Periodismo militante:
...Italia optó por un nuevo gabinete de tecnócratas y Grecia por recambiar a la cúpula de su sistema político para tratar de eliminar incertidumbres a los mercados y garantizar un esquema de pagos para sus obligaciones...
Periodismo:
–Estamos en el cuarto país de Europa que pierde un gobierno electo bajo el sablazo de la crisis y al que le organizan otro dirigido por banqueros. Un mal común que desembocó en cada caso en una respuesta similar.
–Hoy estamos escuchando en la boca de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy que las elecciones son peligrosas. Esas cosas uno las oía en la década de los ’70 y ’80 en América latina, pero escucharlo en Europa en 2012 es otra cosa. En resumen, la receta es común en toda Europa: estados más autoritarios, más salvajes, paquetes de austeridad que condenan al desempleo y al hambre a gran parte de los pueblos...
...Merkozy (NdE: Merkel y Sarkozy) es actualmente el núcleo político que está ordenando todas las políticas neoliberales que se están dictando en la periferia de Europa (...) lo concreto es que, en este momento, Grecia es el laboratorio ultraliberal en el rincón de Europa. Nuestro nuevo primer ministro, Lucas Papademos, es una persona que en toda su vida cumplió con sus deberes de servir al capital financiero especulativo...
Supongamos que la crisis, en los países que están al borde del colapso financiero en la eurozona, obligan a un recambio institucional (porque fueron institucionales) sin la participación popular. Es decir, sin elecciones o referendums, tan sólo los representantes ya elegidos, reunidos en un ámbito institucional, dando respuestas institucionales (¿mencioné demasiadas veces lo institucional?). Convocar a la participación popular puede generar un vacío, cuando las medidas deben tomarse e implementarse de manera urgente. Ok, ¿pero no hay ya un vacío de poder en Grecia, Italia? -podrán retrucarme y deberé reconocer que sí-. Más aún cuando el ajuste parte del FMI, el BCE,
Merkozy y es llevado adelante por supuestos iluminados (y tecnócratas), a contramano de lo que -por ejemplo en Grecia- las manifestaciones populares violentamente reprimidas vienen reclamando. Las cúpulas que se desentienden de las demandas de la ciudadanía luego serán castigadas en las urnas. Cuando permitan la vía democrática, claro. No importa. Siempre podrán obligar a los posibles ganadores a pactar si quieren sobrevivir en el poder luego.
El caso de Portugal lo prueba.
Un gobierno de tecnócratas, el sueño húmedo del gran capital. El de Menem fue un gobierno entregado a los tecnócratas. Cavallo como figura omnipresente. De la Rúa nombró a economistas en Educación, en la Jefatura de Gabinete, en Defensa, en Infraestructura, en Relaciones Exteriores. Así nos fue.