Mostrando las entradas con la etiqueta Insaurralde. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Insaurralde. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de abril de 2015

¿La PBA para el FpV? Todas las internas y Pagni enojado con Jesica Cirio

La PBA es la madre de todas las batallas –dicen–, y certifica Andy Tow con su Imperativo Bonaerense. Sólo se quebró la regla cuando la Alianza triunfó a nivel nacional y el PJ, con Ruckauf, a nivel provincial. Y que cuente De la Rúa cómo fue tener a Rucucú soplándole la nuca.

De cara a este 2015 tenemos a la PBA, como dijimos, partida en tres. Y será la madre de todas las batallas, pero en primera vuelta sólo puede definir a favor del PJ-FpV. En caso de ballotage, sí, será absolutamente determinante. Según sea el encuestador al que consultemos, nos dirán que en el distrito, Scioli, Massa y Macri se encuentran en distinto orden pero en relativa paridad. Claro, a nivel partidario las cosas no son iguales, y mientras Massa y Macri “son” todos los votos del FR y el PRO, los del FpV son más que sólo los de Scioli. A nivel gobernador puntean los precandidatos del oficialismo y, si analizáramos un escenario estático, podríamos decir que habrá un gobernador del peronismo oficialista que deberá convivir con Scioli, con Macri o –con menos chances– Massa. En el primer caso, podríamos hablar de un revival de la relación Scioli–Cristina. En el segundo, Ruckauf–De la Rúa y, en el tercero, un escenario símil Duhalde–Menem en el mejor de los casos. Pero claro, eso sería mesa de arena y la realidad se empeña en ser dinámica, inasible, sorprendente o, para resumir, estamos todos más o menos en pelotas y a los gritos.

Las PASO primero, pero antes los cierres de lista y el camino que resta para el 22 de junio determinarán el escenario de octubre. Pero la interna (o las internas) de la PBA presentan algunos bemoles que merecen atención.

Massa, la Renovación y el Sídrome De Narváez.

Cuando en 2013 el destacado comentarista, don Capitán Medibacha, planteaba que un triunfo opositor en PBA podría generar las condiciones para un nuevo triunfo del oficialismo en 2015 podía parecer voluntarista. A la luz de las actuales circunstancias lo parece menos. A esa hipótesis respondíamos: “…Existe, evidentemente, un desafío al modo de –y a la conducción de– CFK (…) que es lógico. Lo sostenía cuando se hablaba del desafío de Scioli (…) ¿por qué no habrían de demostrar ganas tipos que tienen con qué bancar sus aspiraciones? Massa las tendrá, ahora, si gana. Y aún si no, porque demostró vocación. Pero no sería determinante tampoco para él, como no lo fue para De Narváez, ya que antes -luego- debería demostrar, por ejemplo, capacidad para conducir un bloque (…) Además deberá demostrar cuánta muñeca y qué tiene para ofrecer hacia el interior del peronismo, tarea que determinará su futuro, porque aquello que puede ser suficiente en la PBA (…) no es suficiente a nivel país…”. Claro, por entonces la esperanza del massismo era renovar el peronismo (y entonces las apelaciones al cafierismo, a la revolución de los coroneles, etc.). Fallida expectativa, fueron entonces por la seducción del radicalismo, prometiendo una renovación del bipartidismo sólo para que la UCR los desairara optando orgánicamente por Macri. La razón de este derrotero es el síndrome De Narváez (constituirse en instrumento de castigo en una legislativa y muchas gracias, adiós), pero también dos graves errores de lectura política: primero, la esperanza de un escenario de crisis económica y rechazo al kirchnerismo que nunca llegó y, segundo, la incapacidad para ver que los votos que cosecharan no serían de su absoluta propiedad. No hacen falta las PASO para verificar lo que decíamos en “La PBA partida”: la composición del voto massista en 2013 tenía mucho de voto castigo que luego retornaría a sus identidades más cercanas: al macrismo el más liberal y opositor, al radicalismo alguna parte del voto del interior de la PBA. Sobre esos votos, los de la Primera Sección (hola, Cholito Posse) y su popularidad se apalanca el PRO en la PBA. Lo certifica la reciente encuesta de Ibarómetro para la PBA, con el dato que nos parece más interesante: “…El voto de Sergio Massa a Presidente se fracciona (…) Vidal se lleva el 21% de los votos massistas, De Narváez el 19,9% e Insaurralde el 16,4%...”. Dolor antiJuezSacaPresismo.

Si de algo sirve, acá le recomendábamos a Massa no quebrar y explicábamos las razones que el massismo está ahora sufriendo. El kirchnerismo más lúcido intenta ahora que Massa no baje a disputar la gobernación de la PBA (los Fernández: Gerardo acá y en este Abel). Si tuviéramos que recomendarle algo a Sergio, gratis (!), sería que bajara y construyera duhaldismo porque no le alcanza. Por supuesto, como en 2013, no nos harán caso.

Macri y el radicalismo de la PBA.

Vidal (una completa desconocida en la PBA) con guarismos de dos dígitos y Mauricio comiendo (o recuperando) votos de Massa modelo 2013 son parte del paisaje PBA en estos días. Pero la estructura del radicalismo provincial también tiene para aportar. Si vamos a la última encuesta de Poliarquía, Scioli aventaja a Massa 37% a 27% en el Gran Buenos Aires, pero en el interior de la PBA los números favorecen primero a DOS (34%), luego Macri (28%) y en tercer lugar Massa (18%). En 2014 equivocamos el diagnóstico pero no el resultado: pensamos que la UCR-PBA buscaría un acuerdo con Macri por razones de supervivencia frente a Massa. Cayendo Sergio, el radicalismo de la PBA fue de todos modos fundamental para el acuerdo UCR-PRO por razones de supervivencia frente a Macri mismo. Para solucionar el entuerto, Ernesto Sanz les prometió a los 17 intendentes del radicalismo bonaerense que podrían colgarse también de la boleta de Mauricio (oh, hay esperanzas para ti también, Gerardo Morales).

