Mostrando las entradas con la etiqueta Blogs K. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Blogs K. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2017

Que este blog y Kicillof digan si son kirchneristas

Escribimos poco y lo que sigue no es precisamente un análisis sino, aunque odiemos las compilaciones, un grandes éxitos (?) del blog. Sepan disculpar, como deberán también disculpar a Kiss&Love. ¿Qué dijo Axel ayer nomás?:

«El exministro de Economía y actual diputado nacional Axel Kicillof sostuvo hoy que una candidatura de la exmandataria Cristina Kirchner le es "muy funcional" al Gobierno, y consideró que la elección de medio término debe ser para "plebiscitar" la gestión del presidente Mauricio Macri y no la de la líder del Frente para la Victoria.

"Al Gobierno le resulta muy funcional que esta elección se discuta en términos de si gana Cristina o pierde Cristina. ¿Este es un plebiscito a Cristina Kirchner en 2017? Si Cristina terminó de gobernar con un millón o medio millón en la plaza y se fue...Estamos plebiscitando a Macri", recalcó el dirigente kirchnerista, dando a entender que no es conveniente exponer a su jefa política ya que podría tergiversarse el sentido de esta elección de medio término, que tiene que ver con evaluar el desempeño del Gobierno de Cambiemos...».

¡Que Axel diga si es kirchnerista! ¡Que muestre el “no fue magia" tatuado en el pecho! Porque, bueno, a este bloguero lo acusan con epítetos peores por decir cosas como ésta, de diciembre del año pasado:

«...Uno de los grandes interrogantes es hoy Cristina: ¿va o no va? Tiene votos, tiene piso y tiene techo. Tiene, además, un sabor dulce para el macrismo. Desglosemos: 1) el macrismo está tensando la situación elástica que dejó el kirchnerismo en la macro pero también en la microeconomía; el deterioro es evidente. Aún así, las demografías electorales pueden no obedecer únicamente a este factor, y si bien esto aleja a muchos del 51% nacional del balotaje (o aún de los resultados de octubre en PBA: 39,5% a 35,2% para Vidal vs. Aníbal F. y 32,9% a 37,1% para Macri vs. Scioli), la situación (a hoy) no es tal que los obligue a refugiarse invariablemente en el kirchnerismo. 2) Descontando el concurso de la prensa oficialista, plebiscitar al macrismo no será el único eje electoral. 3) Buceando en las profundidades de las macrinomics y las macripolitiks, el peronismo realmente existente, antes preocupado por su supervivencia, buscará refugio en sus distritos. En este cálculo, las de 2017 deberían ser elecciones nacionales para Macri y una sumatoria de comicios locales para el peronismo. Ahora sí, finalizado el desglose, podemos decir que Cristina candidata nacionalizaría las legislativas, rememorando el clima de noviembre de 2015. El macrismo, por supuesto, recibirá como maná poder apelar a su reflejo primitivo, aquello que le dio constitución, su eje de campaña desde siempre: el antikirchnerismo; y entonces cada contendiente distrital, sea formoseño o riojano, podrá sustraerse del debate local o de sus insustancialidades constitutivas para discutir con Cristina y el gobierno que terminó en diciembre pasado...».

Gracias, Axel, por tanto. Perdón, Los Huevos y las Ideas, por tan poco. Después, si les apetece (?), pueden darse una vuelta por Twitter y occservar con ánimo arqueológico (?) mi tuit fijado.

jueves, 14 de mayo de 2015

Interna del FpV: charlando con Silenoz y @LocoDelDesiert0 sobre Randazzo y Scioli

El martes arriesgamos que la declinación de Urribarri a su precandidatura presidencial operaría a favor del ordenamiento de la grilla hacia las PASO del oficialismo nacional. Se verificó: siendo el que más medía de los no-Scioli no-Randazzo, caía de maduro que el gobernador de Entre Ríos debía ser el primero en tomar ese baño de humildad solicitado por Cristina. Esta mañana fue el turno de Agustín Rossi y, hace algunos minutos, el de Jorge Taiana. Ocurre así también en la provincia de Buenos Aires, con las declinaciones de Diego Bossio y, hoy también, Juan Patricio Mussi, quien buscará repetir en Berazategui. Celebramos, ya que se tratan de gestos que hacen a la racionalización de la oferta electoral y –además–, a algo que será cada vez más importante de cara a las PASO y las generales: la presentación de un frente interno ordenado, que fortalezca las chances del peronismo oficialista cuando las acciones de la capacidad de ofrecer gobernabilidad suban (mientras las distintas variantes y fracciones opositoras sigan demostrando, con sus banquinazos, vuelcos discursivos y alianzas contra natura que son un carnaval a contramano en pleno agosto).

Y como nos referimos al frente interno, el mayor ruido mediático (que no significa que no existan corrientes subterráneas pero, considerando la historia del peronismo, debemos decir que se están tramitando de un modo casi republicano, je), proviene del modo seleccionado por Florencio Randazzo para posicionarse en la interna, castigando a Scioli por provenir de la farándula deportista, participar en Showmatch y, en definitiva, ser un manco hijo de puta (!). Al respecto, entonces, queremos subir el siempre valorable aporte de Silenoz, reconocido comentarista de la blogósfera y quien, podemos adivinar, se encuentra claramente inclinado a subirse al tren electoral randazzista. Dice: "...En mi encuesta personal ojo que Crazy train Floro pesca en ese voto supuestamente indeciso, clasemediero con propensión al "republicanismo progre" digamos...". Respondemos que nos ocurre al revés y preguntamos si se tratará de un sesgo por locación. Responde nuevamente el comentarista: "...mi "área de influencia" ja ja.. 3deF (Palomar-Caseros) y Pilar (sede de la U. del Salvador).... Lo que pasa es que el tema trenes se nota y otra que parece una boludez es en los documentos y, en menor medida pr la cantidad de gente afectada, los pasaportes... Es más efectivo que Aerolineas ja ja...". Ante tanto randazzismo hormonal no podemos sino responder con nuestra cuota de fe, esperanza, optimismo, poniendo siempre el hombro y arremetemos (moderadamente, como pide la gente (!)) así: "ya lo dije antes por acá: siempre me dio la impresión de que Randazzo bajaría a PBA por su laburo en transporte en el AMBA. Siendo que no, supongo que recupera votos ahí, que era donde más había perdido el FpV post Once (y que se extrañaron en 2013). Ahora, por eso, me parecen insensatos sus ataques a Scioli. ¿Qué pasa el día después de la interna? ¿Juega para él o juega para el conjunto? (y cuando digo conjunto me importa un carajo el peronismo orgánico, sino que me refiero al soberano, y a los que necesitan de un Estado presente fundamentalmente)". A lo que Silenoz, hinchado en las pelotas (?), responde:

"Bueno es verdad, Floro no está jugando al menos como yo y vos y la mayoría de los que conformamos esa minoría intensa queremos porái. A mi entender tienen las sgtes. falencias:

1-no está lanzado a la campaña (quizás el laburo con el transporte y varios no le da tiempo)
2-confronta con pioli de una manera incorrecta, coincidiendo con tu postura
3-no dice lo que que piensa hacer y cómo, en este aspecto es muchísimo más valioso lo de los cumpas Taiana y Rossi (por estricto orden de escucha de mi lado) estos ultimos dijeron "las cosas que quiero oir" sobre todo del lado de Taiana
4-Floro parece que descansa demasiado en el piso artemiano que lo elige por desconfianza de mancuso antes que sus virtudes (fundamentalmente en el interior según tus comentarios)

Pero esto afecta a la "minoría intensa", al gran público porái no tanto y lo ve con otra perspectiva...
Con respecto a qué hará gane o pierda, yo creo que ninguno puede cortarse sin el PJ-K y cierto "weltanschauung" al menos de movida, y a contra mano de lo que muchos piensan a mi no me molesta que el "más midió" a partir de Diciembre -sea quien sea- vuelque su impronta y adquiera cierta autonomía y perfil de hecho me parece saludable. Y te digo más no tengo desconfianza de Floro ni de ninguno en caso que pierdan, el tiempo es inexorable con los pretendientes a estadistas como se puede apreciar.
Yo lo único que pretendo es que el próximo sea un tipo con caracter y pelotas para hacer lo que se deba hacer dentro lo posible sin perder los objetivos del primer peronismo reciclado por lo K ponele y por qué no resignificado con su propio ismo en el inicio de un nuevo ciclo que requiere otras perpsectivas que sumen al meneado "fin de cicklo".
Esa es mi objeción y desconfianza a pioli por lo que hizo y no por lo que dice, por que no lo veo con ese caracter que yo quisiera pero bueno, una cosa es ser gobernador y otra muy distinta ser presidente, los roles te obligan a cambiar".

