martes, 17 de noviembre de 2015

Qué subyace en cada voto y las razones del mío

¿Qué subyace en cada voto? ¿Qué piensa un votante de Scioli y qué uno de Macri? Las razones pueden ser demasiadas pero intentemos resumirlas muy simplemente: el de Macri está cansado del kirchernismo, quiere que se vaya la señora y también cree que se necesita más liberalismo y menos intervención estatal: que la gente pueda disponer de su plata como quiera, digamos. En el votante de Scioli predominan la adscripción peronista, la defensa del modelo kirchnerista y una cierta sensibilidad que implica a la solidaridad como un valor (ojo, el votante macrista puede también tener dicha sensibilidad, solo que en modo Ayn Rand: el egoísmo entendido como solidaridad), la certeza emocional de que los humildes ocupan un espacio mayor en el plano de la conciencia de un gobernante surgido de las filas del PJ.

La subjetividad manda, y creo que ahí estuvo parte del mérito de la campaña de Macri, que hizo una de amor y esperanza; pero que se centra –fundamentalmente– en la esperanza de rajar al kirchnerismo por parte de quienes lo odian. Bueno, eso y un montón de cosas más hicieron de Macri el presidenciable que es hoy: desde el contexto económico que no será de crisis (que, en algún sentido, hubiera ayudado al peronismo disidente por aquello de la gobernabilidad: era la esperanza de Massa allá lejos en 2013) pero tampoco es de bonanza. Hace cuatro años que no se aplica de esas medidas típicamente kirchneristas de transferencia directa de guita al pobrerío. Estamos más bien en un limbo económico y mi impresión es que la colaboración de Cristina en estos cuatro años, para con la Historia, fue evitar caer en una de nuestras clásicas crisis (que fueron por lo general de deuda, pero nos encontramos ante restricción externa y cuellos de botellas en la industria por todas partes).

La campaña de Scioli estuvo bastante dirigida a ese votante, al que ve la situación económica estancada pero no en crisis. Si me preguntan a mí, un exceso de racionalidad; pero quizás era difícil hacer una campaña más emotiva si tenés la emocionalidad en parte alquilada por el macrismo y en parte depositada a plazo fijo por el kirchnerismo. Salió por ese lado prometiendo mantener lo bueno del estos años pero adelantando desarrollo, substitución de importaciones, competitividad vía logística, en algún momento habló de minería y de inversiones pero para infraestructura y no para amarrocar guita en el banco perdiendo con los intereses como hizo Macri en el gobierno de CABA.

Ahora, más allá de adscripciones políticas, de sensibilidad social (que creo tenerla y me parece fundamental que el tipo que no se encuentra favorecido en términos económicos y sociales no sea arrojado a pampa y la vía por la meritocracia de orden protestante republicana que representa el macrismo), más allá de quién sea Scioli o si gobernara bien o mal la provincia de Buenos Aires, mi voto se explica –también– en que creo que llegamos a un punto de inflexión. Ya fueran interrupciones del orden democrático por golpes cívico–militares o las propias crisis económicas que favorecían los volantazos, la pendularidad de nuestra política y econonomía (¿cuál viene primero? ¿Cuál es la razón de la otra?) explican en parte nuestras restricciones, nuestros cuellos de botellas industriales, la previsión de quienes tienen guita guardada en el colchón para invertirla acá adentro (y prefieren sacarla afuera o guardarla a la espera de sí, ay, una devaluación bruta y brusca que los haga ganar mágicamente un montonazo en contante y sonante, con lo cual salir a comprar inmuebles o activos a precio vil a causa de la crisis, etc.), el hecho de que inteligentemente la gente todavía desconfíe de los bancos, etc., etc. Bueno, las propuestas de Macri, las escamoteadas al gran público pero que soltaron en exabruptos Melconian, Prat Gay o los mismos Michetti, Macri, y las propuestas de Scioli hacen ancla en ese punto de inflexión. Claro, Macri habla de esperanza y Scioli de desarrollo. Es más fácil lo primero, no genera ataduras o compromisos frente a la ciudadanía en caso de ganar. Y es muy difícil lo de Scioli: ¿fabricar componentes acá? ¿Recuperar industria pesada? ¿Conseguir mejoras en productividad que no se relacionen con devaluación del salario considerado como gasto? Ufff, dejá de mentir, Daniel. Pero para mí hay que intentarlo, aunque sea.

