martes, 24 de mayo de 2016

2017

Quebremos, para empezar, un presupuesto germinal de la derrota del FpV-PJ en 2015: “tenemos razón y por eso vamos a ganar", pensar que la pura prepotencia de la realidad sería suficiente. Pasó Durán Barba, reactualizó el mantra lisérgico flower power de los '60, gritó canchero en su tonada cantarina “la realidad es lo que percibimos como real" y Mauricio Macri bailó donde nunca había tirado pasos. Sólo así podemos explicar un gobierno que en los datos duros es clasista combativo de derecha (bancos, multis, agro, mineras) y en las redes sociales —nucleares de su voto— se abraza con un vendedor ambulante de tortillas al rescoldo, sufre la discriminación del Papa y se preocupa —¡oh!— por generar empleo. Ahora sigamos; o empecemos.

La de 2017 es una elección nacional sólo para Mauricio Macri. Es, en cambio, una sumatoria de elecciones locales para el peronismo y, para el resto de la oposición, una oportunidad para incrementar las tajadas que puedan recibir luego.

¿Qué implica 2017 para Macri? Casi todo: arribó al PEN con un Congreso desfavorable pero, más importante aún, es el examen que debe rendir frente a sus sponsors y posibles financistas offshore —entiéndase “financistas más allá de nuestras costas", ¿por qué deben ser siempre mal pensados?—. Es la sustentabilidad política en el tiempo la que daría “confianza" a los que harían “llover inversiones" —léase capitales de riesgo/golondrina— y no las “reglas claras de juego" que descuentan para un gobierno como el de Cambiemos, de restauración conservadora o, mirando ahora la región, pos-populista. Un Congreso más favorable le permitiría, además, hacer el ajuste fino del ajustazo a brocha gruesa con el que pinta de amarillo la Patria. ¿Cómo? Castigando más al interior (con el imaginario de provincias inviables siempre al alcance de la mano) que al polvorín de la PBA, posibilitando el rescate de una María Eugenia Vidal que podría arrastrar al fango a la administración nacional, amén de ser una de las cartas sucesorias. Esto no podría realizarse sin una reconfiguración de las fuerzas parlamentarias.

Si para el peronismo no hay 2019 sin 2017 (cómo robaron con eso en 2013), para Mauricio Macri no hay gobierno sin 2017. En términos históricos, las elecciones del próximo año, ¿serán 1993 o 1997? En el peor de los casos pueden ser las legislativas del voto Clemente/feta de salame, octubre de 2001, pero para eso sería necesario que Mauricio continuara siendo Macri con más ajuste y nuevos tarifazo y devaluación.

¿El peronismo debe ganar en 2017 para aspirar a 2019? No necesariamente, y Macri2015 lo prueba. Como vertebrador de la oposición real y posible al oficialismo, el PJ-FpV no sufre las urgencias de Cambiemos y goza de más tiempo; pero adolece algunas taras que el gobierno no padecerá. En primer lugar, es oposición y cuenta con menores recursos. En segundo término, carece de un liderazgo aglutinador que pretenda delinear una estrategia pero, además, que pueda luego capitalizar nacionalmente un triunfo. Tercero, las “empresas a las que les interesa el país" y financian campañas tienen más interés en el país de Macri que en uno peronista. Finalmente, la minoría intensa opositora no debería descontar un estallido como bala de plata frente al macrismo: aquí creemos que no se producirá por múltiples razones. La situación elástica que dejó en la macro y microeconomía el gobierno de Cristina como una de las principales. Tanto es así que el oficialismo mete mano —¡oh, un Estado interventor!—, deteriora todos los indicadores económico/sociales y aún así no debe sufrir un paro general.

Si enfocamos los actores con mayor protagonismo y proyección del peronismo, veremos que la realidad descrita fundamenta algunos movimientos: el del PJ-PBA respaldando a Scioli pese a la derrota, pero reuniéndose también con Cristina; el pacto de Urtubey con su predecesor Romero, única chance de conseguir un triunfo plebiscitario en Salta que nacionalice su figura; Capitanich, desde la intendencia de Resistencia —con aguante—, notoriamente desdibujado desde el desembarco de Cristina en Comodoro Py. Massa (y Urtubey) proponiéndose al empresariado como pos-macristas que podrían hacer lo que a Mauricio y Cambiemos, por limitaciones de estructura y concepción política, se le complica.