Coincidimos en gran medida con esas apreciaciones, por lo que sólo pretendemos agregar dos cosas antes que de comience el festival de la puteada en los comentarios:

1. Aquello de que los votos del piso del 33% son todos todos de Cristina obtura cualquier desarrollo político y escapa a cualquier manual Kapeluz de Educación Cívica: acá explicamos por qué.
2. Algo que sostuvimos en Twitter respecto a la polarización:
Y. como no podía ser de otro modo, gente que tenía como avatar un osito de peluche verde (!), nos responde: "Queremos el durazno sin la pelusa". A lo que respondemos con grandilocuencia y politología de entrecasa: "está bien. Yo pienso que el FpV tiene una responsabilidad con los que necesitan de un Estado presente y es ganar". LocoDelDesiert0 suma un vagón más al tren de la charla para decir: "yo también.Creo q DOS no va a ser capaz d sostener una confrontación d modelos d Agosto a Octubre (periodo cn medios en contra)". No compartimos el argumento pero es atendible. De todos modos sostenemos que potenciar agosto está muy bien en la medida que signifique potenciar luego octubre. De otro modo es muy kirchnerista... pero modelo 2012, eh.

sábado, 28 de febrero de 2015

Unión Democrática, Caprilismo o Primarias Opositoras Para Todos

¿Qué será de la próxima Convención Nacional del radicalismo? ¿Triunfará la visión de Sanz, la de Cobos, la de Morales… Solá, digo, y la de todos aquellos que pretenden recrear aquella entente electoral pergreñada para derrotar a Perón en 1945? Lo cierto es que se habla mucho del tema pero no del por qué. Se lo da por supuesto: es el temor a que el peronismo oficialista triunfe en primera (o aún segunda vuelta como en Brasil, arriesgamos aquí). Pero si en 2013 parecía que Massa ya era Presidente y ahora Macri casi que lo pone a Larreta de JdG… no, jefe de gobierno no, sino de Gabinete, en el puesto recuperado por Aníbal Fernández. ¿Qué les pasó?, puede preguntar Tenembaum... Ocurre que Macri y Massa no se despegan con claridad, y el PJ-FpV no deja de ser primera minoría con porcentajes cercanos al recoletado en las pasadas legislativas. Es decir: el oficialismo necesita algo así como 10 puntos más para triunfar en primera vuelta y los distintos candidatos opositores poco menos de 10 también para superar los 30 y forzar un ballotage. Sumemos, entonces, dicen desde las usinas de pensamiento opositor, a Macri, Massa y el radicalismo. El famoso 70 a 30 de 2013 porque en política todo da igual, ¿nocierto?

No, no es cierto.

Pero vamos por partes. Carlos Fara, en el Estadista, Manolo Barge y Abel Fernández en sus blogs, juntos pero separados intentan analizar las perspectivas opositoras y sus posibles caminos. Fara le dice a la UCR que le conviene aceptar ser la columna vertebral de una nueva Unión Democrática pero sin conducirla, tarea que debería recaer en Massa porque es el que le pag... Ok, ok. Aquí creemos que el radicalismo iría antes con Macri (y explicame por qué debería ir detrás de un candidato que está amesetado/cayendo mientras el porteño asciende; o que podría encolumnar a una porción del peronismo en caso de ganar y dejar a los radicales con la ñata contra el vidrio; o sin una figura medidora en ningún distrito –ni siquiera en la PBA–, fuera de él mismo). En fin, digo esto teñido por un interés: al peronismo le sería más fácil confrontar con Mauricio que con Sergio. Lo que nos lleva a recordar las elecciones en Brasil, tema largamente tratado en el blog (ver la etiqueta). Resumamos para vos que tajaí haciendo fiaca: Marina Silva era la Massa de ellos, cuña del mismo palo, la posibilidad de acumular electores opositores y también afines al oficialismo pero cansados también de las formas, la corrupción, etc. Pensando en la segura segunda vuelta, parecía más factible que Aécio Neves, como tercero, tributara la totalidad de sus votos en Marina mientras que Silva corría el riesgo de dividir su voto entre el PT y el PSDB. El mismo temor que expresa ahora Ernesto Sanz como vocero de factores del poder económico: que no se diluya la opción Massa porque muchos de sus votos podrían retornar al FpV. Y tiene razón, agreguemos.

Fueron los resultados en Brasil, también, los que asustaron a nuestros think tanks opositores vernáculos, telúricos y folclóricos: desde entonces presionan por la unidad, cuando antes parecía que flotar resultaría suficiente y el opositor más avispado se la llevaría fácil. Pero ocurre que por sus porcentajes, Macri y Massa parecen encaminarse a cumplir el papel de Alfonsín y Duhalde en 2011, cuando ninguno pudo hacerse acreedor al voto útil luego de las PASO (y éste recayó en Binner como bien recuerda Manolo y este escriba insidioso en aquella entrevista con la Agencia Paco Urondo).

¿Es posible, entonces, recrear una Unión Democrática? ¿Depende del radicalismo? Si de arriesgar se trata, aquí ya lo hicimos: lo primero no es posible porque ya la Alianza fue nuestra Mesa de Unidad Democrática y De la Rúa nuestro Capriles pero, fundamentalmente, porque “...el espectro político, a nivel ciudadanía, no está tan polarizado como pretenden hacernos creer (cada vez que un opositor dice que nos parecemos a Venezuela se muere un gatito, felinicidas hijos de puta) (…) Sí podemos acordar con que el ordenador político continúa siendo kirchnerismo/antikirchnerismo, pero allá arriba, en el cielo de las minorías intensas. Abajo, en la tierra, no existen sectores representativos que piensen, realmente, que su libertad está en juego. Y la impostura se nota. Tampoco existen ciudadanos con la conciencia republicana hipertrofiada al nivel de un Nelson Castro o Marcos Aguinis (…). El sentido del relato de la derecha, entonces, la libertad, y el de la socialdemocracia, las instituciones, terminan siendo así tan sólo argumentos defensivos. Y el caprilismo (…) es un movimiento ofensivo, que tiene voluntad en la búsqueda del poder y que se presenta como superador, materia largamente pendiente para cualquiera de nuestras oposiciones”. A la segunda pregunta podríamos responderla con un “Y…” dubitativo pero pesimista, porque la mayor oposición no se encuentra dentro de las filas de la UCR sino que es el mismo Macri quien se niega a sumar al Frente Renovador. Massa aparece así desdibujado, a la espera de resoluciones ajenas.

De todos modos aquí creemos que se mantendrá la apuesta que hiciéramos en agosto del año pasado, a un año de las PASO, y que enfrentaremos un escenario cuatripartito animado por el PJ-FpV, el PRO y el FR (cada uno con alguna porción del radicalismo) y la propia UCR, que se verá obligada a presentar una fórmula propia para no boicotear su pretendida recuperación. Pero sobre esto último hablaremos la semana que viene.

lunes, 10 de noviembre de 2014

El debate del FpV hacia 2015: ¿polarización o… sciolización?

Los blogs han muerto, viva Twitter –dicen–, pero en la semana que pasó Artemio, Abel Fernández, Ezequiel Meler y Manolo se empeñaron en desoír esa sentencia. Sigan con twitter, señores: sí, viraliza mejor; sí, es más efectivo para el punch; sí, qué piola (?), pero no es la espuma de la espuma para sostener razones que vayan más allá del “…y tu vieja en calzones”. El debate bloguero al que hacemos referencia giró en torno a las posibles estrategias del FpV hacia 2015. Polarizar o no polarizar, kirchnerizar o peronizar, Scioli sí o el manco hijo de mil puta no. Rápidamente se circunscribió al último tópico, debemos lamentar, pero lanzados al ruedo por Abel –que enloda a este humilde servidor en el barro de la heterodoxia o el librepensadorismo (!) realpolitikero– nos sentimos impelidos a intervenir.

