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domingo, 22 de abril de 2012

Lecturas domingueras

–En particular existe la idea de que la falta de condicionamientos a los capitales es un factor que en sí mismo atrae inversiones.

–Eso es parte de la literatura neoliberal. Un estudio reciente de la OCDE analiza las regulaciones a la inversión de China y Corea, las dos más severas, y también de Japón, que son todos países muy atractivos para la inversión incluso habiendo hecho políticas de captación de capitales en el marco de su política de desarrollo nacional. En el otro extremo está la Argentina, que tiene un nivel de extranjerización extraordinario, donde la inversión no generó desarrollo, aumentó la pobreza y la deuda externa. La inversión extranjera va hacia los países que ofrecen oportunidades de ganar plata, y se adapta a las reglas del juego que establece el Estado receptor. Si el Estado que fija las reglas tiene una política de desarrollo en el marco de un proceso de crecimiento, atrae a la inversión extranjera. Por otra parte, existe la idea de que el proceso de formación de capital en el país descansa sobre los recursos externos. Eso no es cierto, ya que más del 90 por ciento de la formación de capital se financia con ahorro interno. La literatura neoliberal está cada vez más desacreditada y se mantiene sobre la base de prejuicios y la fortaleza del sector financiero. Esto se demostró en la Argentina y en el mundo. Esa visión pierde la perspectiva de que estamos en un mundo global y que debemos comandar nuestra propia realidad, y que esa es una condición indispensable para el desarrollo.

–¿Cómo explica que gran parte de la sociedad argentina haya de algún modo acompañado un proceso de privatización inédito en el mundo como fue el de YPF?

–La explicación pasa por la carencia de densidad nacional, la falta de suficiente cohesión social en Argentina. Eso sucede por una serie de cuestiones. Una de ellas es la falta de liderazgos con una impronta nacional. Hubo una sucesión extensa de líderes con una visión de país periférico, vinculados a intereses transnacionales. En segundo lugar, en el siglo pasado tenemos el record mundial de debilidad institucional, y eso se paga. Entonces se implantó el pensamiento alienado, el pensamiento neoliberal en la dictadura. Fue a través del terrorismo de Estado. Y en los ’90, a partir de un gobierno legítimo. Ese gobierno construyó el Estado neoliberal más ambicioso del mundo. No hay otro país que haya avanzado tanto, incluida la venta del petróleo. A la vez, existió una falta de pensamiento crítico. En definitiva, la falta de densidad nacional impidió tener un Estado al servicio del desarrollo. Eso explica que hayamos tomado cursos de acción tan negativos. En los últimos años se ha ido produciendo una cierta recuperación. Han emergido dirigencias con visión nacional, las instituciones mejoraron, existe pensamiento crítico con visión nacional mucho más fuerte y visible, como por ejemplo el Grupo Fénix. En definitiva, ha habido un fortalecimiento de la densidad nacional....
Alberto Fernández y los lobbistas de Repsol:
...Hasta que las acciones de Repsol en YPF sean tasadas, es probable que la sociedad escuche que sobreviene el fin del mundo en clave chavista, como sugieren Fernández, Morales Solá, Blanck y Montamat. Lo cierto es que acuerdos existentes entre la Argentina y España desde la década del ’90 contemplan la expropiación “a un precio justo”. Para determinar ese valor influyen tanto la situación del mercado como las presiones políticas. Si no hay acuerdo entre el Estado Nacional y la empresa, son los tribunales nacionales los que deben dirimir, salvo que haya “arbitrariedad” en la medida, donde la parte disconforme puede acudir a instancias internacionales. Toda la campaña mediática de los grupos concentrados, y esto incluye la editorial de tapa de ayer del diario La Nación, apunta a señalar como injusto, arbitrario y anticonstitucional el proyecto de recuperación de la soberanía energética en YPF.

Es lo que Repsol necesita para ir al Ciadi.

Ahora ya sabemos a quiénes les paga para que la ayuden.
José Pablo Feinmann en la contratapa de P/12:
...En su camino hacia Dios llega un momento en que la razón, impotente, se detiene. El que quiera creer tendrá que saltar. El que no pueda saltar no creerá...

...¿Qué pasa con la política? ¿Cómo se toma una decisión? ¿Se tienen todas las variables posibles y se decide en base a ellas? No, jamás se tendrán todas las variables posibles. (...) Siempre la pregunta primera y fundamental es: ¿tenemos las fuerzas necesarias para derrotarlos o para intentarlo con razonables posibilidades de éxito? Aquí (y lamentablemente esto se ha hecho escasamente en América latina) hay que dejar de lado consideraciones laterales como: somos mejores; tenemos ideales, ellos son mercenarios; sabemos por qué luchamos, ellos no; uno de los nuestros vale por tres o cuatro de ellos porque la causa por la que lucha es justa; la justicia de nuestra causa nos hace poderosos; etc. La cuestión debe centrarse en una evaluación racional del poder de fuego del enemigo y del nuestro. Tampoco esto nos dirá jamás con exactitud: ahora, llegó el momento, el triunfo es seguro. No, también aquí hay que saltar. Toda decisión es un salto. Ninguna decisión se toma sobre terreno seguro. Ningún triunfo está asegurado...

...el punto más alto de la Constitución del ’49 está en sus artículos 38 y 40. El primero plantea la “función social de la propiedad privada”. Para el homo capitalista, la propiedad privada no puede ser violada, expropiada o vejada (es decir, extraída de las manos de sus dueños) porque expresa la manifestación objetiva de su libertad. Hegel, en su Filosofía del Derecho, postula que la propiedad privada, en tanto elemento objetal, es la expresión de la subjetividad al volverse objeto. La libertad del sujeto sirve para apropiarse del objeto y encontrar en él la expresión material de su libertad. Así, el homo capitalista –en su afán de apropiarse de las cosas– termina por identificarse por ellas...

...Este es el comienzo del artículo 40: “La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo (...) El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar una determinada actividad en salvaguardia de los intereses generales”...

...La incansable iniciativa política de CFK sorprendió una vez más al país. No hay nada que decir. Los que se opongan harán el ridículo. Conceptualmente, la medida significa afirmar una vez más la intervención del Estado en la economía. Hace muchos años decíamos: “Los países periféricos no tienen economía, la economía los tiene a ellos. Lo que tienen es la política”. Y Horacio González decía: “El hombre es el centro de la política”. El Estado nacional, popular y democrático es el gran enemigo de la economía de mercado. Habrá que defenderlo. Porque cada medida que se toma debe tomarse en relación con el poder que se tiene para imponerla...

lunes, 26 de diciembre de 2011

José Pablo Feinmann y el kirchnerismo

Vayamos al hueso de esta nota, porque quien no haya leído "consecuentemente" a José Pablo puede sentirse desconcertado frente a algunas de sus declaraciones: Feinmann no dijo nada que no haya dicho ya en repetidas oportunidades, y hasta de manera repetitiva, en intervenciones orales y escritas previas. Una aclaración más, ya que no se coloca en el lugar del militante: siempre, aún cuando era consultor de Kirchner, se reservó la distancia para, según él, poder observar y analizar la realidad sin el condicionamiento de la subordinación a la estrategia que Kirchner en aquel momento, o Cristina ahora, liderara.

