La inminencia de un ataque norteamericano (que se encuentra cada vez más sólo en sus intenciones: Rusia quedó parada del otro lado y el parlamento británico votó en contra de participar, China aboga por una resolución política y sólo Francia apoya un ataque) dispara la pregunta inmediata del por qué. Petroleo, dirán inmediatamente casi todos, y tendrán razón, pero siempre existen razones geopolíticas y comerciales si de los yanquis go home se trata. Lamentablemente, estas situaciones habilitan también las consabidas lecturas conspiranoicas que terminan, de algún modo, justificando a los EE.UU. al invalidar las críticas razonables por englobarlas dentro de las alocadas teorías conspiracionistas. Mi propia teoría conspiranoica es que éstas, las estupideces conspiranoicas que algunos portales web aman difundir, constituyen un trabajo de contrainteligencia.
Ahora me saco el gorrito de papel metalizado, porque no me importa si los Aliens escuchan o no; ¡que escuchen y vengan a darnos una mano y, de paso, instauran el socialismo intergaláctico y hacen felices a los posadistas!
Ejemplo de conspiranoiquismo: "Los bancos centrales y los organismos financieros internacionales que causaron nuestro colapso actual, que sigue evolucionando, no permitirán que la destrucción de la economía de EE.UU., o del dólar, o de los mercados mundiales, no sea cubierta por un acontecimiento que oculte su culpabilidad". Y: "Al examinar brevemente a la insurgencia siria, veremos que se trata de una organización de monstruos. Amorales vampiros y desdichadosasesinos cuyos crímenes han sido ampliamente documentados, incluyendo las ejecuciones en masa de soldados prisioneros, torturas y decapitaciones de inocentes civiles, mutilación y canibalismo". Canibalismo. ¿No te dan ganas de que los yanquis bombardeen y se acabe el festín caníbal que seguramente se hacen con los bebés de los enemigos? Estos escritos siempre se acompañan de algunos datos plausibles, para otorgarles algún marco de seriedad: "El pacto dedefensa mutua entre Siria e Irán, sus fuertes vínculos con Rusia, la base naval rusa en sus costas, el avanzado armamento ruso en su arsenal, su proximidad a vulnerables rutas marítimas de petróleo, hacen de esta nación un catalizador perfecto para una catástrofe global".
Pero retomemos la seriedad que caracteriza a este blog y veamos algunas hipótesis razonables para explicar la intención norteamericana de bombardear Siria:
1. Los sauditas (dominados por la comunidad Wahabi) quieren terminar con el régimen sirio alawita como parte de la búsqueda de un nuevo balance de influencia en la región.
2. Israel y EE.UU. quieren destruir los nexos del eje Siria-Irán y Hezbollah.
3. El complejo militar-industrial estadounidense quiere expulsar a su competidor, Rusia, del mercado de Medio Oriente.
Los detalles, en el link (está en inglés).
Respecto a los intereses geopolíticos norteamericanos, una lectura posible es que una intervención en Siria, exitosa, supondría una pérdida de influencia de Rusia en la región. Eso desestabilizaría a Irán, por la que podrían ir luego (un viejo objetivo de los EE.UU. No estuvo lejos de una intervención militar no hace mucho) y así, intervendrían la ecuación energética china, con consecuencias previsibles sobre su crecimiento económico y su creciente influencia.
Son muchos supuestos, pero si algo nos demostró EE.UU. en las últimas décadas es que no teme intervenir por sus objetivos imperiales aunque las consecuencias de sus actos tengan un final más que incierto.
Mostrando las entradas con la etiqueta Siria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Siria. Mostrar todas las entradas
sábado, 7 de septiembre de 2013
miércoles, 4 de septiembre de 2013
El bombardeo a Siria en la opinión pública norteamericana
Posteado por
Ricardo
¿Qué espera EE.UU. para bombardear Siria por causas humanitarias? ¿Que rebalse Guantánamo? ¿Que sigan muriendo norteamericanos a causa de un sistema de salud privado? Si hay algo que no puede discutirse de EE.UU. es su profunda preocupación por lo humano, como cuando Bush acudió presto a socorrer a las víctimas del Katrina en New Orleans o los bombardeos humanitarios en Irak que tenían el sólo propósito de evitar que Hussein utilizara sus weapons of mass destruction. Campiones (sic) de la libertad, supieron siempre respetar los resultados de las urnas sin alterar jamás una elección nacional en Florida. ¿Qué espera entonces Obama para armar algún escándalo sexual, un trío con Michelle y algún líder sirio, y encontrar la excusa perfecta en un bombardeo para taparlo? Lástima que se desembarazó de Hillary Clinton, que podría haberlo asesorado recordando el bombardeo de Bill a Sudán. Menos mal, entonces, que nombró a Kerry, que recientemente comparó a Assad con Hitler y Saddam. Supongo que se habrá dado cuenta de ello cuando cenaba con Basher Al-Assad en 2009. Tiene un poco de lag cerebral, por eso recién lo recordó ahora.
Terminemos con la ironía y vamos a los datos:
1. EE.UU. siempre justificó sus intervenciones imperiales (sus guerras, bah) apelando primero a una manipulación de la opinión pública. El efecto CNN, lo llaman.
2. Lamentablemente, respecto a Siria la opinión pública en el gran país del norte les da la espalda: el 59% se opone a un bombardeo directo mientras un 36% lo apoya. Un 51% se opone a que sean los aliados los que bombardeen (aunque el parlamento británico votó en contra de una intervención militar) y un 46%, en ese caso, lo apoya (picarones, que la sangre siria manche las manos de otros). Un 70% se opone a armar a los rebeldes sirios y un 27% se muestra a favor de esa iniciativa. Aquí el paper de la encuesta.
3. ¿Casualmente? en diciembre de 2012 un 63% de los norteamericanos se mostraba a favor de una intervención... siempre y cuando el gobierno sirio utilizara armas químicas contra su propia población. Les recuerdo: los norteamericanos festejan Halloween y creen en las brujas...
4. Acá otra encuesta que muestra la oposición del público norteamericano a una intervención militar sobre Siria.
La tiene más complicada Obama que sus predecesores. Son los riesgos de estar siempre apelando al Lobo, como el Pastorcito Mentiroso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)