sábado, 11 de junio de 2011

Los medios y los fines

Si el fin justifica los medios o son los medios los que honran un fin es una discusión que viene desde casi el principio de los tiempos. Si El Príncipe de Maquiavelo sigue siendo lectura obligatoria luego de 500 años es porque fue capaz de dar respuesta en una dirección particular a esa disyuntiva: el fin justifica los medios.

¿Y el fin de los Medios de comunicación? ¿Justifica los medios? A los medios de los Medios, me refiero. ¿Es más importante la consecución de los objetivos o mantener el rigor de la deontología periodística? Constantemente ambas cuestiones se ven enfrentadas. Permanentemente, en realidad. Es difícil, sino imposible, trazar una línea que separe lo que es periodismo de lo que son los intereses de las empresas periodísticas, hoy diversificadas o formando parte de conglomerados económicos. Raramente triunfa el respeto por la deontología.


Uno de los fines de estas empresas, y quizás no el más importante, es obtener lucro de la comercialización de la información pública -y privada-. Pero no es la venta de información lo que permite el sostenimiento de dichas empresas: sabemos que sin publicidad, cualquiera sea su origen, no habría medio capaz de persistir en el tiempo.

"El conocimiento es poder" o "quien tiene el saber tiene el poder". ¿Qué poder? ¿Para qué? Es el otro fin, y quizás el central, de estas empresas periodísticas: el poder de manipular la información con el objetivo consecuente de crear sentido. Luis Bruschtein lo ejemplifica hoy en P/12:

Los grandes medios en Brasil han lanzado una fuerte campaña para separar a la presidenta Dilma Rousseff del ex presidente Lula. (...) En Bolivia, los grandes medios atacan en forma implacable al presidente Evo Morales. (...) El caso de Venezuela es más conocido por el papel que tuvo la principal cadena de televisión en el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez. (...) En el caso de Ecuador, el presidente Rafael Correa acaba de ganar un plebiscito donde la principal oposición la ejercieron los medios, que hicieron campaña abierta como si fueran partidos políticos.

Se olvida de mencionar, Bruschtein, el caso más reciente: en Perú, a pesar del feroz ataque mediático, Ollanta Humala fue elegido Presidente. Pero el párrafo que sigue es de esos imprescindibles para poner la cuestión en perspectiva:

Lo novedoso en realidad es que por primera vez en varias décadas, hay gobiernos populares en la región. Hubo décadas con dictaduras, a las que estos medios apoyaron, después décadas de gobiernos neoliberales, a los que estos medios respaldaron con algunas críticas muy matizadas y ahora aparecieron los gobiernos populares, y los grandes medios se han convertido en sus críticos más encarnizados. Por primera vez son opositores. Por supuesto, estos procesos son más complejos y con más protagonistas. Las represiones de las dictaduras golpearon a los partidos populares y después estos mismos fueron cooptados por las políticas neoliberales.

Hay razones para este encarnizamiento mediático en contra de los gobiernos populistas latinoamericanos. Hay razones, también, para que estos mismos medios protejan con celo a gobiernos como los de Chile o Colombia, donde la violación de DD.HH. sigue siendo moneda corriente. No se trata tan sólo de evitar la redistribución del ingreso o reconfigurar el reparto de la torta. Obedece, fundamentalmente, a que estos Medios forman parte indisolubre del Poder que domina el mundo por sobre cualquier dique limitante: el poder financiero.

El temor y el odio hacia los gobiernos populistas en Latinoamérica obedece a que estos reafirman la capacidad de los Estados por sobre los poderes financieros supranacionales. La actuación de los grandes medios en nuestro país durante el lock out agrofinanciero de 2008 es un ejemplo claro: no se discutían únicamente las retenciones sino la capacidad misma del Estado para intervenir en Economía, "distorsionando" el accionar de la "mano invisible" del Mercado. Lo que equivale a discutirle poder al Poder. That is the question.

15 pusieron huevos y comentaron:

Moscón dijo...

Los tan mentados "medios de comunicación"no son tales.Son medios de transmisión,una misión mas allá del trans.

Ricardo dijo...

Moscón: sí, en ese sentido puede que este post "atrase" hasta 2009, cuando finalmente se sancionó la Ley de SCA. Pero quería enlazarlo con la lucha que realizan y van a realizar contra el Populismo.

Todo el "republicanismo" que ofrecen los opositores no es más que una confesión de su sometimiento al Poder financiero.

Un abrazo.

Moscón dijo...

Si,totálmente,un"te ayudo a bajarle los pantalones"al pueblo.

Un Abrazo

HUINCA dijo...

Buenas
Está todo en "Obedece, fundamentalmente, a que estos Medios forman parte indisoluble del Poder que domina el mundo por sobre cualquier dique limitante: el poder financiero."

Abrazo
Rick

HUINCA dijo...

y no puedo evitar acotar que la deontología periodística debe ser aquella disciplina que nos trata lo diente después de leer a los medios ejem-ónicos...

