
Leo
esta nota en Página/12 y me dan ganas de romper algo:
Jenefes busca "consenso"
El senador descartó tener “problemas de conciencia o de ética” al respecto. “A nosotros no nos afecta porque no tenemos la cantidad de medios que están limitados en la ley”, argumentó Jenefes, que comparó su situación a “cuando un maestro habla de educación y es un senador o un diputado o cuando un médico habla de medicina y está sentado en una banca”
Jenefes: cuando un médico está sentado en una banca y habla de medicina
¡habla de Salud Pública! No legisla cuánto debería cobrar ni arma el sistema para su beneficio sino en beneficio de la población.
En cambio
ud., Jenefes, debería abstenerse. Debería decir: "
Muchachos, tengo Medios. Resuélvanlo uds."
Urquía, Reutemann, Solá, uds. deberían haberse abstenido de votar la 125. ¿¡Estamos todos locos!?
¿Cómo es posible que alguien que tiene intereses en un tema legisle sobre el mismo?Y nos quejamos de que De Narváez tiene medios y es diputado...
¡Que los propios legisladores definan su dieta es un atropello también!
No sólo yo opino que Jenefes debería abstenerse.
Wainfeld opina igual:
Queda feo que un gerente, titular o lobbista de medios tenga un sitial estratégico para incidir en una norma que concierne a su patrimonio personal. Así opina el cronista, máxime en un contexto tan demandante de calidad institucional. Desde luego, ante la latencia del conflicto de intereses (y a falta de restricción legal) podría surgir la delicadeza de excusarse, pero esas conductas no están de moda.
Seguramente
alguien sabrá mejor que yo cómo cambia la cosa si Jenefes se abstiene de votar.
O que firme en disidencia en la Comisión, y en el recinto vote a favor en general y en contra del punto en particular. Creo que es la estrategia de Pampuro.
Estas
actitudes corporativas en un legislador me rompen soberanamente las pelotas.
Que un sindicalista sea corporativo está bien. Que vea por los suyos.
Que un legislador, que debe pensar en el bien común y en la sociedad en su conjunto, tenga objeciones corporativas me revienta.

¡Y basta de hacerme calentar, loco!