Ricardo Carpena, el periodista de LA NACION, afirma al finalizar que es un lector "consecuente" de JPF pero que le sorprendió que José Pablo no le recitara los diez mandamientos K o no lo retara por trabajar en un medio "enemigo". Si se sorprendió es imposible que sea un "lector consecuente". Una de dos: miente acerca de su sorpresa o miente que es un lector consecuente. De cualquier manera, demeritúa su rol como entrevistador.

La entrevista, como no puede ser de otra manera en LA NACION, es claramente tendenciosa: "Siempre me llamó la atención que los Kirchner quintuplicaron su patrimonio en apenas cinco años", "También hay una Justicia funcional al poder y una virtual ausencia de organismos de control". Eso no lo dijo Feinmann: así preguntó Carpena, convirtiéndose casi en el entrevistador entrevistado. Feinmann, convencido de que el rol del intelectual es cuestionar (y es legítimo que así lo crea), aprovecha para, desde su feinmannismo, remarcar su feinmannismo. Es decir: para poner énfasis en la distancia que él establece respecto del proceso político. Legítimo también: JPF aspira a ser considerado por la historia como un pensador de la Argentina, no del peronismo o el kirchenrismo únicamente, aunque ambas categorías expliquen en buena medida nuestro pasado y presente.

Como ocurre siempre, uno puede estar de acuerdo y en desacuerdo con las opiniones de los demás, aunque el otro sea un maestro como JPF. Enumeremos las coincidencias primero (lector, podés saltar directamente a las disidencias, si querés): la visión acerca del tercer Perón, la tesis de que la violencia desatada por la oligarquía (y la Iglesia y el Ejército, subordinados todos a la política exterior del Departamente de Estado norteamericano) a partir del '55 contra el peronismo -y no sólo contra el aparato peronista sino, fundamentalmente, contra el pueblo peronista- es la que determina luego la violencia irracional que derivó en el genocidio de la última Dictadura cívico-militar. JPF lo resume así: "El fondo de la cuestión es que ya era tarde para todo. Perón había demorado mucho su regreso, pero no por su voluntad; el gran error del Estado antiperonista que se desarrolla desde 1955 hasta 1973, en que asume Cámpora, fue prohibir a Perón durante 18 años, en una actitud absolutamente antidemocrática en nombre de la democracia. Si Perón hubiera vuelto en el 64 no hay guerrilla, ni miles de muertos, ni tanto odio en el 73".

Coincido también en su juicio negativo acerca de la lucha armada. Claro que una vez conocido el resultado es simple llegar a esa conclusión, y esa es una salvedad que Feinmann no hace y yo sí. La deconstrucción que hace del foquismo y del Che me parece muy acertada, y me consta que muchos, luego de la Revolución Cubana, planteaban lo mismo. Cristina a la izquierda de Kirchner también es un acierto. Hasta el mismo Néstor Kirchner lo decía.

Vamos entonces a los puntos de disidencia. Leer al sindicalismo de hoy desde el cristal del sindicalismo combativo de los '70 es un error. El mismo error en el que incurre la prensa opositora cuando califica al kirchnerismo de montonerismo aggiornado o menemismo con DD.HH. También pensar que la CGT puede llegar al PEN como un peronismo "autoritario" o "acuartelarse" (un término castrense) es una soberana tontería. Perdoname la dureza, Feinmann. Lo decíamos hace poco además: la CGT está lejos todavía de sacar un Lula de la galera.

Más naïf me parece su apelación a la caridad como solución a los problemas estructurales de la Argentina. Cuando dice: "yo no entiendo cómo los muy muy ricos no se dan cuenta de que tienen que ceder algo de su riqueza para vivir más felices", enuncia una gran verdad; pero luego la aproximación a una especie de caridad tipo Cáritas, de Cristina Kirchner cediendo diez millones de dólares para crear un barrio en tal lugar, revela una incomprensión indigna de Feinmann y más parecida a la de mi tía Eduvigues (o Martín Caparrós, ¿por qué no?): los problemas de distribución de la riqueza en la Argentina son estructurales y, por lo tanto, deben ser solucionados de manera estructural y no mediante apelaciones tontas e individualistas a la solidaridad o beneficencia. Me recuerda al modelo que imperaba en las provincias a finales del siglo 19 y principios del siglo 20: de familias ricas que hacían beneficencia y eran, por lo tanto, queridas por el pueblo que seguía igualmente en la miseria.

Sigamos. Insistir, una vez más, con una remake de transversalidad (romper con el peronismo), cuando ya la realidad probó que la peronización no sólo le permitió al kirchnerismo bancar la intentona golpista sino ganar cómo se ganó en octubre, no puede ser sino obcecación: él se lo había recomendado a Kirchner, como una suerte de nuevo tercer movimiento histórico quizás. La crítica a La Cámpora me parece poco constructiva también: ocupar espacios de poder es lo que permite incidir efectivamente en la realidad. Basta ver la desesperación republicana para entender que hacer que los resortes del Estado respondan a un ideario nacional, popular y latinoamericano es un camino a transitar siempre. Pero si eso no bastara, la experiencia de la JP en los '70 y de la Coordinadora en los '80 están ahí para señalar lo acertado de la decisión.

A modo de conclusión, tan sólo remarcar lo expuesto en el párrafo inicial: cualquier lector de Feinmann ya había leído antes los conceptos que el filósofo virtió en LA NACION. Y su posición respecto al kirchnerismo se entiende desde su lugar de militancia filosófica y no política: Kant y no Kirchner.

* Addenda: algunos recomiendan por estas horas esa carta de Kirchner a José Pablo, quizás como una manera de responder con la misma moneda a ese "alejarse" del filósofo. Yo prefiero recomendar esta entrevista de Contraeditorial a Feinmann, de febrero de 2010. Les permitirá observar cómo la coyuntura y el medio permiten expresiones diferentes, pero siempre dentro de su misma y siempre interesante línea feinmanniana.

jueves, 19 de mayo de 2011

Sobre la identidad, la gobernabilidad y la bandera

Interesante y provocadora columna de Feinmann en P/12:

Una bandera para el siglo XXI

Un viejo fantasma recorre otra vez (saludablemente) América latina: el de la identidad nacional. Hemos advertido que la ponderada globalización que impulsa el Norte implica, para nosotros, una globalización en exterioridad. Nos globalizamos, pero bajo la imagen, los valores, la ideología, la economía y la agobiante y omnipresente cultura del Otro...