Un apunte lateral para empezar y que el kirchnerista emocional se golpee la cabeza contra la pared como yo cuando suspenden un partido de River: todos hablan de Scioli. Puntito inteligente para el sciolismo. Ahora, por favor, lloren. Pero no se enojen con este bloguero de narcisismo hipertrofiado, porque ya habíamos advertido que era la propia cúpula kirchnerista la que hacía lo posible por evitar la emergencia de cualquier liderazgo que pudiera fungir como heredero. Hay mérito de Scioli, pero es antes esa la razón por la cual hoy está en pole dentro del FpV y es el único que visita provincias con el traje de candidato (aunque Taiana y Rossi estuvieron el viernes en el Chaco de Capitanich).

¿Es Scioli un fatalismo? Y, no lo sería si en 2015 crecemos al 8%... Pero vamos por partes.

¿Polarizar o no polarizar? La tesis de Artemio se sostiene algo así: Cristina es dueña de los votos del FpV. El FpV tiene un piso del 33%. Entonces polarizar, en su acepción, implica que el candidato del espacio debe ser K puro para que CFK pueda efectivamente trasladarle el total de “sus” votos. Aquí ya habíamos criticado la hipótesis del piso porque, les guste a los salvajes unitarios o no, los peronismos provinciales cuentan votos propios. Politics 101: es la coalición que uno es capaz de ensamblar la que tributa la totalidad de los votos. De otro modo no serían necesarios los partidos, las alianzas, la transversalidad, la concertación plural… el peronismo. Y esa, estimados, es en realidad la tesis del PRO de Durán Barba y Macri.

Por si lo anterior fuera poco, desde su primer desliz apresurado acerca de la manera de encarar la negociación con Griesa y los buitres, Scioli comprendió que en esta etapa debía asegurar los votos del espacio FpV, asumiendo sin beneficio de inventario el discurso y praxis del oficialismo. El propio kirchnerismo colaboró para hacer esto posible, alvearizándose respecto a su etapa cuasi dogmática circa el 54%. Claro, esto no fue tanto un logro de Scioli como una consecuencia del desafío Massa2013 y un saludable retorno a una visión más realpolitikera que voluntarista-ideológica.

–Pero, ‘pará un cachito, ¿y entonces… polarizamos o no?
–Ya vamos, aguantame. ¿Qué sería kirchnerizar o peronizar la campaña? Esto me parece más importante que plantear una polarización, ya que ésta será una consecuencia inevitable del devenir de estos años y más aún desde 2008. Al asumir el discurso más K, Scioli comprende que el eje del debate es aún oficialismo-oposición, que equivale a kirchnerismo sí o no. Y aquellas encuestas de hace unas semanas daban cuenta de que el ánimo social va más por el lado de la continuidad con cambios que de su espejo, los cambios con continuidades que Macri y Massa se apresuraron a revivir, en un intento de caprilización que habían abandonado, obligados en parte por la disputa que sostienen entre sí por el espacio de representación opositora.

–¡Qué manera de dar vueltas, macho! E’ corta la bocha: ¿kirchnerizamos o peronizamos?
–Bueno, depende de lo que entendamos por eso.
¿Kirchnerizar es plebiscitar los 12 años desde 2003? ¿Plantear sólo continuidades sin cambios? Entonces peronicemos, porque –como dijimos– lo anterior será consecuencia inevitable de estos años batalla cultural, y además –dato para nada menor– no es posible plebiscitar sin Cristina en la boleta. ¿Peronizar implica entonces cambio? No necesariamente, pero sí abre la compuerta de plantear futuro. Profundizar sí, pero el tema es cómo. El para qué, en cambio, implica peronismo y kirchnerismo en dosis iguales porque el último es el avatar actual del primero: empleo, salario, defensa del mercado interno. Tender hacia la justicia social, para resumir. Sólo el sciolismo y el Mov. Evita están mirando hacia adelante, pero cualquiera sea el candidato del FpV no debe hacer sino lo que viene advirtiendo Taiana: plantear una agenda de futuro (y habla de reforma tributaria, algo fundamental). En la acepción naranja esto vendría a ser algo así como “tuvimos crecimiento, ahora tengamos desarrollo”. ¿Desarrollo es eso que puso recientemente a Dilma al borde del knock-out: servicios públicos, salud, educación, transporte, infraestructura? Ojalá. Las demandas de segunda generación le ganan por goleada a la demanda por darle bronce al kirchnerismo, sobre todo porque el kirchnerismo mismo las generó, al modo en que explicaba Huntington. El presente es duro y muchas veces injusto, esperemos que la Historia no lo sea. Si no la escribe Luis A. Romero, puede ser. Pero vayamos cerrando este razonamiento antitwittero…

–Ah, ¿ahora se pone divertido?
–¡Claro!
–Era irónico lo mío…
–(…). No importa.
La tesis de este blog, desde hace un buen tiempo (puede remontarse a los tiempos del quiebre con Moyano), es que estrechar los límites de la coalición que da soporte al oficialismo no hace a la posibilidad de desarrollar un programa de gobierno. Luego del 54% vimos que no alcanza con el PEN + Congreso porque lo formal de la democracia termina allí pero la sociedad es más ancha (en razón de esos poderes que no se someten a las urnas). El quiebre del peronismo en la PBA el año pasado agregó un condimento más a lo anterior, disgregando aún más el poder, lo que sólo puede derivar en un gobierno post kirchnerista más débil, cualquiera sea su signo político. Por lo tanto, la respuesta cae de madura: es necesario ensanchar el sistema de alianzas. La teoría de Artemio es funcional a mantener el poder hasta 2015, pero no para reproducirlo hacia 2016. Por si hiciera falta un ejemplo –éste de política económica–, el modo en que el oficialismo paró el último intento de corrida y presión por devaluación: la emisión de uno (o dos) bonos dollar-linked (lo que además da por tierra aquello de que son los pequeños ahorristas los que generan la brecha entre el dólar oficial y el blue).

Una reflexión más para terminar: es poco más que extraño que sea el kirchnerismo, de corte tan centralista en su conducción y concentrado en el puerto, el espacio que tiene una visión más federal del país. Es más extraño aún que Scioli, gobernador de la PBA, aparezca como el más federal de los tres candidatos que hoy danzan al tope de las encuestas. Aún para un cripto-sciolista de bajas calorías como este bloguero.

martes, 8 de abril de 2014

Matar a Scioli (o el progresismo inconducente)

Un amigo me dice “por cómo lo maltrataron, el tipo debería ser el antikirchnerista más feroz". Le respondo que Scioli hizo de la lealtad su modus operandi, y le recuerdo lo que gusta de recordar DOS cuando recita cómo estuvo hasta el final con Menem, Duhalde y Rodríguez Saá. “Sí —me retruca—, Scioli es leal al kirchnerismo muy a pesar del propio kirchnerismo".
Cabe aclarar que mi amigo soy yo mismo y que el desdoblamiento obedece a razones de orden literario. También que es verdad que soy buen amigo mío, aunque a veces quiera cagarme bien a piñas. Como a otro buen amigo, el kirchnerismo que cree que es socialdemocracia alfonsinista y repite con mayor convicción que un Aguad o un Sanz aquello de que se quiebre pero que no se doble.

