viernes, 5 de agosto de 2016

"Son las elecciones de medio término, estúpido" (Bloomberg le copia a este blog)

¿Qué sostenemos desde febrero? Que las elecciones de 2017 son el examen que Macri debe rendir para conseguir que los dólares vengan. Dijimos en mayo:

«¿Qué implica 2017 para Macri? Casi todo: arribó al PEN con un Congreso desfavorable pero, más importante aún, es el examen que debe rendir frente a sus sponsors y posibles financistas offshore —entiéndase “financistas más allá de nuestras costas", ¿por qué deben ser siempre mal pensados?—. Es la sustentabilidad política en el tiempo la que daría “confianza" a los que harían “llover inversiones" —léase capitales de riesgo/golondrina— y no las “reglas claras de juego" que descuentan para un gobierno como el de Cambiemos, de restauración conservadora o, mirando ahora la región, pos-populista».

¿Qué dice Bloomberg ahora en “La nueva y mejorada Argentina es todavía un lugar complicado para invertir"?

«...De ocho managers de fondos de inversión consultados para este artículo, siete dijeron que están conteniendo/refrenando inversiones, principalmente por los controles pero también por la alta inflación y por la preocupación de que el tono pro-mercado pueda cambiar otra vez luego de las elecciones de medio término a fines de 2017...»

Paradoja cruel: lo que Macri necesita para ganar esas elecciones son, justamente, las inversiones que el mercado financiero solo quiere habilitar luego de que el gobierno gane las legislativas. O, por lo menos, que no resulte demasiado evidente que el peronismo está presto para reasumir en 2019. Dependerá, creemos también, si ese peronismo es el macrista—friendly (léase Massa/Urtubey) o, al decir de Prat Gay, uno que pueda referenciarse en un “desconocido de Santiago del Estero" (podemos leer como emergente del peronismo más territorial; no, no sueñen, ningún kirchnerista puro tiene chances, al menos evaluadas desde el presente).

Va la captura de la nota de Bloomberg. La tradujo tu vieja:

7 pusieron huevos y comentaron:

Moscón dijo...

¿Usté dice que el Universo K no puede escupirle el asao al purulento mau?
El peornismo se anquilosó, los nuevos aires renovadores huelen espantosamente a rosquita mezquina a la vista de todos y se llena de caciques que van a hacer respetar su cachet (después se bajan los grilos, bueh). 2003-2015 gobernó el kernerismo, los votantes que contrasten a la hora de sufragar el antes y ahora van a recordar kernerismo,no peornismo.
Otra cosa, usté algo habrá hecho para que blumber le copie, vaya y no peque mas.

rib dijo...

pero si el pro ganara en 2017 luego habrá que ver si es reelecto en 2019
y si es reelecto en 2019 habrá que ver quien es el sucesor en 2023

http://blocgran.info/wp-content/uploads/2010/12/Burro_zanahoria.jpg

así es la vida del votante "aspiracional" argentino

claudio Maxl dijo...

Las inversiones responden a la demanda agregada. DURANTE EL GOBIERNO K SE ALCANZO EL RECORD HISTORICO PROMEDIO D INVERSIONES, 21% PBI, y 2015 cerro con un respetable 20%, suficiente para absorber la demanda vegetativa d empleo, 2015 cerro con cuasi pleno empleo: 5,4 puntos. NADIE INVIERTE (productivamente) EN UNA ECONOMIA EN DEPREFLACION Y Q ENCIMA T OFRECE UN 30% VIA BICI LEBAC-VERDES. La economia no es magia

Ricardo dijo...

Moscón: mi evaluación es que la única figura electoral que tiene el kirchnerismo puro es Cristina. Y tiene un piso bastante alto pero el techo ahí, apretando casi al mismo nivel. Si la disputa es por la clase media que no adscribe de antemano a ideología, candidato o partido, CFK no puede ni empezar a disputar ese partido. Hoy, al menos. Y veo muy difícil que pueda (y quiera) hacerlo en el futuro. Después leo boludeces del microclima como Kicillof o Sabbatella candidatos y me dan ganas de patear una mesa con el dedo chiquito y descalzo.

rib: sí, a priori ganar 2017 no le asegura 2019, pero sí que tiene chances competitivas. Si sufre una derrota importante, no solo se minimizan esas chances sino que debería encontrar formas más salvajes para atraer capitales. Si ya lo miran con desconfianza...

Claudio: estamos de acuerdo. Solo estamos mirando las implicancias electorales de la política económica macrista. Y no creo que los muchachos PRO piensen siquiera en inversión productiva. Valorización financiera, agro y ni siquiera se si piensan en servicios.

claudio Maxl dijo...

En terminos electorales una depreflacion es demoledora, varias encuestas ya dan un promedio d 35 puntos para Cristina con un 10% q no se define aun, tranka llega a 40 puntos en PBA, polarizara con Massita, la polarizacion entre ellos pefora el 75%, ergo es probable q el contrabandista en PBA no llegue a 2 digitos, en ese escenario tiene los dias contados.

Anónimo dijo...

Estamos en manos de CFK, Randazzo y muy a mi pesar Scioli , candidatos en Provincia de Buenos Aires... Sino, macrimassismo hasta el dia del juicio Final... Sakydos.- Pablo, el Bostero.-

Fernando dijo...

Uno que se equivocó dijo: "Los pueblos no se suicidan".

En octubre de 2001, con pesada herencia, discurso honestista, Menem preso y una economía horrible, el pueblo le bajó el pulgar al gobierno. ¿Qué había enfrente? Menem el tumbero, Duhalde el perdedor, Rucucú, el portagatos. Un peronismo atomizado, sin ideas nuevas, ningún nuevo lider visible. Y la gente igual rechazó al gobierno y se lanzó al vacío sin alternativas claras.

Hay muchas diferencias y similitudes entre 2001 y 2017, una de las diferencias es que el país ya vivió el 2001 y que los argentinos aprendemos rápido.

Macri no es Menem. No hay teléfonos que hacer funcionar, ni la magia de la Convertibilidad, ni gordas indemnizaciones para independizarse del patrón Estatal para la clase media, ni asistencia para las víctimas pobres de la hiper. De hecho, no hay nada para nadie excepto para una minoría que encima se la refriega al resto por la cara.

Cuando los argentinos se equivocan en las presidenciales, corrigen en las legislativas. Y cuando no se equivocan, también corrigen.

Bloomberg y todos los demás temen bien.

Por eso el voto electrónico.

¿Les alcanzará?