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domingo, 2 de marzo de 2014

¿Retorno al kirchnerismo?

Los signos que no interrogan tanto como plantean. Un argumento. Tío Plinio querid—¡Soltame, Asís!—. Es que, luego de leer el tratamiento periodístico al discurso de Cristina, apertura del año legislativo pero su penúltimo también; y luego de un 2012, un 2013 complicados, de una lectura equivocada respecto al 54% que, en parte, derivó en legislativas2013 con olor a 2009, Massa en la PBA y el equilibrio alcanzado con el peronismo nacional, sumados a los candentes diciembre y enero, queda bastante claro que no existe ya lugar para el relato de otra épica que no sea la de un “país normal" y, mucho menos, para la praxis de la mera voluntad. Signos alentadores. Para la economía en el mediano plazo (para el largo plazo no son buenas noticias; para el Romeo romántico que muy dentro nuestro pelea siempre contra el enano fascista, tampoco). En política son signos alentadores para quienes apostaron a la continuidad con cambios antes que a los cambios con continuidad. Y en el terreno social, para la política, implica un reconocimiento del poder real de los actores permanentes, aquellos que juegan con la ventaja de no estar sometidos a la voluntad del DT que decide cambios y se llama ciudadanía, pueblo o como gusten.

Una pequeña digresión antes de continuar: ¡lo que hace CFK en pos de que el radicalismo —y el FAP por carácter transitivo— se acojan al Teorema de Baglini! Si alguna vez retornaran al poder, los radicales deberían ser quienes en vida, como hizo Cristina con Alfonsín, la homenajeen con un busto. El racinguismo mostazista aplicado a la política. Fin de la digresión (sí, la gugleamos).

Entonces, para el tratamiento mediático al discurso de Cristina, pueden leer a:

1. J. R. Sentis: Están hablando de nosotros

2. Sergio Villone: El fin de la crispación: el retorno de la concertación.

Y mi posteo de marzo de 2012 a modo de análisis Back to the Future II sin patinetas voladoras. A este lo copio porque es mi blog y hago lo que quiero:

«jueves, 15 de marzo de 2012
El retorno: la épica de un país en serio

...Intentemos (...) un breve repaso de estos años para recuperar perspectiva. La promesa de Néstor Kirchner en 2003 era "un país en serio". Reconstruir, o construir ese país requería atender primero las demandas de los sectores más postergados. ¡-qué-téroscarajo! , nunca es suficiente, porque ese país en serio es una utopía. Rara. Raro eso de prometer normalidad, pero no si consideramos el punto de partida.

El buen humor social, los índices macroeconómicos y la alta popularidad con la que abandonó el gobierno Kirchner son prueba de que la construcción estaba en marcha. Llegó Cristina, para "profundizar el cambio", para institucionalizarlo. Pero pronto su gobierno debió mutar: el cambio, que el kirchnerismo imaginaba gradual, por el enfrentamiento desatado por "el campo" y Clarín como puntas de lanza del poder corporativo, viró en algo más traumático. De ahí el eslogan opositor de que el gobierno busca dividir, enfrentar a los argentinos. Claro, los argentinos fueron siempre ellos. Los "buenos argentinos", al decir de Borges y Bioy en algún cuento de H. Bustos Domecq. O los mejores argentinos.

Entonces uno vuelve de unas vacaciones blogueras y encuentra a la épica algo ausente, reemplazada por la "sintonía fina". Y está bien. El "país normal" que prometía Kirchner debe haberse parecido más al de hoy que al de 2008/2009. Las tensiones cambiaron. No es lo mismo redistribuir pensando en quienes tenían nada que hacerlo hacia los sectores medios. La clase media ha aumentado y, como todo sector que se potencia, requiere que sus necesidades sean atendidas (Hola Moyano, te estamos llamando). Algún interés debe ser, necesariamente, afectado para esto. Pero he ahí que revive aquella zoncera: la clase media tiende a identificarse con los reclamos de los sectores A y B a los que aspiran a pertenecer. El oficialismo lo sabe. El 54% fue resultado tanto de la lucha contra las corporaciones como de haber corrido el discurso hacia el centro, tanto de la AUH como de haber recompuesto poder adquisitivo para las clases media y media alta. Lo advertimos luego de las PrimariasResultante de esta ecuación, algunos sectores medios y algunos sectores progresistas pueden sentirse defraudados hoy. Pero el cuadro actual no es algo muy distinto a ese país en serio que prometía Kirchner luego de la debacle de 2001. ¿O qué entienden ustedes por país en serio.

También este de Manolo. Crítico y no (tan) críptico: Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro de la Derecha peronista.

viernes, 7 de junio de 2013

Los medios, el debate y las legislativas

Un amigo que trabaja en La Gaceta me contó hace un tiempo, pensando que me sorprendería -a él, evidentemente, lo sorprendía-, que el GDT (Gran Diario Tucumano, una suerte de Clarín+LA NACION) había sido aconsejado para cambiar el relato seco y editorializado de las notas por uno en el que abundaran notas de color, detalles de historias personales, lenguaje descontracturado, etc. “Como si fuera la revista Viva", le dije. “Tal cual". Es, de todas maneras, algo que puede observarse desde hace tiempo en los diarios porteños y en otros diarios del mundo. Es cierto que necesitaban aggiornarse, y sobre todo adaptarse a una mayor segmentación de lectores e intereses. Pero ¿a qué viene esta introducción? A que en el contexto de una elección legislativa, esta, que muchos desearían definitoria de cara a 2015 (mi vida, Bonelli, vendiendo todavía que esta elección define la re-reelección de Cristina), es imposible -ok, aún algo “resiste"- encontrar en los diarios algo que valga la pena ser leído, algo que aporte claridad, alguna chispa de lucidez, respecto a la cuestión política y electoral. No me refiero, es claro, a las declaraciones -bastantes pobres para cualquier debate o reflexión [1]- de los involucrados políticos, sino al análisis o reflexión que de la realpolitik pueda hacerse.

Se entiende, obedece el fenómeno, en buena medida, a la corporización de la prensa como actor político central y líder de oposición. Eso que antes se hacía bajo la pretensión de independencia hoy es virulenta militancia. Pero aún si no fuera así, la estrategia de edulcorar los diarios, marketinizarlos dentro de un discurso light que no espante lectores pero, además, despolitice el debate al profundizar en aspectos accesorios, sería un impedimento para que los diarios continuaran siendo algo parecido a aquello que alguna vez fueran como panfletos de transmisión de ideas y motorizadores de debates públicos (aunque los importantes siempre ocurrieran en círculos cerrados, integrados por la, ¡oh!, “parte sana" de la ciudadanía) más abarcativos, reales. Y menos anecdóticos. Obedece, también, a que tanto la prensa como los políticos opositores continúan en bancarrota ideológica. No sólo fracasó el intento por posmodernizar el debate y la política, sino que no cuentan con herramientas epistemológicas para explicar lo que ocurre en ninguna parte del mundo occidental y ofrecer, en consecuencia, un relato que aglutine realidad, proyecto político y deseos del electorado. Y eso se paga, aunque se oculte.

Así, lamentablemente, los opositores que se someten al escrutinio electoral continúan siendo utilizados (y dejándose usar, claro) por grupos de medios que revistavivizan el debate político. Tato Bores y Neudstat lo hicieron antes en TV (el Tiempo Nuevo en el que Bernardo desarmó un teléfono para ver si allí se encontraba la argentinidad es de antología mundial) y Lanata lo lleva hoy al extremo (quizás un paso por detrás todavía del Gran Cuñado tinelliano). Por eso, por la TV y la preponderancia de lo audiovisual, por el mandato de la mano invisible del Mercado, por la segmentación del espectro, por la revistización a la que eso está conduciendo, por la intencionalidad manifiesta de achatar el debate político a su expresión más informe (como diría Descartes si viviera hoy en Argentina: pienso en Majul, luego me dan arcadas), es que, para acceder a análisis políticos serios, debatibles, sustanciosos, proyectivos, hay que abandonar la lectura de la prensa escrita tradicional y bucear en la web para leer blogs, revistas como El Estadista (sobre todo a Malamud), Crisis, Debate (más que nada Mocca), POSTdata, el Le Monde (y Natanson), algunos analistas como Horowicz en Tiempo Argentino, Sylvestre, MECasullo y Tereschuck en Infobae, en P/12 la data de Verbitsky, algo de Wainfeld (que suele nutrirse -bien por él- de lecturas blogueras) y Eduardo Febbro. Vale decir que no todos los anteriores son oficialistas en sentido estricto, pero sí comprenden el fenómeno kirchnerista.