El alfonsinismo tardío del kirchnerismo es una de las embarradas más feas que debe soportar el relato. Derrotista, es la exaltación de la imposibilidad. No estoy seguro de que el peronismo de la Liga de Gobernadores lo dimensione, pero debería. Parafraseando a Asís, puede llevárselo puesto como a bufanda y no en el buen sentido —el que querría entender un kirchnerista emocional—, sino entregándole el gobierno a un partido de oposición el próximo año. Hago un alto y le pregunto a mi amigo que soy yo: “che, ¿y qué te jode, bolu?". Me respondo amablemente a pesar de lo lanatiano del epíteto advocativo, que me jode que se privilegien los intereses corporativos del proyecto político, sin considerar las consecuencias que matar al candidato mejor perfilado del espacio (aclaremos ahora que así como arriba dice Scioli bien podría decir Gioja, Urtubey o cualquier otro apellido. El problema no es DOS sino la emergencia de un liderazgo distinto dentro del FpV, algo que el kirchnerismo siempre buscó evitar. Por otro lado, cualquiera que midiera debería diferenciarse y, al hacerlo, sería entonces torpedeado. Se tratan de dos lógicas distintas, originadas en intereses y campos de acción diferentes) las consecuencias, decíamos, que esto podría acarrear al conjunto de la sociedad en caso de que el gobierno cambiara de color en diciembre de 2015. Además, es poco peronista. ¿Acaso el kirchnerismo prefiere ser tristemente añorado antes que constituir el primer escalón, el más importante, de un proyecto de más largo aliento? A veces pareciera que sí, otras que no. Aclaremos algo más: no considero que contradecir a Scioli califique como matarlo; el título es hiperbólico, pero no significa que estos bandazos cortoplacistas no sean percibidos por la sociedad. Son funcionales al kirchnerismo, por supuesto, pero no para construir una posibilidad de continuidad, aunque sea esta moderada (o alvearista, como el kirchnerismo mismo en su etapa actual). Como dice mi amigo Aldo Jarma: “...es precisamente ese 2015 que se atisba a la vuelta de la esquina el que comienza a generar pasiones encontradas en el peronismo: el despegue e instalación de un oportunista como Sergio Massa al tope de las encuestas intranquiliza por igual a gobernadores y al gobierno nacional, con un agravante: no hay acuerdo en imponer un candidato común para contrarrestar el avance del massismo (...) (Cristina) No bendecirá a ninguna Dilma local y dejará que las PASO den su veredicto... (lo que colisionará) con los intereses de gobernadores e intendentes del PJ a los cuales les interesará contar (antes de las PASO) con un candidato fuerte para enfrentar a Massa (sea o no del gusto de la Rosada) y evitar el drenaje en sus territorios...".

Es que no es tan difícil: con una sociedad corrida hacia la derecha (queda claro ahora que es así, cuando antes nos discutían cuando lo señalábamos: [1] y [2]), no se entiende la necesidad de cuidar el halo progresista si no se trata de algo distinto a proteger un legado. Por si fuera poco, ¿cuándo ganó una elección el FpV apelando al voto progresista? ¿En 2003, 2007, 2011? Sepan disculpar la risa sardónica: es el tétanos (?) de la contractura muscular que traduce la búsqueda de anular cualquier construcción política dentro de la propia fuerza. Ya en diciembre quedó claro que esa apelación alfonsinista/progresista resta apoyos en la sociedad. ¿Y para qué, para el 10/15% de Filmus en la CABA y el 5% de Sabbatella en la PBA? Jeños.

No considero conducente disparar a los pies del peronismo, excluyendo al kirchnerismo de la ecuación, diferenciándolo, en aras de preservar una pureza que no existe. Son mensajes que siempre se decodifican, tanto hacia el interior como en la percepción de la sociedad. ¿Quién quiere Sabbatella Conducción? Argentina es bastante más grande y diversa que el acotado universo de lectores de Página/12, aún del viejo Página. Disculpá, Verbitsky.

lunes, 7 de abril de 2014

Linchamientos en Panamá

No se trata del país del Canal, no, sino de la revista digital que angalanan plumas más finas que la de uno, dicharachera y acostumbrada al puchereo semiológico concuspicente (?).


Muy amablemente, quienes hacen Panamá Revista nos invitaron a colaborar con un texto (y desde ya lo agradecemos), y salió este sobre cierta hipocresía respecto a las razones que hicieron de los linchamientos el tema nacional de estas semanas. Planteamos, por ejemplo:

«...¿Falta Estado? Siempre. ¿El rol irresponsable de medios y dirigentes políticos, como en el no-debate sobre el proyecto de Código Penal? También. A razón de la sedición policial de diciembre, se advertía el mayor espacio que el discurso derechista y xenófobo ocuparía en nuestra sociedad. Pero no son tampoco suficientes para aproximarnos a la problemática que ocupa el centro de la agenda hoy. ¿Por qué entonces la agitación actual, el estado de alerta y movilización alrededor del tópico? Porque en este caso los linchamientos comprometen al que en el imaginario social es el corazón mismo de esta sociedad. Porque ocurrieron en Rosario, en la Ciudad de Buenos Aires y, sobre todo, porque ocurrieron en los barrios civilizados de la sobreanalizada clase media. Es la clase media asistiendo al horror de reconocer que el monstruo también habita en ella...».

Completo aquí.

Como la crítica que me hicieron algunos al texto fue que se detiene en lo meramente descriptivo, que carece de una propuesta (!), aquí sumamos algo que merodeamos en el posteo anterior: podemos considerar que para aproximarnos al tema Seguridad existen dos posiciones enfrentadas. En el relato, sí. Por un lado, quienes aborrecen de cualquier planteo que no se circunscriba únicamente a los tópicos de largo aliento como inclusión, educación, etc. Por otro, quienes adoran discutir con su garantista ideal imaginario y cuya argumentación, llevada a la práctica, finaliza con un "no estoy a favor de los linchamientos, pero...". Son quienes dicen "¿Y si le pasara a tu hijo?" como forma de clausurar cualquier debate que no se encamine hacia posiciones más reaccionarias y simplistas.

Por aquí consideramos que las apelaciones a mano dura, bala a los delincuentes, no debatir un nuevo Código Penal (ni siquiera proponer incrementar la escala de penas) o justificar reacciones criminales para congraciarse con cierto discurso que gana cada día más adeptos, son placebos livianos. Y que el placebo (porque no ataca directamente un problema que tiene múltiples raíces) más importante es el que nuestro sistema representativo considera: la representación social efectiva (y responsable) de las demandas. Si la sociedad cree que quienes deben encargarse de la solución lo están haciendo, la marea baja. Y cuando esto ocurre siempre hay menos ahogados.

domingo, 2 de marzo de 2014

¿Retorno al kirchnerismo?

Los signos que no interrogan tanto como plantean. Un argumento. Tío Plinio querid—¡Soltame, Asís!—. Es que, luego de leer el tratamiento periodístico al discurso de Cristina, apertura del año legislativo pero su penúltimo también; y luego de un 2012, un 2013 complicados, de una lectura equivocada respecto al 54% que, en parte, derivó en legislativas2013 con olor a 2009, Massa en la PBA y el equilibrio alcanzado con el peronismo nacional, sumados a los candentes diciembre y enero, queda bastante claro que no existe ya lugar para el relato de otra épica que no sea la de un “país normal" y, mucho menos, para la praxis de la mera voluntad. Signos alentadores. Para la economía en el mediano plazo (para el largo plazo no son buenas noticias; para el Romeo romántico que muy dentro nuestro pelea siempre contra el enano fascista, tampoco). En política son signos alentadores para quienes apostaron a la continuidad con cambios antes que a los cambios con continuidad. Y en el terreno social, para la política, implica un reconocimiento del poder real de los actores permanentes, aquellos que juegan con la ventaja de no estar sometidos a la voluntad del DT que decide cambios y se llama ciudadanía, pueblo o como gusten.

Una pequeña digresión antes de continuar: ¡lo que hace CFK en pos de que el radicalismo —y el FAP por carácter transitivo— se acojan al Teorema de Baglini! Si alguna vez retornaran al poder, los radicales deberían ser quienes en vida, como hizo Cristina con Alfonsín, la homenajeen con un busto. El racinguismo mostazista aplicado a la política. Fin de la digresión (sí, la gugleamos).

Entonces, para el tratamiento mediático al discurso de Cristina, pueden leer a:

1. J. R. Sentis: Están hablando de nosotros

2. Sergio Villone: El fin de la crispación: el retorno de la concertación.

Y mi posteo de marzo de 2012 a modo de análisis Back to the Future II sin patinetas voladoras. A este lo copio porque es mi blog y hago lo que quiero:

«jueves, 15 de marzo de 2012
El retorno: la épica de un país en serio

...Intentemos (...) un breve repaso de estos años para recuperar perspectiva. La promesa de Néstor Kirchner en 2003 era "un país en serio". Reconstruir, o construir ese país requería atender primero las demandas de los sectores más postergados. ¡Pí-qué-téroscarajo! Sí, nunca es suficiente, porque ese país en serio es una utopía. Rara. Raro eso de prometer normalidad, pero no si consideramos el punto de partida.

