jueves, 25 de noviembre de 2010

Dolina: Néstor Kirchner como venturoso gestor de desacuerdos


Este es uno de esos textos que uno desearía haber escrito. Pero, bueno, Dolina es Dolina y uno un humilde mono disidente que alguna vez se preguntó adónde se podría sacar el carnet de membresía para la agrupación filokirchnerista Los Hombres Sensibles de Flores. Ahí va, para el que lo haya leído o visto y para el que no también, ¿por qué haríamos diferencias?:

"Kirchner se animó a transitar caminos que nadie se atrevió a transitar"
Por Alejandro Dolina

El peronismo ha sido muchas veces actor principal de acuerdos y concertaciones políticas. Hay, por otra parte, un arsenal de pensamientos burgueses que garantizan la conveniencia de buscar coincidencias.

Algunos llegan a decir que en realidad, todos deseamos lo mismo y que discrepamos acerca de las metodologías.

Se ha llegado a sostener que las ideologías habían muerto y que bastaba con elegir buenos administradores para que gobernaran.

Todo esto viene acompañado con un continuo elogio de las buenas maneras en las discusiones políticas y aún en los conflictos sociales.

A cada momento se nos propone a nuestra admiración la conducta de príncipes sonrientes o de antagonistas que se dispensan elogios mutuos durante las negociaciones.

Estas escasas palabras servirán primero para saludar todas estas ideas que acabo de exponer.

¿Quién soy yo para no ovacionarlas de pie? Pero también, y como humilde despacho en disidencia, propongo un tímido elogio del desacuerdo, de la bifurcación, de la heterodoxia, de la herejía.

Después de todo, las revoluciones surgen sólo de desacuerdos: el hombre es un mono disidente.

Me permito entonces, subrayar la acción política de Néstor Kirchner como venturoso gestor de desacuerdos. El se atrevió a recorrer caminos que nadie se atrevía a transitar y que parecían alejarse de las concurridas avenidas centrales que recomendaban los poderosos del mundo global. Y se metió por unas calles ya olvidadas cuyos nombres sólo se pronunciaban en los foros estudiantiles, en las reuniones de soñadores y en rincones que siempre estaban alejados del poder político.

Esas calles de desacuerdo ahora pueden reconocerse: una conduce al crecimiento del mercado interno... Otra al control del comercio exterior... Está bien el boulevard de la intervención del Estado o la esquina de la ley de medios, la plaza de la asignación por hijo y los veredones del desendeudamiento. Algunas de estas calles habían sido recorridas por otro señor en 1946.

Cuando alguien del poder político se atreve a caminar estos senderos termina por llegar a un distrito donde el poder político no está en el mismo lugar que el poder económico. Y la bifurcación se produce y son inevitables los ataques de las corporaciones y de los poderosos que tratarán de conseguir el regreso de los gobernantes tránsfugas hacia las avenidas iluminadas de sus intereses.

Hace muchos años hubo por televisión un debate entre el doctor Teodoro Bronzini, líder socialista e intendente de Mar del Plata, y el doctor Becar Varela que militaba en el partido que entonces tenía al menos el coraje de admitirse como conservador.

Fue una conversación muy amable y el moderador se sorprendió al fin del programa de que hubieran coincidido en tantas cosas. En realidad, no era sorprendente, ambos políticos formaban parte de una visión liberal del mundo y eran funcionales a los intereses de las corporaciones. ¿Cómo no van a ser amables si en el fondo pensaban lo mismo? Néstor Kirchner no les parecía amable a las corporaciones. En verdad, ningún otro presidente salvo aquel otro señor de 1946, les pareció tan desagradable. Y lo atacaron como a nadie ¿Por qué? No porque Kirchner tuviese mal carácter y fuera confrontativo como quien es cascarrabias.

No se trataba de una cuestión de carácter: este tipo había tocado sus intereses. Y fue el único que lo hizo. Todos los demás parecían aceptables en algún momento porque también en algún momento eran funcionales a los intereses del poder económico.

Y eso es todo lo que quería decir, a veces no hay más remedio que disentir, que persistir en el desacuerdo. Hoy casi por única vez en nuestra historia, el poder político no está donde está el poder económico.

Y este hombre que ahora se ha ido produjo un último acto de `insujeción`. Su muerte encendió la luz, y como en un refusilo vimos algo que la cerrazón de los medios había ocultado en la oscuridad: las calles laterales, las que no recomendaban los poderosos, estaban llenas de gente.