Se viene dando un fenómeno interesante, además, que tiene razones en la hiperpolarización de estrategias de comunicación, y es que emerge una visión más global de los fenómenos políticos, que intenta sinuosamente desprenderse de las taras del periodismo más tribunero. No es raro que provenga en mucho mayor medida de analistas que miran con ojos amables la experiencia kirchnerista, en un momento en el que el kirchnerismo cuenta con herramientas propias y no se encuentra comprometido como en 2008/2009 en eso que se llamó la resistencia.

Entre los opositores se complica. Algo de Lucas Llach, los Fidanza, Levy Yeyati, Asís, ya no Sarlo, de vez en cuando los de CIPOL, en Clarín no hay nadie, en LA NACION algunas columnas de Fernández Díaz y Olivera, ya no Pagni, nunca Obarrio, Morales Solá sigue escribiendo bien pero hay que tener algo de esclerosis cortical para creerle, los de Angaú Noticias, Maronna en La Capital de Rosario y muy, muy pocas de Fontevecchia en Perfil.

De todas maneras, retornamos a que no es pobre sino desolado el debate de temas de cara a estas legislativas. Casi siempre ocurre así, excepto en momentos de profundas crisis. Lo que da la pauta de que la actual situación dista bastante de constituir una. Para el caso, el debate planteado para las legislativas de 2009 fue más rico en cuanto a contenido ideológico (una vez que se superaba la barrera del alica-alicate y todo lo que nos hace mal por lo que hace, snif, bien) pero, una vez más, como norma general, es el momento económico, que mide la efectividad del manejo político/económico del oficialismo de turno, el ordenador mayoritario del clima político y, luego, en consecuencia, del voto.

[1] http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar/2013/02/politica-para-pocos.html

lunes, 28 de mayo de 2012

Sietecase en los Martín Fierro


Reynaldo ganó el MF 2012. Si lo entregara LA NACION el premio se llamaría Facundo. Equilibrado, 7KC, pero a la vez con la valentía de criticar al poder económico desde el house organ del grupo Clarín. Hay que preguntarle al poder político, pero también al poder económico, dijo. Que en algunos casos -siguió- tienen el mismo poder. Quizás ahora. Y sólo quizás. Porque la formación de precios no depende del poder político, porque a la agenda, el poder político, ahora, la sabe pelear. Pero debe pelear duro para manejarla. El aplauso que recibió el periodista en ese momento fue más bien tibio. Medido. Enfocan a los invitados y en las mesas de adelante no aplaude nadie. Nadie. Debe ser porque no tiene miedo, Sietecase. O si lo tiene se lo banca. La gente se solidariza con los que tienen miedo. Aunque sea miedo al cuco.

Recordó también, 7KC, que él quedó afuera de la televisión por preguntar. Por preguntarle al poder económico. Por preguntarle a De Narváez. Uno de los dueños, además, del canal en el que 7KC trabajaba. En la campaña electoral que los medios, los poderes económicos, querían utilizar para derrotar al kirchnerismo y, quizás, obligarlo a renunciar. O quizás copar el peronismo de la PBA. Menemizar nuevamente al peronismo. No era poco lo que se jugaba en la campaña de 2009, luego de un 2008 con el kirchnerismo contra las cuerdas, soportando derechazos a la mandíbula y golpes por debajo de la cintura.


Se lo dedicó, Sietecase, a su MF, también a los periodistas que saben que no deben ser funcionales a los grupos de poder. Ni siquiera a los grupos de poder que los contratan. APTRA se debe haber arrepentido de intentar mostrar equilibrio en la premiación.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Moyano como nueva estrella de TN


Decíamos luego de las PASO que había que desclarinizar. No sólo en el sentido que le podíamos dar al término cuando el debate por la Ley de Medios, de desclarinizar la colonización que el oligopolio mediático realiza sobre la población (hace poco tuve una confirmación del poder de los medios concentrados que en alguna oportunidad relataré, como dato de color), sino también -no "en cambio", "también"- desclarinizar el lugar desde el cual analizamos la realidad para actuar sobre ella. Para decirlo en lenguaje seisieteochista: ¿por qué deberíamos manejarnos con el esquema del país virtual y no el del real? De nada, Gvirtz.

La conversión que de Moyano quiere hacer el dispositivo opositor puede ser un buen ejemplo. Sobre todo porque lo electoral pasó. Está bien que los gobiernos modernos son gobiernos de la opinión pública, o de campaña permanente, pero sobre todo pensando en la crisis financiera y su impacto en 2012, me parece atinado ignorar la cuestión mediática alrededor del Moyanogate.

Si ahora Barrionuevo tiene secretario general, como dijo; o si Tenembaum encuentra a Hugo más alto, flaco, blanco, casi casi un estadista y hasta con poderes místicos, no puede ser el marco para analizar ni las actitudes recientes de Moyano ni su discurso de ayer. Porque la realidad está en el poder del que gozan tanto el gremialista, como líder de un importante sector sindical, como la Presidenta, como líder del peronismo y a cargo, nada menos, que del Poder Ejecutivo Nacional. Al decir del @tachero_k«No hay que olvidar que el peronismo funciona así. Ocupando los espacios. Disputándolos. Haciendo sentir el rigor. La fuerza. El poder del número para imponerse. Y ambos lo hacen. Cada cual a su manera y con las herramientas de las que dispone». Es decir, no puede ser sino legítimo que Moyano y el gobierno utilicen las herramientas de las que disponen (haciendo una salvedad: estoy de acuerdo con Cristina cuando dice que una cosa es el derecho a huelga y otra la extorsión. Este gobierno ha sido el que más hizo por los trabajadores y, consecuentemente, por el gremialismo todo. Como dijimos: un paro sería romper, no golpear para negociar).

Pero eso que se aplica al peronismo también puede aplicarse al periodismo independiente, súper profesional (y militante del ideario neoliberal): no podemos esperar otra cosa de ese periodismo, van a utilizar siempre, cualquier cuestión o excusa, para esmerilar al kirchnerismo, a la autoridad presidencial y al papel que desde el 2003 cumple el Estado. Entonces, si lo que va a decir la prensa opositora es el marco para encuadrar nuestro pensamiento o acción, estamos atados -así- a la lógica de esa prensa opositora. Estaríamos, de esa manera, todavía clarinizados.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Periodismo de investigación y anticipación, súper serio

No se rían, que es feo, un gesto malo-malo. Porque el periodismo profesional, por lo general, tiene la posta; no como esos militantes que andan batiendo el parche con cuestiones poco serias como los sicarios que los terratenientes sojeros emplean para patotear a los campesinos, los desafíos del próximo periodo kirchnerista y las pruebas de la complicidad cívico-militar durante la última dictadura y en Papel Prensa, específicamente. No, el periodismo independiente está para cuestiones mayores, como que Pablo Echarri no conoce al Jefe de la SIDE o esa nota que Martín Dinatale escribió el 5 de diciembre pasado, motivo de este post laudatorio del periodismo serio, de investigacion y anticipación. No se rían. En serio.


Decía Dinatale, a escasas horas de que Scoccimarro anunciara los nombramientos de Cristina, que Julio De Vido sería el nuevo Jefe de Gabinete. Bueno, una se le perdona, ¿no? Colocaba también el periodista independiente a Guillermo "Polémico" Moreno afuera del gabinete y en la AFIP. Ok, dos también pueden perdonarse, pero ya se mira de reojo al cronista como diciendo, a lo Francella, "este me está cachando, me está cachando". Después promete que la Presidenta, en su discurso, haría dos anuncios importantes que delinearían el rumbo futuro. Lo que equivale a decir que un DT campeón le dedicará el triunfo a su familia y a la hinchada. También dijo que se crearía un Ministerio de Comunicación e Información: ¿sería un deseo para que alguien les pase algún dato y no quedar tan como nabos? Lo se: al terminar de leer la nota no nos estamos riendo, nos compadecemos del periodista... ¿Cómo? ¿Qué alguno si está llorando de la risa? Hijo de puta.