Hollywood. Disney. La misma carrera espacial y el primer alunizaje. Los valores de la American Way of Life de los '50, impuestos a los propios norteamericanos y exportada al mundo como un punto cúlmine de la raza humana: la felicidad materializada en plástico y metal.
La historia mitrista es también parte de esa estrategia que dicta que son las elites las que deben configurar el globo de acuerdo a sus intereses.

...Retomemos entonces la identidad nacional. Requiere ante todo un espacio, una territorialidad. Unas fronteras que dibujen el territorio de su Parte, de su rostro, de, claro, su identidad. Esa frontera requiere una gobernabilidad, tema que nos lleva al del Estado–Nación o, si se quiere, al Estado nacional, que debe ser recreado, sostenido por la ciudadanía que deberá constituirse en poder constituyente y –si es necesario– expresar su potencia para defender al poder constituido nacional si es agredido por los poderes (económicos, casi siempre) de la globalización totalizadora...

Podíamos entender antes a la gobernabilidad como un valor más bien conservador. Era a través del Estado -sujetado por los poderes reales o usurpado por éstos- que se imponían -a sangre si hacía falta- los programas económicos y sociales provenientes del Norte (para usar terminología feinmanniana). Luego del campo arrasado que dejó el Consenso de Washington en Latinoamérica, una gran mayoría de sus países optaron por gobiernos de centroizquierda, democráticos, con una visión glocal (sí, más feinmannismo) y de corte popular. A partir de ese momento se pudo pensar en los Estados como herramientas de cambio a la vez que articuladores exitosos de las demandas de los distintos sectores. No faltaron embates destituyentes: Blumberg, la Mesa de Enlace y el intento de cooptar el peronismo a través de los Disidentes en nuestro país; el intento de secesión de la medialuna rica en Bolivia; el fallido golpe en Ecuador y el exitoso golpe en Honduras. Intentos todos por atacar no sólo a los poderes ejecutivos gobernantes sino a la autoridad presidencial misma y al Estado todo en su rol de representante de la ciudadanía.

Sin la capacidad actual del peronismo para funcionar como dique de contención a los intereses del Establishment y como propulsor de medidas -aún tibiamente, si quieren- redistribucionistas, podríamos volver rápidamente a una situación de anomia política, esa que tanto propugnan los actores económicos para lidiar con un Estado pequeño, apolítico y funcional a sus intereses.

Sigamos con la nota de JPF:

...Como nosotros no queremos globalizarnos, es decir, someternos a la unicidad bélico-comunicacional del Imperio...

Llega un poco tarde, José Pablo. La globalización no plantea una opción. No podemos elegir vivir por fuera de ella. Sí podemos elegir dónde nos paramos frente a esa globalización: si desde las relaciones carnales, las bases norteamericanas y una economía -más que market friendly- market slave o desde una posición de defensa de los intereses nacionales que no son otros que los intereses del común de la población.

...deberemos tener un pedazo generoso de tela que tenga algunos colores y del que podamos decir que es nuestra “bandera”. Hemos tenido una y todavía la tenemos. Bien, para ser claro: a mí no me gusta...

Relata a continuación como nuestra simbología nacional perteneció a Uriburu, a la Fusiladora, a Videla -durante muchos años odié la bandera con el sol-, a la Guerra de Malvinas. Y propone cambiar el sol por el pañuelo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.


Está muy bien. JPF piensa que uno de los roles del intelectual es provocar y yo coincido. No faltarán ahora quienes salgan en defensa de la sagrada simbología nacional y lean esta nota como un ataque a los valores mismos que nos hacen "argentinos". Se estarán equivocando. Frente a su defensa de lo "nacional", Feinmann podrá replicarles que él está diciendo lo mismo, con la diferencia sola de que la bandera usada por Uriburu, Videla y la Fusiladora no representaba a la Patria sino a una muy pequeña parte de ella: la oligarquía, el establishment y el país regido por sus dueños naturales mientras el resto de la ciudadanía pierde categoría de ciudadano para pasar a ser un habitante sujeto a los poderes fácticos.

lunes, 4 de abril de 2011

El Flaco y Feinmann

Ayer Página/12 publicó parte de lo que será el libro en el que José Pablo pintará sus encuentros con Néstor Kirchner. En ese primer encuentro ya Kirchner le cuenta a JPF cuáles serán los ejes de lo que será su ejercicio de la Presidencia:

1. Unidad latinoamericana:

"No creo que hoy –hoy, eh– construir poder sea algo posible de reducir al ámbito nacional. Y con esto vamos a la cuestión de América latina. Acá ya nadie se libera solo".

2. Recuperación de la investidura Presidencial:

"Pero es cierto. Un Presidente ya no tiene credibilidad. Me la tengo que ganar".

3. Creación de empleo y recuperación de la dignidad del trabajo:

"La pobreza es indigna. Menem humilló a los obreros. Los transformó en mendigos".

4. Recuperación de la política como articulador de lo económico y lo social:

"¡Claro! Miralo a Menem. Les dejó el país a los economistas. Lo hicieron mierda".

5. Gobernar desde las convicciones:

"...soy bravo, peleador. Voy a tratar de armar un gran quilombo antes de que me saquen de aquí. ¿Y sabés cómo me sacan de aquí? De aquí me sacan con los pies para adelante. Solamente así".

Y cumplió, el hijo de puta. Porque para pensar así y para llevar adelante esas ideas había que ser un hijo de puta en la más maravillosa acepción del calificativo. Había que estar loco para querer

"Meterles el dedo en el culo".

lunes, 13 de diciembre de 2010

Dorrego: el fusilado


Uno de los entrañables amigos que me dió la blogósfera es Manuel, del Blog del Fusilado. A él quiero dedicarle este post, copy/pasteando, una vez más -ya que estoy en su relectura-, del libro de J.P.Feinmann La Sangre Derramada.

Dice del Coronel Manuel Dorrego:

Los golpes de Estado no empiezan en la Argentina con el que Uriburu le hace a Yrigoyen el 6 de septiembre de 1930. Hubo cierta tendencia a considerarlo así durante los primeros años del gobierno de Alfonsín: la República había extraviado su senda desde el fatídico día del derrumbe de Yrigoyen. Pero no: hubo, en el siglo XIX, un impecable golpe de Estado; es decir, el derrocamiento de un gobierno elegido y sostenido por el pueblo a manos de un caudillo militar y sus asesores civiles. Ese golpe fue el que Lavalle le hizo a Dorrego.

Manuel Dorrego era un héroe de la independencia y era, también, un convencido federal. Quería gobernar para Buenos Aires y para las provincias. Quería una política de integración. Era, Dorrego, algo alocado y no sabía manejarse muy hábilmente en los arduos, complejos artificios de la política (...) no alcanzó a sospechar que tenía tantos enemigos.

