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viernes, 22 de diciembre de 2017

Golpe/lawfare en Perú: zafó PPK

Lawfare se instaló como el término para describir estos nuevos golpes institucionales, pero golpes al fin. Le ocurrieron con mayor o menor respeto de la institucionalidad a Lugo en Paraguay y Dilma en Brasil. Al fin y al cabo, surgen como una salida política cuando el presidente de turno no cuenta con el aval político y/o popular para asegurar su permanencia frente al embate de grupos de poder político/económico. Casi-casi, es lo que le ocurre a Pedro Pablo Kuczynski en Perú.

Un breve repaso nos recuerda que PPK accedió al poder al ingresar por escaso margen al balotaje como segundo de Keiko Fujimori, quien de ese modo consiguió la bancada más numerosa en el Congreso. Luego, con el aval político del resto de las fuerzas, en un escenario en el que se plebiscitó al fujimorismo como opción política, PPK se convirtió en presidente como el mal menor y representante del antifujimorismo que definió la elección.

Luego, enfrentamientos legislativos contra el fujimorismo, la avanzada de parte de éste para negociar la excarcelación de Fujimori padre, un manejo político poco sagaz de PPK y las revelaciones de Odebrecht que lo implican derivaron en este juicio político denominado allá vacancia presidencial. Al contar el presidente con una bancada minoritaria, y al haber sido aplazado a presentar su descargo frente al Congreso como paso previo a la vacancia, por amplia mayoría, muchos pensamos que la suerte de Kuczynski estaría echada.

Zafó.

¿Porque de repente se avivó, supo explicar lo que le tocaba del Lava jato odebrechtiano? No, antes prevaleció la incapacidad de las distintas oposiciones y la inexistencia de un candidato cantado a suceder al presidente para reconfigurar un mapa de poder que saltaría por los aires con buenas chances de llevarse puesyo al sistema político todo. Veamos que ocurrió en la votación para describirlo.

Se necesitaban 87 votos para destitiir al presidente y quienes pretendían vacarlo consiguieron 79, tan sólo 8 votos menos. La división de la oposición, o las oposiciones, no se dieron tanto entre partidos como hacia el interior de los distintos espacios políticos. Así, los votos que el fujimorismo necesitaba, les fueron negados por el propio fujimorismo, con Kenji Fujimori a la cabeza de esta rebelión interna, que sumó 10 abstenciones que, de votar como el resto de la bancada, hubieran sido suficientes para decirle adiós a PPK. En el fujimorismo, Kenji se encuentra enfrentado a Keiko, aún en sus deseos de excarcelar al patriarca fujimorista (Kenji presiona por su liberación, Keiko no).

Por el otro extremo del arco político, el de la izquierda que desde el Frente Amplio promovió el inicio del proceso, fue la bancada de Veronika Mendoza, ex FA hoy Nueva Fuerza, la que se abstuvo cuando sus votos hubieran sido también suficientes para destronar al presidente.

¿Intentaron un Lawfare y luego se arrepintieron? Como señaláramos, el sistema político peruano es débil, y para muestra bastan la emergencia en cada elección de partidos personalistas (antes Humala, ahora PPK o Mendoza), con presidentes que a poco de andar pierden el favor popular y abandonan el poder con escasísima aprobación, y la constante del fujimorismo de Fuerza Popular que, con Keiko a la cabeza, supo definir las últimas dos elección por la negativa, triunfando el clivaje antifujimorista. Ocurrió así que, en un comienzo, el sistema todo vio la posibilidad cierta de destituir a Kuczynski, pero vieron luego, quienes aspiran a suceder a PPK, que el antecedente podría jugarles en contra. Puede entonces decirse que con Kenji, que aspira a suceder a Keiko en el liderazgo y candidatura de su fuerza, y con Mendoza, que aspira a terciar en la disputa presidencial habiendo emergido como la tercera en discordia en las pasadas elecciones, el sistema político peruano se hizo de anticuerpos que lo protegieron, tímida y con escaso margen, de la enfermedad del lawfare.

Lo que se definía en Perú era la suerte de un nuevo golpe de Estado en Latinoamérica y así lo planteó sobre el final PPK, asustando con la posibilidad cierta de que el presidente del cuerpo congresal, fujimorista, Luis Galarreta, ocupara finalmente la presidencia. No ocurrió, pero PPK haría mal en proseguir bailando en su gobierno como hizo anoche. No se salvó, lo salvaron. Aunque se tratara del primer golpe contra un representante de la derecha, enhorabuena que fracasara.

viernes, 3 de junio de 2016

¿Keiko o PPK? Enfrentamiento entre matices de la Derecha en Perú

Este domingo, Perú elige entre Keiko Fujimori o Pedro P. Kuczynski, en la segunda vuelta de un proceso electoral que contó con algunas particularidades y otras situaciones que parecen de corte más tradicional para la política peruana.

No se trata de una disyuntiva entre modelos políticos. Nada hace pensar en que puedan existir grandes diferencias entre los programas económicos de Keiko o PPK. En las pasadas elecciones presidenciales existía temor por un posible cambio, cuando el actual presidente Humala triunfó en balotaje por muy escasa diferencia frente a la hoy más probable ganadora hija de Alberto Fujimori. En un contexto latinoamericano distinto, con un Brasil bajo un PT poderoso, con el FpV dominando la escena Argentina, Ollanta, ex aliado del chavismo y luego del Partido dos Trabalhadores, lideró un gobierno que se apartó poco y nada de los lineamientos fijados en los '90 por el fujimorismo, profundizados luego por Toledo y Alan García: apertura económica, TLCs, inversiones extranjeras y una distribución desigual de la renta. Aún así le reconocen a Humala un gobierno solidario que lideró una reforma educativa que muestra algunos resultados.

Retratamos algunas particularidades de estas elecciones en un posteo anterior, apuntemos ahora algo sobre este ballotagge y las continuidades.

El establishment peruano tomó claro partido por su candidato, Pedro Pablo, cuando en el primer turno la preocupación era bien otra y se llamaba Verónika Mendoza, la candidata más a la izquierda del sistema y la que prometía revisar concesiones mineras. Se descontaba el primer puesto de Fujimori, y para este momento la carta a disputar tendría al antifujimorismo como figura. Pero antes un interrogante: ¿qué ocurrió para que un país que tuvo una importante tradición de izquierda se debata entre matices derechistas? Uno nacionalista —Keiko— y otro más liberal o pro mercado —algunos sindican a PPK como el candidato de la Embassy—. Para no extendernos, dos nombres: Velazco y Alan García en los '80. El primero como dictador, el segundo como presidente democrático, protagonizaron ambos gobiernos de corte estatista y antiimperialistas. La hiperinflación y la guerrilla de Sendero Luminoso, con secuestros, muertes y migración interna desembocaron en Fujimori (padre) y el Perú de hoy, integrante de la Alianza del Pacífico.

En el reparto de votos de la primera vuelta, Keiko Fujimori ganó en Lima y en todo el norte a excepción de Cajamarca. La base de sus votos estuvo en los sectores D y E, los más pobres. Durante su gobierno, Fujimori padre no sólo liberalizó la economía peruana sino que desplegó, además, un aparato clientelar de soporte para las clases populares. El recuerdo del triunfo sobre Sendero, el despliegue del aparato durante estos años y un gran trabajo territorial —Keiko fue la única candidata que recorrió el país desde su derrota frente a Humala— explican los resultados y la probabilidad cierta de su triunfo.

Kuckzynski es, en cambio, un hombre del establishment. Acompañó a Vargas Llosa en su fallida aventura política y fue luego ministro de Alejandro Toledo. Tercero en las pasadas elecciones, segundo en esta primera vuelta, será en balotaje el depositario del voto antifujimorista. Su base son los sectores A y B: ganó solo en Arequipa y fue segundo en Lima y en otros departamentos. Así como Keiko debió luchar contra el antifujimorismo, PPK debió enfrentar la percepción de que gobernará para los ricos. Si el desafío de Fujimori asienta en un clivaje político, el de Kuczynski es claramente económico.