El buen humor social, los índices macroeconómicos y la alta popularidad con la que abandonó el gobierno Kirchner son prueba de que la construcción estaba en marcha. Llegó Cristina, para "profundizar el cambio", para institucionalizarlo. Pero pronto su gobierno debió mutar: el cambio, que el kirchnerismo imaginaba gradual, por el enfrentamiento desatado por "el campo" y Clarín como puntas de lanza del poder corporativo, viró en algo más traumático. De ahí el eslogan opositor de que el gobierno busca dividir, enfrentar a los argentinos. Claro, los argentinos fueron siempre ellos. Los "buenos argentinos", al decir de Borges y Bioy en algún cuento de H. Bustos Domecq. O los mejores argentinos.

Entonces uno vuelve de unas vacaciones blogueras y encuentra a la épica algo ausente, reemplazada por la "sintonía fina". Y está bien. El "país normal" que prometía Kirchner debe haberse parecido más al de hoy que al de 2008/2009. Las tensiones cambiaron. No es lo mismo redistribuir pensando en quienes tenían nada que hacerlo hacia los sectores medios. La clase media ha aumentado y, como todo sector que se potencia, requiere que sus necesidades sean atendidas (Hola Moyano, te estamos llamando). Algún interés debe ser, necesariamente, afectado para esto. Pero he ahí que revive aquella zoncera: la clase media tiende a identificarse con los reclamos de los sectores A y B a los que aspiran a pertenecer. El oficialismo lo sabe. El 54% fue resultado tanto de la lucha contra las corporaciones como de haber corrido el discurso hacia el centro, tanto de la AUH como de haber recompuesto poder adquisitivo para las clases media y media alta. Lo advertimos luego de las Primarias. Resultante de esta ecuación, algunos sectores medios y algunos sectores progresistas pueden sentirse defraudados hoy. Pero el cuadro actual no es algo muy distinto a ese país en serio que prometía Kirchner luego de la debacle de 2001. ¿O qué entienden ustedes por país en serio?».

También este de Manolo. Crítico y no (tan) críptico: Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro de la Derecha peronista.

lunes, 2 de diciembre de 2013

La alvearización del kirchnerismo empieza por casa

Finalizábamos el posteo anterior señalando que si la sociedad pidió en las urnas continuidad con cambios, es el oficialismo el que se pone a la cabeza de las demandas. ¿Hay algo más peronista que eso? Ni impostar la voz de Perón como hacía Pino, mirá. Ahora leemos a Sergio Villone, quien resume los esfuerzos de los editorialistas opositores por provocar el desbande del núcleo progresista K (alertábamos aquí que sería uno de sus objetivos) y también a Artemio quien, voluntarista, piensa que el núcleo duro, como la pelota del Diego, no se mancha. Aquí, por el contrario, creemos que los sectores más de izquierda o progresistas, no peronistas, son susceptibles y dudarían en votar una lista no encabezada por Cristina. Revolución o que vuelva la derecha en serio, parecen decir algunos.

Les tenemos malas noticias: fue el propio kirchnerismo el primero en hacer algo parecido al poskirchnerismo. Comenzó a ensayarse luego del triunfo del 2011: la alianza con Moyano estaba rota, CFK se acercó a la UIA (allí dio un claro discurso), se intentó algo de sintonía fina como eufemismo para un ajuste que, vale decirlo, se proyectó sobre los sectores más acomodados de los deciles superiores (¿o debíamos expropiar Techint, recrear las Juntas de Granos y Carnes y nacionalizar los súpermercados? Adscribir al capitalismo plantea límites y ni siquiera Altamira promete algún paraíso socialista). Luego de Once, y en vista de que atravesar un 2012 con recetas ortodoxas podría haber sido recesivo para los fundamentals del modelo -como actividad, empleo y consumo- se optó por cepo cambiario, congelamiento/acuerdos de precios y un retorno al kirchnerismo épico para pelear una agenda que se escurría de las manos como este campeonato a Newell's. ¿Salió bien? No. ¿Una receta ortodoxa hubiera sido preferible? No creo, pero podría haberse matizado algo intermedio, sin patinar la venta de humo con épica para alegría de Asís y su revolución imaginaria. Algo de eso se comienza a ensayar ahora, luego del veredicto de las urnas.

¿Qué hizo el oficialismo, políticamente, luego del 54%? Carusolombardismo defensivista. Nicolás Tereschuk dijo que «...se colocó demasiado “por encima” de los actores del poder real...». Acá dijimos que se tornó autorreferencial y pasó a representarse más a sí mismo que a las nuevas demandas surgidas a consecuencia de sus propias políticas. Populismo de Estado. ¿Cómo se expresó? Dos ejemplos bastan: 7D y reforma judicial fuera de la agenda de la sociedad, a lo guapo y sin evaluar el equilibrio de fuerzas. Para fidelizar, decían, a un núcleo duro no peronista que puede dudar. ¿Qué hace Cristina ahora que se hizo de re derechas, de recontra derechas? Evalúa posiciones relativas, relaciones de fuerza, las demandas sociales, las posibilidades del contexto político y económico mundial, regional, de nuestra propia estructura productiva y actúa en consecuencia.

Se habla de giro a la derecha, de retorno al peronismo conservador, de abandono del progresismo sintetizado en La Cámp... ah, no, eso no. Bueno, se habla de alvearización, un concepto planteado primero en este blog ególatra y el más mejor después de muchos otros (alvearización también tratada recientemente acá). ¿Porque mandamos gendarmes al conurbano? ¿Porque se busca pactar con gremios y empresarios como una herramienta para contener la inflación (influirá el nuevo IPC, soñado por el establishment)? ¿Porque arreglamos con Bergoglio modificaciones al Código Civil? Sí, todo eso está a la derecha del anterior kirchnerismo, ¿pero está a la derecha de las opciones de poder al oficialismo, el panrepublicanismo, Macri o Massa? No sólo no parece, sino que podemos afirmar con los datos actualmente disponibles que no. Esto para quienes no creen en un corrimiento de la sociedad hacia posiciones centristas, cuando no directamente a la derecha. Entonces resta Representatividad o demasiada espalda, como Ramón Díaz en River. Se probó lo segundo en estos años, se intenta lo primero ahora. No será, ciertamente, la revolución que planteaba Marchetti (que bajó de Sierra Maestra con Gil Lavedra y no con Fidel) desde la Barcelona, pero a no llorar como vírgenes desfloradas y troskas cuando siempre supimos que se trataba de un reformismo burgués tibión y putito. El que nos gusta. ¿Giro a la derecha entonces (o giro ortodoxo, como describe Mariano en Yendo a Menos)? Ok, pero también abandono del quietismo, del vótenme por lo que ya hicimos, pasaje a la ofensiva, a jugar en cancha contraria, a salir a cazar afuera del zoológico. Claro que el alvearismo es un ida y vuelta, y resta saber si los resultados que se obtengan serán los demandados. El equilibrio entre este poskirchnerismo (que vuelve a parecerse al kirchnerismo pre125) y lo que el kirchnerismo post125 significa en el imaginario será importante para revitalizar al FpV sin desdibujarlo. Se percibe esa búsqueda en el cómo empezó a resolverse el intríngulis interno, con la renovación del staff, objetivos y modos: saliendo de los laberintos por arriba.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Recortes imprudentes para un domingo esperando a Cristina

Sin una agenda u objetivo predeterminado más que sumar algunas reflexiones desencadenadas, vayan aquí algunos comentarios (que suelen perderse en el maremagnum de bits) y recortes de posteos que, me parecen, suman a la cultura general bloguera política (!). Todo el mérito es para sus autores, aunque algo también me corresponde, che, por rescatarlos de la muerte que constituye la desmemoria (!!). Agrego comentarios jeñales (!!!!):

1. «...se soslaya un comportamiento historico del voto al PJPBA: ese voto siempre se "queda" con el PJ oficial hasta el final del ciclo hegemonico, y solo se reacomoda cuando "superestrucuturalmente" se resolvió el cambio de liderazgo...» (Danny de UPCN)
En su disputa con Massa, a eso es que apuesta Scioli, a quien le endilgan falta de territorialidad. Referido al debate sucitado en el posteo anterior, es este comportamiento uno de los activos de Cristina de cara a la negociación por el futuro y una especie de reaseguro que aglutina al FpV actual.

