lunes, 18 de julio de 2011

El Debate: el aborto (TV Pública)


...Un canal público tiene la obligación de exponer ciertos temas ante la ciudadanía (...) Es obvio que nada va a quedar definido en un programa de televisión. Tampoco lo pretendemos. Pero así como hay lugar para las noticias, el entretenimiento (...) también hay otros temas ríspidos, complicados, que no son binarios: esto está bien, esto está mal, esto es verdadero o esto es falso. (...) Este programa no va a cerrar ningún tema. Sólo pretende contribuir generando preguntas, y en todo caso aportando algunas potenciales respuestas. Aborto sí o no. Eutanasia sí o no. ¿Despenalizamos al consumidor de drogas? ¿Qué pasa con la soja transgénica? El glifosfato. La necesidad de que hayan religiones... (Adrián Paenza).

El tema de ayer: el aborto. En este blog tratamos el tema, y estamos a favor de lo que se llamLinka comúnmente su legalización, que no es tal, sino una ampliación de los requisitos que lo permiten. También que sea el Estado el que provea su atención integral, antes y después. Mis argumentos, aquí:

El programa:








9 pusieron huevos y comentaron:

Daniel dijo...

Completamente de acuerdo.
Después vengo con tiempo a ver los videos, porque me tragué el programa de ayer (me olvidé).

Pablo D dijo...

Usted sabe ya mi opinión sobre los debates. No obstante lo cual, si lo pensamos instrumentalmente, en función de utilizarlo de herramienta a los fines de echar luz sobre temas que consuetudinariamente sean dejados afuera de la agenda por la prensa hegemónica, bienvenido sea. Ojala hagan que me tenga que rectificar, sobre todo en plantear un proceso de conocimiento de los temas distinto, que permita abordar las cuestiones por fuera de las perspectivas cualunquistas de los sectores conservadores que son los que determinan los imaginarios sociales dominantes -lamentablemente-.

Abrazo.

PD: Te pido disculpas antes de pasarte el chivo de este post que acabo de escribir, así vamos desarmando esta construcción bajoneante que quieren armar a partir de la derrota en Ciudad (http://segundaslecturas.blogspot.com/2011/07/arriba-esos-corazones-chiquis.html)

Rucio dijo...

La propuesta es impecable: debatir temas importantes que siempre son dejados en segundo plano por lo urgente. UN APLAUSO PARA CANAL 7.
Ahora la crítica: el antiabortista que llevaron era un muleto de cuarta. Esquivó el bulto, mintió y ocultó información jurídica más que relevante, que por su condición de abogado no puede desconocer. Casi un chanta. He escuchado defensores del antiabortismo (posición que no comparto) mucho más preparados e inteligentes.

manuel el coronel dijo...

excelente sus planteos cumpa, siempre los expongo. Yo con que los jueces acataran el espíritu de la ley, ese "o" del que usté hablaba, me conformo.

Javier dijo...

Muy bueno imponer los debates desde la TV pública . Lo que no me gusto del programa es el cambio de opinion que se vio en el publico que paso de un 75% de aoprobacion a un 75 % de rechazo

Un abrazo

Ricardo dijo...

Daniel: para eso lo subimos.

Pablo: en estos temas me parece que son más importantes los debates que cuando se tratan de debates electorales. Por ahí sirven para desarmar preconceptos.

Y mandá todos los chivos que quieras. Justo estoy haciendo un post en el mismo sentido.

Rucio: si ponés Badeni en el buscador de este blog, vas a ver que se trata del "constitucionalista" que pretendía probar que si De Narváez había sido engendrado en Argentina, aunque naciera en Colombia, podía ser candidato a Presidente. Je.

Manuel: gracias, viejo.
Sí, es un tema complicado porque, fundamentalmente, los jueces generalmente se oponen haciendo caso omiso a una ley que, hay que decirlo, parece redactada específicamente para confundir.

Abrazos.

Sujeto dijo...

Hola Ricardo
Vi el programa, y me gustó. Más allá del contenido (me pareció bastante reiterativo, y en particular por parte de Badeni), lo que celebro es la iniciativa de que en la televisión pública haya un programa donde se toque la agenda de temas que tiene previsto éste. Fijate que la única "referencia explícita política" provino de la socia de Magdalena Ruiz Guiñazú, y quedó ahí, muerta de inanición. Creo que esa es la idea de Paenza: mostrar la posibilidad no sólo de que se debata política "electoral", sino temas que deberían figurar como pendientes de una discusión social a fondo. Y hacerlo desde una posición de escucha de todos los argumentos. Esto suma a lo que a mi gusto debe ser uno de los objetivos de la televisión pública: instalar temas de discusión.
Abrazo

Ricardo dijo...

Javier: se nos cruzaron los comentarios, recién veo el tuyo.

No hubo gran cambio de opinión en el público. Casi el 80% votó a favor de la despenalización del aborto.
Sí que la mayoría no cambió su opinión luego del debate, pero bueno, eso tiene más que ver con el programa que con el tema en sí, ¿no?

Sujeto: opino igual. Es importante que estos temas se pongan a consideración pública, que se haga un poco de ruido.

Respecto a los argumentos, me parece que los de los que se oponen son consignas más simples y, por lo tanto, más fáciles de comprender. La cuestión es acercar nuestros argumentos, los que pensamos que la cuestión "aborto" va más allá de cuestiones religiosas y que tiene que ver más con la Salud Pública y los derechos.

Abrazos.

Anónimo dijo...

La Academia Nacional de Medicina expresó su oposición al aborto al advertir que “el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional, los tratados internacionales anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país”.

Asimismo, alertó que “destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano”, y recordó que “la salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer”.

Tras subrayar que “la obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución”, señaló que “si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones”.

Texto de la declaración
La declaración “La ética y el juramento médico defienden al niño por nacer y toda vida” lleva la firma de Juan Ghirlanda y Roberto Pradier, presidente y secretario de la Academia Nacional de Medicina, respectivamente, y dice textualmente:

“Frente a algunas manifestaciones recientes a favor de legalizar el aborto que se han difundido en los medios, la Academia Nacional de Medicina quiere recordar principios básicos de la ciencia y la práctica médicas que obligan y vinculan a todos los profesionales del país.

“La salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones”.

Por ello, la Academia Nacional de Medicina considera:

“Que el niño por nacer, científica y biológicamente es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional, los tratados internacionales anexos y los distintos códigos nacionales y provinciales de nuestro país.

“Que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano.

“Que el pensamiento médico a partir de la ética hipocrática ha defendido la vida humana como condición inalienable desde la concepción. Por lo que la Academia Nacional de Medicina hace un llamado a todos los médicos del país a mantener la fidelidad a la que un día se comprometieron bajo juramento.

Que el derecho a la “objeción de conciencia” implica no ser obligado a realizar acciones que contrarían convicciones éticas o religiosas del individuo (Art.14, 19 y concordantes de la Constitución Nacional).
Dany