La encuestadora IPSOS fue entregando simulacros electorales durante los pasados tres domingos. Todos le otorgaron una ventaja creciente a Keiko: medio punto primero, casi cuatro luego y poco más de 6% en la última medición. ¿Está todo dicho entonces? Probablemente, pero no deberíamos descartar una sorpresa: ninguna encuesta daba ganador a Humala en el último ballotagge presidencial; ser si bien la diferencia entonces era menor y dentro del margen de error.

No solo porque su hija pueda ser la próxima presidenta es que estas elecciones tienen a Alberto Fujimori en escena. Los cortes clasistas del voto y las estrategias desplegadas por ambos sectores rememoran el enfrentamiento entre Fujimori (padre) y Mario Vargas Llosa en 1990. Hace 26 años un ignoto hijo de japoneses derrotó al Nobel de Literatura representando a los pobres vs. los blancos ricos. PPK es hoy Vargas Llosa para el clivaje sectores bajos/altos. Pero si en 1990 el voto “anti" castigó también al escritor, ahora es Keiko quien lo sufre, y PPK recibe la adhesión de todo el arco político —incluida Verónika Mendoza— para evitar el regreso del autoritarismo y la corrupción con que el imaginario político peruano recuerda al fujimorismo de Alberto. El domingo sabremos qué clivaje prevaleció, si el político para alegría de PPK o el socioeconómico en beneficio de Fujimori.

jueves, 7 de abril de 2016

Las elecciones de este domingo en Perú

Sí, ya se, están todos relocos con las cuentas offshore de Mauricio o con la detención de Lázaro y Jaime. Mientras, en nuestro país todo lo que no es relato tiene que ver con ajuste, despidos, aceleración inflacionaria, caída de la actividad y del consumo. Cambiamos. Por suerte, el gobierno de Macri es justo en la repartija de cargas y les quita por igual a todos: remedios a los jubilados, retenciones al campo, impuestos a los autos de alta ga... Ah, ya veo. Mala mía. Bueno, pero este domingo 10 de abril son las elecciones en la hermana república del Perú y en junio la segura segunda vuelta. Copiamos y pegamos tuits en lugar de elaborar un texto porque ya termina el ciclo del lavarropas y recién recuerdo que olvidé revisar los bolsillos de los vaqueros. ¿Ven que lavar guita es algo bastante común? Vamos con Perú:

domingo, 19 de enero de 2014

Hablando de Perú pero también de Argentina

Ollanta Humala se encuentra a mitad de su mandato, lo que no significa lo mismo en Perú que en Brasil o Argentina, donde la reelección presidencial es una posibilidad (casi) siempre latente. Preguntar por EE.UU., también. El debate que esta imposibilidad peruana implica, en el anterior posteo, derivó hacia lo que una democracia representa o debería representar. Etimológicamente al pueblo, claro, pero en términos concretos cada proyecto político, sea del signo que fuere, viene acompañado de apoyos que delimitan su campo de acción y, más aún, señalan cuáles serán los lineamientos que el posible nuevo gobierno adoptará. Lo anterior en difícil. En sencillo es más o menos así: ¿a quién representás vos, que pedís el voto? O mejor: ¿cuánto vas a representar o cuánto te van a dejar representar a quienes te voten?

El advenimiento de Humala en el Perú estimuló sueños en algunos latinoamericanistas, peruanos y no peruanos. Su historia chavista, militar y nacionalista los promovía. Es más complicado su pasado político, ligado también al fujimorismo pero a ver, ¿quién no tiene pecados de juventud? Recuerden, la gallina fue primero, no así el huevo. Acá, repetimos, apostabamos a que Humala no cambiaría lineamientos que estaban dando algunos resultados. Con un país creciendo, recibiendo dólares, exportando productos primarios, aunque se modifique poco o nada el Gini, sin grandes conflictos sociales, ¿quién apostaría por un cambio abrupto? Hay que ser... poco práctico, ¿no? Naomi Klein fue muy clara: primero el shock, luego el salto al precipicio, ya justificado. Las Para Tí y las Cosmopolitan no mienten, chicas: toda crisis es una oportunidad. Excepto la crisis por mi continua pérdida de cabello. En fin, nada es para siempre. Pero retornemos.

Charlando con amigos peruanos, la mayoría apuesta por el retorno de Alan García. Mi incredulidad al respecto demostraba mi desconocimiento. Les decía: pero si se fue con una aprobación bajísima, no pudo imponer candidata y su partido se quedó sin representación en la pelea electoral; Alejandro Toledo, que pintaba para retornar, finalizó casi último, también luego de entregar el gobierno con escasa imagen positiva y en medio de escándalos de corrupción, que continúan y ahora también envuelven al ex presidente García (el de "Ay, Patría Mía..." de los '80, ¿recuerdan?). Sonreían, ellos, mientras afilaban el cuchillo para cortar el anticucho de corazón de res y rebanar también mis dudas. Es más simple, me decían, mientras realpolitikamente reconocían los logros económicos de Fujimori en un modelo neoliberal que hasta nuestros días continúa, mientras recordaban los TLC negociados por Toledo y luego aprovechados por García, mientras apuraban el chilcano sour y renegaban a la vez de Fujimori, Toledo, García y Humala. Es más simple: Ollanta está con los brasileños y Alan García con el establishment peruano, y hay muchos enojados por la guita que se están llevando las empresas brasileñas (y no, no crean amigos populistas que el apoyo de Brasil a Humala significa algo distinto a cuestiones comerciales -una salida al Pacífico- o energéticas -las hidroeléctricas que Brasil construye en el Perú, cercanas a las fronteras brazucas- porque se equivocarían). Es más simple, me explicaban, mientras debían reconocer que la justicia social les importa tres carajos y se quejaban del subsidio a las garrafas de gas que el interior peruano aprovecha con Humala.

Pero, todo lo anterior, ¿cómo se asimila a nuestro país? Bueno, en principio, Cristina enfrenta un panorama similar a Humala: no tiene reelección. Y los factores de poder en nuestro país, desde hace rato, lo saben y actúan (o dejan de actuar) en consecuencia. Luego, tenemos menor desigualdad pero mayor conflictividad social; aún así nadie serio propondría -al menos en términos de campaña- un viraje de 180° respecto al modelo kirchnerista -al que las balas le vienen entrando debido a errores propios y también forzados-. Ni siquiera el propio kirchnerismo, aunque el giro a la derecha, como debate, continúe en el terreno de la chicana entre iluminados (hasta el latinoamericanismo se encuentra algo freezado, debido a que las condiciones no son las expansivas de antaño). Se trata entonces todo esto, como debe ser, de una cuestión de representatividad y de apoyos. Poco claros aún ambos en nuestro país, que cuenta -no como el Perú- con el peronismo y su historia como factor de poder (entre otros, por supuesto) y también ordenador. Así, un candidato peronista puede representar una cosa, o un proyecto, o algunos apoyos, y otro representar a cosas, proyectos o apoyos distintos. Es claro, de todos modos, que los resquicios para mayores cuotas de autonomía política y económica se encuentran algo obturados, y el camino que emprendan las distintas corrientes políticas (o personales, o de apoyos) dependerán de muchos más factores que antaño. Es en ese sentido en que podemos trazar una analogía final: en 2007 y 2011 fue el peronismo kirchnerista quien delineó sus propias posibilidades. En 2015, como ocurre en el Perú, serán muchos más los factores que intervendrán en la pelea.

sábado, 4 de enero de 2014

Apuntes políticos peruanos 2014 en el exilio vacacional

Eneros familiares nos traen por estas tierras liberadas por San Martín y encorsetadas por TLCs, de tradiciones e historia pero también modernidad tardía y liberalismo económico. Puede ser, o ya es, dicen, el nuevo Chile latinoamericano. Para algunos puede sonar espantoso; a muchos peruanos con los que pude tratar les parece maravilloso. Contrastes marcados, un costo de vida importante, consumo para los ABC1 pero también consumo dirigido a los C2C3, etc. Poca conflictividad social en la metrópoli limeña, donde transporte y seguridad son las demandas más importantes. Y el diario El Comercio como voz cantante y personero de la elite económica, que cuando no es directamente transnacional, se referencia en algunas pocas familias tradicionales de ascendencia casi virreinal.