Es que no puede sino llamar a risa o al llanto histérico (?) que un medio como LA NACION publique semejante cantidad de bolazos un día antes de los anuncios. ¿Todavía queda alguien que piense que manejan información en serio? Quizás si renunciaran a hacer oposición cerril alguien les atendería el teléfono y podrían comenzar a hacer periodismo. De todas maneras, como este es un medio serio, que hace bloguerismo de investigación y anticipación -como Majul, ponele- sabemos que Martín Dinatale estaría recibiendo en los próximos días una llamada de Ludovica Squirru, para tentarlo como colaborador. Y, para que se queden tranquilos, la astróloga ya confirmó que en 2012 no se acaba el mundo: "ya estoy terminando mi libro de predicciones para 2013", habría dicho.

jueves, 8 de diciembre de 2011

La noticia en condicional

"Sin subsidios, la electricidad costaría cinco veces más en las villas porteñas", dice LA NACION. Luego aclara: "Al respeto, todavía no se informó cómo se imputará la situación de las villas porteñas, dado que la Ciudad es el beneficiario de los subsidios por ser quien abona las facturas de este consumo como parte de su gasto social".

Respecto a la noticia, se trata del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires extorsionando al gobierno nacional por los subsidios para las villas porteñas. Respecto a su tratamiento periodístico, el uso del condicional revela que la noticia no es noticia sino mera especulación.

Siguiendo la señera línea editorial, podríamos decir:
  • Sin Alfonsín, la UCR habría conseguido, con Sanz como candidato, llegar al ballotage en octubre (esta, promocionada por el líder de los ernestitos y ernestitas).
  • Sin Messi, Xavi, Iniesta y Villa, River podría meterle cuatro al Barcelona y jugando a media máquina.
  • Sin los Redonditos de Ricota, Aníbal Fernández hubiera sido fanático de Soda Stereo y en su blog utilizaría como eslogan: "Oh, mi corazón se vuelve delator".
  • Sin los colectivos, la birome, la avenida más ancha del mundo y el dulce de leche, los argentinos no serían los más grossos del planeta. Serían, quizás, uruguayos.
  • Sin Boudou tocando la guitarra, Macri podría haberse presentado como candidato presidencial. En lugar de La Mancha de Rolando, hubiera utilizado a Dios Salve a la Reina como banda de soporte. Y no se hubiera afeitado.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Bussi tiene quien le escriba

El Coronel de García Márquez no tenía quien pero el genocida sí. Charly García cantaba que los dinosaurios iban a desaparecer. Parece que Susana no estaba tan equivocada cuando preguntó si habían encontrado a uno vivo. Los dinosaurios todavía no desaparecieron:

General Bussi, que descanse usted en paz. Por Luz García Hamilton

Sus últimos años fueron un calvario. Condenado a cadena perpetua por delitos de “lesa humanidad” (...) agravado con un severo cuadro depresivo producto de lo que consideraba una “injusticia” ya que hasta el final de sus días sostuvo “que había cumplido con su deber combatiendo contra la subversión en el monte tucumano”.
Conoció la gloria y el poder y fue dos veces Gobernador de los tucumanos. En ese entonces vivió rodeado de amigos y de afectos y fue dueño de las decisiones más importantes en la provincia del azúcar.
Sin embargo enfermo y en prisión, sintió que lo dejaban solo. Quiso hacerse cargo de toda la responsabilidad de lo actuado en la provincia bajo su mando y proteger de algún modo a su tropa pero le faltó fuerza. Sus dolencias ya hacían estragos en su temple y en su carácter. No era el Bussi de siempre.
(...)
Simpatizantes y allegados llegaron espontáneamente al sanatorio primero y a la sala velatoria después donde se rezó un responso a puertas cerradas. Con flores y cantando el Himno Nacional Argentino se instalaron en la calle. Un cerrado aplauso despidió al auto que partió raudamente hacia la Capital Federal.
Es ya de madrugada y no dejo de pensar en los ríos de tinta a favor y en contra que publicarán  los diarios del país. Ya estos últimos días la agonía del veterano General ocupó titulares y portadas. Bussi había sido degradado este año, es decir, no podía usar más su título de “General”, sin embargo para nosotros, los tucumanos, seguirá siendo “el General” porque así lo llamábamos todos, mal que les pese a algunos.
Sin ningún ánimo de polemizar con nadie, aclarando que somos respetuosos de la Justicia y que lejos de tener resentimientos ni odios rezamos cada día por la reconciliación de los argentinos, queremos despedir desde estas páginas al Bussi General, al Bussi Gobernador, al Bussi que es parte importantísima de la historia argentina y fundamentalmente de la historia de los tucumanos.
Quienes vivimos en Tucumán no podemos olvidar que llegó para continuar con el Operativo Independencia (comandado en principios por el General Vilas) y pelear en el cerro tucumano. Eran tiempos de turbulencia, tiempos violentos. Una juventud a la que hoy se denomina “jóvenes idealistas” quería arrebatar el poder y hacer de esta tierra un estado comunista. Hubo atentados terroristas, secuestros, asesinatos, víctimas incluso que nada tenían que ver con el gobierno ni con las Fuerzas Armadas. El caos y el descontrol se habían adueñado de todo y de todos.
Perón había vuelto al país poco tiempo antes y estaba aterrorizado con el accionar de estos grupos. Los denominó “mocosos imberbes” y los corrió de la Plaza. No quería una Argentina violenta porque él mismo había cambiado en el exilio y porque era un hombre que provenía también del Ejército.
Su viuda, María Estela Martínez de Perón luego, apoyada entonces por representantes de diferentes partidos políticos, ordenó “aniquilar al enemigo” y las Fuerzas Armadas tuvieron la responsabilidad y la difícil tarea de combatir y devolver la paz a los argentinos.
Tucumán fue el epicentro de una “guerra” que se libró fundamentalmente en el cerro tucumano, elegido por la frondosidad de su vegetación y por la cercanía a la población urbana entre otras cosas, los guerrilleros estaban ya en la selva provinciana.
A Bussi lo eligieron por su experiencia, por haber estado en la Vietnam estudiando la guerra, por que era un estratega nato, porque lo consideraron un valiente. Una y otra vez lo escuché decir, llorando incluso de impotencia, que podían decirle cualquier cosa, menos “Infame traidor a la Patria” porque él “había sido formado para la guerra y había peleado por su Patria.” Nunca entendió los juicios ni aceptó las acusaciones que tribunales ordinarios les hacían a los miembros de las FFAA, él en su fuero íntimo estaba convencido de que había cumplido con su deber y devuelto a los Argentinos un país democrático. Sostenía que era el responsable del accionar en el campo de batalla (dependía a su vez del General Menéndez) y que los policías hoy imputados en juicios de lesa humanidad, “no tenían nada pero nada que ver porque dependían del Ejército”. Pensaba mucho en sus oficiales y soldados, a quienes les agradecía el compromiso en la lucha contra la subversión. No comprendía la prisión a tantos oficiales jóvenes, silenciosamene sufría por ellos.
No vamos a entrar a juzgar desde acá si las FFAA cometieron errores, es muy probable que si, porque quienes libraron la batalla eran hombres, como todos nosotros que como tales se equivocan a menudo. Pero si sabemos que hubo una “guerra” y que toda guerra es sucia, es cruel y extremadamente dolorosa. No se puede entenderla ni imaginarla hoy, tan lejos del escenario y del contexto, pero con honestidad quienes hemos vivido en esa época y hemos sido testigos de la violencia, debemos tener la grandeza de recordar que el pánico y la anarquía envolvían al país y que aquél Ejército nos devolvió la paz cuando hubo “vencido” al enemigo.
Y aclaro una vez más, para que no queden dudas, que repudio la violencia en todas sus formas, que no estoy de acuerdo con el terrorismo de Estado, que lamento profundamente las muertes de personas inocentes, que no dudo que el error más grande fue no entregar los cuerpos de todos y cada una de las víctimas y que quiero vivir en un país democrático en el que nos respetemos todos.
Bussi llegó a Tucumán y se hizo cargo del Operativo Independencia que había comenzado el 9 de febrero de 1975. El 24 de Marzo, asumió como Comandante de la V Brigada de infantería y Gobernador de la provincia de Tucumán. Un cargo demasiado fuerte y con enorme responsabilidad.
En el campo de batalla era normal verlo al frente de su tropa siempre, los oficiales y soldados de aquella época, admiraban su coraje y capacidad. Cuentan que a cualquier hora se ponía frente al pelotón para entrar al cerro, o bajaba del helicóptero vestido de fajina. Era normal verlo caminar con paso firme y apurado siempre, llevando bajo su brazo el casco y en la mano el bastón de mando. Incansable, agotador, todos tenían que seguirle el ritmo y caminar sin prisa ni pausas.
Como Gobernador del proceso, le cambió la cara a Tucumán. Hizo obras, pintó a Tucumán de celeste y blanco, construyó barrios, escuelas. La típica broma de los tucumanos era decir “no te quedes parado en una esquina que pasa la tropilla y te pinta de celeste y blanco”. Tenía obsesión por la limpieza, por el orden, la ciudad brillaba y nosotros, incluso los que éramos más chicos, nos sentíamos orgullosos ante tanta pulcritud.
No le temblaba el pulso, cierto es, para sancionar a los que cometían una falta. En plena madrugada se hacía presente en un hospital por ejemplo para ver si la guardia funcionaba, si estaban cada uno en su lugar de trabajo. Tenía mano dura aseguran, pero conquistó en ese entonces el corazón de los tucumanos.
Bussi se fue en diciembre de 1977. Una multitud nunca vista lo despidió en la plaza Independencia (...)
Bussi, el General que había sido comandante de la V Brigada y combatido contra la subversión, ganó en la provincia 11 de las 13 elecciones en las que se presentó, un fenómeno que observadores políticos internacionales nunca llegaron a comprender. Sólo quienes vivían en Tucumán sabían a ciencia cierta, del cariño y el respeto que despertaba el General, un líder de verdad, aun con sus errores.
Su última victoria en las urnas fue en 2003 cuando ganó las elecciones para Intendente de San Miguel de Tucumán, pero días antes de asumir fue detenido porque se lo acusaba de delitos de lesa humanidad y jamás llegó a asumir. (...)
No fueron fáciles los últimos tiempos del General. Una y otra vez hablaba sobre “la guerra”. Pasó sus días de encierro escribiendo largas horas, ordenando papeles a los que sólo su mujer y sus hijos pueden haber accedido. Quizás en ellos esté la clave de tantos años, seguramente si es que salen a la luz, serán un documento histórico.
Bussi ha despertado pasiones y odios. Ha tenido el poder y la gloria. Ha hecho sin duda, muchísimo por Tucumán. Ha dejado huellas profundas y es fundamentalmente una parte importantísima de la historia.
Podrá no gustarles a muchos, habrá quienes se empeñen en hablar mal de él y habrá quienes hoy celebren su muerte en una actitud miserable, porque aunque se esté en la vereda del frente, un ser humano merece el respeto de todos y una vida mucho más.
(...)
Tucumán presentó las dos caras de la moneda: en el auditorio del Tribunal Oral Federal, ayer, justo ayer, comenzó un nuevo juicio que lo tenía como imputado. Bussi y Menéndez fueron apartados por razones de salud, vaya si eran justificadas, se murió otro preso en Tucumán!!! Y allí por supuesto, hasta unos pocos se animaron a festejar la noticia.
En las puertas del Instituto de Cardiología, espontáneamente y al instante, la gente se agolpó con flores y vivas….hubo lágrimas, aplausos y abrazos.
Gracias a Dios el General no estaba solo aun cuando eso fue lo que sintió en el último tramo de su vida. Cientos  de tucumanos despidieron acongojados a quien fuera dos veces gobernador. Ellos no tienen miedo a ser reprendidos por rendir un homenaje al viejo caudillo. Miles de tucumanos, que no comparten ningún hecho de violencia y que respetan a todas las víctimas de aquella triste época, manifestaron su agradecimiento y reconocimiento a Antonio Domingo Bussi, “el General” y a las FFAA de entonces, las que se jugaban por la Patria e hicieron posible la paz.
No hubo ningún saludo oficial. Nadie del Gobierno se acercó a saludar a sus hijos, ni a despedir a quien fuera dos veces Gobernador de la provincia. El legisaldor Ricardo Bussi comentó que hace pocos meses él fue a saludar al Gobernador que había perdido a su padre y lamentó que éste no haya concurrido a saludar a la familia. Muchos pensaron que habría discusiones entre los funcionarios y aseguraron que varios de ellos habrían querido concurrir o saludarían de alguna forma. “Acá todo se premia o se castiga” se animó a decir alguien respecto a la “obediencia debida”.
A LA HISTORIA LA HACEN TODOS, LES GUSTE O NO LES GUSTE. LA HISTORIA NO SE BORRA NI SE MIRA SEGÚN LA IDEOLOGÍA DE CADA UNO. LA HISTORIA ES UNA SOLA Y ES IMPORTANTE QUE NUESTROS HIJOS Y NIETOS LA CONOZCAN, TAL COMO FUE, CON SUS ERRORES Y SUS ACIERTOS, PERO CON TODOS SUS PROTAGONISTAS. Y USTED, GENERAL BUSSI, ES PARTE IMPORTANTE DE LA HISTORIA DE LOS TUCUMANOS.
Desde Periodismo de Verdad despedimos al General y acompañamos a su familia. A todos los tucumanos, cualquiera sea su forma de pensar, les pedimos un gesto de grandeza y los abrazamos bregando por la reconciliación y la paz.
GENERAL ANTONIO DOMINGO BUSSI, ya ha sufrido demasiado.  QUE DESCANSE USTED EN PAZ.
Luz García Hamilton,
A esta nota la escribo como ciudadana y no como periodista y lo hago con absoluta libertad porque en un país democrático está absolutamente permitido decir y opinar lo que cada uno quiere ó siente.
Ni dio para escribir comentarios. Eso sí, no todos festejaron su muerte: hubimos quienes hubiéramos preferido que viviera cien años más para seguir sufriendo la infamia y para que siguiera soportando los juicios y castigos que le correspondían.