Pero el partido unitario odiaba a Dorrego. Los unitarios eran los herederos de la política rivadaviana: querían retornar a la Constitución de 1826, que era elitista, centralista, aristocratizante y cuyo verdadero espíritu lo tradujo, en el Congreso que la dictó, un diputado rivadaviano: "La democracia es un vicio"(1), dijo. ¿Qué le reprochaban los hombres de casaca negra a Dorrego? Lo dice José Luis Busaniche: "Pero, por sobre todo, era la política de conciliación con el interior lo que alborotaba los ánimos de aquellos jefes, y el haber quedado sin efecto las medidas antidemocráticas del Congreso con respecto a la ciudadanía".

Seamos breves: el 1º de diciembre de 1828 Lavalle derroca a Dorrego. Dorrego huye del Fuerte y se reagrupa en la localidad de Navarro, donde decide enfrentar a Lavalle. Pero Lavalle viene con los veteranos de la guerra con el Brasil; hombres, también, que habían luchado en las guerras de la Independencia. (Lavalle, entre muchas otras iniquidades, utiliza al Ejército de los Andes como policía interna(2), lo sumerje en las facciones políticas y lo instrumenta para golpear a un gobierno legítimo. Este fue el papel que se negó a jugar San Martín, quien se aleja rumbo a Europa cuando los rivadavianos le piden, en el puerto de Buenos Aires, que se ponga de su lado y arregle sus cuestiones. San Martín se aleja. Si se hubiese quedado habría tenido que ser Lavalle: el brazo armado de una parcialidad antipopular y soberbia. Lavalle fue el policía, el represor que San Martín no fue.) La cantidad y calidad de las fuerzas de Lavalle son infinitamente superiores a las de Dorrego. Así, el 9 de diciembre lo derrota en Navarro. Dorrego huye. Quiere retornar a Buenos Aires y salir del país rumbo a los Estados Unidos. Sin embargo, dos de sus oficiales lo traicionan y lo entregan: se llaman Acha y Escribano(3). Acha era amigo de Dorrego. Dorrego se sorprende. Y le dice: "Compadre, no esperaba de usted semejante acción".

Lavalle se ha quedado en Navarro: es ahí adonde le entregan a Dorrego. Lavalle no lo recibe. Le hace saber que habrá de ser fusilado en menos de una hora. Y ahora, sí, las cartas.

Siempre me pregunté por qué la historiografía oficial había permitido que trascendieran las cartas que Lavalle recibe en Navarro. (...) Porque esas cartas no sólo han trascendido sino que, también, figuran en los manuales escolares. Hay una respuesta: han tratado de salvar a Lavalle. El fusilamiento de Dorrego es uno de los hechos más inicuos, más injustificables de nuestra historia(4). ¿Cómo preservar a Lavalle de semejante mancha? Primero, elaborando algunas interpretaciones piadosas sobre él. El cóndor ciego (...) espada sin cabeza (...) Segundo, entregando a un par de civiles para salvar a un militar. De este modo, los sacrificados ante la posteridad son Salvador María del Carril y Juan Cruz Varela...

...El 12 de diciembre escribe su impecable carta Salvador María del Carril: le dice a Lavalle que (...) "debe tener la firmeza necesaria para prescindir de los sentimientos y considerar, obrando en política, todos los actos, de cualesquiera naturaleza que sean, como medios que conducen o desvían de un fin (...) Mire usted que este país se fatiga 18 años hace en revoluciones sin que una sola haya producido un escarmiento (...) la ley es: que una revolución es un juego de azar en el que se gana hasta la vida de los vencidos cuando se cree necesario disponer de ella". Y Juan Cruz Varela, también el 12 de diciembre, escribe a Lavalle: "(...) este pueblo espera todo de usted, y usted debe darle todo" (...) Todo es matar a Dorrego. Y, luego, Varela escribe una línea imperecedera: "Cartas como éstas se rompen". Lavalle -intuyendo, tal vez, que obrarían en su descargo- no las rompió. (...) El 13 de diciembre fusila a Dorrego. Demasiada determinación como para ser una mera víctima de la dialéctica mortal de los doctores de casaca negra.

(1) Cualquier similitud con el pensamiento de ayer, hoy y siempre de nuestra oligarquía -esa que supo golpear las puertas de los cuarteles siempre que lo consideró necesario- no es pura coincidencia.
(2) ¿Cuántos son hoy los que siguen pidiendo que el Ejército se haga cargo de la "seguridad" y tenga poder de policía? ¿Cuántos son todavía hoy los ciudadanos dispuestos a votar a esos tributarios de lo peor de nuestra historia?
(3) Oia, ¿algo de don José Claudio?
(4) No hace mucho mataron a 30.000 compatriotas con el mismo fin. No creo que sea "injustificable". Para la Derecha, la oligarquía, está plenamente justificado asesinar a quienes pueden poner en peligro sus "derechos adquiridos".

viernes, 30 de abril de 2010

Sarlo rebatió a Feinmann

Sarlo, el Canon, portadora de la Llama de la Sabiduría Autótona (sic) y Telúrica, demuestra obsoleto el teorema feinmanniano de que "cualquier pelotudo tiene un blog".

O Sarlo se devaluó (¿no pedían el dólar a 4 pesos?) o cualquier pelotudo con blog es más que un simple pelotudo con blog que agrede con su prosa. Sobre todo si conforman una nube o niebla, como dice Aldo Jarma en su blog.

Adhiero más a lo primero que a lo segundo.

El ajuste que piden no es sólo económico. También piden un ajuste cultural. ¡No puede ser que levantés una piedra y salga un kirchnerista a discutirte!

miércoles, 17 de febrero de 2010

Apuntes Bicentenarios: Neoliberalismo y Mariano Moreno

Un par de posts atrás decía que la pelea que se viene dando es entre dos modelos de país. Y que el plan del Grupo A, sea quien sea su representante final, es neoliberalismo al palo: reinsertanos en un Mundo que ya no existe como antes y seguir recetas que se probaron equivocadas.

Como se habrán dado cuenta aquellos lectores perspicaces, porque soy sutil como bebé con pañal cargado, para quien esto escribe el Neoliberalismo es un arma cargada apuntando a la cabeza de los que menos tienen. No descreo del Capitalismo. No adscribo a la Patria Socialista en los términos revolucionarios que se le daba al término y que no se si aún conserva; pero si a un Capitalismo Humano. Si a un Estado presente articulando la voracidad del Mercado en defensa de aquellos a los que éste quiere someter como rehenes. La política no es necesaria para los que tienen el Poder, sí para los desprotegidos del Sistema. En fin, es un debate, filosófico casi, que no estoy ni cerca en condiciones de dar.

Pero es un debate antiguo. Ya en la época de la Colonia, ahora que estamos cerca del Bicentenario y podemos mirarlo con una perspectiva particular, se discutía la libertad que tenía que poseer el Mercado y los peligros que la apertura comercial irrestricta representaba para el Virreinato.