El PJ-FpV e Insaurralde.

Dentro del oficialismo, la interna en la PBA se encontraba bastante ordenada… hasta que volvió Insaurralde. Los precandidatos a la gobernación hicieron entonces fila para pegarle, también Aníbal Fernández, mientras que el sciolismo lo recibió con fe, esperanza y poniéndole el hombro. Por supuesto, tiene razón Aníbal cuando dice que MI se cagó en la militancia que lo levantó, pero también le asiste razón a Scioli cuando lo quiere de este lado (contrario a lo que suele argumentarse, Insaurralde fue antes el candidato de Cristina que el de Daniel Osvaldo. Luego de las PASO2013 sí fue DOS quien se hizo cargo de lo que sería una casi segura derrota). Pero también le asiste razón al liberal Pagni, cuando reniega por el retorno de don Cirio al FpV y pretende arrimarlo hacia Macri: si no es Massa, alguien tiene que ser el candidato de Mauricio en PBA o nos llevan puestos otra vez, dice el pelado mientras se clava un whiskacho sin auspicio. Observa atento, Pagni, el significado de la permanencia de Insaurralde, un síntoma claro que el peronismo provincial y nacional saben decodificar. "Jésica Cirio conducción" es la metáfora elegida por el conductor de Odisea para decirle boludo a MI, un insulto cargado de impotencia.

Retornando a la interna PJ-FpV-PBA, ahora el carro debe andar un poco más para que los melones se acomoden nuevamente. Esta última encuesta de CEOP presenta a Diego Bossio como el candidato más competitivo en el distrito, pero ojo, que la de Ibarómetro indica que Insaurralde gana las PASO si el kirchnerismo más kirchnerista fragmenta el voto en varios candidatos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

El corrimiento a la Derecha

En algunas ocasiones sostuve en este espacio que no veía mal que el oficialismo se corriera a la derecha, pero para ocupar el centro. El razonamiento se sustentaba en pensar que así, sucediera quien sucediera a Cristina, iba a tener menor espacio para una reacción de derecha que la que habilitaría un gobierno muy volcado a la izquierda. Un compromiso en lo que a filosofía respecta en aras de la realpolitik.

¿Es eso lo que están haciendo el kirchnerismo y Scioli? ¿Correrse al centro? En mi humilde opinión, no. Se trata de una sobreactuación determinada por el proceso electoral y, parece, entendida como una cuestión de supervivencia política. ¿Es tan así? Una vez pasado el 27 de octubre veremos qué resultados tuvo y si valió la pena bajar algunas banderas. Ojo, no es progretroskismo esto, que entiendo la necesidad de descontar y no querría que se entendiera como hacer de una parte el todo.

Debemos considerar también si es efectivamente lo que los habitantes de la PBA, fundamentalmente los del Conurbano, pretenden como política de seguridad. No vivo ahí y no querría tampoco pararme desde una supuesta superioridad moral para condenarlo. Se, sí, que no es la política de seguridad que me gustaría para los míos y para mí. Tampoco debemos dejar de consignar que se trata de un triunfo discursivo del massismo.

Creo, para finalizar, que la urgencia electoral conspira contra planificar mejor una política en la materia de largo aliento, en la que la capacitación de los efectivos de las FF.SS. sea más importante que ponerlos a patrullar de manera inmediata. Haber habilitado el voto opcional a los 16 años, además, constituye ahora un argumento para quienes ven en la baja de la edad de imputabilidad una solución y no, como creemos aquí, un elemento criminalizador que tiene como objetivo inmediato tranquilizar algunas conciencias y como consecuencia mediata la criminalización de la pobreza.

sábado, 24 de agosto de 2013

Octubre y gobernabilidad

Más allá de legitimar poder para discutir la transición, de plebiscitar a Cristina, de negar o aventar el fantasma de una re-reelección imposible, octubre configurará la gobernanza de la transición a 2015. Las posiciones, encontradas, pueden resumirse en la reciente columna de Alberto Fernández en LA NACION y lo que viene diciendo Scioli.

Una disgresión: resulta gracioso que desde el massismo sostengan que el protagonismo de DOS es parte de una apuesta del establishment, cuando es claro que la apuesta es por Sergio Massa. Ahí está la columna de Alberto F., por si haciera falta prueba alguna. O aquella muy replicada de Morales Solá. Sobrevaloran su importancia y penetración, al continuar pensando en una Guerra de Zapa que le reste legitimidad K a Scioli para evitar traslado a Insaurralde. Fin de la disgresión y retorno a cuánta gobernabilidad pretende la sociedad para octubre y de cara a los dos años que le restan a Cristina.

Dice Alberto Fernández: «...¿no es institucionalmente riesgoso darle más poder a quien gobierna de ese modo? La respuesta es, lógicamente, sí (...) El voto registrado en las elecciones del 11 de agosto último dice que la mitad de quienes votaron a Cristina en 2011 ya no lo hacen. Quienes cambiaron su voto, ¿buscan desestabilizar al Gobierno? No. Buscan preservar la calidad democrática que estuvo en riesgo cuando Cristina tuvo en sus manos el poder que le otorgó el 54% de los votos emitidos...». Resulta contradictorio solicitar que se escuche el mensaje de las urnas a la vez que se sentencia que éste se funda en la preservación de una supuesta calidad democrática en riesgo. El abandono de una parte importante del voto 2011 que sufrió ahora el FpV asienta antes en la coyuntura económica, en una relativo divorcio ente la agenda oficialista y las nuevas demandas creadas por el propio kirchnerismo, en 10 años de gobierno y en la ruptura del sistema de alianzas del FpV que engendró una cuña del propio palo en el bastión electoral más importante del país y en donde el kirchnerismo jugaba desde 2005 de local.

