martes, 7 de agosto de 2012

2015: kirchnerismo y... sciolismo


Hace un par de semanas debatíamos acerca de qué es el kirchnerismo, desde el aspecto cultural más que desde el político o histórico. Discusión difícil de saldar, considerando que es un proceso en desarrollo y que tuvo, desde 2003 a la fecha, diversas maneras de relacionarse con la sociedad. Son los comunes denominadores los que se han mantenido inalterables, y son, entonces, los que le dan identidad. Leandro, un comentarista, señaló a las tres banderas del peronismo (soberania política, independencia económica y justicia social) como el marco en el que se referencia la praxis del oficialismo nacional. Yo quiero mencionar especialmente el renovado rol del Estado, que recuperó márgenes casi increíbles de discrecionalidad; y es actualmente algo valorado por grandes sectores de nuestra sociedad: lo señalan el informe Vanderbilt 2010 y diversas encuestas. Finalmente, nada de lo que desagreguemos pintaría por entero al kirchnerismo si no mencionáramos a la audacia (hay que agradecerle a Sarlo, calculo), característica que le permitió redoblar apuestas y ganar cuando se encontraba contra las cuerdas.

Este debate (¿qué es el kirchnerismo?) no fue necesario durante 2011 y buena parte de 2010: la candidata era Cristina y aseguraba como nadie pureza ideológica kirchnerista, pero sí fue discutido durante 2009 y la primera mitad de 2010, cuando la opción Scioli aparecía como potable frente a la posibilidad de que Néstor Kirchner fuera derrotado en 2011 por la más rancia reacción. Hacia 2015, entonces, el debate se reabre. Hoy, la ausencia de algo por afuera del peronismo es un condicionante para la continuidad del kirchnerismo. Por eso los medios opositores agitan la formación de una Liga de Gobernadores peronistas. Posibilidad que los cachetazos a Scioli, de alguna manera, obturan. Mientras, aquel periodismo opositor castiga a cualquier oficialista que pueda perfilarse hacia 2015 (si lo sabrá Boudou). El oficialismo tiene un par de cartas en la manga: una posible reforma constitucional que habilite una re-reelección, un delfín à la Dilma, participar en la mesa de la que surja un candidato peronista y ahí están, también, las Primarias abiertas simultáneas y obligatorias. El kirchnerismo es una cultura política y cada cultura busca perpetuarse a sí misma. No es pecado. No es real, tampoco, pretender que ocurra por mandato divino o por pensar que a uno lo asiste la razón.

Todos los procesos políticos cumplen variadas funciones, entre ellas transmitir y resignificar el pasado y proyectar una visión de futuro. El alfonsinismo se propuso como superación democrática de la dictadura; el menemismo conjuró el fantasma de la hiperinflación y De la Rúa se propuso como continuidad económica pero contracara cultural de la pizza con champán. Mientras el menemismo fue una alianza de clases dominantes con clase media y media alta, a los sectores populares les tocaba contención territorial. Durante el breve duhaldismo las clases medias y populares estaban mimetizadas (de ahí el "piquete y cacerola..."). El kirchnerismo fue un salir del neoliberalismo, conjugando peronismo de izquierda, nacional y popular, con un fortalecido sindicalismo y la centroizquierda cultural. Hizo foco en la clases populares y en los sectores medios progresistas: supuso así una expansión del peronismo tradicional, al que sumó al más posmoderno progresismo. Proyectando, Scioli sería una alianza de clases populares que quieren mantener su status quo (no terminarán mal en 2015) y clases medias que pretenden un diario vivir sin mayores conflictividades, aunque sean estas mediáticas. Las clases dominantes ven en Scioli alguien permeable a sus intereses. Y no se equivocan: puesto en encrucijadas, es lícito pensar que Scioli preferiría quitarle un poco a muchos (¿cuánto valdría un Moyano entonces?) si eso significara evitar tocar a sectores acomodados con mayor capacidad de presión o lobby. Y dueño de diarios. Es que sería un gobierno de opinión pública, y sabemos cuán volátiles son.