La discusión, que estaba zanjada a favor del Mercado (Argentina Granero del Mundo) en épocas del Primer Centenario, se está dando ahora nuevamente y la Derecha aparece con posibilidades reales, por primera vez, de legitimarse en elecciones democráticas y acceder también al Poder Formal del país.

Quiero acercarles unos párrafos del libro Filosofía y Nación de José Pablo Feinmann, el cual recomiendo como lectura amena y esclarecedora sobre muchos puntos de nuestra Historia que nos cuentan, por decirlo educadamente, torcida:

Primer Estudio: La razón iluminista y la revolución de Mayo

Hubo dos invasiones extranjeras (nota: las inglesas) y hubo dos heroicos triunfos basados en la decidida participación de los sectores populares: la Corona española comienza ya a sospechar el alto costo de su victoria sobre el invasor británico. (pág. 25)

Habían encontrado los astutos políticos británicos la clave ideal para el dominio de las colonias hispanoamericanas... ...Reflejo de este plan fue el proyecto de monarquía constitucional en el Plata al que adhirieron hombres como Pueyrredón, Belgrano, Castelli, Alberti, Yrigoyen y Vieytes (pag. 26)

(Mariano Moreno) se transforma en el hombre de confianza de los sectores comerciales británicos afincados en el Plata... ...Una súbita pasión por la legalidad se apoder de estos sagaces comerciantes: lejos de intentar colocar sus productos según la usanza habitual, tolerada y fácilmente instrumentable del contrabando, solicitan a Cisneros... ...autorización para desembarcar sus productos respetando todas las condiciones establecidas por la plaza... Económicamente, un desembolso que con facilidad evitaría el contrabando; pero políticamente, una inteligente medida tendiente a conseguir la apertura del puerto de Buenos Aires al comercio inglés. Pues son conocidos los planes del Foreing Office que reemplazaron al intento de conquista armada abortado por los españos y criollos: no penetrar como soldados sino como mercaderes.

Es lo que proponen los agentes de Dillon & Cía... ...pues los brasileños (adviértalo usted, señor Virrey) no ponen trabas a la mano invisible del libre comercio y disfrutan así de suculentas rentas aduaneras.

Económicamente, el Virreinato constituía una entidad autosuficiente y en desarrollo, gozando sus artesanías interiores del indirecto proteccionismo con que las beneficiaba el monopolio español. Financieramente, la administración Cisneros enfrentaba problemas de consideración...

Cisneros no quiere cargar con la entera responsabilidad de la cuestión: el 20 de agosto (1809) remite al Cabildo y al Consulado copia del petitorio de Dillan & Cía... ...algunas sugerencias hace: que nadie dude que los aranceles de las manufacturas británicas habrán de ayudar a solucionar las penurias del erario y que nadie deje de tener en cuenta que Inglaterra es, decididamente, "una nación amiga y aliada".

Pero la cuestión no es tan sencilla. El 4 de setiembre, el Consulado, a través de su síndico suplente Manuel Gregorio Yañiz, ofrece una respuesta categórica: no al librecambio. Y por varios motivos:

1º) la medida implicará una exagerada injerencia Británica en los asuntos de la colonia: "si ahora se tropieza el inglés a vuelta de cada esquina, luego llegará el caso de que nos echen de nuestras casas, como se dice que está sucediendo en el Janeiro";

2º) se equivocan quienes piensan que el librecambio determinará la baratura de los productos del mercado interno: "es un error que la baratura sea benéfica a la patria. No lo es efectivamente cuando ésta procede de la ruina del comercio (...) Los ingleses no traerán casas hechas porque no caben en sus buques, pero traerán botas, zapatos, ropa hecha, clavos, herraduras, alcayatas, rejas, argollas, frenos, espuelas, estribos y hasta mucha parte de carpinterá y ¿qué les quedará entonces a nuestros artesanos?";

3º) el librecambio arrastrará a las artesanías e industrias de la colonia a una competencia desigual y ruinosa: "sería temeridad querer equilibrar la industria americana con la inglesa (...) por consiguiente arruinarán enteramente nuestras fábricas y reducirán a la indigencia a una multitud innumerable de hombres y mujeres que se mantiene con sus hilados y tejidos, en forma que dondequiera que se mire no será mas que desolación y miseria".

En acuerdo con Yañiz se pronuncia tabién Miguel Fernández de Agüero como apoderado del Real Consulado y Universidad de Cargadores a Indias de Cádiz.

Estos conocidos textos de Yañiz y Agüero deben ser adecuadamente valorados. Es cierto que responden a los intereses monopolistas, pero tampoco puede dejar de advertirse en ellos una aguda defensa de las necesidades de la provincias del Virreinato. (pág. 29, 30, 31 y 32)

Repito: ya en la época de la Colonia se advertía el peligro del librecomercio irrestricto. Del neoliberalismo que todavía no existía o no era llamado como tal. Faltaba mucho para que se reunieran a Consensuar en Washington, ahora que está nuevamente de moda el "Consenso".

No digo que el país no debía modernizarse durante los 90s. Era necesario. Pero seguramente había formas menos entreguistas de encarar el proceso que las relaciones carnales con el Imperio.

Advierta que nuevamente quieren llevarnos por esa senda. Advierta que quieren ajustar, "achicar el Estado para que se agrande la Nación" (lo decía Menem y lo dicen ahora De Narváez y Cobos junto a la UCR). Advierta que hablan de reprivatizar (lo hizo Menem con Dromi y Alsogaray y lo quiere volver a hacer Macri). Advierta que conocemos adónde nos lleva ese camino que termina, tarde o temprano, en diciembre de 2001.

domingo, 14 de febrero de 2010

J. P. Feinmann: Apoyo al Gobierno porque lo veo condicionado

Siempre es un placer para mí leer a Feinmann. Esta vez no fue la excepción.
Generalmente prefiero no cantanpeistear, pero José Pablo dijo exactamente todo lo que a mi me gustaría decir. También me gustaría poder decirlo de una manera tan clara.

La entrevista es de la revista Contraeditorial. Es larga pero me gustaría que fuera más larga aún. ¿No les pasó de leer algo y que les surgiera el deseo de abrazar al autor y decirle gracias?
Aquí les va:


Criticó a los últimos best-sellers del verano por “caceroleros” y cosechó ácidas réplicas de Majul, Zunino y Reato. Él dice que lo llaman “filósofo K” para no tomarse el trabajo de leerlo. Aclara que no integra Carta Abierta y que está en Encuentro porque ningún canal comercial le ofrece aire. Sus imperdibles diálogos con Kirchner y su última provocación: “Los últimos meses de Cristina fueron brillantes”. El pensador que irrita al “periodismo anti K”.

Por Diego Rojas

–¿En qué campo político se ubica, Feinmann?

–El otro día hablaba con Horacio González y me decía que yo era un franco tirador de la noche: “Te encerrás y desde ahí hasta las 7 de la mañana disparás para todos lados”. Yo no estoy en ningún lado, yo no estoy en el gobierno. De hecho yo, al único que veo del gobierno, pero porque es amigo, es a Juan Manuel Abal Medina (h). Después veo a gente que estuvo, como Pepe Nun o Daniel Filmus. Por ellos es que llegué a mi programa sobre filosofía en Encuentro.

