Mostrando las entradas con la etiqueta Cobos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cobos. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2015

Corto sobre Santa Fe y Mendoza

A las 01:10 am que escribimos esto no está todo dicho en Santa Fe y me soplan que en Mendoza la diferencia no será la que se planteó con el escrutinio en el horario central de los noticieros (advierto que escribir esto último puede hacerme quedar como un idiota, pero ese es un dato que ustedes ya conocían de mí así que no importa).

En Santa Fe, por ahora va ganando Del Sel. Resta cargar Rosario, claro, que es La Matanza del socialismo santafesino. Sea cual fuere el resultado final de estas PASO en la provincia que ES UNA BOTA DE MUJER, el escenario hacia las generales está abierto. Para el FCyS y el PRO, claro. De todos modos, la elección de Perotti parece que será mucho más digna de lo que la huida de María Eugenia Bielsa y los sondeos previos nos inclinaban a pensar. Lo sabremos mañana, cuando las palomas mensajeras hayan arribado y Lord Varys teng... Ah, no, me equivoqué: eso último es para el fan fiction de Game of Thrones (!).

En Mendoza el escenario está cerrado (con los números actuales) y podemos decir dos cosas para consumo del efepeveísmo: una interna de tres es demasiado y, segundo, Leopoldo Moreau no traccionó los votos del radicalismo mendocino como preveíam... Ah, ¿no era por eso? Ok. Una cosa nomas entonces.

No, mentira, hay una segunda pero se aplica a Santa Fe y Mendoza por igual: como adelantáramos el año pasado, las elecciones en este 2015 pasarían antes por lo local que por lo nacional. Decíamos: «...Cerca de las PASO 2013 señalábamos que las administraciones provinciales ganarían en márgenes de autonomía respecto al gobierno nacional. (...) además se reproduce, por la inversa, lo acontecido en 2011. En aquellas elecciones la reelección de Cristina no estaba sólo cantada, sino que para los gobernadores e intendentes a lo largo y ancho y diagonal del país era negocio ideal: con reelecciones en todos los niveles, CFK traccionando desde arriba y ellos desde abajo, no había necesidad de reacomodo alguno (...) En 2015, por el contrario, no podrán apelar a reelección alguna la Presidenta ni muchos gobernadores: Scioli, Alperovich, Capitanich por nombrar algunos. Se entiende entonces mejor que el desarrollo de los armados provinciales no replicará la lógica de cuatro años atrás, y entonces lo local, las candidaturas provinciales, serán resueltas antes aún que la candidatura nacional del FpV...». Queríamos señalar, por entonces, que serían las realidades locales las que primarían en este 2015. No sólo por la imposibilidad de reelección para Cristina sino también debido a la fragmentación opositora y la imposibilidad de un Capriles en nuestro país. Salta, Santa Fe y Mendoza refuerzan nuestra tesis, y la elección de Miguel del Sel en Santa Fe se explica antes por el desagaste del FCyS y el recuerdo de los años peronistas en la provincia que por el proyecto Macri 2015. Ocurre así en Mendoza, una provincia que había recuperado el PJ de la mano de la nacionalización de los comicios 2011 detrás del Huracán Cristina. Pero Sanz, el precandidato de la UCR, ¿puede capitalizar el triunfo del radicalismo mendocino? ¿Puede hacerlo Macri y decir que esos votos serán suyos? ¿Cobos puede erigirse en triunfador (y para qué)? ¿Y Massa?

Todo lo anterior nos lleva a sentenciar que quienes continúen pensando 2015 bajo el prisma de 2011, y con ese razonamiento infieran que al oficialismo le irá mal, se olvidaron de cambiar el chip. A ellos queremos pedirles una sola cosa: si son oficialistas, que se den cuenta; y si son opositores, los queremos felicitar y decirles que continúen así, muy bien 10.

domingo, 15 de marzo de 2015

La UCR y el PRO, o el sinceramiento radical

Este será un posteo corto, puesto que todo lo que podríamos decir ya ha sido escrito en estas páginas. Si bien hasta ayer pensaba que finalmente la Convención no arribaría a un acuerdo y el radicalismo se quebraría para que perdieran tanto Sanz como Morales/Cobos, hace un año sosteníamos que para el radicalismo nacional, una alianza con el partido de Mauricio Macri resultaría de conveniencia mutua. Señalamos entonces que sería la UCR de la PBA la que definiera la necesidad de dicho acuerdo y así ocurrió: 37 de ellos votaron a favor, 28 en contra y hubieron 7 ausentes (4 del intendente radical-macrista Gustavo Posse). A por lugares en la lista, entonces. ¡Hala! (?).

El resumen dicta: ganaron Sanz, Macri, Clarín y Techint. Perdieron Morales, Cobos, Massa y Daniel Vila.

No pudo la Convención decidir quién será el candidato que enfrente a Mauricio, pero todos descuentan que será Ernesto, cuando Cobos adelantó que si triunfaba la postura de su competidor, él debía ser también el encargado de encabezar la boleta radical (un modo de presión que no surtió efecto).

El massismo celebra que no se cayeran los acuerdos provinciales (Jujuy y Tucumán) cuando éstos nunca estuvieron en discusión. Se habló, en cambio, de negociaciones hasta última hora para que la Convención no aprobara el acuerdo. Es una derrota para Massa se mire por donde se lo mire. Como adelantáramos, la lógica instrumental de los acuerdos en el NOA opera en favor de los candidatos radicales a la gobernación en el primer turno y la contrapartida era apoyo radical al FR en el ballotage. Esa posibilidad para el massismo no está más cerca luego de la decisión de la UCR en esta madrugada de domingo. El macrismo, en cambio, tiene motivos para celebrar: llevó al radicalismo hacia el acuerdo que pretendía y excluyó a Massa de la primaria.

Resta conocer cuál será el modo en que se instrumentarán los acuerdos, el nacional y los provinciales, en Tucumán, Jujuy y Santa Fe. Si el radicalismo tucumano tiene dos gramos de cerebro, serán como en 2011, cuando el festival de boletas encabezadas por Cano ilustró los cuartos oscuros provinciales. ¿Qué hará por su parte Macri con los candidatos a gobernador propios con los que pretendió presionar a Morales y Cano? ¿Los mantendrá y hará campaña por ellos? ¿Los bajará acoplando la lista de legisladores a la boleta de los candidatos radicales? Las elecciones en Tucumán, por lo pronto, se encuentran desdobladas de las nacionales por semanas de diferencia. ¿Qué ocurrirá en Santa Fe, único distrito en el que Macri cuenta con un candidato propio con chances? Comienza a despejarse el panorama, que equivale a decir que las opciones se van estrechando.

Para finalizar, ¿por qué nos referimos a un sinceramiento radical? Porque este acuerdo con la centroderecha democrática es congruente con el sentir del grueso de sus votantes, que ven en Macri a alguien mucho más digerible que Sergio Massa debido a su pasado kirchnerista y su futuro de posible retorno al peronismo. Como sostuvo Sanz anoche, cuando reconoció no ser vanguardia y habló de los pasos que debía dar el radicalismo para alcanzar a la sociedad que ya había decidido: el votante radical ha mutando desde aquel lejano alfonsinismo cultural, integrado actualmente más al imaginario kirchnerista que al de dirigentes como Morales, Cobos o Sanz. El radicalismo es una estructura nacional que sólo tiene chances electorales como contraparte o contrapeso del peronismo, y esa es la oportunidad que ofrece en este 2015 el PRO como tercera fuerza con despliegues distritales. El votante radical está hoy más interesado en desalojar al kirchnerismo que en recuperar banderas socialdemócratas que fueron robadas. Si Néstor Kirchner soñaba con un bipartidismo a la norteamericana, de fuerzas inclinadas levemente hacia ambos espectros del arco político, el acuerdo de la UCR y el PRO se encamina, tarde, en aquella dirección. Aunque quizás no se trate de una demora sino de que recién ahora existe una posibilidad cierta de concreción seguida de éxito.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Convención de la UCR: ¿la FITea con Macri o se troskiza con Cobos?