A dos meses de las elecciones el Gobierno entregó datos que hacen pensar en un reconocimiento del resultado de las PASO: políticamente está dedicado a la contención del peronismo que le responde en la PBA, llamó a un diálogo con empresarios y sindicalistas, puso en debate ganancias y renta financiera, avanza en la recuperación del transporte ferroviario en el AMBA y en el combate del trabajo en negro. No es poco, aunque todo esto hubiera redituado mucho más antes de las PASO.

Colocar a Scioli en el centro de la campaña de la PBA es un acierto, pero no debe ser a riesgo de obturar a Insaurralde. Decíamos, para finalizar, que la apuesta por mantener una razonable gobernabilidad (más en riesgo por cuestiones simbólicas que materiales) es una proposición sensata de cara a la sociedad. Requiere de gestos en tal sentido, pero va en el carril de una «necesaria articulación del Poder Legislativo y el Ejecutivo que es donde se pueden tener los instrumentos que van facilitando encarar una agenda que pueda afianzar de acá al 2015 esta estabilidad económica y social que hay hoy en el país». Tenemos la experiencia de un intento de co-gobierno por parte del P. Legislativo, y el consenso suena genial, pero basta preguntarle a Obama -que debió resignarse a una versión light de su Plan de Salud- y a los millones de norteamericanos que lo necesitan para comprender su trampa.

lunes, 19 de agosto de 2013

Más opiniones (con propuestas) post PASO

1. «...Que el gobierno diga que ganó la elección es una estrategia entendible, que consiste en enfatizar una parte de la verdad para dejar otra en segundo plano. Los medios que reproducen linealmente ese discurso faltan a la verdad. Lo mismo hacen quienes sostienen que el gobierno sufrió una derrota electoral definitiva.».
(Análisis electoral aburrido, Jopa, opositor sin anteojeras).

2. «...lanzar un masivo plan de salud, que puede ser de anteojos y dentistas, por las villas. Salir a buscar a quienes aún no están en la AUH. Buscar ámbitos de acercamiento con otras agrupación...».
(De los laberintos se sale con política, Lucas Carrasco).

3. «...Ishii da en el clavo: el oficialismo debería tender puentes DIRECTOS, no mediáticos. Estamos jugando en el terreno equivocado, Cristina es un excelente cuadro político, pero como productora de información está doscientos kilómetros atrás de Van der Kooy, ni hablar del gordo Lanata. El oficialismo, como peronismo, tiene que tener un contacto mas terrenal, acercarse a la gente. Uno de los grandes éxitos del peronismo "original" fué que el tipo que necesitaba algo podía ira hablar personalmente con Evita, y que eso lo sabía todo el mundo. Quiero decir, había un acercamiento MATERIAL, real, entre el dirigente y el tipo de a pie. Yo te digo, por mas que parezca una locura, que si Cristina cambiara las dos horas por día de discurso para el deleite de los K convencidos por dos horas por día para recibir obreros que no pueden comprarse una casa, amas de casa con miedo por la "inseguridad", etc, etc, estoy convencido de que el efecto multiplicador sería mucho mas efectivo y la gente se sentiría mucho mas cerca del gobierno. Hay una distancia entre el gobierno y la gente que no está buena, creo que se pierde demasiado esfuerzo en jugar a la defensiva con el esquema de ellos en lugar de buscar entrar por un lado dónde el poder mediático no tiene fuerza alguna...».
(Martín, de Encuentro Latinoamericano, en un comentario a este post).

4. «...Se disolvió el 54%. Si te votó menos gente es porque algo estás haciendo mal, expresa una disconformidad y que alguien en otro lado conjuga una esperanza. Hay dos preguntas: “¿por qué no me votaron?” y “¿a quién votaron?”. La segunda se responde en la intimidad, pero la primera es la que afina tu campaña. Veo que la primera reacción del gobierno es inversa (sale a “desenmascarar” a Massa), o cuando no, directamente, niega el resultado. Y en algunos tramos parece tratar al electorado que no votó al gobierno como un equivocado. No se vieron en las primeras reacciones oficiales que alguien recoja el mensaje de las urnas...
... esta elección muestra el fracaso político de la construcción renovadora al interior del kirchnerismo iniciada en 2011, tras el triunfo. Hablo de Unidos y Organizados, que no sustituye al peronismo. Y a la vez, al peronismo no se lo puede llamar a último momento, por una razón sencilla: la sociedad existe, la territorialidad de la política llega hasta un punto, da “el piso”, las intendencias u organizaciones a último momento no resuelven la mayoría (...) el kirchnerismo no tiene políticos, gente que le hable a la sociedad. Todos le hablan a Cristina, y consumen el poder que les da. En 2011 se tensionó con Scioli y con Moyano, principalmente, y se inició un camino que se podría sintetizar así: el FpV será todo lo que el kirchnerismo invente. El kirchnerismo finalmente odia lo que no inventa y Unidos y Organizados pretendió ser lo que un periodista afín llamó “el control de calidad ideológica” del peronismo. Horrible. Y se encerró en su relato, se mordió la cola...
... Hay un momento en que la agenda del gobierno tiene tanta distancia y tantas mediaciones con la sociedad que ésta reacciona. Cristina tuiteando sobre la interna de Víctor Hugo con Clarín. Digamos que eso no le mueve el pelo a nadie...»
.
(Martín Rodríguez, entrevistado por la Agencia Paco Urondo).