Cada proyecto político, entonces, trama y amplifica con su voz las voces anónimas (o no tan anónimas) de los sectores que le dan sustento y logística. Uno supone que Scioli podría tratarse de un aterrizaje suave para la experiencia kirchnerista, una alvearización del kirchnerismo. Los liderazgos, además, imprimen su propia dinámica a la realidad. Una metáfora futbolística podría ser: no es lo mismo un equipo conducido por Riquelme, metiendo estiletazos hacia el corazón del área contraria, que uno conducido por Oscar Ahumada, que la toca hacia los costados o atrás y, cuando quiere hacer la gran Riquelme, se la entrega al contrario. Esto, claro, visto desde la política agonal, cara al ideario K de lucha contra las corporaciones. La propuesta sciolista, dialogadora, peronocobista, de buenas ondas, sería un retorno hacia lógicas políticas pre-kirchneristas. De todas maneras, en el peronismo, a diferencia del radicalismo, tener razón no es tan importante como comprender hacia dónde quiere moverse la sociedad.

21 pusieron huevos y comentaron:

profquesada dijo...

Muy bueno Ricardo, me recuerda que no hay política sin conflicto el tema es con quién o contra quién se lo plantea. Estos herederos de Menem que dicen estar por el diálogo y en contra de la crispación terminan siempre en la mesa de Magnetto o cualquier otro parecido y escupiéndole el asado a los trabajadores. Si lo habremos visto. Abrazo, muy interesante post.

Desocupado mental en la era del blog dijo...

El sciolismo es magnettismo sin derechos humanos (?)

Nando Bonatto dijo...

Se evade lo central, el kirchnerismo no es una ideología , o mejor expresado, es una conviccion de lo que no se debe hacer y la persistencia de las tres banderas como bien señalo Leandro
Es una intransigencia tambien en las mismas, por ahora y a pesar de los nueve años transcurridos centrados en la SOBERANIA POPULAR. es decir se respeta el voto que elegio este gobierno para que haga lo que considere posible por sobre los lobbys
Las demas banderas, con la bruta concentración y extranjerizacion de la economia lo que se logro fue milagroso
Scioli representa hacer lo que le mande el poder concentrado PUNTO
no es peronismo ni nada que se le parezca
disiento con respecto a su caracetiracion etapa memenista

Rucio dijo...

La "propuesta sciolista" es el neoduhaldismo mánquico. ¿te acórdás cuando el Cabeza y Clarín lo querían lanzar a Reutemann? Bueno, volvimos a ese entonces, nada más que Scioli, por sus antecedentes deportivos, tuvo más capacidad para flotar.

A.C.Sanín dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ricardo dijo...

Profe: gracias. Es así, es una sábana corta: no se puede contentar a todos.

Rodrigo: ja. Scioli, de llegar, no tendría margen para dar marcha atrás con la política de DD.HH. Le costaría caro desandar.

Nando: disienta, disienta. ¿En qué disiente, si se puede explayar un poco?

Rucio: puede ser una buena síntesis.

Abrazos.

A.C.Sanín dijo...

Es casi inevitable pensar el 2015, pero me gustaría detenerme en el escalón previo: el 2013. Es obvio que la principal oposición nace desde el interior de la coalición gobernante: Moyano, en abierta confrontación, y Scioli, cuya lancha todavía flota al parecer junto a la nave madre. Ahora, ¿es Scioli un líder dentro del peronismo bonaerense? ¿Se atreverá a enfrentar a Cristina en las parlamentarias? Porque si no lo hace y contribuye a la cosecha de diputados del FPV que conduce Cristina, el camino de la reforma constitucional quedará abierto. Y las posibilidades presidenciales de Scioli serán nulas.
Un abrazo.

Ricardo dijo...

Sanín: no hace mucho, en el blog del inge Sbariggi, decían que no hay 2015 sin 2013. Eso, que parece una obviedad, no es tan obvio y hacés bien en señalarlo. El tema será, claramente, la lapicera. Si existen listas separadas, sería para pensar si se trata de una derrota política para una posible victoria pírrica electoral. Pienso en Chiche y... pienso.

OMIX dijo...

