lunes, 20 de diciembre de 2010

El miedo como arma de comunicación masiva


La realidad tiene muchas aristas y variadas maneras de ser interpretada. Existen situaciones cotidianas, personales y colectivas, que pueden alegrarnos, angustiarnos, provocarnos incredulidad o, en algún caso, ser completamente incomprensibles. La publicidad, los medios masivos, un anuncio presidencial, una conferencia de prensa de Riquelme, buscan impactarnos. Es decir: que la realidad -esa construcción- nos afecte.

Dicen -¿quiénes?- que la comunicación tiene como objetivo transmitir una idea, un pensamiento, una acción. Si esa sola fuera la finalidad, grandioso. Sería aséptica. No nos provocaría sensación alguna, como ver una final de Superbowl entre los Broncos de Denver y los Miami Dolphins. Poné a Mirtha, con eso te digo todo. La comunicación, antes que nada, busca inducir en el receptor una respuesta. Intelectual, está bien, pero mejor aún orgánica: deseo, rechazo, aceptación o negación. ¿Qué serían de los millones que gastan la Coca o Quilmes sin el deseo o compulsión que generan? ¿Qué sería de La Nacion si no alimentara el rechazo al peronismo?

La comunicación de masas puede ser dirigida para obtener cualquier resultado, desde vacacionar en Mar del Plata hasta votar a De Narváez, pero generar el consenso necesario para iniciar una guerra, crear el sentido común que permita proteger a Goldman & Sachs en detrimento de las clases media y baja, requiere un arma más básica y, por lo tanto, más efectiva aún: el miedo.

Ya he escrito sobre el miedo y la angustia acá. Repitiendo y soplando: el miedo anida en el sistema límbico, una de las regiones más primitivas de nuestro cerebro. Eso ya entrega una pauta de su importancia: necesitamos respirar, regular la circulación, beber agua y comer. ¿Listo? Después necesitamos al miedo; imprescindible, evolutivamente hablando, para la supervivencia. Para decidir, en una milésima de segundo, si luchar o huir. En nuestro tiempo, en el que la cultura nos permitió organizarnos en sociedad, no es absolutamente imprescindible para contribuir con nuestra carga genética a la siguiente generación. Pero el miedo, esa primitiva emoción, aún es utilizado. En el corolario del post que cito decía:

...la instalación del miedo (...) tiene como función paralizar al individuo, colocarlo en una situación de indefensión personal (...) que lo lleve luego a aceptar las respuestas que le ofrezcan frente a esta situación, sean estas respuestas racionales o espejitos de colores...

...La angustia generada por una situación que desborda las capacidades individuales de respuesta tiene como intención aislar al individuo del otro, que es entendido como un peligro (...) impide que éste cree lazo social (...) coarta la capacidad de organizarse y aunar esfuerzos. Voltear muñecos por separado es mucho mas fácil que hacerlo cuando éstos se encuentran agrupados.

El bombardeo mediático genera también un círculo vicioso. Una noticia genera angustia, ansiedad y miedo. Luego otra noticia atemorizante o catastrófica confirma al sujeto que las reacciones que puso en marcha eran las adecuadas, perpetuándose así la angustia y el temor.

En esta semana que pasó, con los sucesos de Soldati, Lugano, etc., asistimos a un escenario de miedo fustigado -como no puede ser de otra manera- por los medios masivos de comunicación. El miedo al diferente, al que viene de afuera. El miedo a la pérdida de la propiedad, a la posibilidad de circular por el espacio público. El miedo al otro, visto como un peligro para nuestra integridad y modo de vida. La emergencia de un discurso racista y xenófobo es prueba de que el miedo es una de las más poderosas armas de control social.

Hoy recordamos -no celebramos- dos fechas importantes de nuestra historia reciente. El 19 y 20 de diciembre de 2001 fueron de algún modo nuestro 9/11. Los escenarios de crisis -entendida ésta como situación de emergencia, de inestabilidad y cambio- generan miedo. Me parece, entonces, importante señalar una verdad de perogrullo: el miedo es manipulación. Cualquier situación que permita inyectarle miedo a la sociedad es una operación destinada a afectarnos de manera tal que manipularnos sea más simple. La creación de escenarios de catástrofe, disolución nacional, situaciones pre anárquicas y rusas bolcheviques es la última posibilidad con que cuenta la oposición, mediática y política -en ese orden-, para intentar hacerse con el poder del Estado. Conocer los mecanismos de dominación nos permite enfrentarlos con mayores probabilidades de éxito.

12 pusieron huevos y comentaron:

Enrique dijo...

Compañero excelente el análisis. Me interesaría compartir con vos, uno muy parecido que realicé ante la gripe A y denominé Operación pánico diestro. Espero tus comentarios. Abrazo. http://aminomelovasacontar.blogspot.com/2009/10/operacion-panico-diestro.html

Abel dijo...

Estaba todo bien hasta que llegaste a ésta frase "...situaciones pre anárquicas y rusas bolcheviques es la última posibilidad con que cuenta la oposición, mediática y política -en ese orden-, para intentar hacerse con el poder del Estado"

¿Vos también pensas que Cobos es un recalcitrante trotskista?

http://cerrajerocomunista.blogspot.com/2010/12/dossier-especial-sepa-quien-es-julio.html

La consigna que lanzará hoy Duhalde será "TODO EL PODER A LAS MANZANERAS??? (parafraseando al "TODO EL PODER A LOS SOVIETS" que proclamaran los bolcheviques)

Saludos!

PD: A pesar del derrape, buen post!

