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lunes, 29 de octubre de 2012

Le robamos las banderas al institucionalismo antiperonista

Aprovechando que estos días recordamos a Kirchner, sus batallas y legados, el sistema político en su conjunto (incluído, o sobre todo, el peronismo no kirchnerista) bien debe reconocer, a paso de vencedores, que el kirchnerismo lo reconcilió con sus banderas históricas, lo actualizó y, como si lo anterior fuera poco, amplió su base de sustentación, acercándolo a capas medias, progresistas (para algunos debe ser una identidad política, vaya uno a saber), que antes hubieran pensado dos veces antes de introducir en la urna una boleta con el escudo del barbárico PJ. Por eso, a pájaro de vuelo (sic), repasemos los resultados del institucionalismo (y antiperonismo) en aquellos años de triunfos electorales pejotistas:
  • En el '89, año de retorno al triunfo del peronismo, el radicalismo, como representante del institucionalismo, aún a pesar de la debacle alfonsinista, ganó gobernaciones en Córdoba y Río Negro.
  • En el '95, aunque Menem superara su porcentaje anterior, el radicalismo revalidó en Córdoba y ganó en Chaco, Chubut y Catamarca.
  • En 2003, con el peor resultado nacional de su historia (pobre Moreau), igual ganó en Catamarca, Chaco, Mendoza y Río Negro.
  • En 2007 el radicalismo ganó en Catamarca, Corrientes y Río Negro, y participó como segundo del socialismo en Santa Fe. Ese año ganó Fabiana Ríos en Tierra del Fuego (luego se acercó al kirchnerismo) y Macri en la CABA, pero no como opción republicana sino francamente liberal y apolítica.
  • Finalmente, en 2011, el perokirchnerismo debió enfrentar como nunca oposiciones republicanas. Así y todo recuperó Catamarca y el radicalismo sólo pudo gozar secundando al socialismo santafecino. Conservaron sus gobernaciones Ríos y Macri.
Por supuesto, desde la CABA, centro y vidriera del país, las cosas suelen observarse bajo un prisma bastante sesgado: el país profundo poco más es prehispánico y asiento de feudalismos conservadores. Aunque los resultados electorales indiquen una curva descendente para el oposicionismo republicano, siempre encontrarán excusas: que el clientelismo, que los bolsones, el voto cautivo, etc. Todos los actores del sistema político, aunque se disfracen o cabalguen sobre la antipolítica (esto va para ustedes, politizados antipolíticos del cacerolazo de teflón del 8 de noviembre), deberían reconocer esta realidad para realmente intentar incidir en ella.

Entonces, aunque repitan hasta el hartazgo, goebbelianamente (a pesar de que Lanata, experto en goebbelianismo, no lo señale), que atenta contra las instituciones y la República, el kirchnerismo acercó al peronismo a una institucionalidad casi socialdemócrata. Ya no hay espacio para correr al peronismo con el discurso republicano y de buenos modos con que la Alianza derrotó a la formula Duhalde-Ortega en 1999. En 2011 el FAP, para ser finalmente segundo, debió sumar kirchnerismo en versión progresista, apoyando la Ley de SCA y AUH, al discurso institucionalista. Así y todo, aún hoy, el radicalismo, De Narváez, el editorialismo clarinlanacionista, ex guevaristas, los caceroleros 8N y hasta ¡Moyano! apelan a una supuesta degradación institucional y constitucional (!) para intentar aglutinar voluntades en contra del kirchnerismo. Pobres. De espíritu. E ideas. A esto debemos sumar algo que venimos advirtiendo hace mucho: el establishment ya no quiere derrotar al peronismo, sino abrazarlo, domesticarlo y utilizarlo, Sarlo.

Para quien necesite pruebas, esta encuesta de Ibarómetro: "Carlos Menem devaluó las banderas históricas del peronismo y la Alianza puso en crisis los valores del progresismo. Se percibe a Kirchner como alguien que rescató del naufragio buena parte de esos valores". Ai rest mai queis, iorónor.

viernes, 26 de octubre de 2012

La primera vez que lo vi...


...al flaco ese que se murió en 2010, de repente, habiendo lanzado algunas señales de alerta antes que no quisimos ver, o creer, fue el 9 de julio de 2004. Yo había llegado temprano hasta cerca de las escalinatas de la Casa de Gobierno, justo abajo del palco que había sido preparado para la ocasión. Yo ahí y él ahí, pero adentro, asomando la cabeza a través de una ventanita, sin poder salir, porque mientras él miraba abajo y yo lo miraba a él, en Plaza Independencia volaban palos.

Era todavía la Argentina dominada por la protesta piquetera, la que había sido carne de cañón del duhaldismo, obligándolo después a una renuncia programada y a prometer abandonar la política (si hubiera cumplido...). Esa Argentina estaba presente en esa plaza de Tucumán, y yo ahí abajo, viendo pasar los palos por arriba de mi cabeza y corriendo con tantos otros para esquivarlos y evitar también las piñas, que no eran pocas.

Esa Argentina había sido así por un buen tiempo antes de colapsar en 2001. Tomé conciencia de ello alguna vez, volviendo a mediodía a mi casa, mientras pasaba por la plaza de este relato, tantas veces, y todas esas veces repleta de desocupados, piqueteros, manifestantes, corrientes de izquierda dura, todos reclamando por pan y trabajo. No por mejores condiciones laborales ni reivindicaciones, sino por el más básico derecho a trabajar. Caceroleros en serio, porque tenían las ollas vacías. Claro, el 8N quedaría feo reclamar con resúmenes bancarios que muestren sólo plazos fijos en pesos, pesos feos, autóctonos, no tan lindos ni globales como esos billetes norteamericanos, verdes pero oscuros objetos del deseo.

Esa Argentina fue transformada por Kirchner. Y por Cristina, que todos aquellos que elevan a Néstor para hundir a la Presidenta son aves de rapiña. Caranchos, porque en el fondo, para fondos buitre, les falta capital. Son pobres en su riqueza. Esa Argentina hoy continúa siendo transformada, con algunos retrocesos pero también muchísimos y casi increíbles adelantos. Aunque la política esté un poco extraña en estos días que corren, no tan parecidos como algunos quisieran ver a los tiempos del menemismo póstumo, enterrado como bien contara Rodríguez Saá por Magnetto y la Señora, verdadera oposición al menemismo y verdaderos sostenes del republicanismo liberal, encarnado antes por la Alianza y hoy por un variopinto rejunte de pretendientes al futuro que apelan todavía al pasado.

Néstor Kirchner, aún perteneciendo ya a nuestro pasado, señala todavía el futuro, porque si bien muchas de las demandas post-2001 han sido satisfechas y son otras hoy las que la coyuntura reclama, los pilares que fundaron al kirchnerismo, abrevando en el primer peronismo y no en el herbívoro, seguirán vigentes y deberían seguir vigentes por mucho tiempo más para construir efectivamente Patria: justicia social, independencia económica, soberanía política y unos huevos así de grandes para plantarse frente a los factores de poder, los establecidos, aquellos que nadie vota (aunque intenten convencerte que vos los "elegís", como si no viviéramos en democracia sino en una consumocracia), y espetarles un buen "¿qué les pasha? ¿Están nervioshos?".

jueves, 19 de julio de 2012

Entrevista a Kirchner (diciembre de 2000)

“Menem intentó transformar el justicialismo en una filial del Partido Republicano”

El gobernador de Santa Cruz lanzó el viernes su propia línea interna nacional dentro del PJ. Critica a Menem por la corrupción durante su mandato, la idea del pensamiento único y el modelo socioeconómico. Admite que comparte muchas de las propuestas preelectorales de la Alianza y asegura que aún está dispuesto a colaborar con el gobierno nacional, a pesar de ser el único mandatario que no firmó el pacto fiscal.

Edición Impresa: domingo, 17 de diciembre de 2000

Por Marcelo Zentil

Néstor Kirchner, el gobernador de Santa Cruz, no perdona a Carlos Menem y sigue criticando el modelo político y socioeconómico que impuso el ex presidente durante sus 10 años de mandato. Pero también se muestra desencantado porque De la Rúa no genera cambios.

Kirchner lanzó el viernes, a nivel nacional, su propia línea interna dentro del PJ. La llama “La Corriente”. Eligió como escenario un hotel de Buenos Aires y estuvo rodeado por el sindicalista Hugo Moyano y su esposa, la diputada Cristina Fernández. Entonces, planteó lo mismo que durante esta entrevista: oxigenar la política argentina.

Por eso, busca diferenciarse de Carlos Ruckauf, duda sobre la renuncia de Chacho Alvarez y asegura que Eduardo Duhalde debió decir antes lo que ha dicho en las últimas semanas. Por momentos, deja aflorar a aquel militante universitario de los ‘70 que participó en la creación de la JUP.

-¿Por qué formó el bloque de gobernadores junto a Duhalde?

-Lo que me llevó a acercarme a Duhalde fue tratar de generar una alternativa y una opción en el justicialismo distinta del menemismo. Lo mismo impulsó a Jorge Busti (Entre Ríos) y a Lafalla. Buscábamos darle al peronismo la posibilidad de recuperar la credibilidad de la sociedad.

-¿Y qué paso con esa idea?

-Eduardo (Duhalde) no se decidió a decir las cosas que está diciendo ahora. Si las hubiera dicho en su momento, estoy seguro de que hubiera terminado mucho mejor.