–Ese ciclo es la excusa para que muchos de sus detractores infieran que usted es un funcionario estatal y que su sueldo en Encuentro es la forma en que el gobierno le retribuye sus favores como pensador kirchnerista.

–Eso es una canallada. Yo respondo: que me dé Canal 13 una hora, yo la tomo. Que me dé una hora Telefé. Voy a Encuentro y les digo que me voy, que con esos canales puedo llegar a mucha más gente. Es más, tal vez me llamen de alguno de esos canales. Bernarda Llorente y Claudio Villarroel, que se fueron de Telefé, quieren hacer algo conmigo. Una idea muy linda: Ver para pensar. Así que les digo: “Fuck you” a los que dicen esas huevadas. Porque, decime la verdad, ¿me voy a vender por un programa de televisión? ¿No es un poco poco? A mí no me paga nadie. Me pagan en Página12, en Planeta por mis libros y, bueno, por supuesto, que en Encuentro cobramos. Dalí Producciones, que es Ricardo Cohen, se ocupa de todo. También cobro cuando doy cursos. Y podría vivir tranquilamente de esos cursos.

–¿Integra Carta Abierta?

–No.

–Entonces, ¿por qué piensa que, a pesar de las críticas que esgrimió contra el gobierno, sigue siendo identificado como un pensador K?

–Y... porque la gente es mala, ¿que querés que te diga? Al identificarme como un pensador K no necesitan leerme. Así no tienen que leer las 814 páginas de La filosofía y el barro de la historia. ¿Para qué leerlo si lo escribió un pensador K? Tengo 31 libros editados, tengo un corpus literario, ¿no? Pero ninguno de estos tipos lee mis libros. Repiten: “Es un pensador K”, o sea, es un tipo que se vendió por dinero, es un tipo que piensa para fortalecer una gestión, es un tipo que piensa recibiendo directivas de K, que puede ser de Cristina o Néstor. Me pregunto si piensan así porque viven así. Es como dice el refrán: “El ladrón piensa que todos son de su condición”.

–Usted comenzó su relación con el kirchnerismo de un modo entusiasta.

–En el 2003 estábamos todos contentos. Cuando asumió K a mí me cayó bárbaro, viste que se tiró sobre el fotógrafo, lo hirieron, asumió con una curita, jugó con el bastón… Yo pensé: “Qué flaco divertido”. Escribí una nota que le gustó mucho y me llamó. Charlamos mucho, le planteé mi postura: “Tenés que dejar el peronismo, crear un buen partido de centro-izquierda y empezar algo nuevo en la política argentina”. Si lo hacía, yo pensaba estar. Él decía cosas muy interesantes, entre ellas dijo: “De aquí a mí me sacan con los pies para adelante”. Es un dato importante. Que se vayan enterando que muy fácil no va a ser sacarlo. Ni a él ni a ella. No creo que se vayan en helicóptero.

–Pero Kirchner después eligió claramente al PJ y al corleonismo, según su propia definición.

–Hablaba sobre el aparatismo en una nota que no le gustó. Muy amablemente me mandó un mail. Recuerdo que, cuando comenzamos nuestra relación, me contó Bielsa que mientras conversaba con él, Kirchner le dijo: “¡Ah! Esto lo tengo que consultar con José Pablo” y que se levantó de la reunión y me llamó desde Washington. Yo no lo podía creer, era el presidente. Luego de ese artículo me mandó un mail. El “asunto” decía: “Mail del presidente”. Me quedé sorprendido. Ahí me decía: “Los intelectuales como vos buscan la pureza todo el tiempo, los políticos no nos podemos dar ese lujo. Yo, si quiero conservarme en el poder, tengo que apropiarme del aparato del PJ, si no, el aparato del PJ me va a aniquilar. Para apropiarme del aparato del PJ, tengo que entrar en la basura, meterme, ahí, en la mierda, y eso a vos por supuesto, no te a va a gustar”. Yo le contesté que entendía, pero que no podía hacer eso. Esa política es la que siempre se hizo.
–Además, ¿triunfó en esa apropiación del PJ? ¿No se dió vuelta una gran cantidad de intendentes que hoy siguen a Duhalde?

–No creo que haya triunfado. Deslució su imagen ante la clase media que lo vio transar con Barrionuevo. Cuando pasó lo de Barrionuevo también saqué una nota. Estos muchachos que me atacan se olvidan de mis notas, pero el que en serio hizo críticas a K, críticas teóricas en serio, fui yo.
–Sin embargo, la percepción es que usted apoya al gobierno.

En un montón de cosas apoyo del gobierno. Primero lo apoyo porque lo veo muy condicionado. Apoyo porque veo lo que hay del otro lado. Apoyo que los Kirchner tengan una buena relación con Evo, una buena relación con Chávez. Tengo muchas objeciones contra Chávez pero está bien que tengan una buena relación con él. Además, en este momento estoy apoyando a Cristina más que a Néstor. Cristina me gusta mucho, piensa bien, dice sus discursos maravillosamente, y eso no es un dato secundario. Son signos muy grandes de inteligencia. Si escuchás hablar a Cobos, a Macri, a De Narváez, ninguno de ellos le llega al primer taquito a Cristina. Es una mina inteligente que piensa, que tiene cultura, que es un cuadro político desde hace muchos años. Hay muchas personas que la apoyan. Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. Y acá Horacio González, Ricardo Foster, Noé Jitrik, David Viñas... Son mis compañeros de toda la vida, no es que no tengamos críticas, pero estamos defendiendo un estado de cosas.

–En una entrevista en Veintitrés hace tres años usted decía que Kirchner no usaba la plata de las reservas para paliar los altos índices de pobreza que existen. Hoy parece que siguen sin usarse para esos fines.

–Todavía reprocho eso. La lucha contra el hambre no se dio. La lucha por la distribución del ingreso se empezó a dar el año pasado. Pero este es un llamado de atención. Este es un país donde se le quiere sacar un 3% a los más poderosos terratenientes y no se puede. El gobierno casi cae con el apoyo de la clase media. Lo único que faltaba es que vinieran con los tractores a Plaza de Mayo. Se podría haber incendiado el país.
–Se puede pensar que para que los cambios sean profundos se requiere que se recurra a ciertos incendios.

–Sí. Pero no creo que se puedan producir. Perdóname el pesimismo. ¿Qué serían cambios profundos? Cambio profundo fueron la Ley de Medios, la estatización de las AFJP, el fútbol. Ahora, ¿cómo avanzar? Se debería poner un impuesto a la riqueza y establecer un ente de distribución del ingreso. Se podría poner un impuesto a la renta financiera.

–¿A este gobierno le interesaría hacer eso?