5. «..."Dejáme a mi pibe que lo cago a trompadas" no es el camino.
En la Provincia, nuestro candidato es Insaurralde. No es Scioli, no es Kunkel.
Y encima, "el pibe" es inteligente, con un curriculum envidiable, del que alardear. Y con una sonrisa supercompradora.
No repitamos errores.
El candidato es Insaurralde, y él es a quien tenemos que mostrar.
El mudo, el que tiene que tapar todo es Massa.»
.
(Dejen hablar a Insaurralde, Rick de Huinca).

lunes, 29 de julio de 2013

Ay, Morales (Solá) a mi no me lleva... porque no me da la gana

...Moralito' a mí no me ieva (La Gota Fría, Carlos Vives).

Recibió mucho atención la nota de Joaco en la blogósfera. Hacía tiempo no ocurría. Debería sentirse orgulloso: recuperó por un instante aquello que lo hizo el analista estrella del diario de Mitre y uno de los abonados habituales al destripamiento bloguero en épocas (y épicas) de la résistance.
- ¿A qué te referís con aquello?
- Simple: operar, pero con probabilidades de incidencia real.
-¿Qué dijo ahora que no dijera antes?
- Que Scioli y Massa son lo mismo, que no tienen proyecto de país fuera del argumento imágenolo/encuestológico y que ese argumento está basado en el “famoseo".
- Es cierto eso...
- En parte, puede ser. Ninguno modeló nunca grandes definiciones ideológicas, es cierto, pero en 2015 Scioli habrá sido gobernador de la PBA durante ocho años, secretario y vicepresidente; Massa intendente de Tigre, jefe de gabinete y capo de la ANSeS.
- Pero igual son lo mismo...
- Y... si pensamos que uno es uno y sus circunstancias, no lo son: la circunstancia de Scioli implica mayor continuidad y la de Massa mayor ruptura respecto a la cabeza del Poder Ejecutivo y al sistema de poder hoy vigente.
- ¿Entonces Morales Solá...?
- Intenta operar sobre la realidad: reconoce al kirchnerismo en lugar de clausurarlo y miente que Massa y Scioli son lo mismo, cuando hoy representan cosas distintas.
- ¿Y...?
- Y... eso funcional a Massa: si son lo mismo pero Massa tiene lo que a Scioli le falta.... Lo que hace Moralito' es intentar retener (y aún arrastrar) los votos que desde Scioli sumaba Massa, porque esos, en parte, son los que están acortando hoy la brecha entre el del FR e Insaurralde.
- Claro... Y hace control de daños respecto al pacto Massa-Macri. Si el kirchnerismo los corre con eso, Morales los separa para justamente no espantar al votante que no es anti-K furioso como el jefe del PRO.
- Porque sabe, además, que ese voto anti-K va a llegar por decantación.
- Y por eso le pega también al radicalismo...
- Redondito, ¿no?
- Rendite, Pagni. Dedicate a otra cosa o esperá a que se jubile el maestro...
- Bueno, lo corrieron a Grondona y le pusieron a Fernández Díaz al lado... Algo se debe haber asustado el tipo...

miércoles, 24 de julio de 2013

Detroit, Argentina y el municipalismo del fin de ciclo neoliberal

Miguel Brindisi -ex jugador estrella y actual DT de Independiente- apoya su mano derecha en el hombro izquierdo de Dave Bing -ex jugador estrella de básquet y alcalde de Detroit- y le dedica un lacónico I know, brother... Matías Almeyda, atrás, asiente con un ligero movimiento de cabeza mientras observa, compungido, la triste y conmovedora escena: la ciudad de Detroit, otrora cuarta ciudad de los EE.UU. y su centro fabril automotor, ha quebrado. Los motivos no pueden ser encontrados en un par de administraciones locales (aunque un ex alcalde, Kilpatrick, haya sido condenado recientemente por corrupción): han sido distintas políticas federales a lo largo de muchos años las que contribuyeron paultinamente al traslado de industrias fuera de Detroit y EE.UU. con la consecuente pérdida de empleos. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) sobre todo.

En Argentina, mientras tanto, Martín Insaurralde y Sergio Massa disputan una diputación en el distrito madre de todas las batallas peronistas. Ambos arribaron al escenario iluminados por los reflectores de una administración nacional que generó las condiciones para que se potenciaran, política y electoralmente, los encargados del primer escritorio del Estado al que los ciudadanos acuden en busca de respuestas a nuevas demandas: «...los jefes municipales son buscados por los líderes nacionales y provinciales de todo el país para dar relieve y poder territorial a la oferta política. La administración local alcanza así resonancia más allá de su frontera, constituyéndose en un resorte crucial del éxito político...», dice Eduardo Fidanza en Las demandas sociales, de Laclau a Massa e Insaurralde., un artículo que no consigna que desde que la renovación cafierista jubilara al ala sindical del manejo partidario, desde que los barones del Conurbano bonaerense se vieran obligados a contener en sus respectivos territorios los efectos devastadores del neoliberalismo noventista y desde que el kirchnerismo privilegiara la municipalización en el envío de fondos y obras, las intendencias fueron paulatinamente ganando peso específico y abandonando su rol de reparto para convertirse en protagonistas del escenario político. Que lo certifique sino el Moyano modelo 2010, a cargo del PJ-PBA pero sin poder alguno por carecer del apoyo de los territoriales. Que lo certifique también el municipalismo modelo 2001, inserto en el país del fin de ciclo neoliberal. Lo describió como nadie La Mississipi Blues Band:

El municipal (Bit Hippie, 2001)

La reputa madre que lo reparió,
toda la paciencia se me terminó, allá voy,
voy a salir en las noticias de hoy.
En el ministerio me voy a encadenar,
cuando vengan las cámaras yo voy a contar mi dolor,
y si me pasan en directo mejor.
Yo soy de tierra adentro,
me tuve que venir a la ciudad,
ya me cansé de cuentos,
ahora van a ver lo que es un municipal.
Van a tener que escucharme,
todo lo que yo sé voy a decirlo al juez de la Nación.
Estoy cansado de esta humillación.
En el ministerio me voy a encadenar,
y al que no le guste que se vaya a cagar.
Así soy. Voy a salir en las noticias de hoy.
Trabajo a reglamento,
y vivo francamente mal.
Me deben cinco sueldos,
ahora van a ver lo que es un municipal.
Ya nada puede asustarme,
si me toca bailar con la más fea que sea rocanrol.
No tengo nada sólo tengo mi honor.
En el ministerio me voy a encadenar,
vine desde lejos sin apoyo gremial
y acá estoy, voy a salir en las noticias de hoy.
Hay tantas irregularidades...
hay tantos paraísos fiscales...
¿A quién le va a importar? Todos cambian de canal...
Sólo soy un municipal en las noticias de hoy.

miércoles, 10 de julio de 2013

Massa, el kirchnerista portador sano e Insaurralde, el cristinista antivandorista

La blogósfera debate a Massa. Abel sostiene que puede caer mal al votante que el kirchnerista-de-Alberto-Fernández -es decir, el intendente de Tigre- pida que lo voten para sentarse a la mesa peronista que definirá transición y sucesión. Tales los planteos de Omix y Luciano. Mientras tanto, el debate gira alrededor del nuevo relato con el que pretenden superar al cristinista: el de un vecinalismo municipalista de consenso y no agresión. Poskirchnerista, dicen, cuando se trata de un revival (pronúnciese rivaival) del nestorismo inicial: el de un gobierno del 22% que debía pactar con las corporaciones. Así, el corte con el kirchnerismo se establece circa 2008. Justo cuando Massa asume como Jefe de Gabinete.

Tengo para mí que el desafío del massismo no se da tanto en términos de relato -caro a cualquier debate-, sino que se relaciona con aquello que nos preguntábamos antes (¿qué tiene Massa para ofrecer al interior del peronismo?) y que responde Luciano así: «...(el) avance relativo de la territorialidad en las listas del FPV transita una tensión sorda: la que existe entre la idiosincrasia política de los intendentes y la de la conducción nacional. La decisión de la liga de intendentes del FR es construir poder y política desde la propia singularidad que representan, e irradiarlo a todo el peronismo realmente existente (...) es posible que un triunfo del FPV en la PBA haga fluctuar en favor de la conducción nacional el peso ganado por los territoriales en las listas (Cristina no pasa por el tamiz electoral y tendrá más margen para capitalizar un triunfo, y podrá volver a sellar las listas en el 2015...». He ahí el meollo: la distribución de poder de cara a la transición/sucesión del 2015. (Disgresión: la irradiación a la que se refiere Luciano me remite a los conjuntos laclausianos que mencionábamos aquí). Así, el relato municipalista es una mirada desde el plano político, no desde el electoral. Es qué tiene el FR para ofrecer a sus pares y luego, desde dónde mira la acción política; y no algo que ofrece a los votantes, su propuesta electoral.

En el plano electoral Massa ha definido, como no podía ser de otra manera, ya desde la inscripción de su Frente por fuera de las internas del FpV -y al colocar su nombre en la lista (contradiciéndonos, hijoe'...)-, que está parado en oposición al oficialismo. La integración de su lista lo confirma. Y será su capacidad -o no- para conducir a Giustozzi et alii, Adrián Pérez, Mirta Tundis, De Mendiguren y los macristas lo que finalmente, luego, probará si tiene efectivamente un proyecto propio... o fue sólo el emergente circunstancial de un armado que en realidad lo excede, y que conjuga intendentes del conurbano (a quienes el kirchnerismo ayudó a desbaronizar) junto a Clarín, la AEA, algún sector del agro, ONGs (Adriancito), etc.

Aunque pueda parecer clarinista -o redundante e innecesaria luego de que Cristina la descartara-, la principal definición de Massa, su compromiso clowniano de oposición a la re-reelección no tiene otro objetivo que confrontar directamente con la Presidenta, colocándose a su altura y por encima de Insaurralde. Uno de los objetivos del FpV, entonces, debe ser desvincular a Cristina de ese eslabón y dotar a Insaurralde de mayor volumen político: eso que dijo CFK cuando señaló que no era su candidato sino el del proyecto nacional y popular (por ahora es eso: su candidato). Existen modos de hacerlo, por ejemplo ensanchando su margen para criticar aspectos puntuales (seguridad, transporte, inflación), algo que ya hace, y capacidad para entregar definiciones que no hayan sido previamente talladas en piedra por Cristina. En definitiva, desubordinar (¿existe la palabra?) a Insaurralde de Cristina.

Lo anterior, por supuesto, se refiere al plano electoral del FpV. Pero el kirchnerismo se enfrenta a un doble desafío, el netamente electoral, pero también el político (qué tiene para ofrecer al peronismo y a la sociedad de cara a lo que viene). En consecuencia, este segundo desafío debe ser también resuelto para pensar en una transición ordenada que complique lo menos posible... al tipo de a pie en los próximos dos años. Decimos resolución porque confiar en una mera contención vía fondos sería ingenuo, cuando hacer la gran Scioli-aguinaldos es una tentación. Resolver el desafío político de aquí a 2015 implica, claro, algo a lo que no acostumbró el kirchnerismo, ya que todo aquello que Cristina ofrezca pensando en la transición va en desmedro de su hasta hace poco absoluta centralidad. Para quienes sufran ante la perspectiva de incertidumbre que eso plantea, el corolario de Nicolás Tereschuk: «...siempre que mantenga la gobernabilidad hacia 2015, podrá influir en algo o en mucho en cómo se da ese proceso».

lunes, 8 de julio de 2013

Agosto, octubre, estrategia y el microclima politizado kirchnerista

Dentro del microclima político kirchnerista en las redes sociales puede palparse el descontento frente a los números arrojados por las últimas encuestas de la PBA. Es lógico, el candidato de uno aparece segundo y, quien es considerado hoy el desafiante más peligroso, marcha cómodo dentro de su propia estrategia de no definición. Definite, le piden, casi -pero no tanto- a la altura de los opositores que vienen solicitando desde 2009 que el gobierno devalúe, enfríe la economía o liberalice importaciones ante cada parada electoral. Rige un principio fundamental del Derecho y de cualquier proceso electoral: nadie está obligado a declarar en su contra. Lo que, traducido, significa que es el oficialismo el que debe colocarlo en posición de definirse, y no apelando a la mera retórica, que es tan efectiva como pedalear en el aire.

Según mi modo de ver, la estrategia de la Rosada para instalar a Insaurralde y, a la vez, restar esos votos filoK que ostenta hoy Massa, debería ser una de pinzas, señalando por un lado todo lo que Insaurralde y el resto de intendentes alineados hizo en sus distritos frente a las deudas sociales de la intendencia tigrense (la tesis de gestión de Norberto o el teorema de inutilidad de Stolbizer) y, por otro lado, crear las condiciones que obliguen a Massa a definirse respecto a las cuestiones nacionales (el principio de diferenciación de De Narváez).

No será tampoco apelando a que la ciudadanía tenga memoria que Insaurralde podrá descontar ventaja. Eso sirvió en 2011 porque no había nadie enfrente proponiendo futuro y, además, el factor emocional de la muerte de Kirchner operó como catalizador de una perspectiva del proceso kirchnerista que los medios habían intentado, salvajemente, borrar. Debemos reconocer además -y en parte la selección de Martín Insaurralde como candidato lo confirma- que el nivel de politización de la sociedad argentina es el que existe, y no es más. Yo no reniego que no sea el cubano o el venezolano (según cuentan crónicas periodísticas y relatos de amigos): es una crítica marxista, casi, a la influencia del peronismo sobre el imaginario social del pueblo, y el marxismo es una gran herramienta de diagnóstico pero se ha comprobado fútil como herramienta de transformación. A esto deberemos sumar, si pretendemos una mirada lo más abarcativa posible, el reconocimiento de que si bien el kirchnerismo ha propiciado un salto de calidad extraordinario del debate político, de a un tiempo a esta parte casi que lo ha clausurado acotándolo a una mirada autorreferencial. Jorge Asís, sutilmente, viene señalando que la política se encuentra secuestrada dentro de la pelea con Clarín: muchas de sus apreciaciones son erradas, por lo general de manera intencional -opera inteligentemente-, pero en esta debemos, muy a nuestro pesar, coincidir. El oficialismo, además, ha persistido en algo que hemos señalado insistentemente acá, que es apostar capital político en cuestiones más abstractas que concretas. A modo de ejemplo, la crítica de J. J. Salinas respecto al affaire estatua de Colón. Otro, la excelente crítica a la construcción política del oficialismo realizada por Hugo Presman.

Ha sido entonces la propia dinámica política y de comunicación del oficialismo, su relato, lo que abrió una brecha de antipolitización, o subpolitización, que constituye el emergente en estas legislativas. Aún del lado del FpV. Lo advertíamos en setiembre del año pasado cuando decíamos que «...en el plano político la decisión presidencial es postergar todo lo que se pueda la cuestión "sucesión". Lógico, pero las herramientas seleccionadas son un arma de doble filo en un país en el que todo lo malo que ocurre es responsabilidad del PEN: aguinaldos en la PBA y subtes en la CABA como ejemplos paradigmáticos. Allí también las decisiones implicaron jugar capital político. La ventaja de Cristina (pero también una debilidad, de CFK y del escenario político, sobre todo para la Presidenta, si este, el escenario, cambia) es que juega sola: reafirma la centralidad de su figura y el decisionismo presidencial, una realidad engrosada aún más por los abusos de la Cadena Nacional que, para el antikirchnerismo rabioso y bobo, es hacer la opresión real aún más opresiva, agregándole la conciencia de la opresión...». Bueno, el escenario ha cambiado y Cristina ya no juega sola. No sirve tampoco lamentarlo, sino reconocerlo y operar en consecuencia. Repetimos: no será sólo apelando a lo realizado que conseguiremos un resultado satisfactorio, cuando en esta elección legislativa se juega futuro y no únicamente el reconocimiento de lo realizado, algo pagado por la ciudadanía, a no olvidarlo, ya en 2011 y con un periodo más de gobierno, plebiscitado con el 54% de los votos válidos.

viernes, 28 de junio de 2013

Sobre los primeros días de Insaurralde y Massa

La largada oficial de la campaña, en esta primera semana, favoreció a Insaurralde por sobre Massa. Si bien el mayor centimetraje en los diarios de mayor penetración se lo llevó el tigrense, no es menos cierto que debió soportar las declaraciones de Tundis, Michetti y el Dr. Fabián Gianola. El candidato del FpV, en cambio, no sólo no tuvo problemas con sus compañeros de lista, sino que desde el lunes mismo se sumó Daniel Scioli a la campaña que mañana sábado contará con el espaldarazo bautismal de Cristina.