-¿Por qué no lograron el objetivo?

- El acercamiento de Aráoz y todas esas banditas que rondaban lamentablemente cerca de Eduardo, llevaron a que paulatinamente no pudiéramos sostener el pensamiento que teníamos.

-¿Comenzó el proceso de reconstrucción del PJ?

-El justicialismo está en deuda con la sociedad. Un movimiento como este, con la fuerza y la gravitación social que tiene, tras la derrota categórica que sufrió aún no fue capaz de hacer una autocrítica. Y sigue potenciando en muchos casos a la misma dirigencia responsable de todo lo que pasó.

-¿Y hoy con quién se identifica?

-Yo no puedo estar de acuerdo con un dirigente que dice una cosa a la mañana, otra a la tarde y a la noche va y dice “Fernando, quedáte tranquilo que los gobernadores vamos a arreglar con vos”. A mí me gusta decir lo mismo a la mañana, a la tarde y a la noche, y lo que hablo en público lo hablo también en privado. Esa es la única forma de articular un diálogo serio y creíble para la sociedad.

-¿Eso lo dice por Ruckauf?

- Lo dejo ahí.

-¿Con De la Sota tiene más coincidencias que con Ruckauf?

-Con De la Sota compartí los espacios de la renovación. Trabajamos juntos ahí. Tenemos una buena relación personal, pero no hemos avanzado más allá en lo político.

-¿Quién piensa como usted en el peronismo?

-Hay intendentes, concejales, vicegobernadores, legisladores. Toda una camada dirigencial nueva, que tiene mucho que ver con la generación que se incorporó a la política en los ‘70 y que creía y aún cree que este país se puede cambiar. Somos los que no queremos rendirnos ni resignarnos. No puede ser que la política sea nada más que la distribución de espacios y de futuros negocios.

- ¿Quieren cambiar el partido?

-Queremos un justicialismo progresista, que evolucione, que tenga capacidad de autocrítica. En los últimos años, en el PJ se cambió el concepto de cuadro político por el de gerente, y el de militante por el de cliente. Quiero volver al cuadro, al militante, a construir propuestas, a que la política deje de ser un acuerdo dirigencial.

-¿Añora un pasado mejor?

-Anhelo la reunión en el comité, en la unidad básica. Si es necesario que nos peguemos un sillazo, bueno, pero discutiendo ideas. Debemos volver a discutir el país real, qué pasa en esta Argentina y recuperar la capacidad transgresora.

-¿Eso implica cambiar la forma de hacer política?

-Hay que terminar con la hipocresía en la clase política argentina. Los que hasta ayer apoyaban el proyecto socioeconómico que impuso Menem, hoy son opositores a esas políticas. Y los que eran opositores, hoy las defienden, porque De la Rúa, con sus matices, continúa el mismo modelo. Esto demuestra que de acuerdo con la vereda en que los coloca la gente, toman la ideología de oficialista u opositor.

-¿Qué es lo peor que hizo Menem?

-Tuvo aciertos importantes como consolidar la estabilidad económica y pagar viejas deudas a las provincias. Pero, en cambio, fueron lamentables la corrupción y la idea del pensamiento único. Además, no entendió el grado de empobrecimiento de los argentinos ni el fenómeno de los nuevos pobres. Y cambió algo central en el justicialismo, como la movilidad social ascendente. Durante el menemismo la movilidad social fue descendente. Así, consolidó la exclusión social.

-Su lista de críticas es larga...

-Además, Menem intentó transformar el justicialismo en una filial del Partido Republicano de los Estados Unidos. Hoy la conducción del PJ expresa ideológicamente un proyecto neoconservador, que adhiere a los principios de los republicanos. Creo que es conservador incluso ante el Partido Popular de Aznar en España.

-¿Su visita a Mendoza significa un acercamiento a sectores del PJ mendocino, como el de Amstutz?

-Estamos trabajando juntos con muchos compañeros, para que se vayan incorporando paulatinamente a nuestra línea interna. Con Amstutz tengo una relación anterior.

-¿Se imagina integrando una fórmula presidencial en 2003?

-Quiero ser coherente con lo que pensamos. Nosotros queremos crear un espacio de construcción política y de pensamiento con vocación de poder. Queremos ser un proyecto con ideas, no con caras nada más. Queremos ser un grupo con propuestas, que ayude a cualificar la política argentina.

-¿Pero de ese espacio puede salir gente que encabece listas?

-Viendo lo que vemos, no tenga dudas de que hay cuadros que pueden dar respuestas de calidad superior.

-¿Aspira a un nuevo mandato como gobernador?

-La Constitución provincial permite la reelección indefinida, pero no pienso candidatearme nuevamente. Tenemos mucha gente que puede continuar con nuestro proyecto. Creo que es bueno tener continuidad, pero también es bueno oxigenar con cambios y dar nuevas posibilidades.

-¿Su mujer va a ser candidata en las próximas elecciones?

- Sí, ella va a ser candidata a senadora nacional. La gente en Santa Cruz, de todos los partidos políticos, la apoya. Hay una cuestión de reivindicación también. Ella prácticamente fue expulsada por la banda que había en el bloque justicialista, por defender los intereses de la provincia y denunciar muchas de las cosas que sucedieron.

-¿Y lo podría suceder a usted en 2003?

-Ganaría y tiene todas las condiciones para sucederme. Pero ella va a ser senadora y va a cumplir con el mandato completo.

-¿Hay competencia entre ustedes?

-No, para nada. Nosotros llevamos 25 años de casados y ella tiene sus ideas, su personalidad, es intransigente en muchas cosas, a veces es mucho más firme de lo que uno podría ser y es una severa crítica del sistema político de hoy. Cristina tiene su visión, a veces coincide conmigo y a veces es más dura. Ella es la crítica más grande que tengo en la provincia.

-¿Sus diferencias con el menemismo lo acercaron a la Alianza?

-Yo comparto muchas de las propuestas que tenía la Alianza. Como salir de este sistema impositivo totalmente regresivo, donde se sigue castigando al que consume, para que empiecen a pagar los que más ganan, las empresas. Un ejemplo es Repsol: de 1.550 millones de ganancia en un año, 980 millones los ganó en la Argentina. Y un kioskero paga en proporción los mismos impuestos.

-¿Creía en el cambio que prometía la Alianza durante la campaña?

-Sí. La Alianza tiene dirigentes muy importantes, gente que yo conozco que podía hacer un cambio y puede todavía. El problema de De la Rúa es que tiene miedo de que le pase lo mismo que a Alfonsín. Pero que no le haya salido bien a Alfonsín, no significa que no sea posible plantear un esquema diferente al que propone este modelo de concentración económica y exclusión. El Presidente viene con ese complejo y partió con la idea de durar los cuatro años.

-¿Y ahora está desilusionado?

-Cuando empezó este gobierno, tenía toda la voluntad de acercarme a colaborar y la sigo teniendo, a pesar de no firmar el pacto fiscal. Pero nuevamente aparecen los mismos personajes, las mismas ideas. Pueden tener distintos nombres, pero representan lo mismo. Además, está la actitud conversa de Machinea, que no cree en el programa que está aplicando.

-¿Usted le cree a Chacho Alvarez?

- La renuncia de Chacho me pareció una actitud importante. Pero creí que al renunciar iba a decir que no seguía porque tal funcionario continuaba en el Gobierno y era responsable de los sobornos en el Senado. Entonces hubiera sentado un ejemplo ético en el país. Pero se fue, volvió, una y otra vez. Nadie sabe bien qué está haciendo. Me tiene desconcertado Chacho.

-¿Cavallo en el gabinete garantiza algo?

- Es un hombre de una inteligencia muy grande, muy preparado. El le cambiaba todos los balances al Fondo Monetario, iba, venía, se peleaba, los echaba. En resumen, negociaba distinto y tiene otra calidad intelectual. Yo vengo de las antípodas y a mí no me interesa la Argentina que él quiere, porque evidentemente no se dio lo que predijo, que fue la teoría del derrame. El vaso creció, pero no derramó nada. Fue todo para los grupos concentrados.

-¿Cómo se sale de la crisis?

-Hay que terminar con la resignación y con el “no se puede”. Es posible. En mi provincia lo estoy haciendo. Tenemos el 1,9% de desocupación en Río Gallegos, rondará el 5% en toda la provincia y tenemos un plan de inversión de 1.000 millones de pesos para este período. El Estado debe recuperar su rol promotor y que no nos vengan con el cuento de que no es necesario. Más de lo mismo es suicida.

-¿Para aplicar ese modelo en Santa Cruz aprovechó el pago de las regalías mal liquidadas?

