universitario y el sueldo de los estatales.

La izquierda debía estar representada también por Elisa Carrió, quien podría darse una vuelta para tomar un café cargando su gran cruz. La cruz que le colgaba del cuello y la cruz que sería para los pobres votantes/militantes del ARI que la doctora se pasara luego a las huestes del Patriciabullrichismo y el Estenssorismo.

¡Un genio, Aguinis! ¿Cómo no se le ocurrió a Néstor llamar a todas esas luminarias que eran dignos representantes de las distintas facciones políticas del electorado argentino en ese momento? Stupid Néshtor!

Ah, ah, ah... Pero me acabo de acordar que un Gran Consenso le fue ofrecido al Presidente Kirchner. Se lo trajo Claudio Escribano, de La Nación, como un Pliego de Condiciones para evitar darse Gobierno por tan sólo un año. ¿No lo agarraste, Neshtor? Stupid Néshtor again!

Dice Aguinis en el párrafo siguiente que lo que esperaba del Gobierno de Kirchner, su “dream”, era que hubiera:

  1. excelencia educativa: se mejoró,
  2. perfeccionamiento del sistema de salud: acá en Tucumán mejoró bastante y mucho, puedo dar fe,
  3. levantar vivienda para todos: ¡se hace!,
  4. abrir y mejorar rutas: ¡se hace!,
  5. reconstruir el sistema ferroviario: ¡se está haciendo!,
  6. seguridad jurídica para inversiones: le pagamos al FMI, ¿qué mas querés? ¿entregar el tujes? Empezá vos y nosotros te seguimos,
  7. para que se abrieran millones de puestos de trabajos: ¡ah!, pero es un kirchnerista puro-puro Aguinis, ¿eh? Paladar negro, el Keynesiano y Hombre de la Resistencia Marco,
  8. sancionar sin clemencia los actos de corrupción: también se hizo: funcionario sospechado, funcionario eyectado; no como en el menemismo: funcionario sospechado, funcionario mantenido hasta que la Justicia lo declarara culpable 20 años después,
  9. y volver a convertir a la Argentina en un país movilizado por la pasión y la esperanza: ¡por eso tenemos este blog, Marcos! ¿Te das cuenta que sos un ultra-K y no lo sabías, tontín?

Bienvenido al Lado Oscuro de la Fuerza, young Padawan.

Imágen: Bob Row