Con todo respeto Ricardo, tomo parte de este posteo para unos mios, y agrego un

¿Che, no están demasiado obsesivos con Clarin?, no es el arbusto que tapa el bosque.

Hay problemas, hay mucho por corregir, tapar no sirve de nada, y las criticas no son simplemente porque uno es un esbirro de mañeto.

Por ejemplo, yo viajo en el sarmiento, 8 años diciendo que en cualquier momento nos matamos y 8 años escuchando que me contestan facho, funcional, etc
nahhhhhhhhhhhh

Chicos, lo que está mal pueden NO decirlo los medios (los hegemonicos) porque de lo que ello se quejan es hacia donde van direccionados los negocios (porque esa es su funcion: cuidar Das Kapital, que curiosamente se escribe tambien con K, instalado.

Ahora si tampoco lo decimos nosotros, en muchos casos solo por seguidismo, estamos al horno.

Porque Clarin tambien puede servir para obturar el debate interno

Esas señales que se ven desde el espacio y que dicen

"en el Sarmiento en cualquier momento ocurre una desgracia, peguenle una patada en el culo ya mismo al empresario ese, a sus socios dentro del gobierno, y si aun así el problema de la bosta que todo lo corroe subsiste, peguen la patada en la mano a quien los encubre en lo mas alto"

o si querés allgo mas actual

¿como pretenden que defienda a ciccone si ahí es todo pus"

Daniel dijo...

Creo que lo que dice Omix se comprueba en que mayormente posteamos contra lo que dice Clarin / Nación. Al menos en nuestro microclima, nos siguen marcando agenda.
Por eso hice el post de anteayer de Ferrocarriles, escueto donde me limito a decir que mejor que tomemos el toro por las astas... (la cosa devenía del descarrilamiento del Mitre).
Se empezó a trabajar fuerte ahora en el Sarmiento pero estamos partiendo de menos diez, ni siquiera llegamos a cero y e un tema crucial.
Está bien, venimos de presenciar el desastre que nos llevó a las ruinas, pero ya es hora.

Anónimo dijo...

A mi me da que Scioli es "populismo para las elites"¿¡!? Un Cobos en dormancia, infiltrado estratégico para recobrar cuotas de poder del establishment. Lejos de Reutemann porque su carrera es más larga y supo subsidiarse la nafta con el credito de su adhesión leal al kircherismo. Un tiempista que se las trae aunque le haya patinado el truco y dejado ver, clarita, la punta del puñal bajo la manga cuando abrazo a Moyano. La cosa no es si defraudará, sino cuándo; juega para otro equipo, y el 2015 pareció más cercano ayer nomás cuando intentó su escapada temprana del pelotón por afuera del plan.
Tus entradas siguen siendo las más interesantes y entretenidas de leer, un abrazo.

ignacio

Julian Otal Landi dijo...

Lo de la alvearización de kirchnerismo en caso del triunfo del sciolismo me pareció una definición brillante!
Con respecto a lo que dice OMIX y Daniel, suscribo totalmente, aunque tampoco tenemos que olvidarnos la circunstancia actual donde dada la coyuntura internacional, hay muy poco margen de acción para arremangarse y resolver deudas pendientes como lo de los trenes.
La verdadera dificultad tambien está ligado al futuro 2015: el kirchnerismo pudo hacer carne y cambiar ciertas cosas del paradigma dentro de la sociedad civil, pero no dentro de la sociedad política. El trasvasamiento generacional está en pañales, y si hacemos un repaso dentro de nuestras primeras figuras "adherentes" al proyecto, no vamos a notar un autentico hijo del kirchnerismo. Por otro lado, los profundos cambios, el patear el tablero, el romper con el falso consenso siempre vino de la mano del ejecutivo (de ahí el "autoritarismo" que le endilgan).
En fin, mucha tela para cortar..
Abrazo!

Ricardo dijo...