-Nosotros todavía las tenemos y estamos gastándolas de a poco en obras de reconversión productiva. Ustedes creo que ya las gastaron. Yo le propuse a Gabrielli conformar un fondo de inversión entre todas las provincias que habían cobrado 1.500 millones en total, con el que podíamos subsidiar tasas. Con esa suma podíamos conseguir préstamos por 4.000 ó 5.000 millones y generar un fuerte proyecto de inversión productiva. Por distintas circunstancias no se pudo llevar adelante.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Por qué justo ahora el kirchnerismo privatista expropia YPF? Argumentos para los Gerardos Morales de la patria


Hay que ponerle hard rock al asunto. Es difícil abordarlo desde el misticismo zen o la meditación trascendental deepakchoprista. Es que frente al acontecimiento histórico de la recuperación de YPF los argumentos expuestos en contra de la expropiación carecieron de sustancia. Fueron inútiles, tontos y hasta feos. El criterio estético puede ser importante. Para los que compran rúcula y no lechuga mantecosa en la verdulería, por ejemplo. O para los artistas no cooptados por el kirchnerismo cultural, como Darín. A quien el público español quiere mucho, por supuesto. Para el desprevenido, los argumentos contrariando la decisión englobaron el aspecto temporal (¿por qué ahora y no antes?), el ad-hominen (el kirchnerismo ayudó a privatizar YPF) y el republicano neoliberal que apela a la seguridad jurídica, las inversiones que se espantarán y el peligro de caerse del mundo, como si éste fuera una cuna y Argentina un recién nacido imposibilitado de subsistir sin el caritativo auxilio de los fondos especulativos. Aunque hayamos prescindido de ellos a partir de 2002 para crecer, igual, a tasas récords. Con inclusión social. Aunque falte. Porque la tendencia, en buena parte de ese mundo que no es cuna, es a un empeoramiento de las tasas de desempleo y de indicadores sociales varios. Al contrario de lo que ocurre en Argentina y Latinoamérica. Otro argumento, menor, fue el de la Kaja. A ese sólo basta mencionarlo lateralmente, porque el imaginario respecto al kirchnerismo/peronismo ya está instalado.

Una de las mejores críticas a las críticas que se le hacen al kirchnerismo respecto a YPF no vino precisamente del kirchnerismo. A ver, no fueron las huestes K las que mejor impugnaron los dardos en contra. Fue Daniel Pliner en LA NACION. De todas maneras, y acompañados de música cipaya y entreguista como Rocks, de Aerosmith (La Pesada de Billy Bond del rock norteamericano), ahondemos en las impugnaciones opositoras. Algo hemos aportado ya: la explicación de Norberto acerca de por qué la "discriminación" para con el pobre, pobre Repsol: era la manera para asegurar el control de la empresa con menos litigios y represalias (de la OMC, por ejemplo), ya que un tratado bilateral entre Argentina y España de 1992 habilita a nuestro país a la expropiación de las inversiones españolas y que el asiento de las demandas sean los tribunales argentinos. Tudo bom, tudo legal. Acérquenselo al senador Gerardo Morales o algún asesor, por favor. Es feo que siga pasando tantas vergüenzas.

¿Por qué ahora y no antes? Bueno, como dijo Kicillof, porque la revolución de Mayo fue en 1810 y no en 1808 o 1812: siempre existen los condicionantes. 2011 fue un año electoral, culminación de un primer periodo presidencial vivido en permanente clima electoral. El kirchnerismo estuvo contra las cuerdas entre 2008 y 2009. Pudo salir del rincón a las piñas, muchas veces (AFJPs, Ley de Medios), y con fintas y regates agotando a un oponente que tiraba piñas al aire, ciego y ahogado (AUH, crecimiento, matrimonio igualitario, una gran campaña electoral con el amor como leitmotiv). Recién ahora el oficialismo cuenta con el consenso, los votos ciudadanos y los votos del Congreso necesarios. Legitimidad revalidada y no segmentada. Gran momento gran de Carrió, ese. El argumento de la "Kaja" puede imbricarse, pero no puede ser tomado muy en serio cuando el viceministro de economía «reconoció que para la administración e inversión de YPF se van a utilizar los dividendos del año 2011 más los correspondientes a este año» y se espera el concurso de petroleras que quieren participar en las oportunidades de negocios que la expropiación y la exploración abren.

La estrategia mediática para contrarrestar la medida fue netamente defensiva, dirigida a su público adicto (a-dicto y dicto): una gran mayoría apoya la recuperación, y esa gran mayoría crece hacia el interior del país. Morales Solá habla de la «peor crisis internacional desde el default» y desmerece todas sus columnas anteriores: si ésta es la peor qué queda para la Cumbre de Mar del Plata de 2005, cuando le mojamos la oreja a Bush, o la reestatización de los aportes que manejaban las AFJPs. O las miles de advertencias de la SIP respecto a la libertad de expresión y las millones de apelaciones opositoras previas a la tiranía, diarquía, dictadura K, Ceaucescu y Hitler. ¿Eran todas pavadas y lo verdaderamente revolucionario viene ahora? ¡Qué alegría! Y una vez más lo decimos: los analistas mediáticos están sobrevalorados y sobre-pagados (ja), si quieren análisis en serio, la blogósfera. Por eso recomiendo enfáticamente que lean a mi amigo Aldo Jarma, quien escribió "Repsol: la historia del fracaso neoimperial español". Y que alguien le pague lo que le pagan a Alberto Fernández o Carlos Pagni, carajo. In-jus-ticia.


Queda sólo el ad-hominem: el kirchnerismo privatizador y el kirchnerismo reestatizador. Para contrariar a mi estimado Jorge Fernández Díaz, el kirchnerismo no era tal en 1992. En esos años el menemismo y las ideas neoliberales triunfaban no sólo en Argentina sino en el resto del mundo. Latinoamérica, patio trasero norteamericano, estaba plagado de "buenos alumnos": Fujimori, Collor de Mello, Fernando Henrique Cardoso, Carlos Andrés Pérez. Menem -el mejor de ellos- llegaba siempre primero a clases, con la manzana en el bolsillo para la maestra y las joyas de la abuela para el director. Y ahora votará a favor de la expropiación; porque a diferencia de Carrió, Estenssoro o Bullrich, tiene votantes; que están a favor de la expropiación. Y además es peronista, y sabe que el kirchnerismo es el peronismo hoy. Quizás sea una síntesis de los condicionamientos que los distintos contextos imponen, pero no lo disculpa: fue quien llevó más lejos la ola neoliberal en el subcontinente y no sólo no se atrevió a desafiar al partido del Mercado sino que se asoció a él. Y lo benefició directamente en detrimento del pueblo peronista: sus aliados fundamentales fueron los sectores medios-altos y el establishment. El kirchnerismo, entonces, no era tal en los '90. Era sí, una voz disonante dentro del peronismo. Y no afuera, como el Grupo de los Ocho. Entonces, una cosa es juzgar a Néstor Kirchner, gobernador de una provincia con problemas fiscales, y otra a Kirchner presidente o Cristina presidenta de un país que, cuando entiende que las circunstancias nacionales (e internacionales, con una España con menor gravitación y con graves problemas económicos y sociales) son las adecuadas, decide avanzar en dirección clara hacia un horizonte de mayor autonomía nacional. Algo aceptado hasta por España misma, que ahora aboga por un «arreglo amistoso». Traducido al futbolandés: no quieren ser goleados y con el empate se conforman.

jueves, 15 de marzo de 2012

El retorno: la épica de un país en serio

Todo blog es personal, eso es claro. O Movistar. Y aunque la ausencia haya sido prolongada, si hay amor, vale la pena. Feliz día de San Valentín, entonces (?). La realidad (que es la única verdad -y es dura y larga; chiste censurado aquí-), es que elegí tomar un descanso bloguero para dedicarle toda mi atención a la facultad. Además, hay que reconocerlo, estaba un poco absorbido por el dospuntocerismo. Aclarar la cabeza viene bien a veces, vaya esto para todos esos adolescentes y adolescentas que piensan que el mundo acaba mañana. O a fines de este año, según los mayas. O en 2003, según los escribas opositores. Y, si ya acabó, ¿para qué preocuparse, no Pagni?

Intentemos, a manera de retorno, un breve repaso de estos años para recuperar perspectiva. La promesa de Néstor Kirchner en 2003 era "un país en serio". Reconstruir, o construir ese país requería atender primero las demandas de los sectores más postergados. ¡Pí-qué-téroscarajo! Sí, nunca es suficiente, porque ese país en serio es una utopía. Rara. Raro eso de prometer normalidad, pero no si consideramos el punto de partida.


El buen humor social, los índices macroeconómicos y la alta popularidad con la que abandonó el gobierno Kirchner son prueba de que la construcción estaba en marcha. Llegó Cristina, para "profundizar el cambio", para institucionalizarlo. Pero pronto su gobierno debió mutar: el cambio, que el kirchnerismo imaginaba gradual, por el enfrentamiento desatado por "el campo" y Clarín como puntas de lanza del poder corporativo, viró en algo más traumático. De ahí el eslogan opositor de que el gobierno busca dividir, enfrentar a los argentinos. Claro, los argentinos fueron siempre ellos. Los "buenos argentinos", al decir de Borges y Bioy en algún cuento de H. Bustos Domecq. O los mejores argentinos.

Entonces uno vuelve de unas vacaciones blogueras y encuentra a la épica algo ausente, reemplazada por la "sintonía fina". Y está bien. El "país normal" que prometía Kirchner debe haberse parecido más al de hoy que al de 2008/2009. Las tensiones cambiaron. No es lo mismo redistribuir pensando en quienes tenían nada que hacerlo hacia los sectores medios. La clase media ha aumentado y, como todo sector que se potencia, requiere que sus necesidades sean atendidas (Hola Moyano, te estamos llamando). Algún interés debe ser, necesariamente, afectado para esto. Pero he ahí que revive aquella zoncera: la clase media tiende a identificarse con los reclamos de los sectores A y B a los que aspiran a pertenecer. El oficialismo lo sabe. El 54% fue resultado tanto de la lucha contra las corporaciones como de haber corrido el discurso hacia el centro, tanto de la AUH como de haber recompuesto poder adquisitivo para las clases media y media alta. Lo advertimos luego de las Primarias. Resultante de esta ecuación, algunos sectores medios y algunos sectores progresistas pueden sentirse defraudados hoy. Pero el cuadro actual no es algo muy distinto a ese país en serio que prometía Kirchner luego de la debacle de 2001. ¿O qué entienden ustedes por país en serio?

jueves, 27 de octubre de 2011

Gracias. Fuerza

Dos posteos del año pasado que, todavía, dicen lo que quiero decir hoy.