–Ese es el problema. El año pasado intentó hacer algo y no pudo, casi se va a la mierda. También por errores de ellos, pero hubo un revuelo infernal. Si no lo hacen ellos, ¿quién lo va a hacer?

–¿Cómo ve a la oposición de centroizquierda?

–Bastante débil. Me gusta Sabatella. He ido a Morón a dar conferencias y es un gran tipo Sabatella. Pero no tiene poder, no tiene el peronismo. Y hoy el peronismo es una estructura corleonista que no lo va a dejar avanzar más allá de cierto punto. Hoy, la política es conseguir posiciones a través del dinero. Es una corporación en la cual hay más circulación de dinero que ideas. No es culpa de los políticos, es culpa de las grandes empresas que manejan el país, de los grandes intereses concentrados monopólicamente que manejan el país. La política hoy se hace a través de los medios: hay una colonización de la subjetividad. Es el poder de penetración de una ideología a través de lo mediático. Hay un sujeto absoluto bélico comunicacional, hace guerras pero también gana guerras a través de lo comunicacional. Vos fijate que en China no hay diarios de izquierda, que aquí tampoco hay casi diarios de izquierda. Bueno, está Página 12, que es de una izquierda centrada y después habrá algunos pequeños diarios. Todos los grandes diarios son de derecha, todos los grandes programas de TV son de derecha, Tinelli es de derecha, los culos de Tinelli son de derecha porque idiotizan.

–¿Preparan los medios las condiciones para una restauración conservadora?

–Por supuesto. Hay un capítulo de Ser y tiempo de Heidegger que habla de la existencia inauténtica que es así: el sujeto no habla, es hablado; no piensa, es pensado; no interpreta, es interpretado; no ve, es visto. Ese tipo cree que tiene ideas, pero no tiene ideas, tiene las ideas de los otros. Foucault en un texto muy lindo que se llama Poder y verdad dice: “El poder crea la verdad” y hoy el poder son los medios de comunicación. Crean la verdad porque la dicen durante todo el día y la repiten a la noche. Nadie piensa por su cuenta, todos son pensados, entonces no hay una consciencia crítica. En cuanto al gobierno, esto es lo que yo le reprocho desde el primer día: debió haber formado cuadros, debió haber hecho militancia, debió haber mandado dirigentes por los barrios, debió haber formado escuelas de formación política, pero no lo hizo porque se mantuvo en la vieja política.

–Al gobierno se le endilgan formas autoritarias, corrupción y maltrato de las instituciones republicanas. ¿Qué opina sobre esto?

–La oposición dice: “Son corruptos, las instituciones no funcionan y son personalistas o son demagógicos o son dictatoriales, autoritarios”. Pero estos fueron los argumentos de todos los golpes de Estado. A Irigoyen le decían que era lento, estaba viejo. A Ilia también y eso lo decían los iluminados de Primera Plana, nuestra gran revista, que era golpista, que apoyó y trajo a Onganía. A Perón lo acusan de corrupto, exhiben todos los tapados de Evita, toda la ropa, ponen coches, 20 coches e invitan a la gente a ver los autos que tenía Perón. Había grandes tachos de basura que decían: “Arroje aquí su carnet de afiliación al partido peronista”. Entonces, la corrupción es un elemento fundamental de todo intento golpista. Y la oposición, que es golpista, instrumenta la corrupción. Lo otro que instrumenta es que las instituciones no funcionan como si alguna vez ellos hubieran sido republicanos. ¿Cuándo el liberalismo llegó aquí, al poder, a través de elecciones democráticas? Nunca. Entonces, Perón cae por ese esquema: corrupción y autoritarismo, falta de respeto por las instituciones. Es una historia que regresa.

–¿Percibió cómo se extendió el mote de “la yegua”?

–Son los mismos insultos que se usaban con Evita, es notable. Se ve un machismo asqueante en los tipos y en las minas. Me llegan chismes de peluquería, el gorilismo de peluquerías es el peor. Las minas dicen cosas terribles de Cristina. Es machismo puro. Imaginate que odias a alguien y sin embargo le tenés ganas. Cuando sale bien en la foto, y generalmente sale bien, te gusta, pero no te tiene que gustar porque la odiás. Entonces eso produce una cosa que se les revuelve por dentro. Lo que más los agrede es que es una mina inteligente, es el presidente que mejor ha pensado en sus discursos, que mejor ha dominado la exposición de un discurso con la excepción de Perón.
–¿Ve factible la posiblidad de un golpe institucional, con un barniz democrático? Carrió habla de juicios políticos con frecuencia.

–Va a ser difícil hacer eso. Carrió, esa emisaria de Cristo, a quien Dios elige para hablar a través de su logos, puede decir eso. Pero también ha dicho muchas otras cosas. Dijo que a Kirchner lo único que le faltaba eran los campos de concentración para ser Hitler. No tomo en serio lo que dice esa mujer. Incluso dentro de la oposición no le tienen gran respeto. La Mesa de Enlace, la noche del triunfo, no la dejó subir al palco. Es piantavotos.
–Volviendo a sus críticos...

–Sé quienes son los que me atacan pero no me calienta. No tienen entidad. ¿Quiénes son esos tipos? Son periodistas que se han puesto a escribir algunos libros anti K, que está de moda. No voy a polemizar con ninguno. Hace 15 días que llegué de Roma de polemizar con Giacomo Marramao, que es el filósofo más importante de Italia, no voy a polemizar con estos tipos. Yo polemizaría con Ernesto Laclau. Polemizaría con Santiago Kovadloff, con Natalio Botana, pero no con estos otros. No los quiero nombrar porque apenas nombre a uno, saca mañana una columna porque quieren debatir conmigo, lógico.
–¿Y con Sarlo debatiría?

–Con Sarlo estoy cansado de polemizar.

–¿Le gusta la idea de ser un pensador que molesta?

–Por supuesto: un pensador tiene que molestar. Eso lo dijo mi gran maestro Sartre, el pensador está para cuestionar a todos. A través de esta conversación he tenido enojos con todos. Pero te digo que Cristina tiene que seguir gobernando y que no jodan con golpe de Estado ni el ánimo destituyente porque ninguno de los otros le llega ni a los tobillos a Cristina. Entonces, no es un gobierno que a mí me pueda entusiasmar pero no creo que pueda haber ninguno que me entusiasme porque las cosas que yo quería hacer creo que no se pueden hacer. No se están haciendo en ningún lugar del mundo. Lo que habría que hacer es una distribución de la riqueza, es lo que te decía antes, fundamentalmente no puede haber más gente con hambre. El hambre pasó a ser una causa de la derecha por culpa de la mala política del gobierno de Cristina. Cristina tiene que arreglar eso. Si no, Biolcatti se preocupa por el hambre.

–¿Podrá hacerlo después de la derrota electoral, de las presiones que recibe de los medios, de la derecha, del propio PJ?