Tundis. La periodista de Clarín sorprendió a propios y extraños comentando jocosamente su condición de socialista pero, sobre todo, lo hizo cuando mencionó que ni siquiera Sergio Tomás lo sabía.
Michetti, por su lado, comenzó a enterrar la supuesta ecuanimidad del candidato del FR cuando lo postuló para una interna en 2015 con Mauricio Macri. Massa ganó apoyos en la 1ra. Sección del Conurbano a cambio de amigos que hacen casi innecesarios a los enemigos. Deberá poner mucha energía en demostrar que no es Unión-PRO sin De Narváez. También que, al contrario de la fuerza ganadora de 2009, permanecerán unidas tantas figuras disímiles y aunadas sobre la marcha. El presidente del Concejo Deliberante de Tigre, Julio Zamora, lo reconoció al decir que «después del 23 de octubre hay una prueba de fuego que es demostrar que a pesar de a diversidad y el resultado, este espacio va a continuar trabajando junto». La necesidad de aclararlo no es la mejor señal. Debieron hacerlo luego de que el oficialismo los describiera como un rejunte.
También por los bombos y platillos que Clarín le dedicó a las declaraciones de Gianola, el diario de Magnetto le está pidiendo a Massa definiciones más fuertes que las que todavía entrega. A propósito de Gianola y su «este Gobierno va hacia una dictadura», el gobierno de EE.UU. accedió a desclasificar para nosotros la siguiente comunicación secreta, filmada con un drone:

(Plano corto. Una mano toma el teléfono y marca un número. El plano se va alejando a medida que se desarrolla la conversación)

- Aló, buen día. Soy el Dr. Gianola y quería avisarles que acabo de denunciar que el gobierno se encamina a convertirse en una dictadura...
- Buen día, Dr. Lamento informarle que ya se le adelantaron el Dr. Macri, la Dra. Carrió y el Dr. Quintín.
- Ah, pero que contratiempo. Pensé que sería una novedad...
- No, Dr. La Dra. Susana también nos avisó del avistamiento de una dictadura viva.
- Entiendo, entiendo. Y... ¿la mataron...?
- ... ¿A Susana...?
- A la dictadura, viva, digo...
- Se trataba de una falsa alarma, Dr.
- Ah, pensé que sería como en Uruguay, que destituyeron al dictador Lugo...
- Eso fue en Paragu... Ehhhh, no importa. Le tengo un mensaje del Dr. Massa, Dr., dice que la corte con lo de la dictadura.
- Bueno, pero que se fije, porque estamos haciendo quedar al Gobierno como ineficiente...
- ...
- ¡Claro! ¡Si hace años que se encaminan a una dictadura y nunca llegan!
- Dr., aténgase a su libro, por favor. (¡Click!).
- ... Me colgó el hijo de puta. Y bueh. (Mira a la cámara. Plano se acerca a la cara) Igual te quiero decir. A vos. Cristina. No. Tetenemos. Miedo.

(Cortina musical. Corte comercial).

LA NACION, por su parte, se debate entre la excitación de haber conseguido un símil Scioli que rompiera con el kirchnerismo y una solapada decepción ya que su gorilismo tradicional sufre que el futuro se defina dentro del peronismo. Para la primera reacción, el espacio de publicidad cedido por Laborda, para la segunda una nota de un cada vez más devaluado Fernández Díaz que comienza a componer su nota a partir del quinto párrafo para terminar diciendo, resignado, que «...el candidato a diputado nacional juega con la errónea superstición popular de que no se puede gobernar el país sin el peronismo. Y, por lo tanto, sin decirlo, propone en la política la vieja fórmula que se utiliza para conjurar el mal de amores: un clavo saca otro clavo. Puede ser una buena táctica. El problema es que así los argentinos siempre nos quedamos con un clavo».

La suposición no es errónea, lamentablemente.

Insaurralde -lo consignamos al principio-  empezó mejor la semana. Quienes secundan su candidatura «... consideran que Massa se metió en la campaña con un techo en su intención de voto y difícilmente pueda superarlo. En cambio, estiman que Insaurralde arrancó con un piso interesante y tiene un amplio margen para crecer...». Coincido con la apreciación. El desafío es superar el nivel de desconocimiento. Mencionan también que la lista del FpV es más peronista y la del FR más noventista. Otra vez coincidimos. Fueron pasos en la dirección correcta que Urribarri, consultado sobre una posible re-reelección, señalara que «nadie del Gobierno, ni siquiera cercano al Gobierno piensa instalar o hablar de la reforma para que nadie se perpetúe en el cargo» y quienes pretenden hacerlo tienen como interés «horadar la figura de la Presidenta». En el mismo sentido afirmó el propio Insaurralde que «de temas que constitucionalmente no están permitidos, me parece que directamente no vale ni opinar. El tiempo es de defender lo que hicimos, hablar de gestión y de todo lo que se viene en la Argentina». Y, caramba, una vez más coincidimos: defender lo realizado, hablar de gestión (Lomas de Zamora tiene datos para posicionarse por sobre Tigre: a) Hogares sin agua de red: Tigre 35,81%, Lomas Zamora 2,51% y b) Hogares sin cloaca: Tigre 82,8%, Lomas Zamora 69,1%¹) y expresar todo lo que se viene en Argentina me parece fu-da-men-tal.

¹ Resumen cortesía de Norberto.

lunes, 24 de junio de 2013

Sobre relatos: cristinismo vs. neocafierismo

La lucha política, además de candidaturas, involucra la disputa entre distintos relatos que son ofrecidos a la ciudadanía. Estos resumen la visión del colectivo político y son el marco que modela y justifica el esquema de propuestas. Y el imaginario social que se pretende imponer luego, por fuerza de los votos.