Néstor Kirchner no nos dejó, porque los que ya no están acá no te abandonan si vos no lo permitís. Néstor vive hoy, como siempre y como nunca, en millones de corazones que fueron tocados cuando ya muchos habían perdido la esperanza.

¿Porque de qué sirve hablar de modelos si lo que nos devolvió Kirchner, el kirchnerismo, fue la esperanza? La confianza y el saber que no todo está(ba) perdido. Nada, ¿no?

La política era sucia, mala, fea, ineficiente y había sido reducida a su mínima expresión en 2001. Era una política en pañales, balbuceante, que no sabía caminar ni alimentarse sola. Kirchner quiso y supo cuidarla, quererla, alimentarla, darle mucho amor y acompañarla en su desarrollo. Porque eso eran esas horas incansables de trabajo, que lo contraponían a la siesta delarruista. No se trataba de que Kirchner quisiera diferenciarse de De la Rúa -o no solamente eso- sino que había mucho, demasiado, una tarea titánica por realizar.

Y Kirchner lo hizo.
Aunque esa frase nos traiga malos recuerdos noventistas: Kirchner lo hizo.

Hay quienes mueren aún antes de morir. Hay otros que nunca mueren.

¿Adónde estabas vos cuando asumió Kirchner? Momento casi fundacional. Si detenemos la película y miramos los fotogramas hasta 2002 y luego a partir de 2003 parece que estuviéramos viendo dos películas distintas. Una de miedo, un thriller, que ni empezó ni terminó pero tuvo su momento de mayor tensión los días 19 y 20 de diciembre de 2001. La segunda parte, en cambio, es una película épica, de construcción de personajes y sueños, de superación individual y colectiva, de una lucha fenomenal contra engranajes que continúan aún enquistados en nuestras vidas. Se trata todavía de una película épica. Que puede y debe continuar.

A Kirchner, antes de decirle todo lo que le dicen ahora, le decían "El Loco". Y qué linda esa locura, que le permitió enfrentarse a todo y a todos, siempre con esa respuesta ocurrente, simpática, mordaz. Porque Kirchner fue así. Así lo recuerdo yo.

¿Quién hubiera imaginado un Presidente que hablara de convicciones? Un discurso viejo, anacrónico, sólo posible en un país que se había derrumbado, como el nuestro. Y no las dejó, Kirchner, en la puerta de la Casa Rosada. Más todavía: a esas convicciones también las alimentó. Predicó con el ejemplo que tener convicciones es algo bueno.

Kirchner fue, además, un Presidente que habló -como todos los Presidentes- de patriotismo. Pero con una abismal diferencia: cuando tuvo que ejercerlo, lo hizo. Le dijo no al ALCA, con el representante del Imperio mismo en Mar del Plata y le dijo no al FMI, cuando decirle sí podría haberlo convertido en el prócer del mes para los diarios. Y pensar que lo criticaban por cortoplacista, tributario de vientos de cola. Kirchner será siempre, también, el Presidente que hizo bajar la foto de los genocidas. Eso también fue hacer Patria.

Cómo habrá tocado nuestras vidas el ex-Presidente... Yo me puse de novio con quien es hoy mi esposa el mismo día -unas horas antes- que voté a Kirchner. Puedo con orgullo contarle a mis hijos el día de mañana que yo formé parte de ese inicial 22%.
El 25 de mayo de 2003 me encontró de cumpleaños -mi cumpleaños- con toda la familia y amigos. No tenía tele en ese momento. Con el asado a medio hacer dije "ya vuelvo" y me fui a ver la asunción de Kirchner en la casa de un tío. Cuando volví, a la hora, ya estaban comiendo.

¿Qué te importa, no? A mi sí. Me importa porque Néstor no está más con -pero está entre- nosotros. Kirchner vive porque su legado vive.

Espero no quebrarme cuando hable Cristina. Si lo hago, sépanlo, serán lágrimas de profundo agradecimiento.



Estuvimos recordando y pensando mucho a Néstor Kirchner estos tristes días. Cada una de sus medidas, sus gestos, la reconstrucción, la dignidad y la esperanza. No sé si yo lo hice también, pero hay quienes están cometiendo una injusticia al analizar a Kirchner sin Cristina en sus recuentos. Eran una sociedad política y no podemos analizar ninguna de las medidas que tomara el ex Presidente sin contabilizar a la Presidenta en la ecuación.

Una ironía del destino: Kirchner murió (y duele escribirlo) pero ahora es eterno. Es Néstor Carlos Kirchner (1950-SIEMPRE). Los del rejunte opositor (muchos lo deseaban muerto, algunos concreta y otros sólo políticamente hablando) viven, pero murieron cuando la llama del ex Presidente fue transferida al pueblo y a la Presidenta.

El eje ordenador de la política era Kirchner, es cierto. Él pagaba los platos rotos, pero ahora es Cristina la que cosechará la siembra. La atacarán furibundamente. Lo están haciendo ya. Eso sólo agrandará su figura, al ser contrastada la diferencia abismal entre los malos augurios de la prensa opositora y la concreta realidad.

Cristina sin Kirchner, preguntan, ¿podrá? Pero ¿hubiera podido Kirchner sin Cristina?
Hablan de vacío, pero la Plaza estuvo llena y la Casa Rosada también. Los corazones se hincharon de orgullo y amor. La plenitud de Cristina es incuestionable, puesto que era ella la que consolaba al pueblo que la cargó de fuerzas. El mito que ahora es Kirchner no sería tal sin Cristina. Cristina también es mito ahora, y viviente. Y los mitos atraen.

Quizás es temprano aún, emocionalmente, para pensar en lo que vendrá a partir de este lunes. Pero la Presidenta sabe que, para tirar por tierra las especulaciones que crean los cachorros de hienas del periodismo in-the-pendiente que supimos conseguir, no puede apelar al pasado, a su gestión de gobierno hasta el miércoles 27. Un gesto político, entonces, se hace imperativo. El kirchnerismo es políticamente incorrecto o no es kirchnerismo. Y por eso redoblará la apuesta. El que lo dude, no la conoce a Cristina.

Y el que necesite confirmación, que vea el traspaso de mando de 2007. Un gesto quedó grabado en mi memoria: minuto 2:51 Cristina va en busca del abrazo de Kirchner. Saludan juntos. Minuto 3:05 un pensamiento se le cruza a Cristina por la cabeza y lo mira a Kirchner. No es una mirada y nada más. Lo mira. Le dice algo con la mirada. Kirchner entiende. La señala como respondiendo: "ok, entendí; es tu turno" y da un paso atrás. Ahora es Cristina sola quien recibe los aplausos.



La política es gestos y Cristina estuvo entregando muchos en estos días.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Historia contraFuck!tica 2: los modelos en pugna en 2003


Como continuación de esta entrada, viene esta. Para seguir imaginando el derrotero (expresión acertada) que hubiera recorrido nuestro país si en 2003 no hubiera sido Kirchner sino Menem -o López Murphy- el ganador.

Como disgresión -y a manera de confirmación, como si hiciera falta-, esta nota que linkea el Payaso Barricada, de un periodista del diario El Litoral, opositor, que reconoce la coherencia de Kirchner pre y post 25 de mayo de 2003:

"...en el 2002, sin ninguna esperanza real o efectiva de ser presidente, Kirchner decía lo mismo que luego repetiría desde el poder. Se podrá estar a favor o en contra de sus iniciativas políticas y de su estilo directo y confrontativo, pero lo que esa vieja entrevista viene a demostrar es que no se le puede negar coherencia.

Uno de sus ejes argumentativos fue la crítica al modelo económico neoliberal y la necesidad de desarrollar una política económica que atienda al mercado interno y apuntale a las empresas nacionales. Reivindicó su condición de keynesiano..."

A continuación una comparativa de las plataformas de Menem y Kirchner:


Una nueva disgresión: siempre me resultó interesante cómo Kirchner pudo sortear una posible encerrona por parte de lo que se había dado en llamar la Liga de Gobernadores que, debido a la disputa entre duhaldistas y menemistas dentro del peronismo, se había aglutinado como un polo de poder. Kirchner, en el ejercicio de la Presidencia, puenteó a los gobernadores e hizo que los aportes llegaran directamente a los municipios. Sirvió para algunas cosas, entre ellas la reconstrucción de la autoridad presidencial. Sigamos:


Qué manera de cumplir, el Pingüino, ¿eh? En el debe: reactivación de los ferrocarriles (que volvieron pero... no tanto), la reformulación del sistema impositivo y un sistema educativo federal. Sobre esto último: un excelente post en la Mesa de Autoayuda K.