A mí no me abracen un carajo.

martes, 8 de noviembre de 2011

La prensa independiente no existe (John Swinton)


Me gustó mucho la cita que Hilda dejó en un comentario en este post. La reproduzco acá. Gracias, Hilda.

John Swinton (1830-1901) fue un notable periodista, economista y orador. Editor en jefe de The New York Times (1860-1870) y editorialista del The New York sun (1875-1897), Swinton es especialmente conocido por un discurso que dio una noche en 1880. En una cena en su honor, un colega brindó por la prensa independiente. Swinton se enojó y respondió:
“No hay en Estados Unidos, a esta fecha de la historia del mundo, tal cosa como una
prensa independiente. Ustedes y yo lo sabemos.

No hay uno de ustedes que se atreva a escribir sus honestas opiniones; y si lo hiciera, sabe de antemano que nunca aparecerían impresas. Me pagan semanalmente para que mantenga mi honesta opinión fuera del diario al cual estoy relacionado. Otros de ustedes son asalariados para fines similares, y cualquiera que fuera tan tonto como para escribir sus honestas opiniones estaría en las calles buscando otro empleo. Si permitiera que mis honestas opiniones aparecieran en una de las ediciones de mi periódico, antes de veinticuatro horas mi ocupación se habría esfumado.

El negocio de los periodistas es destruir la verdad, mentir descaradamente, pervertir, envilecer, adular a los pies de Mammon [espíritu de la codicia, dios de la riqueza, N. del T.] y vender a su país y a su raza por su pan cotidiano. Usted y yo lo sabemos, ¿y qué insensatez es ésta que brinda por una prensa independiente?

Somos herramientas y vasallos de hombres ricos que actúan detrás del escenario. Somos marionetas, ellos tiran de las cuerdas y nosotros bailamos. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres. Somos prostitutas intelectuales”.
El oriyinal, in inglish:
Swinton is especially known for a speech that he gave one night in 1880. At a dinner that was given in his honor, a colleague toasted the independent press. Swinton was outraged and responded:

"There is no such thing, at this date of the world's history, in America, as an independent press. You know it and I know it.

"There is not one of you who dares to write your honest opinions, and if you did, you know beforehand that it would never appear in print. I am paid weekly for keeping my honest opinion out of the paper I am connected with. Others of you are paid similar salaries for similar things, and any of you who would be so foolish as to write honest opinions would be out on the streets looking for another job. If I allowed my honest opinions to appear in one issue of my paper, before twenty-four hours my occupation would be gone.

"The business of the journalists is to destroy the truth, to lie outright, to pervert, to vilify, to fawn at the feet of mammon, and to sell his country and his race for his daily bread. You know it and I know it, and what folly is this toasting an independent press?

"We are the tools and vassals of rich men behind the scenes. We are the jumping jacks, they pull the strings and we dance. Our talents, our possibilities and our lives are all the property of other men. We are intellectual prostitutes."