Bueno, se está haciendo demasiado largo, mejor resumo (ah, Scioli habla de cuidar el mercado interno; Macri nunca, y no es otra cosa que guita en la calle). Creo que tenemos la oportunidad de continuar con algo de kirchnereconomics, con una visión más nacional, y el compromiso implícito de evitar una crisis que lesione la legitimidad de ese modelo económico, u optar por la salida fácil de Macri. Quizás la kirchnereo demasiado pensando en términos históricos, pero considero que nos merecemos un país que derrote nuestra historia de crisis cíclicas. Puesto a pensar en el camino de una hipotética (y probable) presidencia de Macri, creo que los amarillos podrían optar por dos caminos: uno, de economía kirchnerista un poco más abierta, pero cuidando las variables básicas de salario, empleo, consumo; y otra que, creo, será a la que apelarán porque es el compromiso que tienen con sus votantes y sponsors: liberar cepo y devaluar. Son lo mismo, es una misma medida, pero para el clase media que quiere comprar dólares es darle chiquitaje y a los que juntaron dólares a lo pavote es multiplicarles la guita exponencialmente (y como eso luego se traslada a precios, etc., es una transferencia de guita fenomenal –el "¿quién paga, Mauricio?" de Scioli en el Debate–). Mi desesperanza es que Macri sería un gil y optaría por esta última, pensando en morigerar los costos vía dólares dulces de deuda (FMI, los mismos buitres engrosando su capital futuro, caso Black Rock). Por supuesto, esto implica que en algunos años nos vamos a encontrar nuevamente buscando un gobierno que junte guita en el BCRA y pague los intereses al tiempo que habla mal del FMI, de los fondos buitres que nos reclamen esa nueva deuda y que exalte la Vuelta de Obligado, ponga una estatua de Juana Azurduy en lugar de una de Colón y todas esas cosas que implican un empezar de nuevo otra vez. Pero bueh, esa es mi impresión nomás.

19 pusieron huevos y comentaron:

Erkekjetter Silenoz dijo...

Y buehhh...
Acá el problema es que la restauración hiere de muerte cualquier proceso industrializador por que su objetivo es al tipo de inserción que nos pusieron en el mundo con el común acuerdo de las elites vernáculas... el modelo yuyo, timba y shopping funcional a un cuarto/tercio de la población ponele...

De ser así sería el 3er. intento fallido y que quere' que te diga...
En tiempos donde parece haberse puesto en rigurosa duda ciertos paradigmas y regularidades empíricas entonces el pueblo no se equivoca(rá) pero se tendrá que hacer cargo.

Saludos

ram dijo...

La verdad es que si el tragabigote es o no gil, no importa demasiado; lo que importa es que es un gurkha neoliberal y un muy activo garca antinacional. De ninguna manera puede vérselo como derecha "civilizada", entonces se me hace imposible suponer que pasar del kirchnerismo a éso, no sea una catástrofe en un montón de cuestiones, sociales, económicas o incluso de la integridad como país.
Otro ingrediente de este guiso siniestro es que, vaya a saber por qué artes de la minusvalía ideológica, toda (salvo contados islotes) la oposición al kirchnerismo es neoliberal, sea por simple forrez, antiperonismo terminal o estupidez suicida, como sea, todos. Si no es una aberración, es que se me quemó el diccionario.
La sensación es que Scioli (un poco) y el kirchnerismo (mucho, bastante más que un poco) es la tabla, a la que uno se agarra antes del glú glú del final, instinto de conservación químicamente puro.
No puedo, ni tengo ninguna gana, sentir nada parecido al respeto por tanto votante de la pavada, del egoísmo suicida del que no quiere ver ni enterarse que vienen por SU sueldo, SU laburo, SU negocio con el negro planero como escusa.... no me entra en la cabeza que haya estúpidos que para joder a morochos que arañan 2, 3 lucas, se ofrezcan en bandeja para que les hagan mierda los que tienen, de 10, 20 ó 30 lucas y, encima, que sean esos mismos estúpidos los que presuman de "estar cañificados para votar".... malos días pa'la digestión éstos.