(perdón)
Rick

Ricardo dijo...

Moscón: "te ayudo a bajarle los pantalones y después miro, porque de coger, ni hablar, je".

Rick: es que hay operaciones mediáticas que son una piña en la jeta, je.

Abrazos.

Rucio dijo...

Tal cual Ricardo. Mas que medios de comunicación hoy lo son de dominación. Ya que no pueden usar la espada, dan uso a "la pluma y la palabra".
Las ideas que comunican los grandes medios son las que justifican y defienden el poder real y permanente. Las que callan y tergiversan son las que cuestionan a ese poder.

@tilio ® dijo...

El neoliberalismo fué la comunión de la clase dominante.
Se sentaron a la mesa los políticos, los religiosos, los terratenientes, los grandes industriales, los militares, los sindicalistas , los jueces y los medios (entre otros, me debo estar comiendo algún grupo importante), todos unidos en la convicción de mantener el statu quo
un buén día hay elecciones, se consolida el ganador, y de repente, no es que deslegitime las estructuras de poder, sino que sienta las bases para que haya movimientos ascendentes y descendentes en los grupos dominantes.
Pero claro, las elecciones solo cambian la estructura del poder político, pero los industriales, curas, medios, justicia, etc. conservan su estructura previa, a la vez que son atravesados por los movimientos ascendentes y descendentes que provoca la nueva política, lo que los convierte en opositores automáticos, situación que solo se puede revertir si el trasvasamiento, además de generalizarse en el interior de cada grupo; se consolida.
Si lo logra, no podrá llamarse revolución, porque el poder seguirá en manos de los mismos grupos, pero sí se habrá logrado un cambio permanente, que involucrará, no solo los actores, sino la cultura y la funcionalidad del grupo. Si no lo logra, las corporaciones generarán sus anticuerpos aislando sino eyectando a los nuevos actores,(empezando por los innovadores políticos) y repartiendo entre los actores sobrevivientes las estructuras de poder previas, ya que a nadie le interesa resucita al caído. Y de una u otra manera, se resuelve la cuestión
(Todo tan siplificado que corro el riesgo de que el análisis sea burdo y las omisiones groseras.)

Ricardo dijo...

Rucio: la pregunta es si no habrán sido así siempre. Yo creo que sí. Ahora es más notorio porque hay más contrainformación y, en muchos casos, los mecanismos de dominación se volvieron casi pornográficos.

@tilio: es casi un post lo suyo.

Abrazos.

profquesada dijo...

Muy buen post, lo siento si me repito. Hablar de la ética periodística en relación a los grandes grupos dominantes en la comunicación (Diarios, radios, revistas, internet, cable) es como hacerlo del sexo de los ángeles, no necesitan apoyarse en Maquiavelo para justificar su diario quehacer. En realidad hacen lo contrario pretender adueñarse de la ética de la "Objetividad" y desde ella condenar por "partidista", "militante" a todo aquel que no esté de acuerdo o se oponga a sus intereses. El estar diversificados y ser dominantes (mas del 80% del mercado) les asegura la torta publicitaria. Es la herencia del liberalismo de los 90 que no supimos cortar a tiempo. no importa nunca es tarde para obligarlos a cumplir con la ley.

profquesada dijo...

disculpen el agregado, además no hay que temer a crear y consolidar estructuras nacionales y supranacionales paralelas y en competencia con las de los grupos dominantes. La batalla cultural es de todos los días y en todos los países que pretendan rebelarse contra el orden internacional del capitalismo financiero y no es solo Latinoamérica. si en europa dejaran de lado su superioridad y sus resabios de colonialismo aún en los grupos opositores al orden mundial la cosa comenzaría a ponerse buena.

Ricardo dijo...

Profe: gracias.
Coincido, aunque me parece que va más allá aún de la herencia del liberalismo. Son avanzada, cabeza de puente del mismo. Además, desde el principio de los tiempos, quien domina la información, el saber y tiene el poder para modificar las expectativas y reclamos sociales, han sido los medios de comunicación. No en vano la Edad Media fue lo que fue, con el conocimiento enclaustrado en los conventos y monopolizado por la Iglesia.

Un abrazo y disculpas por la demora de la respuesta.

Javier dijo...

En realidad cuando hoy se habla de los medios de lo que se habla es de los grupos economicos concentrados y en la mayor parte de los casos de multinacionales . El haber permitido durante la revolucion neoliberal que los medios hayan sido accedidos por el capital internacional como el resto de las empresas es lo venimos pagando en todo el mundo .

Un abrazo

Julio-Debate Popular dijo...

Creo que este gobierno especialmente se encargo de sacarles el velo a los medios de comunicaciones y que hoy no solo se hable de los diarios sino de los que manejan los diarios y como sumaron riqueza y poder.

Ricardo dijo...

Julio: sí, es el primero que se animó a pelearle de frente a Clarín. Ya antes hubieron intentos, pero tibios y no pasaban de una denuncia como la de Jarovslasky.

Saludos.