Breña, Lima, El Callao, distritos céntricos pero pobres. O de trabajo. Miraflores, San Isidro, La Molina, hacia el sur, ricos, turísticos y sede de empresas mineras, de servicios industriales, etc. Por donde circula el dinero grande que ingresa al país. O desde donde también egresa.
Lima, Arequipa en el sur del Perú, Piura y Trujillo al norte del país y Cusco como capital turística debido a Macchu Picchu son las ciudades más importantes.

Hace tiempo, antes de la segunda vuelta que colocaría en la Presidencia a Ollanta Humala, sostenía que aunque tuviera un pasado chavista, el líder del Partido Nacionalista no haría nada muy distinto, en términos económicos, a la entonces candidata Keiko, hija del Chino Fujimori. No me equivocaba. A poco de llegar al Gobierno perdía el apoyo del ala izquierda (y romántica) de su partido.
La historia política reciente señala Ollanta para que no retornara el fujimorismo (¡y por eso apoyado Humala por el mismísimo Vargas Llosa!), antes Alan García, del ex izquierdista APRA, para que no ganara Fujimori. Ambos, más Alejandro Toledo, a pesar del fantasma del que se beneficiaron en oposición, manteniendo a pies juntillas el destino neoliberal y de “realismo periférico" prefijado por Alberto Fujimori en los '90 peruanos, luego de unos '80 hiperinflacionarios. Historia Política Económica 101 de América Latina, sin embargo los peruanos con los que tuve el gusto de hablar reconocen poco de la influencia de los factores externos en el modelado del Perú. Tienden a pensar, antes, en términos ortodoxos de buena o mala gestión, de capacidad del primer mandatario para “enamorar" ya sea a los peruanos o a los capitales extranjeros. Una vez más, la responsabilidad de un Estado en un país en el que se pide menos Estado.

No existe reelección presidencial. Humala empuja a Nadine Heredia, la primera dama (sindicada como cerebro del gobierno), para no sufrir el síndrome del pato rengo a partir de la segunda mitad de su mandato que finalizará en 2016. Constitucionalmente, está inhibida. Conclusión: pasarán los presidentes pero el modelo no se toca. Conclusión 2: para el capitalismo globalizado, una democracia limitada es mejor que una democracia más... democrática. Conclusión 3: mucho del poder no reside en la clase política, que debió renunciar en parte a él como retorno del fujimorismo. Que no hizo más que cumplir con los mandatos superiores o supranacionales de la época. Contrastes y paradojas. O no.

martes, 12 de junio de 2012

Perú y Latinoamérica, o el movimiento centrípeto de los gobiernos progresistas

A veces tenemos, me incluyo, una visión un poco romántica acerca de Latinoamerica, porque la unidad latinoamericana ha funcionado a los propósitos macros: ha fortalecido políticamente a la región, permitiendo sinergismos como, por ejemplo, el pago de la deuda al FMI que realizaron casi conjuntamente Argentina y Brasil y las posiciones sostenidas en foros internacionales. Fortalecimiento que no hubiera sido posible si sólo de política se tratara: que esta región albergara crecimiento (a tasas chinas en algunas casos) mientras en el resto del mundo la recesión y la crisis fuera (y es) moneda corriente, permitió también ese despliegue.

Este blog cubrió en buena medida las ya no tan recientes elecciones en Perú. En un primer momento creímos que el escenario permitía aventurar un triunfo conservador, liberal y populista a la vez, en la figura de Toledo. Las características históricas y demográficas del país determinaron que al ballotage arribaran las expresiones más extremas del arco político: Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Populistas de derecha y populistas de izquierda, para horror de Vargas Llosa. Un Ollanta pasado por un buen centrifugado, que trocó un discurso más radical (con reminiscencias bolivarianas debido al apoyo de Venezuela) por un más moderado discurso progresista (apoyado esta vez por el PT brasileño) resultó finalmente triunfador, por muy poquito. El candidato más afín a la nueva izquierda latinoamericana. En su momento analizamos la implicancia geopolítica de su triunfo en la disputa Mercosur vs. Acuerdo del Pacífico (que puede resumirse en el Atlántico para Brasil y el Pacífico para EE.UU.).


Quizás la aventura de la derecha peruana, apoyada por las multinacionales que realizan explotación mineral y gasífera fundamentalmente, de pretender un gobierno que los representara cabalmente (Pedro Pablo Kuczynski, tercero a la postre), no fuera tan alocada: finalmente Humala no puede alejarse mucho del camino que ya transitaron Fujimori, Toledo y Alan García. Su matriz económica no se lo permite y, como decía en alguno de esos posteos primeros acerca del país andino, no estaban las condiciones dadas para algo más que un reformismo. Para los que quieran conocer un poco cuál es el camino que está transitando Humala, esta nota escrita desde una izquierda que se siente traicionada:
PERÚ: UN GOBIERNO CONSERVADOR QUE SE DECÍA PROGRESISTA

Adiós Humala

Para el economista e investigador peruano Oscar Ugarteche el nuevo presidente peruano Ollanta Humala ha dado un inesperado viraje político de 180 grados, decepcionando así a todos los que votaron y creyeron en su programa político. Con técnicas y sistemas mafiosos, con manifestaciones reprimidas a balazos, Humala también a «limpiado» su gobierno de funcionarios progresistas y desafía de esta manera al pueblo que votó por él...

...Cuando dispararon contra los que protestaban en Espinar, votantes de Humala en su gran mayoría, ya estaba cumplida la hoja de ruta. El viraje ya es de 180 grados y está el partido y su jefe enfrentado a sus aliados y miembros. En la calle esto tiene como resultado el aumento de las protestas y quizás -en un efecto de bola de nieve- reproducir lo que Santos, presidente de la región Cajamarca, dijo con tanta certeza hace pocos días: procesos sociales análogos a los de Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez en Ecuador y Sánchez de Losada y Carlos Mesa en Bolivia...

...Ya efectuada la correctamente llamada «gran transformación» (Ayer con la gente, hoy contra la gente) la hoja de ruta ha colocado al congreso de la república en un disparadero. Está el partido de gobierno a 180 grados de su punto de inicio lo que lo coloca como aliado natural de sus adversarios y opositor de su bancada. De esta forma debe de entenderse el inicio de las renuncias de sus partidarios y aliados a la bancada. Esto le va a quitar la escueta mayoría simple que obtuvo...
Ugarte, el autor de la nota, prácticamente pide la renuncia de Ollanta Humala al final de su nota. Recomiendo su lectura.

Como pequeño corolario, una reflexión que todavía estoy meditando acerca de los gobiernos latinoamericanos, que cada vez más se ven jaqueados por protestas ambientalistas e indigenistas, un tópico caro al ideario de cualquier izquierda y, cómo no, también de este bloguero riverplatense: tanto Humala en Perú, como Evo Morales en Bolivia, como Dilma en Brasil y Cristina en Argentina enfrentan protestas en contra de la minería y de la deforestación, ya sea ésta última para extender la frontera agrícola o para realizar obras de infraestructura generalmente ligadas a la energía. Uno imagina cuál sería la respuesta de la derecha a esos desafíos, pero sufre cuando son los gobiernos de izquierda los que deben defender al capital de los ataques ambientalistas. Será, casi con seguridad, un desafío mayor en el futuro. Humala, en Perú, era el candidato que permitía aventurar un mejor manejo de la conflictividad. Su triunfo, muy ajustado, no hacía prever grandes cambios sin grandes traumas. Vaya como ejemplo de cómo la economía, la coyuntura internacional, la matriz y necesidades de cada país, determina las posibilidades de los gobernantes de turno.

miércoles, 27 de julio de 2011

Traspaso presidencial en Perú


Los temas del día son el video de Silvina Luna y la nueva estructura que adquirirá el fútbol en nuestro país (tapa de Clarín incluída). Acá queremos tratar algo que creo más sustancial: Ollanta Humala asumirá mañana la primera magistratura de su país.