Mientras, el macrismo incrementa el gap entre realidad y relato mucho más allá de lo que el kirchnerismo intentó. ¿Eso debería alcanzar para que el electorado castigue a Cambiemos en las próximas elecciones? Ni soñando. Pero será el imperio de lo fáctico lo que sustentará las chances de esta coalición pro mercado en la que el Mercado, aún, no confía para cabalgar el país contencioso, estatista y nebulosamente peronista. El macrismo deberá encontrar un relato que encauce el tránsito que propone a ese “segundo semestre" que no llega porque con el.antikirchnerismo no le alcanzará. El peronismo, por otro lado, podrá surfear en los reclamos laborales y sociales, pero deberá esperar a 2019 para aglutinarse en torno a una figura o dos, representando a los intereses sociales en pugna con el capitalismo salvaje macrista. Entre tanto, continuará braceando en el río revuelto post ballotage, avistando siempre el peligro de los carteles que en la costa señalan “Esto no es Normandía. No desembarque para golpear a Macri". No mencionamos al Führer solo para evitar la Ley de Godwin, claro, aunque Goebbels envidiaría el aparato comunicacional del oficialismo y piensa que Durán Barba es un tipo espectacular.

Como toda legislativa, las elecciones de 2017 dirán más del oficialismo que de la oposición. Pero a pesar de que el “segundo semestre" no llegará para traccionar las boletas de Cambiemos, el estallido tampoco se hará presente para hundirlo. Podemos presumir con alto grado de certeza que se incrementará la protesta social, pero el sistema político tenderá a dar soporte a Macri aduciendo razones de supervivencia. ¿Qué queremos decir entonces? Que no cualquiera le gana a Macri en 2019 y que Cambiemos no necesita hacer mucho más que pisar el freno de su ajuste para conseguir buenos resultados en 2017.

16 pusieron huevos y comentaron:

ferca dijo...

Primero habría que definir que es ganar o tener buenos resultados, y no solo para nosotros, sino que en especial para los que tienen que apostar la tarasca y no leen medios nacionales:

-¿Salir primeros con el 30%?
-¿Sumar algo parecido a todos los peronismos juntos?
-¿Ganar PBA?
-¿Sacar más diputados que en 2013? O sea, 35-40% al menos (vs FCS+PRO 2013)

Macri compite contra el mítico 51%, y aunque no sea correcto comparar manzanas con peras, un número inferior será visto por todos como una pérdida de apoyo y legitimidad.

Mi parecer:
Con un 25% como DLR, está en el horno.
Con +30 la tiene difícil, pero la sigue peleando.
Con +40, tiene chances ciertas.

Algunos indicadores macro podrían mejorar para mediados de 2017 (o no), pero la micro de la mayoría no va a dejar de empeorar hagan lo que hagan porque la inercia ya es indetenible (y esto sin mediar problemas adicionales, que los habrá).

No hay que subestimarlos, pero tampoco sobreestimarlos.

gustavo piazza dijo...

coincido con ferca. seguro que no llegan al 40%. por lo que se vé, se están quedando con el núcleo duro que era el 26%.
la cuestión es si nosotros podemos consensuar una opción que le gane al 26%. Se ha dicho que no ganó Macri si no que perdimos nosotros. Seguiremos perdiendo?

Tilo dijo...

Me llama la atención que se detengan en el análisis de posibilidades de uno o de otro, de la influencia de tal o de cual, en lugar de - como bien acota Ferca - tener en primerísimo lugar que "la micro de la mayoría no va a dejar de empeorar hagan lo que hagan porque la inercia ya es indetenible".
Y ahí me pregunto qué piensan TODOS los que han perdido: despedidos, asalariados, comerciantes, pymes, profesionales, estudiantes, etc., sin olvidar a los postergados de siempre que, ya desde antes, ni siquiera contaban con regularidad laboral. ¿No tuvieron significado alguno DOCE AÑOS de viento a favor? ¿Le enorme cantidad de logros, tantos que su enumeración sería larguísima, no fue virtud de políticas de estado, de ESE estado que el amarillaje comenzó a desmantelar de inmediato desde el pasado 10 de diciembre? ¿Nadie fue responsable de esa virtuosa (a pesar de las numerosas cagadas) docena? ¿Nadie es responsable de la porquería actual? ¿Esa comparación entre el "antes y ahora" a la que tan oportunamente se refirió Cristina, no implica una definición con respecto a futuras elecciones?