Anónimo dijo...

Para el que quiere al país no hay otra opción que elegirlo a Scioli, no hay vueltas. Macri no es un gil; es un indolente, un superficial, un vago, un falso,pero no es un gil.

Esther dijo...

Muy bueno, Ricardo

«Las razones pueden ser demasiadas pero intentemos resumirlas muy simplemente: el de Macri está cansado del kirchernismo, quiere que se vaya la señora y también cree que se necesita más liberalismo y menos intervención estatal: que la gente pueda disponer de su plata como quiera, digamos.»
«La subjetividad manda, y creo que ahí estuvo parte del mérito de la campaña de Macri, que hizo una de amor y esperanza; pero que se centra –fundamentalmente– en la esperanza de rajar al kirchnerismo por parte de quienes lo odian.»

Se ajusta a lo que piensan o están dispuestos a creer muchos votantes de Macri.

«Estamos más bien en un limbo económico y mi impresión es que la colaboración de Cristina en estos cuatro años, para con la Historia, fue evitar caer en una de nuestras clásicas crisis (que fueron por lo general de deuda, pero nos encontramos ante restricción externa y cuellos de botellas en la industria por todas partes).»
Estoy de acuerdo.
Dejo link:
https://thevizcorner.wordpress.com/2015/11/16/desigualdad-y-crecimiento-economico-en-argentina/
Más allá de la discusión generada en la página sobre los índices utilizados o su confiabilidad, creo que el gráfico es visualmente impactante: tratar de “seguir” la curva entre 1986 y 2003… (algo así como el caminito con lápiz al resolver un “laberinto”) y luego ver qué pasa desde ahí hasta 2013… Más claro, echale agua, como se suele decir.

Abrazo,
Esther

Esther dijo...

Regreso:

«Mi desesperanza es que Macri sería un gil y optaría por esta última, pensando en morigerar los costos vía dólares dulces de deuda (FMI, los mismos buitres engrosando su capital futuro, caso Black Rock)».

Sí.
Pienso en términos de ¿instrumento u objetivo? En el caso del FPV una devaluación tiene carácter instrumental (si se hace bien o mal, si es imprescindible o no, eso es harina de otro costal). Para el macrismo es un objetivo a cumplir. Macri no lo hará porque no le quede otro remedio sino porque es lo que él y sus verdaderos apoyos quieren hacer. Para eso pretende ser presidente.
Me pregunto qué esperan a, digamos, dos años o cuatro años. Digo, el Círculo Rojo. Al Círculo Rojo no le interesa gobernar, no es lo suyo. Sinceramente, tampoco creo que le interese a Macri ser presidente mucho tiempo, es demasiado expuesto y cansador, muy cansador. Después de todo, él también es un empresario más que un político.
Quizás el proyecto sea obtener lo que quieren obtener en poco tiempo (devaluación feroz, caída del empleo a los niveles del 2003, conseguir robarle al Estado por alguna de las recetas financieras ya probadas u otras nuevas, levantar con pala dinero por comisiones y otras yerbas similares, en fin, lograr transformar la producción y el trabajo en timba financiera a su favor), para luego retirarse a la comodidad de disfrutar de las ganancias y su poder entre bambalinas, detrás del siguiente gobierno.
Quiero decir: tengo razones para creer que a Macri NO le interese quedarse en la casa de gobierno más que un tiempo reducido (y menos aún quedar de prócer de bronce para la historia).
Habría que ver cuáles serían los intereses del Círculo Rojo “externo” (léase organismos internacionales de financiamiento, los que pretenden disciplinar a latinoamérica detrás de sus propios intereses, otros más); si a esos intereses les interesa reventar el país en poco tiempo o les interesa reventarlo de a poco.