¿Cuál es la vocación de la UCR? ¿Ser columna vertebral de una alianza que de soporte a un sistema nervioso exógeno o ser cuerpo y mente de sí misma? En Bastión Digital, Diego García resume muy bien las perspectivas del radicalismo camino a la Convención Nacional del 14 próximo: “…En este debate el radicalismo decide frente a una bifurcación incierta. Por una lado, una apuesta de dudoso éxito electoral, en la que habría de participar sin fuerza relativa considerable; por el otro, intentar sentar bases de credibilidad para una reorganización política cuyos frutos recién se verían, en el mejor de los casos, en el mediano plazo. La primera opción se alimenta con una incuestionable vocación de no querer morir de inanición. La segunda, de no querer morir de intrascendencia…”. No morir de inanición o de intrascendencia, ¡qué panorama!, pero no es tan trágico porque el radicalismo sabe que de las próximas elecciones puede salir fortalecido en lo que a partidas presupuest… digo, en lo institucional, claro, eso. Para muscular esa expectativa es que se debaten los caminos: ¿interna nacional con Macri o candidato propio en UNEN? La disyuntiva es mentirosa, porque lo realmente importante ocurre por debajo de la superficie. Allí pocas cosas cambiarán sea cualquiera la bifurcación elegida: en aquellas provincias en las que la UCR haya acordado con Massa, el acuerdo se mantendrá (Jujuy y Tucumán, los casos testigo); y en aquellas en las que la realidad dicta aliarse a Macri, será así aún si decidieran encarar agosto/octubre con la famosa Lista 3.

Dicho lo anterior, ¿cuál es el sentido del debate entonces? Vamos por partes. Primero, la importancia que adquiere la Unión Cívica Radical dentro del esquema del campo opositor, manteniendo al PRO y al Frente Renovador pendientes de su resolución (ya que ambos carecen de estructura por fuera de sus distritos). En El Estadista lo resumen bien, aunque se trate de una vulgar copia del análisis que hiciéramos en la Agencia Paco Urondo –¡devolvé la bolsa, El Estadista! – cuando en noviembre del año pasado sostuvimos que la UCR “…aún sin un candidato medidor supo en este último tiempo proyectarse como una sombra sobre todo el arco opositor. Si podrán instrumentar de modo conveniente el tiempo que compraron pateando definiciones hacia adelante es una incógnita, pero al menos no se bajaron el precio enganchándose ahora mismo como furgón de cola del PRO o el FR…”. No lo hicieron, y por ello evitaron la intrascendencia anticipada que sepulta a los espacios con candidatos que no superan el dígito. Tienen, entonces, algún margen para sentarse y discutir en la mesa opositora. Pero en la práctica dicha trascendencia fenece el 15 de marzo, luego de la Convención, exista o no definición. Luego será el tiempo de los no-radicales.

Ocurre que la disputa en el campo opositor no deja de ser entre Macri y Massa, pero a nivel nacional (ya hace algún tiempo que Massa abandonó su disputa contra Scioli, al blindarse efectivamente el peronismo oficialista). En los niveles subnacionales es donde la UCR deposita expectativas, y en la representación parlamentaria. Es una de las razones por las que un acuerdo con Macri aparece como más conveniente (y no sólo la financiación como sugiere aquí Manolo): Mauricio tracciona y tiene construcción en los distritos más poblados de la región centro (CABA, Santa Fe, Córdoba y Mendoza) y se encuentra creciendo en el interior de la PBA. Es en este distrito donde se cifra buena parte del destino que la Convención encauce. Lo decíamos hace un año, al hablar del espanto y la oportunidad que enlazaban a la UCR y el PRO: “…Para el radicalismo de la provincia de Buenos Aires (…) el espanto se llama Sergio Massa (…) Porque desde que abandonó al FpV, el ex intendente de Tigre hizo usufructo de su pertenencia peronista pero fue sobre los votos de la representación republicana, vaciando de significado la existencia del radicalismo como partido de oposición al peronismo (…) Evitar que Massa se lo devore (…) es ineludible para la UCR-PBA…”. Ahora no es sólo Massa, sino también Macri la amenaza allí y en el resto de los mencionados distritos. Y la perspectiva luce mal: o acuerdan a nivel partidario o Macri los suma de a uno pagando menos.

El acuerdo PRO-UCR en Entre Ríos oficia como precedente (candidato a gobernador del PRO, vice del radicalismo), pero Cobos respondió a la foto entre Macri y Sanz fotografiándose a su vez con Sergio Massa en Mendoza. ¿Qué emergerá de la Convención? Es arriesgador adelantarse, considerando que el número de boinas blancas siempre es indirectamente proporcional a la posibilidad de acuerdo. Para voh´, que hacés ciencias sociales y no matemáticas: a mayor número de radicales, menores posibilidades de acuerdo. Sanz pretende que la UCR vaya a primarias con el PRO; Cobos quiere ser candidato a Presidente. Una pretensión impugna a la otra. Arriesgamos: no habrá acuerdo. Es decir: pierde Sanz y no es el vice de Macri. Lista 3 y acuerdos provincia por provincia y localidad por localidad. Escenario cuatripartito como venimos sosteniendo: PJ-FpV, PRO, FR y UCR.

Por lo pronto, resulta divertido y a la vez sintomático que Clarín se haya convertido en el house organ que alienta la alianza (que no será la Alianza: para eso deberían sumar a Massa) y cuenta los pormenores de la interna radical al detalle. Es el Intrusos de la Convención de la UCR: en esta nota casi anunciaron un acuerdo y en esta recogen el enojo de Sanz contra Cobos, al que acusa de ser funcional a la “estrategia de Massa”. Si ésta última es que todo continúe como hasta ahora (acuerdos en provincias del NOA), lo del FR es catenaccio puro. La estrategia de Macri, en cambio, pretende ser ofensiva, quedarse con la mayor parte de la estructura/representación radical y, como dijimos, con soporte en el estratégico interior de la PBA para contrapesar el conurbanismo pejotista. Faltan sólo un par de días. Calma, radicales.

martes, 29 de abril de 2014

Escenario tripartito: el Frente Amplio UNEN, Massa y el FpV/PJ en la mesa de arena

No existen todavía sondeos que midan cuál podría ser el impacto electoral del nuevo Acuerdo Cívic… Frente Amplio UNEN. Cualquier intento de numerología exótica colisionaría, además, debido a lo inconcluso del armado, cuando resta por saber si el PRO de Macri se sumará y cuál sería entonces la reacción de los elementos de pretendida centroizquierda. Existen más factores, pero algo es seguro sin embargo: obliga a todos a recalcular. Era poco lo que podíamos esperar del pan republicanismo o del no peronismo cuando –no hace mucho– parecía que la pelea se dirimiría entre Scioli por el oficialismo y Massa por la oposición. Ese sólo dato basta para reconocer que lo del radicalismo, el socialismo santafesino, Carrió y adláteres constituye un éxito. Moderado, momentáneo, efímero quizás, incapaz de quebrar fatalmente esperanzas en caso de implosionar, pero indudablemente manda a revisar el mapa en la mesa de arena y a repensar estrategias.

El republicanismo que come peronismo y no convida ¿tendrá un sapo en la barriga?

Como señalábamos, la posible emergencia de un escenario tripartito constituye un gol para la oposición no política y mediática, al introducirse un elemento más que fortalece las chances de un ballotage y la consecuente capitalización de una pseudo-colectora, que tribute votos a cualquiera fuera la opción opositora en una hipotética segunda vuelta. Y así, con poco esfuerzo, encontrar en 2015 un gobierno políticamente anémico en comparación a los gobiernos kirchneristas. Aunque la propia dinámica parezca tender a ello, a little help from their friends es siempre bienvenida. Ya analizamos cuáles pueden ser sus perspectivas. Ahora, niegan ser la Alianza… y tienen razón, debo decir: para ser el frente UCR-Frepaso de 1997-1999 deberían sumar sí o sí a Macri y/o Massa (y que el otro se bajara).

Nuestro Capriles fue De la Rúa/Álvarez.

Cuando luego de amagar durante meses, en junio de 2013 Massa finalmente quebró con el kirchnerismo, la esterilidad del campo opositor era un dato incuestionable y a ser explorado. Luego del 54% de 2011 el oficialismo descansó demasiado en esa ventaja. El cálculo del massismo preveía cierto cansancio hacia los oficialismo en todas las instancias, peronistas en su grandísima mayoría, verificado luego en las legislativas y en otras elecciones. Entonces Massa, inteligentemente, no cuestionó a Pagni y fue por la representación republicana húerfana, a sabiendas de que su pertenencia al peronismo le aseguraría soporte a partir de diciembre de 2015 en caso de triunfo. Quiso ser, ante el kirchnerismo, lo que la Alianza frente al menemismo: su contracara cultural prometiendo mantener los lineamientos principales del modelo. Así como De la Rúa y Álvarez serían los continuadores del menemismo sin Menem ni el incómodo peronismo, Massa pretendió (¿pretende todavía?) constituirse en la opción republicana, con promesa de gobernabilidad, encarnando además su propia pata peronista, y continuar de algún modo al kirchnerismo sin Cristina ni La Cámpora. El peronismo, por supuesto, debería adoptar el nuevo avatar, aunque este reconfigurara la política exterior mirando hacia Washington o prometiera redistribuir –pero no como el kirchnerismo los márgenes del crecimiento económico sino esta vez directamente– el poder, ese monopolio de las decisiones que es lo que mayor irritación provoca entre quienes pueden adjudicarse gran influencia sobre la mano invisible del Mercado.