Y conste que no me interesa que "a Macri le vaya mal", como se le escapó al alcahuete-mentiroso-traidor, porque millones de argentinos VAMOS a quedar aún peor que él y su murga amarilla.

Martín Lat. dijo...

Yo sé que soy un demagogo de Ricardos, pero este blog es casi el único blog del palo que nos queda, así que siempre está genial venir y encontrar algo nuevo.

Muchachos, no puedo más que ser pesimista. Ricardo lo pinta claramente cuando habla de ese "gap", o resume en la frase "la realidad es lo que percibimos como real". Como diría el Diegote, LTA (para todos nosotros).

Sé que soy muy insistente, pero el problema es que Mauricio tiene el arma mas grande que se puede tener en esta demo-mediocracia: los medios. La gente vive mucho mas la virtualidad que la realidad, facebook mata factura de luz. De nuevo, los números de las encuestas dan miedo: se resumen en una población que apoya a Macri porque cree que todo lo malo es consecuencia del gobierno anterior, la esperanza es el factor clave para apoyar a este energúmeno (perdón, a nuestro energúmeno Señor Presidente) y la principal preocupación de la población hoy es la corrupción K y sentar en el banquillo a cada kirchnerista que existe, que ya de por sí implica que es un ladrón y asesino de niños, y si vos lo apoyás sos cómplice de los asesinos de niños. Tienen para rato con todo este circo, hay mucha gente que está lejos de la pobreza como para preocuparse por ella. Es tan grande la puesta en escena que están empezando a demonizar al propio Papa que antes los enorgullecía ante el mundo porque no está del todo en sintonía con el Señor (energumísimo) Presidente.

A todo esto se suma algo terrible, que es la crisis que sufre el peronismo. Seamos sinceros, está todo bien con lo de que nos peleamos pero nos estamos reproduciendo, pero la verdad es que yo no veo otra cosa que una suerte de Balcanes peronistas a esta altura.
De hecho, para mi, a diferencia de lo que piensa Ricardo, el dato de importancia de las elecciones de 2017 es que tan unido va a quedar el peronismo después de ellas (o sea, quiero decir, no descarto que se presenten varias facciones y después se unan, que sería lo ideal) lo que además implica que tan derrotado surja Sergio Massa, que es uno de los factores primordiales de fractura del PJ (todavía no entiendo como hay peronistas que bancan a ese tipo). Lo ideal para el año que viene es que el peronismo pueda, o bien como lista única, o como dos o más facciones, no importa, superar al macrismo y dejarse de joder, y que Massa quede definitivamente knockout (lo veo muy fiero). No se entiende el jueguito de los Bossio a quién beneficia si no al propio Macri, digamos que si esos tipos no saltan al macrismo en algún momento directamente son flor de pelot*dos.

Me parece que el macrismo va a estar en torno a los 30 puntos, poco más, poco menos, a excepción que pase algo muy groso. Si no saca menos del 20%, que sería catastrófico (para él), Mauricio tiene como para aguantar tranquilo porque su gobierno no se ve amenazado en absoluto por lo que pase en el Congreso, como claramente lo está demostrando.

Salutes.

claudio Maxl dijo...

Cristina senadora PBA parte d un piso d 35%, con perpectivas d perforar el 40% a medidda q la recesion galopante haga recordar los dias felices kirchneristas, Massita sera su rival, a menos q Magnetto pueda domesticarlo para ser candidato del macrismo via carpetazo la polarizacion Cristina-Massita perfora el 80% d los votos PBA, corre riesgo el contrabandista d no llegar a los 2 digitos en ese escenario PBA. La tarea K al largarse d hecho la campaña en los proximos meses es pegarlo a Massita como cogobieno del contrabandista, la marea antimacri q no parara d crecer sera el botin d kien logre posicionarse como su voto castigo. PBA x su volumen ordena toda la eleccion 2019 en cuanto a la seleccion d candidatos, aunke creo q no se llega a 2019, 2017 sera el 2001 d la Alianza tras el desplome en las legislativas.

Luaro dijo...