Además, Macri no es un gil, es cierto, pero está lejos de ser una luminaria, y eso lo vuelve más peligroso, si cabe.

Un abrazo,
Esther

Martín Lat. dijo...

Algunas cosas Ricardo:

1) Macri no promete solo esperanza. Está diciendo mas mentiras que Scioli, digo, ambos están mintiendo a lo pavo a esta altura. Pero Macri promete un imposible: liberar el dolar, que no aumente, que no genere aumento de precios, liberar exportaciones, cuidar economias regionales, pobreza cero... eeeeeh, pará loco. Es el marxisto-neoliberal mas grande de todos los tiempos.

2) Yo creo que Macri va a hacer lo primero, no lo segundo. No porque no le deba a sus acreedores y a sus votantes, sino porque Macri tiene atrás un soporte fundamental, que no son los mercenarios de Melconián y Broda solamente. Atrás de Mauricio está fundamentalmente la embajada, bah, lo digo en mayúsculas para que se entienda: La Embajada. Y esos muchachos no joden. Mandar a Macri a hacer todo eso es ganancia para unos días, quilombo para dentro de unos años y kirchnerismo para dos décadas siguientes. Nah, estoy convencido de que a Mauricio le van a dar guita para que agrande más y más y más el "Estado de Bienestar".

3) Después de los préstamos no hay empezar de nuevo. Las experiencias no son repetibles y estos changos no son boludos. Lo que hicieron Néstor, Cristina y los suyos con la reestructuración de la deuda fue histórico y único. Y, lamentablemente, no se pudo cerrar. La pequeña herida que quedó abierta puede ser el lugar por donde nos desangremos completamente. Estos tipos vienen a abrir esa herida, mientras simultáneamente nos dan opiáceos.

Salutes.

sudakia dijo...

El posteo está bastante bueno. Discrepo en algunas cosas y coincido en otras. Sus razones para el voto están fundamentadas. Pero las razones de cada voto superan su análisis. Así como Discépolo definió el tango como un sentimiento que se baila, Antonio Cafiero definió al peronismo como un sentimiento que se vota. Y ese componente, el del peronista pre-kirchnerista, quedó afuera de sus consideraciones.
También el miedo. No me refiero a la acusación de la alianza, sino al miedo verdadero. El neoliberalismo da miedo y Scioli recibirá muchos votos que no lo eligen a él sino que repudian a Macri. Lo de Borges: no nos une el amor sino el espanto. Por obvio y elemental que sea esta consideración, quedó afuera del análisis. (La amalgama del rejunte de Cambiemos es el hartazgo, pero eso si fue parte del post).

"Ya fueran interrupciones del orden democrático por golpes cívico–militares o las propias crisis económicas que favorecían los volantazos, la pendularidad de nuestra política y economía (¿cuál viene primero? ¿Cuál es la razón de la otra?)"

La distinción entre economía y política es una artimaña neoclásica. Hasta ellos, el término era economía política. Así se llamaba la carrera en la UBA hasta el golpe de 1976. No hay una razón de la otra. Los neoclásicos, monetaristas, neoliberales las distinguen y a veces se preguntan eso mismo que se pregunta Ud. Falsa diyuntiva.

"creo que los amarillos podrían optar por dos caminos: uno, de economía kirchnerista un poco más abierta, pero cuidando las variables básicas de salario, empleo, consumo; y otra que, creo, será a la que apelarán porque es el compromiso que tienen con sus votantes y sponsors: liberar cepo y devaluar"
Ricardo, no entiendo la duda. ¿La primera es un camino posible de Macri?...¿Hay algún indicio que le permita inferir esa posibilidad?...Usted mismo la desestima unos párrafos más abajo. Una falsa disyuntiva incorporada al pedo.