Frente a una posible convergencia entre FA-UNEN y el PRO, el campo republicano, antikirchnerista, sobre el que intenta (¿intentaba?) construirse el massismo casi en soledad (apelando kirchneristamente a la anomia no peronista), se encuentra ahora habitado por estas dos opciones, que deben pugnar en una disputa que es válido presumir como de suma cero. Ello estrecha el campo de acción del Frente Renovador a nivel nacional y debería conducirlo hacia un retorno a su leitmotiv 2013: la renovación del peronismo de la provincia de Buenos Aires, importante como es de cara a las elecciones generales.

Termodinámica pura, peronismo al palo.

La emergencia del massismo, el pasado año electoral, reactivó al peronismo adormecido a pedir de boca de Cristina. La irrupción del frente republicano operará en igual sentido, fortaleciendo la tendencia hacia la aglutinación. En un delicado camino de equilibrio entre la gobernabilidad (bidireccional), e incrementando poco a poco su autonomía –en un proceso que, creo, tendrá su punto cúlmine a más tardar a principio del segundo trimestre de 2015–, el partido justicialista da pasos que demuestran la comprensión de los desafíos que implican el FR y FA-UNEN(+PRO). Como dijimos, es el único que puede intentar revalidar en octubre sin enfrentar un segundo turno que lo coloque a la defensiva frente a la convergencia del antikirchnerismo. Esto solo puede estimular el repliegue defensivo que se observa, luego de más de una década en la que gozó de centralidad absoluta, aún con disputas intestinas. Y entonces se suceden sin solución de continuidad las distintas señales. Pablo Ibáñez retrata en Ámbito las tensiones que intenta contener (y acumular) el peronismo actualmente, postulándose en modo superador del avatar frentista del FpV. Nada descabellado, nada rupturista, sólo la traducción de la búsqueda de un nuevo equilibrio que represente las posiciones de fuerza de la actual coalición, ya insinuadas en los acercamientos de Scioli al cordobesismo delasotista, en el reconocimiento de Juan Manuel Urtubey a la necesidad de incorporar a Romero a la ecuación peronista con vista a 2015 o en las declaraciones del moyanista Omar Plaini. Rodríguez Saá mandó también un mensaje encriptado en un Voyager hacia Saturn… hacia el peronismo: “el oficialismo va a tener un candidato y Clarín va a tener otro candidato. No me gustaría estar con ninguno de los dos”, dijo, fijándose un precio interesante. Comprender hacia dónde se dirigen las aguas del río turbio de demandas sociales y sintetizarlas es imperativo para cualquier fuerza que pretenda hacerse acreedora del sufragio y residen en el ADN del peronismo. Y para ello el barco debe estar –saludablemente, pensamos– más fuerte y armado.

También los sectores más decididamente ortodoxos del kirchnerismo comprenden el actual escenario, aunque para la militancia todavía ensayen discursos de barricada como el de Zannini. Es a ellos a quienes Scioli intenta convencer diciendo que “es el momento de estar unidos por (…) la victoria en 2015”. Mientras, Urribarri no termina de despegar y Randazzo toma esa posta, recostado en su gestión del transporte metropolitano (que lo posiciona mejor en la PBA) y en diferenciaciones que irán, creemos, en dirección de las demandas de su área de influencia bonaerense. La carrera a 2015 está lanzada y sólo el Mundial le pone algún freno suave.

TEG, Go, el Juego de la Silla o el Chinchón.

Más allá de las estrategias de instalación de los candidatos, las sugestivas selecciones de enemigos nos permiten inferir buena parte de los escenarios que las distintas fuerzas pretenden construir o en las que pretenden –piensan– pescar mejor:

El FpV contra FA-UNEN, para convertirlos en la opción antes y en desmedro de Massa.
El Frente Amplio UNEN contra Massa, disputando el voto sobre el que avanzó el Frente Renovador, republicano y en oposición al kirchnerismo.
El Frente Renovador contra Scioli, en su intento por sacarlo del campo de juego y hacer usufructo de la representación peronista y del centro justo de la “continuidad con cambios” al que no pueden acceder sin desdibujarse mientras DOS participe de la contienda.
Scioli contra… ¿quién? ¿Se toma un cafecito nomás?

No. Sea DOS o algún otro, lo que no puede demorarse más allá de finalizado el campeonato de fúchibol es el esbozo de un panorama de futuro. Defender lo logrado está muy bien, somos todos campeones de la enumeración, pero vimos en 2009 y en 2013 cuánta razón tenía Ricardo Tapia al cantar que “no me alcanza, hermano, se necesita un poco más”. Apelar al conservadurismo del voto en elecciones ejecutivas es una apuesta magra y, pensamos, perdedora por demás.

jueves, 24 de abril de 2014

El FA-UNEN y Macri: los une el espanto y la oportunidad. Implicancias para el pan-peronismo

El espanto, en política, es aquello que puede condenarte a la intrascendencia, momentánea o definitiva. Para el radicalismo de la provincia de Buenos Aires, condenado a resistir con Stolbizer y el apellido Alfonsín en elecciones desde hace tiempo, el espanto se llama Sergio Massa y su Frente Renovador. ¿Por qué? Porque desde que abandonó el FpV, el ex intendente de Tigre hizo usufructo de su pertenencia peronista pero fue sobre los votos de la representación republicana, vaciando de significado la existencia del radicalismo como partido de oposición al peronismo. Entrevió Massa la defección del radicalismo pero también la del peronismo kirchnerista y se lanzó. Evitar que el FR se lo devore es, entonces, ineludible para la UCR-PBA. Por si hiciera falta demostración sólo basta recordar la alianza con De Narváez en 2011, que puede ser mirada como antecedente y modelo de cara al probable arreglo con el PRO de Macri. Para ponerlo en términos de Alessandra Rampolla: la pasividad coital es una fatalidad para los boinas blancas bonaerenses. Las posibilidades pasan por negociar las condiciones de un encuentro sexual consentido con Macri o, de otro modo, ser violentados en su intimidad por el FR de Massa. Finoli finoli, eh. No se pueden quejar.

La lógica entonces es de superviviencia pura. Si el peronismo pretende ocupar todo el campo, el republicanismo antikirchnerista se abroquela para intentar alambrar a sus dirigentes y electores. Los sistemas políticos tienden a la homeostasis pero primero a la conservación. Y para ello el radicalismo bonaerese y algunos de sus referentes provinciales necesitan de un paraguas nacional del que carecen y podría ser Mauricio Macri.

La oportunidad es aquello a lo que nos referíamos en el anterior posteo. Pero ahondemos en algo: si 2011 tendió hacia la dispersión porque el voto ya estaba concentrado en Cristina, y convenía (o daba igual) atomizar las opciones buscando captar las moléculas de representación que escaparan del voto FpV, en 2015 el negocio para la oposición pasa por abroquelarse e intentar alcanzar un ballotage que parece hoy muy probable ante la fragmentación peronista. Entonces desde aquí saludamos la encomiable intención de apelar a la realpolitik, porque si antes debíamos analizar a los opositores no peronistas desde sus perspectivas distritales (Binner en Santa Fe, Cobos en Mendoza), un frente antiperonista, republicano, nos obliga ahora, además, a mirar con mayor atención la elección general. Es la puesta en práctica de haber comprendido que necesitan también fortalecerse desde arriba. Puede ocurrir que no ingresen siquiera al ballotage –es lo más probable, hoy–, pero puede significar una ampliación de su base representativa institucional con miras a 2019. Y para ello necesitan, como decíamos, a Macri, aunque ello implique drenaje de votos por izquierda para el socialismo y por derecha para el PRO. Medir entonces este globo de ensayo lanzado a la opinión pública (LA NACION, órgano de expresión de los sectores representados por estas opciones electorales, lleva la delantera), e intentar dilucidar cuánto se pierde y gana, es el propósito de los promotores del armado.

