lunes, 25 de abril de 2011

Una, cien, mil Moncloas

A la gran, genial idea del Pacto de la Moncloa le falta lo que debería ser su esencia: consenso. Ya Cleto había llamado a un Gran Acuerdo cuando su nombre punteaba en las encuestas, las firmas de Terragno y Duhalde habían sido garabateadas en otro Acuerdo Patriótico cuando el 2010 vió declinar a Cobos, Macri tiró ahora por la ventana -por la que quería arrojar a Kirchner- cualquier posibilidad de alianza al poner el carro delante del caballo: sabemos, esos acuerdos se tejen pacientemente hasta que las partes están satisfechas y recién se publicitan. Anunciarlo antes no es buscar acuerdo sino consenso alrededor de la propia figura.

Ayer podíamos leer en P/12:

El dato novedoso que surge de los últimos trabajos es el rechazo de los consultados a un megafrente opositor que junte todo en la misma bolsa, intención que subyacería debajo de los “acuerdos programáticos” –alias Pacto de la Moncloa– que vienen promoviendo por ahora de manera infructuosa Macri y Eduardo Duhalde.

En la última encuesta realizada por OPSM, el 57,6 por ciento de los entrevistados se inclinó porque cada fuerza política mantenga sus candidatos y su identidad. Ibarómetro todavía está procesando los datos del trabajo concluido el viernes según el cual apenas el 22 por ciento de los consultados respondió que prefería la unidad opositora en un único frente electoral. “A la oposición no la une ni el amor ni el espanto”, concluye Doris Capurro.

Con todo, en caso de que la idea del gran frente persista, los resultados apuntan a magros. Es que la unión de candidaturas no necesariamente implica la suma de sus intenciones de voto. Por ejemplo, explicaba un encuestador, Duhalde muestra desde hace tiempo alrededor del 6 por ciento de intención de voto. En caso de que desistiera de participar, ese porcentaje se repartiría entre Macri y Alfonsín, pero también parte iría a Cristina Kirchner. “La ilusión de la sumatoria matemática de los votos opositores no se da en la realidad”, afirma Capurro.

Y es que, en realidad, ese Pacto de la Moncloa es presentado en su cariz amable (el acuerdo entre las fuerzas políticas), dejando de lado muchos de los fundamentos negativos que le dieron origen y que el pacto mismo perseguía: España dejaba atrás la dictadura franquista, la crisis era antes económica que política y se buscó un mecanismo que diera sustento a las reformas que se implementaron, desde la posibilidad dada a las empresas de despedir libremente al 5% de sus trabajadores y la fijación de un tope por tres años al incremento salarial hasta la apertura para el ingreso de la banca extranjera al mercado financiero.


¿Existen condiciones entonces que nos permitan pensar que un pacto así es necesario en nuestro país? No emergemos de la oscuridad de una dictadura -aunque algunos compatriotas hayan sido llevados a pensar así-, no existe crisis política (y sí una crisis en algunos partidos políticos que renunciaron a su identidad) y, en materia económica, el rumbo lejos está de preanunciar una debacle. Si analizamos hasta distraídamente, las condiciones para ese Pacto se emparentaban más a las vividas por nuestro país a partir de la hiperinflación alfonsinista y podemos decir, de alguna manera, que acá firmamos nuestra propia Moncloa. Se llamó Convertibilidad.

Lo dijimos antes: esa idea, de que tenemos que ponernos de acuerdo en 3 o 4, o 5 o 6, 7, 8 cosas, es antidemocrática. Clausura la discusión de programas y es, además, negarle a la ciudadanía la posibilidad de elegir entre distintas propuestas superadoras. Mucho más aún cuando sabemos que esas 4 o 5 cosas son demasiado parecidas a esos 5 puntos con los que José Claudio Escribano buscó condicionar a Néstor Kirchner.

12 pusieron huevos y comentaron:

Abel dijo...