Extraído de El Blog del Ángel

15 pusieron huevos y comentaron:

chela dijo...

Gracias por postear a Dolina y su perfecta síntesis. Clarísimo: el poder económico sirvió siempre para encumbrar y también para eyectar el poder político. Casi dependientes uno del otro. Porque sin poder económico, la política no funcionaba. Hoy, nos estamos animando a "politiquear", a ser animales políticos sin poder económico. O mejor dicho, usando la economía para hacer buena política y que nos llegue a todos.
Nos estamos viendo

damianivanoff dijo...

Sos un grande, Dolina. Qué más se puede decir.

Roberto dijo...

Al negro lo sigo desde la revista
Humor, debe ser uno de los únicos
que jamás cambio el discurso, con
clase y sin ofender te la dice
clarita la realidad de las cosas,
claro que muchos no lo entienden
porque son aristocráticos que no
saben como se habla en los barrios.


Un abrazo.

Martín Espinosa dijo...

Que groso Dolina. Impecable como siempre.
Hoy celebramos que la economía se puso al servicio de la política, porque conocemos bien los tristes resultados de cuando fue al revés.

Anónimo dijo...

hola, increible, es para 678 buscar ese programa de bronzini y becar varela, recordado por el negrodolina .
palacios en el 30 queria q caiga don hipolito(lo dice los mitos de felipe, no hay q investigar nada)
desde 46, uf como decia don arturo, nipo, fasci, nazi, falange,etc, y obvia/ embajador en el 55 de la libertadora.
incluso estos socialistas cuando escribian de historia, era los llamados mitromarxistas(de marx nada, pero bue)
querian q el puerto de bsas , con los ingleses arrasen a las provincias, anti artigas, anti todo lo popular, anti estanislao, anti chacho, anti felipe, pro rivadavia gestor de la deuda eterna........................................socialist......
saludo pablo

Ricardo dijo...

Así es, Chela. La economía subordinada a la política, a lo social, como debe ser para que llegue a todos y no se concentre.

Gracias por comentar, damianivanoff.

Roberto: también tuvo sus extravíos, como todos. Luego se arrepintió. Pero hay que reconocer que siempre intentó tener la mayor coherencia posible.

Martín: tal cual.

Pablo: sería muy interesante.

Abrazos a todos.

Alejandro Turner dijo...

Se puede escribir algo bello y certero a la vez. Gracias por hacérmelo llegar. De otra manera, me lo habría perdido y da pena perderse estas cosas.

Abrazo.

Ricardo dijo...

Un gusto, Alejandro.

Abrazo.

Sujeto de la Historia dijo...

El Negro Dolina es, ni más ni menos, un filósofo y un poeta popular.
Casi nada.
Gracias por la lectura
Un Abrazo

Ricardo dijo...

Pero no canta bien, ¿eh? No es un desastre pero... ;)

Abrazo, Sujeto.

Tango D. dijo...

Tanta claridad hay en la pluma sincera de Alejandro. El arte y la filosofía popular llegando al alma del pueblo. Textos de semejante calibre no podrían encontrarse en las turbias páginas del monopolio corporativo. Por eso agradezco cada día la posibilidad de recorrer espacios como este. Blogazo. Felicitaciones.
Te invito a recorrer alguna de las humildes callecitas del mío. Respetuosamente, y en pos de seguir dando la batalla contrahegemónica. En favor de la multiplicidad de las voces y de la expresión popular. Abrazo.
www.lagalaxiadelospanes.blogspot.com

Ricardo dijo...

Tango: te agradezco.
Anduve dando unas vueltas por tu blog. Me gustó. Te sigo y te agregué al blogroll.

Saludos.

mujerdeole dijo...

Maravilloso, sobre todo por lo verdadero. Y tan sencillo como la verdad.
Tuve la suerte de escuchar estas palabras en vivo, en el teatro ND Ateneo en una suerte de homenaje que se sizo a poos días de la muerte de Néstor.
Dolina es un genio que tiene esa virtud de hacernos sentir cerca.
Abrazo

Ricardo dijo...

Mirá qué grande, MDO, justo estar ahí.

Abrazo!

Anónimo dijo...

Grande dolina,te admiro un monton