Acá, las plataformas aún más detalladas. Casi que provoca miedo leer que Menem proponía:

  • Facilitar la contratación de trabajadores en el sector privado mediante la eliminación de los impuestos distorsivos (más flexibilización laboral).
  • Apertura de la banca pública al capital privado, con capital en la Bolsa y una acción de oro estatal (más privatizaciones).
  • Sectores beneficiados: sector financiero, bancos y multinacionales.

* La expresión "contraFuck!tica" bajo copyright de Néstor, de Kirchnerismo Explícito.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Retrato de un Presidente: Néstor antes de la Rosada

Aprovechando que es sábado, compartimos este documental sobre Néstor Kirchner antes de su llegada a la Casa Rosada. Es una coproducción de Canal 9 TV Santa Cruz e Imagen Producciones.
Dura 49 minutos y es una buena reseña histórica de los acontecimientos que derivaron en el 27 de abril de 2003 y luego en el 25 de mayo de ese mismo año. Disfrútenlo:


viernes, 10 de junio de 2011

Menem: el horror...

No estoy seguro por qué pero vengo encontrando, de manera recurrente, la cita de Apocalypse Now: "el horror...". Quizás sea el radicalismo corriéndose a la derecha y atrás de De Narváez [offtopic: esperaban que De Narváez aglutinara al peronismo bonaerense luego de derrotar a Kirchner. Encolumnó al radicalismo en su lugar. Para pensar (?)] o el presente lastimoso del Clú Atlético River Plei. En fin, que puedo usar la frase para referirme a Carlos Saúl: "el horror..." de la década neoliberal.

Luciano de Desierto de Ideas escribe muy bien. Desde esa capacidad para los giros lingüísticos hace más digeribles -por lo menos para mí- algunos planteos que transgreden cierto espíritu progresista que sobrevuela la blogósfera nacional y popular. Y quien haya leído este blog a fines del año pasado sabrá que el término progresista significa -para este bloguero rentado- más bien poco. O no todo lo que significa para quienes se consideran progresistas. Pero igual los quiero, tontis. Besitos.

¿Qué dice Luciano? Pueden leerlo acá pero, básicamente, el planteo que hace es que hay sectores progresistas -y peronistas también, ¿por qué no?- que no comprenden y aprehenden el menemismo. A los '90. Dice "que si no reinterpretan al menemismo, el kirchnerismo va a chocar la calesita de su propio “relato”, y lo que quede en la superficie será una cosmovisión frepaso-lanatista balbuceante, inofensiva y fuertemente estigmatizante de lo que fue la relación entre el Estado y la economía desde 1989 hasta hoy. Y si esta larga etapa no puede ser leída (como dicen los compañeros Santiago Llach y Carlos Corach) como una constelación realista de continuidades entre menemismo y kirchnerismo para fraguar el orden democrático al estilo peronista según los reclamos de cada época, difícilmente se pueda leer el pedido social para la década entrante".

O sea: hay que entender que menemismo y kirchnerismo tienen puntos en común.

Aceptado. Hay continuidades. Pero como decía en este post: una cosa es el movimiento peronista y otra distinta las fuerzas que lo impulsan. Es en ese sentido en que hay una ruptura entre el kirchnerismo y el menemismo. Porque, ¿es sólamente el consenso que exista hacia el interior de las fuerzas sociales, las masas (los "reclamos de cada época")?. ¿O también debe considerarse el liderazgo que ejerce un Conductor para movilizar a esas fuerzas en la dirección que él y quienes lo rodean consideren más conveniente? Se mezclan, se mixturan. Menem abrazó el Consenso de Washington. Fue la época histórica que le y nos tocó vivir, pero lo hizo desde la asimilación total del fin de la historia fukuyamista (es para Sarlo que lo lee por interné). A Kirchner le tocó, en cambio, levantar al país luego de la caída estrepitosa de ese consenso. Y adscribió a su época, populista, latinoamericana, nacional. Pero, aún desde un manejo heterodoxo de la economía, supo conseguir resultados que fueron siempre quimeras para la ortodoxia liberal. Kirchner, además, fue Kirchner. No Chávez ni tampoco Lula. Menem, en cambio, quiso -y lo consiguió por un tiempo- que una gran mayoría creyera ser rubia, alta, de ojos celestes y primermundistas.

Colonizados los que se regocijan con estas fotos... ¿Y los que reniegan...?

Veamos: una crítica común al menemismo es el "Estado ausente"; versus el Estado presente kirchnerista, por supuesto. Disiento. El Estado durante los '90 estaba presente, tenía músculo, pero direccionado en un sentido contrario del actual. Menem conjuró el peligro del Partido Militar, dice Luciano. Y Kirchner el peligro del Partido del Mercado. Pero Menem formaba parte de ese partido del Mercado, y eso permitió gozar de una estabilidad económica que fue pan para muchos pero también hambre para muchos más. Y fue el Estado -y el peronismo- los que supieron disciplinar, mediante el relato también, ¿cómo que no?, a quienes iban quedado a la deriva, excluidos. Era el sistema pero no había otro sistema. A comerla, diría Francella.

En ese sentido entiendo la crítica de Daniel: ¿qué tienen que ver liberalismo y peronismo? Y, una respuesta podría ser que el peronismo fue neoliberal durante la presidencia de Menem. Pero Latinoamérica también fue neoliberal durante esos años. Collor de Mello y Fernando Henrique Cardoso en Brasil, Fujimori en Perú, la Concertación en Chile y Sánchez de Losada en Bolivia fueron todos alumnos del Fondo Monetario.

Decía además, en lo de mi amigo Daniel, que si no hubiera sido el peronismo hubiera sido quizás el radicalismo el que transitara el camino del Consenso. Angeloz en el '89 hablaba del "lápiz rojo". Y no, no era una invitación al comunismo que se derrumbaba sino a un brutal ajuste. El radicalismo, de la mano de Terragno y sus ideas para La Argentina del Siglo XXI, quería ya privatizar capital estatal, adscribiendo también a las ideas dominantes de la época. Esos "reclamos". ¿Adónde está El Poder en esos reclamos?, podría preguntar con razón Forster.

Cerremos. Menem es el horror del fallido Consenso de Washington -los cucos son necesarios en cualquier relato- pero no sólo eso: representa, además, en clave setentista, la aceptación de paradigmas impuestos desde la centralidad. Menem también miró al mundo de manera centrípeta, basado en su Realismo Periférico. Y también respecto a esa mirada hay un quiebre que imposibilita enlazar al menemismo con el kirchnerismo. Aunque Corach piense que son lo mismo. Porque no sólo el peronismo actual debe comprender a Menem: también el peronismo noventista debe aprehender la experiencia kirchnerista.

miércoles, 1 de junio de 2011

Conmigo no, Corach II: analizando el peronismo que no entiende Beatriz


Viene del post anterior. Sigamos roband... digo, extrayendo algunas conclusiones de esa entrevista de Fontevecchia a Carlos Corach. Ponete colorada (maoísta) de envidia, Sarlo.
Sobre el peronismo, la frase más picante de la entrevista:

—¿Qué era el menemismo?

—El menemismo era lo que hoy es el kirchnerismo. [agrego yo: ¡chan!] En la valoración política del peronismo, el presidente es siempre jefe y el que genera un movimiento...

Está muy bien. Es una descripción del movimiento, pero no de las fuerzas que lo impulsan. ¿Da lo mismo si va para un lado o para el otro? Evidentemente no. Ya con Duhalde, en el '99, una parte del peronismo quería dejar de descansar en la convertibilidad. Ok, me dirán que era una lucha por el control del aparato, pero a fines prácticos triunfó Menem. Si hubiera ganado Duhalde, quizás -sólo quizás- la salida de la convertibilidad hubiera sido menos traumática (y difícilmente el peronismo hubiera virado tan hacia la izquierda). Menem, por el contrario, fue funcional a su criatura, su legado -el que Corach todavía defiende, como vamos a leer más adelante-, y jugó fuerte en contra de Duhalde y a favor de la Alianza, que mantendría el modelo consensuado en Washington con un barniz de "seriedad".

Disgresión. Respecto a Carlos Saúl pensaba, antes del fin de semana, en la elección de La Rioja y el vínculo de Beder Herrera con Menem. Y justo encontré esta entrevista del '94 a Jorge Abelardo Ramos (en lo de Gonzalo FK) en la que el por entonces embajador del Carlo' de Anihiaco se refiere a la campaña mediática del momento contra Menem:

-¿Qué sentido tiene, a su juicio, esta campaña contra el Presidente?

-Quieren impedir su reelección, si es que no pueden hacerle un juicio político y desembarazarse de Menem ahora mismo. En realidad, hasta los empresarios norteamericanos, según Toledo, no está de acuerdo con la Reforma de la Constitución. Tanto la rosca nacional como extranjera, juzgan que Menem ya ha cumplido su misión y debe irse. Están de acuerdo con la desregulación, con la apertura y las privatizaciones, pero no con el Presidente. (...) de todos Menem es la personificación de millones de votos peronistas. Actúa a la defensiva, en un cuadro mundial y nacional desfavorable. La rosca cree llegado el momento de establecer un gobierno "serio".

-¿ Y cuál sería ese gobierno serio?

- (...) En nuestros días, un gobierno compatible, por ejemplo, entre Bordón y Roberto Alemann, sería satisfactorio para el desguace final del Estado y el nacimiento de un Estado antisocial implacable al estilo del soñado por Herbert Spencer...