Omix: entiendo perfectamente lo que planteás. Hace poco me acusaron de magnettista también, je. Lo que decís respecto a la centralidad que a veces se le otorga a Clarín lo sostenía en diciembre del año pasado:

http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar/2011/12/clarin-el-relato-y-las-batallas.html

Aún así, Clarín seguirá siendo, también, una persistencia argentina:

http://loshuevosylasideas.blogspot.com/2012/07/clarin-una-persistencia-argentina.html

Daniel: lo leí y te dejé un comentario, si no me equivoco. El tema con este post es que está divorciado de la coyuntura actualísima. Lo venía pensando desde esos posteos citados (el kirchnerismo tiene quién le escriba y el posteo con el comentario de Leandro) y quiere ser una reflexión sobre de dónde venimos y hacia adónde vamos.

Al tema del transporte lo mencionábamos en 2010, por poner un ejemplo:

http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar/2010/07/fronteras.html

Ricardo dijo...

Ignacio: gracias.
Puesto a pensar en un posible gobierno de Scioli, me parece que el recupero de cuotas de poder por parte del establishment vendría por el lado de la presión mediática, algo que a alguien como Scioli, con una estructura escasa para ser gobernador de la PBA durante 8 años, y con perfil dialoguista, puede afectarle más que al kirchnerismo. Si gana, además, es lícito interpretar que es lo que la ciudadanía quiere.

Julián: hay que marcar, además, que ese déficit del kirchnerismo, el de no contar con un "hijo", también es hijo de su lógica política (hacia adentro) y del decisionismo de la cúpula. El turco Asís decía que los kirchneristas cabían en una van, y quizás no estaba muy equivocado.

Abrazos a todos.

iris dijo...

Pero , aún ganando las elecciones de 2013 ¿quiere realmente Cristina la re-reelección? ¿No será que prefiere un sucesor más tibio y por eso Scioli está en gateras?
Sé que suena mal decirlo pero a mí me da miedo Scioli: si para gestionar la provincia se deja torcer el brazo por empresarios, y además la endeuda no sería extraño que como presidente vuelva al país al camino del endeudamiento que tanto mal nos hizo.
Pero el 2013 viene antes que el 2015 y hay que ganar. Luego se verá:no resulta todavía claro si Cristina preparará a su Dilma (es un decir) o que hará en definitiva...

Ricardo dijo...

Iris: hay antecedentes en Scioli que a uno lo ponen a dudar, pero ojo, que si vemos la gestión de Kirchner en Santa Cruz, no hubiera sido sumar 2+2 pensar que haría el gobierno que finalmente hizo. En realidad, me parece que el condicionante que representa el kirchnerismo pone la vara muy alta para juzgar también, ¿no?

iris dijo...

La vara está muy alta ,pero también hay temas pendientes como la salud pública (sí, es provincial, pero sin una intervención más activa de la Nación seguirá siendo fuente de desigualdades),la vivienda o el sistema de transporte (de carga y pasajeros) que quedan picando para los próximos años y para el próximo gobierno. El sucesor va a necesitar espaldas anchas...

Ricardo dijo...

Salud (desde acceso hasta prepagas y obras sociales), vivienda, sistema de transporte, minería, renta financiera, reforma fiscal, empleo en negro, inflación, concentración de la economía, telefonía, educación (contenidos), aborto, etc. Hay una agenda amplia de temas que necesitan abordaje. Y un abordaje... k, je.

iris dijo...

Exactamente...

Anónimo dijo...

A mi me cuesta ver a Scioli rompiendo, es como una pelea de amagues , insinuaciones para marcar terreno, pero me parece que sabe que por fuera del kirchnerismo a presidente no llega... igual falta y hay otros actores como Massa que quieren jugar este partido.... después del fusilamiento a Boudou, es lógico que si Cristina piensa en un delfín no lo exponga todavía... Saludos.- Pablo, el Bostero.-(Con el ejemplo de Román, hiciste que se me escapara un lágrimón...).-

Ricardo dijo...

Pablo: o, si llega, no la va a tener tan fácil de 2015 a 2017. Como Kirchner con Duhalde, tendría que romper una vez juntada cierta masa crítica. Pero fijate que nos estamos yendo al carajo en el tiempo.

Felicitaciones por el 33,33% de la triple corona, je.