¿Qué implica para las opciones peronistas esta movida? Para sectores del kirchnerismo emocional activa reflejos jauretchianos: si el diario de Mitre lo alienta debe ser necesariamente malo. Y de allí las referencias a la Alianza UCR-Frepaso (necesitarían sumar a Massa para configurar ese escenario), a la traición de Cobos, a los patitos de Carrió o la canaleta de Sanz (valga una digresión: aquí consideramos, para tranquilidad del socialismo santafesino, que el discurso de Macri es efectivamente progresista. Hay una progresión del #Obvñzfhnhxds binneriano a la reivindicación del piropo al #culo macrista). En última instancia, aquí consideramos que criticar a FA-UNEN como un rejunte es una aproximación a la política que se parece demasiado… al republicanismo, je.
Para el massismo en construcción implica que la hipótesis de transversalidad es puesta en entredicho. Se entiende mejor ahora la última recomendación de Pagni a Sergio Massa, de intentar un retorno a la hipótesis de la renovación peronista. No pudo hasta ahora responder el massismo a esta incipiente reconfiguración del mapa opositor, que tiende a correrlo del centro que ocupaba.
Finalmente, para el peronismo nucleado en el FpV implica también un desafío, ya que es un aliciente para evitar mayores desgajamientos que pongan en peligro las cuotas de poder que hoy detentan los representantes del peronismo realmente existente. De allí que si –como solemos advertir aquí– prima la racionalidad, los heridos a ser recogidos por la ambulancia massista deberían ser reducidos a su mínima expresión, en orden de no incrementar las chances de sorpresas electorales que signifiquen un retorno a lógicas políticas prekirchneristas.

lunes, 21 de abril de 2014

El peronismo no, o el no-peronismo: los republicanos hacia 2015

El kirchnerismo hizo esfuerzos importantes pero no suficientes para hacer de Macri el enemigo (y otorgarle, a la vez, instalación nacional). Existían y existen todavía razones para ello: representa una derecha relativamente asumida, gobierna el distrito de mayor visibilidad y el que más reparos posee con el peronismo y, muy importante, fue hasta ahora bastante inofensivo en su proyección nacional y como opción de poder. Razón —esta última— por la cual, en este espacio, abandonamos su análisis, contradiciendo (snif) la bajada de línea oficialista.
Sí castigamos al PRO por la UCEP, por el endeudamiento de la CABA, la subejecución presupuestaria o la falta de gestión que los continuos derrumbes de obras edilicios traducían. No así por algunas otras cuestiones como el metrobús y los árboles de la Av. 9 de Julio o sus intentos por regular la protesta social. A sabiendas de que se trata de un reclamo lógico para un distrito rico con necesidades básicas satisfechas (y considerando que en algún momento el kirchnerismo podría optar por una opción de similar tenor: las condiciones de la protesta, hoy, no obedecen a la coyuntura de la poscrisis).

Realiza también esfuerzos el kirchnerismo, desde hace un tiempo, por hacer del alfonsinismo un amigo o compañero de ruta histórico. Algo que aquí (como a la funcionalidad del kirchnerismo con el PRO en la CABA), hemos criticado. No sólo el propósito de dotarse de una pátina republicana, sino también como mecanismo para explicar la perversidad de los actores económicos en este giro neo-ortodoxo y desligar responsabilidades.

El escenario hacia 2015, de opciones peronistas (más o menos moderadas, más o menos de centro y derecha) compitiendo por la pole, cuando no existe posibilidad de re-reelección y luego de casi 14 años (sí, hay que contar el interregno duhaldista) de peronismo al momento de los próximos comicios, tornan ineludible para la oposición no peronista —y los factores de poder— evitar el (conveniente por entonces) escenario de dispersión de las elecciones de 2011 y optar en cambio por uno de menor fragmentación. El que intentan los radicales y socialistas ahora, en una remake del ACyS 2009, al que puede sumarse pronto el PRO de Macri.

La encuesta de Poliarquia del pasado domingo 13 permite proyectar una sumatoria de 23% para el espacio FA-UNEN. Que no puede ser lineal y aritmética; mucho menos si se suma a Macri a la ecuación como bien sostiene Pagni hoy. Que los analistas estén considerando tanto la ventaja de una opción republicana unificada certifica tres tesis de este blog:

1. Luego de las PASO/2013 mencionamos la posibilidad abierta para el pan-republicanismo en 2015 merced al quiebre del peronismo. Más cerca en el tiempo lo recordamos.
2. Que el campo electoral más disputado es el denominado republicano (cansado del peronismo o directamente anti-peronista).
3. Que el establishment ve con buenos ojos una fragmentación del voto que habilite a un ballotage y que convierta a la o las opciones republicanas en colectoras para Massa o el opositor encumbrado de cara a la segunda vuelta.

Por ahora, retorna el ACyS. Pero hay quienes pugnan por incorporar a la otra pata del arco republicano representado por el PRO de Macri: en términos operativos, cerraría por todos lados. Si verdaderamente pretenden ser una opción de poder y no el instrumento de un mero rapiñaje de bancas, consejos, intendencias o gobernaciones, una alianza entre el Frente Amplio UNEN y el PRO dotarían a los primeros de un candidato instalado del que carecen: Mauricio Macri, y al PRO de lo que necesita: una estructura nacional (el radicalismo es, también, una persistencia argentina). Además permitiría que los candidatos medidores se aboquen a sus respectivos territorios: Carrió y Michetti en la CABA, Binner en Santa Fe, Cobos en Mendoza y Cano en Tucumán, para poner algunos ejemplos.

Quienes promueven este armado, desde la política y desde el periodismo, observan en modo realista la composición del voto y el campo en disputa. La excusa de la interna peronista, trasladada a la elección general (FpV vs. FR), es también ideal para justificar un frente antiperonista, republicano y liberal. Pero para esto deberían preparar un terreno que se presenta minado de manera muy cuidadosa. Y tiene también razón Pagni, cuando señala que a quien más debería preocupar una alianza así es a Massa. Y sería congruente con su pedido de retorno a peronizar su discurso/estrategia.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Binner, Cobos, Cano, ¿Massa? ¿Macri?: el pan-republicanismo en la encrucijada 2015

Ningún baglinista se plantea, seriamente, que el republicanismo tradicional (UCR+FAP+CC) pueda acceder al PEN en 2015; pero también cualquier correligionario sabe que, como no ocurriera en 2003, 2007 o 2011, las presidenciales de 2015 abren la posibilidad clausurada por aquella cadena nacional seguida de represión, muerte y helicóptero en diciembre de 2001. Catorce años después, el republicanismo tendrá alguna chance. Malamud la establece recién para 2019 (y quizás sea más realista), pero no debe ser descartada para este 2015 si consiguieran sumar Santa Fe, Mendoza y recuperaran Córdoba. Más aún si retornaran en Catamarca y ganaran en Jujuy, Tucumán, Santa Cruz y mantuvieran Corrientes. Un ejercicio de política ficción muy descabellado podría incluir a la CABA, con un PRO “frondizista" (recuerden que Michetti es de “centroizquierda”, ja) para desafiar más a las almas no bellas peronistas.

En este blog fuimos los primeros (13/08) en señalar que, vistos los resultados de las PASO (confirmados luego por las generales), no debía descartarse que la War of the Roses peronista –a tres puntas esta vez: CFK, Scioli y Massa en lugar de Menem vs. Duhalde a partir de 1997– derivara en un gobierno no peronista. Luego adhirieron (je) a la tesis Ignacio Zuleta en Ámbito (19/08), el Turco Asis (27/08), Lucas Carrasco y el pelado Pagni (29/08), Mariano Andrés Montenegro, Nando Bonatto (30 y 31/08) y Abel Fernández (07/11). Es que, recapitulando, el pan-republicanismo conservó Santa Fe, goleó en Mendoza con Cobos, ganó ¡en Santa Cruz!, ¡en Jujuy!, conserva Corrientes, ganó en San Miguel de Tucumán y Yerba Buena, avanzó en la CABA con UNEN, casi ganó ¡en La Rioja! y –como dijimos– frente a la disputa endogámica peronista (el desmembramiento, la fractura), frente a los más de doce años de peronismo y a los últimos dos años de relato forzado kirchnerista, el pan-republicanismo tiene un activo importante pensando en las próximas presidenciales: no es peronista. Claro, el tema es la provincia de Buenos Aires, ¿no? El bloguero rib plantea acá que el radicalismo ya ganó sin la PBA en 1999 y es cierto. Pero el voto a Massa, lo sostuvimos, contiene un importante componente republicano. Manolo sostiene lo mismo, para desazón del massismo digital –que ya se embarcó en un debate con este cronista (yo, che) en algunos posteos (acá y acá)–. Es así Massa un desafío importante para el FpV, pero más aún –de profundizarse la tendencia al cumplimiento de la Doctrina Pagni– para el pan-republicanismo de Binner, Cobos, Cano y compañía. Como decíamos en el post anterior, en la lucha por la representación de los sectores medios se centra, por ahora, el relato del incipiente massismo. Ello explica el doble juego del todavía intendente de Tigre, que reniega de la disputa por el PJ-PBA para no espantar a sus votantes republicanos o neoinstitucionales, cansados un poco del sistema de representación vigente, pero no deja de poner algunos porotos en la interna peronista.

