Mostrando las entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de octubre de 2013

La Ley de Medios, la oportunidad y el piso del 33%

Celebramos que la CSJ fallara a derecho antes que meramente de modo político. El momento elegido sí fue político, a cuatro años de su sanción y luego de las elecciones (más que Magnetto, el verdaderamente enojado debe ser Massa). Lo celebramos porque es un triunfo de todos, no sólo del gobierno sino uno importantísimo para el Estado. La Ley de SCA, hasta no hace mucho, era una de las etiquetas con más entradas de éste y muchos otros blogs amigos y compañeros.

El fallo abre oportunidades que bien aprovechadas pueden ser beneficiosas, pero una mala lectura del momento y oportunidad puede ser desastroso: el gobierno debe ir resolviendo lo mas weberianamente posible cada paso, y evitar caer en la tentación de dotar de un tono épico a cada decisión. Hacerlo sería continuar con la lógica de minoría intensa que derivara en los resultados del domingo. Lo explica mejor que yo mi amigo Aldo: «...esta oportunidad puede convertirse en un problema si el kirchnerismo elige sólo concentrarse en la batalla con Clarín que, reitero, no se encuentra en la agenda de la mayoría de la gente. Creer que este fallo modifica el escenario electoral o sustituye la imperiosa necesidad del cristinismo de articular nuevas políticas y alianzas, puede ser mortal...».

Lo que dice respecto a las alianzas me parece fundamental pensando en lo que viene -y cambiamos aquí, sepan disculpar, el enfoque del post-. Se ha mentado hasta el cansancio, luego de este domingo, el supuesto piso del 33% del FpV y que esto implica recuperar 7 puntos porcentuales para alcanzar en 2015 el 40% + 10 de diferencia. Sí, muy bien, puede ser, pero a no caer en el error cometido a partir de 2011 de pensar que todos los votos son de la Jefa. El voto es siempre del soberano que se acerca hasta su escuela, entrega el DNI y luego pone su boleta en un sobre para introducirlo en la urna. Y el bolsillo es fundamental para el humor con el que realiza todo lo anterior, pero también es importante para ello la política desplegada para apelar a ese voto. Es el componente de futuro de una decisión que implica también pasado y presente. Así, el 33% es piso si -y sólo si- se mantiene el actual esquema de alianzas al interior del FpV, conteniendo a todas sus vertientes y sus legítimas ambiciones. Si Cristina, en cambio, pretendiera continuar con el sectarismo que caracterizó el accionar de UyO, sin abrir el juego a otros referentes del FpV, aquellos con votos y proyección, el piso podría transformarse en techo de la noche a la mañana. Y lo decimos crudamente, aunque duela, porque mucho de lo que se criticó luego del los resultados comiciales ya era advertido en este y muchos otros blogs. El 33% no es tributario, únicamente, de la imagen de Cristina. Insaurralde debiera haber alcanzado el 52,2% por la imagen positiva que ostenta CFK en la PBA y no. El piso del FpV -lo sostuvimos antes también- se explica también en el arco de alianzas y en el equilibrio mantenido con las administraciones provinciales y todos los referentes que bajo esas siglas se nuclean. ¿O alguien duda de que si Scioli se hubiera declarado prescindente en la PBA, si no se hubiera demostrado unidad, el resultado para el FpV hubiera sido peor? No fueron pocos los comentaristas que en los posteos previos mencionaron la importancia de mantener el frente de alianzas unido. Y no podemos estar más de acuerdo con esa lectura.

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Cómo pensar en 2015 luego de los resultados de ayer?

Luego de resultados como los de ayer, prefigurados por las PASO pero de magnitud mayor a los esperados, podemos optar por ver el vaso medio lleno e insuflar la moral K o intentar pensar qué ocurrió para que no debamos lamentar un 2015 similar. Para la primera opción pueden visitar P/12, InfoNEWS o ver 678 esta noche (C5N provocaba ternura ayer, zocaleando para calmar la angustia kirchnerista frente a los primeros boca de urna), aquí vamos por la segunda.

No debemos dudar de que la carrera por 2015 comenzó con el cierre de listas. Scioli señaló que “va a pasar mucha agua debajo del puente” pero olvidó decir que ya está corriendo. Están anotados en pole Scioli, Massa, Cobos y Binner. Algo rezagados se ubican Macri, Urribarri, Capitanich y algunos –más optimistas del gol que Palermo– señalan a Randazzo. El resto, por ahora, es convidado al festín pero no se sienta en la mesa de los novios. ¿Cristina? Jugará un rol importante, pero quienes sostengan que puede ser gran electora estarán engañándose. En sus manos están algunas –no todas– las palancas para influir en las condiciones bajo las cuales se dirimirá la sucesión. Paradójicamente, luego de años de contener las ambiciones de DOS, Cristina construyó una cerca alrededor suyo: una gestión y reconstrucción exitosa en lo que le resta contribuiría a la candidatura del gobernador bonaerense; si éstas fueran malas beneficiarían a sus oponentes fuera del FpV y especialmente a Massa. De todos modos, viene entregando signos alentadores CFK aún antes de las PAS, de una mayor apertura, privilegiando al PJ por sobre su propia estructura (UyO), subsidiaria de aquel 54% que en términos simbólicos ya no posee. Los gobernadores e intendentes del FpV, aunque sufrieron mermas importantes de votos en la comparativa con 2011, poseen ahora mayores cuotas de poder relativo frente al PEN. Lo demostró Scioli durante esta campaña, pero también el año pasado cuando el conflicto por los aguinaldos. Muchos otros gobernadores provincializaron sus campañas aún antes de las PASO, aunque los medios se empecinaran en atribuirlo al resultado de agosto.

Antes de continuar, debemos reconocer que la dinámica en la que ha ingresado la política nacional, pero muy especialmente el peronismo, no puede ser ya contenida a placer por CFK sin pagar costos. Sólo tasas chinas + un candidato inapelable podrían clausurarla momentáneamente, y hoy no existen ni una ni otro. Continuar abriendo juego al resto de los referentes del FpV será entonces una de las delicadas tareas que le esperan a Cristina una vez retorne a desempeñar sus funciones. La estrategia política defensiva ensayada a partir de 2011, puesta en marcha para evitar la construcción ajena, demostró su inconveniencia.

Lo anteriorimente enunciado configura la problemática política que derivó en los resultados de ayer, no menos importante que la cuestión económica. Néstor Kirchner solía decir que la política es guita + expectativas. El gran error del kirchnerismo en lo que a futuro se refiere fue supeditar las expectativas al fantasma de una re-reelección imposible. El primer factor, la guita, encontró uno de sus crónicos y cíclicos límites en la restricción externa ya a fines de 2011, debiendo apelar el oficialismo entonces al cepo cambiario. La cotización del dólar blue no es la cuestión principal, sino un síntoma más. Las (no) devoluciones, las restricciones a las importaciones (que apalancan la actividad hacia abajo, clausurando círculos virtuosos), en cambio, sí lo son, y determinan sufrimientos no sólo para oscuros gerentes de PyMEs sino fundamentalmente para quienes de ellos dependen. No poco del voto en el NOA y provincias cordilleranas puede explicarse así. La demora en la actualización del piso de Ganancias era también un síntoma, y se llevó finalmente a cabo –de modo regresivo– en el interregno entre las PASO y las generales, condicionado el oficialismo por el triunfo de Massa.

Esta derrota en la PBA, sumado a la emergencia de un candidato opositor allí donde en 2011 no había ninguno, creó las condiciones para un escenario de mayor debilidad. No institucional, pero sí en lo relativo a lo simbólico. El oficialismo debe demostrar haber escuchado el mensaje de las urnas. Profundizar no puede significar profundizar los errores cometidos desde 2011 en materia política. Los fuimos señalando, pero podemos resumirlos ahora en autosuficiencia, autorreferencialidad, el sostén de un relato y batallas saldadas en el imaginario social (aunque no en el terreno del poder contante y sonante. ¿Saldarlo es sólo un horizonte o también una posibilidad?) y el desarrollo de una política en sentido inverso, atento a la mirada de Cristina antes que a la del soberno. En lo que respecta a política económica, el abandono de la sintonía fina (o los subsidios a las clases acomodadas), la demora en apostar en transporte y energía, seguir financiando el consumo con dólares en el exterior, etc.

Retornando a lo que las elecciones de ayer nos dejaron, se confirmó aquello que señalábamos antes: el peronismo dividido crea las condiciones para que el republicanismo triunfe. Luego, paliza de Massa en la PBA, triunfo de Macri en la CABA, Filmus afuera del Senado, buenos triunfos de Urribarri, Capitanich, Gioja, Sorprendió a propios y extraños el triunfo del radical Fiad en Jujuy. El FpV dio vuelta el resultado en La Rioja. Scioli emerge debilitado luego de la derrota de Insaurralde, pero fortalecido hacia el interior del peronismo, luego de ponerse la campaña al hombro. Scioli es además, hoy, el mayor obstáculo para Massa 2015. Nada está escrito en piedra, de todos modos. Ver 1989, 2003 y 2011. No 1999, en el que casi se descontaba el triunfo de la Alianza. Por eso a 1999 apuestan quienes ven en Massa al candidato que pudo haber sido antes Scioli o Macri y no fueron (o no serán). Pagni lo puso en blanco sobre negro al recomendarle al tigrense que continúe su camino transversal por fuera del peronismo tradicional. Como dijéramos antes, la resolución de todas estas tensiones se darán fundamentalmente en el campo de lo político. Todavía adeudamos ese posteo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Sin romper la veda...