Hemos hablado bastante de política peruana en el blog. Existen un par de razones que explican este interés: por una parte, estas elecciones eran importantes para el subcontinente desde el punto de vista geopolítico. Por otro lado encontré algunos puntos de comparación con el proceso electoral en nuestro país, fundamentalmente en lo que respecta a nuestro nunca suficientemente mal ponderado liberalismo.

Respecto al primer tópico, los remito a un posteo del mes pasado: "El Océano Pacífico, con la irrupción de China, se ha convertido en una ruta comercial central dentro del nuevo mapa mundial que se va configurando. La firma del Acuerdo del Pacífico en mayo de este año, y en la misma ciudad de Lima, por parte de los Presidentes de México, Colombia, Perú y Chile, fue un triunfo de la política exterior de Washington. El objetivo es una "Sudamérica estadounidense en el Pacífico, otra Sudamérica brasileña en el Atlántico". Como explicaba en P/12 Darío Pignotti desde Brasilia, se trata de una nueva geometría en ciernes, con el Mercosur y la Alianza del Pacífico situados en posiciones divergentes".

En cuanto a los puntos de comparación de los procesos electorales peruano y argentino, la línea puede ser trazada uniendo las estrategias que movieron a los partidos que responden al Establishment en ambos países. En Perú tanto Toledo como PPK y Castañeda apostaron a entrar al ballotage ya que, quien ingresara -pensaban- y tuviera enfrente a Fujimori o Humala, resultaría vencedor ante el temor que generarían las opciones extremas del arco político -al decir de Vargas Llosa-. En nuestro país, luego de las elecciones de medio término de 2009 y el intento de funcionar como un conjunto (Grupo A) en el Congreso, también las distintas opciones opositoras se fragmentaron apostando a ingresar a un anhelado ballotage que, ante el rechazo que -suponían- sucitaría un nuevo periodo kirchnerista, los depositaría casi como si de un trámite formal se tratara en la Casa Rosada. Hoy ese deseo está depositado en las PASO (primarias) del 14 de agosto, a la espera de que sea la ciudadanía la que elija una opción opositora alrededor de la cual construir un escenario de polarización. Es la última apuesta.

Volviendo a Humala, decíamos en junio que "no se puede hacer una revolución si no es desde los escombros del régimen anterior; el Perú actual dista de tal estado de situación. Deberá ser con paciencia". Así parece haberlo entendido también quien mañana asumirá la presidencia peruana: "El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, estrenará este jueves un gobierno con un gabinete moderado, aunque se mantendría fiel a su promesa de mayor inclusión social para apaciguar los numerosos confictos en demanda de los beneficios del actual boom económico que vive el país. Humala designó hace unos días un gabinete de gobierno que dejó fuera a sus partidarios de izquierda, una opción más conservadora que la de su mentor político, el ex presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva. El mandatario electo sorprendió a los inversionistas al nombrar a dos economistas adorados por Wall Street para dirigir el ministerio de Economía y el Banco Central, Luis Miguel Castilla y Julio Velarde, respectivamente". Reformismo antes que revolución le permitirán a Humala -y no sin algunas batallas- intentar llevar adelante su plan de inclusión social.

miércoles, 15 de junio de 2011

Humala en la ecuación geopolítica latinoamericana: Acuerdo del Pacífico vs. Mercosur


Ayer fue el turno de nuestro país: Ollanta Humala se entrevistó con Cristina como antes lo había hecho con Dilma, Lula, Lugo y Mujica. Estuvo acompañado por su esposa, Nadine Heredia, a quien el ex embajador de EE.UU. en Perú calificó como "el cerebro político radical detrás de Humala". Más temprano que tarde querrán atacar al Presidente electo peruano como antes a Néstor Kirchner, señalando a su esposa como el verdadero Poder detrás del Gobierno. Como en nuestro caso, ¿construirán y se construirá Nadine como opción electoral? En Perú no hay reelección y habrá que prestarle atención.

Podemos abordar el triunfo de Humala desde diversos lugares, casi todos ajenos a mi escasa competencia. El punto de vista geopolítico no escapa a esa regla pero el acercamiento de Humala hacia el Mercosur nos habilita el bloguerismo (entendido como la capacidad para hablar sobre un tema de manera superficial). Los primeros destinos del Presidente electo del Perú fueron los países miembros del Mercosur (y Chile). El triunfo de Humala, como ya hemos dicho, quebró el Eje de países del Pacífico alineados con la política norteamericana. Puede ser leído, también, como estratégico para los países de la región gobernados por lo que José Natanson llama la nueva izquierda latinoamericana. Tan estratégico que Brasil jugó un rol fundamental en la elección de Ollanta Humala. Mientras que PPK primero, y luego Keiko Fujimori, fueron los candidatos bendecidos por el establishment peruano y los intereses norteamericanos y canadienses (financieros, mineros y energéticos), Humala fue apoyado y asesorado por el PT brasileño.

Los intereses de Brasil son varios. No sólo necesita energía para abastecer su mercado interno (y por eso encara la construcción en Perú de centrales hidroeléctricas, cuestión que planteará demandas ambientalistas que un gobierno de Humala podría estar más capacitado para encauzar) sino que también tiene intereses de orden geopolítico y económico. El propio Humala, luego de haber triunfado en la primera vuelta, lo explicó: "Brasil necesita un socio estratégico en el océano Pacífico y creo que Perú es el aliado ideal para cumplir ese papel (...) nuestra colaboración será mutuamente beneficiosa".

El Océano Pacífico, con la irrupción de China, se ha convertido en una ruta comercial central dentro del nuevo mapa mundial que se va configurando. La firma del Acuerdo del Pacífico en mayo de este año, y en la misma ciudad de Lima, por parte de los Presidentes de México, Colombia, Perú y Chile, fue un triunfo de la política exterior de Washington. El objetivo es una "Sudamérica estadounidense en el Pacífico, otra Sudamérica brasileña en el Atlántico". Como explicaba en P/12 Darío Pignotti desde Brasilia, se trata de una "nueva geometría en ciernes, con el Mercosur y la Alianza del Pacífico situados en posiciones divergentes (...) Brasil es poco más que un pigmeo geopolítico en el Pacífico, y ese déficit de poder puede agravarse si gana vuelo el proyecto apadrinado por los gobiernos conservadores de Calderón, Juan Manuel Santos, Sebastián Piñera y Alan García (...) Esto explica la inclinación hacia el candidato Ollanta Humala demostrada por el Partido de los Trabajadores (...) evidenciada por el gobierno de Rousseff, a través de Marco Aurelio García. “Para saber cuál es la vida futura de ese bloque (Alianza Pacífico) deberíamos esperar a las elecciones del 5 de junio en Perú; cualquier decisión tomada ahora tiene dos meses de validez”, planteó el funcionario brasileño, haciendo una apuesta casi explícita a que Humala, si vence, desande los pasos del saliente Alan García".