La ventaja del radicalismo, en este caso, es que posee un partido nacional. Carece, por ahora, de un presidenciable (Cobos robará en Mendoza, pero difícilmente consiga nacionalizar su candidatura luego del “no positivo”. Le conviene pelear la gobernación, así como a Cano le conviene disputar Tucumán y a Mestre (h) ir por el lugar del Gallego De la Sota). Esa es la ventaja del FR, que tiene en Massa a un claro presidenciable (¿pero puede Giustozzi pelear el sillón que hoy ocupa Scioli?). Carece el FR, por supuesto, de una estructura nacional. Puede intentar dos caminos para ello: una guerra de guerrillas de intendencias vs. gobernaciones –foquismo municipal, je, a tono con el materialismo histórico que constituye su soporte programático, ja– o seguir a Pagni y nuclear una Liga de Intendentes transversal en aras de consolidar una Concertación Plural 2.0 (Manolo dixit) que le dispute representatividad al pan-republicanismo en las capas medias. El triunfo del PO en la capital salteña sería un dato que los alentaría en esta dirección. Mirando ese muy reciente triunfo, Nicolás Rechanik señala que es el FpV quien mejor puede recuperar representatividad entre los votantes neotroskos salteños (y del resto del país, agrego), pero el FR puede también legítimamente aspirar a ocupar ese campo vacío, desertificado por el radicalismo salteño. ¿Olmedo? La fagocitación del PRO por el FR es una tentación para muchos.

Sí, existen muchos condicionales como para abrir la puerta al republicanismo en 2015, pero cierto clima de época permite sospechar sus condiciones de posibilidad (y podemos sintentizarlo en este tuit encontrado por ahí: “el voto representa la Republica q anhelamos aunque no se gane,se busca un perfil de paisa futuro x eso Yo NoVoto Peronismo”). Depende, por supuesto, más aún de cómo se desarrolle y resuelva la pelea peronista (¿Se desmembrará más aún? ¿Y si CFK hace la gran Massa y saca los pies del plato con una candidatura testimonial? Ah, te quiero ver ahí. Hasta Macri se animaría. Aquí abogamos, en cambio, por la racionalidad). El frente económico, por supuesto, debe mantenerse como hasta ahora, ni muy bien ni mal, mientras que en lo referido a lo político no debe sospecharse un debilitamiento institucional que llame al peronismo a reconstruir –una vez mas– la autoridad presidencial (como bien reseña Martín Rodríguez en Panamá). Pero como bien señala rib, en este posteo, el pacto de Olivos no ha sido derogado, y el republicanismo tendría mucho que agradecerle a Alfonsín (padre) el día en que retorne al poder. ¿En 2015? Muchas deberían ser las coincidencias (y debería primar la irracionalidad autodestructiva en el FpV y peronismo en general), pero las brujas, en política, suelen existir.

domingo, 27 de octubre de 2013

Sin romper la veda...

Algunas, cortas, reflexiones sobre estas elecciones para matizar la espera:

1. Siempre es un hecho trascendente, para mí por lo menos, entrar al cuarto oscuro, seleccionar mi boleta y depositar el sobre en la urna. Aunque no haya vivido la proscripción del voto popular, tengo conciencia de cuánto costó arribar a 30 años de democracia ininterrumpida.

2. Las PASO restan dramatismo y expectativa a las elecciones generales luego. Los resultados no variarán en gran medida del de agosto. No se prevén cambios en las posiciones entre candidatos, sí que varíen un poco los porcentajes. En 2011 Hermes Binner, cuarto en las primarias, finalizó como segundo. Pero era previsible (y las encuestas lo certificaban).

3. Las incógnitas son los números finales en la PBA (a diputados, pero también los consejos y la legislatura provincial. ¿Y qué pasará con las elecciones convocadas en el PJ?), Solanas o Filmus en la CABA, los números en Salta, Neuquén y si pueden esperarse noticias de Catamarca, La Rioja y Jujuy. Todo esto pensando en lo material y no en lo simbólico de la elección: los números en Senadores y Diputados.

4. Como ante cada elección, las denuncias de fraudes varios, de entrega de bolsones y otros tramuyos son regla general. El periodismo se agota en el denuncismo. Análisis se lo llevaron a marzo o lo tiene secuestrado Alfredo Casero en la clandestinidad.

5. Respecto a esto último, el análisis, podrán decirse muchas cosas mañana mismo. El kirchnerismo que ganó su octava elección consecutiva luego de 10 años y conserva en buena medida sus números en el Congreso, Massa que triunfó ante Cristina y Scioli en la PBA y es precandidato presidencial, el radicalismo que se consolida como fuerza nacional (junto al socialismo) y recupera un presidenciable en Cobos, el PRO que gana nuevamente en la CABA, luego de que los votos sumados de UNEN triunfaran en las PASO. No creo que deba cambiar mucho lo que ya había dicho inmediatamente luego de las Primarias.

6. Los principales distritos electorales verán triunfar a opciones opositoras: el FR, el PRO, el FAP, la UCR, Schiaretti en Córdoba (de allí, como mínimo, salen dos presidenciables. En el peor de los casos, para la oposición, cuatro). Los distritos que siguen tienen al FpV como triunfador. El FIT hará la mejor elección de su historia. Los agrodiputados de 2009 se marchan del Congreso con la cabeza gacha pero tendrán quien defienda sus intereses.

7. Recordamos a Néstor Kirchner. Lo extrañamos.

8. En un rato tendremos los primeros números.

martes, 17 de julio de 2012

De Ángeli, Cobos, Larreta y un gato que no está en Tinelli

1. «La gente me pedía que volviera», dijo Julito Cleto Cobos. Es verdad, lo estábamos extrañando: tenemos que contentarnos con putear a Starbucks o a Seprin en twitter. Ni siquiera un @FerIglesias nos queda. ¿Y los derechos humanos de los twitteros? «Sí, voy a ser candidato a diputado nacional», twitteó Cobos y desencadenó un maremoto en la red social. No, mentira, consiguió 53 RT y 5 favs. Sin haber sido vicepresidente o una figura sanmartiniana, el falso Magnetto recibe más.

2. «Quieren fundir a la Ciudad» acusó Rodríguez Larreta al kirchnerismo. Si no lo consiguieron ellos, que son expertos, mirá si lo va a lograr el gobierno nacional.

3. El kirchnerismo finalmente se ha aburguesado. Con una blandura deudora de aquel River de Gorosito, la AFIP suspendió a «Alfredo De Angeli, del Registro Fiscal de Operadores en la Compra Venta de Granos y Legumbres Secas por no informar la condición de arrendamiento o propiedad de un campo que explotaba» sin que el dirigente de la FAA fuera previamente retado por Cadena Nacional. Un despropósito: a diferencia de este editorial, en el próximo LA NACION debería reclamar la ausencia de advertencias por cadena nacional.

4. Finalmente, nos alegramos de que aquel señor cacerolero que pedía ayuda a EE.UU. para combatir el caos provocado por la Casa Rosada:


Pueda tener pronto un nuevo canal diplomático para encauzar su reclamo. Ahora podrá pedirle a su gato que se comunique con Hank, el gato candidato independiente a Senador por Virginia:


Imaginamos la conversación:

Gato del señor cacerolero (GSC): ¡la Casa Rosada está llena de ratas, Senador!
Hank: es "Cenador", no "Senador" todavía...
GSC: ¿pero nos van a ayudar con esta yegua?
H: si es yegua, que se ocupen los demócratas, que tienen un burro por logo.