Justo Ramos, un zurdo hecho y... ¿zurdo? defendiendo a Menem. Pero mi intención es tratar de abarcar el cuadro más grande: el establishment consiguió desembarazarse del peronismo -por entonces menemista- y colocar un gobierno "serio" personificado en la Alianza delarruísta. No funcionó. Entendieron que el peronismo es el partido capaz de garantizar gobernabilidad y por eso luego, antes que con la UCR, Alfonsín y Cobos, Magnetto cenó con los que se decían peronistas y federales. Así que cuando Kirchner alertaba, en 2009, contra un retorno a los '90, era una advertencia no sólo para los votantes sino también para los peronistas que pudieran ver con ojos amables el entrismo denarvaeísta en la Provincia de Buenos Aires.

Demasiado largo para disgresión. Volvamos a Corach (malo, malísimo, ram):

...¿Por qué se estigmatiza de menemismo después de caído Menem? Porque la intención era encapsular un conjunto de dirigentes peronistas y eliminarlos en función de que pertenecieron al menemismo. Pero no por eliminar a fulano o mengano, sino por liquidar la estructura ideológica que Menem había incorporado al peronismo. El produce un giro copernicano en el pensamiento económico y social del peronismo...

Uf, por lo menos lo reconoce. Al giro copernicano, digo. Económico y social. Alejado, alejadísimo de los postulados del primer y segundo peronismo. Pero inscripto, ojo, en la lógica de la época: "pasaba en todo el mundo" -dice Vladimiro en la entrevista-. La experiencia de haber comprado lo que pasa "en el mundo", en "los países serios", es lo que nos permite, humildemente y con dolor, decir que Irlanda, Grecia y España compran problemas al seguir comprando las recetas de ajuste que les venden. Como un buzón. A nosotros nos sirvió para entender que la heterodoxia no es mala palabra, que no hay necesidad alguna de volver a comprar recetas. Por lo de una Argentina económicamente libre y políticamente soberana que le permita aspirar a ser socialmente justa, ¿no General?

—¿El Frente para la Victoria fue un intento de construir un posperonismo?

—Hay un punto de inflexión en la construcción política de la Argentina que es la presidencia de Duhalde y el Congreso del peronismo, donde, a instancias de Duhalde, para bloquear un eventual triunfo de Menem, autoriza a que los peronistas representen a quien quieran. El kirchnerismo construye lo que llamaron el FpV. Es una respuesta a una situación especial, porque si eso no hubiera ocurrido, habría sido el PJ el instrumento electoral con el que hubiera ganado la interna, como lo fue de Menem cuando le gana a Antonio Cafiero.

Interesante. Siempre se dice que Menem hubiera ganado esa interna. Corach dice que no, que la hubiera ganado Kirchner con el PJ (bonaerense y duhaldista) como instrumento electoral. Que la legitimidad de la que gozó Menem, luego de su victoria sobre Cafiero, hubiera sido la legitimidad de Kirchner de cara a las elecciones generales de 2003. La hipótesis, entonces, es que Duhalde, mediante esta ingeniería electoral (trasladar la interna a la general), se aseguró dos cosas: el triunfo sobre Menem y que Kirchner no pudiera capitalizar esta fuerza fundacional. En otros términos: que siguiera dependiendo de él. Kirchner tuvo que esperar a 2005 para desafiarlo y vencerlo, en lo que podríamos denominar la interna del peronismo que terminó por configurar su cara actual. Ese triunfo de Cristina sobre Chiche Duhalde, del que renegaba José Pablo Feinmann, fue el que posibilitó la "peronización" posterior en 2006/2007. O la kirchnerización del peronismo, como les guste más.

Quizás haya una tercera parte...

lunes, 4 de abril de 2011

El Flaco y Feinmann

Ayer Página/12 publicó parte de lo que será el libro en el que José Pablo pintará sus encuentros con Néstor Kirchner. En ese primer encuentro ya Kirchner le cuenta a JPF cuáles serán los ejes de lo que será su ejercicio de la Presidencia:

1. Unidad latinoamericana:

"No creo que hoy –hoy, eh– construir poder sea algo posible de reducir al ámbito nacional. Y con esto vamos a la cuestión de América latina. Acá ya nadie se libera solo".

2. Recuperación de la investidura Presidencial:

"Pero es cierto. Un Presidente ya no tiene credibilidad. Me la tengo que ganar".

3. Creación de empleo y recuperación de la dignidad del trabajo:

"La pobreza es indigna. Menem humilló a los obreros. Los transformó en mendigos".

4. Recuperación de la política como articulador de lo económico y lo social:

"¡Claro! Miralo a Menem. Les dejó el país a los economistas. Lo hicieron mierda".

5. Gobernar desde las convicciones:

"...soy bravo, peleador. Voy a tratar de armar un gran quilombo antes de que me saquen de aquí. ¿Y sabés cómo me sacan de aquí? De aquí me sacan con los pies para adelante. Solamente así".

Y cumplió, el hijo de puta. Porque para pensar así y para llevar adelante esas ideas había que ser un hijo de puta en la más maravillosa acepción del calificativo. Había que estar loco para querer

"Meterles el dedo en el culo".

lunes, 6 de diciembre de 2010

La comunicación

Raul Ricardo, el verdadero Alfonsín, debió entregar el PEN de manera anticipada debido a un Golpe de Mercado. Antes, y aún después de eso, muchos señalaron que la comunicación había sido uno de los déficits fundamentales de su gobierno.

Menem, Carlos, merced a su amor carnal con los EE.UU. -siguiendo la doctrina del realismo periférico- y con el Establishment local, tuvo toda la propaganda necesaria para no necesitar achacar problema alguno a la comunicación.

Durante el gobierno de la Alianza asistimos a un mix de lo citado con anterioridad. Pese a llevar adelante un programa económico continuador del menemismo, en lo referente a comunicación insistieron -pese a tener todo el apoyo mediático- en culpar a la comunicación por el creciente descontento popular.

Durante la embestida agromediáticofinanciera de 2008 muchos señalaron que el oficialismo, el gobierno de Cristina Fernández, carecía de una estrategia comunicacional eficiente que le permitiera romper el cerco mediático al que había sido sometido. Este mismo bloguero rentado, guerrillero comunicacional, lacra a la que no deberían permitirle circular por los pasillos de las Internets, decía en noviembre del año pasado que el oficialismo necesitaba no sólo comunicadores sino también canales de comunicación.

Hay que otorgarle su justo valor a lo comunicacional. No puede ser colocado por encima de la gestión pura y dura, claro. Pero el oficialismo midió mal el impacto de la 125 y aún peor la estrategia de desgaste destituyente a la que fue sometido con la excusa del "Paro Histórico" del "Campo". Los resortes para resolver la encrucijada no se encontraban sólo en lo mediático, sino que se probó que la creación del Ministerio de Agricultura -y la gestión de su encargado, Julián Domínguez-, a más de dos años del conflicto, era lo que hacía falta para desenlazar esa Mesa de Enlace y colocar a cada uno en su lugar: los pequeños productores (la excusa del complejo agromediático) por un lado y los grandes pooles sojeros (el destino financiero de grandes capitales especulativos) por el otro.

Pero la gran mejora en la comunicación oficial ayudó. Y mucho. El cambio de tendencia de la imagen del oficialismo en la consideración popular, desde finales de 2009 ya, puede explicarse en muchos factores: "la" oposición mostrándose prepotente, crispada, carente de ideas y unidad luego de su supuesto triunfo electoral (sobreoferta), la Ley de SCA, el repunte del ciclo económico, la AUH, la gestión, seguro, y -cómo no considerarlo- un gran avance en la comunicación oficial. 678, la propaganda en el Fútbol para Todos, Tiempo Argentino, VHM y su Bajada de Línea, Duro de Domar, CN23 y, más recientemente, la nueva modalidad comunicativa, más horizontal, de la Presidenta a través de Twitter, Facebook y YouTube. Nuevos comunicadores y canales de comunicación.


Los blogs, humildemente, también hicieron su aporte, ojo. A principio de este año recibimos entidad al intentar ser demonizados por Clarín y no son pocos los analistas políticos que mencionan a la blogósfera en sus columnas. En este blog que recomiendo (Por ejemplo esto), comentaba el sábado que no podemos dejar de considerar que uno de los méritos de este periodo de "crispación" es haber puesto en consideración la credibilidad y supuesta independencia de los formadores de opinión. La caída en su credibilidad crea incertidumbre, cómo no, pero también crea el espacio que permite que otras ideas puedan abrirse paso en el Sentido Común.

Ahora hablan del efecto luto para intentar simplificar el alza de la imagen e intención de voto de CFK, el gobierno y el FpV -como herramienta electoral del peronismo- en general. ¿Se trata únicamente de la simpatía que generan una viuda doliente y su fortaleza para seguir adelante? ¿O es que todos los especiales televisivos que se sucedieron durante este tiempo sobre Néstor Kirchner le recordaron a la población toda la obra que NK nos legó? Kirchner debía la merma en su imagen -en gran parte- a la estrategia de demonización de su figura por parte de los medios opositores pero el recuerdo de su obra, revisitada luego de su fallecimiento, explica también -en parte- este presente de mieles.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Homaneje a Kirchner en Tucumán

Ayer: tuvimos una sobredosis de peronismo. Primero en la Plaza de los Artesanos, adonde se dieron cita organizaciones de la Juventud Peronista (JP Descamisados, La Cámpora, Peronismo Militante, JJL, etc.) -y hasta donde se acercó Beatriz Rojkés de Alperovich, senadora nacional y Presidenta del PJ en Tucumán-, y luego en la Plaza Independencia, adonde tocaron bandas de música latinoamericana, folclore y rock and roll. Les debo si estuvo Virus, me vine antes.