(Source: Labor's Untold Story, by Richard O. Boyer and Herbert M. Morais, published by United Electrical, Radio & Machine Workers of America, NY, 1955/1979.)

viernes, 14 de octubre de 2011

Lanata, Majul, Nelson Castro, Magdalena, Morales Solá y Blank se solidarizaron con Claudio Minghetti, despedido de LA NACION


¿Solidarizaron, dije? No, me equivoqué. No le dieron bola al asunto, quise decir. Ni Majul tiene más miedo ahora que antes (aunque debe seguir aterrorizado), ni Lanata piensa que LA NACION sea cínica, como calificó a María Pía López y Florencia Saintout ("dos chicas que no conocía" (...) "progresistas, encantadoras, hablan con fluidez de Gramsci y vieron un documental" (... que) "son solamente cínicas"). Nelson Castro y Morales Solá ya se encuentran frente al espejo, practicando sus peores caras de preocupación -de culo, podría decir algún guarango. No yo- para cuando sean llamados al Congreso por los diputados opositores, para condenar al diario de Bartolomé Mitre por esta actitud chavista y correísta.

Más allá de exponer la hipocresía de estos autodenominados periodistas "independientes" -que bien militantes del liberalismo y de la oligarquía son-, el despido de Claudio Minghetti por parte de LA NACION es lamentable.

Según el propio damnificado, con quien nos solidarizamos, esta nota que escribió acerca de la película Juan y Eva habría sido tan sólo el detonante que determinó su salida (y no la razón única, como explica aquí El Argentino). A continuación, la entrevista que Víctor Hugo Morales le realizó esta mañana (gentileza del blog Medios y Opinión):


"...vos vistes que todas esas cosas son un proceso, tienen un tiempo. Pero bueno, hay algunas cosas que detonan. Uno de los detonantes, casi seguro o probable, haya sido este remate con la crítica final de Juan y Eva...

...Seguramente en la mirada esta, terriblemente opositora que existe en los medios, que parte básicamente desde la Ley de Medios para acá, que es una cosa ya muy abierta, no hay punto intermedio... yo creo que a partir de ese momento empieza como una especie de silencio con mi presencia...

...el hecho de que mis notas siempre hayan sido, en el campo de la política cinematográfica, hayan sido absolutamente serias, respetuosas, concretas, basadas en datos reales y muy estudiados, hizo que ese tipo de notas desaparecieran de la sección, no me fueran dadas nunca más hace ya un par de años fácilmente, y cuando se necesitaban notas de ese tipo ni siquiera se recurría a la sección, sino que se recurre a otros integrantes de la redacción pero de otras secciones (...) sin conocimiento de causa absoluto. Eso hace pensar que uno está como observado, más sobre todo si uno no esconde sus ideales políticos en el medio de una redacción..."

LA NACION, adalidad en la defensa de la libertad de prensa. Que es la libertad de los dueños de medios y no la de los periodistas que trabajan para ellos.

** Gonzalo Navarro, bloguero salteño, nos cuenta del caso de Darío Illanes, despedido del diario de Juan Carlos Romero, El Tribuno, por su posición política (el detonante fue una carta que escribió cuando falleció Néstor Kirchner) y por hacer reclamos salariales y de mejores condiciones laborales. Más información, aquí y aquí.

lunes, 10 de octubre de 2011

El equilibrio del desequilibrio


Editorial I
Creciente desequilibrio del poder

El pisoteo del federalismo por el gobierno kirchnerista ha alcanzado ahora niveles inusitados... (LA NACION, 09 de octubre de 2011)

Uno podría pensar que este supuesto pisoteo del federalismo haría que los gobernadores, que las provincias, estuvieran con el grito en el cielo. Al contrario:

...en elecciones provinciales llamaron la atención los gobernadores más alineados con la Casa Rosada, reelegidos de manera más arrolladora: el misionero Maurice Closs con el 72 por ciento, el tucumano José Alperovich con el 70, el chaqueño Jorge Capitanich, con el 66. Un fenómeno que también puede ser descripto como de oposiciones arrumbadas. Mientras tanto, los antiguos radicalismos K, que en Catamarca y Río Negro habían ido perdiendo su alineamiento central, fueron desplazados por peronistas locales que tuvieron algo en común: le hicieron la venia a la Casa Rosada aun antes de que se terminasen de contar los votos, igual que los arrolladores, igual que casi todos... (LA NACION, mismo 09 de octubre de 2011)

Ay, ay, ay, ay, ay.

Siempre, luego de las elecciones, se apela a aquello del "mensaje de las urnas". Bueno, no le vendría mal a los editorialistas de LA NACION leer el mensaje del 14 de agosto: si algo no quiere la ciudadanía es que se desequilibre la actual situación de equilibrio. «Así estamos bien», fue el mensaje. Se los traduzco gratis, miren que bueno que soy. De nada.

viernes, 7 de octubre de 2011

Parlamentarismo, las mentiras convenientes

Hoy hay que leer a mi tocayo en Huinca, acerca del parlamentarismo y la eternización en el Poder (Ejecutivo Nacional):

...La sabia gorda faro moral de la república sostiene que el parlamentarismo permitiría a los malos eternizarse en el poder; mientras que el sabio hermético (NE: don Binner) sostiene que si bien eso es cierto

«no tengo ninguna duda de que este sistema es altamente más democrático que uno presidencialista y con menos riesgos, porque (en el primer caso) siempre hay un fusible para recomponer y reencauzar un gobierno», enfatizó.

Que en castellano quiere decir que con las elecciones del 2009 el Grupo A hubiera destituido a Cristina. Eso es lo que subyace, pero en realidad, es sólo el discurso del inconsciente; de haber un sistema parlamentario, no habría elecciones de medio término, el sistema no lo aguantaría...

Aclaro, de todas maneras, que este debate me parece más una estrategia de Carrió, para restarle "votos morales" a Binner y convertir a su fuerza en la receptora de los mismos. Se entiende: Binner vino a ocupar el lugar que ella alguna vez detentó al frente del fenecido ARI.

Continúa mi amigo Rick:

...todo el debate de estos demócratas, antes incluso del 23 de octubre, se centra en crear maneras de desvirtuar la democracia o vaciarla de contenido. Los que sacaron porcentajes testimoniales (...) discuten, como elite seudoilustrada que son, como limitar la voluntad popular, INCLUSO ANTES DE QUE ESTA SE MANIFIESTE...

Y luego deriva sus pensamientos hacia el tema del Poder (como para responder esa pregunta de Forster a Sarlo en 678, supongo, je), para denunciar al Poder último, al poder liberal, a la mano invisible que sigue siendo la que, cual titiritero, determina lo que ocurre. Préstenle atención:

...Salta a la vista: quienes han tomado las decisiones en todo este gigantesco quilombo, consultoras, especuladores, banca, están ausentes en esta enunciación de los poderes. ¿y es inocente? En absoluto. A través de ese supuesto cuarto poder consultoras, especuladores, banca, se hicieron pasar a lo largo de casi siglos como fenómenos de la naturaleza, que están por encima de los avatares humanos - los de los tres poderes-...

Y no sigo citando porque esto ya parece choreo. Mejor andá y leélo allá.

martes, 6 de septiembre de 2011

Periodismo: se impone un mea culpa


El triste desenlace del caso Candela Rodríguez puso en consideración la responsabilidad (o irresponsabilidad) de los medios masivos de comunicación. Seamos buenos (e inocentes) y retiremos de la ecuación la intencionalidad política en el tratamiento de los sucesos. Vamos más atrás y recordemos la pueblada en Ayacucho: una madre adujo que su beba, de tan sólo tres meses, había sido asesinada por asaltantes y el nuevo caso de "inseguridad" detonó marchas y agresiones contra el intendente local; luego se supo la verdad: la causa del deceso fue una broncoaspiración. Pudo haber terminado en una tragedia mayor. En aquella ocasión Randazzo también criticó a los medios que foguearon el caso irresponsablemente. Una vez más seamos buenos e inocentes y retiremos de la ecuación la intencionalidad de los medios. Regresemos aún más atrás en el tiempo y recuperemos las impresiones de Julio Ortiz, rehén de una toma en Palermo, CABA: “Durante un rato muy largo los cuatro tipos fueron muy correctos, sí estaban armados, pero no sentíamos miedo de que... pasara nada. Pero en un momento prendieron el televisor y empezaron a escuchar todo lo que decían los periodistas. Que pensaban tirarnos por la ventana. Los tipos se empezaron a poner nerviosos, pensaban que eso les iba a aumentar la gravedad después. Y ahí empezamos a tener miedo. ¿Qué necesidad tenían de mentir de esa manera? ¿No se dan cuenta que nos podían matar por una primicia? Tuve que ser víctima de un hecho así para darme cuenta cómo mienten”. (1) Ya a esta altura -imagino- no quieren, amables lectores, que continuemos subidos al tren de la bondad e inocencia. Les pido que ejercitemos nuestra paciencia y, una vez más, retrocedamos para hablar del caso de Matías Berardi, secuestrado y asesinado por sus captores luego de que intentara escapar. Lo macabro del asunto es que los propios secuestradores impidieron que vecinos auxiliaran al chico mientras éste les solicitaba ayuda: les dijeron que intentó robar un auto y lo recapturaron. En la Panamericana, inmediatamente después, lo ultimaron. Una vez más, de la responsabilidad de los medios en la creación del miedo no se habla.