Algunas, cortas, reflexiones sobre estas elecciones para matizar la espera:

1. Siempre es un hecho trascendente, para mí por lo menos, entrar al cuarto oscuro, seleccionar mi boleta y depositar el sobre en la urna. Aunque no haya vivido la proscripción del voto popular, tengo conciencia de cuánto costó arribar a 30 años de democracia ininterrumpida.

2. Las PASO restan dramatismo y expectativa a las elecciones generales luego. Los resultados no variarán en gran medida del de agosto. No se prevén cambios en las posiciones entre candidatos, sí que varíen un poco los porcentajes. En 2011 Hermes Binner, cuarto en las primarias, finalizó como segundo. Pero era previsible (y las encuestas lo certificaban).

3. Las incógnitas son los números finales en la PBA (a diputados, pero también los consejos y la legislatura provincial. ¿Y qué pasará con las elecciones convocadas en el PJ?), Solanas o Filmus en la CABA, los números en Salta, Neuquén y si pueden esperarse noticias de Catamarca, La Rioja y Jujuy. Todo esto pensando en lo material y no en lo simbólico de la elección: los números en Senadores y Diputados.

4. Como ante cada elección, las denuncias de fraudes varios, de entrega de bolsones y otros tramuyos son regla general. El periodismo se agota en el denuncismo. Análisis se lo llevaron a marzo o lo tiene secuestrado Alfredo Casero en la clandestinidad.

5. Respecto a esto último, el análisis, podrán decirse muchas cosas mañana mismo. El kirchnerismo que ganó su octava elección consecutiva luego de 10 años y conserva en buena medida sus números en el Congreso, Massa que triunfó ante Cristina y Scioli en la PBA y es precandidato presidencial, el radicalismo que se consolida como fuerza nacional (junto al socialismo) y recupera un presidenciable en Cobos, el PRO que gana nuevamente en la CABA, luego de que los votos sumados de UNEN triunfaran en las PASO. No creo que deba cambiar mucho lo que ya había dicho inmediatamente luego de las Primarias.

6. Los principales distritos electorales verán triunfar a opciones opositoras: el FR, el PRO, el FAP, la UCR, Schiaretti en Córdoba (de allí, como mínimo, salen dos presidenciables. En el peor de los casos, para la oposición, cuatro). Los distritos que siguen tienen al FpV como triunfador. El FIT hará la mejor elección de su historia. Los agrodiputados de 2009 se marchan del Congreso con la cabeza gacha pero tendrán quien defienda sus intereses.

7. Recordamos a Néstor Kirchner. Lo extrañamos.

8. En un rato tendremos los primeros números.

martes, 15 de octubre de 2013

El tercer Perón como cebo y la agenda fiscal compartida de la zona núcleo

Si Perón hubiera editado un disco por cada uno de sus periodos, el tercero sería el elegido por los sectores ABC1. Claro, la ingeniería de sonido y masterización puesta a su servicio lo hace más radial que los primeros dos (y éstos, más de culto o para radios barriales). “El abrazo”, podría titularlo la industria musical. Menem intentó una reversión luego, en un disco en colaboración con Isaac Rojas. Es más complejo, por supuesto, el tema del “tercer Perón”, como lo fueron esos tiempos convulsionados. Hay compañeros que reivindican su pensamiento y praxis, inscriptos en el periodo y bajo sus condicionantes. Nos referimos en cambio aquí a la prensa de la que goza y la intencionalidad con la que se lo utiliza: el león herbívoro al que los sectores dominantes no deben temer.

De Narváez durante 2009 apeló a su figura (Macri también podría haber sido, pero se hizo frondizista (!), lo más cercano al peronismo que puede permitirse sin provocar hilaridad o rescatar al menemismo). Massa, recientemente, también apeló al tercer y sabio Perón del abrazo con Balbín. Entonces, el Lic. Baleno y Nando Bonatto le dieron pa’ que tuviera y guardara. Acá, antes, habíamos celebrado como una modernización del discurso contra al peronismo oficialista que el FR intentara inscribirse en la renovación cafierista; luego desbarrancó un poco –mucho– intentando un fundacionalismo en espejo a la revolución de los coroneles del ’43. Ahora Massa, como parece lógico a la luz de sus alianzas, retrocede y a través del León Herbívoro le habla al electorado no-peronista. Nando, a propósito, dijo “...Massita habla del mejor Perón al estilo alvearista del neoperonismo transero...”. Baleno señaló acertadamente que escindir a Perón no es posible. Hacerlo, agrego yo, implica, en el imaginario, abjurar de los Perones anteriores. En algunos círculos agregar “tercer” es una manera –la única, quizás– de elogiarlo. Sin el adjetivo numeral, Perón puede ser la representación del Mal.

Los banquinazos en el relato del FR, de todos modos, no lo afectan, puesto que no es allí donde intentan capitalizarse: la campaña se centra en la figura de Massa y en su potencial para derrotar al kirchnerismo (y la promesa que eso implica, la de “hacerse” con el peronismo). Para que eso no se agote no basta el 27 de octubre, la construcción debe continuar. Omix acá y Luciano acá tiran algunas puntas al respecto. No es entonces la apelación folclórica al tercer Perón lo que me parece preocupante del “desafío Massa” (aunque ahora que ya no es más cafierista ochentoso, ¿qué hago con todas las canciones de Eddie Sierra que me bajé?), sino sus alianzas y objetivos. Con los bancos, con los agroexportadores, financiamiento para sectores minoritarios vía endeudamiento socializado. Y la que como provinciano me preocupa: la alianza con lo que dan en llamar zona núcleo. Luciano name-droppea (je) y dice: “¿Qué tienen en común los nombres anotados (…)? Son intendentes, casi todos de la región centro, y comparten criterios de gestión muy concretos con Massa. Una agenda fiscal compartida entre la Región Centro y Buenos Aires es algo muy difícil de rechazar a la hora de conformar los equipos para competir en la sucesión del 2015…”. Transversalidad política pero no económica. El angostamiento redistributivo paliado por un nuevo angostamiento distributivo en beneficio de la región centro y la PBA. Me recuerda uno de los modos en que el organismo (al cuerpo humano nos referimos) enfrenta la hipovolemia: redistribución de flujo a órganos nobles para asegurar el riego sanguíneo del cerebro, corazón y pulmones durante un shock, en detrimento de piel, tubo digestivo, riñones, etc. Efectivo en un primer momento, de mantenerse en el tiempo puede ocasionar algunos problemitas como isquemia intestinal, insuficiencia renal y derivar en una falla orgánica múltiple que mande a (no) ver crecer las margaritas desde abajo. Como en 2001, digamos.

A Massa su propuesta, sistema de apoyos y el kirchnerismo lo dirigen hacia la zona núcleo. Es la alianza que enfrenta al oficialismo desde 2008 (aunque éste negocie con Chevron, estén Berni y Granados y arregle con el Banco Mundial y el CIADI). Por eso la foto de Massa con Reutemann, representante idílico en gateras eternas del sector. Por eso Macri hizo lo suyo con De la Sota y Aguad. Por eso De la Sota. Massa, en cambio, pretende a Mestre (h). ¿Al intendente radical de Córdoba capital le conviene? ¿Quién se tomaría todo el vino en ese caso? A Domingo Amaya, por otra parte, intendente peronista de San Miguel de Tucumán, veo difícil que le convenga.

¿Hay visión de país en esa agenda fiscal compartida entre la región centro y Buenos Aires? Recordemos que el criterio de equidad en políticas públicas no implica darle a todos por igual o más al que más merece (la propuesta del massismo), sino más a quien más lo necesita. Lo señalan acertadamente en Nestornautas al analizar la distribución de recursos que el Presupuesto 2014 establece para las provincias. Republicanísimamente, dicen: «…para cumplir lo que establece la Constitución Nacional (artículo 75 inciso 2.) en cuanto a que la distribución de los recursos entre la Nación y las provincias “dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”. Bueno sería entonces que el Estado nacional gastase más en Santa Fe que en el Chaco, Formosa o Jujuy…». O en la región centro y provincia de Buenos Aires en lugar de Salta, Misiones y La Rioja, agregamos. Bajo esta luz entonces quizás sea posible aventurar ordenamientos de cara a 2015. Lo señala sin querer Omar en su posteo arriba linkeado (comentado acá por Abel), cuando al referirse a la Liga de Gobernadores apunta (y nosotros coincidimos) que “… solo pueden coordinar acciones preventivas cuando ven peligrar las famélicas finanzas del territorio que administran…”. Así, la propuesta fiscal del FR, enunciada por Luciano y puesta en imágenes por Sergio Massa, no permite vislumbrar caravanas a Tigre o una súbita escasez de garrochas ocasionada por los garrocheros del turco Asís.

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Un nuevo esquema político o sólo republicanización del discurso?