Disculpa pero tu lectura de la realidad me parece algo equivocadita. La elasticidad que vos ves ya se rompio. No se en que mundo andas pero la demolicion de la capacidad de consumo es brutal chango. En pocos meses te llevaron a una recesion bruta y no se ve que la va a frenar. Si vos crees que con un versito (como el tuyo) la ente va a empezar a consumir estas medio de mate. No se si habra estallido, pero muy caliente va a estar.

Lucho Perrone dijo...

Concuerdo con lo de Martin Lat, pero hay algo que me viene haciendo ruido y quiero compartirlo.

Al kirchnerismo se le critico (y le criticamos) que en un momento dejo de ver lo que pasaba en la realidad, dejo de prestarle atencion a reclamos nuevos (impuesto a las ganancias?) y solo le hablo a los convencidos y reivindico logros pasados. A todo esto, la gente en ningun momento de los 12 años del kirchnerismo vivio peor que en un momento previo. Es decir, del 2003 al 2015 nadie o casi nadie puede decir que empeoro su situacion.

Entonces, que? La sociedad cambio el 11 de diciembre? Los reclamos cambiaron? Tan facil es convencer a 40 millones de tipos que estan mal ahora pero mas adelante tal vez esten bien. Un poco si, pero no jodamos. Y si es asi efectivamente, dejemosnos de joder, y la proxima vez que tengamos un poco de poder vamos con los tanques y cerramos Clarin. Porque si frente al poder mediatico no hay opcion, estamos sonados.

Nada, reflexiones desordenadas.
Saludos

Erkekjetter Silenoz dijo...

En virtud de algunos comentarios me parece pertinente decir, por las dudas, que Mendez fue re electo con alrededor del 15% de desempleo.... "voto couta - Cancún" mediante de muchos que caerían al abismo algunos años después...

A nuestro favor hoy que las "12 coutas - 'Maiami'" no son una novedad para una gran parte de la población como lo fuera en esa época

En contra el bajo ratio deuda/PBI, insustentable en el largo plazo seguro, el tema será cuando se habrá de producir la próxima neo "crisis de la balanza de pagos". Y ésto no creo que pase antes del '19

Además, por si fuera poco, nada indica que si estos chocaran el barco, nosotros seríamos la opción elegida por ese tercio fluctuante.. Y menos con mascarones de proa tales como mancuso entre otros ehhhh, lo menciono a éste por que es el que "más medía" (solicito mis disculpas don Ricardo si hiero alguna susceptibilidad por este último improperio... peeeero... lamentablemente parece que para "los vecinos" el candidato cuenta)

Saludos

Luciano dijo...

Yo entiendo lo que dice Silenoz, pero entiendo también que en los 90 salíamos de una crisis grande y ahora tienen que generarla o al menos generar la sensación de que hubo crisis. Si eso es tan fácil es que digo que frente al poder mediatico no podemos hacer nada entonces.

Saludos
Luciano (soy el mismo lucho que antes, pero no tengo logeado el usuario)

Erkekjetter Silenoz dijo...

Luciano, a mi entender hay una cuestión notable, que se debería sumar a lo que comenté arriba, y es que, en la última votación, se quebró una "regularidad empírica" que es un cierto "instinto de supervivencia" ponele, que debería haber guiado a "laggente" o, mejor dicho "los vecinos" a no "bartolear" su voto frente un cualunque que les anunció que haría lo que está haciendo...

El asunto no es menor, supongo que este quiebre en dicha regularidad alguna vez será explicada por sociólogos, politólogos, antropólogos y todos los "ólogos" que anden dando vueltas porái....

Si fuimos capaces de elegir a un coso como el actual ¿qué impediría la emergencia de estadistas tales como el yerno nordeltino, el novio de Macedo o artefactos similares?

Saludos

Martín Lat. dijo...

Lucho, perdón por la mala onda (apocaliptica), pero sí, contra el poder mediático no tenemos nada que hacer. Efectivamente, estamos sonados. La única esperanza es que la gente se dé cuenta de que la están boludeando y no veo eso sino todo lo contrario.