¿Podemos seguir pretendiendo inocencia, ejercitando la bondad y disculpando el accionar mediático? La lógica del rating (lógica del lucro o el fin de los medios), ¿debe seguir primando por sobre la responsabilidad social que, como medios de comunicación, deberían tener? FOPEA (Foro de periodismo de Argentina) hizo un tardío llamado a la reflexión. Cuánto mejor hubiera sido que dijeran antes que "es imperioso que en la cobertura de casos y temas policiales o de hechos vinculados con el delito, los periodistas asumamos nuestro rol sin entrometernos o afectar el accionar policial y/o judicial (...) La primicia no se puede transformarse en un valor en sí mismo y justificar cualquier cosa, como el avasallamiento a los familiares de una víctima, la intromisión en la escena de un crimen (con la posibilidad de contaminar pruebas) o la reproducción de supuestas pistas policiales no chequeadas de manera rigurosa". Hizo, además, una serie de recomendaciones. Consignemos algunas:

  • Ninguna noticia justifica poner en riesgo una vida...
  • El periodista debe respetar la privacidad de las personas...
  • En toda información debe respetarse el principio constitucional de inocencia de cualquier persona mientras una culpabilidad no hubiera sido probada judicialmente...
  • En el caso de que víctimas de tragedias o incidentes, o sus familiares y allegados, prefirieran no exponerse a la prensa, debe respetarse su posición y evitar difundir imágenes o sonido del momento en el que rehúsan la requisitoria periodística.
  • En ningún caso deben consignarse los nombres e imágenes de niños o adolescentes involucrados en actos criminales...
  • Consultar a las autoridades pertinentes y a los organismos responsables de la búsqueda de niños y/o adolescentes sobre si es recomendable en el caso específico dar difusión a la imagen de la víctima.
  • Nunca priorizar la primicia a la vida de una persona.
  • No adelantar los pasos judiciales de manera que se pudiera poner sobre aviso a los delincuentes que intervienen en el hecho.

Ahí están las recomendaciones, por si Claudio Jacquelin -autor en LA NACION de la nota "No se preocupen; es la mafia, estúpidos"- las quiere leer. No creo, porque FOPEA, en 2006, elaboró un Código de Ética y ya demostramos en este espacio cómo gran parte del periodismo lo ignora de manera olímpica.

Yendo al plano estrictamente político (como si todo lo anterior no fuera también político, como si la repercusión del asesinato de Axel Blumberg no hubiera derivado en accionar político), también en ese ítem deben un mea culpa los medios opositores. Horacio Verbitsky relató el incidente entre el periodista de LA NACION, Obarrio, y el ministro Randazzo: «a los alaridos, que retumbaban aunque no tenía micrófono, Obarrio lo intimó: “Leé la nota completa”. Randazzo reclamó respeto, mientras su interlocutor seguía gritando: “Completa, leéla completa”». ¿Qué hubiera ocurrido si en lugar del periodista hubiera sido Randazzo quien le gritara? De la subordinación que le impusieron a espacios políticos opositores, para defender intereses empresariales, y que estos, mayoritariamente, aceptaron gustosos a cambio de centimetraje en sus medios escritos y minutos en los de aire, también deben rendir cuenta. Pero no pueden reconocer públicamente su alineamiento, so pena de perder la posibilidad de autodenominarse periodismo "independiente" o "profesional".

Un mea culpa que abarque estas cuestiones se impone, a esta altura de nuestra vida democrática, como una necesidad. A mayor demora, mayor será el precio que deban pagar en credibilidad. "...Los medios de comunicación han cumplido un papel valioso con la democratización informativa..." -escribía Eduardo van der Kooy luego de la crisis de 2001 (2)- "...pero, en no pocos casos, parecen haber excedido los límites de su función, compitiendo casi con los poderes institucionales y olvidando su genuina responsabilidad. Esa distorsión lo condujo, más veces de lo aconsejable, a desempeñar una tarea disgregadora abonado a la idea de que sólo la crítica y la destrucción pueden constituir nexos con la opinión pública...". Joaquín Morales Solá, en la misma compilación, firmó una nota titulada "¿La prensa en el banquillo?". Decía por entonces: "...¿podría ser absolutamente inocente de la tragedia argentina un protagonista clave y fundamental de las últimas dos décadas? ¿Podría serlo, acaso, cuando muchas veces estuvo a cargo del periodismo la redacción de la agenda política y la construcción del estado de ánimo social? (...) Cuando el periodismo cruza la frontera casi invisible entre la profesión y la charlatanería, lo que está edificando es un discurso demagógico. ¿Por qué el ejercicio de la demagogia debería ser nefasto para la política y sano para el periodismo?...".

Sin mezquindad alguna: cuán bien les haría a los mencionados periodistas leer sus propias notas, las arriba citadas. A la prensa opositora, empresarios y periodistas, también.

(1) Gentileza de Mundo Perverso.
(2) Del libro Reinventar la Argentina. Reflexiones sobre la crisis: Sudamericana, 2003.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Lo que le costó Perón a la Argentina (historia antiperonista, 1956) - Parte I

Los que no crecimos en una familia peronista -y más aún quienes crecieron en hogares decididamente gorilas- hemos escuchado, de chicos, historias oscuras acerca del peronismo y Perón. Son de público conocimiento, no debería hacer falta mencionarlas. La razón de esas leyendas nos permite afirmar que el peronismo ha sido el único movimiento político que en este país le ha discutido el Poder a las elites. Tan así fue (y es) que, luego de derrocada la Segunda Tiranía, fue prohibido. Perón, el Movimiento y hasta ser peronista. Mediante el Decreto-Ley 4161. Las elites, con las Fuerzas Armadas como punta de lanza, quisieron clausurar por decreto algo que en poco tiempo había llegado a conformar una identidad, tanto hacia adentro del propio movimiento como hacia afuera. El peronismo es un hito en nuestra historia y, sin comprenderlo -por difícil de aprehender que sea-, no es posible entender a nuestro país. Para aquellos que todavía creen que no existe algo así como la colonización de las conciencias -¿todavia alguien duda de ello? ¿Todavía alguien cree que es sólo él y no sus circunstancias, su contexto histórico?- vamos a citar extractos de una perlita encontrada en una revista Selecciones del Reader's Digest, órgano de propaganda del American Way of Life. Es de 1956, a menos de un año de la Revolución Fusiladora (Libertadora). Se la dedicamos, cariñosamente, a los que todavía sostienen que la prensa es "independiente" y no "militante" y contiene todas y cada una de esas historias difamatorias que por años se contaron del peronismo (con comentarios en negritas):

Lo que le costó Perón a la Argentina

Por Michael Scully

El 17 de octubre de 1955 fue el Día de la Desilusión para Buenos Aires. Juan perón había jugado su última carta, había capitulado ante un ejército y una marina rebeldes y huido a refugiarse bajo la bandera de Paraguay. Su causa estaba perdida (...)