Sobre las no tan recientes propuestas de Massa y Moyano de llevar la República hasta los rincones últimos donde se reproduce el barbarismo peronista –limitar la reelección a intendentes y gremialistas–, leemos a Marcos Novaro en El Agente de Cipol:

“…Massa aludió a la necesidad de limitar las reelecciones de los intendentes bonaerenses y casi en simultáneo Moyano anunció una iniciativa para hacer algo parecido con la dirigencia sindical. Ellos, más allá de sus diferencias, comparten el hecho de ser claros beneficiarios del reeleccionismo. ¿Por qué habrían de renunciar a él, siendo que ha demostrado ser tan útil para sus carreras? Parte de la respuesta está en la presión que ejercen en esta dirección la opinión pública, la normativa internacional y un juego institucional que pese a sus deficiencias busca atender esas demandas (…) Sobre ellos, además, actúan incentivos puramente prágmáticos: puede ser más conveniente presentarse como promotores del cambio, de modo de controlarlo, que resistirlo y terminar soportando las consecuencias no deseadas de uno que se les escape de las manos. Para Moyano, por caso, ampliar el pluralismo en los gremios puede ser una mejor opción que permitir que se inscriban nuevas organizaciones, como viene impulsando la Corte Suprema y reclama la CTA. Mientras que para Massa, limitar el reeleccionismo a niveles subnacionales puede que sea una buena forma de partidizar al peronismo. Y también de evitar que, una vez en la Presidencia, jefes territoriales omnipotentes lo extorsionen como hicieron con todos los presidentes hasta la llegada de los Kirchner, y el regreso a la escasez permite anticipar que puede volver a pasarle a quienes los sucedan en el poder…”

En primer lugar, no debemos olvidar que cualquier promesa de campaña, hoy, sólo representa eso: una promesa inscripta en el actual clima económico, político y social. Claro que transparentan de algún modo el sistema de pensamiento de cada candidato y su espacio político; marcan también los límites (o la ausencia de estos) que se plantean los candidatos/espacios para la praxis política y la conducción de un Estado en caso de arribar al poder. Las propuestas para 2015, en cambio, serán de acuerdo al clima del momento y las posibilidades discursivas y de ocupación de espacios en lo que a imaginario social se refiere. Más importante aun, las propuestas se orientarán de acuerdo a las alianzas políticas que se hayan tejido –que obligarán en una u otra dirección– y a la alianza social que se busque construir. Es posible que una fragmentación del poder sea un objetivo importante para algunos sectores, más si abrevan en un ideario republicano y liberal. Mucho más aun si detentan un poder que hoy es, de algún modo, contrapesado. Un retorno al equilibrio prekirchnerista, como señalábamos en el post inmediato anterior.

Pero vamos sobre lo central de lo enunciado por Novaro y prometido por Massa y Moyano: limitar la reelección de intendentes y dirigentes sindicales. Esperen, permítanme antes un momento para la risa. Ah…, listo. Así como desde el massismo miraban con sorna el pedido de internas realizado por Scioli, estos planteos son pocos serios en el terreno de las posibilidades reales del actual cauce político. ¿Qué gremialista, luego de 60 años de hacer usufructo de la prerrogativa, va a renunciar a ella alegremente porque lo plantee Moyano, líder de una de las cinco facciones en las que hoy se encuentra dividido nuestro sindicalismo? ¿Qué intendente con reelección indefinida aceptaría renunciar a la posibilidad, más cuando Massa no es siquiera su referente político? Ni liderando el peronismo nacional... O el intergaláctico.

Aceptando que hay líderes sindicales y líderes sindicales, que hay intendentes e intendentes (lo anterior debe ser leído con la característica inflexión de voz para las segundas opciones), la propuesta, hoy, cuando ni Massa ni Moyano cuentan con el poder suficiente ni la legitimidad requerida (o cuando no existe una vara que imponga la legitimidad necesaria), sólo puede entenderse dentro del espíritu seudo-republicano que prima en cualquier elección legislativa y esta en especial. Es una republicanización del discurso y la imagen. Un modo, además, de diferenciarse y pegarle al cristinismo embarcado hasta no hace mucho en la ilusión reeleccionaria.

Retornando a nuestro primer párrafo, las propuestas para 2013 van delineando las de 2015, pero no deben ser entendidas como las propuestas para 2015. Antes son palabras dulces, seductoras, destinadas a oídos sensibles –tengan éstos poder en serio o sólo poder de voto (y movilización)– en el actual contexto de reacomodamiento de piezas con miras a 2015. Pero también retornamos así al tejido de alianzas y las obligaciones que este supone, claro.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Elecciones en Corrientes: ganó Colombi pero con Espínola arrimando el bote

La polarizada elección que le dio la reelección a Colombi (50,87% vs. 45,81% de Camau Espínola, del FpV, con el 100% de las mesas escrutadas) al frente de la provincia nos permite unas breves reflexiones:

1. Corrientes es una provincia hegemonizada por el radicalismo desde el retorno de la democracia. En ese contexto, los resultados de Espínola resultan importantes. El hecho de que las elecciones ejecutivas correntinas coincidan con el calendario de elecciones legislativas a nivel nacional es, además, un dato que no está siendo mencionado por la prensa. La elección 2009, por si no lo recuerdan, enfrentó a dos Colombis dos en ballotage, Ricardo y Arturo, primos (y hasta entonces socios políticos). En aquella elección, el candidato del kirchnerismo, Fabián Ríos, senador nacional, resultó tercero aunque estuvo cerca de entrar al ballotage.

2. Camau Espínola (¿ya hicieron el chiste de que tiene que seguir remándola? Cierto que hacía yatching: le faltó viento de cola) resultó un contrincante más peligroso para el radicalismo correntino. Intendente de la capital provincial desde 2009, es una muestra de la importancia de demostrar ejecutividad para -ejem- aspirar a cargos ejecutivos de mayor responsabilidad. El territorio, el territorio, dirán algunos, y claro que es importante, por la caja, la caja, para hacer política, pero no lo explica todo y el perfil del candidato debe ser también considerado en el combo de "electorabilidad".

3. El momento económico y político juega a favor de las oposiciones. Espínola fue oposición (replicando algo bastante común: capitales enfrentadas a su ejecutivo superior) y, a pesar de ser el estandarte provincial del kirchnerismo nacional, no le fue para nada mal. Los escasos 5 puntos inhabilitan a hablar de debacle del kirchnerismo y ridiculizan aún más las esperanzas de un fin del kirchnerismo que lo entierre bien tapado -propósito de buena parte del establishment económico, político, mediático y de un sector radicalizado de la sociedad-. Por supuesto, un triunfo de Espínola tampoco hubiera significado nada muy distinto, pero hubiera influido positivamente para el oficialismo nacional en cuanto a percepciones y expectativas; aunque mínimamente, debemos reconocer.

4. En el país profundo -por no decir el interior-, los porteñocéntricos y mediáticos límites opositores -kiosqueros, podríamos agregar- se difuminan en beneficio de las identidades políticas con arraigo tradicional. Las tradiciones políticas continúan explicando buena parte del voto y el radicalismo tiene motivos para festejar. Tiene, en los dos años que restan para las ejecutivas de 2015, la posibilidad de construir una alternativa al peronismo que, hoy por hoy, sólo existe dentro del propio peronismo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿Massa 2015?

La única posibilidad de Massa Presidente pasa por destrozar a Scioli, quien no sólo es el dique de contención del FpV en la PBA sino el que es capaz de nuclear al resto del peronismo nacional junto a parte del peronismo bonaerense y que Sergio Tomás sea un nuevo De Narváez (es decir, el instrumento utilizado para castigar al kirchnerismo). Porque lo sabemos: sin la PBA no hay presidente peronista. Es lo que complica a los Capitanich o Urribarri.

Así, Massa no va por Cristina, ya fuera de carrera para 2015, sino por Scioli. A diferencia de 2009, cuando Unión-PRO y la oposición se focalizó en el Congreso nacional como manera de ir contra NK y CFK, en este 2013 el Congreso no es el ámbito principal de disputa: son los consejos deliberantes y la legislatura de la PBA. Aunque lo nieguen, es amordazando la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires el modo de enterrar el proyecto Scioli 2015 y trocarlo por el de Massa. Dicen Luciano, Omix y el mismo Massa: "la gobernabilidad no está en riesgo"; sin embargo, la primera sesión post PASO en la legislatura bonaerense cayó debido a una jugada de los diputados que responden a Massa. Imaginen si, como pretende Omix, el massismo tuviera la presidencia de la Cámara de Diputados bonaerense...

Morales Solá sostuvo ayer que Massa, prácticamente, ya es el presidente en 2015: "...Tendrá detrás de él a los intendentes del conurbano, tan decisivos en el peronismo, o más, que los gobernadores (...) el peronismo privilegia, en última instancia, el poder electoral y no la confianza de sus dirigentes". El análisis peca, a mi modo de ver, de una sobrevaloración del voto explicado en el trabajo territorial, olvidando que es multicausal y depende también de la historia, del momento económico, de la coherencia del candidato, de la previsibilidad, de la imagen, y de que el armado electoral enlace con lo que la ciudadanía espera. También que los sistemas tienden a la homeostasis. Por si fuera poco, tomando en cuenta la electorabilidad (tópico lucianista), Scioli la tiene. Respecto a la territorialidad (tópico omix/manolista), no serán pocos los intendentes de la PBA que seguirán bajo el paraguas del FpV. Manolo reconoce que los votos del FR son volátiles; pero ojo, no va esto en desmedro del tigrense: siempre fue y será importante para cualquier fuerza política, y más para el peronismo, poder captar a los sectores menos politizados o menos identificados con los aparatos partidarios.