Mucha alegría y reconocimiento. Lástima que uno esté más para el PAMI que para la gloriosa JP.

Hoy:

En Tucumán, hoy a las 20, en la avenida Néstor Kirchner -ex Roca-, entre avenida Alem y Miguel Lillo, se realizará un acto de homenaje a Kirchner. Estarán el gobernador, José Alperovich, y el intendente, Domingo Amaya.


In your face, Julio "Argentino"...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Dolina: Néstor Kirchner como venturoso gestor de desacuerdos


Este es uno de esos textos que uno desearía haber escrito. Pero, bueno, Dolina es Dolina y uno un humilde mono disidente que alguna vez se preguntó adónde se podría sacar el carnet de membresía para la agrupación filokirchnerista Los Hombres Sensibles de Flores. Ahí va, para el que lo haya leído o visto y para el que no también, ¿por qué haríamos diferencias?:

"Kirchner se animó a transitar caminos que nadie se atrevió a transitar"
Por Alejandro Dolina

El peronismo ha sido muchas veces actor principal de acuerdos y concertaciones políticas. Hay, por otra parte, un arsenal de pensamientos burgueses que garantizan la conveniencia de buscar coincidencias.

Algunos llegan a decir que en realidad, todos deseamos lo mismo y que discrepamos acerca de las metodologías.

Se ha llegado a sostener que las ideologías habían muerto y que bastaba con elegir buenos administradores para que gobernaran.

Todo esto viene acompañado con un continuo elogio de las buenas maneras en las discusiones políticas y aún en los conflictos sociales.

A cada momento se nos propone a nuestra admiración la conducta de príncipes sonrientes o de antagonistas que se dispensan elogios mutuos durante las negociaciones.

Estas escasas palabras servirán primero para saludar todas estas ideas que acabo de exponer.

¿Quién soy yo para no ovacionarlas de pie? Pero también, y como humilde despacho en disidencia, propongo un tímido elogio del desacuerdo, de la bifurcación, de la heterodoxia, de la herejía.

Después de todo, las revoluciones surgen sólo de desacuerdos: el hombre es un mono disidente.

Me permito entonces, subrayar la acción política de Néstor Kirchner como venturoso gestor de desacuerdos. El se atrevió a recorrer caminos que nadie se atrevía a transitar y que parecían alejarse de las concurridas avenidas centrales que recomendaban los poderosos del mundo global. Y se metió por unas calles ya olvidadas cuyos nombres sólo se pronunciaban en los foros estudiantiles, en las reuniones de soñadores y en rincones que siempre estaban alejados del poder político.

Esas calles de desacuerdo ahora pueden reconocerse: una conduce al crecimiento del mercado interno... Otra al control del comercio exterior... Está bien el boulevard de la intervención del Estado o la esquina de la ley de medios, la plaza de la asignación por hijo y los veredones del desendeudamiento. Algunas de estas calles habían sido recorridas por otro señor en 1946.

Cuando alguien del poder político se atreve a caminar estos senderos termina por llegar a un distrito donde el poder político no está en el mismo lugar que el poder económico. Y la bifurcación se produce y son inevitables los ataques de las corporaciones y de los poderosos que tratarán de conseguir el regreso de los gobernantes tránsfugas hacia las avenidas iluminadas de sus intereses.

Hace muchos años hubo por televisión un debate entre el doctor Teodoro Bronzini, líder socialista e intendente de Mar del Plata, y el doctor Becar Varela que militaba en el partido que entonces tenía al menos el coraje de admitirse como conservador.

Fue una conversación muy amable y el moderador se sorprendió al fin del programa de que hubieran coincidido en tantas cosas. En realidad, no era sorprendente, ambos políticos formaban parte de una visión liberal del mundo y eran funcionales a los intereses de las corporaciones. ¿Cómo no van a ser amables si en el fondo pensaban lo mismo? Néstor Kirchner no les parecía amable a las corporaciones. En verdad, ningún otro presidente salvo aquel otro señor de 1946, les pareció tan desagradable. Y lo atacaron como a nadie ¿Por qué? No porque Kirchner tuviese mal carácter y fuera confrontativo como quien es cascarrabias.

No se trataba de una cuestión de carácter: este tipo había tocado sus intereses. Y fue el único que lo hizo. Todos los demás parecían aceptables en algún momento porque también en algún momento eran funcionales a los intereses del poder económico.

Y eso es todo lo que quería decir, a veces no hay más remedio que disentir, que persistir en el desacuerdo. Hoy casi por única vez en nuestra historia, el poder político no está donde está el poder económico.

Y este hombre que ahora se ha ido produjo un último acto de `insujeción`. Su muerte encendió la luz, y como en un refusilo vimos algo que la cerrazón de los medios había ocultado en la oscuridad: las calles laterales, las que no recomendaban los poderosos, estaban llenas de gente.

Extraído de El Blog del Ángel

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Este viernes: Homenaje a Néstor en Tucumán


La juventud y la cultura homenajean a Néstor Kirchner.

Más de 50 organizaciones políticas, sociales y culturales de la juventud de todo el país convocan al festival “Que florezcan mil flores” en homenaje a Néstor Kirchner, a un mes de su fallecimiento.

En las ciudades de Buenos Aires, San Juan, Corrientes, San Miguel de Tucumán y Villa María, por la tarde habrá foros abiertos al público para reflexionar sobre el rol de la cultura y la juventud en el proyecto nacional. Además, desde las 20 y hasta la medianoche, La Renga, El Otro Yo, Los Parraleños, Virus, Víctor Heredia, La Bomba de Tiempo, Bruno Arias, Moris, Rancheros, Súper Ratones y otros artistas y personalidades de la cultura y la juventud, ofrecerán recitales.

El Festival está orientado a inaugurar un espacio de confluencia permanente y sistemático entre las líneas de trabajo cultural de cada una de las organizaciones, que garantice el desarrollo de un conjunto de actividades artísticas y formativas a lo largo del tiempo.

Programación:

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN
18.30HS Foros en Plaza de los artesanos
(Crisostomo Álvarez y Congreso)
21HS Música en Plaza Independencia

CIUDAD DE BUENOS AIRES
17HS Foros en el Cabildo
20HS Música en Plaza de Mayo

CIUDAD DE CORRIENTES
19HS Foros en la Subsecretaría de Cultura
21HS Música en Costanera Sur

CIUDAD DE SAN JUAN
19HS Foros en Plaza 25 de Mayo
21HS Música en Plaza 25 de Mayo

VILLA MARÍA, CÓRDOBA
18HS Foros y música en Plaza Centenario

* Actualización: el Blog Conocé Tucumán nos cuenta acá que en nuestra provincia actuará Virus. Bien, che. Un remolino mezclaaaa... los besos y la ausenciaaaa...

martes, 2 de noviembre de 2010

@CFKArgentina, la mejor bloguera K

Luego del mensaje transmitido ayer por Cadena Nacional -el que no lo vió lo puede ver acá*- puedo afirmar, sin temor a equivocación, que la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, es la mejor bloguera K. Lejos, ¿eh?


Que me perdonen todos los compañeros guerrilleros comunicacionales (según Perfil), que me disculpen todos aquellos que quieren cambiar el teclado y Blogger por la metralleta carrasquista y que se la banquen todos los twitteros K también: Cristina nos ha dado una lección de bloguerismo a todos.

Si algo estuvimos haciendo desde los blogs -y por eso la estrategia burda de demonización de la prensa opositora para con éstos- fue desarmar el discurso de estos medios masivos de desinformación. Allí donde leíamos una operación de prensa, la exponíamos; ¿una tergiversación de los hechos?, los relatábamos según nuestra visión. Estuvimos -humildemente algunos, menos humilde y más masivamente otros- enseñando a leer los diarios, a leer entre líneas, a descubrir la intencionalidad detrás de noticias pretendidamente objetivas.

Todo eso y mucho más hizo Cristina por Cadena Nacional.

La mejor respuesta a la estrategia mediática de mostrar a una Presidenta en dificultades no fue esbozada por un bloguero, fue la de la propia Primera Mandataria. Miró Cristina a cámara con toda la convicción que puede tener alguien que levanta las convicciones como bandera y, a los ojos de los escribas opositores, dejó bien en claro que una cosa son las dificultades y otra muy distinta el dolor.

"...He leído o escuchado que este es mi momento más difícil. En realidad es otra cosa: es mi momento más doloroso. El dolor es algo diferente a las dificultades o a las adversidades...".

dijo Cristina, y tiró por tierra todos los editoriales que querían presentar este momento de su gobierno como el más difícil. Adiós estrategia de mostrar a la Presidenta como alguien débil si no tiene a Kirchner. Hay que tener mucha lucidez -más aún en un momento así- para derribar toda esta operación de prensa en tres oraciones. La mejor bloguera, Cristina.

