miércoles, 20 de noviembre de 2013

Capitanich por Abal Medina: las dudas del progresismo

Es la contradicción sobre la cual pretende y operará la militancia opositora luego de la renovación del gabinete: votaste a CFK desde el socialismo del siglo XXI y te dan Capitanich, dicen a modo de resumen. Y bueh, hay de todo en esta viña del Señor Bergoglio, y sobran progres intransigentes que advierten que no transarán con la derecha peronista ni aunque el pichicho presidencial sea un revolucionario bolivariano.

¡Oh! Lloro...

Por supuesto, sabemos que Néstor Kirchner, antes de ser presidente, no fue un gobernador peronista del interior sino la reencarnación de John William Cooke.
Mejor es comprender que los distintos niveles de responsabilidad implican (u obligan a) posiciones diferentes. Los marcos de distribución estamental del poder también.

Retornemos.

La grieta hacia el interior del dispositivo nucleado en el FpV puede presentar múltiples recovecos antagónicos: juventud vs. mausoleo, superación vs. lo-mismo-de-siempre, setentismo vs. ochentanoventismo, pero una clara como el líquido cefalorraquídeo, sobre la cual hunden el bisturí desde hace tiempo los relatores del antikirchnerismo -y con relativo éxito-, es la que enfrenta a los sectores de centroizquierda liberal y a los sectores peronistas conservadores. En términos clasistas: clase media urbana vs. sectores populares.

Relativamente exitosa, decimos, porque es la contradicción sobre la que pivotea el radicalismo desde que se transfiguró como avatar del antiperonismo. Es sobre la que se mueve ahora Massa, intentando surfear una ola neoinstitucional que recuerda con recelo de bolsillo al republicanismo tradicional.

Expresa esta grieta, lamentablemente, cierto divorcio cultural al interior del oficialismo y una quizás inadvertida tendencia a tomar partido por uno de los planos en los que asienta la política: ora el mundo de las ideas o el de la dura praxis. Filosofía vs. barro. Explicales, Feinm... Ah, no, vos también tomás partido. Sabemos, claro, que sin ambos no existe proyecto posible. El uno sin el otro puede ser testimonialismo ansiolítico; el otro sin el uno una efectiva máquina carente de propósito y alma, necesaria esta última para convocar a soñar. Uno de los desafíos del FpV de aquí en adelante será, entonces, recuperar aquellos votos modelo 2011 sin perder (muchos) votos modelo 2009. Uno de los desafíos de la militancia kirchnerista será, en consecuencia, comprender los tiempos y las posibilidades que la actual etapa habilita. También, claro, hacer fuerza para ensanchar esas posibilidades, aún desde una posición crítica. Lo comprende Cristina, también Moreno (gracias, compañero) y Jorge Capitanich.

20 pusieron huevos y comentaron:

Adrian Anido dijo...

Hoy por la mañana en la oficina escuche a varios analfabetos políticos festejar la renuncia del Napia. Siguen sin entender nada...

JOSE dijo...

yo a quien lamento qu ese vaya es a moreno, para mi un tipo que se la jugo con todo ,con nestor y cr istina, un leal y un gran peronista.

Daniel dijo...

Está muy bien pero hay que ver si es tan así.
Si la corrida viene por lo ideológico, el nuevo ministro de economía estaría mas a la izquierda que el anterior.
Y Moreno y Capitanich son ambos católicos conservadores en su credo.

Como soy un populista del montón espero hechos a ver si el en el encuadre general no cambiamos la dirección.

Anónimo dijo...

Los hombres cumplen su ciclo, y mas en tiempos politicos.
El querido Moreno cumplio el suyo y se lo agradecemos, seguramente tiene asignado otro lugar, el nunca dejara de ser militante.
Abal Medina es un buen chico, pero entiendo que le dieron un puesto que le quedo grande. No esta bien compararlo con Capitanich, la vuelta de Cristina inaugura una nueva etapa para gobernar los siguientes dos años.
Sin anciedad esperemos y acompañemos
Esperemos

rib dijo...

la grieta la produjo
el "diezmo" kirchnerista a la clase media
lo dijimos en el mismo momento cuando estaba ocurriendo

"El problema es que si la única opción de ahorro que queda es el plazo fijo al 15% entonces con la inflación al 25% hay una transferencia de dinero del bolsillo de la clase media al bolsillo de la “burguesía nacional” que no es poca cosa: el 10%. Es un “diezmo” a pagarle a los Mendicurren."

http://artepolitica.com/articulos/la-lucha-de-clases-medias/
comentario del 11/7 de 2012 1:11 pm

pero la industria argentina es una planta que no da frutos
por eso la echaron a marcó del pont
porque rifó el bcra

Anónimo dijo...