Más allá de los resultados, la opción Massa 2015, políticamente, requiere de una serie de pasos que la realidad, hoy, no torna mandatorios como quieren hacer creer. Asustan (una de las formas de la seducción) con un grupo de 20 legisladores en la PBA que, de repetirse los resultados de las PASO en octubre, seguirían siendo 20 en diciembre. El FpV, en cambio, luego de las deserciones, tiene hoy un grupo de 37 diputados provinciales que podría estirarse a 40 luego de octubre.

Para finalizar, Massa, con Scioli vivito y coleando, tiene pocas posibilidades de comprender en su propuesta 2015 al kirchnerismo del que ya renegó. Y ya sea este el 10, el 20 o el 30% nacional, será importante para definir la próxima presidencial y disminuir la chance de que el dedo de la ciudadanía recaiga en una opción no peronista.

martes, 3 de septiembre de 2013

El business del país en penumbras (¿se viene, nomás, el oscuraje?)

Citábamos hace poco al Sudaca citando a Juan Carlos Marín acerca de lo iluminado en tiempos de conflictividad política: "la guerra es un tiempo de claridad (...) la guerra como conflicto desembozado. Los contendientes muestran el rostro, se sacan las caretas. En tiempos de guerra, la lógica binaria funciona mejor que durante la paz institucionalista. La paz es muy peligrosa, allí se confunden gatos con liebres. Lo binario reduce bastante las multideterminaciones de lo social, pero en tiempos de guerra, devela y desvela". Se sintetiza, en ese breve párrafo, a Chantall Mouffe y a la política agonal kirchnerista. Y a lo que desde el conflicto desatado a partir de los juicios a los genocidas y la Resolución 125 constituyó el perfecto latiguillo republicano opositor: cómo el kirchnerismo divide a la sociedad, a los argentinos, a las familias, a los amigos y, si tuvieran entendimiento, hasta a los seres humanos de sus mascotas.

En las recientes Primarias, la comparación con 2011 determina una pérdida importante de votos a manos de opciones republicanas (incluimos aquí, claro, al FR de Massa y Co., que tuvo en la oposición a una inexistente re-reelección uno de sus principales caballitos de batalla). El FAP, la UCR, el FR y el PRO se presentaron, y fueron percibidas, como opciones institucionales frente al atropello totalitario kirchnerista, pero también frente al poder de gobernadores peronistas alineados con y en el relato de Casa Rosada. Así Fellner como Alperovich en San Miguel de Tucumán, así Beder Herrera como el peronismo enfrascado en peleas intestinas en la patagónica Santa Cruz. Una posible conclusión nos remite a una pretensión de la sociedad por un nivel menor de conflictividad política. En términos luminotécnicos: "bajame la luz un cachito que me molesta, ¿puede ser?". Que antes de las PASO fueran políticos como Scioli o Massa los mimados de cuanta encuesta de opinión los valorara constituía una advertencia. Los cacerolazos, la recuperación de potencia del relato clarinista vía Lanata -certificado en mediciones de rating- y hasta el propio paso en falso oficialista al mudar los partidos de River y Boca para las 21:30 de los domingos también fueron signo y síntoma de esta corriente de opinión... oscurantista.

- You want answers?
- I want the truth!
- You can't handle the truth!

The truth es una pesada carga y nos coloca frente a una disyuntiva para la cual nuestras limitadas capacidades individuales son insuficientes: o nos organizamos (y cojemos, peronísticamente, todos) o nos rendimos (y dejamos que cojan, darwiniana o liberalmente, los más fuertes). La truth implica responsabilidad, como señala acertadamente el Cnel. Jessup personificado por Nicholson. Debemos considerar, además, que mientras el kirchnerismo entregaba resolución a la par de conflicto, éste último fue bien tolerado. Ahora, cuando la resolución parece demorada -o raleada-, el conflicto se torna menos soportable. Y también es castigado electoralmente.

En la necesidad de luz, de un reflector que potencie los contrastes y simplifique los multideterminismos de lo social se basa una parte importante -¿todavía?- del apoyo de los sectores progresistas al kirchnerismo. Las últimas movidas del oficialismo navegan en ese sentido: la apelación a debatir con "los titulares" y no con "los suplentes" es el más claro ejemplo. También el retorno del conflicto en torno a la Ley de Medios, el fallo neoyorkino favorable a los fondos buitres o la mención presidencial al reportaje que LA NACION le realizara a Jorge Brito, del Banco Macro y ADEBA. Mientras tanto, luego de las PASO (también consignado por CFK), los actores políticos republicanos dosificaron sus apariciones y comentarios. Es simple, es claro (queda clarísimo en el eslogan, ¿no?): si el kirchnerismo apela al business del país dividido, las distintas oposiciones cotizan en alza en el business del país en penumbras.

¿Luz, oscuridad, mediasombras? Algunas conclusiones, creo, están implícitas en los párrafos precedentes.

miércoles, 28 de agosto de 2013

El kirchnerismo, contra las cuerdas...

...suele reaccionar así, pensando en que en la defensa de los intereses nacionales, y en la apelación al soberano vía engorde de la cartera de la dama o la billetera del caballero, muy amables pasajeros, se encuentra el camino para la recuperación de aire, legitimidad y aún de votos.
Nos referimos, claro, al curso de acción seleccionado para enfrentar el revés propinado por los buenos muchachos de Paul Singer, y a la suba del mínimo no imponible en Ganancias.

Sobre el primer tema venimos debatiendo en los dos anteriores posteos. Vamos a la elevación del piso del terrible impuesto al sueldo: ¡qué ganas las del kirchnerismo de pelearle al resultado de las PASO y, a la vez, obligar a los anunciadores de fines de ciclo a colocar las barbas en remojo! O, para decirlo en términos de la ortodoxia, que no se hagan los rulos todavía. Las ganas, además, de recuperar el control de la agenda: en este blog veníamos hablando, desde hace tiempo, de lo que se nos cantaba. ¿Ahora?, tres posteos seguidos sobre la coyuntura inmediata por culpa de CFK. Ok, está muy bien. Volvimos a hacer política en serio y no sólo política comunicacional berreta. Acorta la distancia entre el accionar del oficialismo y la agenda de los votantes. Porque no pensar esto en términos electorales sería ingenuidad. Y los que se quejan por eso es porque seguirían pagando ganancias así subieran el piso un 200% más.

Es hacer política, además, porque no sólo los laburantes deben estar contentos, sino también Scioli, algunos intendentes de la PBA y unos cuantos gobernadores que no la sacaron barata hace dos semanas. Por si fuera poco, las cabriolas discursivas que deberán realizar los comunicadores embanderados en el antikirchnerismo para sostener que el gobierno no escucha.

Son, qué va'cer, las desventajas de pelear contra quien maneja el Estado. Lo advertíamos hace tiempo: en el '85 el peronismo, aunque se renovaba, no ocupaba el PEN. Sí en el '97, pero Menem eligió a la Alianza por sobre el candidato posible del peronismo, Duhalde. No parece ser esa la opción elegida, hoy, por Cristina. Que ahora sea Scioli el conductor del kirchnerismo, como chicanea con una cuota de maldad Lucas Carrasco (y para que haya maldad debe tener algún viso de realidad), es prueba de ello. Hoy, claro, pero todo parece encaminarse a un ordenamiento en ese sentido.

Una disgresión antes de terminar: los que ahora gastan a Moyano con que mañana debería volver al kirchnerismo... bueno, tienen un gusto hipertrofiado por la minoría intensa. Ahora sí cerremos: resta ver qué efectividad tendrá la movida en la intención de voto y en las urnas luego. Me arriesgo a pensar que pesará poco cuando ya hay mucho voto decidido y un peronismo, por lo menos de cara a octubre, quebrado en la PBA. Pero es un paso más en la dirección correcta (según, claro, mi humilde punto de vista de analista de la derecha del peronismo. Snif) y nos alegramos por los compatriotas que verán engordar su sueldo neto gracias a esa pulsión diabólica del kirchnerismo de no darse por muerto. Si esas dos cosas no son peronismo, bueno, aquí no entendemos nada...

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Nace el sciolismo K?

Según cotorreos periodísticos, pronto podría haber un dedo presidencial señalando hacia La Ñata. Se produzca o no, cada vez queda más claro que la transición de estos años puede derivar en una de tres opciones: un gobierno opositor panrepublicano (el futuro menos probable), un gobierno peronista opositor de cambios con continuidad (Massa) y uno peronista K de continuidad con cambios que hoy, con pocas especulaciones, tiene a Scioli como figura estelar, no sólo a nivel de la PBA sino como proyección cobijada en el peronismo nacional. Y con posibilidades de triunfo en 2015, capital para nada despreciable.