Roberto dijo...

Muchos dicen sentir miedo, cuando en
realidad estan expresando su racismo.
Todos en algún momento sentimos miedo
al cuco, a un perro que nos ladra, a
la oscuridad, a subirnos a un avión,
hay muchas clases de miedo, pero
sentirlo porque desde un diario o
un canal de tv nos muestra lo que
quiere para que nos asustemos, tengo que decirlo con todas las palabras:
Eso es de pelotudos, y la pucha que
hay muchos.

Un abrazo

Javier dijo...

Yo hubiera titulado tu post como "El miedo la mejor herramienta de dominación , disciplinamiento y manipulación de una sociedad

Un abrazo

Rio dijo...

Interesante,
justo hablaba de eso en mi poesía
còmo podemos no esperar una sociedad violenta
si en los medios simplemente se transmite eso
desgracia, tragedia, sangre, morbo, violencia...
eso garpa para los indelebles de traje
luego muestran a un pobre pibe con una bolsa de poxi como el futuro ladrón de tus hijos
y con sus noticias no hacen más que darnos un opio amargo
un miedo frecuentado
y luego
el consumo

miedo
y consumo...

qué triste tanta gente vacía, ¿no?


Rio

Pablo D dijo...

Yo diría que lo más increíble de todo es que azuzen con el miedo justamente los tipos que más colaboraron en generar las condiciones que más propenso vuelve al país a situaciones que generan miedo. Que Duhalde, un tipo que tuvo que rajar antes de su mandato, que mató dos tipos, que tiene todo lo que tiene detrás (y dispuesto a usarlo, que es quizás lo más temible del caso), sea la supuesta garantía de paz, sólo se justifica en la hegemonía de ciertos actores comunicacionales que lo adoran y lo impulsan. Nada más.

Paola dijo...

Ricardo, sobre esto escribí hace un tiempo, http://chamuyosuburbano.blogspot.com/2010/04/el-boom-del-miedo.html

pero siempre encuentro nuevas facetas para desarrollar sobre la estrategia en que está montada la opisición, como ésta que acabás de escribir. Saludos, compañero, buen fin de año.

García dijo...

Un presidente del imperio, quizás el gran disparador de la política de dominación mundial y el que precisamente levantó al país después de la crisis de 1929, dijo en su discurso inaugural: "de lo único que tenemos que sentir miedo, es del miedo mismo".
(Tampoco es para imitar el ejemplo de los buitres del norte pero parece que desembarazarse del miedo les allanó bastante el camino).
La articulación con la neurología te quedó diez puntos. Saludos.

Anónimo dijo...

ayer a la noche en canal 7 dieron una peli de michael moore. no se como se llama, la agarre empezada, pero buenisima, y la tematica parecida a este post.
sigan divulgando estos temas para ayudar a avivar giles, ja, frase antigua...pero
saludo
pablo

Ricardo dijo...

Enrique: un gran posteo el tuyo. Te agradezco que lo hayas acercado, lo recomiendo y fue un gusto leerte.
Te sigo. Ya estás en el blogroll.

Abel: no se lo tome a personal. Lo mío es una deformación occidental burguesa. ;)
Gracias.

Roberto: es que apelan a cuestiones que no son intelectuales, que no se resuelven en la corteza sino más profundamente. Quizás nuestro miedo al diferente sea hasta un resabio evolutivo, que nos permitía defendernos de tribus extrañas que quiseran atacarnos o... que se yo, afanarnos el mamut que habíamos cazado, je.

Javier: buen resumen, ¿eh?
Quise hacer un juego de palabras con las armas de destrucción masiva de don George W.

(sigo...)

Ricardo dijo...

Río: parece que no somos pocos los que entendemos hacia adónde se dirige la estrategia de la metralleta multimediática (VHM dixit).
Me gustó mucho esta parte de tu poema: "¡Dios,
el viento es de nueve milímetros!"

Pablo: no creo que sean tan increíble. Ellos producen las crisis porque se benefician de ellas. Ellos son los que generan las condiciones para la violencia y después proponen espejitos de colores como solución mágica.
Y Duhalde creo que es un emergente de la incapacidad del arco opositor de crear una figura de peso. Clarín fue el que trajo nuevamente al bañero de Lomas a la luz pública. Yo escribí varias veces por acá que Duhalde era para el grupo Oligopólico la garantía de un peronismo domesticado. Seguramente en algún momento la idea fue Cobos Presidente tomando las medidas antipáticas y dejando la puerta abierta para el retorno de un peronismo que esperaban se encolumnara detrás de las momias del "Peronismo" "Federal" luego de la caída de Cristina.

(sigo...)

Ricardo dijo...

Paola: ¿cómo anda, compañera?
Leí tu post (muy bueno) y la reflexión que me dispara es cómo utilizan el miedo desde distintas perspectiva: azuzando el miedo en la sociedad, victimizándose, diciéndo que ellos mismos tienen miedo. En un momento el PEN es totalitario y genera terror y en otro es un Estado ausente, tímido, vacilante. En fin, muy esquizofrénico el discurso.

García: usted hizo un gran posteo respecto al tema y quiero recomendarlo acá:

http://porejemploesto.blogspot.com/2010/12/ordenar-el-desorden.html

Y con respecto al Imperio, bueno, no es tan difícil hacer pata ancha cuando tenés unas cuantas miles de cabeza nucleares, ¿no?

Pablo: gracias. Seguramente Michael Moore se copió de los blogs. ;)
No le vendría mal a Lanata copiarle eso también, je.

Abrazos a todos.