viernes, 13 de julio de 2012

Clientelismo moral para los ABC1

Acusado de perverso en twitter (oh, pero cuánta crueldad) por quien escribiera esta pervesa nota, la razón fue no denunciar el horrible clientelismo al que los gobiernos peronistas someten a los pobres, doblemente pobres por la condena que significa la cadena clientelar. Sí, claro, no todos los gobiernos peronistas: el de Menem hacía clientelismo para los sectores ABC1. Un peso, un voto, un pasaje a Miami, una compra en el Alto Palermo Shopping y la copa que algún día derramaría.

Los Huevos y las Ideas sufrió en carne propia, recientemente, la ignominia de ser tratado, como describen para los sectores populares en la nota arriba citada, como sujeto clientelar de clase media, sujetado como objeto de consumo vía entrada al cine para ver al Hombre Araña en 3D. Sí, decepción profunda, lo se: no sólo de cine político vive el kirchnerista, aunque lave sus culpas con Game of Thrones. Ocurió que, una vez que nos encontramos con la entrada en mano, debimos someternos, junto a una numerosa concurrencia en fila, a una empleada de la cadena de cines quien, cual celosa cancerbera, impedía nuestra entrada a la sala 1. ¡Mú! -mugía este humilde servidor- quien no se encontraba en Liniers, pero se le parecía. Para hacer completa la venganza del destino, ni siquiera nos obsequiaron con dos sanguchitos, dos tortillas y una gaseosa chica: los pochoclos corrieron por cuenta del sujeto clientelar, en este caso este humilde servidor y ultradianacontista crítico. Luego, cual malón, como horda de pretendidos cinéfilos que prometen ver la última de Woody Allen, avanzamos hacia nuestra sala. No era Liniers, pero se le parecía.

Por supuesto, ya escucho el retruécano: vos elegiste ir a ver esa bosta, gil. Me pregunto, entonces, ¿elegí o el marketing hollywoodense me obligó? ¿Fue mi deseo o el mandato del mainstream cultural de los círculos sociales que frecuento? ¿Fue el 3D o Emma Stone? Dilemas que ameritarían un debate más amplio, entre sociólogos, politólogos, historiadores y, ¿cómo no?, críticos de cine que escriban en Perfil, pero que nos permiten incorporar a la esfera del debate público el clientelismo cultural, el clientelismo moral a través de los cuales los sectores dominantes permiten que el antiperonismo clasemediero sublime sus deseos de ascenso social. Los sectores ABC1 (ya que, en muchos casos, la pertenencia de clase es entendida como una cuestión de billetera antes que cultural) reniegan de los planes sociales, de los bolsones, de la espantosa corrupción que jamás cometería un republicano como De la Rúa, pero no renuncia a la lucha por no perder sus subsidios, no criticaba que el endeudamiento financiara su nivel de vida durante el menemismo y jamás renegaría de que los costos de una crisis sean socializados entre la masa mientras que los beneficios de la bonanza sean capitalizados por un sector concentrado.

Ya en aquel posteo en el que criticaba la citada nota de La Gaceta, decía ram en un comentario: «Para eso existe lagaceta, para poner la estética por encima de los significados, para deshumanizar a la negrada pobre, claro que sí; pero también y muy especialmente para franelear sensibilidades blancas y rubias (aunque la caripela sea color marrón caoba), de ojos claros y culturas "universales" pero europeas, genéticamente inhabilitadas para comprender cualquier cosa no incluída en sus prejuicios. Los estéticos y los otros». Yo agregaba el leitmotiv de este posteo: «los hay quienes realmente creen que en el clientelismo está la explicación del peronismo. Seguramente los que la tienen clara no. Pero si miramos un poquito más allá, los republicanos, conservadores-liberales también hacen clientelismo. Esta nota es clientelista, ya que le da a "la gente" que necesita una razón para sentirse superior, los argumentos como para indignarse. Una especie de clientelismo intelectual». No es difícil de observar: quieren comprender los éxitos electorales del peronismo utilizando como argumento central el clientelismo y desde una pretendida postura moral y económicamente superior.