Aún antes de que Página/12, como house organ oficial, decidiera (con elevadas dosis de real-politik y agüita con azúcar para Verbitsky) colocar a DOS en tapa (y no para pegarle), y cuando aún desde el kirchnerismo paladar negro se pensaba en Scioli como la Derecha que viene a copar el movimiento o una alvearización a ser boicoteada, acá señalábamos que podía ser, a la luz de los hechos por venir, una alvearización deseada. Scioli y su entorno así también lo intuyeron, decidiendo (por enésima vez) permanecer en el espacio, bancar los dos últimos años de Cristina, decirle al cuadro del Flaco que no se había equivocado y apropiarse de parte del discurso K sumándole trabajo, optimismo, fe y voluntad, por supuesto. Aire y Sol... pero Para Todos, Asís.

Tiene sentido, diría De Narváez en algún añejo cartel: es una de las dos cartas que le sumó votos a Insaurralde, y la posibilidad más cierta para unificar al peronismo, tanto el nacional como a parte del de la PBA, sin el cual, lo sabemos, no hay forma de acceder a Balcarce 50. Los sistemas, decíamos hace tiempo, tienden a la homeostasis, y el peronismo no es ajeno a esta regla. Es también, pensando en esta campaña de cara a octubre, sumar una certeza, cuando es lícito entender que una parte de los votos que perdimos de 2011 a agosto/2013 se debieron al «...no horizonte que para 2015 propone el kirchnerismo cuando lo limita a la posibilidad -inexistente- de una re-reelección...» (no olvidemos que esa fue, junto a la seguridad, el estandarte de la campaña del FR massista). Es Scioli, además, quien mejor puede, por imagen, historia en el espacio y votos, conducir a una Liga de Gobernadores, instancia que el peronismo kirchnerista articula como dique de contención a la Liga de Intendentes de la PBA encabezada por Sergio Massa.

Como verán, es poco lo que agregué: se trata, más que nada, de una recopilación de argumentos ya elaborados. Sí podemos decir que estos movimientos, que ya vienen siendo insinuados, traducen que se está escuchando el reclamo de las urnas. Scioli, mientras, sigue con la campaña al hombro señalando aquello que puede hacer repensar algunos votos peronistas: la gobernabilidad de estos próximos dos años.

sábado, 17 de agosto de 2013

El peronismo hacia 2015: la Alianza y el triunfo de Piñera o el alvearismo kirchnerista

Perón no especificó bien qué parámetros utilizaba para considerar peronistas a todos, pero veamos a los peronistas que pretenden ser actores importantes de cara a 2015 y actores protagónicos a partir de la salida de CFK del PEN.

En primer lugar, vaya la advertencia que ya hiciéramos en un post anterior y que luego también lanzara Zuleta en Ámbito: vistos los resultados de provincias como La Rioja, Catamarca, Santa Cruz (y en menor medida Jujuy) o la misma CABA, el peronismo debiera permitirse pensar que en caso de marchar separadas sus facciones K y antiK, en 2015 existe la chance de que el pan-republicanismo se convierta en un serio competidor. Con posibilidades de triunfo incluída. El relato poskirchnerista que el FR de Massa intentó representar en un primer momento (sobre el que ahora vuelve vía voceros como Constantini) es confirmación de que existe, a pesar de los intentos del oficialismo, espacio hacia el centro del arco político. El republicanismo socialista/radical tiene acciones en su poder que le permiten aspirar a representarlo. Pudo hacerlo exitosamente en su segunda y última elección ganada la Alianza UCR-Frepaso.

Massa. Ganador de las PASO en la PBA. Su aspiración de máxima es la Presidencia en 2015. Para ello debe lograr un triunfo contundente en octubre y constituirse en centro aglutinante del peronismo bonaerense, porción del peronismo nacional sin el cual no existe posibilidad de adueñarse de la titularidad de Balcarce 50. Scioli es para ello un desafío, más aún con el apoyo decidido de la Casa Rosada. Debe sumar también gobernadores a su proyecto. El santacruceño Peralta aparece como poco, siendo el único gobernador cuya lista salió tercera.
A pesar de lo ya cosechado en este agosto, que puede acrecentarse hacia octubre, el panorama para Massa no está despejado ni mucho menos. Está apelando ahora, para ser diputado, a una estrategia más propia de una campaña presidencial. Un relato similar al de la Alianza misma en 1999, cuando prometía mantener lo "bueno" del menemismo (convertibilidad, modelo neocon) y cambiar lo "malo" (corrupción, el peronismo). Una vez diputado Massa deberá enfrentar desafíos más allá de la interna peronista, a saber: conducir un bloque diverso, evitar convertirse en el líder de un nuevo Grupo A (eso implica acompañar al oficialismo en algunas, muchas, cuestiones; y aún en contra de la opinión de cierta parte de su electorado) y, además, debe evitar algo que el peronismo no le perdonaría: convertirse (contra la opinión de buena parte de su sistema de apoyos, seguramente) en Marco Enríquez-Ominami, con quien es difícil no realizar el paralelo. Scioli o Urribarri podrían ser los posibles Eduardo Frei Ruiz-Tagle en ese escenario.

El FpV. La Liga de Gobernadores es la que aparece, por ahora, como la instancia que podría nuclear al poskirchnerismo... kirchnerista. En su versión alvearista. Scioli y Urribarri se posicionan como candidatos de una posible interna peronista (lo que también constituye una invitación al massismo) y Cristina entrega señales en ese sentido: firmó el armisticio con Scioli, le entregó llave en mano el discurso (o Scioli se lo arrebató, al final del día el resultado es el mismo) y llevó a Paraguay a gobernadores ganadores en las PASO como el mismo Urribarri y Gildo Insfrán.
El desafío para esta fracción del peronismo pasa por nuclear al peronismo nacional y evitar la migración hacia el FR de los intendentes de la PBA que aún acompañan al oficialismo nacional, tarea imposible sin el acompañamiento de Cristina. Acompañamiento que descontamos, cuando ya en marzo sosteníamos que la peor ecuación posible para el peronismo sería la de una fractura que lo condenara a fragmentar su poder frente al ídem permanente de los poderes fácticos.
Finalmente, nos referimos a la alvearización porque no sólo una re-reelección de Cristina es imposible, sino también la candidatura de un delfín del riñón (inexistente, por otro lado), sueño todavía de algunos -pocos- ultradianacontistas trasnochados, que preferirían relatar una derrota versión 2015 como triunfo moral aunque esto implicara abandonar a la sociedad al arbitrio de quienes pretenden que los costos sean socializados y las ganancias no.

viernes, 16 de agosto de 2013

Algunas opiniones post PASO

1. «...El Gobierno Nacional ha intentado representar el voto popular y avanzar con las mayorías.
Puede que haya puesto el centro y sobredimensionado cuestiones que a la postre si bien importantes y necesarias. Ley de Medios, Reforma de la Justicia, Reforma Politica, no han sido percibidas en el valor que tienen y no afectan la vidacotidiana de las personas en forma directa como el transporte, el delito, la educación y medicina públicas.
Amplias franjas populares pagan altas cuotas de colegios privadas y medicina privada o viajan como el reverendo culo.
Quizás si en estos años se hubiese puesto el énfasis en solucionar padecimientos del tipo que viaje en tren, el padre que no pudo mandar al nene al cole porque los maestros estan de huelga ,en el turno en el hospital de acá a dos meses,sisellaramos un poco más la grieta y dar más igualdad de oportunidades ,las cosas hubiesen sido distintas y no estaríamos hablando de una minoría intensa o voto del núcleo duro sino de una base electoral fuerte...»
.
(Voto a Voto, Golpe a Golpe se nos cayeron 5 palos en votos, Nando Bonatto).

2. «...Quizás este gobierno ya hizo todo lo que se le pedía en el campo simbólico-cultural (histórico, si quiere agregar Horacio) y muchos compatriotas prefieren que se centre en reclamos puntuales, palpables, como otrora. Y en paz (¿sinónimo no de muerte sino de hacerlo sin aspamentos?).
Hagamos el ejercicio
¿Hay tiempo suficiente -2 meses y medio- para subir a 20 mil pesos mensuales el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias?
Sí, lo hay.
¿Hay tiempo para gravar la renta financiera para suplir los ingresos que dejarían de alimentar al fisco con la primera medida?
Sí, y consenso...»
.
(Triunfo contracultural: grieta y semillas del futuro, Sergio Villone).