Reunido ayer con nuestra Presidenta, Humala ratificó la intención de acercar el Perú al Mercosur, avanzando "poco a poco a través de mecanismos de carácter político" "porque sabemos que en el área comercial Perú tiene suscritos más de una decena de Tratados de Libre Comercio (TLC) que chocarían con los sistemas arancelarios propios del Mercosur". La economía del Perú, creciendo a altas tasas, también es un escollo. La izquierda revolucionaria lo sabe: no se puede hacer una revolución si no es desde los escombros del régimen anterior; el Perú actual dista de tal estado de situación. Deberá ser con paciencia.

lunes, 6 de junio de 2011

Perú: las tapas que no fueron

Según fuentes reservadas (el primo del mozo que le sirve el café al cuñado de un amigo de una importante prostituta que ocasionalmente se acuesta con alguien que hace changas en el diario; pero no vamos a decir quién es la prostituta), en El Comercio, el diario más importante del Perú, luego de acaloradas discusiones en las que volaron insultos, celulares y monitores -cuenta ese primo del mozo que... usted ya sabe cómo sigue-, llegaron anoche a una decisión respecto a la tapa del diario para hoy. Ésta fue la elegida:


Nótese la ausencia del "Ganó Humala" o el "Humala, nuevo Presidente". No. A ver si lo entendés Ollanta: "CON-CER-TAR". Consenso, papá. Pegale un tubazo a Cobos para que te explique. Pará que ya hablo con Clarín y te consigo el número. ¿Quieren más condicionamientos? Recorran el diario.

Veamos ahora cuál fue la tapa que no fue, la que también podría haber sido pero fue descartada a último momento. ¿La razón? Era de difícil comprensión semiótica: no todos están familiarizados con Saussure. Además, podían exponerse a un juicio por plagio. Sin más preámbulo:

Esta me hace acordar a una que... bueh, no importa...

Y ahora veamos una última tapa entre las que estuvieron propuestas. Esta fue descartada en el momento mismo en que empezaron a conocerse los resultados de los boca de urna:


Que va'cé.

Algunas conclusiones apresuradas sobre el triunfo de Humala

En primer lugar, y como puede verse en este mapa, Ollanta Humala ganó en casi todas las zonas no costeras del Perú. ¿Qué significa? No estoy seguro, pero me atrevo a equivocarme -como lo hice cuando pronostiqué un triunfo de Keiko Fujimori- y decir que en un país como el peruano, las costas son las zonas más ricas y la sierra y la selva representan los lugares más postergados. Allí deben buscarse la razones del triunfo de Gana Perú.


Anoche, en 678, sobre un informe que mostraba el ataque de los medios masivos contra los gobiernos populistas y de izquierda latinoamericanos, Daniel Filmus señalaba que esos medios venían de derrota en derrota. Citó los casos de Ecuador y Brasil. Puede sumar ahora el de Perú. La campaña mediática contra Humala fue feroz. Al margen: sigo a unos twitteros limeños y no hablaban de Ollanta con temor, sino con ese odio que sólo se puede comparar a nuestro gorilismo más recalcitrante.

A pesar del escaso margen (51,18% a 48,81% con el 86,6% de los votos escrutados - ONPE) Fuerza 2011, el fujimorismo, no salió a reclamar fraude electoral. Keiko además triunfó en los distritos costeros, y en Lima la elección también favoreció a Fujimori: 57,82% contra el 42,18% de Humala. En nuestro país, aún una diferencia del 22% para Cristina Fernández sobre Elisa Carrió, en primera vuelta, habilitó a la hoy diputada y a los medios de comunicación para una campaña de denuncias de fraude y "legitimidad segmentada". Es de esperar que, habiendo advertido que sería Humala quien podría desconocer un triunfo ante un resultado adverso, Keiko Fujimori no deslegitime el proceso electoral. Ya ayer, luego de los boca de urna, había dicho que si la ONPE confirmaba esos sondeos, rápidamente reconocería su derrota.

El eje del pacífico, integrado ahora por México, Colombia y Chile, ha perdido un importante eslabón con el triunfo del nacionalismo en Perú. Sobre todo si recordamos -como decía en lo de Goliardo- que cuando triunfaron Piñera en Chile, Santos en Colombia, Serra marchaba arriba en las encuestas brasileñas y Cobos lideraba las de imagen positiva en nuestro país, se hablaba de un giro a la derecha del continente. Ese giro no sólo no se dió sino que un país que está hoy todavía alineado con los intereses norteamericanos, le ha dado el triunfo a un candidato que, en los papeles, aparece como de signo contrario.

Humala, a pesar de su triunfo, deberá marchar con pies de plomo. Antes reformismo que revolución le permitirá -es mi impresión- intentar reconfigurar el mapa actual del Perú para, como dice, agregarle inclusión social al crecimiento económico. Ha hablado de un gobierno de concertación y habrá que esperar los nombres de su gabinete para encontrar pistas que permitan inferir la dirección del nuevo gobierno, que asumirá el 28 de julio de este año. Por lo pronto, ya El Comercio -denunciado por Mario Vargas Llosa por apoyar a Fujimori- empieza a marcarle la cancha. Esto relató del discurso que pronunció anoche Humala como virtual Presidente electo:

Humala recordó sus principales compromisos con el pueblo peruano. En este contexto, mencionó la promoción de las inversiones, la economía abierta de mercado y la consolidación del mercado interno.

“Nosotros vamos a llevar la infraestructura para todas las escuelas, particularmente las rurales” mencionó al destacar el valor de la educación como instrumento de transformación. También prometió dar seguridad a los jóvenes para que se incorporen en el mercado laboral.

El líder de Gana Perú recordó también la ampliación del programa Juntos a 900 mil familias y la creación de “Cuna Más” para apoyar a las familias más necesitadas, especialmente a las madres solteras y trabajadoras.

domingo, 5 de junio de 2011

Bocas de urna dan ganador a Ollanta Humala


El primer resultado de las elecciones a boca de urna de este 05 de junio muestra a Ollanta Humala como el probable próximo presidente de la República. Según Ipsos Apoyo, el líder de Gana Perú obtiene el 52,6% de los votos, mientras que la lideresa de Fuerza 2011, el 47,4%.

El nacionalista logró su victoria por los altos porcentajes obtenidos sobre todo en la sierra sur del país.

El Comercio (Perú)



(cortesía de Chaperoneando)

sábado, 4 de junio de 2011

En Perú triunfa el populismo (de derecha o izquierda)


No pensaba escribir nada respecto a la segunda vuelta electoral en Perú. Consideraba que ya había aportado lo poco que podía decir. Pero esta entrada de Abel me llevó a dejar un comentario que ahora quiero ampliar. Intentaré ser breve y condensar lo que vengo escribiendo hace varios posteos.

Cita Abel a Inka Kola News para decir: "En términos de votos válidos, Keiko Fujimori tiene ahora 51,1% y Ollanta Humala 48,9%. La ligera ventaja de la candidata de Fuerza 2011 está todavía dentro del empate estadístico, considerando el margen de error de esta medición que es de +1,8 puntos. Esta encuesta fue hecha a partir de 3 mil entrevistas." Esto según la consultora Ipsos/Apoyo. Datum, por el contrario, pronostica un 50,8% para Humala y un 49,2% para Fujimori, a partir de 5 mil entrevistas. Nuevamente dentro del margen de error que es +/- 1.4%.

Llegamos a esta instancia por una serie de factores, uno de los más importantes, a mi entender, fue la mala lectura que hizo el establishment peruano de la cuestión electoral. Los candidatos del sector, Toledo, PPK y Castañeda pelearon por un lugar en el ballotage, seguros de que eso le habilitaría al que ingresara al segundo turno la Presidencia de la Nación. Los pronósticos de principio de año así lo marcaban: cualquiera de los tres vencería a Fujimori o Humala en el ballotage. Finalmente el elegido fue PPK, un septuagenario ex ministro de economía durante la presidencia de Alejandro Toledo. Éste ultimo fue descartado casi por cuestiones raciales y eso quizás explique su actual apoyo a Ollanta Humala. Castañeda, bien considerado en Lima, carece de cualquier atisbo de carisma y esa fue su perdición.

Esa mala lectura fue la que habilitó que las opciones populistas, tanto de derecha como de izquierda (las extremas del arco político según Vargas Llosa) fueran las que finalmente pelearan por el premio mayor. Eso, claro, y que los beneficios del capitalismo de mercado no "derramaron" en los sectores más humildes, como reconoció el mismo Vargas Llosa.