Estos últimos meses de Cristina fueron brillantes. Luego de la derrota del 28 de junio tuvo una gran reacción. Es como el boxeador que cae y se levanta y embiste al otro y de pronto le pega 3 piñas que lo noquea. Ella no lo noqueó, pero le pegó 3 piñas. Ahora hay que ver qué pasa este año. Lo único que se puede esperar de la derecha son difamaciones, intentos golpistas, denuncias de corrupción, denuncias de autoritarismo, todo eso va a estar presente, cada vez van a tener más tierra, pronto van a ser dueños de todo el país. Bueno, el título del libro de uno de estos periodistas que me ataca es justamente El dueño, ¿no? Mañana va a publicar una columna, creyendo que polemiza conmigo. Pero que ninguno se crea que yo voy a responder, lo hago público. Son tipos que no tienen nivel para polemizar conmigo. Son unos aventureros.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Feinmann MD: cardiovascular surgeon

La precisión quirúrgica con la que describe José Pablo Feinmann la situación actual de Argentina, Latinoamérica y el Mundo, me lleva a otorgarle ipso facto el diploma mencionado en el título del post.

Para aquellos que quieran leer la nota completa (algo súper recomendable, ya que no tiene desperdicio) acá el link. Mariano, del Blog Utinhumor, fue quien me la recomendó.

Algunas citas que ¡mamita querida!:

"Todo lo que está pasando –en nuestro país y en el mundo– se integra en una estrategia global de contrainsurgencia. Los tiempos son graves y se irán endureciendo. La derecha occidental (que se expresa en la contrainsurgencia) tiene como horizonte inmediato el retorno a la Doctrina de la Seguridad Nacional... ...El fortalecimiento del golpe en Honduras marca una herida de impredecible (o acaso, lo que es peor, predecible) importancia en América latina. Obama ha sido derrotado, antes que por los golpistas hondureños, por el complejo militar-industrial de Estados Unidos..."

"...Esto implica retomar el “consenso de Washington”, retomar los axiomas del neoliberalismo, sumar a Europa a este proyecto (lo que nada costará) y muy especialmente sujetar duramente todo posible “desvío” de ese patio trasero que se ubica al sur del Río Grande..."

"...en América latina, la contrainsurgencia ha instalado su centro de operaciones en Colombia... ...Que ya funcione una Escuela de las Américas no debiera sorprendernos... ...El Imperio sigue sosteniendo la geoestrategia de la unipolaridad. Los llamados neocons-republicanos permanecen en dominio del gigantesco aparato militar, que es insaciable y no puede detenerse. La cuestión acaso sea menos intensamente ideológica que en los tiempos de la Guerra Fría, pero es más desesperada. Estados Unidos necesita asegurar su abastecimiento de modo seguro, permanente. El mundo se desangra en enfrentamientos para que el ciudadano medio norteamericano no pase calor ni frío. Para que sus automóviles funcionen y las industrias de la nación no se detengan..."

"...El Imperio global-comunicacional deberá avanzar aún más si desea consolidar su predominio..."

"...Así –aunque en Estados Unidos sea habitual el descabezamiento de ciertos monopolios–, si en un país latinoamericano se agrede a un monopolio encuadrado dentro del esquema de seguridad neocons-republicano (Consenso de Washington-neoliberalismo-lucha contra el terror y el narcotráfico), el Imperio lo defenderá sin hesitación alguna. ¿Cómo? Instrumentando los elementos de poder con que cuenta en el país en que sucede el conflicto. (Nota: Para preparar el golpe en Chile, Nixon y Kissinger le dieron a El Mercurio dos millones de dólares para crear el “clima propicio” para el descabezamiento de Salvador Allende.) Lo que no se aceptará es el freno –ningún tipo de freno– a la “era americana” en el siglo XXI..."

"...Si definimos al Imperio como bélico-comunicacional es porque instrumenta... ...la única revolución exitosa del siglo XX: la revolución comunicacional. El Imperio es bélico porque somete por las armas. Y es comunicacional porque somete por los medios... ...La misión de lo comunicacional es la de la colonización de las conciencias... ...la represión comunicacional radica en entretener al receptor y atrapar su conciencia y sofocarla y colonizarla con la “verdad” del poder. La verdad no existe. La verdad es una creación de los medios. Los medios son parte esencial de la contrainsurgencia. Es necesario controlar o aniquilar o inmaterializar toda verdad que provenga del sector insurgente... ...A las verdades del poder insurgente hay que oponerles las de la unipolaridad del poder global, transnacional, antiglocal..."

"...La contrainsurgencia enfrenta un fenómeno global, la insurgencia. Que está en todas partes. La enfrenta con las armas –al viejo estilo– y con los mass media, al nuevo estilo. “Denme a un sujeto, pónganlo 16 horas frente a un televisor y tendré un sujeto-sujetado”, podría decir el guerrero comunicacional..."

"...En América latina el panorama es grave. Sé que Horacio González se presentó en un programa de televisión (Los siete locos) y sólo dijo: “Estoy aquí para advertir que una derecha temible nos acecha. Quiero decir eso, nada más”. Repito: lo de Honduras es gravísimo. Lo de Colombia también. Chávez está marcado, sólo lo salva el petróleo que negocia con Estados Unidos. Pero tiene una oposición golpista y educada en Miami. Evo ya ha enfrentado situaciones de golpe institucional. Nosotros también. Tenemos, para el Imperio y sus aliados locales, un gobierno insurgente. Un gobierno glocalizador. De aquí la furia que se descarga contra él. La ausencia de figuras lúcidas, inteligentes, en una oposición endeble, se sustituye por la agresión mediática. Acaba de aparecer un libro de un mínimo periodista que pinta al “líder de la insurgencia” (Néstor Kirchner) como el peor tipo que haya atravesado la política argentina. Es tanta la carga de atrocidades que se arroja sobre él que termina uno por reírse: “Aquí viene otro que quiere vender libros como pan caliente siguiendo el ejemplo de ese escritor que se lamenta de las desdichas de su pobre patria”. Pero no hay que reírse. Todo eso suma. Sobre todo en una clase media hoy próspera, que hizo su prosperidad bajo el “gobierno insurgente” y ahora quiere aniquilarlo..."

"...Si Lugo acaba de denunciar el peligro de “milicias agrarias” en Paraguay, habría que pensar hasta qué punto no se estuvo cerca de eso en 2008. Total, con el desdén por la institucionalidad que enuncian claramente los viejos militantes de la contrainsurgencia como Grondona y Biolcati, todo es posible. (¡Y vaya si el señor Grondona no es un viejo, nunca cansado, militante de todas las contrainsurgencias desde 1955 a la fecha!)..."

"...¿qué bicentenario se piensa festejar? ¿El bicentenario de qué? Todas las fuerzas retrógradas que hicieron del primer centenario un festín triunfal de las clases dirigentes, de las triunfadoras oligarquías, están en total vigencia."