En La Nación Trabajadora escribimos al respecto:
«Tres ejes para interpretar el escenario preelectoral boliviano, tras las definición de Luis Arce y David Choquehuanca como fórmula presidencial del MAS.
(...)
3. El orden del MAS entre el caos preelectoral
Luego del golpe resultaba difícil vislumbrar el camino de Morales y su representatividad. La formalización de las estructuras partidarias del MAS le permiten ahora pensar en una persistencia. A poco de consumada la destitución, muy amigablemente sugerida por los altos mandos militares, el MAS prestó a sus representantes en el Congreso para asegurar un llamado a elecciones en las que pudieran presentar candidatos.
Pareció entonces una capitulación pero, a tres meses de las elecciones, puede decirse que con el nombramiento de Arce y Choquehuanca como candidatos, Morales comanda el único partido con una oferta ordenada...».
Aquí completa: