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martes, 10 de julio de 2012

De agoreros e hinchadas. De relatos y crisises (sic). De Cristina superstar

Cristina es una estresha del rocanrol del país. Lo sostuvimos en 2011 y lo reafirmamos ayer en el Hipódromo de Tucumán. Como una James Hetfield mucho-más-agradable-a-la-vista es capaz de arengar a la multitud y gritar I say yeah!? que los metaleros camporistas levantarán el puño haciendo cuernitos para responder Yeah!! Cristina puede, cual Juampi Sorina tribunera, agitar los brazos pidiendo aliento y la hinchada kolinera devolverá con más fuerza el lospíbes-páralá-libéra-ción!.


Cristina, ayer en el Hipódromo, se refirió a los agoreros y analistas mediáticos que vienen advirtiendo que el gobierno se va a sovietizar y confiscar todo, incluída la posibilidad de -snif- pensar diferente. Si es que no lo hizo ya, y nos implantó, vía 678, el chip de pensamiento único nacional y popular, claro. Posibilidad cierta, porque últimamente me encuentro pensando que Cabito puede bien aspirar a la categoría de intelectual con mayores credenciales que Marcos Aguinis. I say yeah!? Volvamos. Comparó, Cristina, estas advertenciamenazas con la ausencia de advertencias mediáticas cuando De la Rúa y Cavallo decretaron en 2001 el corralito bancario. La web de Casa Rosada lo relata así:
...¿Cómo puede ser que no hayan podido prever, con tanta inteligencia y tanta información, lo que iban a hacer en el 2001 cuando los bancos cerraron las puertas y no le devolvían la plata a la gente por indicación del Gobierno? ¿A quién le contaron? ¿Algún argentino escuchó por radio, por televisión, escucharon o leyeron en algún diario, local o nacional, que el Gobierno iba a tomar esa medida? Contéstenme, ¿escuchó alguien?
- “No”, contesta el público presente.
¿Escuchó alguien?
- “No”, contesta el público presente...
Hay que despedir inmediatamente a quien haya transcripto el discurso. Por infiltrado clarinista. «“No”, contesta el público presente». ¡No, macho! (o mina), el público presente rugió ¡¡NO!!, el público presente despeinó a Cristina al grito de ¡¡NO!!, el público presente le llenó la nuca de saliva al que tenía adelante al grito de ¡¡NO!! ¡Si Cristina decía rompan todo el público presente rompía todo y el Hipódromo quedaba reducido a cancha de bochas, mirá lo que te digo!

Esta anécdota, colorida y heavymetalera, iba a permitir adentrarnos en el terreno de los relatos, de su construcción y objetivos. Iba a permitirnos demostrar casi a nivel de paper académico cómo los medios opositores buscaron, mientras el poder político les lavaba los trapitos sucios ("trapitos sucios" como metáfora paperistica no, diría Sarlo), llevar tranquilidad para que los tecnócratas cirujanos hundieran el bisturí sin previo aviso. En cambio ahora, cuando el poder político no hunde el bisturí como ellos pretenden, buscan asustar cual enfermera sádica que, mientras prepara la jeringa, psicopatea al que tiene el culo al aire ("culo al aire" en un paper no, diría Sarlo nuevamente) con lo mucho que le va a doler cuando le clave la jeringa. Oh, miren, pensaba que, por largo, iba a tener que dejarlo para otro post. Y ya lo resumimos. I say yeah!?

jueves, 29 de diciembre de 2011

A diez años de diciembre de 2001

Ahora que se acaba diciembre, y antes de que empiece enero, quiero referirme a los recuentos que pude ver hace una semana, casi, acerca de los acontecimientos traumáticos del 19 y 20 de diciembre de 2001. Pude leer y ver muchos informes, notas, editoriales, hablando de aquellas jornadas. Como una patriada del pueblo, como un ejemplo del accionar de un Estado represor, como momento de quiebre del Estado neoliberal. En este último punto es que noté un déficit: mucha descripción y poca argumentación. Como si las imágenes sangrientas, los recuerdos cruentos, sirvieran para poner en perspectiva las resultados que el Consenso de Washington deliberadamente buscó. Sirven, claro, pero si a esa perspectiva no le agregamos el prolegómeno, el pródromo, el cuadro nunca estará completo.

Llegamos a diciembre de 2001 no solamente por la inoperancia de un durmiente De la Rúa (tal es la teoría que desde la derecha quisieron hacernos creer para individualizar el fracaso en una persona y no en la receta): su gobierno estaba repleto de economistas del palo mercadista y bancario: Machinea, Rodríguez Giavarini, Llach, López Murphy, Colombo y, finalmente -como dijo en ese momento el por entonces Presidente-, Cavallo para hacerse cargo de la economía del país. Si llegamos a ese final es porque antes transitamos un largo, largo camino, que tuvo como primer conductor a Martínez de Hoz y la dictadura de Videla y sus secuaces y a Menem y el peronismo menemista (hay que hacerse cargo de esa herencia) como quienes más exitosamente llevaron adelante la fórmula, ya en democracia.

Gente linda...