Agradeció -de eso se trató fundamentalmente la Cadena Nacional- y hasta tuvo tiempo para regalarnos una lección de historia, tan importante cuando hay tanto desmemoriado opinando livianamente:

"...Permítanme agradecerle en forma especial a las decenas, a las decenas de miles, miles de jóvenes que cantaron y marcharon con dolor y con alegría, cantando por él, por la Patria. Quiero decirle a todos esos jóvenes que en cada una de esas caras yo ví la cara de él cuando lo conocí. Ahí estaba el rostro de él, exacto. Y decirles a esos jóvenes que tienen mucho más suerte que cuando él era jóven, porque están en un país mucho, pero mucho mejor. En un país que no los abandonó, en un país que no los condenó ni los persiguió, al contrario, en un país que los convocó, en un país que los ama, que los necesita, en un país que vamos a seguir distinto entre todos...".

Desde los blogs también se intenta aportar una perspectiva histórica para entender el momento actual. También en esto Cristina nos superó a los blogueros.

Pudimos ver a una Presidenta decidida, fuerte y que ratificó el rumbo. Un orgullo nuestra CFK, la mejor bloguera K.

* No lo cuelgo acá para que vayas al canal de la Casa Rosada en YouTube, te subscribas y abandones a los intermediarios de la prensa para tener un contacto más directo con nuestra Presidenta.

sábado, 30 de octubre de 2010

Elogio a Cristina


Estuvimos recordando y pensando mucho a Néstor Kirchner estos tristes días. Cada una de sus medidas, sus gestos, la reconstrucción, la dignidad y la esperanza. No sé si yo lo hice también, pero hay quienes están cometiendo una injusticia al analizar a Kirchner sin Cristina en sus recuentos. Eran una sociedad política y no podemos analizar ninguna de las medidas que tomara el ex Presidente sin contabilizar a la Presidenta en la ecuación.

Una ironía del destino: Kirchner murió (y duele escribirlo) pero ahora es eterno. Es Néstor Carlos Kirchner (1950-SIEMPRE). Los del rejunte opositor (muchos lo deseaban muerto, algunos concreta y otros sólo políticamente hablando) viven, pero murieron cuando la llama del ex Presidente fue transferida al pueblo y a la Presidenta.

El eje ordenador de la política era Kirchner, es cierto. Él pagaba los platos rotos, pero ahora es Cristina la que cosechará la siembra. La atacarán furibundamente. Lo están haciendo ya. Eso sólo agrandará su figura, al ser contrastada la diferencia abismal entre los malos augurios de la prensa opositora y la concreta realidad.

Cristina sin Kirchner, preguntan, ¿podrá? Pero ¿hubiera podido Kirchner sin Cristina?
Hablan de vacío, pero la Plaza estuvo llena y la Casa Rosada también. Los corazones se hincharon de orgullo y amor. La plenitud de Cristina es incuestionable, puesto que era ella la que consolaba al pueblo que la cargó de fuerzas. El mito que ahora es Kirchner no sería tal sin Cristina. Cristina también es mito ahora, y viviente. Y los mitos atraen.

Quizás es temprano aún, emocionalmente, para pensar en lo que vendrá a partir de este lunes. Pero la Presidenta sabe que, para tirar por tierra las especulaciones que crean los cachorros de hienas del periodismo in-the-pendiente que supimos conseguir, no puede apelar al pasado, a su gestión de gobierno hasta el miércoles 27. Un gesto político, entonces, se hace imperativo. El kirchnerismo es políticamente incorrecto o no es kirchnerismo. Y por eso redoblará la apuesta. El que lo dude, no la conoce a Cristina.

Y el que necesite confirmación, que vea el traspaso de mando de 2007. Un gesto quedó grabado en mi memoria: minuto 2:51 Cristina va en busca del abrazo de Kirchner. Saludan juntos. Minuto 3:05 un pensamiento se le cruza a Cristina por la cabeza y lo mira a Kirchner. No es una mirada y nada más. Lo mira. Le dice algo con la mirada. Kirchner entiende. La señala como respondiendo: "ok, entendí; es tu turno" y da un paso atrás. Ahora es Cristina sola quien recibe los aplausos.



La política es gestos y Cristina estuvo entregando muchos en estos días.

viernes, 29 de octubre de 2010

De George para Néstor



That's it, really. It's all love. Whichever way you look at it, it´s all... love. How much you can get from each other, and that's determined by how much you're giving to each other.
But it all starts within ourselves, and then it spreads to those around us, good and bad.
But basically that´s it. I think it´s the love that we can generate is equal to the love that we get back.
Amen.

Es así, realmente. El amor es todo. De cualquier manera en que lo mires, el amor es todo. Cuánto podés obtener de los demás, y eso está determinado por cuánto amor estás dando a los demás.
Pero todo empieza adentro nuestro, y de ahí se irradia a quienes están a nuestro alrededor, buenos y malos.
Pero basicamente es así. Pienso que el amor que podemos generar es igual al amor que nosotros devolvemos.
Amén.

This is Love

Precious words drift away from the meaning
And the sun melts the chill from our lives
Helping us all to remember what we came here for.

This is love / this is love / this is love / this is love.

Little things that will change you forever
May appear from way out of the blue
Making fools of ev'rybody who don't understand.

This is love / this is love / this is love / this is love.

Since our problems have been our own creation
They also can be overcome
When we use the power provided free to everyone.

This is love / this is love / this is love / this is love.
This is love / this is love / this is love / this is love.

-·-·-·-

Esto es amor.

Preciosas palabras se alejan de sus significados
Y el sol derrite el frío de nuestras vidas
Ayudándonos a recordar para qué vinimos aquí.

Esto es amor.

Pequeñas cosas que van a cambiarte para siempre
Pueden aparecer de la nada
Haciendo quedar como tontos a los que no entienden.

Esto es amor.

Como nuestros problemas son creaciones propias
Tambien pueden ser superados
Cuando usemos nuestro poder, libre para todos.

Estos es amor.

Dimensión


Cosa de locos, el velatorio.

3.000 personas por hora, por 24, da como un montón. Multiplicá vos. Pero restale algo, no creo que hayan pasado 3.000 por hora durante la noche. 1.000 quizás.

60.000 personas le dijeron adiós a Kirchner, le gritaron fuerza a Cristina, cantaron Aves Marías, leyeron poemas, lloraron, cantaron, rieron, abrazaron, besaron. También mostraron puños cerrados, hicieron la "V", se tocaron el corazón. Tocaron corazones.

En un momento imaginé que podía ser un buen videoclip para Being For The Benefit Of Mr. Kite. Sobre todo cuando el nene lloraba con Máximo y el gordito vestido raro con peinado de payaso Krusty leía un poema a viva voz.
Parece que los estoy gastando pero no: profundo respeto. Algunos son Militantes. Otros Creyentes casi. O creyentes a secas, del kirchnerismo. De Néstor y Cristina. Hay que estar muy emocionado para mostrar semejante grado de locura. Conmoción pura. Exaltación. Como descargas recorriendo la piel.

No sólo lágrimas. Congoja. Llanto desconsolado. Tan genuinas las caras, tan transparentes las miradas. Me tocan el alma esas señoras mayores, viejitas. Quizás porque vivieron más, esos llantos valen más. Para mí, por lo menos. Y tipos grandes llorando. Papeloneros.

Gritos, carajos, vamos, compañera, pingüino, no aflojar. No parece el velorio que uno tiene en mente para un estadista, un ex Jefe de Estado. Un primer secretario de Unasur. Y sin embargo me provoca profunda alegría que los chicos griten, alienten, canten como en la cancha, en la Casa Rosada. También es de ellos y no es una falta de respeto. Es demostración de cercanía, de cariño. Es amor que no entiende razones, porque es y eso basta.

En la plaza hay algo parecido a la alegría. Debe ser una emoción rara, un sentimiento encontrado que se canaliza a través de la unión de la mente y los cuerpos, todos ahí, saltando y cantando. Rarísimo, si tratás de mirarlo con alguna distancia.

¿Estaremos otorgándole el sentido y el valor que le corresponden a esta despedida/aguante? Porque podemos tirar números: 25 cuadras, hasta Av. 9 de Julio, plaza llena, vigilia de 2 noches. Ponele el número que quieras y es impresionante. Increíble. Pero ni aún así alcanza para dimensionar el sentimiento. Supongo que había que estar ahí para oler el amor, para sentir el aire pesado y bracear para avanzar. Atmósfera cargada de cariño, densa como niebla.

Ah. Y ni un sólo incidente. Ni uno. En paz. Con admiración. Respeto.

Es un país un poco loco éste, a veces; pero hermoso en tanta locura.

Cristina.

El temple de Cristina. Su fortaleza. Su integridad. Casi que daban ganas de pedirle un abrazo para que ella te consolara. Y pasó. Consoló a muchos, la Presidenta. Esta Presidenta Coraje. CORAJE. Y pasión.

No, si dan ganas de subirse al DeLorean, avanzar unos 50, 100 añitos y entrar a alguna biblioteca pública para ojear algún libro de Historia. Y subirse de nuevo al auto y avanzar otros 100 más. A medida que pase el tiempo tomará real dimensión este 2010 raro, que empezó mal, torcido, con un Presidente del BCRA atrincherado en el Central y parecía que ya -por fin, dirían algunos- se venía la noche. Y después Chaco, Ferro, Bicentenario. Alegría. Y luego shock. Negación. Tristeza. Bronca. Aceptación. Ojalá que el año próximo alegría.

A que no te parecía tan raro este 2010. O quizás sí. Ahora es difícil dimensionarlo, aunque tengamos la certeza de estar viviendo un momento histórico como pocos.