Estamos claramente ante una nueva era en la que las telecomunicaciones son los nuevos dictadores. Yo me quedé corto cuando hablé antes de mediocracia, porque en realidad hay una dictadura de los medios de comunicación. La diferencia, quizá, es que en una dictadura el tipo que está sometido lo sabe, es conciente de eso.
La situación es cada vez peor, porque el 60% de la gente se informa mediante la TV y la mitad del resto por las redes sociales. Es todo un diagnóstico: se informan con basura y la rebotan entre sí mucho mas degradada, personalizada, llevada al plano individual: "la señora de Facebook dice que Lázaro Báez es la causa de todos los problemas del país, y como la señora de Facebook es igual que yo, tiene que ser verdad". Las redes sociales dan una falsa sensación de libertad y su efecto es completamente inverso. Sinceramente no creo en la buena voluntad de Fibertel.

Quienes manejan los hilos del poder evidentemente no son ningunos boludos. Encontraron en el "periodismo" la herramienta perfecta para hacerle creer al ciudadano de a pie que hay quienes se preocupan por él y le hacen saber la posta: que todos son ladrones y malos menos él, los propios medios y aquellos que los medios digan que no lo son.

No quedan dudas de que han encontrado una forma mas eficiente de sometimiento. Lo que vivimos en América Latina en los años 2000 hasta el presente fué una primavera. Cada vez es mas notorio lo impresionante del kirchnerismo en Argentina, el chavismo en Venezuela y el PT en Brasil. Pudieron gobernar bien con toda la artillería mediática en contra.
Por suerte todavía sobreviven Bolivia y Ecuador, y habrá que ver hasta cuando. Venezuela está condenada, Brasil ya cayó y antes lo habían hecho un par. En todos los casos hubo (y hay) una asfixiante presencia de los medios de comunicación jugando abiertamente para algún u otro candidato, o algún u otro proyecto, ideología o, como se ha usado bastante por estos lares "modelo de país". Si acá nos espantaba y nos espanta como los "periodistas" hablaban de Cristina o endulzan a Macri, lo nuestro es un juego de niños comparado con lo que se oye hace años en los medios venezolanos, brasileros o bolivianos. Ni hablar de los medios yanquis rebotando muchas veces su señal para estas tierras.

Y, para colmo, lo que dice Silenoz es la pura verdad. El kirchnerismo como tal no tiene posibilidad alguna, por diversas razones: hoy es la causa de todos los males y si hay que rajar al inútil basta con inflar un poco a cualquier monigote. Lo único que puede bajar a Macri (y con mucho laburo) es una unificación peronista, que debe evitarse a toda costa que sea alrededor del "peronista-friendly" Sergio Tomás. Pero los muchachos peronistas parecen no haber tomado nota de eso: pierden su tiempo en criticar al gobierno anterior, salir con vedettes o venderse al mejor postor, y conste que no hablo de Pichetto, Ottavis ni Bossio.

Lo siento, pero no puedo ser optimista cuando no hay de donde joraca agarrarse...

Salutes.

gustavo paura dijo...

Desde mi humilde opinión. Considero que más allá de la interna opositora se debería ver la interna de Cambiemos. Si este modelo sigue despidiendo, con estanflacion -por más que la baje a 2% mensual es mucho porque lo era antes y lo es ahora- consideró que la ONG-UCR irá sola a las elecciones de 2017 y Massa será senador por Cambiemos en PBA donde co-gobierna. Saludos.

gustavo paura dijo...

Desde mi humilde opinión. Considero que más allá de la interna opositora se debería ver la interna de Cambiemos. Si este modelo sigue despidiendo, con estanflacion -por más que la baje a 2% mensual es mucho porque lo era antes y lo es ahora- consideró que la ONG-UCR irá sola a las elecciones de 2017 y Massa será senador por Cambiemos en PBA donde co-gobierna. Saludos.

Luciano dijo...

Disculpen mi optimismo entonces je!

El año pasado el 49% no voto a Macri. Mas o menos convencido, apenas la mitad del país sabia lo que se venia. A la fecha, el presidente no ha hecho absolutamente nada bueno para esa gente, y no creo que la tendencia cambie.

No planteo linealidades ni escenarios rigidos. Pero es mucha gente a la que tenes que convencer que antes estabas bien pero era una ficción, y ahora que estas mal, estas viviendo lo real y correcto.

Luciano dijo...

*apenas menos de la mitad del pais quise decir

Anónimo dijo...

Algunos que aseguraban que la candidatura alvearista del collar de melones de Mancuso aseguraba la victoria, a lo mejor deberían darse un baño de humildad antes de seguir pontificando...Saludos.- Pablo, el Bostero.-