(...) Días después, el nuevo gobierno argentino abría las puertas de la imponente mansión presidencial en Palermo e invitaba al pueblo a que viera cómo había vivido el dictador más asombroso [dictador, asombroso] que registra la historia moderna de la América Latina. Más de 40.000 personas comenzaron a desfilar diariamente [a razón de 55 personas por minuto en una jornada de 12 horas] por esa extraña exposición de los bienes personales, cuidadosamente identificados, de Juan Perón y su difunta esposa Evita, quien se había llamado a sí misma «la hermana de los descamisados» [y Perón «el cuñado de los descorbatados»]. En aposento tras aposento [!] se hallaban cajas repletas de brillantes joyas; valiosas esculturas y pinturas, incluyendo inestimables obras maestras [Patoruzitos, Billikens, etc.] y una colección de figuras de marfil, quizás la mejor del mundo [morite de la envidia, Elizabeth II]. Podía también verse un teléfono de oro cuyo timbre nunca sonaba: en cambio un ruiseñor de oro a su lado trinaba dulcemente las llamadas [y defecaba pepitas de oro]. En un enorme globo terrestre de oro bruñido, los continentes estaban perfilados con pequeñas joyas y las capitales marcadas con impresionantes piedras preciosas [excepto Washington y Moscú, claro].

El guardarropa de Eva Perón era el sueño de una estrella cinematográfica hecho realidad: abrigos de pieles para todas las ocasiones y enormes hileras de vestidos traídos por avión de París, a un costo de 40.000 dólares al año. En el de Juan Perón se encontraban 400 trajes, 200 pares de zapatos y otros artículos en la misma proporción [¿cómo? ¿Y carteras de París no tenían estos montoneros resentidos, ateos, marxistas y grasas? ¡Conchudos!]. Las paredes estaban adornadas con grandes fotografías de cuatro casas de campo y varias residencias en la capital [todavía no estaba de moda El Calafate, por eso...] adquiridas por Perón durante su presidencia. En los garages había 16 modernos automóviles, desde Rolls-Royces hasta modelos de sport [¡y la Pochoneta!]. Los bienes de Perón fueron avaluados en veinte millones de dólares [y no por el Indec].

Ante todo eso, los ciudadanos de medios modestos que habían puesto su fe en la jovial sonrisa [cínico] y en las halagüeñas promesas de Perón se alejaron de la mansión de Palermo con el ceño fruncido. Es cierto que Perón había aumentado los salarios una y otra vez pero los precios habían subido aún más alto [la inflación] y «el pueblo estaba comiendo menos.» [la guita se iba por la canaleta del póker y la gomina para el pelo... ¡El póker y la gomina para el pelo!] El suelo del presidente no había variado de los 8.000 pesos mensuales (1.600 dólares cuando subió al poder en 1946; últimamente sólo $381 [culpa de la inflación]). Sin embargo, había amasado riquezas como un sibarita [y hoteles en El Calaf... ah, no, cierto que no estaba de moda]. Indudablemente a alguien le habían tomado el pelo, y parecía que ese alguien era el pueblo [menos mal que aclara]: los trabajadores. Un ofuscado chofer de autobús reaccionó en tres palabras: «¡Qué bruto soy!» [lo que el cronista no escuchó fueron las siguientes palabras del chofer: «creo que a partir de ahora voy a bancar a la oligarquía y a esos buenos señores de la Sociedad Rural»].

Las primeras cifras de las cuantiosas pérdidas económicas sufridas por la Argentina durante el gobierno de Perón no produjeron tal impacto en la mente de la población [¡qué brutos son!]. El análisis financiero hecho por Raúl Prebisch (...) demostró que el gobierno había sido despojado de por lo menos tres mil millones de dólares, mediante manipulaciones de divisas, uso ilegal de permisos de importación, sobornos para obtención de contratos [la corrupción] y malversación de fondos en organizaciones políticas [¡La Yrigoyen!], obreras y seudofilantrópicas [?] (...)

Las pruebas, casi increíbles, que se van acumulando demuestran que el pueblo argentino, desde el obrero hasta el terrateniente [y sus pobres niños ricos que tienen tristeza en el corazón], fue víctima de la estafa más monstruosa [La fiesta del Monstruo] que registra la historia de América Latina y sólo una parte de su costo puede explicarse en dinero [porque cuando se te subleva la chusma...].

Juan Perón jugó al azar la mejor oportunidad que ha tenido la Argentina de convertirse en un gran país [¿no aprovechó el viento de cola?]; su patrimonio cultural, su prestigio político [tenía un prestigio bárbaro en "el mundo" el Fraude Patriótico], su fibra moral y su orgullo nacional. El pueblo necesitará ahora varios años de dura tarea y gobernantes consagrados a la nación para recuperar lo perdido [hay que pasar el invierno...].

La Argentina es un país predestinado [¿Lilita, sos vos?] a la grandeza [¡ah, no! ¡Cabezón!]. Su territorio es cinco veces mayor que el de Francia; sus fabulosas pampas son la fuente productora de carne y grano más rica del mundo [¡y seguimos sin aprovecharla! ¡Renuncien Montoneros!]. Sus recursos naturales [¿Pino, sos vos?] sobrepasan a los de muchos países prósperos. Tiene sólo 19 millones de habitantes, enérgicos y capaces, de origen español, mezclados con italianos, alemanes, ingleses, y de otros países europeos [ja, ya reventamos a esos indios maloneros] (...) Además, tiene una vigorosa tradición democrática que se remonta a casi un siglo de antigüedad [nah, eso de los unitarios y federales, eso del fraude y los golpes militares son una pavadita de nada...].

¿Cómo es posible que una nación así cayera víctima de la avaricia de un sólo hombre? [¿Se refiere a Magnett...? Ah, no, dejá].

Para hallar la respuesta hay que estudiar las circunstancias, comenzando por la carrera del propio Perón. En calidad de joven oficial del ejército argentino fue agregado como observador da las fuerzas de Mussolini a principios de la Segunda Guerra Mundial, y regresó a su país convencido del inevitable triunfo de las fuerzas del Eje [¡fascista!] y de la victoria mundial del totalitarismo [¡totalitarista! (?)] (...)

Hasta acá llegamos por hoy. De otra manera se hace largo. Qué interesantes los paralelos que podemos trazar, ¿no? Continuará...

martes, 3 de mayo de 2011

Caparrós y el clientelismo


No sólo Caparrós hace foco en el clientelismo como manifestación primaria del mal y como "sistema" que permite el mantenimiento del status quo político. Basta hojear pocas páginas de diarios opositores, leer editoriales y notas de supuestos analistas o sociólogos para comprobar que en el clientelismo político se encuentra la explicación de todos los problemas del país y del mundo. Cuando no es la corrupción, claro, que es algo parecido pero no lo mismo porque si no -obviamente- se llamarían igual.

Recitar que únicamente el propio esfuerzo es fuente de todo progreso es un credo liberal. Creo en los ángeles, creo en las hadas, creo en las fuerzas naturales y que todos nacemos con igualdad de oportunidades -repiten cual mantra los adoradores del libremercado sin comprender que hay razones históricas que explican la pobreza-.

Citemos el texto de Caparrós (que pueden leer en la página 5 de este fragmento de su libro "Contra el cambio"):

"...En mi país, sin ir más lejos, la pobreza de un tercio de la población es un requisito para que se mantenga el sistema político basado en el clientelismo, en la dependencia de esos pobres de subsidios y limosnas –que los mantienen en una situación de semicrisis permanente, de anomia social y política, de dependencia extrema del Estado y de sus gobernantes que los controlan gracias a la potestad de darles o no darles ese mendrugo que los mantiene vivos...".

Es el súmmum del bienpensante, del honrado que sólo paga sus impuestos, ¿no? ¿Quién no ha escuchado brillantes alocuciones similares en la cola del supermercado o en algún asado bien regado con amigos? ¿Quién no ha leído sesudos análisis de la coyuntura que sostienen la misma tesis en... Facebook? Casi se ven tentados a actualizar la frase clintoniana para decir "It´s the clientelism, stupid!" porque así nos tratan: como estúpidos incapaces de entender algo más difícil que análisis superficiales construídos con frases hechas y lugares comunes. Pre-juicios.

- Lindo el tiempo, ¿no, doña?
- ¿Qué va ser lindo, si hay una humedad y un clientelismo que matan, vea...

A ver, don Caparrós, la pobreza no es un requisito, es una consecuencia. Decir que el problema es el clientelismo es pensar que el origen de la pobreza está sólo en la cabeza y en la voluntad de los gobernantes de turno, cuando en realidad las responsabilidades hay que buscarlas un poco más atrás en nuestra historia. Frente a un problema concreto, buscar la respuesta en la intencionalidad, en el psicologismo, no sólo es berreta: es pereza intelectual.