3. «...Alguien tendrá que cumplir los compromisos tácitos que el estado burgués contrajo con la burguesía. Esto es: reducir subsidios y aumentar tarifas de servicios públicos, y bajarle el tono a la discusión salarial convenciendo que la pautade aumento en paritarias deberá ser por un par de años menor a la inflación.
Y volvemos sobre un tema. El gobierno no quiso o no pudo hasta ahora llevar a cabo esta última tarea. Los aumentos salariales siguen superando la inflación informada por los privados. Pero puso en funcionamiento una herramientaabsorbente de poder de compra salarial, que se convirtió en moderadora parcial de expectativas, y terminó por ser redistributiva al interior de la clase asalariada: el impuesto a las ganancias.
Está entonces esta herramienta para usarse en sentido inverso (y con redistribución regresiva al interior de la clase asalariada): aumentar el monto no imponible del impuesto a las ganancias severamente, de modo de compensar a lossalarios medios y altos por la no percepción de incrementos salariales acordes a la inflación real. O sea, aspirar los bolsillos de los salarios más bajos, de los que reciben transferencias estatales, etc. sin tocar demasiado al sujeto derepresentación sindical (el asalariado medio y alto) que como decíamos, recibirá menor incremento salarial nominal (como todos, incluídos los jubilados, incluídos los beneficiarios de asignaciones), pero le dejarán de retener impuesto a lasganancias.
La hipótesis de bajar la inflación sin bajar la nominalidad del salario y de las transferencias estatales (asignaciones, jubilaciones, pensiones) no la tomamos en cuenta, por fácticamente imposible.
Bueno, entonces, la disputa de los próximos dos años entre los candidatos a la sucesión y Cristina, será esa. Quién se hace cargo de hacer el laburito. Un tema que puede generar tensiones muy grandes.».

(Después de las primarias, Mariano Grimoldi).

4. «...es probable que una vez más el kirchnerismo deba tener que lidiar con un Congreso en contra, como en el 2009. En esa oportunidad fue posible cambiar las tornas y arribar a las presidenciales con una sólida perspectiva de triunfo;pero no necesariamente esto volverá a ser así en el 2015. Pues los errores tácticos y estratégicos que han conducido a este revés no es fácil que puedan ser enmendados, de no mediar una voluntad enérgica y una predisposición a correrriesgos. Y aun así…
No es la primera vez que lo decimos, pero hay que repetirlo: el intransigente verticalismo de la conducción presidencial provoca rupturas y escisiones que dejan huellas y llevan al FPV a una situación de aislamiento poco favorable para tomarlas decisiones fuertes que se requieren para insuflar vida a un proyecto nacional de envergadura. En más de una ocasión hemos expresado también ciertas dudas respecto de la existencia de una voluntad real de asumir este; pero, comoquiera que sea, no hay otra fuerza fuera del gobierno, como señalábamos antes, que en este momento maneje esa alternativa.
Uno tiene la tentación de calificar a este revés electoral como una derrota autoinfligida: la obstinación verticalista, la tendencia a aislarse de apoyos que no sean incondicionales y la sospecha hacia quienes se supone podrían proponersecomo reemplazo a la figura de la Presidenta, han generado daños que es de temer sean perdurables. Como suele ocurrir en estos casos, a la sombra del personalismo crecen las intransigencias fingidas y cierto seguidismo servil. Esto secomplica a veces con la arrogancia del discurso de la barra progresista: discurso muy ingenioso y en muchas ocasiones acertado, pero que puede herir la susceptibilidad del común de los mortales, no siempre atraídos por las disquisicionesexquisitas y reiteradas sobre el matrimonio igualitario y otros temas válidos, pero de un interés secundario respecto de la problemática cotidiana. Y no digamos de la estratégica...»
.
(Una derrota autoinfligida, Enrique Lacolla, Perspectivas).

jueves, 15 de agosto de 2013

¿I shii tiene rashón y hay que renovar el gabinete?

Mario Ishii dijo que las PASO fueron una cagada a palos. Dicen que le valió un reto de Zanini. Quizás la comparativa de votos 2013-2011 pueda no ser la más indicada para analizar los resultados de una legislativa, diferente en cuanto a significado, entusiasmo y tracción, pero es invariablemente la que usarán todos los actores políticos con vista a 2015 porque expresa las posiciones de poder relativo en un momento determinado: este. La comparativa con 2009 nos deja en situación de empate, algo menos angustiante, pero no olvidemos que esa fue la peor elección del kirchnerismo, aún a nivel nacional. Consideremos además que los contextos son distintos: en el plano económico el momento no es el de 2009 -aunque se haga sentir la restricción externa y más que hace cuatro años la puja distributiva como inflación-, pero sí es distinto el contexto político: hoy no está NK, CFK no tiene reelección, parte del dispositivo por entonces kirchnerista hoy revista en filas opositoras y, por si fuera poco, una de ellas es la opción ganadora de las PASO en la PBA. Eso no fue producto de los medios sino de la propia dinámica política en la cual, no nos engañemos, el kirchnerismo tuvo sus responsabilidades.

Resumamos: aún en un contexto económico relativamente más favorable, la elección fue igualmente mala. Ay. No se debe únicamente a Lanata o Clarín, cuando el oficialismo, en términos relativos, perdió más votos en el segundo y tercer cordón del conurbano y en provincias peronistas K como Jujuy, La Rioja, Catamarca y San Juan. Debemos pensar que las razones están en estos dos, pero también en los últimos diez años. A ver, más allá de la economía y el desagaste del relato, razones de un voto castigo a CFK, creo que en estas legislativas pesó cierta necesidad republicana, si quieren, de contrapesar el poder, entendido estrictamente en términos formales y democráticos. Algo así como un voto castigo al peronismo, como decíamos en un posteo anterior. El Frente de Massa tampoco se llama Renovador por casualidad, sino porque 10 años de ver las mismas caras, de escuchar las mismas respuestas, provoca al cambio, aunque más no sea por el cambio en sí. Y es allí donde la propuesta (reclamo) de Ishii para renovar el gabinete (algo que aquí pedimos antes de las PASO) puede operar positivamente; como una demostración de apertura pero a la vez reafirmación del poder de la lapicera presidencial. Como un modo de traducir que se escuchó el mensaje electoral y como una manera de recomponer la balanza de poder hacia adentro del dispositivo oficialista. Recordemos: el FR de Massa plantea un desafío electoral (¿qué tenés para ofrecerle a la sociedad?) pero también uno político: ¿qué tenés para ofrecerle al peronismo 2015?

Renovar el gabinete no sería tan sólo un mensaje fuerte hacia el electorado, sino también recuperar iniciativa política. Lo que convierte al resto en opinadores. De todas maneras, vale recordar, el principal desafío de cara a octubre es conseguir resultados en la gestión de la economía. Para eso, lamentablemente, el tiempo juega en contra. Para cambiar percepciones, tiempo hay.

martes, 13 de agosto de 2013

Dos datos importantes de las PASO que casi nadie menciona

En 2011 Pagni explicaba que el dato principal de las presidenciales no había sido el 54% de Cristina sino la diferencia de casi 40 puntos que el kirchnerismo obtuvo respecto al segundo. En ese caso Binner, pero podrían haber sido Alfonsín o -¿por qué no?- Mauricio Macri.

El primer dato fue analizado (hasta ahora) tan sólo por Sergio De Piero: la diferencia entre el 54/2011 y este voto 2013 que ronda el 30 y no el 26%. Así, el ganador de estas PASO es -si el oficialismo pretende escuchar el mensaje de la ciudadanía- ese porcentaje de votantes (alrededor del 25%) que en octubre de 2011 colaboró para el 54 apoyando a Cristina y al peronismo y anteayer dispersó su preferencia en distintas opciones en todo el territorio nacional. Desde Massa (claramente el otro ganador, allí el kirchnerismo colaboró activamente recortando a la mitad su caudal de votos 2011) hasta el FIT en la PBA (que podría colar a un diputado); desde Schiaretti en Córdoba hasta Cano en Tucumán; desde Das Neves hasta Mario Fiad presentando pelea (y perdiendo por poco) en Jujuy. Comprender eso es fundamental para no caer en el err... para no persistir en el alfonsinista error de pensar que los problemas son de comunicación, desconocimiento de Insaurralde o la dispersión característica de toda elección legislativa. Sí, inflación (pan, leche) y la cuestión dólar (no tanto), pero también el estancamiento en la creación de empleo en blanco, el empleo en negro y la afectación que un loable propósito macro como el control del comercio exterior tuvo en la micro (por ejemplo, empresas que apelan a turnos mensuales pagando la mitad a los que “descansan").

Recordemos a la cuestión política: lo del FpV en la PBA fue importante si consideramos desde dónde partió su lista, pero nos mentiríamos si pensamos que el destrato a Scioli hasta 5 minutos antes del cierre de listas, la encrucijada de los aguinaldos del año pasado y los continuos paros provinciales no tuvieron nada que ver. Frente a la disputa endogámica entre CFK y DOS, buena parte del electorado premió la exogamia massista. Ocurrió algo similar en Santa Cruz y festejó la UCR, en el distrito original del kirchnerismo. En Catamarca triunfó el radicalismo a pesar de que Corpacci recuperara la provincia para el peronismo hace tan sólo dos años. En La Rioja ganó un frente político con base en la UCR, algo que descolocó al propio gobernador Beder Herrera: «Pensábamos que íbamos a andar bien en Capital y no fue así ya que perdimos por amplio margen con un gobierno que tiene una imagen positiva del 70 por ciento». También en Catamarca así como en La Rioja el peronismo marchó enfrentado en dos listas distintas, con Barrionuevo en el primer caso y con Jorge Yoma en la provincia otrora dominada por Menem. Allí donde el peronismo se presentó dividido, sufrió el kirchnerismo.