Ya no quedan países serios, vea...

viernes, 8 de junio de 2012

El relato de una nueva gesta antikirchnerista

Todo relato implica la traducción de un hecho a través de la subjetividad del relator. Los hechos, así, la historia, es siempre la historia contada por alguien. Como todavía ningún relator de la historia pudo escribirla mientras realizaba un viaje astral que lo separara de las pasiones materiales, la historia contada por alguien es siempre una parte de esa historia.

El relato de Clarín, de LA NACION, respecto al cacerolazo en Plaza de Mayo es la historia del inicio de una gesta, similar a la de 2008. Gesta entendida como hazaña, pero también en su acepción obstétrica, de gestar para luego dar a luz. Tan contentos están con el relato que pudieron construir hoy, que se conforman con titular la renuncia de Reposo a su candidatura como "traspié" y no como "dura derrota". LA NACION le dedica más del 60% de su portada al cacerolazo (con foto principal incluída, en Nestornautas puede ser comparada con una toma aérea), la liberación de dólares por parte del BCRA y la amenaza de paro de Moyano, ya absolutamente volcado (dirigido y, además, volcado) hacia la confrontación con el gobierno nacional.


El límite fundamental a este nuevo intento de las corporaciones rurales, y de los sectores medios-altos que funcionan como parlante mediático, es la inexistencia de espacio político por fuera del kirchnerismo, gracias al voto popular que así lo sentenció. En 2008 la escisión de sectores que habían acompañado la candidatura de Cristina permitió la creación de ese espacio, que hoy se encuentra marchito y caduco. Del Peronismo Federal quedan migajas y Unión-PRO no es siquiera un fantasma. El resultado de octubre y su correlato institucional impiden también la emergencia de ese liderazgo político imprescindible para cualquier proceso político: Hermes Binner, segundo lejísimo en 2011, no cuenta con el respaldo institucional, traducido en asientos en el Congreso, del que sí goza la UCR, tercero y más lejos aún. La UCR, además, se encuentra hoy dividida en fracciones y no unificada bajo la conducción de Gerardo Morales como en 2008. Esa unidad le permitió conformar el ACyS, un sueño lejano hoy: Carrio, la tercera rueda de ese triciclo, está más quemada aún de lo que su propio bronceado evidencia.

El relato mediático opositor carece además de elementos que fueron importantísimos en 2008, como señalamos con anterioridad: el clima de crispación, el nuevo sujeto social agrario, la carriocista legitimidad segmentada, el 54% que no había votado a Cristina (presentado como unidad; hoy es imposible rotular al 45% que no votó a Cristina bajo una bandera de unidad), el factor sorpresa, muy importante, y... un señor que se llama Cobos, que deja a este nuevo intento sin posibilidad alguna de asaltar (literalmente) el poder.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Qué miedo tenía, nene...

Y la historia lo juzgó nomás. No tenemos que esperar a que actualicen los contenidos escolares en 2050 para saber que a Cobos, Julio Cleto, la Historia lo colocará en el lugar al que pertenece: el de un tipo que cedió ante la presión de las corporaciones y fue partícipe de un intento destituyente (para usar un cartabiertismo) contra su propio gobierno.

Será una nota al pie de página del conflicto agrario. No será más porque no fue un líder, aunque circunstancialmente liderara encuestas de opinión. Ahora que pasó el acto de asunción de Cristina, que fue escasamente recordado durante el mismo (y Kunkel, que no necesitó -seguramente- leer este post para entender cómo convenía que viniera la mano, calló las pocas muestras de revanchismo), viene bien recordar cómo actuó Cobos en su momento estelar. No sólo considerando su voto final, no positivo (finalmente no positivo para "el campo" y para él), sino el desarrollo de su defección. Gustavo Sylvestre mismo (en TN todavía) relató que, en su momento cumbre fue «...un Cobos abatido, quebrado por momentos anímicamente...».

7:47 min: «Cobos, querido, el pueblo está contigo...». Ja.

martes, 6 de diciembre de 2011

Verbitsky ultradianacontista

Verbitsky, en una humorada, se permitió aprovechar la despenalización de calumnias e injurias que la Presidenta impulsó y el Congreso convirtió en Ley. «Andate Cobos, laputá queteparió», dijo Horacio, cometiendo un error infantil para un periodista de su trayectoria e historia de vida.


La noticia ya es la más leída en la web de la tribuna de doctrina y será el comentario obligado de la fecha. Como decíamos ayer nomás, uno es -también- en la medida de sus adversarios. Y este circunstancial adversario es un cadáver político. No entiendo la necesidad, entonces, de que el apellido Cobos siga siendo la vedette de los tiempos que corren. Es ese un (de)mérito absoluto del kirchnerismo, desde dirigentes (ultradianacontistas) a militancia rasa quienes, como vulgares espectadores de un espectáculo macabro (me eliaschevicé) claman por venganza. El aroma impregna el aire y no debería. Deberíamos, en cambio, poder dejar de mirar el piso, levantar la cabeza y pensar que lo que ya fue -como Cobos-, ya no volverá a ser. Si aún quedan dirigentes capaces de cobizarse, están advertidos de que la ciudadanía no paga la traición.

No creo equivocarme finalmente si digo que, aunque los dichos del Perro sintonicen con una corriente de opinión extendida entre los adherentes al oficialismo, aplica para lo que decíamos ayer respecto a los que putearan a Cobos.

Todos ultradianacontistas.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Si lo puteás a Cobos, sos tan insignificante como él

Como algunos pedíamos (acá, acá y acá), será finalmente Cobos quien invite a Cristina a prestar juramento en su ceremonia de reasunción. Como cuenta LA NACION, algunas voces del oficialismo se habían expresado en contra de esa posibilidad pero, conociendo a CFK y su apego por el protocolo y -más aún- por la letra de la Constitución, yo no hubiera apostado por Beatriz Rojkés para encargarse de la tarea.

Uno también es en la medida de sus adversarios, entonces hay que saber elegir al enemigo. En esa elección también está la altura de nuestras posibilidades. Por eso, todo lo que quiero decir puede resumirse en el título del post o de esta manera: Cobos ya fue castigado. Por su propio partido, por la ciudadanía misma que lo enterró en lo que a consideración popular se refiere. El vicepresidente saliente no fue ni siquiera candidato a consejal en Mendoza. Para decirlo en lenguaje popular: ya está. ¿Qué sentido tendría luego del 14/08, del 23/10, seguir considerando a Cobos? Sí, defeccionó, traicionó, pero vos no vas a ser mejor que él si en ese día histórico, el próximo 10 de diciembre, le dedicás 5 segundos a alguien como Cleto.

Por eso, vos, militante kirchnerista, peronista, socialista, progresista, comunista, forjista o lo que sea, vas a ser un reverendo pelotudo si en la ceremonia de asunción le dedicás siquiera una mirada de desprecio a Cobos. Mucho más si te tomás la molestia de cantar en su contra. Estás advertido: el que canta contra Cobos es tan pequeño como él.

LA NACION hace foco en Cobos. Vos hacele caso a Jauretche...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Que sea Cobos, por favor

Por ahora, y si no se produce alguna sorpresa, el vicepresidente de la Nación y titular del Senado, Julio Cobos, será el encargado de tomarle juramento a la primera mandataria, Cristina Fernández, y a su compañero de fórmula, Amado Boudou, en principio, el 10 de diciembre.

La Constitución Nacional expresa en su artículo 93 que “al tomar posesión de su cargo el presidente y vicepresidente prestarán juramento, en manos del presidente del Senado y ante el Congreso reunido en Asamblea, respetando sus creencias religiosas, de: ‘desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidente (o vicepresidente) de la Nación y observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina’”.
Una duda me carcome. No se si me aqueja un súbito ataque de republicanismo o si, en realidad, sólo se trata de un revanchismo propio de bloguero K rentado pequeño y minúsculo. Quizás sea una conjunción, pero quien subscribe quiere que sea el Ing. Julio César Cleto Cobos, vicepresidente de la Nación y Presidente del Senado, quien le tome juramento a la Presidenta reelecta, nuestra Dra. Cristina Fernández de Kirchner. Esto, claro, si los terribles muchachos de La Cámpora y la JP pueden evitar el papelón de silbar en contra de un representante del puebl... digo, de un representante caído en desgracia de los poderes corporativos como don Cleto.

Es una oportunidad, compañeros y compañeras, para ejercitar la tolerancia republicana, para demostrar nuestro respeto por las instituciones y por la investidura del Sr. Vicepresidente. Díganme además si no sería lindo ver la cara de acabo-de-chupar-limón-con-vinagre, la cara de podría-ser-yo-quien-estuviera-recibiendo-la-banda, la cara de soy-un-perdedor-nato de Julio Cleto en ese momento.