Mejor que lo explique Ezequiel Adamovsky, a quien le sustraemos una cita de su libro "La clase media en la historia argentina", transcripto por Rodrigo en su blog Desocupado mental en la era del blog:
...La expresión "clase media" comenzó a ser utilizada por cier­tos intelectuales a partir de 1920 con fines políticos precisos. En enero de 1920, Joa­quín V. González pronunció un discurso en el Senado que provocaría polémicas. Allí llamó a sus colegas a ocuparse de la benéfica "clase media", contraponién­dola a una clase obrera compuesta por "extranjeros no deseables"...

...Predominaba una imagen binaria de la estructura social. Estaba la gente "bien", por un lado, y el populacho, por el otro. González se proponía modifi­car esa percepción. Pretendía quebrar las fuertes solidaridades que se venían tejiendo entre obreros y empleados, con­venciendo a estos últimos de que no eran parte del pueblo trabajador, sino de una "clase media" más respetable, que debía alejarse de los disturbios callejeros y de las ideologías anticapitalistas. Se pro­ponía, en suma, meter una cuña entre ambas clases, buscar aliados políticos en lo que hoy llamamos los sectores medios para contrarrestar el avance de las luchas obreras y del socialismo...

...Pero la identidad de clase media recién se haría carne años después, con el surgimien­to del movimiento peronista. La presencia y el protagonismo que la parte más plebe­ya de la sociedad adquirió a partir de 1945 generó una reacción de rechazo a la que se sumaron tanto personas de clase alta como de los sectores medios...

...Fue el rechazo a las políticas de Perón, pero por sobre todo a ese nuevo protago­nismo que habían adquirido los "cabecitas negras", lo que terminó de aglutinar a un vasto sector de la sociedad que, finalmen­te, adquirió una identidad de clase media. Esta identidad nació así marcada a fuego por las condiciones de su alumbramien­to. Por omisión, la clase media fue desde entonces antiperonista. Y buena parte de su identidad quedó constituida por el mito de la Argentina blanca y europea, la Argentina de los abuelos inmigrantes, por contrapo­sición con el mundo criollo y mestizo de la clase baja peronista. Por un camino inespe­rado finalmente la identidad de clase media terminó desempeñando la función que Joaquín V. González había soñado muchos años antes: la de dividir y enfrentar profun­damente a dos sectores de la sociedad y con­vencer a uno de ellos de que sus intereses políticos estaban más cerca de los de la clase dominante que de los del pueblo trabajador...

25 pusieron huevos y comentaron:

Mabel dijo...

Me acuerdo haber discutido cuando tenia doce años y luego 20 con mis profesores por la definicion de "clase media "Para mi siempre tuvo q ver con las aspiracion de superación cultural q había en mi familia q era de clase baja .No conocía a Jauretche y mucho menos a Adamosvsky (al q leeré después detenidamente para entender )
El punto es q la verdad creo q nos debemos un gran debate por el rol de la clase media pero con menos desprecio Ser una pequeñoburguesa no es tan malo pero la verdad me hace sentir muy relegada ,tanto como para cantar "Soy lo q soy "y seguir laburando

iris dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
iris dijo...

Por definición el clientelismo se refiere a los pobres. Y no es casualidad. Se cuestiona que alguien los beneficie (por los motivos que fuese),mientras que los beneficios a los ricos o a la clase media son vistos como aceptables y hasta como obligatorios.

Anónimo dijo...

Iris que beneficios recibe la clase media ?

Daniel dijo...

Lluvia de subsidios, anónimo.

Daniel dijo...

Y bien por la tesis de Ricardo de los diversos estratos de clientelismo.

Larabi dijo...

MUy bueno Ricardo. Deja pensando. Al fin de cuentas podemos argumentar que todo beneficio es clientelista, porque siempre espera (y sobretodo en política) una contrapartida. Parece más fácil ver el choripan y no la comodidad del barrio serrado.
Saludos.

Ricardo dijo...

Mabel: ser burgués está buenísimo. No tanto, claro, como ser el dueño de un banco, pero hay que quitarle las culpas y no dejarse correr por los que dicen que, si uno es zurdito, debe ir a pelear al Congo.

Iris: uff. Aquello de estimular a las fuerzas vivas, los sectores productivos y todo el verso con el que siempre justificaron al empresariado mamador de tetas estatales.

Anónimo: uy. Ninguno, cierto. Todo es gracias al sudor de la frente de cada quien y los ciclos económicos dependen de las fuerzas naturales, como tormentas o huracanes (!).

Daniel: gracias. "Lluvia" de subsidios. ¿Ves que depende de las fuerzas naturales? Ja. :P

Ricardo dijo...