Ese es el segundo dato de las PASO, analizado tangencialmente por Abel Fernández: el voto contra un peronismo que hace 10 años gobierna el país. Por ello, en donde el voto peronista se dispersó, se lo comieron los de afuera.

No debemos olvidar que en 1999, luego de 10 años de peronismo menemista, The War of the Roses entre Duhalde y Menem fue importante para entregar el comando del país a la Alianza. Esta elección, amén de representar un mensaje directo a Cristina respecto a su gestión económica y a su modo de construcción política, representa también un mensaje al peronismo todo, aun cuando en la PBA tres contendientes peronistas acumularan el 75% de los votos.

jueves, 8 de agosto de 2013

El prekirchnerismo de Massa explicitado ante empresarios

Ya algunos blogueros como Pablo D. y Gerardo Fernández levantaron, alarmados, las propuestas que deslizó Sergio Massa en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). Analicemos rápidamente, antes de que nos coma los talones la veda, algunas de ellas:

1. “El desendeudamiento fue importante, pero hay que entender que estamos perdiendo oportunidades en un mundo donde sobra liquidez”, planteó, en contra de la línea oficial, que hizo de la independencia financiera una de sus banderas económicas. Massa pidió usar el “sentido común” y aprovechar para tomar plata en el exterior cuando la tasa es baja.

Yo no estoy en desacuerdo con acceder al mercado de crédito, pero teniendo muy en claro que debe ser para destinarse a inversión productiva y con un férreo control. Eso sí: jamás de los jamases me pondría en manos de Redrado para ello. Es entregarle al ladrón la llave de tu casa. Preguntar, en caso contrario, en Grecia, Irlanda, etc.

Respecto al estricto control, dijo Massa:

2. “Debemos terminar con la idea de querer regular todo, de ponerle el pie en la cabeza todo el tiempo” al sector privado.

Haría bien en mandarles un SMS a Bush Jr. y Obama y pedirles que le expliquen cómo la falta de regulación (es decir, el viva la pepa financiero) estuvo en la base de la crisis de las subprime.

Ya analizamos aquí que Massa propone, en definitiva, repartir el poder que hoy se concentra en el PEN: alterar la ecuación de poder debilitando al Estado y fortaleciendo a los privados. Suena poco peronista. O peronista de Carlos Saúl.

3. También afirmó que estaría dispuesto a una vuelta de las AFJP para quienes deseen contratar un seguro de retiro, adicional a la jubilación estatal obligatoria. “El sistema de capitalización para todos fracasó, pero podría ser un régimen complementario”, deslizó.

Raro que lo proponga, si este domingo, en la entrevista que sostuvo con Fontevecchia, reconoció que el primer paso que dio, siendo funcionario del Gobierno (2008/2009), para que pueda optarse entre una jubilación privada y una estatal, resultó abstracto, puesto que de todas maneras en Estado iba a tenerse que hacerse cargo de la jubilación.

4. También pidió repensar “quiénes son nuestros socios en el mundo”.

Imagino que, ante estas declaraciones, no les deben faltar ganas a Lula y Dilma para venir a abrazar a Insaurralde.

Finalmente, sobre su propuesta de no conflicto, cándida y angelical, sostuvimos aquí que significa perpetuación del estado de cosas actual. Es proponer el fin de la historia fukuyamista para la Argentina actual. La negación del conflicto, además, es que una de las partes impugne a la otra, y no la resolución amistosa con apretón de manos incluído. Y ojo acá no abogamos por el bussiness del país dividido, agonismo político chantallmouffista, sino por la resolución de los conflictos de modo que los que más necesitan del Estado, los sectores populares, tengan un Estado al cual acudir.
No pareciera ser la propuesta presidencial de Massa 2015.

martes, 6 de agosto de 2013

Robó, huyó, lo pescaron y quedaron muchas preguntas en el aire

Lamentablemente, como suele ocurrir ante cada proceso electoral, tenemos que descender de la política para enlodarnos en hechos político/policiales. Del robo a Massa hablamos. Del ¿robo? ¿A Massa?

La guerra de interpretaciones: ¿amedrentamiento del gobierno, que amenaza con matar a Massa, como plantea Omix? ¿Guerra de servicios, como señala Asís? ¿Una opereta de Massa para victimizarse desbaratada por Verbitsky como señalan muchos comentaristas K en la blogósfera? ¿Impulso tanático del kirchnerismo, fanático de complicarse sólo? Alguna vez me enseñaron que ante intríngulis como el presente se debe apelar a la simpleza: si escuchamos que cabalgan, pensemos en caballos antes que en cebras. Es decir, descarto las hipótesis más descabelladas. Si tuviera que jugármela, la opereta massista desbaratada me suena la menos disparatada.

Quedan, de todas maneras, muchas preguntas flotando en el aire. Sobre todo para los más politizados, aquellos que disfrutan de estas operaciones. Massa tiene muchas para responder: ¿conoce y pidió por el prefecto perpetrador en el pasado? ¿Trabaja o trabajó su novia/mujer/amante/loquesea para Malena Galmarini? Si el sujeto había sido aprehendido y lo robado recuperado, ¿por qué no fue cargado el caso en el sistema? Si Massa plantea que no lo van a asustar, ¿por qué no presentó alguna evidencia que diera soporte a esa hipótesis?  Y como señala Abel, ¿por qué no ladró durante dos semanas?
Del lado del FpV, quien principalmente debe responder es Verbitsky. El domingo planteó algo así como un “vean como tapa un hecho de inseguridad el que vende seguridad" (es el planteo de Gerardo). Su nota de hoy se dedica a señalar las incongruencias de la respuesta del massismo. Haría bien en decir cómo accedió a la información y bajo qué hipótesis de trabajo esta habría sido ocultada.

Para tomar cierta perspectiva lo cierto es que este tipo de operaciones tienen dos efectos mayoritarios en la sociedad: les chupa bien un huevo y, a la vez, les rompe soberanamente las pelotas. Sólo sirven para ensuciar a la política y al acto eleccionario. De todas maneras la lógica manda, en situaciones confusas como la actual, intentar descubrir primero a quién beneficia. Esta beneficia claramente a una sola persona: Margarita Stolbizer. Por supuesto que pensar que esto pudiera estar orquestado desde ese sector es un delirio: sólo buscamos dejar establecida la inconveniencia de la situación desarrollada tanto para el FpV como para el FR. Stolbizer sería así beneficiaria de la guerra peronista a la que la sociedad, lamentablemente repetimos, asiste y nada más.

lunes, 5 de agosto de 2013

Massa con Fontevecchia

Desde este blog nunca le pedimos definiciones al intendente de Tigre, más propias de una elección ejecutiva. Esta no lo es, aunque los apuros que sobrevuelan el mapa político de un lado y otro (sí, se acabó lo de la “ancha avenida", achicada por un metrobús porteño a contramano y el ensanchamiento de la vereda kirchnerista), que son siempre los mismos -a los apuros nos referimos-,  tornan imposible que cualquier legislativa sea tan sólo eso.

Ya nos referimos antes a las propuestas massistas de Autonomía para Todos, a razón de que se trata de un concepto preocupante. Este es: conmigo, muchachos, poder para todos. Esa, en definitiva, es la propuesta de Massa frente a la concentración de poder del kirchnerismo en torno al PEN. Un retorno a lo que Horowicz caracteriza bien como democracia de la derrota, cuando luego de la última dictadura el poder constitucional formal era llevado como hijo bobo, de la mano, por el poder económico real. Es una propuesta tentadora para todo aquel que haya perdido discrecionalidad frente a Balcarce 50 durante estos años. Cuaja bien además en el sentido común: un poquito para todos y todos contentos. No estaría mal si esta fuera una sociedad posindustrial con alguna armonía en la distribución de la riqueza. Aquellos con espaldas para bancar hasta cuatro años de Carrió presidenta tienen todo el derecho a desearlo. Cuajan también en cierto sentido común las propuestas de seguridad del massismo, que podrían ser resumidas en el eslogan Perpetuas para Todos. Agradezcamos que la gente en la calle no pide Pena de Muerte para Todos...

Pero no llegamos todavía a la entrevista con Fontevecchia, en la que Massa cae en algunas contradicciones. Por ejemplo cuando dice, hacia afuera, no hacer estrategias de poder. En cambio hacia el peronismo plantea que esta elección es una revalidación de liderazgos para sentarse a discutir el poder modelo 2015. Que para el massismo de eso se trata. El candidato le ralea esa parte de la verdad a sus electores. Está en su derecho, por supuesto, pero el kirchnerismo es menos ambiguo y no teme reconocer que pelea por porciones de poder, porque no hay otro modo de transformar la realidad. Aunque se trate de un argumento para consumo de la minoría intensa, no deja de ser cierto (y el poder acumulado no ha sido suficiente para que, por ejemplo, Clarín sea obligado a desinvertir; o para que el complejo agroexportador no sea quien deba validar, en último término, sus propios impuestos).