Desde mi disidencia no puedo menos que reconocer que Moreno fue el único que puso la cara y el cuerpo haciendo las cosas bien, menos mal o muy mal empezó y terminó mostrando su coherencia ante una claque oficialista que no puede sostener su construcción política. Hoy solo atina a decir hay esperar y ver qué pasa. Los análisis resignados que apelan que el kirchnerismo desde su particular identidad es un proyecto ambicioso que está realizando adecuaciones, es una forma elegante de no reconocer su fracaso. Pasarán muy rápidamente del concepto que el peronismo tiene gente jodida a que todo jodido siempre es peronista.

Anónimo dijo...

Anonimo 12-11

Hablar de fracaso a los 10 años de gestion me parece hasta gracioso, por no decir pelotudo

Norberto dijo...

Me parece que encontrar un país y sus habitantes en la tumba, y hoy estar discutiendo en que y como gastar, y denominar eso fracaso, es estar totalmente segado, y estoy de acuerdo con lo valioso del Napia, pero hay momentos para todo, y este en particular , hummmm
Esto escribí esta mañana

"Norberto dice:
noviembre 20, 2013 en 8:22
Con el más afectuoso abrazo a don Guillermo Moreno, reconociendo esfuerzos y logros, me parece, el famoso pero, que en los últimos tiempos le habían tomado el tiempo, empezando por los bonos Baade y el de inversión inmobiliaria, siguiendo con el permanente aumento de precios de los formadores de los mismos, incluyendo fundamentalmente las cadenas de Hiper, la manganeta que le hicieron los componentes de la cadena de granos, exportando el trigo sano y dejando el no apto para consumo que llevó la tn a $4000 y el kg de pan a $20 y más, y por último los ruidos que provocarían un índice con apoyo externo que no sería el que que ansían los opositores ni los “empleados” del Indec, pero tampoco el publicado por éste, sobre todo pensando que el Cenda es el culpable del índice de las “siete provincias”, que desde ya siempre rechacé como referente debido a su mezcla de ENGHOs y que sus servicios no estaban en línea con los del AMBA.
Demasiados conflictos para recomponer un frente externo complicado y que necesitará de una visión más unificada.
Por ultimo soldado que llevamos a tomar mate con su amigo Francisco, sirve para otra guerra.
Nunca menos y abrazos"

Con mi más cálido sentimiento hacia el Napia, hoy tenemos bienes superiores que preservar, que son el proyecto y quienes hicieron posible lo logrado hasta el momento. y Ella es fundamental, entonces, como digo en lo escrito que el soldado sirva para otra guerra, que no nos va a faltar, sobre todo si queremos seguir navegando con el mismo rumbo, aunque para ello lo hagamos con bordes y en ceñida.
Nunca menos y abrazos

Anónimo dijo...

Fracaso de un proyecto que se autodefinió como etapa superadora del peronismo, lo de que soy un pelotudo es verdad.

Eva Row dijo...

El programa 678 fue lo que sostuvo al gobierno en el debate de ideas ante la opinión pública. No son las ideas de la derecha peronista. Más bien las de la izquierda. Si la izquierda peronista es minoritaria no importa, le ganamos a la derecha la pulseada en el debate de las ideas. Entender las cuestiones de la praxis no significa tener que derechizarse. Seguimos peleando desde adentro, aceptando la praxis real sin renunciar a limitar los efectos de las agachadas necesarias.
Hace rato que el peronismo dejó de ser una cosa hegemónica. Existe la diversidad y un sector se enfrenta con el otro, sin apartarse del lugar que se disputa como común.

Ricardo dijo...

No iba sobre Moreno el post (hubieron algunos posteos interesantes al respecto de su salida en lo de Gerardo Fernández y en indiepolitik.blogspot.com) pero se entiende la necesidad de pasar el mal trago.