Flexibilidad laboral, la convertibilidad como un dogma, apertura indiscriminada de las fronteras, capitalismo financiero especulativo, la inversión pública considerada como "gasto", endeudamiento, cierre de fábricas, comercios, entrega de recursos estratégicos en privatizaciones, cierre de ferrocarriles y la perdida de millones de puestos de trabajos para generar una masa de excluídos que presionaran salarios a la baja. Los sindicatos en coma 3, o la mayoría participando de lo que se conoció como fiesta menemista y la prensa, mientras tanto, preocupada por lo cosmético (la corrupción o las coimas) en lugar de señalar los aspectos estructurales. Miraban el dedo y no la luna, o hacían lo que les convenía hacer. El Presidente, como el manual republicano e institucionalista reclama ahora, "delegaba" la economía a la mano invisible del Mercado y la "pizza con champán" era el eslogan para caracterizar a una clase política que les entregaba el país a las corporaciones (nacionales y extranjeras) y entregaba a la vez su propia reputación al lodo de la historia.

Estuvimos a la vuelta de la esquina de la dolarización (y en la Unión Europea pueden observar los riesgos de ceder la soberanía monetaria) y de entregar soberanía territorial y política total, gracias a la idea (no recuerdo quién la expresó) de un gobierno de tecnócratas extranjeros para evitar los "vicios" de la política vernácula. Para explicar todo ello podemos apelar a la caída del Muro y el triunfo del "relato" fukuyamista del fin de la Historia. En nuestro país esto adquirió la fórmula del realismo periférico, teoría que el ahora realista periférico latinoamericano, Carlos Escudé, definía por aquellos años así: "las políticas que generan costos para la población son inmorales. Para un país periférico, vulnerable, empobrecido y poco estratégico para los intereses vitales de las potencias centrales, la única política exterior moral es aquella que reduce los costos y riesgos de costos eventuales, maximiza beneficios y, por sobre todo, atrae inversiones y baja las tasas de riesgo-país". Pudimos ver que este realismo mágico noventista no redujo costos, maximizó beneficio para pocos, atrajo fondos especulativos y valoró a la tasa de riesgo-país por encima de las tasas de desempleo e indigencia. Todo esto determinó, luego, la eclosión económica, social y política a la que ahora miramos como si hubiera ocurrido hace mucho tiempo. No fue hace tanto.

* El profe Quesada también se refirió a esto aquí"...La culpa del fracaso en todo caso era para ellos de la corrupción, de la ineficacia al ejecutar las políticas, de desavenencias internas, pero nunca del modelo neo liberal -el del endeudamiento sin fin y del desguace del Estado- que nos gobernaba desde 1976 y que lo continuaba haciendo a pesar de llevar más de quince años de democracia..."

domingo, 20 de noviembre de 2011

Los griegos lo llaman a De la Rúa

...A una década de distancia, De la Rúa encuentra cierto alivio en las noticias que llegan de Europa. O si no es alivio es consuelo. O algo parecido a un espejismo. Porque aquí, en Argentina, es ignorado o culpado de todo. En cambio, parece que los periodistas de Grecia lo llaman a cada rato. Ellos quieren escucharlo...
Periodista griego: ¿Hola? ¿Hablo con Fernando De la Risa?
De la Rúa: Ehm... si, parecido. ¿Quién habla?
PG: Somos del Pagina/doxipolitakis, un diario progresista griego. Queríamos saber qué hizo usted durante la crisis de 2001 para no cometer sus mismos errores...
DLR: (...) ¿Marcelo? ¿Esta es una joda para Tinelli? Saludos a Laura, la puta que te parió.

Los Huevos y las Ideas pudo acceder a fuentes confidenciales que nos confirmaron que no sólo el periodismo griego llama a nuestro querido Fernando.

Papandreu: Hola, ¿Fernando? Te habla Yorgos Papandreu...
DLR: Ah, ¿qué tal? (-tapando el tubo- ¡psst! ¡Inés! ¿Quién es el papá de Andrea que me llama?) ¿Qué dice?
Papandreu: Mire, esteee... lo llamaba porque mi piloto no sabe prender el helicóptero presidencial y me dijeron que usted tenía experiencia en esto...
DLR: ¡Marcelo y la puta que te parió! (da un golpe a la mesa) ¡No me llamés más! Y saludá a tu señora Laura de mi parte...

Pero en el ex Primer Ministro griego no se agota la lista:

Papademos: Hola, ¿hablo con el ex Presidente argentino De la Rúa?
DLR: Él habla, efectivamente. ¿Con quién tengo el gusto?
Papademos: Soy Lucas Papademos, el nuevo primer ministro de Grecia...
DLR: ¡Ah, pero qué gusto! ¿Me llama para pedirme consejo? Mire...
Papademos: (lo interrumpe) No, don Fernando, lo llamaba para pedirle el número de teléfono de Cavallo. ¿Por casuali...
DLR: (¡click! Corta) Otra vez este bromista de Marcelo... Le voy a decir a Antonito que le diga a Shakira que no vaya más a su programa...
Inés Pertiné: (suspira) Fernando, ¿será posible? Ya te dije mil veces que Antonito no sale más con... (piensa unos segundos) No, nada. Dejá nomás. Decile...

No, Baylac, no me pasés más llamadas de los griegos que es Tinelli...

* Llegamos a la nota gracias a este post del Pibe Peronista...