Estos señalamientos pueden dar la falsa impresión que no me gustó lo que escribe. Buen artículo.
Las razones de mi voto: Voto en contra de Macri, sus concepciones, sus medidas, sus socios, espónsors.
Abrazo Ricardo

Ricardo dijo...

Silenoz: de ser ese el caso, todos nos tendríamos que hacer cargo. Tanto los que estamos en el FpV como los que están en el FR.

ram: hay razones para todo lo que te y nos provoca indigestión. Me decía alguien que no se puede ni imaginar vivir en un país gobernado por alguien como Macri. Y qué querés que te diga, por un momento me puse en la piel de los que todos estos años dijeron eso sobre Cristina. Y bueh...

Anónimo: tenés razón.

Esther: ¡muy bueno el link y el gráfico es absolutamente claro!
Estoy bastante de acuerdo con todo lo que agregás, como suele suceder. No coincido puntualmente en lo que decís respecto al Círculo Rojo y Macri abandonando luego de un solo periodo. Si agarran la manija no la van a querer soltar, y menos si piensan que el que venga puede hacer algo de kirchnerismo. Hace 12 años que Macri viene laburando en su carrera política y se comió 8 años en la CABA, que no será tan difícil (De la Rúa lo hizo), pero algunas canas le sacó y se lo ve muy avejentado...

Ricardo dijo...

Martín: buenos puntos. Lo que resumís en el punto 1 es tan bueno que te lo afané y lo llevé a Tuiter. No tenés usuario, si no te arrobaba el crédito.
Respecto a 2 y 3. Puede ser. Por eso digo que si Macri es vivo va a hacer kirchnereconomics. Ahora, para mí choca de frente con las necesidades de sus auspiciantes y soportes. Menem, siendo peronista y pensando en el morfi, hizo todas las cagadas que hizo porque era el sentido común y lo que le mandaban hacer. Y después terminó encerrado. Macri ni siquiera necesita pelear contra su subjetividad. Además, ya tenemos un ejemplo clarito: quiere derogar los feriados puente. Aduce cultura del trabajo y esas pelotudeces a las que siempre apelan cuando se trata de evitarle a los empleadores tener que pagar jornada doble a los laburantes que trabajen en feriado. De kirchnerismo, cero. De macrismo, todo.

don Sudaka: son cuestionamientos válidos. Ahora, si incorporo la dimensión peronista ("la certeza emocional de que los humildes ocupan un espacio mayor en el plano de la conciencia de un gobernante surgido de las filas del PJ"), pero es cierto que olvidé apuntar la del miedo. Pero por la misma razón por la cual dejo abierto el interrogante respecto a política y economía (es claro que coincido con vos): pretendí abrir un poco más el posteo para que pudiera interpelar voto opositor. Pretendía que algunos amigos con los que no coincido y que van a votar a Macri entendieran lo que quiero decirles cuando hablo de punto de inflexión y el círculo vicioso de nuestras crisis cíclicas, dinámica por la que Macri haría mucho y fue una de las preocupaciones de Cristina (por evitarla) y sería una de las de Scioli (por evitarlas también, de ahí lo del Desarrollo y bla bla bla).

Carlos G. dijo...

Buen post.
Sólo una cosa: para que gane Macri lo tiene que votar el 50% + 1 de la sociedad argentina.
Éso implica que deberá haber gente que vota a Macri porque "...quiere que se vaya la señora y también cree que se necesita más liberalismo y menos intervención estatal: que la gente pueda disponer de su plata como quiera, digamos.» pero también significará que lo vota mucha gente a pesar de no tener "para disponer" más que un sueldo medio bajo o directamente bajo.
Tipos que van a ser directamente perjudicados por las políticas neoliberales y que, de votar a Macri, votarán en contra de sus propios intereses.
Y yo creo que estos últimos son los que, en cualquier caso, inclinarán la balanza para un lado o para el otro.
Creo que de esa gente es que depende el resultado de esta elección.

Erkekjetter Silenoz dijo...