Gracias, Adrián, José.

Daniel: lo ideológico se expresa en la cita al nombre propio. En cuanto a eso, sigue siendo Cristina quien decidirá el rumbo, pero contará con herramientas nuevas, quizás distintas, aportadas por ministerios con mayor volumen político. En ese sentido, creo que Capitanich viene para poner el acento en una mayor resolutividad. La gestión, la gestión, je.

Anónimo 11:49: coincido.

Rib: coincido en parte. Por ese entonces por acá podíamos algún tipo de instrumento que permitiera el ahorro. Claro, lo que el oficialismo buscaba era seguir apuntalando el consumo. Pero no creo que haya sido el argumento principal para propiciar el relativo divorcio con la clase media urbana. Hay más.

Anónimo 12:11: le agradezco el comentario en disidencia, pero ¿fracaso en términos absolutos para calificar al proyecto kirchnerista no le parece un poco mucho?

Anónimo dijo...

Compañeros
Hay que ver qué ganamos con la llegada de Capitanich. Pero creo honradamente que no perdemos nada con el alejamiento de JMAM. Nuestro gobierno nunca necesitó un Ministro de Adjetivación y Repudios.
Veremos.

Marcos

Ricardo dijo...


Norberto: coincido en todo. Ayer decía en Twitter que las cosas tienen movimiento. Y venimos diciendo hace tiempo que el oficialismo necesita conectar con los nuevos tiempos y demandas.

Anónimo 12:45: no es una novedad que un grupo político, en las buenas, pretenda mostrarse como una superación y, en las malas, se repliegue.
De todos modos, como opiniones sobran, la de Cristina reivindicándose siempre como una militante peronista no puede ser desechada.

Eva: hace tiempo que sostenemos por acá que son los resultados económicos los que permiten luego desplegar exitosamente batallas culturales. Cuando los primeros escasean, poner el acento en los segundos se demostró contraproducente. Un ejemplo acá, cuando reflexionaba sobre esa categoría de análisis “business del país dividido" contraponiendo el “business del país normal/en penumbras":

http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar/2013/09/el-bussiness-del-pais-en-penumbras-se.html.

Respecto a los cambios, lo que le decía a Daniel: me parece que vienen más a apuntalar la gestión que lo ideológico.

Ricardo dijo...

Marcos: duro con el compañero Abal Medina... Entiende que también es una crítica a la conducción, ¿no?
Yo también celebro el cambio.

guido dijo...

Ansina es, Don Ricardo, se produce una suerte de desratización de la izquierda peronista: Moreno, Yahuar, por Dios, ¿que sigue? Ya vendrán por Manzur y el progresismo estará fuera del gabinete.

Hablando en serio, creo que hay una búsqueda de equilibrio destinada a no perder "los votos del 2009", pero frenar el carácter expulsivo de dinámicas propias de esa interfaz identitaria. De cualquier modo, creo, si Abal hubiera sido algo más capaz, al menos un cachito, la cuestión habría sido muy otra, y probablemente habría conservado su lugar. Digo porque hay una dimensión personal también, más allá de la validez de tu análisis de relaciones de fuerza entre sectores. Siempre y cuando, claro, asumamos como incorrecta la tesis que reza que todos los progres son inútiles, a la cual no adhiero, confiando en el carácter falaz de utilizar la inducción como vía para la construcción de explicaciones generales.

Anónimo dijo...

Ricardo:
Si claro. Me cuesta mucho decir estas cosas y por eso las digo entre compañeros. Si algo perjudica a nuestro espacio es la falta de debate entre compañeros.
Creo que JMAM debe tener un lugar en nuestros equipos, pero nunca para asumir las responsabilidades que le confirió la Presidente cuando lo nombró JGM.
Ese puesto demanda muchas cualidades y una EXCLUYENTE es la pertinencia (oportunidad, precisión, claridad y frecuencia) de las apariciones y las declaraciones públicas.
Haga el ejercicio de relevar sus apariciones públicas. Luego haga lo mismo con Aníbal y saque sus propias conclusiones.
Una cosa son los claustros y las competencias técnicas. Otra muy distinta es la G E S T I Ó N, que no es para cualquiera.