2. «...Ya no hay lugar para que un partido tenga todo el poder...». (Roberto Lavagna)
“El mercado ya hizo la devaluación y el gobierno no la reconoce", dice también el bueno del Pálido. El mercado sobre el Estado... ¡A devaluar, a devaluar! Ok, bueh, qué se le va'cé. Será la renovación que se viene. Y, obviamente, el poder debe ser repartido, tesis massista para seducir al establishment. Sóloendúuuuúuulzameeelosssoiídooos...

3. «...La pregunta es si estas soluciones municipales son capaces de gobernar una nación que ve peligrar lo poco que ganó y aún espera lo mucho que le deben. Sin son capaces de gobernarla sin montarse en los únicos modelos que conoció el último medio siglo argentino: o la administración estatal de la ineficiencia privada, o la rentabilización privada de la ineficiencia estatal...» (Bruno Bauer)
Uy, hablando de Lavagna...
Aunque algo hay ahí y sobre lo cual se monta ese municipalismo en términos de relato (no, los relatos no han muerto): la eficiencia, la gestión. Macrismo peronista o, en términos K, el crecimiento, la mejora de los indicadores, las tablas y tortas de Excel, pero hoy desafiados por el contexto internacional y la abortada sintonía fina.

4. «...La batalla real, que es por las audiencias -todo lo demás es cuento- el cristimismo la perdió hace rato...» (Lucas Carrasco)
Acá celebramos la constitucionalidad de la Ley de Medios pero debemos reconocer que, aún con Ley, el dispositivo clarinista, con Lanata al frente, hubiera sido igual de efectivo. La disputa mediática se mixtura con la política, y el 54% de 2011 parecía un triunfo categórico y definitivo. Hoy, las elecciones funcionaron como mecanismo de descompresión y eso, en parte, explica los números declinantes de Lanata y el rotundo fracaso del último intento cacerolero.

5. «El tema estructural es la gran cuestion y como asumir el tema de la restriccion externa y la derecha que te bajo el pulgar y apuesta a una nueva toma de ganancias en 2015 para reiniciar inversiones , dificil escenario que te proponen los tenedores del capital y para mi la interna peronista pasa por ver quien paga los muertos del fin de ciclo , me parece que la dirigencia politica en gral no es consciente de como el capital determina que vana poder hjacer o dejar de hacer y hasta cuando lo van a poder hacer desde Scioli a Crrio diciendo que ella es de centro y no tiene idologia». (Javier de Fin del Capitalismo en El Aguante Populista).
No creo que la interna peronista pase exclusivamente por eso y descreo que se necesiten correcciones tan grandes que obliguen a “quemar" un equipo económico (tal la lectura de algunos sectores del establishment que plantean devaluación+liberalización+menor carga impositiva para los sectores acomodados). Sí, en cambio, considero que el resto del análisis de mi amigo Javier es correcto.

6. «Rita tenía 18 años cuando se enteró que estaba embarazada, no se cuidó, y no porque no conociera los métodos anticonceptivos, sino porque las relaciones sexuales hoy en día requieren de educación en muchos aspectos, pero principalmente la que enseñe a cuidarse y cuidar al/a la otre de todo riesgo, quizá también la que enseñe que no siempre tenemos el control absoluto en nuestros actos, pero que en esto podemos y debemos intentarlo, enseñar a que el preservativo sea “sexy”, la pastilla preocupación de los dos, el diafragma algo más sencillo, etc. Rita no habló con p/madres, no habló con amigas, no habló, enmudeció tanto que aún hoy le cuesta hablar. Se contactó con una enfermera que le dio escasa información sobre cómo tomar el misoprostol (que dicho sea de paso hay información pero poca y no necesariamente efectiva), uno por boca y uno por vagina, o algo así porque la memoria… El novio estaba de acuerdo, pero cobardemente no acompañó la situación. Ella se fue a dormir, con un miedo casi tan pesado que todavía lo siente, aún cuando ya tiene un hijo, y muchas otras experiencias dolorosas. Se despertó en el medio de la noche sangrando. Retorcijones, dolor. Desconocimiento total y absoluto. Se fue al baño, no sabía que hacer. Desesperación, llanto, miedo, soledad de la plena soledad. Soledad de afectos, soledad de leyes, soledad de clandestinidad, soledad de dolor, soledad de que es su cuerpo el que sufre, soledad de la culpa cristiana. Los padres duermen y ella aborta...». (@castaniadecajus)
Una gran deuda pendiente del kirchnerismo. Más aún luego del matrimonio igualitario, una cuestión de derechos pero que no involucra la muerte de nadie como sí lo hace la actual legislación y consenso respecto al aborto.
Pronto saldrá el nuevo Código Civil y, por lo que pude leer, reconoce la vida humana desde la concepción. Sí, Bergoglio, muy bonito, un Papa argentino y peronista, pero el mayor poder relativo de la jerarquía eclesiástica en nuestro país no es motivo de festejo. ¿Chocarán las disposiciones del nuevo Código con las del viejo, que caracterizaba a las personas por nacer (artículo 63) como incapaces absolutas (artículo 54) para adquirir derechos o contraer obligaciones? Algún leguleyo a mi izquierda, por favor, que lo aclare.

sábado, 9 de noviembre de 2013

#autobombo: nos citan en el libro de Zunino

- ¡Mamá, mirá: salí en el libro de Zunino junto a Majul, van der Kooy y Morales Solá!
- ¿¡Qué hacés ahí, nene!? ¡Salí! ¡¡Salííííí!!

Gracias a mi amigo Aldo Jarma, autor del libro sobre la historia de los blogs nac&pop, nos enteramos que Edi Zunino nos cita en su libro “Periodistas en el barro". Ahora, aunque más no sea por autocholulismo (!), estamos obligados a conseguirlo. Eso, por supuesto, me genera una terrible contradicción: al hacerlo, ¿estaré bancando -monetariamente- al periodismo independiente? ¡Horror!

Ahora, chicanas afuera, se demuestra una vez más la importancia de haber relatado la historia de los blogs y la puesta en perspectiva de su rol fundamental en la batalla cultural y comunicacional librada desde 2008. Y que fuera un bloguero quien lo realizara, por supuesto. Su consulta seguirá siendo ineludible para quien pretenda, en el futuro, estudiar el periodo. Ya es historia.

Entonces, una vez más, desde el prestigio (!) del que ahora, merecidamente (!!), gozamos (!!!), pedimos la renuncia de Ramón Díaz (!!!!).


domingo, 20 de octubre de 2013

Otra vez #Once

Estuve desconectado desde el viernes, y cuando leo anoche acerca del nuevo choque en Once, en el mismo andén, el dolor y la bronca me quitaron el sueño. Decidí no escribir en caliente. No es lo que estoy haciendo, de todos modos.
Hace un tiempo había bocetado un post resumiendo mis posiciones respecto al transporte ferroviario de pasajeros. Lo borré un día, con la esperanza de que no fuera necesario actualizar mis posiciones. Un error. Puedo resumirlas en el excesivo respeto al cumplimiento de contratos y modalidades preexistentes en lo que a las concesiones se refiere por parte del Gobierno nacional. Un gobierno que, en algunas cuestiones, demora en avanzar y lo hace luego, obligado por las circunstancias (el mérito radica en que avanza en la dirección correcta, haciéndose cargo, y no apelando a una profundización del método de entrega y privatización). Sostuve que estaba demostrado que el sistema de concesiones significaba un negocio fabuloso para los concesionarios y que si el Estado era quien la ponía y pagaba los costos políticos, era lógico que terminara con las concesiones (como vino haciendo). También con las tercerizaciones en mantenimiento, etc., vía nacionalizaciones, y que sería provechoso que el transporte, en las provincias, también concesionado, siguiera el camino trazado por el oficialismo nacional. Hemos defendido, cuando Castelar, casi en soledad el trabajo de Randazzo, uno de los pocos ministros con resultados concretos.

Ahora, ahora hay dolor por los accidentados, porque además su sufrimiento no será sólo físico, sino también el componente emocional, psíquico que los marcará. Todos continuarán usando diariamente el tren. Bronca por eso. Y bronca también porque a una semana de las elecciones es muy, muy difícil aceptar casualidades. El episodio Cabandié, apto para las suspicacias, está ahí también, para mostrar de qué son capaces quienes pretenden derrotar a un kirchnerismo que no cejó en sus intentos por marcarles la cancha. Con Menem no chocaban trenes, pero volaban embajadas y todavía anda Zulema Yoma discutiendo que lo de Menem Jr. fuera un accidente. Cabezas. En fin.

