miércoles, 23 de marzo de 2011

Las internas opositoras

La Reforma Política aprobada a fines de 2009 -año y meses ya- tenía entre sus objetivos dotar a los partidos políticos de una herramienta que les permitiera organizarse para emerger, de cara a la sociedad, con un mayor nivel de cohesión y representatividad. La elaboración de una plataforma y la selección más transparente de los candidatos eran también parte del espíritu de la ley. La reforma promueve el bipartidismo, y más aún que el peronismo, el partido que mayor beneficio podría haber obtenido de la norma debería haber sido el radicalismo.

En las elecciones de junio de 2009 la UCR participó del Acuerdo Cívico y Social junto al Partido Socialista, a la Coalición Cívica y al Gen de Stolbizer. Por el lado del peronismo disidente, luego denominado federal, participaron en la provincia de Buenos Aires junto al PRO de Macri en lo que se denominó Unión PRO.

Hoy reina el desconcierto en las filas de los muchachos opositores.

Por el lado de la UCR teníamos a un candidato instalado y con alto grado de conocimiento: Julio Cobos. Ricardo Alfonsín, el otro contendiente de peso (por genealogía) comenzó a ascender a medida que la valoración positiva del vicepresidente menguaba. AC -antes de Catamarca- la idea era utilizar a la interna como una plataforma de lanzamiento. Era la excusa perfecta para recorrer el país y contar, una vez realizada, con un candidato medidor, ganador y más fuerte que al inicio de la misma. Decidieron, en consecuencia, adelantar los tiempos a lo dispuesto por la Reforma. Pero he ahí que Cobos decidió no participar y presentarse -o no- recién en agosto, como manda la ley. Cleto no necesitaba de la interna y actuó en consecuencia quedando Alfonsín pedaleando sólo en el aire. Aprovechando entonces que Cobos hacía delarruísmo explícito (es decir, dudaba) apareció Ernesto Sanz para ocupar el lugar del vicepresidente. La jugada apunta(ba) también a excluir al vicepresidente defeccionador aislándolo.

La derrota de Brizuela del Moral, que descontaban ganaría, aceleró los tiempos en el radicalismo. No sólo porque el partido necesita ya mismo de un candidato instalado sino porque las fuerzas que lo acompañaron en 2009 se subieron el precio. Carrió sabe que el pequeño porcentaje de votos que aporta puede ser fundamental para terminar en segundo lugar en octubre. Binner, ahora, hasta se anima a discutir el primer lugar de la fórmula. Aunque tiene, el gobernador santafesino, sus propios entuertos provinciales que atender antes.

Así como Catamarca fue un sonoro cachetazo para el radicalismo, el exiguo, sospechado y cuestionado triunfo en Chubut del candidato de Mario Das Neves, peronista y federal, movilizará las luchas intestinas en las filas del rejunte opositor de origen peronista.

Ya antes Felipe Solá había desistido de participar en las internas escalonadas del espacio. Francisco De Narváez dejó de participar en las reuniones y se abocó a su candidatura a gobernador bonaerense en el convencimiento de que luego, cuando necesiten de su imagen, vendrán al pie a buscarlo. Una estrategia similar lleva adelante Mauricio Macri.

Se necesitan y se repelen, el macrismo y el duhaldismo. Duhalde necesita a Macri porque carece de un candidato medidor. Macri necesita de la estructura del peronismo residual en el interior del país. Pero a la vez cada uno representa el peligro más cercano de los espacios que lideran. Los peronistas originarios corren el riesgo de entregar sus estructuras al PRO, de manera similar a lo que ocurrió con el aparato bonaerense que manejaba Duhalde luego de que Kirchner lo derrotara en 2005 con Cristina Fernández a la cabeza de la boleta. Macri, a su vez, correrá el riesgo de no ser "lo nuevo", subido al tren fantasma de los Puerta, Barrionuevo y Romero. En un candidato que es todo imagen, es un alto precio a pagar.

En el nacimiento del PRO como partido estaba inscripto ya su destino asociado al duhaldismo. Pero se trata, para ambos, de una asociación que no les asegura beneficios en la coyuntura y sí perjuicios a la larga. De ahí a que todavía no se hayan decidido por la confluencia.

Ningún espacio opositor cuenta, para esta elección, con un sujeto social como fue el sujeto agrario en 2008 y parte de 2009. Tampoco es el antikirchnerismo el clima reinante ni existe consenso alguno con respecto a un cambio de época, para el que no existen condiciones objetivas internas o externas, económicas o sociales.

En el camino hacia octubre deberán -si tienen vocación de poder alguna- necesariamente ir confluyendo las propuestas que posean o crean poseer denominadores comunes. Es un camino difícil y, como afirmaban la semana pasada desde La Nacion:

El terror al avance kirchnerista es, por ahora, el único denominador común de estas fuerzas.

7 pusieron huevos y comentaron:

Unfor dijo...

Ya lo que sienten se traduce en "terror"; jaja.
Próximamente: "el pánico"!

Cané dijo...

Justas palabras Ricardo. Hoy Majul les "da una manito" con un editorial en que intenta despertar a la heterogenéa (de la boca para afuera) masa opositora.

Mas conozco a la oposición.
Mas me tienta la perpetuación.

http://www.lanacion.com.ar/1359567-como-ganarle-a-cristina

saludos

Anónimo dijo...

Ricardo:

Ud cree que la estrategia de Carrio le sirve?

Si en las internas abiertas, según entiendo, hay un minimo de representatividad, creo que 1.5% de votos, y en un marco de polarización por tercios cree que la CC llegará al minimo o quedaría excluida sin poder de negociación y un discurso de victima excluida?
Abrazos, Daniel 7

marianogiussani dijo...

Creo que es necesario revitalizar a los partidos. Pero para ello es necesariola participación ciudadana. Si el recambio que tanto se desea no ha llegado, es porque como sociedad no nos hemos imbolucrado.
La oposición actual es de cartón no solo no tiene propuestas, directamente no tiene candidatos. Creo que el mayor temor a lo K se debe al despertar de la política que se vio en la sociedad desde el 2003.

Ricardo dijo...

Unfor: muy sugestiva la frase, ¿eh?

Cané: sólo porque me lo recomendás vos, voy a leer la nota. Trato de no leer a Majul porque me rebela y violenta. Todo lo que escribe o dice es como muy... demasiado... Majul, je.

Daniel7: yo creo que Carrió es muy viva. Para declarar y convertirse en estrella televisiva, obvio. No es ninguna negada para la rosca, como ya comprobaron ser todos los radicales en danza. Y sí, creo que supera el 2% y que aliada al radicalismo, le suma.

Mariano: sí. Creo que al radicalismo le hace falta un par de elecciones todavía para aspirar al premio mayor. Necesita urgente cuadros nuevos, ganar intendencias, gobernaciones.

Abrazos.

Cané dijo...

jajaja Ricardo en mi blog cité las partes mas escandalosas. Es algo así como Estractos de Majul, como los estractos de fruta pero con Luis.

Cuidado cuando vayas para alla!

Martín dijo...

Me parece que la incredulidad de la impotencia de estos tipos que piensan:

"Estos negros no nos pueden gobernar."

Cordialmente,
Yo.