Volviendo a la entrevista, es poco consistente Massa cuando reconoce que el paso que propuso desde ANSeS respecto al sistema jubilatorio (permitir optar entre la estatal o una AFJP) resultaba abstracto para quien optara por la privada, pues de todas maneras debía ser cubierto por el Estado. Es también poco consistente cuando dice que aspira a un liderazgo como el de Carrió. Pero me parece revelador cuando promete proponer “metas monetarias, metas fiscales". Estas últimas pueden ser traducidas como recorte. Y no es que la palabra me provoque prurito noventista, porque el kirchnerismo lo intentó con aquello de la sintonía fina y los recortes de subsidios, frenados por su impacto en la opinión pública. Es también poco consistente, de todas maneras, porque no veo cómo puede obligar al oficialismo a dispararse en los pies. Como todo el arco opositor, desde 2008 en adelante, Massa piensa que puede cargar el peso de un deseado ajuste sobre las espaldas del kirchnerismo. Difícil.

Antes del final reconzcamos que está bien rumbeado cuando plantea, en educación, que la escuela (dice “colegio") ha perdido atractivo ya que los chicos tienen a la web (dice “redes sociales") como transmisora de información. Tampoco hay que rasgarse las vestiduras porque evite a como de lugar definirse en algunas cuestiones: todo candidato tiene derecho a permanecer callado y todo lo que diga podrá ser usado en su contra. Y ahora sí finalizamos, con su graciosa apelación a la revolución de los coroneles del '43. Nuevamente cambia su encuadre el novísimo Frente Renovador y abandona el relato de la renovación cafierista para trocarlo por el de la prehistoria del peronismo fundacional. Algo absolutamente desmesurado; más cuando él mismo no había nacido todavía por aquel entonces, je.

viernes, 26 de julio de 2013

El FR abandona la estrategia de dos tiempos

El FR pensaba una estrategia de avenida central, cosechando votos de ambas veredas (la kirchnerista y la antikirchnerista modelo 2011) para las PASO. Luego, hacia octubre, cosecharía el voto de polarización, en perjuicio de Stolbizer y De Narváez, sin necesidad de apelar a él, por pura prepotencia de los resultados de las primarias. En ese encuadre, Sergio Massa no debía siquiera hablar: se dedicaría a los recorridos y a las fotos mientras otros hablarían por él, colocándose así, nietzschenianamente, mas allá del bien y del mal.

Ahora una serie de desafortunadas circunstancias (para el massismo, claro) dio por tierra con ambas perspectivas: Massa se vio obligado a salir, hablar y, además, el Frente Renovador debió adelantar la estrategia pasiva pergreñada para el segundo tiempo al primero, y de manera activa: «A la gente le quedó claro que somos los únicos que le podemos ganar al Gobierno en la provincia de Buenos Aires», dijo Massa. Esa serie de circunstancias comprenden el incremento en el nivel de conocimiento de Insaurralde, la transferencia que recibe tanto de Scioli como de Cristina y, con seguridad, el incremento del salario mínimo y la exención del pago de ganancias para el aguinaldo.

Luego de una instalación exitosa, Massa debió lidiar con los deslices declarativos de algunos integrantes de su lista. Consiguió disciplinarlos, pero ahora debe defenderse no sólo de los ataques de Stolbizer y De Narváez, sino de los de su socio asociado porteño, Mauricio Macri. Por si no fuera suficiente, a dos semanas de las primarias, el acortamiento paulatino y sostenido de la brecha que separa a Massa de Insaurralde obliga al FR a reconocer que Massa no es Messi ni gana haciendo la plancha. No sólo el FpV deberá transpirar en estas elecciones, que empiezan a tornarse competitivas. Enhorabuena.

jueves, 25 de julio de 2013

Massa y la autonomía para todos

Algunos sostienen que las promesas de campaña no necesariamente implican una propuesta a ser llevada a cabo luego; algo que significa una devaluación de la palabra de la política que, después del kirchnerismo, uno esperaría que no necesitara de escribanos y ONGs para conservar su valor.
Quizás sea así, pero las promesas de campaña sí que implican algunas cosas: 1. el electorado al que se apunta (y, guste o no, eso genera un compromiso) y 2. cómo está formateada la cabeza del candidato. Más o menos qué piensa, enmarcado en qué esquema, dentro de qué subjetividad y cómo se relaciona eso en la toma de decisiones. Todo lo anterior permite luego aventurar cómo puede enfrentar dicho candidato diversas situaciones.

Sergio Massa, anoche en A Dos Voces, vía satélite, lanzó dos definiciones que me dispararon algunas reflexiones. A saber:

«...Nosotros con una Justicia independiente que parte de tener una Corte fuerte y autónoma y que administre sus recursos...» y

«...un INDEC que sea autónomo, fuerte y que tenga participación de todos los sectores económicos y sociales, en su control y administración...».

Es decir que es lícito pensar que Massa entiende el poskirchnerismo como un Elogio de la Autonomía.

Puede comprenderse: si algo le ha permitido al oficialismo realizar tantas transformaciones sociales, dentro del aparato mismo del Estado y en su relación con los factores de poder, ha sido su ausencia de timidez para meterse allí donde lo considerara necesario. Y cuando demoró en hacerlo, privilegiando la autonomía del resto de los actores implicados, debió meterse luego obligado por las circunstancias: caso Once y el sistema de concesiones ferroviarias; caso Repsol-YPF y el peso del costo de importar energía. En otras ocasiones decidió meterse y lo sacaron a las patadas: caso retenciones al agro y la conservación de la relativa autonomía de las propias entidades agropecuarias para validar su esquema impositivo.

No hay valentía alguna si la solución de Sergio Massa frente a los conflictos planteados por el kirchnerismo se agota en otorgar autonomía. Suena, más bien, al mediáticamente elogiado coraje de gobiernos anteriores para tomar las medidas necesarias aunque estas fueran impopulares. Para los casos citados, una Corte autónoma hasta de la propia Constitución (que señala que los recursos deben ser administrados por el Consejo de la Magistratura) y un INDEC autónomo (qué lindos los organismos estatales cuando no dependen del Estado) y con participación de sectores económicos y sociales. No creo que esa participación se refiera a, por ejemplo, el CELS, Madres y Abuelas o al MST o Juan Carr; y sí a esos sectores económicos para los cuales este INDEC implica menores recursos por subindexación de la deuda atada al IPC.

Siguiendo esta línea de pensamiento, ¿qué otras autonomías propondrías vos, chabón? ¿Del Banco Central para que no obligue a los bancos a destinar préstamos para inversión? ¿De las FF.SS.? ¿Autonomía de los oligopolios alimenticios para fijar precios? Mah sí: cero bolonqui y Autonomía para Todos.

Y para Todas también, claro.

lunes, 22 de julio de 2013

La guerra de interpretaciones

La disputa electoral, se sabe, dará paso a la disputa por la interpretación de los resultados.

Para orejear por donde irá la interpretación del resultado para el FpV sólo hay que leer a Artemio: consolidará la primera minoría a nivel nacional (pero se trata de una legislativa distrital y no pudo ser nacionalizada vía elección de Consejeros para el CdlM, agrego yo), probablemente la distancia con la segunda fuerza, UCRFAP, sea importante y más aún tratándose de una elección de medio término (y considerando que van 10 años de un gobierno que soportó durante 5 de tamaña virulencia frente a la opinión pública), y las fuerzas opositoras se encuentran circunscriptas a sus respectivos distritos: Macri, Binner, De la Sota y posiblemente Massa y Cobos. Sin posibilidad de acordar, agrego yo, puesto que ese acuerdo, obviamente, no se dio; y de pretender construirlo hacia 2015 generaría un engendro político con destino de fracaso símil Grupo A congresal. Aún si quienes constituyen sus soportes dentro del establishment piensan en un mismo proyecto de país, distinto al del kirchnerismo, los arriba mencionados representan cosas distintas para el electorado. O sólo demasiado cerca de 2015 podrán medir los focus groups si existen condiciones para un Frankenstein caprilesco, y esto sólo en caso de que el oficialismo recupere iniciativa y apoyos importantes.

La UCRFAP tendrá la mesa servida para posicionarse como la opción nacional al peronismo. Es decir, intentar tibiamente presentarse como opción de poder republicana y, bueh, socialdemócrata.

El FR intentará nacionalizar el resultado, aún a pesar de apelar durante la campaña a provincializar el voto. Cualquiera sea el resultado (excepto frente a una derrota amplia, poco probable), quedará posicionado como un polo aglutinante dentro del peronismo, y dependerá de la lectura y voluntad de quienes defienden sus votos y territorios... dentro de la PBA, cuando muchos de ellos, a diferencia de Tigre, dependen del oficialismo nacional también para conservarlos.

El PRO capitalino sólo puede aspirar a que el resultado electoral de octubre le permita pensar en conservar la CABA en 2015. Y usufructuar el acuerdo con Massa para mantener alguna -ilusoria- proyección nacional.

Cristina, de no considerar que una eventual derrota en la PBA implique la necesidad de quemar naves sino la de montarse en el resultado, corregir errores e ir por lo que aún falta (pero en términos de, sí, gestión, y no batalla cultural), podrá transitar relativamente bien los siguientes dos años. Será una lectura a realizar, también en estas elecciones, la capacidad de transferencia de Cristina, y para ello habrá que realizar la aritmética entre la intención de voto de Insaurralde el 23 de junio versus el resultado de octubre. Eso, más el manejo de la economía y la gobernanza, serán sus herramientas en la discusión por la sucesión.