Suele ser sentido común que en épocas electorales las obras (sobre todo las municipales, las que más se ven) suelen acelerarse, incrementarse. Los taxistas putean por los cortes de calle y muchos ciudadanos concluyen que sería conveniente tener elecciones todos los años. No suele, en cambio, señalarse como crece el clima de violencia durante los periodos electorales. Lo hago ahora. Inseguridad, casos resonantes, choques de trenes, carpetazos, huelgas, cortes de calle, tomas de facultades, etc., todo recrudece cuando esperan (o saben) que tajadas mayores pueden ser capturadas. El poder se dispersa en el aire, a la espera de su reconfiguración.

Tengo poco más para decir. Sólo recomendar algunos posteos que pude leer. Gerardo Fernández considera que las brujas existen. Abel Fernández tampoco cree en coincidencias y hace un crítica a las trenzas de dinero y privilegio entre funcionarios y un sindicalismo al que también critica. Nando Bonatto hace una crítica social más amplia y Nicolás Rechanik señala que tampoco podemos simplemente responsabilizar al motorman. Aunque, como consigna Abel, fue una de las primeras reacciones de los pasajeros.

Este nuevo episodio impactó e impactará la vida de muchos. Es de esperar que exista algún impacto electoral, que será además potenciado por los medios opositores aunque sus argumentos, en el pasado, luego se probaran prejuicios intencionados frente a las pruebas aportadas y la actuación de la justicia.

martes, 15 de octubre de 2013

El tercer Perón como cebo y la agenda fiscal compartida de la zona núcleo

Si Perón hubiera editado un disco por cada uno de sus periodos, el tercero sería el elegido por los sectores ABC1. Claro, la ingeniería de sonido y masterización puesta a su servicio lo hace más radial que los primeros dos (y éstos, más de culto o para radios barriales). “El abrazo”, podría titularlo la industria musical. Menem intentó una reversión luego, en un disco en colaboración con Isaac Rojas. Es más complejo, por supuesto, el tema del “tercer Perón”, como lo fueron esos tiempos convulsionados. Hay compañeros que reivindican su pensamiento y praxis, inscriptos en el periodo y bajo sus condicionantes. Nos referimos en cambio aquí a la prensa de la que goza y la intencionalidad con la que se lo utiliza: el león herbívoro al que los sectores dominantes no deben temer.

De Narváez durante 2009 apeló a su figura (Macri también podría haber sido, pero se hizo frondizista (!), lo más cercano al peronismo que puede permitirse sin provocar hilaridad o rescatar al menemismo). Massa, recientemente, también apeló al tercer y sabio Perón del abrazo con Balbín. Entonces, el Lic. Baleno y Nando Bonatto le dieron pa’ que tuviera y guardara. Acá, antes, habíamos celebrado como una modernización del discurso contra al peronismo oficialista que el FR intentara inscribirse en la renovación cafierista; luego desbarrancó un poco –mucho– intentando un fundacionalismo en espejo a la revolución de los coroneles del ’43. Ahora Massa, como parece lógico a la luz de sus alianzas, retrocede y a través del León Herbívoro le habla al electorado no-peronista. Nando, a propósito, dijo “...Massita habla del mejor Perón al estilo alvearista del neoperonismo transero...”. Baleno señaló acertadamente que escindir a Perón no es posible. Hacerlo, agrego yo, implica, en el imaginario, abjurar de los Perones anteriores. En algunos círculos agregar “tercer” es una manera –la única, quizás– de elogiarlo. Sin el adjetivo numeral, Perón puede ser la representación del Mal.

Los banquinazos en el relato del FR, de todos modos, no lo afectan, puesto que no es allí donde intentan capitalizarse: la campaña se centra en la figura de Massa y en su potencial para derrotar al kirchnerismo (y la promesa que eso implica, la de “hacerse” con el peronismo). Para que eso no se agote no basta el 27 de octubre, la construcción debe continuar. Omix acá y Luciano acá tiran algunas puntas al respecto. No es entonces la apelación folclórica al tercer Perón lo que me parece preocupante del “desafío Massa” (aunque ahora que ya no es más cafierista ochentoso, ¿qué hago con todas las canciones de Eddie Sierra que me bajé?), sino sus alianzas y objetivos. Con los bancos, con los agroexportadores, financiamiento para sectores minoritarios vía endeudamiento socializado. Y la que como provinciano me preocupa: la alianza con lo que dan en llamar zona núcleo. Luciano name-droppea (je) y dice: “¿Qué tienen en común los nombres anotados (…)? Son intendentes, casi todos de la región centro, y comparten criterios de gestión muy concretos con Massa. Una agenda fiscal compartida entre la Región Centro y Buenos Aires es algo muy difícil de rechazar a la hora de conformar los equipos para competir en la sucesión del 2015…”. Transversalidad política pero no económica. El angostamiento redistributivo paliado por un nuevo angostamiento distributivo en beneficio de la región centro y la PBA. Me recuerda uno de los modos en que el organismo (al cuerpo humano nos referimos) enfrenta la hipovolemia: redistribución de flujo a órganos nobles para asegurar el riego sanguíneo del cerebro, corazón y pulmones durante un shock, en detrimento de piel, tubo digestivo, riñones, etc. Efectivo en un primer momento, de mantenerse en el tiempo puede ocasionar algunos problemitas como isquemia intestinal, insuficiencia renal y derivar en una falla orgánica múltiple que mande a (no) ver crecer las margaritas desde abajo. Como en 2001, digamos.

A Massa su propuesta, sistema de apoyos y el kirchnerismo lo dirigen hacia la zona núcleo. Es la alianza que enfrenta al oficialismo desde 2008 (aunque éste negocie con Chevron, estén Berni y Granados y arregle con el Banco Mundial y el CIADI). Por eso la foto de Massa con Reutemann, representante idílico en gateras eternas del sector. Por eso Macri hizo lo suyo con De la Sota y Aguad. Por eso De la Sota. Massa, en cambio, pretende a Mestre (h). ¿Al intendente radical de Córdoba capital le conviene? ¿Quién se tomaría todo el vino en ese caso? A Domingo Amaya, por otra parte, intendente peronista de San Miguel de Tucumán, veo difícil que le convenga.

¿Hay visión de país en esa agenda fiscal compartida entre la región centro y Buenos Aires? Recordemos que el criterio de equidad en políticas públicas no implica darle a todos por igual o más al que más merece (la propuesta del massismo), sino más a quien más lo necesita. Lo señalan acertadamente en Nestornautas al analizar la distribución de recursos que el Presupuesto 2014 establece para las provincias. Republicanísimamente, dicen: «…para cumplir lo que establece la Constitución Nacional (artículo 75 inciso 2.) en cuanto a que la distribución de los recursos entre la Nación y las provincias “dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”. Bueno sería entonces que el Estado nacional gastase más en Santa Fe que en el Chaco, Formosa o Jujuy…». O en la región centro y provincia de Buenos Aires en lugar de Salta, Misiones y La Rioja, agregamos. Bajo esta luz entonces quizás sea posible aventurar ordenamientos de cara a 2015. Lo señala sin querer Omar en su posteo arriba linkeado (comentado acá por Abel), cuando al referirse a la Liga de Gobernadores apunta (y nosotros coincidimos) que “… solo pueden coordinar acciones preventivas cuando ven peligrar las famélicas finanzas del territorio que administran…”. Así, la propuesta fiscal del FR, enunciada por Luciano y puesta en imágenes por Sergio Massa, no permite vislumbrar caravanas a Tigre o una súbita escasez de garrochas ocasionada por los garrocheros del turco Asís.

viernes, 11 de octubre de 2013

El bloguerismo: hoy y ayer

En principio acordemos algo: debatir acerca de los blogs, en los blogs, es no sólo autorreferencial sino una tautología cercana al periodismo… independiente. ¿Cómo? Sí, como cuando Clarín considera que asuntos que lo afectan directamente debe ser prioridad para su público lector. O como cuando el Diego hablaba de sí en tercera persona. No es de inteletual (sic) mu’inteligente (doble sic) hacerlo, parecería. Nadie imagina a Horacio González diciendo “Mozo, tráigale a Horacio González un cortado en jarrita…”. Probablemente el mozo no sepa quién carajo es HG. Y quizás Sería Justicia, advertimos.