Si tuviera que arriesgar un pronóstico, me inclinaría a pensar que la ganadora será la hija de Alberto Fujimori. Los medios han demonizado ferozmente a Humala, al asociarlo permanentemente al cuco Hugo Chávez. Tan es así que -graciosa e irónicamente- Mario y Álvaro Vargas Llosa apoyan al cáncer (o SIDA, no sabemos a cuál representaba Humala en el imaginario del Nobel) para derrotar al fujimorismo el día de mañana. De todas maneras me arriesgo aún más y digo que, si no es ahora, el destino de Humala tiene escrito Presidente en uno de sus casilleros.

Actualización: una encuesta de hoy de Ipsos/Apoyo da por primera vez ventaja a Humala por sobre Fujimori. 51,9% para el candidato nacionalista contra un 48,1% de la candidata de Fuerza 2011. El universo de la encuesta fue de 4000 personas, con un margen de error de +/- 1.6%. (tomado también de IKN). La verdad, mañana cuando se cuenten los votos.

lunes, 30 de mayo de 2011

Mi voto es para Keiko Fujimori (+ videos)


Este título hará que mi amigo Javier me crucifique. Tranquilo, nada más lejos de mí que el pensamiento e ideario del fujimorismo. Aquí van mis impresiones respecto al debate.

En primer lugar, Patria de Funes Mori, dame una opositora como Keiko Fujimori. En términos generales creo que Keiko emergió mejor posicionada. Fue más elocuente, tuvo más aplomo y supo contestar las preguntas finales de manera -a mi parecer- más acabada. Su gestualidad transmitió mayor seguridad. Su actuación como parlamentaria puede ser una de las razones.

Quizás juzgo con mayor severidad a Ollanta Humala. Al sentirlo más cercano en términos ideológicos, comprometido con ideas con las que comulgo, me hubiera gustado que pudiera expresarlas mejor. ¿Qué pasó, Comandante? La Congresista lo puso en aprietos y usted titubeó. En alguna de las preguntas ciudadanas se fue por la tangente. En su alegato final habló más del fujimorismo que de sus propuestas. ¿Por qué no un "conmigo no, Fujimori"? ¿O un "hágase cargo, Fujimori"? Lanzar la sospecha del fraude lo coloca, además, en una posición de debilidad, algo que aprovechó bien la hija del Chino Alberto.

Los temas pactados fueron Lucha contra la pobreza, Seguridad y narcotráfico, Institucionalidad democrática y Economía e inclusión social. Utilizando la categoría futbolera, me animo a decir que el primer round fue un empate y Humala sólo sacó una luz de ventaja en el último. El segundo fue claramente para Keiko y, a priori, el tercero, Institucionalidad, era el momento para que Ollanta trajera a colación el pasado fujimorista. Sin embargo, contra todo pronóstico, fue Keiko quien supo poner a Humala contra las cuerdas al vincularlo a hechos de corrupción. Mencionar que cambió varias veces su plan de gobierno: otro acierto de la candidata de la derecha reaccionaria.

Seamos buenos: supongamos que a las palabras se las lleva el viento y que lo que quedan son las impresiones. Digamos dos a dos, a ver. Empate. ¡Los dos a la final! Pero los debates televisivos -aprendan de Sarlo, muchachos de 678- obedecen a la lógica televisiva antes que a la que podía funcionar en el Ágora. Y en eso Keiko estuvo muy bien. Mejor asesorada. Sus constantes apelaciones al "no confunda a la población, Comandante" o "no mienta, Comandante" -al tiempo que le dedicaba miradas solícitas- pueden haber quedado impresas en los lóbulos temporales y occipitales de muchos televidentes. Imposible no remitirse al menemismo cuando dijo "no los voy a defraudar". El candidato de la izquierda nacionalista, por el contrario, no fue capaz de instalar ninguna frase de impacto. Lo más picante de Humala fue esto:

"Señora Fujimori, usted dice defender los derechos de las mujeres más pobres, sin embargo durante el gobierno en el que fue usted primera dama se esterilizaron a 300 mil mujeres sin su consentimiento y usted tenía 26 años, no era una niña"

Keiko invirtió los términos y supo relacionar a Humala con lo peor del pasado fujimorista:

"Yo me enfrenté a Vladimiro Montesinos, usted en cambio hizo el levantamiento de Locumba, según declaraciones propias del señor Montesinos en el año 2006, para encubrir su fuga. Así es que hablemos las cosas claras señor comandante Humala. Aquí sabemos quién se enfrentó y quién encubrió al señor Montesinos"

Para cerrar, en sus cuatro minutos finales, Humala apeló al miedo, al recuerdo de la década fujimorista. Un error, en ese momento. Ese tiempo es para enamorar. Keiko, en cambio, afirmó que es ella quien va a tomar las decisiones y tuvo dos gestos que pueden ganarle nuevos votos: apeló a su condición de madre para decir que no permitirá que sus hijas sufran lo que sufrió ella por ser hija de Alberto Fujimori. Golazo, que le dicen. ¿El segundo? Pudo mostrar, al mencionar a PPK y Castañeda, el apoyo de otras fuerzas políticas.

Si yo fuera un ciudadano peruano, sin prejuicios para con Keiko u Ollanta y sin una clara posición ideológica, podría haber visto el debate así.










sábado, 28 de mayo de 2011

Mañana debaten Ollanta y Keiko

Falta poco para la segunda vuelta del 5 de junio y, si bien hay encuestas que favorecen ampliamente a Fujimori, hay otras que hablan de un casi empate técnico (aunque siempre favorable a la candidata de Fuerza 2011). Si éstas últimas son las que más se acercan a la realidad, el debate de mañana será trascendental para el destino próximo del Perú.


¿Keiko y la continuación -¿y profundización?- del modelo neoliberal que le ha permitido al país un crecimiento record pero que poco ha "derramado" hacia las clases más postergadas u Ollanta Humala y la transición hacia un modelo más nacionalista y -dicen- más cercano ahora al de Lula que al de Chávez?

En Noticias al Sur, una excelente radiografía de cara al debate de mañana:

...Los candidatos Ollanta Humala y Keiko Fujimori de Gana Perú y Fuerza 2011 respectivamente, llegan al ballotage con un escollo que superar; su propia historia política. Mientras uno debe deshacerse de una imagen ligada al chavismo, la otra debe, y en este caso parece mas dificultoso, diferenciarse de su padre...

El debate será mañana, a las 20:45 hora peruana, 18:45 hora de nuestro país. Los ejes serán cuatro: Lucha contra la pobreza, Seguridad y narcotráfico, Institucionalidad democrática y Economía e inclusión social. Los candidatos, además, responderán a 3 preguntas seleccionadas por la Junta Electoral Nacional, recibidas de ciudadanos en el marco de la campaña "Pregúntale a los candidatos".

Si encuentro un stream online para seguir el debate en vivo, lo posteo.

lunes, 16 de mayo de 2011

Keiko y Ollanta hacia la segunda vuelta


El 5 de junio Perú conocerá a su nuevo Presidenta/a. A menos de un mes del 5 de junio, me llega esta nota por Twitter:

Ollanta Humala lanza fuertes críticas contra gobierno de Hugo Chávez

El líder de Gana Perú reiteró estar ´totalmente´ convencido de su rechazo al sistema impuesto por Chávez a Venezuela, por la reelecciones y restricciones a la prensa.

Sin conocimiento previo, al leer la nota se puede inferir que el camino a la segunda vuelta no es fácil para el líder nacionalista. Me resultó ligeramente extraño, porque pensé que luego de la interesante diferencia lograda en la primera vuelta sobre una Keiko -que ingresó al ballotage por escaso margen sobre Kuczynski- los signos de apertura mostrados por Humala le permitirían mantener el primer lugar en las preferencias.

Evidentemente, luego de consultar las últimas encuestas, no es así y en esos resultados se encuentra la explicación al rechazo declamado por el "modelo chavista".