Y si Ricardo, por supuesto nos haremos cargo de la parte que nos corresponde. Por lo pronto a partir del 23 independientemente del resultado debe sobrevenir una "Gran Purga", de abajo hacia arriba, o sea desde sargento hasta algún grado dentro del generalato ponele.

Por fuera de la “truppen”, llegado el caso y de cumplirse lo que se interpreta leyendo las runas, que no se vengan con eufemismos del estilo “yo no lo voté”, como fuera hace un par de décadas atrás con cierto innombrable.

Ya que se toca el tema económico, para uno u otro, la distancia entre lo real y lo posible es amplia y la realidad condiciona la posibilidad.

En el caso del tilingaje, a mi entender, no hay lugar para el ala de los muyahidines de la restauración pero el modelo que se pretende reinstaurar (yuyo, timba y shopping) requiere si o sí recomponer los márgenes de beneficio perdidos por los rentistas a través de la recomposición de la“tasa natural de desempleo” necesaria para que no se acelere o, mejor dicho al dia de hoy, desacelere la inflación

Y pasar, en la fase siguiente, a una apreciación de la moneda tal que les permita seguir comprando pelotudeces suntuarias europeas o “miamiescas” por pocos pesotes (tanto el Joe como el cavallo -en sus dos sagas- a la larga o a la corta apreciaron la moneda, es más, el inefable corredor de guanacos no hace mucho abogaba en uno de sus posteos por un “peso juerte”) Y en este estadio, ni los patriotitas se salvan por que hasta el remate de campos no paran.

Gracias al populismo los tipos cuentan con una gran ventaja que es la posibilidad de endeudarnos con lo cual tienen a mano una opiáceo para hacernos creer que nos deslizamos entre nubes de algodón mientras los tipos taladran –sin prisa pero sin pausa- hasta el hueso

Será hora de “retroceder a posiciones seguras y conocidas”, parafraseando a cierto blogero o salir y dar la lucha... veremos en estos tiempos de cuestionamiento de ciertos paradigmas y/o regularidades empíricas...

Saludos

gustavo piazza dijo...

Bueno, que comentarios!!! Yo, esteee, no sé. Yo reconozco el poder de los medios en llenarle la cabeza a gente que va a votar en contra de sí mismo. (gracias al face ya no tanta como para tener unanimidad pero quizás todavía suficiente como para llegar al 50 más un voto) Pero como laburante me he preguntado (soy docente) cuánto piensan que les va a durar. Chicos, desde ya les aviso que compren libros de pedagogía y empiecen a planificar las clases de sus hijos porque si gana Macri no van a tener un día de clases. Los docentes, desde los 20 dólares que nos pagaba Alfonsín de sueldo a los casi mil que nos pagan ahora, no vamos a dar un puto día de clase.
Así que, (extendiendo el ejemplo a los demás trabajadores) me he preguntado: qué quieren conseguir?. En dos años van a sacar 5 votos en legisladores y está bueno que Macri haya estado practicando en manejar helicópteros. Pero dentro de dos años, el Mercosur va a ser un sueño incumplido, Venezuela va a ser arrasada y habrá caído el Evo y Correa, si gana Macri. Los yanquis se están despidiendo de su dominio mundial pero mientras puedan imprimir billetitos para regalarles a los que les pagan a las imprentas que imprimen los afiches de macri, y plata para los que los salen a pegar, van a poder volver a Latinoamérica 20 años atrás.

Anónimo dijo...

Sin alternancia no existe nada. Y es hora de la alternancia. Asi sea eligiendo a un burro.

A aquellos que proponen violencia, les va a ir mal.

La época esta cambiando, es reconversion o quedar en el pasado.

Ricardo dijo...

Anónimo: no jodamos, que violencia es no reconocer el resultado de las urnas y judicializar la decisión del pueblo en las urnas como hicieron en Tucumán y Santa Cruz, y no precisamente el peronismo sino Cambienmos: Macri, Cano y Costa.

Jorge dijo...