Acordemos algo más: así como cada quien es dueño de lo que calla y esclavo de sus palabras, también un bloguero es dueño de lo que dice y esclavo de sus silencios (ah, me salió súper ricotero; campeón). Lo anterior, por supuesto, cuando Telecom lo deja. No como a mí desde hace una semana. En fin. Volvamos. El análisis, la semiología de bolsillo bloguera, para ser completa, no debe limitarse al texto, sino también a lo que éste no dice; muchas veces más importante aún. Ahí, en los vericuetos del relato, suelen esconderse las lecturas más interesantes. “¿Qué es lo que quiso decir Horacio González” –puede preguntarse el mozo–. Y bien puede responderse que el tipo, antes que un café, pretende satisfacción para su ego. Algo de eso dice Oscar Cuervo, quien reinició el debate sobre el papel de los blogs en la coyuntura en lo de Abel, citó a Carrasco y fue respondido por Daniel. Este debate, que le importa tres carajos a Omix, por ejemplo, más preocupado en cuestiones menos filosóficas, es posible porque en los blogs somos todos –ejem– artistas. Sí, no lo nieguen, muchachos. Hacemos alguna especie de arte; plebeyo, facineroso, y nos tomamos cinco minutos buscando en los recovecos de la memoria algunos otros adjetivos que suenen más bukowskianos que forsterianos. Y nos exponemos. Al aplauso, al cachetazo. Estamos ahí. Y nos la bancamos. Y no sería posible sin alguna clase de ego hipertrofiado y malsano. Algunos jugarán bien al fútbol y recibirán puteadas por no soltarla (no es mi caso: yo juego bien y la paso), los blogueros nos interesamos por las cuestiones políticas, sociales, económicas, las relaciones de fuerza, la historia y, también, en ocasiones, creemos inteligir algo respecto al momento, al escenario, a lo que viene, y lo compartimos.

Entonces, ¿qué son los blogs? O mejor, porque la anterior pregunta es para Gúgl, ¿para qué carajo están? En principio, respecto a esta blogósfera política que integramos, pueden leer su historia relatada por mi amigo Aldo (de nada, che, después me pasás un diego). Ahí se cuenta, por ejemplo, que allá por 2009 se debatía si debían continuar los blogs siendo espacios individuales o dotarse de algún tipo de organización colectiva. Volaron vasos (vacíos, me cuentan), y algunos decidieron seguir organizados a través del blogroll y otros de modo más orgánico. Finalmente, el tiempo demostró que los blogs son espacios individuales, aunque se identifiquen con un espacio mayor, colectivo, y tengan entre sus objetivos –como en cualquier debate político– pensar a la sociedad, sus posibilidades, sus determinantes, condicionantes. En fin: todo. Y desde un lugar que nunca se pretendió –je– independiente.

La producción de categorías blandas, el ¿abandono? de la organización del campo político y las reflexiones ordenadoras del pensamiento –tales las preocupaciones de Oscar Cuervo– pueden ser, en parte, críticas fundadas. Pero considero que adolecen debido a una mirada autorreferencial: es leer el poskirchnerismo (que el kirchnerismo mismo ensaya, ¿o cuántos kirchnerismos hubieron de 2003 a la fecha?) únicamente desde el kirchnerismo, como proponía Blaustein en Artepolítica. Y si bien coincidimos en que son el kirchnerismo y el antikirchnerismo quienes organizan todavía la disputa, tampoco es menos cierto que el kirchnerismo paladar negro ha perdido porciones de su centralidad política. Massa, Scioli, Liga de Intendentes, Liga de Gobernadores están ahí adonde el kirchnerismo pretendía (¿pretendía?, ¿en serio?) colocar únicamente a Cristina y a UyO. CFK, de todos modos, no ha perdido resortes institucionales –y es probable que nos los pierda (veo difícil que se apueste a un desgobierno. Sólo Clarín y algún sector fanatizado de la sociedad; buena parte del resto pretenderá la continuidad de un escenario similar al actual)– pero sí ha debido, la Presidenta, resignar algo de poder simbólico. Un poco por la propia dinámica política y económica, algunos errores propios y, otro poco, por aciertos ajenos. No advertir que es el contexto político, distinto en términos políticos y mediáticos al de 2008 y hasta –ay– una suerte de viraje de alguna parte de la sociedad –fortalecida por el oficialismo– hacia posiciones más conservadoras (o conciliadoras, o normalizadoras), lo que provoca las tendencias que hoy se observan en los blogs sería, a mi modesto entender, no registrar retazos de una realidad menos simple que antaño. Ser militante sin ser analista (o no llevar el bastón de mariscal en la mochila, je). Algún tipo de ceguera selectiva también. O una necesidad por evitar que el campo político en el que nos sentíamos cómodos se desordene. Ese que nos colocaba del lado de los buenos, de la defensa de la democracia y la institucionalidad (sí, fuimos súper republicanos nosotros, los populistas, durante 2008/2010), y al resto del lado de los meteorólogos del clima destituyente y el gorilismo golpista. Nada es para siempre cantaba mi detestada Cantilo, con letra y música del antimacrista Páez. No me digas, mi amor, que te falta valor, porque nada es para siempre… No se asusten ahora los lectores no habituales de este blog. No debe interpretarse la selección musical como la adopción de un modo findecicleano en el que aquí no creemos. Sí consideramos, en cambio –y como también decía algún otro cantautor cuyo nombre preferimos no mencionar por cuestiones legales (!), que las cosas tienen movimiento. Y que ese movimiento debe ser analizado. Y montado. Otra cosa no sería hacer kirchnerismo, amigos peronistas de Néstor y Cristina; o peronismo, amigos kirchneristas de Perón.

martes, 8 de octubre de 2013

Rezo ateo por CFK

“¿Cómo reza un ateo?…Fácil. No reza.

Pero…¿Un ateo que quiere rezar?… Yo quiero y balbuceo

Jehová , Inti, Pachamama, Quetzalcóatl, y todos los demás (Póngale Alá, Buda, y más).

Yo, pecador,

deseador de las prójimas de los prójimos, y de algunos de sus bienes. Que no perdona ni olvida algunas cosas. No pido perdón pa mi. Que se haga justicia.

Les pido por ella

que junto con el pingüino me devolvieron la esperanza.

Si bien ella multiplicó los panes,

no tiene verdaderos super-poderes, como dicen.

Como SI le dieron a Súperman y a otros nabos.

Nos consoló a los afligidos. Habló por la tele y rió. Y reímos. Y lloramos.

Hoy mis hijos tienen aprobado el subsidio por discapacidad. ¿Que quién lo otorgó?..

¡La yegua populista!

Yo, que con mi materialismo histérico no llegué a marxista practicante,

ni a peronista de la primera hora,

que me anoté tarde, cuando Néstor vivía.

Sé que Ustedes están para cosas importantes, por eso no jodo nunca.

Pero esto es otra cosa.

Tirando por la borda años de racionalismo occidental,

les ruego por esta mina, que es nuestra. La necesitamos acá abajo. (O arriba, si es Pacha, la que me está escuchando)

Sé que los pedidos exigen sacrificios.

Mirá Quetza…

arrancar corazones de algunos…ganas no me faltan,

pero culpa de Jehová y su “no matarás”, y la redundante culpa inculcada,

estoy limitado

aunque a veces, me pongo setentista y pensando en Europa quiero agarrar los fierros.

Y vos Jehová, ordená un cacho la tropa, que acá, en el cascote, en la unidad básica,

se te metió un nazi.

Inti… un poco te hacés el estrecho. Pacha te anda rondando

hace cuatro mil millones de años

y te hacés el estrecho.

Pachamama. Con vos si. Una diosa con nombre sudaca, una diosa hembra

calentona

madre

(casi digo peronista)

pequeñita, considerando los universos

los multiversos

A vos te daré vino en los asados,

te daré piza,

guiso

Te cuidaré un poco más.

Curámela.

No tengo conocidos. Me mando así, pechito gentil por la mesa de entradas. Pero atrás mío vienen más.

Yegua…

Te quiero.

Amén".

(Del Sudaca Renegado).