Alfonsín sostiene que un acuerdo con Macri le restaría votos. Duhalde vaticina el triunfo de Cristina. En términos similares se pronunció Cobos (que estaría analizando la posibilidad de presentarse como candidato a diputado nacional por el radicalismo mendocino).
La semana pasada, la senadora Chiche Duhalde, dijo que "no somos serios", se refería al peronismo federal (un espacio que terminó de explotar luego del "papelón" de las elecciones internas), ya que supo de las conversaciones de Felipe Solá y de Francisco De Narváez de ir a través de colectoras de la fórmula presidencial de Alfonsinito.
Alfonsín Jr dijo que el PRO es el límite, pero aceptaría a Solá o De Narváez en un armado electoral. Ésto no está muy bien visto por la Carrió y por Margarita Stolbizer, que no quieren saber nada con los ex peronistas federales.
Asimismo Carrió salió a criticar al alfonsinismo, porque del entorno del candidato radical salió la versión que el diputado de la Colisión Cívica, Alfonso Prat Gay, sería el ministro de economía que elegiría Alfonsín Jr en el improbable (e impensable) caso de ser presidente.
La Stolbizer sueña con un frente que reúna a radicales, CC, socialistas, a Pino Solanas, y a Luis Juez, pero no quiere saber nada con el PRO y con los que formaron parte del peronismo federal.
Pino por su parte no quiere ningún armado con ningún peronista, ni con la UCR; con nada que huela a bi-partidismo.
El PRO quiere hacer un frente con todos, pero él único que que le daría cabida es Duhalde, todos los demás se espantan de tenerlo como aliado. Hermes Binner, (el "socialista") dice que el límite es el PRO, pero no descarta la posibilidad de hacer algún acuerdo con el PRO en caso de llegar a quimérico ballotage.
Duhalde dice que ahora tiene las manos libres para hacer "rosca política", quién también tiene las manos libres es Rodriguez Saa que no bajó sus pretensiones presidenciales y sigue entusiasmado con las elecciones internas en el inexistente peronismo federal que lo dan ganador por 98% de los votos. Lo que es seguro, es que Rodriguez Saa y Eduardo Duhalde, rompieron para siempre. Ninguno de los dos tiene al otro en sus planes de armado de alianzas. Dentro de lo que fue ese espacio, el que no tiene las manos libres, sino las manos vacías, es el peronista disidente Mario Das Neves, después de las bochornosas y fraudulentas elecciones en Santa Cruz.
A pesar que De Narváez aceptaría un acuerdo con la UCR para ser candidato a gobernador por Buenos Aires, pretende no ir a través de una colectora, sino que la UCR lo lleve como único candidato.
Dentro de la UCR mientras Alfonsín teje y desteje, no hay que olvidarse de Sanz que también tiene aspiraciones presidenciales y a diferencia de Alfonso, no le haría asco al PRO.
Hablando del PRO, Macri fue uno de los primeros en impulsar un acuerdo entre todos los opositores, y depondría su candidatura con tal que esa alianza contranatura se concrete. Sabe que no mide a nivel nacional, y que ninguno de los candidatos PRO que barajaba en la Ciudad (Gabriela y Larreta) le ganaría a Filmus, por eso ya estaría barajando presentarse para la reelección.

Abel dijo...

Mientras toda ésta confusión recorre a los principales referentes de la oposición, mientras ya hay varios que guardaron en bolsa sus aspiraciones a ocupar el sillón de Rivadavia (Cobos, Macri, Pino, Das Neves, etc) Elisa Carrió se entusiasma y dice: "Al final se están bajando todos y yo voy a quedar perfilada para disputar el poder con el oficialismo”. Ésta semana presentará su libro "El futuro es hoy", con las ventas de ejemplares que obtenga, piensa financiar su campaña electoral; pero como es poco probable que el libro se convierta en un boom editorial, piensa viajar a EEUU y Europa en busca de inversores para su campaña.
Lo cierto es que la oposición sabe que pierde (y por goleada), por eso andan desesperados viendo qué tramoyas pueden hacer. Los números hoy por hoy le dan a Cristina un 50% (Julio Aurelio)
Como sigan así (haciendo volteretas en el aire y dando una patética imagen) no sería descabellado pensar que Cristina obtenga de aquí a Octubre un 60% de los votos.
Saludos!

Unfor dijo...

Otra vez Cristina - Lilita, Abel? Mirá si la Gordis logra rejuntar a toda la oposición. Quien la paraaaa !!! Después pierde por 30 puntos, denuncia fraude y se va la segunda! jaja.

Abel dijo...

Sí, Unfor; es así: "Carrió dice ver un escenario parecido al de 2007 . “Todos nos querían bajar pero fuimos la segunda fuerza nacional”, recuerda."

http://www.clarin.com/politica/Carrio-lleva-candidatura-Unidos-Alemania_0_468553207.html

Ricardo dijo...

Abel, Unfor: un par de posts atrás decía que el escenario se parecía al de 2007: FpV amplio favorito y las oposiciones buscando agruparse a izquierda y a derecha.