Imperdible. Pff, republicanismos a mí...

jueves, 8 de septiembre de 2011

Ley de Tierras: pequeña historia de un nuevo aplazamiento

Un día Felipe Solá permite el cultivo de soja transgénica. Otro día Monsanto llega a la Argentina.
Un día China empieza a crecer y los fondos especulativos deciden invertir en alimentos primarios. Otro día el precio de los commodities alimentarios se dispara.

Un día Martín Lousteau propone aumentar las retenciones al agro y le dan el ok. Otro día los que habían invertido se quejan del aumento propuesto.
Un día TN parte la pantalla entre Cristina y De Angeli y se arma el "paro histórico del campo". Otro día la clase media, indignada por lo que le hacían a uno de los sostenes de la Patria junto al Ejército y la Iglesia, sale a cacerolear.

Un día los cortes de ruta paralizan al país y los diarios no hablan de caos de tránsito. Otro día el PEN manda el proyecto al Congreso y éste queda empatado porque muchos legisladores intuyen que al gobierno le queda poco hilo en el carretel y pegan el salto hacia el nuevo partido político: La Oposición.
Un día el vicepresidente decide votar en contra del proyecto que le dio la posibilidad de desempeñar un rol institucional importante y entra en la Historia con un voto "no positivo". Otro día ese vicepresidente se convierte en héroe nacional.

Un día hay elecciones legislativas y en Tucumán la Sociedad Rural, como punta de lanza de la ofensiva contra el oficialismo nacional, coloca un candidato a Diputado al frente de la lista del radicalismo. Otro día, como "hombre de Cobos", ese candidato, Juan Casañas, accede al Congreso por la minoría.
Un día, todo el arco opositor se suma en el Congreso para repartirse los cargos deshonrando la tradición de ambas Cámaras. Ese día, Casañas queda al frente de la Comisión de Agricultura en Diputados.

Y un día cómo ayer, traba una vez más el tratamiento en plenario de la Ley de Tierras, pateándolo para el próximo martes en Comisión.

Nada es gratis.

jueves, 25 de agosto de 2011

Cobos

- Hay un señor que se llama Cobos, ¿no?
- Sí, sí. Radical él ahora, ¿no?...
- (...) Dicen que es vice...


Según Artemio, la de Cobos es la caída más comentada luego de la del Muro de Berlín. A esta altura comparar a Cobos con el Muro de Berlín suena a exageración. Quizás el muro haya sido, durante 2008/2009, la metralla multimediática (al decir de VHM). Clarín y TN, sobre todo.

Durante esos dos años, cuando el antikirchnerismo arreciaba como una tormenta que amenazaba eyectar a Cristina del PEN, los opositores dieron sobradas muestras de subordinación a los poderes corporativo-mediáticos. También de incapacidad e incompetencia. Se fueron de boca: alegremente, subidos a la ola de rechazo, confesaron sus propósitos. Esos que Menem reconoció que no podía mencionar, so pena de que nadie lo votara: reprivatizaciones, recurrir nuevamente a los organismos de crédito multilaterales, recortes de "gasto" público, etc. Proponían dar marcha atrás antes que mirar hacia adelante.

Cobos, Julio César Cleto, Ingenierio, vicepresidente de la Nación, votado en igual magnitud que Cristina (como solía decir para justificar su accionar), fue el primer emergente de ese clima, bien calificado por Carta Abierta como "destituyente". Luego se desdibujó. Pero fue quizás un señuelo demasiado apetecible para el resto de los opositores: todos quisieron convertirse en el nuevo Cobos. El ejemplo era por demás gráfico: Cobos pasó de ser un vicepresidente más, opaco, sin desarrollo político o territorial alguno, a ser la estrella del firmamento opositor, a ser el político con mejor imagen positiva. A ser el próximo Presidente.

2007, junto al triunfo de Cristina, consagró a Carrió como líder opositora. Pronto quedó claro que Lilita era la voz de las corporaciones. Era las corporaciones. Ergo, desde el triunfo de Cristina ningún espacio político pudo ocupar ese lugar, que no estaba vacante. No sólo debido a las propias, marcadísimas limitaciones, sino que desde un principio quedaron presos del direccionamiento mediático. Clarín sacaba y ponía Presidentes. Tal era el sentido común. Para ser puesto, entonces, había que ser Cobos. Es decir, venderse. O alquilarse. O permutar, pantalla por titulares. O por defensa de los intereses corporativos en el Congreso.


Aquel Cobos, que quiso formar parte de la Historia, que quiso ser Presidente sin el voto popular, como partícipe de un complot diseñado para salvaguardar los intereses de unos pocos -los mismos de siempre-, pasará a la historia con esta foto, con ese gesto. En su momento de máximo esplendor, en su tiempo, sólo pudo mostrarse como lo que es: un hombre atribulado, dubitativo. Un hombre pequeño, que no puede soportar sobre sus espaldas el peso de sus propias decisiones. Sin ánimo de ofender, y con propósitos meramente descriptivos, la RAE define al pusilánime como aquel "falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes".

Cobos, el vicepresidente de la Nación, es ahora sólo eso. Luego del 10 de diciembre será sólo Cobos; y el recuerdo de lo que alguna vez fue.

jueves, 7 de abril de 2011

Renunciá, Cleto

Dicen que Cleto sorprendió a todos (una exageración) y se bajó de la carrera presidencial:


El periodismo independiente le preguntó entonces a qué "condiciones" se refería específicamente. Dicen que el vicepresidente habría respondido:

"¿Cómo a qué condiciones? No tengo votos, no tengo imagen, no tengo equipo... Estoy peor que Felipe Solá en el día del amigo".

Qué lejos aquellos tiempos en que era comparado con San Martín. No vamos a mentir: no nos ponemos tristes. Ahora sí, tené un poquito de dignidad y ¡renunciá!

Ah, y se ofreció como soldado o suboficial de Ricardito Alfonsín. Desde acá le proponemos, humildemente, al doctor Alfonsín, que lo considere para la fórmula presidencial. Alfonsín - Cobos. ¿Cómo les suena?

* Cable de último momento: se habría bajado por consejo de su hija, su asesora estrella. "Papá, no te votan ni mis amigas del Facebook", le habría dicho. Ampliaremos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Las internas opositoras

La Reforma Política aprobada a fines de 2009 -año y meses ya- tenía entre sus objetivos dotar a los partidos políticos de una herramienta que les permitiera organizarse para emerger, de cara a la sociedad, con un mayor nivel de cohesión y representatividad. La elaboración de una plataforma y la selección más transparente de los candidatos eran también parte del espíritu de la ley. La reforma promueve el bipartidismo, y más aún que el peronismo, el partido que mayor beneficio podría haber obtenido de la norma debería haber sido el radicalismo.

En las elecciones de junio de 2009 la UCR participó del Acuerdo Cívico y Social junto al Partido Socialista, a la Coalición Cívica y al Gen de Stolbizer. Por el lado del peronismo disidente, luego denominado federal, participaron en la provincia de Buenos Aires junto al PRO de Macri en lo que se denominó Unión PRO.

Hoy reina el desconcierto en las filas de los muchachos opositores.

Por el lado de la UCR teníamos a un candidato instalado y con alto grado de conocimiento: Julio Cobos. Ricardo Alfonsín, el otro contendiente de peso (por genealogía) comenzó a ascender a medida que la valoración positiva del vicepresidente menguaba. AC -antes de Catamarca- la idea era utilizar a la interna como una plataforma de lanzamiento. Era la excusa perfecta para recorrer el país y contar, una vez realizada, con un candidato medidor, ganador y más fuerte que al inicio de la misma. Decidieron, en consecuencia, adelantar los tiempos a lo dispuesto por la Reforma. Pero he ahí que Cobos decidió no participar y presentarse -o no- recién en agosto, como manda la ley. Cleto no necesitaba de la interna y actuó en consecuencia quedando Alfonsín pedaleando sólo en el aire. Aprovechando entonces que Cobos hacía delarruísmo explícito (es decir, dudaba) apareció Ernesto Sanz para ocupar el lugar del vicepresidente. La jugada apunta(ba) también a excluir al vicepresidente defeccionador aislándolo.

