El pantano, contrario
a lo que sostiene Schmidt en la Rolling Stone, no es únicamente peronista: el peronismo suele pelear en el barro, sí, pero el radicalismo tiene por costumbre resolver tranzas debajo de las cenagosas aguas de sus pantanos políticos, lo que suele restarles capital político. Ocurre que así no sólo se perpetúan dirigentes rosqueros, bendecidos por lobbies varios, sino que aquellos que poseen el dinero contante y sonante de la actividad política –los votos– suelen ser ninguneados debido a su escaso peso en el Politik Bur… digo, en el Comité nacional. Así les va.
Previo a la crítica de la nota (amable, porque creo que acierta en muchos de puntos) en la revista de interés general de la industria musical, quiero reconocerle algo: no son sólo las simpatías políticas del periodista las que lo llevan a concluir que
“…la oposición no peronista cuenta entonces con una oportunidad para aspirar seriamente al poder en 2015. Habrán obtenido a fines de este mes buenos resultados en Mendoza, Ciudad de Buenos Aires, Corrientes, Jujuy y Santa Fe…”. Aquí
lo advertimos inmediatamente luego de las PASO2013: los resultados en La Rioja, Catamarca o Santa Cruz habilitaban la hipótesis. Dos peronismos enfrentados en 2015, luego de doce, trece años de peronismo,
también.
Ahora sí la crítica mordaz e implacable: Esteban Schmidt escribe como el culo. No, mentira; escribe bien, es un tipo lúcido, honesto intelectualmente y no replica los dogmas del periodismo opositor. No todos, por lo menos. Éste, las razones de orden judicial para explicar determinaciones políticas, me parece sí muy pobre: “…Cristina (…) ingresa en la cuenta regresiva de su larga estadía en el poder. Intentará entonces que los dos años finales le permitan o faciliten no quedar en gran desventaja, una vez en el llano, respecto de quienes tomen el poder, y tener entonces que recorrer tribunales para explicar su política o su fortuna…”. Sí, el cinismo monetario da chapa de realpolitiker, pero reducir la política a un instrumento de enriquecimiento le hace flaco favor a la real politik. Y uno gordo a quienes afuera de la política, pero condicionándola, asociándose a ella o simplemente aprovechando los márgenes de poder cosechados, se enriquecen en el sector privado. No existen monedas de una sola cara. Explica poco, además, de las tensiones relacionales entre factores de poder, de los condicionantes históricos, epocales, internos y externos. Es mucho más simple: lo hacen por guita. Sí, seguro, lo hacen por guita, pero si fuera sólo eso sería muy fácil avenirse a los requerimientos del establishment, levantarla en pala unos años, ceder la posta y retornar al llano como Domingo Cavallo por su casa. Los más pornográficos entregadores del patrimonio nacional no enfrentan responsabilidades por ello. Cual Al Capones, deben culpar a sus contadores por impuestos mal devengados o cuentas secretas no tan secretas. Claro, uno escribe esto y saltan los republicanos adalides de la honestidad: “¡¡sucio peronista justificador de la corrupción, del roban pero hacen!!”. Tu máma justifica la corrupción. Lo que digo es más simple: no fueron los vueltos con los que se quedó el menemismo los que nos llevaron al crack de 2001, sino sus políticas económicas subordinadas al Consenso de Washington. No fueron las coimas delarruístas en el Senado, sino la implementación de la flexibilidad laboral. ¿Se entiende? Deshistorizar, generalizar, honestificar no pueden formar parte de las reflexiones si queremos que estas sean efectivamente políticas y no tribuneras.
Respecto ahora sí a lo estrictamente político, se ha tornado un lugar común sostener que el kirchnerismo, en su fase cristino-zaninista, se liberará de la carga de la derrota en la PBA responsabilizando a Scioli. Es una sagaz estrategia discursiva, funcional al massismo y al republicanismo todo. Sí, CFK no tendrá reelección y –les guste a los kirchneristas o no– Scioli es quien aparece hoy –hoy, remarco– como el mejor posicionado para heredarla, y quien se ofrece como garante de una continuidad que englobe a la mayor parte del peronismo que durante esta década se nucleó en el FpV. Aquello de que
los sistemas, aún los políticos, tienden a la homeostasis. Entonces, todos a por él. Suelte a los perros, Smithers. Es difícil, de todos modos, encadenar los argumentos cuando los discursos opositores se dirigieron contra políticas de orden nacional y personalizaron en Cristina: Ella o Vos, la firma ante escribano contra la re-reelección, la inflación culpa de Moreno, el ataque a la justicia –snif– independiente, etc.
Otronó (¿existe la palabra?): sostuvimos hasta el cansancio que Cristina se equivocaría de principio a fin si pretendiera jugar el rol que cumplió Menem contra Duhalde en la carrera que finalmente coronó a la Alianza en 1999. Menem (y quienes lo auspiciaban a la vez de criticarlo por la corrupción) buscaban proteger a su criatura: De la Rúa y no Duhalde era quien se proponía como continuador del modelo neoliberal. No creemos entonces que CFK pretenda divorciarse de la Liga de Gobernadores y troskizarse. Pensar además en un gobierno del panrepublicanismo –o uno de Macri– para retornar en el 2019 es tan utópico como el posadismo intergaláctico ganando el centro de estudiantes de una facultad de Ciencias Económicas, no jodamos. Por si fuera poco, sería una irresponsabilidad política entregar al pueblo como rehén de la ortodoxia económica para ser luego extrañado. Me niego. Sciolismo urribarrista o muerte. Bueno, no tanto. Ni sciolismo urribarrista ni mucho menos muerte. Peronismo que comprenda al kirchnerismo en su seno. Y recordemos otra de las tesis de este blog camino a 2015: la mejor posibilidad para el kirchnerismo pasa por redondear un tercer mandato saludable, virtuoso, a tono con la historia iniciada en 2003; no sólo en lo que se refiere al compromiso con lo inmediato sino, también, pensando en los libros de historia.
La conclusión final de Schmidt reza:
“…Tal vez (…) sólo el peronismo sea capaz de fracasar descomunalmente en el gobierno sin perder bases de sustentación pero, aun así, queda lejos del mantra de que puede gobernar y la Argentina se dé una nueva oportunidad para probarse como una democracia de mejor calidad donde haya alternancia entre fuerzas de distinto signo, como sucede en los países prósperos y donde cada tanto la gente sufre, pero cada tanto”. Muy lindo, sí, esperanzador, Cobos, Binner y Sanz chochos, pero recordemos que esos países prósperos no alcanzaron su desarrollo en base al respeto por las republicanas reglas de la alternancia y el consenso político. Digo.
* Puesto que este posteo no representa un panfleto publicitario creemos que no quiebra la veda electoral. Puede ser, de todas maneras, motivo de interpretación por parte de la Corte Suprema y este humilde bloguero convertirse así en otro perseguido político más. Correte, Alfredo, haceme lugar...