domingo, 6 de mayo de 2012

Francia: Hollande a la Bastilla y Sarkozy a su casa

El socialista François Hollande cosechó el 51,70% de los votos frente al 48,30% del próximamente ex Presidente Nicolas Sarkozy. Lamentablemente, Carla Bruni no será más la Primera Dama.


La derrota de Sarkozy es un revés para la Europa ajustadora, y también un revés a esa figura europea denominada Merkozy. Se verá el camino de Hollande a medida que avance, por lo pronto dijo que «el cambio empieza ahora. La austeridad no puede ser una condena», lo cual no es, precisamente, una condena a la austeridad. Jean-Marc Ayrault, posible primer ministro de Hollande dijo que «la clave ahora será recuperar a Europa, reorientarla hacia el crecimiento, la competitividad y la protección». Si es por proteccionismo, mejor llamar al polémico secretario Moreno.

Leemos:
En lugar de grandilocuencias a lo Sarkozy, que lanzó a los cuatro vientos la retórica de la “refundación del capitalismo” cuando estalló la crisis financiera internacional (2008), Hollande ha preferido un gesto muy concreto: la promesa de llevar hasta el 75% el tipo marginal del impuesto sobre la renta de las personas que superen el millón de euros al año. El impacto ha sido considerable entre las grandes compañías francesas y las multinacionales instaladas en este país, y en general en el mundo de las empresas, a las que pretende incrementar las cotizaciones sociales. Sin duda, muchas personas de esos sectores comparten la portada del semanario The Economist del 28 de abril, dedicada al “bastante peligroso señor Hollande”
Lo primero que dice ese editorial es que Hollande será malo para su país y para Europa. Luego de relatar alguno de los logros del Presidente que abandonará el cargo este próximo 17 de mayo (aumento de la edad jubilatoria, el fin de las 35 horas de trabajo semanales), sentencia que, de poder votar en Francia, lo harían por Sarkozy, pero sólo para evitar la llegada de Hollande. Luego traza un estado de cosas en Francia:
Although you would never know it from the platforms the candidates campaigned on, France desperately needs reform. Public debt is high and rising, the government has not run a surplus in over 35 years, the banks are undercapitalised, unemployment is persistent and corrosive and, at 56% of GDP, the French state is the biggest of any euro country.
Mr Hollande’s programme seems a very poor answer to all this—especially given that France’s neighbours have been undergoing genuine reforms. He talks a lot about social justice, but barely at all about the need to create wealth. Although he pledges to cut the budget deficit, he plans to do so by raising taxes, not cutting spending. Mr Hollande has promised to hire 60,000 new teachers. By his own calculations, his proposals would splurge an extra €20 billion over five years. The state would grow even bigger.
Aumenta la deuda pública, no tiene superávit hace 35 años, los bancos se encuentran descapitalizados, el desempleo es persistente y corrosivo... y Hollande pretende cortar el déficit subiendo impuestos en lugar de cortar gastos, se horroriza The Economist. El Estado crecerá aún más, se lamenta. Luego:
Los optimistas (...) creen que las promesas de Hollande de aumentar el impuesto a la renta y bajar la edad jubilatoria son simbólicas y ven en él a un pragmático que se verá acorralado por Alemania y los inversores preocupados acerca de la solvencia de Francia.
The Economist no cree que termine haciendo "lo correcto" y ve una ruptura del eje Alemania-Francia en puerta. Considera que la resistencia de Hollande al Pacto fiscal de ajuste se debe más a la «resistencia al cambio» y a la «determinación de preservar el modelo social francés a toda costa» antes que a sutilezas macroeconómicas como tan sólo el ritmo del ajuste fiscal. Los cultores del ajuste y el libremercado están preocupados (los bancos, fundamentalmente) y los arriba citados serán los principales argumentos para presionar públicamente a Hollande. Es apresurado aventurar pronósticos: sabemos que a la centroizquierda siempre le resulta más difícil reconstruir que a la derecha destruir el estado de bienestar, pero en este momento, en Francia, muchos jóvenes festejan. Eso sólo ya es un mensaje a considerar.

8 pusieron huevos y comentaron:

Udi dijo...

"Francia ha decidido darse gobierno por un año", dijo Le Figaro.
Ahh, y La Bastilla no existe hace un tiempito, Ricardo, está cerrada por derribo, como diría Sabina.
Un abrazo !

Daniel Olivau dijo...

Por este tío yo no daba ni 2 francos (je) Leyendo como desde la prensa lo están tratando de condicionar, no sé que sentir.

Disfruten el viaje.

Nota: por lo menos en este post, el troll playero no se aparecerá... creo.

Moscón dijo...

¿Y La Marsellesa quien la canta,el que se va o el que viene?

iris dijo...

Es difícil saber si dará la talla, pero sus enemigos hacen que me agrade un poco.
Y la Bastilla era una cárcel, Ricardo, no lo mande en cana tan pronto...

Anónimo dijo...

igual esto del socialismo europea no es para hacer mucha alharaca, estan con el porro el aborto, los gays... si todo bien , pero cuando tocan a las empresas galas, como los gaitas del psoe son lo mismo q la derecha. cuando se habla de guita no son socialistas. son socialistas para temas de cultura y sociedad, q me parece bien. pero hasta ahi no toques una empresa de ellos q saltan igual q sarko y rayoy

romu

Ricardo dijo...

Udi, Iris: no me permiten ni la licencia poética, loco. Y me refería a la plaza de La Bastilla, adonde los socialistas festejan sus triunfos, a la manera de los madridistas y su Cibeles.

Y es acertadísima la frase, Udi: Francia ha decidido darse gobierno por un año.

Daniel: eso, y que haya juventud apoyándolo, da como para abrirle crédito. Igual, no cuenta con mucho margen.

Moscón: jeje. Puede ser. No debe estar tan caliente de rajar, el petiso Sarko. Debe pensar: "jua, el quilombè que se agarrè Hollandè".

Iris: coincidimos.

Romu: igual es un adelanto. Ahora las especulaciones giran en torno a la derecha: si crecerá Le Pen, si el triunfo del socialismo abre la puerta para que se radicalice el anti-inmigracionismo, etc.

Abrazè pour tous.

Luciano dijo...

No sería tan optimista como para considerarlo un revés a la Europa ajustadora. Creo que, una vez más, ganó la oposición dentro de un país en crisis, sin importar demasiado el color político.

Ricardo dijo...

Luciano: sí, es una lectura posible y quizás bastante ajustada, pero a la vez esa misma lectura obliga a Hollande a diferenciarse de Sarkozy y reformular la alianza con Alemania.

Saludos.