Un abrazo

Marcos

Ricardo dijo...

Guido: coincido y es un buen resumen el que hacés (equilibrio, no perder votos 2009 y frenar carácter expulsivo de última etapa).
Con respecto a Abal Medina, creo que no sólo se trata de que no alcanzó algunos objetivos, sino que es un reconocimiento de que algunas cuestiones fueron mal pensadas. Es decir, se priorizaban algunas cuestiones secundarias. El arribo de Capitanich, amén de dotar de volumen político a la cartera, habla del cambio de mirada y un mayor énfasis en lo referente a consecución de resultados.

Marcos: ¿Unidad Básica Los Huevos y las Ideas?
Coincido, je.

Pablo D dijo...

Existe una buena metáfora para explicar los cambios que decidió la presidenta CFK en su gabinete de ministros.
Imaginemos una parrilla. Sí, estamos en Argentina. ¿Qué vamos a imaginar, si no asado, a ver?
Bueno: Cristina, que es la presidenta de la Nación, es la que define si se come a punto, jugoso o bien cocido. Y los ministros son los encargados de cada corte. Bondiola, costillar, vacío, chinchulines, riñones, chorizos, morcilla, etc.
Algunos de los parrilleros, que, insisto, vendrían a ser los ministros, sólo necesitan que CFK les diga cómo quiere cada corte y ya saben qué hacer. Cuánta brasa meterle, cuándo y cómo, a qué altura va la parrilla, y demás. Sin que la conductora les tenga que andar encima. Eso son Capitanich y Axel Kicillof.
O, por ejemplo, Randazzo: él ya tenía de la Presidenta la orden de qué hacer con los concesionarios de ferrocarriles cuando verificase incumplimientos. Una vez que los constató, fue y actuó. Ya tenía la indicación, otra cosa no le hacía falta.
Otros, como Abal Medina o Lorenzino, necesitaban más de estar preguntándole seguido a Cristina: si agregar o no carbón, si ya era hora de dar vuelta la carne, cuánta sal. O de, directamente, esperar a que ella les indicara que un pedazo se les estaba arrebatando.
Además, hace falta que los parrilleros sepan explicar a los comensales, que exigen velocidad en servir la comida y que ésta encima salga en el punto que ellos quieren. Y eso no siempre es posible en tiempo y forma requeridos.
Es la diferencia entre estrategia y táctica: estrategia es adónde quiero ir; táctica, en cambio, el camino por el cual tomar para ello.
El que haya entendido esto, comprenderá también por qué Cristina hizo estos cambios.
¡Que vivan Perón y CFK, y buen provecho!

Pensála bien, hermano! dijo...

Me ha encantado la profundización de los que participan en estos comentarios, pero la imagen de Pablo D me pareció perfecta.Los cambios demuestran claridad en la lectura de los hechos, y capacidad de adecuación a esa realidad... aquí no se trata de valores personales, que todos lo tienen en diferente medida, sino de ser útiles al proyecto, en este momento. Moreno ha sido claro...su alejamiento no se debe a un cambio de ruta, sino que Cristina ha querido dejarle a Kicillof las manos libres para formar SU equipo. Lo que traduce que ella sabe que en estos dos años el manejo económico es fundamental para que todo lo hecho no se vaya a la mierda...la economía en manos de jovenes camporistas que no son improvisados...y la política en manos del caudillaje rescatable de gobernadores peronistas...una estratega genial...
ahora...sólo falta que nuestra militancia entienda el mensaje, y obre en consecuencia..., porque 2015 depende de dos cosas: de la gestión del Gobierno, y en eso Cristina ha tomado las medidas correctas para garantizarla. Pero también depende del laburo político de nuestra militancia, para que en el 2015 cuando vengan por nosotros, el pueblo...defienda el modelo y sea capaz de continuar llevándolo adelante. Con la Jefa del Movimiento, por supuesto. Porque ese es el título que le va a quedar a Cristina después del 2015.

Ricardo dijo...

Es una buena metáfora, Pablo.
Manolo decía el otro día algo parecido respecto a la diferencia que significa dar órdenes o directivas (o por lo menos eso entendí, ja)

Eduardo: en todo de acuerdo. Es exactamente lo que sostenemos aquí.