Sólo para una de cinco encuestadoras Humala marcha primero. Veamos:

  • Última encuesta IMA: Ollanta 41,6% y Fujimori 39,7%

En las demás:

  • Keiko Fujimori lidera la última encuesta nacional de Ipsos Apoyo con 51,1% frente a Ollanta Humala que alcanza el 48,9% en simulación de votos válidos.
  • CPI: Fujimori 52.9% y Humala 47.1%
  • Datum: Keiko 40,6% y Ollanta 37,9%
  • Idice: Keiko 51.9% y Ollanta 48.1%

No es un buen dato si Ollanta tiene que sobreactuar de republicano y liberal. No es el discurso que más le conviene, a mi entender. Por otro lado es comprensible, ya que la prensa en contra debe ser bastante dura y eso lo coloca a la defensiva. Pelea contra el discurso del miedo, que el Escribidor describe bien aquí. Esto sólo puede favorecer a Keiko quien, mientras Humala intenta sacar la pelota del fondo, reafirma su mensaje con Rudolph Giuliani como invitado.

De cualquier manera la situación es de paridad y habrá que esperar el debate entre ambos candidatos que se llevará a cabo el domingo 29 de mayo, una semana antes de la segunda vuelta electoral.

viernes, 22 de abril de 2011

La Derecha comienza a aceptar el imperio de la realidad


Si algo caracterizó a los liberales económicos que adhirieron fervientemente al Consenso de Washington fue la capacidad para el autoengaño. Muchos creyeron -y hasta (seamos buenos) pueden haber sido sorprendidos en su buena fe- que la mano invisible del Mercado produciría un efectivo derrame de los beneficios y así las bondades del neoliberalismo alcanzarían a las clases sociales populares.

La teoría del derrame fue probada errónea en nuestro país y es por eso que el consenso alrededor del Consenso es ampliamente negativo. Tan es así que los cuadros de la derecha, en esta campaña, no pudieron esbozar ningún lineamiento respecto a lo que harían en un hipotético gobierno. Sólo Macri y la Coalición Cívica fueron capaces de sincerarse en estos últimos años y hablar de reprivatizaciones y endeudamiento con los organismos de crédito internacionales. A ver, hasta Gabriela Michetti dijo que era de centroizquierda, no jodamos.

Dicho de otro modo: en nuestra sociedad "derecha", "neoliberal", "privatizaciones", "déficit" y "endeudamiento" no son palabras amables y no hay actores políticos que quieran o puedan hacerse cargo. Por eso el discurso es republicano e institucionalista como el que llevó a la Alianza al poder. Como Menem: si dijeran lo que quieren hacer no los vota nadie.

Ahora, ¿se imagina usted a Mariano Grondona diciendo algo como lo que sigue a continuación en la Fundación Mediterránea o en el Coloquio de Idea?

...También es interesante para nosotros, los que creemos en la economía de Mercado, tomar conciencia de que el hecho de que un país avance no garantiza de ninguna manera esos consensos si partes muy importantes de la sociedad quedan fuera del beneficio de la prosperidad que el resto de la sociedad recibe. Eso no aplaca la impaciencia, no crea solidaridad hacia el sistema en quienes no sienten un beneficio del sistema sino todo lo contrario: una hostilidad, una beligerancia y hasta un ánimo destructivo de ese sistema que es incapaz de satisfacer a todos de la misma manera...

Habría que estar bastante loco para imaginar algo así, ¿no? Bueno, tales fueron las palabras exactas que pronunció el propagandista liberal y premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa. Y no lo dijo frente a periodistas de Le Monde Diplomatique sino en uno de los corazones mismos del pensamiento liberal: en la Regional Meeting “The Populist Challenge to Latin America Liberty ("El desafío populista para la libertad en Latinoamérica", chupate esa mandarina) organizada por la Mont Pelerin Society en el Hotel Sheraton de Buenos Aires. Así continuó el peruano:

...Es importante tenerlo presente para no llevarse sorpresas tan inquietantes como la que nos hemos llevado muchísimos peruanos que votando por los candidatos que garantizaban el mantenimiento de la democracia nos vemos ahora obligados a elegir entre quienes habíamos descartado con nuestros votos.

Bueno, esta es la situación. ¿Qué va a pasar? me han preguntado muchas personas. No soy un adivino, desde luego y no sé que va a pasar...

Acá el audio, cortesía del blog Peruanistas y la periodista Paola Ugaz:


(lo citado, a partir de 1:14 min)

En Perú, desde la experiencia fujimorista, rige una economía neoliberal. Es Ollanta Humala la esperanza de un electorado de izquierda que ya lo consagró primero en 2005 y vuelve a consagrarlo otra vez. Se encuentra así Humala frente a una posibilidad cierta de acceder al Poder Ejecutivo. La economía estrictamente de mercado encuentra un límite y el imperio de la realidad, eso que ya es consenso en nuestro país, empieza a asomar no sólo en la política peruana sino hasta en los think tanks de la Derecha internacional.

¿O usted imaginó alguna vez, amigo lector, que alguien (como Vargas Llosa) podría pronunciar la palabra "todos" frente al Presidente de la Heritage Foundation e incluir en ese todos a, efectivamente, toda la sociedad y no sólo a la clase dirigente?

Enhorabuena.

lunes, 11 de abril de 2011

Perú luego de la primera vuelta


Los comicios peruanos colocaron a Ollanta Humala y a Keiko Fujimori en segunda vuelta. Se trata de una gran victoria para Humala, quien en diciembre marchaba 4to. en las encuestas, pero no significa que haya ganado aún: en 2006 también triunfó en primera vuelta para caer derrotado luego a manos de Alan García. El líder nacionalista aprendió la lección: ayer, cuando se conocían los primeros datos declaró que estaba dispuesto a dialogar:

“Estamos dispuestos a ampliar, hacer una gran mesa de gobierno con todas las fuerzas políticas, sociales y laborales que quieran trabajar con nosotros en este proyecto”, aseguró en declaraciones a América TV.

“Nosotros estamos dispuestos a hacer muchas concesiones por la unidad del Perú”.

Movida a la vez inteligente y necesaria, ya que Keiko Fujimori tiene, a priori, más coincidencias ideológicas en el plano económico (no así en el político) con las fuerzas que llevaron como candidatos a Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Luis Castañeda.

Creo que sería apresurado decretar que en Perú ganó la izquierda, perdió la derecha y se rechazó el modelo económico neoliberal. En cuanto al primer punto, a pesar de que Ollanta propone temas relacionados con la izquierda latinoamericana actual, ni él ni ningún otro candidato apeló a una dicusión ideológica tanto como al honestismo o a medidas concretas y coyunturales. No podemos tampoco decir que perdió la derecha y el neoliberalismo, si colocó en segunda vuelta a Keiko Fujimori, hija de quien dió el puntapié inicial de un modelo luego mantenido por Paniagua, Toledo y García.

Creo no equivocarme si digo que las campañas apelarán en gran medida al miedo del votante: por la posición nacionalista y tibiamente socialista de Humala y por el pasado del fujimorismo, tan alejado de lo institucional. Para el 5 de junio falta mucho y tanto Ollanta como Keiko deberán tejer alianzas con los candidatos derrotados. Del resultado de las mismas, me atrevo a decir, saldrá el próximo Presidente o próxima Presidenta del Perú.

viernes, 8 de abril de 2011

Perú: análisis de la primera vuelta electoral


En enero, de paseo por Lima, escribí esto acerca del momento político peruano. En ese entonces punteaba todas las encuestas Alejandro Toledo, Ollanta arañaba el 10% y Keiko Fujimori tenía un porcentaje de votos similar al actual. La conclusión -¿apresurada?- era que el pueblo peruano no apostaba al cambio.

El panorama electoral es hoy distinto, aunque la coyuntura sea similar a la de enero: la economía peruana crece en base a la extracción de minerales pero sus clases populares no forman parte activa en la repartija de las ganancias. Aún así, una de las críticas al gobierno de Alan García dentro de su propio país es la política populista estatista que -dicen- habría llevado a cabo.