La derrota de Brizuela del Moral, que descontaban ganaría, aceleró los tiempos en el radicalismo. No sólo porque el partido necesita ya mismo de un candidato instalado sino porque las fuerzas que lo acompañaron en 2009 se subieron el precio. Carrió sabe que el pequeño porcentaje de votos que aporta puede ser fundamental para terminar en segundo lugar en octubre. Binner, ahora, hasta se anima a discutir el primer lugar de la fórmula. Aunque tiene, el gobernador santafesino, sus propios entuertos provinciales que atender antes.

Así como Catamarca fue un sonoro cachetazo para el radicalismo, el exiguo, sospechado y cuestionado triunfo en Chubut del candidato de Mario Das Neves, peronista y federal, movilizará las luchas intestinas en las filas del rejunte opositor de origen peronista.

Ya antes Felipe Solá había desistido de participar en las internas escalonadas del espacio. Francisco De Narváez dejó de participar en las reuniones y se abocó a su candidatura a gobernador bonaerense en el convencimiento de que luego, cuando necesiten de su imagen, vendrán al pie a buscarlo. Una estrategia similar lleva adelante Mauricio Macri.

Se necesitan y se repelen, el macrismo y el duhaldismo. Duhalde necesita a Macri porque carece de un candidato medidor. Macri necesita de la estructura del peronismo residual en el interior del país. Pero a la vez cada uno representa el peligro más cercano de los espacios que lideran. Los peronistas originarios corren el riesgo de entregar sus estructuras al PRO, de manera similar a lo que ocurrió con el aparato bonaerense que manejaba Duhalde luego de que Kirchner lo derrotara en 2005 con Cristina Fernández a la cabeza de la boleta. Macri, a su vez, correrá el riesgo de no ser "lo nuevo", subido al tren fantasma de los Puerta, Barrionuevo y Romero. En un candidato que es todo imagen, es un alto precio a pagar.

En el nacimiento del PRO como partido estaba inscripto ya su destino asociado al duhaldismo. Pero se trata, para ambos, de una asociación que no les asegura beneficios en la coyuntura y sí perjuicios a la larga. De ahí a que todavía no se hayan decidido por la confluencia.

Ningún espacio opositor cuenta, para esta elección, con un sujeto social como fue el sujeto agrario en 2008 y parte de 2009. Tampoco es el antikirchnerismo el clima reinante ni existe consenso alguno con respecto a un cambio de época, para el que no existen condiciones objetivas internas o externas, económicas o sociales.

En el camino hacia octubre deberán -si tienen vocación de poder alguna- necesariamente ir confluyendo las propuestas que posean o crean poseer denominadores comunes. Es un camino difícil y, como afirmaban la semana pasada desde La Nacion:

El terror al avance kirchnerista es, por ahora, el único denominador común de estas fuerzas.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Google y Clarín tienen muy mala onda con Cleto Cobos

Ayer se lanzó como candidato presidencial el otrora héroe nacional -hermano casi de hazañas del Padre de la Patria Don José de San Martín- Julito Cleto Cobos, el vicepresidente defeccionador. Vi el video de su presentación en lo de mi amiga Natalia y puedo decir ya, sin temor a equívocos, que su candidatura es no positiva. ¿Por qué? Enumeremos:

1. Comenzó su presentación agradeciendo a sus bases. ¿Quiénes? ¿A los miles de militantes cletistas? No: a las 300 personas que asistieron al Hotel Colón. Palabras textuales del hombre de corazón parlante:

"...mis primeras palabras tienen que ver con el agradecimiento a todos ustedes y con desearles, por si me olvido al final, una feliz navidad y un buen año para el año entrante..."

Sólo te faltó preguntarles cómo les gusta el café, Cleto.

2. Luego de rendir pleitesía a la escasa concurrencia mostró que es un tipo de convicciones, ideas firmes y -sobre todo- claras:

"...Creo que hemos cumplido con algo que estaba establecido (...) la construcción de una plataforma, que esto no lo es, pero si es un aporte..."

No me quedó claro, ¿cumplió o no con la construcción de la plataforma? ¿O es un aporte nomás? Juro que paré el video y dije no, es mucho para mí.

3. A Cleto le soltaron la mano, pobre. Veamos cómo trataba Clarín a su rival en la interna el 4 de diciembre:

Click para agrandar...
Click para agrandar...

Alfonsín en tapa. Gesto enérgico en la foto, el dedo señalando hacia el futuro. Con fuertes críticas al kirchnerismo. No le teme a la CGT. Página 10. Voy a ver el diario de hoy y no hay ningún Cleto en tapa. Ninguna imagen, gesto o dedo señalando nada. Sin fuertes críticas al kirchnerismo. Cleto está en la página 16. Si piensan que ya eso es mala onda, vean la página 16:

Click para agrandar...
Click para agrandar...

¡Eso ya es un abuso, che! ¡El tipo los hizo ganar buena guita con lo de la 125! Desagradecidos.
En fin. Consuelo para Cleto: peor lo trata Google. Encuadrada en rojo, la propaganda que eligió Google para el video en YouTube del lanzamiento presidencial de Cobos:


Llamalos, Julio. No te vayas antes de tiempo...

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Andate Cobos, la p...?

Pensaba, mientras escuchaba el cantito popular esos días, que no había que otorgarle tanta importancia a un minúsculo defeccionador que había traicionado a quienes lo incluyeron en la fórmula y, más importante aún, a quienes lo votaron para ser el representante del Poder Ejecutivo en el Senado (y no para convertirse en el representante de la Oposición en un limbo que oscila entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo). Pero es imposible desoir el mandato popular.

Dijo al respecto Cleto:

"Habría que repensar las funciones del vicepresidente [1] (...) Como vicepresidente de la Nación, no se puede estar subordinado y supeditado a avalar el 100% de las acciones y las medidas que disponga el Ejecutivo [2] (...) Algo hay que replantear constitucionalmente... [3]".

Y quizás algo de razón le asista. Desmenucemos:

[1] Visto su accionar, y los dolores de cabeza que le causó al oficialismo, en todo de acuerdo.

[2] Juega a favor de Cobos, acá, que la Constitución Nacional deja flotando al cargo de vicepresidente en aguas internacionales. Por un lado se elige junto al Presidente (y representante único del Poder Ejecutivo) pero, por otra parte, no es senador sino Presidente nato del Senado y sólo vota en caso de empate. O sea: ni chicha ni limonada.

Pero, ¿no es sino lógico que los opositores hayan sido votados por quienes se oponen al oficialismo? ¿No es lógico que si fuiste votado por quienes avalaban la gestión de Kirchner y la candidatura de Cristina -o sea, oficialistas- defiendas las políticas oficiales?

El sinsentido -y aquí la explicación de la bronca que genera la situación de tener un opositor dentro del gobierno- es haber sido elegido por votantes oficialistas y actuar para los votantes opositores.

[3] Me parece un motivo bastante pobre para proponer una elección constituyente y modificar la Carta Magna. Pero sería interesante tenerlo en consideración para cuando existan motivos suficientes para modificar la Constitución, ya que la misma debería ser más específica en cuanto a la función del vicepresidente y no dejarlo librado a una "tradición" que puede quebrarse cuando aparece algún irrespetuoso.

Sería interesante, además, proponer que el Presidente del Senado sea elegido como el Presidente de Diputados. O directamente elegido por el Presidente mientras el vicepresidente se queda en casa, haciendo banco para estar listo en caso de necesidad de recambio por muerte o renuncia. Sería un impedimento para la codicia de tanto vicepresidente que sueña con derribar al Presidente.

Chacho Álvarez, vicepresidente de Fernando De la Rúa, dijo al momento de su renuncia:

"Presento mi renuncia indeclinable al cargo de vicepresidente de la Nación. Lo hago para poder decir con libertad lo que siento y lo que pienso. Y al mismo tiempo para no perjudicar al Presidente ni alterar la vida institucional"

Ahí puede tener una respuesta Cleto a sus interrogantes. Si quiere libertad para decir lo que piensa y siente*, puede renunciar. La gente lo votará luego, si está de acuerdo con lo que piensa y siente. Al mismo tiempo no perjudicaría a la Presidenta ni alteraría la vida institucional. Esto dicho en beneficio de Cobos, porque acá tratamos de pensar en todos, defeccionadores incluídos.
Desde el punto de vista del oficialismo no creo que arroje ningún beneficio que el vicepresidente renuncie. Cleto ya perdió la interna radical a manos de Alfonsín, porque el partido tampoco le perdona su traición. Quien se muestra más cercano a Cobos, hoy, es De Narváez y eso habla de que a los traidores los cría Bruto y el viento los junta.

Esta foto es mucho más linda, ¿no?

* ...