(del griego μισογυνία; 'odio a la mujer') es la aversión u odio a las mujeres o la tendencia ideológica o psicológica que consiste en despreciar a la mujer como sexo y con ello todo lo considerado como femenino.

La crónica del Gran Diario Tucumano:
Sobre la alfombra roja dispuesta en la explanada de la sede del Gobierno germano, ambas se dejaron fotografiar por las agencias de noticias. Algunas de las diferencias entre ambas quedaron de manifiesto en su calzado. A la izquierda, los zapatos de Merkel. A la derecha, los tacos de CFK...
Si, aunque usted no lo crea, los puntos suspensivos que siguen a "CFK" son de La Gaceta. Están en la nota. Casi que me eximen de comentarla pero, si no lo hiciera, no habría post, ¿no?. Gracias, entonces, a quien haya escrito esta nota tan pero tan machista, envidiosa y misógina. Imagino la impotencia del o la escriba. Ver-güen-za, muchachos gacetistas.
No sólo es una falta de respeto a la investidura presidencial, sino la manera en que reducen la gira de Cristina por Alemania. Si, es el mismo argumento que en 2008: los zapatos y las carteras. No evolucionaron nada. Ni una sola idea nueva se les cae.
En la conservadora y afiebrada mente de quien haya escrito el panfleto -que disminuye a La Gaceta al nivel de un programa chimentero de Rial o Canosa- los jefes de Estado deben vestir traje y corbata. Si los pueblos cometen la torpeza inexcusable de votar a una mujer para ejercer la Primera Magistratura, ésta debe poseer o adquirir un look masculino. Es un pecado, de otra manera. Debe vestir traje sastre, llevar el pelo corto, no pintarse los labios ni maquillarse y -¡no permita Dios otra cosa!- debe usar zapatos sin tacón. Porque aparte de cometer el pecado de ser mujer, ¿¡qué carajo es eso de andar mostrándolo encima!? ¡A la cocina, carajo! ¡Y después se va a meter derechito en la cama y esperar dispuesta a que termine de ver el partido, la cerveza y tenga ganas!







