lunes, 16 de septiembre de 2013

Elecciones en Corrientes: ganó Colombi pero con Espínola arrimando el bote

La polarizada elección que le dio la reelección a Colombi (50,87% vs. 45,81% de Camau Espínola, del FpV, con el 100% de las mesas escrutadas) al frente de la provincia nos permite unas breves reflexiones:

1. Corrientes es una provincia hegemonizada por el radicalismo desde el retorno de la democracia. En ese contexto, los resultados de Espínola resultan importantes. El hecho de que las elecciones ejecutivas correntinas coincidan con el calendario de elecciones legislativas a nivel nacional es, además, un dato que no está siendo mencionado por la prensa. La elección 2009, por si no lo recuerdan, enfrentó a dos Colombis dos en ballotage, Ricardo y Arturo, primos (y hasta entonces socios políticos). En aquella elección, el candidato del kirchnerismo, Fabián Ríos, senador nacional, resultó tercero aunque estuvo cerca de entrar al ballotage.

2. Camau Espínola (¿ya hicieron el chiste de que tiene que seguir remándola? Cierto que hacía yatching: le faltó viento de cola) resultó un contrincante más peligroso para el radicalismo correntino. Intendente de la capital provincial desde 2009, es una muestra de la importancia de demostrar ejecutividad para -ejem- aspirar a cargos ejecutivos de mayor responsabilidad. El territorio, el territorio, dirán algunos, y claro que es importante, por la caja, la caja, para hacer política, pero no lo explica todo y el perfil del candidato debe ser también considerado en el combo de "electorabilidad".

3. El momento económico y político juega a favor de las oposiciones. Espínola fue oposición (replicando algo bastante común: capitales enfrentadas a su ejecutivo superior) y, a pesar de ser el estandarte provincial del kirchnerismo nacional, no le fue para nada mal. Los escasos 5 puntos inhabilitan a hablar de debacle del kirchnerismo y ridiculizan aún más las esperanzas de un fin del kirchnerismo que lo entierre bien tapado -propósito de buena parte del establishment económico, político, mediático y de un sector radicalizado de la sociedad-. Por supuesto, un triunfo de Espínola tampoco hubiera significado nada muy distinto, pero hubiera influido positivamente para el oficialismo nacional en cuanto a percepciones y expectativas; aunque mínimamente, debemos reconocer.

4. En el país profundo -por no decir el interior-, los porteñocéntricos y mediáticos límites opositores -kiosqueros, podríamos agregar- se difuminan en beneficio de las identidades políticas con arraigo tradicional. Las tradiciones políticas continúan explicando buena parte del voto y el radicalismo tiene motivos para festejar. Tiene, en los dos años que restan para las ejecutivas de 2015, la posibilidad de construir una alternativa al peronismo que, hoy por hoy, sólo existe dentro del propio peronismo.

8 pusieron huevos y comentaron:

Iris van Kirsten dijo...

Se quedó en la puerta :-(
Pero el FPV sigue en la capital, como en el 2009.
Es curioso esto de las capitales enfrentadas al resto de la provincia (de hecho Camau ganó por 3 puntos en la capital).

Ricardo dijo...

Justamente se esperaba una diferencia mayor en la capital...
Hubiera sido lindo, sobre todo pensando cuán kirchnerista era Colombi en las buenas, je.

Anónimo dijo...

De a poco se van acostumbrando a la derrota. La de los ganadores morales.

Capitán Medibacha dijo...

La jauría opositora ya festeja por adelantado una división en el peronismo y pronostica el "fin de ciclo".- Es una mera expresión de deseos, pero ¿se imaginan lo que pasaría si esos deseos se cumplieran? Una división en el peronismo sería viento en las velas del radicalismo.- ¿Se imaginan el país gobernado por gente como Morales, Sanz, Cobos, Cimadevilla, o Ricardo Alfonsín? ¿Cuánto tardarían en destruir todo lo que se ha logrado y en dejarnos en pelotas como ya lo hicieron en reiterades oportunidades? Que Francisco I no lo permita.- Un abrazo

Ricardo dijo...

Anónimo: sea bueno y acérquenos consejos que parece usted sabe... :)

Capitán: es una de las tesis del blog. Ojo, peronismo (y ojo también ese rancio kirchnerismo que se cree una superación... quedan).

Abrazo a usted. Al Anónimo ni justicia, ja.

ram dijo...

¿Qué quiere quele diga?. Supongamos que tienen razón los horoscoperos radichas, ¿y?, hablemos a corazón abierto (a calzón quitado no, que hay chicos presentes) - ¿Usted conoce a alguien a quien no se le frunza un poquito de solo pensar en un gobierno NACIONAL en semejantes manitos incompetentes?.
¿CHUPETE 2, sería película de comedia o de terror? (y concédame que no le digo que la película vaya a llamarse MORALES 1, o SANZ 1, no, sería claramente terror en 3D, surround stereo y pochclo gratis (el ungüento anti hemorroidal, vivos, te lo cobran).
Por ahora, permítame confiar hasta
último momento en la memoria trágica del más papanatas de los argies y que tal desgracia no se repetirá en los próximos 30, 40 años.... y usted, tenga piedad, no nos haga imaginar esas horripilancias horripilantes.

Ricardo dijo...

ram: tampoco es para que se le frunza tanto. Primero, porque algún colchón hay. Segundo, porque primero depende de cómo arregle el peronismo y no vaya a una interna sin los mecanismos de las PASO tal como ideó Duhalde en 2003. Y tercero, porque, bueh, es una posibilidad, no una fatalidad casi como De la Rúa en el 99. No creo que lo pongan a Colombi de candidato a Presi. Y si piensa en el radical con mayor experiencia de gestión es... Cobos, je.

Ahora que lo pienso... ¿cuántos corchazos nos metemos si CFK le tiene que poner la banda a Cobos? Ja.

Martín dijo...

No se preocupen, muchachos. Los radicales siempre tuvieron que hacer de peronistas para gobernar desde que el peronismo irrumpió en la política nacional.

Es natural: el radicalismo se convirtió en la antítesis del peronismo, su única identidad es esa y por tanto tiene que suplir su ausencia cuando el peronismo no está.

Sin ir mas lejos, el radicalismo aliancista, que es el ejemplo mas cercano, no hizo mas que prolongar el proyecto político de Menem -y el peor peronismo de la historia-. Con tal torpeza que terminaron de chocar el tren que Carlos les dejó en bandeja.

A lo que voy es que quien venga, incluso los radicales, tienen muy poco margen para cambiar lo que se viene haciendo. Es común que los radicales tomen el poder en momentos de estabilidad y de relativa paz social (de nuevo con el tema Menem: el turco preparó bien el terreno, pero los radicales continuaron su proyecto político-económico justamente porque no era negocio cambiar... bah, eso interpretaron ellos, pero también la mayor parte de la sociedad que los votó, no seamos injustos tampoco).

Lo que viene, salvo que ganen Carrió o Altamira, es un kirchnerismo sin los K. Será mas K si gana uno nuestro, como Danielito. Si gana uno de ellos será mas republicano. Pero por mas fantasías que tenga el pibe de Nordelta con encamarse nuevamente con la Madre Patria del norte, a la hora de los bifes van a hacer la lógica: la plancha, porque son muy abonados a la idea del viento de cola. Eso sí, después habrá que ver dónde nos lleva el viento (y desde dónde sopla...).

Salutes.