Ricardo, algo que me dejó impactado de este año electoral fue el GIGANTE desafío comunicacional que se presentó (por ser diseñador gráfico tengo un interés particular en el asunto).

¿Leíste alguna vez a Pablo Hupert? Viene escribiendo -desde el 2001- sobre el kirchnerismo y la "vuelta" del Estado al centro de acción. El problema que plantea es que ese Estado que vuelve actúa ya no sobre ciudadanos, sino sobre consumidores. Dice entonces que lo que se hizo presente con el FPV fue un Estado posnacional, que tiene herramientas para operar en la subjetivación de los "vecinos" pero no son anclas lo suficientemente fuertes como para generar sujetos sólidos (como los del antigüo Estado Nacional, como los del Peronismo original). Asi, el apoyo al kirchnerismo es un conjunto de subjconjuntos de adherencias móviles, inestables y selectivas que vemos hoy desmembrarse de a poco. Y ocurre no sólo con la política: en cualquier ámbito de la vida las identidades del sujeto posmoderno son débiles, y ante el primer contratiempo se abandonan en busca de otras (los vínculos afectivos, la estabilidad laboral, los consumos culturales, el "modo de vida", etc).

Simplifiqué muchísimo lo que leí de Hupert, pero sirve como introducción a sus ideas. A mí, me es útil para reflexionar lo que nos pasó y nos pasa (sin importar cuán acertada o no es su tesis). Sirve para pensar cómo un gobierno se comunica con un electorado tan difícil. Digo: el mensaje a construir para ese público debe ser ultra segmentado, y hay que cuidar qué y cómo se dice, porque lo que seduce a uno puede espantar a otros (obviedad presente en armados políticos amplios y heterogéneos). Desde este punto de vista, ganar la mentada "batalla cultural" suena utópico. Por bien que se trabaje en el tema, parecería que la hegemonía que puede conseguirse sólo podrá sustentarse en tanto sea "recombinante", se reinvente. Es como si el votante -como un televidente, en pantuflas y tomando un vermú- se "aburriera". Y cambia. El nivel de tolerancia a la continuidad es bajísimo.

No soslayo lo principal, la cuestión económica, pero no deja de romperme la cabeza si estamos destinados a trabajar sobre sociedades cuyos sujetos -posmodernos- son inasibles, "desleales" por defecto. ¿No será esta matriz cultural uno de los mayores triunfos del capitalismo financiero globalizado?

Quería compartir eso nomás. Abrazo, Ricardo. Gracias todo este tiempo por el blog. ¡Y a cortar clavos hasta el domingo!

Mariano T. dijo...

Hay otro tema, los kirchneristas provocan una gran(y bien ganada) antipatía entre los no kirchneristas. Los tipos como Ram o Silenoz.
Y los kirchneristas son minoría, eso es induddble. Como atraerlos para el ballotage? Tal vez a fuerza de insultos se les arrimen.

Ricardo dijo...

Jorge: gracias por Hupert. La verdad que no lo había leído. Apenas tenga tiempo busco algo. Es interesante lo que sostiende y coincide con la segmentación cada vez más cerrada de audiencias y preferencias que vienen desarrollando Google, Twitter, Facebook. Y si esos tipos le dan la razón...
Y gracias a vos por pasar y leer.

Mariano: la campaña del miedo (bú!) va dirigida al votante medio desprevenido que no tiene una adscripción política o simpatías. Y el miedo no es zonzo...

Erkekjetter Silenoz dijo...

Ja ja ja..

Me enorgullece el clu' de fans....

Pero bueno, lo que pasa es que Marianote ("among aders" del clu') no puede entender las más simples cuestiones terrenales, menos aún las trascendentales
A ver Marianote, en un intento de facilitarte tu compresión respecto a mi misión en el universo pensá que se correspondería al de un dedo de la "mano izquierda de Dios".... ja ja..

En fin, Marianote no proyectes ni responsibilices tus frustaciones en mi

Saludetes de "baja calidad" o "des-calificados (© Ricardo)" y "segmentados"

Mariano T. dijo...

Sos votos para Macri.