Nuestro país fue pensado desde y para el Puerto de Buenos Aires ya en la época colonial. No habíamos exhalado nuestro primer grito libertario siquiera cuando ya se advertía que el libremercadismo propuesto por Inglaterra significaría la muerte de muchas economías regionales en el interior:

...el librecambio arrastrará a las artesanías e industrias de la colonia a una competencia desigual y ruinosa: "sería temeridad querer equilibrar la industria americana con la inglesa (...) por consiguiente arruinarán enteramente nuestras fábricas y reducirán a la indigencia a una multitud innumerable de hombres y mujeres que se mantiene con sus hilados y tejidos, en forma que dondequiera que se mire no será mas que desolación y miseria... (Filosofía y Nación, Primer Estudio: La razón iluminista y la revolución de Mayo; José Pablo Feinmann)

He ahí una razón, Caparrós. ¿Querés más? Ah, goloso. La pampa húmeda repartida entre amigos que dió origen a la clase terrateniente, esa que dice que las tierras no se compran, chuchi, se heredan, es otra. ¿Por qué Perón se convirtió en tirano y para qué lo derrocaron bombardeando a conciudadanos en Plaza de Mayo sino para dar marcha atrás con las reivindicaciones de la clase obrera y retrotraer la repartija de la torta a épocas anteriores al fifty-fifty? ¿Qué fue el golpe del '76 y el menemismo sino la puesta en práctica de un sistema económico y social de exclusión que permitiera la creación de una fuerza de trabajo casi esclava y desesperada?

No, si tenés razón, Caparrós. Tenés razón vos también, Aguinis, Sarlo, tenés razón Majul, Lanata: es el clientelismo, es la corrupción, el mundo empezó hoy y el pasado existe sólo en los libros de historia que no deben ser analizados, so pena de convertirte en un marxista o en algo peor: un vulgar oficialista, qué asquito.

jueves, 21 de abril de 2011

Una respuesta para Barcelona

Sabemos que el barcelonismo es la etapa superior del guevarismo, más revolucionario e irreverente aún. Así como el Che puso el cuerpo viajando al Congo y a Bolivia, nadie duda hoy de que el staff de la revista Barcelona, ante la inminencia de una invasión extraterrestre, depondría cualquier objeción ideológica y sería cabeza de puente de la lucha interplanetaria a las órdenes de Rodríguez Saá. Vamos, que hay que tenerlos bien puestos para ir a pelear con los marcianos en Marte. O miércoles, que no vamos a poder elegir el día de esa batalla.

Está bien. Barcelona es así. Es su posición y hasta puede parecerle divertida a algunos. No es mi caso, quizás porque soy un tipo serio y aburrido. Ahora, ¿es difícil sostener esa posición de pretendida ecuanimidad en el momento político actual? Puede no ser tan complicado si se lo hace desde el pergolinismo o el cecucesismo.

Vamos a la cuestión. Finge no entender nada -o no finge, lo cual sería peor- Barcelona cuando, hablando de defender el modelo, en tapa se pregunta: "¿Por qué Sandra Russo lo cuida como si fuera el socialismo y Joaquín Morales Solá lo denosta como si fuera el socialismo?".


Tenía para mí que el kirchnerismo era lo más a la izquierda que puede tolerar nuestra sociedad que fue, en algún momento, tan derecha y humana como puede gustarle a Morales Solá. Eso es falso: el kirchnerismo, al liderar el peronismo, fue y es capaz de correr permanentemente ese margen, ese límite. No será el socialismo pero ¿qué era el socialismo sino la necesidad de cambiar un sistema injusto? ¿Y qué es el kirchnerismo sino la posibilidad de seguir cambiando un modelo de exclusión por otro, éste, incluyente y de reconocimiento de derechos y necesidades?

¿Qué sería hacer la revolución -como parece pretender Barcelona- hoy en Argentina? ¿Hay alguien que haya hecho una revolución exitosa? Sí, el capitalismo fue la evolución del feudalismo y esa burguesía inicial pudo revolucionar el sistema de producción y apropiarse de la renta sin derramamiento de sangre, poco a poco, de manera reformista y con éxito superlativo a nivel planetario. ¿Y qué es el kirchnerismo sino un reformismo? Que sea reformista es, con eso que parece tan poquito, más revolucionario que todas esas revoluciones orales.

La pregunta de Barcelona incomoda y molesta porque parece desconocer que cualquier líder de centroizquierda que pretenda poner en jaque a los poderes fácticos -cómodamente instalados y sostenidos sí con sangre- se verá bajo permanente amenaza. Porque los traicionó debe transitar su gobierno con mucho más cuidado que un gobernante que honre el mandato no popular y sí corporativo.

Contra este discurso no sirve hacer una enumeración de todas las batallas y triunfos del kirchnerismo. Tampoco recordarles que en lugar de hacerse preguntas divertidas podrían antes buscar las razones que expliquen el actual acompañamiento popular. No es, Barcelona, la revista Humor que, con mayor valentía, acompañó al alfonsinismo. No, Barcelona es una gran revista de humor periodístico, un producto de época que hubiera tenido mucho más éxito durante los '90. Es lo que es y no otra cosa.

lunes, 28 de marzo de 2011

"Bloqueo": esto es lo que piden

No nos engañemos ni permitamos que nos engañen más. Hablan de libertad, de periodismo, de piquetes, pero lo que Eduardo Van der Kooy, Ricardo Kirschbaum, Miguel Wiñazki, Jorge Lanata, Nelson Castro, Alfredo Leuco, Adrián Ventura, Joaquín Morales Solá, Carlos Pagni, Luis Juez, Silvana Giudici, Adrián Pérez, Gabriela Michetti, Ricardo López Murphy, Roy Cortina, Felipe Solá, Gerardo Morales, Mario Das Neves, Francisco de Narváez, Horacio Rodríguez Larreta, Margarita Stolbizer, Ricardo Gil Lavedra, Paula Bertol, Oscar Aguad, Alberto Fernández, el espectáculo, la cultura y el deporte piden es esto:



Acá en video.

domingo, 27 de marzo de 2011

El otoño de los periodistas


Son cada vez más esporádicas las columnas editoriales opositoras capaces de despertarme interés. Si se enfocan en lo coyuntural se tratan generalmente de un reto a la oposición o una crítica al oficialismo. Podemos resumir los argumentos para uno y otro caso. En el primero los conminarán a unir voluntades, a deponer egos y, cuando no, los maltratarán tachándolos como políticos adictos al fracaso. Las críticas al oficialismo van, en cambio, desde describir supuestas faltas al republicanismo hasta la voluntad de hegemonizar. Los temas van rotando entre inflación e inseguridad. Además, desde que vieron que inflando a opositores no conseguían que midieran, intentan generar contradicciones hacia el interior del peronismo: Scioli, Moyano y el sindicalismo malo, sucio y feo y, con mayor ahínco desde el acto del Luna Park, apuntan a La Cámpora.

Será por eso que cada vez son menos citados en los blogs Morales Solá, Grondona y Van Der Kooy. Será por eso que algunos artículos de Beatriz Sarlo tienen más repercusión. Disparos en la dirección correcta son las columnas de Reymundo Roberts: es más fácil colar el mensaje desde el humor que desde el odio. Tal vez no se equivoque Roberts cuando dice que su sueño es ser un bloguero K: su forzada ironía rinde homenaje al humor de la blogósfera oficialista y es un tributo al pensamiento jauretchiano desde las páginas mismas del diario emblema del conservadurismo en nuestro país.

Hoy Jorge Fernández Díaz publica una columna de la que sólo quiero rescatar dos frases ya que, me parece, pueden tratarse de un sincericidio o un llamado de atención para sus propios colegas. Describe una escena de periodistas de todo signo político, retirados en un geriátrico, que discuten y se atacan desde las dos posiciones en disputa dentro de la actividad, Periodismo Profesional o Independiente vs. Periodismo Militante:

Se oirán, de tarde en tarde, frases enfáticas como "la objetividad no existe, estúpido, ustedes trabajaban para las corporaciones". O "eso no era periodismo, era política, tarado, no había que casarse con nadie".

Desde un lado, el militante, niegan que trabajar para las corporaciones permita objetividad alguna, pero no niegan que eso sea periodismo. Me parece acertado. Desde el otro, el profesional o independiente, niegan de plano que tomar partido permita hacer periodismo.

Juzgando desde mis valores puedo decir que me genera menos contradicciones que el periodismo haga política (porque la hace) y muchas más que trabaje (como también lo hace) para las corporaciones. Que este sea un debate que se da en La Nacion nos permite apreciar que hondo calaron las definiciones de Martín García, y la importancia del debate generado alrededor de la nueva Ley de Medios.