Larabi: claro. Como decía Perón: los hay radicales, conservadores, liberales, apocalípticos (los seguidores de Carrió) y de la izquierda dura; pero clientelistas... clientelistas son todos. Je.

profquesada dijo...

Es que una cosa es recibir subsidios al consumo doméstico en Libertador o en Recoleta y otra cosa muy diferente recibir la AUH. El primero tiene ese derecho, trabaja y paga sus impuestos (mentira, se escabulle tanto como puede de la AFIP) el segundo no trabaja, es un vago, vive de la teta del Estado, no como Magnetto o Mitre, no, esos son emprendedores que tienen éxito. Para los pobres y en especial para los que son peronistas y votan en consecuencia, se inventó el término "clientelismo" que nunca se le aplicó al fraude patriótico conservador. Lo peor es que tipos como Solanas caen fácilmente en la trampa embelezados con limar al gobierno y legitiman el término, los troskos hacen lo mismo por puro despecho. Todos fomentan esa idea de que clientelistas y subsidiados son los pobres y lo son a costa de la sacrificada clase media. Una que en realidad recibe mucho más subsidios del Estado que los pobres. Y si no empecemos a contar. Luz, gas, teléfono, electricidad, escuela y universidad para sus hijos, subsidios a la producción, a la sequía y al diluvio, etcétera. Ya nadie parece recordar el 2001 los cientos de miles de clasemedieros a los que las genialidades de Cavallo-De la Rúa, dejaron en la lona. Y quieren que vuelvan para volver a romperles bien el tujes, les gusta parece.

Ricardo dijo...

Profe: además, a muchos les encanta que les mientan. Y leen, en consecuencia, el GDA o el suplemento económico de La Gaceta escrito por los columnista de DyN, je.

Aldo Ulises Jarma dijo...

Ricardo: muy bueno. Sólo le agregaría un ejemplo del clientelismo soñado de la clase media: el bolsón académico. Ergo: los viajes pagos a congresos o capacitaciones al exterior pagados con fondos del Estado. En mi experiencia, no hay nada que excite más a la clase media profesional. Mueren por un billete de avión al exterior, y el que lo consigue hasta pasa a disfrutar de cierto status que, por supuesto, refriega a sus pares.
Abrazo.

Daniel H. Olivau dijo...

Justo alguien cercano discutía con un vecino que había leído esa obra de arte de la socio-etnolgía de La Gaceta. Me sorprendió, no es una persona discutidora de política.

Luego le pregunte que le había pasado. Me comentó indignada: "es que este se olvida que cobra AUH y le subsidian los servicios públicos y va a mandar a la hija a la universidad pública que bancamos todos"

Che... ¿y cómo de cuánto sera la pauta oficial que recibe La Gaceta? ¿Alguien sabe sobre ese tipo de clientelismo?

Disfruten el viaje.

HUINCA dijo...

Mire usté que cosa no. Porque en realidad el concepto de clase media está muy extendido, y una de sus denominaciones es la de "white collar", frente a los "blue collar" obreriles... Y -fíjese qué cosa ¿no?- entre los white collared, las clases medias, es en dónde el fascismo y el nazismo obtuvieron su gran clientela. Entre maestros, oficinistas, trabajadores de comercio...

Ricardo dijo...

Aldo: buen aporte. Ahí el Estado sí que es bueno. Por eso: menos bolsones y más pasajes para los EE.UU. Si no es en primera clase, no importa, que después igual mentimo' que fue en primera clase.

Daniel: de la socio-enología, querrás decir, je. Hay que estar borracho de gozo por poder desatar la bronca de clase o directamente en curda para publicar esas cosas sin un dejo de vergüencita...

Rick: desde que leí esa nota gaceteril deshumanizadora estoy haciendo esfuerzos por evitar nombrar a los nazis. Por aquello de la Ley de Godwin, ¿vio?

Abrazos.

ram dijo...

Voy a hacer un comentario chiquito, porque después viene el tal ricardo lanata y me lo chória y así no se puede (y no te garpa ni media tortilla o sanguchito). Un espanto.
Hay otro clientelismo clase mediero y es el de los créditos de bancos oficiales que, ay, son impagables; ustedes saben, esas lindas personitas que cazan guita para alguna actividad, la "invierten" en otras cosas y, obvio, la actividad para la que manguearon la guita "fracasa" y ahí, pobrecitos, ¿cómo van a poder devolver el préstamo paga dios?, pero bueno, no lo llamemos clientelismo, que sea socializar las pérdidas, no?.
La perla viene después, cuando esos créditos no pagados sirven de excusa para rifar bancos provincia...

