miércoles, 9 de mayo de 2012

Hollande y después...


Las razones del triunfo de Hollande en Francia son múltiples: su prédica en contra del ajuste europeo y a favor de colocar en foco al crecimiento y el empleo fueron premiadas. El compromiso de Sarkozy con los factores de poder fue también un activo para el socialista, sólo basta recordar que Lagarde, hoy al frente del FMI, fue la responsable del área económica bajo el gobierno de Sarko. Bajo esa perspectiva -y como marcaba un comentarista en este post-, también puede entenderse el resultado como un triunfo opositor en un país en crisis,  sin dejar de considerar a Francia como un sub-Estado dentro de la UE. Hablando de "mensajes", Francia ya había rechazado la Constitución Europea en 2005, apoyada en aquel entonces por el mismo François Hollande, decisión que le costó la candidatura presidencial de 2007.

El lunes mismo luego del triunfo socialista, Ángela Merkel le advirtió al electo Presidente que el pacto fiscal de la Unión Europea es innegociable. Un buen estatequieto. ¿Cuál es el margen con el que cuenta el electo Presidente? Para responder a esa pregunta habrá que esperar a las elecciones legislativas de junio. Como relataba ayer Febbro en P/12«La derecha quiere hacer de las próximas elecciones legislativas “una tercera vuelta” y reclama un “equilibrio de poderes”. Los socialistas, en cambio, aspiran a una mayoría para gobernar. Sin ella, la elección de Hollande será un espejismo».

El sistema de gobierno francés, semipresidencialista (a camino entre el parlamentarismo y el presidencialismo), permite híbridos y pueden coexistir un Presidente socialista con un Primer Ministro de derecha. Si ese fuera el caso, las aspiraciones de Hollande para morigerar el ajuste podrían haber sido enterradas aún antes de nacer. Como contrapartida al triunfo del socialismo francés, Merkel recibió como tributos los apoyos de  Mariano Rajoy y el portugués Passos Coelho al pacto fiscal. Al respecto, dijo el español: «el debate no es cómo relajar los objetivos, sino cómo cumplir los compromisos adquiridos». A cambio, solicitó que
“haya liquidez y financiación para que la deuda pública se puede sostener”. En otras palabras, que el Banco Central Europeo (BCE) vuelva a abrir el grifo para aliviar la presión sobre los bonos españoles, a lo que se resiste Alemania.
El triunfo de Hollande, por el momento, sacudió el tablero, algo que no hubiera ocurrido con un triunfo de Sarkozy. El reacomodamiento de piezas, como vemos, incluye a España, ahogada financieramente. Fronteras adentro de Francia, las especulaciones giran en torno a un crecimiento del Frente Nacional de Marine Le Pen en las elecciones legislativas, relegando al UMP de Sarkozy, en lo que constituiría un paso adelante de la ultra derecha nacionalista. Hollande, por su parte, cuenta con el envión de su triunfo presidencial y el apoyo del Frente de Izquierda y los Verdes ecologistas.

5 pusieron huevos y comentaron:

Hilda Mendoza dijo...

Este movimiento de tablero es un zarandeo... No hay una diferencia que haga pensar en otra posibilidad... Ensayará algunas medidas... Pienso que terminará acomodándose a la situación europea en "su lugar"... Claro que es preferible este resultado, al menos Merkel, Rajoy... se sintieron incómodos

Ricardo dijo...

Pienso parecido, Hilda. España también cambió de signo político pero para profundizar el ajuste. Ahora en Francia, por lo menos, existe la esperanza de una mirada distinta. Aunque más no sea por interpretar el cambio como hartazgo del pueblo francés al ajuste.

MiTucumán dijo...

A propósito del post internacional les comparto un enlace que me pareció muy interesante, mejor dicho: ta bueniiiiiisimo :)
http://www.usdebtclock.org/world-debt-clock.html

Daniel H. Olivau dijo...

Creo que las clases dirigentes (no las políticas) en el territorio de la Unión aún no han entrado en conflicto y pilotean la situación. Son, todavía, los que parten el queso o los que mandan en el boliche, más allá de a quiénes sientan en las casas de gobierno.

Si se avivan un poco, darán permiso para aflojarle la rienda un poco al populacho europeo. Como se lo dieron a Bismarck y así evitar que aparezca un Robespierre.

A priori no advierto que esto vaya a suceder. Disfruten el viaje.

Nota: no, no escribo estos comentarios bajo influencia de alucinogenos.

Ricardo dijo...

Están buenos los relojitos, MiTucumán. ¡Gracias!

Daniel: sí, pero hacen bien la diferenciación entre populacho de países periféricos y populacho de países centrales. Si se insubordinan los griegos, palos. Si se insubordinan los franceses es otra cosa. Y ni te cuento si se empiezan a calentar los alemanes.

Abrazos.