Carrió ve que Alfonsín y Macri tienen pocas posibilidades de crecer. Al contrario, ella, desde su escasa intención de voto, puede terminar siendo una opción más o menos potable y hasta la colectora de un tipo de "voto castigo" a la oposición.

Abrazos.

Daniel Mancuso dijo...

NO, carrió no, por favor, que aglutine otro, Macri, Ricardito...
cualquiera, así nos sacamos un lastre de encima, fuera la gorda... después los otros se iran diluyendo también

rinconete dijo...

Mi comentario se perdió en la nebulosa...

Decía que según uno de los participantes, el conocido lobbysta de Telefónica Felipe Gonzalez, lo relevante del Pacto de la Moncloa fue el tope a la indexación de los salarios.

Agregaría también la impunidad para los crímenes del franquismo, que si bien no formó parte del pacto en sí, fue acordada por los mismos participantes como premisa básica a todo acuerdo.

Es extraño que el Coro Estable del Grupo A siga intentando seducir a alguien con el viejo truco del pacto. En Argentina ya ocurrió y fue mejor que el original: acordamos poner fin al pretorianismo e investigar los crímenes de la dictadura, acordamos respetar las leyes y la Constitución. Y los sueldos se negocian en paritarias.

¿Qué más tenemos que acordar?

Esos insólitos pactos entre políticos y empresarios que tuvieran mayor fuerza que la propia ley no solo son ilusorios sino anticonstitucionales, como señala el amigo Ricardo.

La convertibilidad fue un ¨pacto¨ o una ¨política de Estado¨ hasta que la ciudadanía a través de sus representantes la cambió por otro ¨pacto¨.

Los sueños de políticas inamovibles de nuestros enanos republicanos tienen que ver con el país jardín de infantes de María Elena, con el voto calificado y el terror que le generan las mayorías.

Pero sobre todo, tienen que ver con su propio sentimiento de insignificancia.

Un abrazo,
r.

el de adentro dijo...

Ricardo,

Sin haberte leído, escribí el mismo post que vos (con otras palabras). Así que ahora dicen que estas Pascuas fueron de Resurrección para la gorda? Mirá vos, no me sorprende...

Javier dijo...

Ayer leía la nota de Horowitcz en Tiempo Argentino y tenia ganas de putear sobre todo ante la frase de que hoy no tenian sentido las agrupaciones principistas . Pero aún los que supuestamente decían eso eran los de la que supo ser una fuerza mayoritaria en la Argentina antes de desaparecer defuinitivamente UCR ( QEP - RIP 20/12/2001 )

Hay que eliminar a todoa esa nefasta dirigencia al servicio de lo peor de nuestra historia realmente para que pueda nacer otra dirigencia que recuperar los valores porque sino oposicion politica no vamo a tener jamás , igual que necesitamos una burguesia nacional muy alejada de los actuiales empresarios

Un abrazo

Ricardo dijo...

Daniel: ¿qué te hizo Carrió, a ver? Aparte de hablar de la legitimidad segmentada, de defender a Clarín y los hijos que son también sus hijos, de trabar el presupuesto y cuanto proyecto presente el oficialismo, de mandar cartas a la embajada y hablar estupideces en la tele? Nada, ¿ves?

rinconete: el Pacto de la Moncloa también permitió flexibilizar el mercado laboral en ese momento.

Me gustaría poder decir que otras de las políticas de Estado deberían ser la no represión de la protesta social, la política exterior latinoamericanista que los presupuestos de educación y salud no se toquen para abajo (nunca menos).

el de adentro: como le dije, empezamos a ponernos de acuerdo en 3 o 4 cositas, como escribir el mismo post, por ejemplo.

Abrazos.

rinconete dijo...

Ricardo

Es exactamente así. El Pacto de Moncloa, un supuesto acuerdo entre el Estado, los empresarios y los sindicatos para ¨el bien común¨ pero que solo fue un acuerdo para contener sueldos no ganancias ni beneficios empresariales.

En el fondo no es inocente que nuestros enanos republicanos lo citen como la Panacea. Oficializarían de esa manera su rol de voceros de las corporaciones.

Ricardo dijo...

Javier: no leí la nota. Ya me voy a dar una vuelta.
Ahora, que la derecha está quedando en mano del radicalismo, no puede sino movilizar a sonrisas.

rinconete: ahí apareció su comentario y siempre es un gusto coincidir con usted dos veces.

Abrazos.