A.C.Sanín dijo...

Las capas medias que habitan en el área metropolitana (y en su mayoría son opositoras) tienden a naturalizar los subsidios que reciben sus consumos: energía eléctrica, gas, agua, combustibles, tren, subte (hasta que intervino Macri) y demás. Muchos sólo advirtieron una leyenda en mayúsculas que cruza las facturas de servicios (CONSUMO CON SUBSIDIO DEL ESTADO NACIONAL) cuando el gobierno inició (y lamentablemente dejó trunco) el recorte selectivo. Allí sí leyeron el desglose y comenzaron a esperar con pavor durante dos meses el aumento que, al fin, no llegó. Pero, mientras tanto, no se privaron de lanzar invectivas. “No aumentan a nosotros pero le dan plata a las negras que se embarazan” es la mejor/peor que escuché.
El esquema “votos por favores” (el clientelismo puro) entiendo que funciona en el vínculo cara a cara, ya sea que se trate de un local peronista, radical o del PRO (que los hay) donde a cambio de un “favor” (un contrato de trabajo, por ejemplo, o cuatro bolsas de cemento, o lo que sea) un puntero garantiza una bolsita de votos en alguna interna. Los beneficiarios de políticas públicas (desde la AUH hasta el subsidio en su consumo de servicios) se reservan el derecho de votar (o no) a favor de quien los beneficia. Las actitudes de las clases medias son, entiendo, “inefables”. Abrazo.

Ricardo dijo...

ram: es que este es un blog que está en contra del clientelismo, aunque más no sea para que mi amigo de La Gaceta no me diga "perverso", snif.

El que decís vendría a ser un clientelismo "no consentido", digamos. Un clientelismo forzado, violatorio.

Sanín: mmm... inefables. A veces tienen caracterización y no es muy educada. Pero no siempre, bah, es mucha la clase media que vota al peronismo o que arrugó un poquito el naso y metió la boleta de Cristina en octubre.

Pero la idea es esa: piensan que el clientelismo es una cuestión de sometimiento cara a cara y no llegan a ver que se trata de un toma y daca en cualquiera de sus formas.

Abrazos.

Daniel Mancuso dijo...

La nota excelente, los comentarios buenísimos, mi aporte es que si hay que ir al cine a ver una de hollywood, no se pierda la sonrisa de Amy Adams

Mabel dijo...

Tu nota buenisima Ric ,los comentarios interesantes ,el debate muy esclarecedor pero ...
(Y si muchos años de leer Clarin dejan adversiones )
Pero,,,no hay demasiado desprecio por la clase media ?

Gustavo Atilio Rui dijo...

http://www.cuentosyfabulas.com.ar/2010/11/poema-clase-media-daniel-cezare.html
Un aporte mas al tema.Usualmente se adjudica este poema a Mario Beedetti. Un abrazo

Mabel dijo...

No lo podes linkear destacado asi lo leo ..(.Cual es ?
Nosotros cuando amamos?)

Ricardo dijo...

Daniel: gracias. Y muy linda la compañera Adams. Hablando de actrices y compañeras, me hiciste acordar a Angelina Jolie, que -oh, tan buena ella- adopta africanitos pero, a la vez, trata despectivamente a Obama de socialista disfrazado. No se si vendrá al caso como ABC1...

Mabel: algo hay, pero por eso elegí, quizás equivocadamente, hablar de sectores ABC1 y caracterizarlos como conservadores-liberales.

Acá el link de Atilio, clickeable: http://www.cuentosyfabulas.com.ar/2010/11/poema-clase-media-daniel-cezare.html

Atilio: me lo habían mandado hace mucho por mail como de Benedetti. Gracias.

Abrazos.

MiTucumán dijo...

genial el post y los comentarios...
ahora hágame un favor: inventenos un nombre para los que creemos que somos de clase media y gozamos de la existencia de AUH y todos esos "despilfarros" del estilo...

Ricardo dijo...

MiTucumán: gracias.
Ya existe, creo: es choripanerohijunagran... Je.

¡Abrazo!