El relato del kirchnerismo es modelo entre 2009 y 2011. Y tibiamente, por la presencia de Insaurralde y la participación de Curto y Espinoza en los armados, modelo 2013.
Cuando decimos 2009 nos referimos a la apelación que hacen todavía algunos, dirigentes y militantes, al clima (destituyente) de época de la 125, como si todavía estuviera el oficialismo en riesgo de caer. Convoca a minorías, fideliza a los convencidos y nada más.
El relato 2011, en cambio, es el de la centralidad absoluta de Cristina. Como dijimos en el posteo previo: gana o pierde sola. No es el que más me gusta, considerando que no tiene re-reelección ni candidatos del riñón a sucederla. Dos años es mucho tiempo en política, dicen, pero pocos para instalar (no sólo frente a la opinión pública) un sucesor que además, si conocemos el modus operandi de Olivos, sería revelado recién sobre la hora. Al kirchnerismo, de todas maneras, le conviene musculizar el ya de por sí vitaminizado relato K vs. antiK.

El otro relato. El de los no-kirchneristas que pretenden conducir el peronismo. Durante 2008/2009 fue el del tercer Perón, el león herbívoro, que tenía por objetivo aglutinar a todo todo lo no-K. Equiparaba al kirchnerismo con la dictadura, y en ese marco se requería un Gran Acuerdo Nacional que lo sacara completamente de juego. Que lo extirpara como a un cáncer. Por suerte superaron esa etapa. Ahora apelan a un relato más cercano en el tiempo: el de la renovación cafierista, y tiene por objetivo no ya eliminar al kirchnerismo del mapa político, sino superarlo como lo viejo (Herminio y el sindicalismo) con un nuevo esquema territorial encarnado en Massa (ahora, si no prende, ¿cuál sería el siguiente relato peronista?). Ya señalamos el voluntarismo de esa lectura renovadora cafierista cuando, al contrario de Herminio en el '83, Cristina fue la ganadora en 2011. Se entiende en cambio, como sostiene Abel Fernández, que pueden haber ecos aún anteriores ahí, como los del antipersonalismo.

La propuesta neocafierista se relaciona con la acertada convicción de que dentro del peronismo se juega el futuro. Como dice Martín Rodríguez, la candidatura de Massa es deudora «del tipo de gestión nacional desde el triunfo de 2011», sí, pero también del puenteo a los gobernadores llevado adelante por NK y CFK en beneficio de las intendencias a partir de 2003 (evitás una Liga de Gobernadores y te aparece una de Intendentes: son incorregibles nomás) y de lo que señalábamos más arriba: el no horizonte que para 2015 propone el kirchnerismo cuando lo limita a la posibilidad -inexistente- de una re-reelección.

sábado, 22 de junio de 2013

Peronismo PBA 2: sobre Insaurralde y Massa

En primer lugar, hay que reconocer que los argumentos que este blog había considerado como los que llevarían a Massa a no presentarse¹ se verificaron equivocados. Estuvo más cerca el comentarista don Capitán Medibacha, que postulaba que Massa sería candidato pero dentro de la interna del FpV. Massa, en cambio, decide romper y juega a todo o nada por adelantado. Las palomas de su mesa fueron derrotadas y triunfaron quienes se subieron al carro a último momento como, por ejemplo, el ex macrista Cariglino. Serán de la partida, vergonzosamente ocultos, Jorge Macri y Posse. Si hay que sumar al macrismo, la supuesta fortaleza de Massa no debe ser tal, o sólo con su nombre alcanzaría. Otras preguntas: ¿vendrán definiciones o intentará municipalizar al máximo su campaña para una diputación nacional? ¿La provincializará, disputando con Scioli? Difícil que la nacionalice para disputar con Cristina, aunque de eso se encargarán los medios antikirchneristas. Pronto lo sabremos. Por ahora, en referencia a argumentos, antes que los de este blog, triunfó el argumento horticulturista (de verdulería, bah) de Omix²: Massa no es uva ni melón, sino mandarina. Bien ahí, je.

A modo de autocrítica, la emergencia de Massa también debe leerse dentro del esquema de encierro y autorreferencialidad pergreñado por el kirchnerismo a partir de su amplio triunfo de 2011. Que ahora, tardíamente, parece ser apartado: esta será la primera boleta del kirchnerismo en provincia de Buenos Aires que no llevará una K en la cabecera. Kunkel, más abajo, no cuenta. Insaurralde representa una renovación y un perfil de gestión. Los números del intendente lomense son mejores aún que los del intendente de Tigre³, en un distrito más densamente poblado y con menores recursos. Que primara la racionalidad electoral y no la emocionalidad de Alicia Kirchner candidata habla de que el kirchnerismo prefiere ganar las elecciones antes que perderlas en el altar de un acto de fe K, como bien dice hoy Teodoro Boot¹¹.

Ayer razonábamos que, para ganar, la apertura y sumatoria de fuerzas es fundamental. Además, en aritmética electoral, lo que uno resta se suma a cuenta del adversario. Así, según LPO¹², CFK y Scioli habrían finalmente acordado. Acá lo celebramos. El kirchnerismo ha decidido privilegiar gestión y territorio antes que encerrarse en lo que denominan cristinismo. Ahora, para seguir sumando, debe hacer una campaña inteligente, mirando hacia el futuro. Y mejorar las perspectivas vitales de todos y todas. Ahora. Es decir, exactamente todo lo contrario a lo que se hizo en 2009.

¹ http://loshuevosylasideas.blogspot.com.ar/2013/06/lo-pedis-lo-tenes-1.html

² http://omixmoron.blogspot.com.ar/2013/06/trae-nuevos-y-muy-buenos-aires-el.html

³ http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/sociedad/11922-massa-versus-insaurralde.html

¹¹ http://desdegambier.blogspot.com.ar/2013/06/hoy-el-post-lo-hace-teodoro-boot-la.html

¹² http://m.lapoliticaonline.com/ficha/new/91747/secc_actual//scioli-cerro-con-cristina-y-se-habla-de-karina-o-alberto-en-la-lista.html