Este domingo se llevarán a cabo los comicios que, con seguridad, desembocarán en una segunda vuelta electoral. Podemos descontar que Ollanta Humala, primero en todos los sondeos, será uno de los elegidos. Resta saber quién lo acompañará. Las últimas encuestas muestran que el segundo lugar está siendo peleado por Toledo, Keiko y PPK (Pedro Pablo Kuczynski).

Hace tan sólo dos meses, mientras Alejandro Toledo era número puesto para llevarse la carrera, las encuestas marcaban que Ollanta perdía en segunda vuelta casi contra cualquier candidato. Hoy debe ser diferente.

Vamos a Ollanta entonces. Ha moderado su discurso más combativo y habla de defender la democracia, el crecimiento del Perú, se distancia de Chávez (y se acerca al PT brasileño) pero, a la vez, menciona una posible reforma constitucional, una nueva ley de medios y la nacionalización del gas. Ahora sí podemos apreciar cómo la prensa siembra miedo con respecto al candidato de Gana Perú. Y es que si bien considero que todos -quién más quién menos- pensamos que esos temas son deseables, creo que le pueden jugar en contra en una segunda vuelta ya que, antes que producir adhesiones, pueden provocar el rechazo de una sociedad -por lo que pude apreciar- más bien conservadora, poco combativa y que premia el discurso honestista. Aún así la oportunidad es buena para Humala. No ideal, porque el gobierno de Alan García -si bien no pudo imponer un candidato a la sucesión ya que Mercedes Aráoz se bajó de la grilla- no termina en crisis; una situación que podría haber favorecido los aires de cambio.

Según el diario El Mundo (España) Keiko Fujimori acompañaría a Humala, pero resta aún saber hacia adónde se dirigirá el que catalogan como disciplinado apoyo del APRA en esta primera vuelta.

Echadas las cartas para este domingo, resta saber el porcentaje que obtenga Humala y la diferencia con el segundo, quién lo acompaña a la segunda vuelta y cómo se ordenarán los apoyos para el 5 de junio, momento en que se dirimirá quién será el nuevo Presidente o la nueva Presidenta del Perú.

jueves, 17 de marzo de 2011

Un candidato con muchos huevos

No sólo ideas debe tener un político; si no tiene huevos para ponerlas en práctica, más le valdría no tener idea alguna.

PPK, Pedro Pablo Kuczynski, candidato a la Presidencia del Perú y ex ministro de economía de Alejandro Toledo, demostró que huevos no le faltan. Bueno, "demostrar" quizás no sea el verbo adecuado. Deberíamos en su lugar decir que "comprobaron" que los tenía buen puestos. Y que estaba también en su justo lugar la poron... bueno, este... juzguen ustedes la jugada política magistral del candidato, levantada por la prensa como una "curiosa muestra de respaldo de una simpatizante":

Observesé la cara de alegría del candidato y la expectativa en los ojos
del señor de camisa celeste, a la espera de su turno. A la izquierda,
una señora estira el brazo para palpar de armas al candidato. Enhorabuena.


Como todo sacrificio es poco para complacer la curiosidad de nuestras lectoras femeninas, este cronista buscó infructuosamente alguna declaración de la señora simpatizante revisora peloteril. Luego PPK, envalentonado por la repercusión mediática, se puso a disposición de quien quisiera realizarle inspección catastral (de bienes, bah). Esta vez le tocó el turno a un amable y gentil -textuales palabras del candidato- caballero:



Un chiflido a Durán Barba, a ver cuánto tarda en conseguir una dama bien pituca o un caballero bien machazo dispuesto a comprobar cuán "pelotudo" es el candidato del PRO. Y decimos Mauricio Macri como podríamos decir De Narváez o Sanz. Cobos o Michet... bueno, Michetti no.

Morales Solá ya adelantó su rechazo a la marketinera estrategia. "Será imposible conseguir la unidad opositora" -explicó-. "Se multiplicarán los candidatos y cada uno querrá, a su tiempo, prestarse a la fantochada de participar de este tremendo dolor de huevos que es la oposición". Por esta vez sola coincidimos con el analista. Van der Kooy, por su parte, no supo decir si tan visceral tocamiento redundará en la elevación del candidato. "Estoy en bolas" -alegó-. Luis Majul, en cambio, fue certero en su apreciación: "se trata de un manotazo del candidato para conseguir prensa". Por esta vez sola -también-, le creemos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Vargas Llosa: demócrata liberal

Los premios Nobel son políticos. ¿Hay que congraciarse con EE.UU.? Ahí van los suecos y le dan el de la Paz a Obama. Así como la guerra preventiva de Bush, un Nobel preventivo: por lo mucho que iba a hacer el jauaiano por la world peace. ¿Castiguemos a China por ser unos sucios comunistas? Premiemos a un disidente encarcelado. Según una fuente muy confiable -la de la plaza- el próximo Nobel de la Paz podría ser para Mubarak o para Carolos Papoulias, el presidente griego, por sus inestimables contribuciones al mantenimiento de la paz mediante la represión de las violentas manifestaciones en sus respectivos países.

El año pasado, el Nobel de Literatura fue para un gran novelista sudamericano, el peruano Mario Vargas Llosa. Escritor, periodista y ocasional político. Vencido en elecciones constitucionales por Alberto Fujimori.

En conversaciones con un querido amigo peruano discutíamos sobre la carrera política de don Mario. Es un demócrata liberal -me decía él, con el convencimiento de estar lanzando un elogio-. Se opone a las tiranías y propone a la democracia como uno de los valores inalienables.
Ok -le decía yo, no muy convencido-. Pero ojo, que me parece que es más liberal que demócrata, ¿eh?
Sabía, mi amigo, que en ocasión de la segunda vuelta que disputaron Ollanta Humala y Alan García en 2006, el peruano más famoso había dicho que:

escoger entre estos dos gallos (Alan y Ollanta) era como “elegir entre el cáncer o el sida”

Ahora Vargas Llorsa refrita, cual Majul la Wikipedia, esta sentencia para decir, en ocasión de las próximas elecciones presidenciales en su país, que:

"No va ocurrir, me niego a creer que mis compatriotas van a ser tan insensatos de ponernos en la disyuntiva de elegir entre el sida y el cáncer terminal, que es lo que serían Humala y Keiko Fujimori".

Las segundas partes nunca fueron buenas y una oración que tenía impacto pierde el punch cuando es repetida. No era suficiente para convencer a mi amigo. Le importaba poco que su admirado escritor fuera contertulio de José María Aznar y Mauricio Macri. Significaban poco esos nombres para él. Sin embargo el Nobel me simplificó las cosas. Mi amigo se convenció de que nuestro admirado Mario es más liberal que demócrata cuando leyó esta noticia:

Si bien ya había adelantado que no intervendrá en la primera vuelta, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien arribó hoy a Lima por primera vez luego de haber recibido el Premio Nobel, remarcó que si Keiko Fujimori llega a la segunda vuelta, hará todo lo legalmente posible para evitar que llegue al poder.

“Si la hija del dictador, que está condenado a la cárcel por criminal y por ladrón, tiene la posibilidad de ser presidenta del Perú, voy a ser uno de los peruanos que va a intentar impedirlo por todos los medios legales posibles. Creo que eso (un gobierno de Keiko Fujimori) sería una verdadera catástrofe para el Perú”, señaló en rueda de prensa en el Grupo Aéreo N°8.

No importa pensar qué métodos "legales" puede encontrar Mario para impugnar que una candidata que llegue al ballotage por el voto popular pueda ejercer ese derecho. Vamos a lo que nos interesa. Ok, es la Feria del Libro. Lo invitan a Vargas Llosa. Viene Vargas Llosa. Se sienta frente a los micrófonos Vargas Llosa y critica, Vargas Llosa, al gobierno del país que lo invita. ¿De quién habla mal en realidad?

El que no podría faltar es Agustín Rossi. ¿Cómo va a deshonrar a quien escribió La Fiesta del Chivo?

Vení, Horacio González -parece decir Vargas Llosa- que te calzo una como al Gabo...