¡Soltame, carnaval! La rosca política para 2015 se empezó a tejer luego de las legislativas del año pasado, pero por ahora se dan en un marco de cierta tranquilidad y en un escenario en que los intereses más importantes pasaron por el desarrollo de la cuestión económica, presionada además por los acontecimientos de uno de los diciembres más duros que recuerde el kirchnerismo. De todos modos, las noticias que van dando cuenta de los movimientos se riegan a la noche para marchitarse tempranamente al día siguiente.
¿Cuándo empieza el Mundial? Es en la provincia de Buenos Aires donde quiere resolverse la política nacional y determinar así las posibilidades de 2015. Lógico, por el peso relativo de la PBA pero, además, porque el kirchnerismo comprendió aún antes de arribar al poder que su base debía ser el ámbito de la PBA y no una lejana y pequeña Santa Cruz. A partir del traslado del bastón de mariscal operado por la renovación cafierista (relato abandonado ya por el FR de Massa) desde el sindicalismo anquilosado –que condujo al peronismo hasta la emergencia democrática alfonsinista– hacia los Barones del Conurbano para contener territorialmente los efectos de la fiebre neoliberal noventista, el peronismo de La provincia (en un remedo de La ciudad de Bs. As.) ganó en poder decisional. Tanto que en 2015 podría quebrarse aquel maleficio que veda la Casa Rosada a los gobernadores bonearenses. El otro competidor por ahora en pole, por si fuera poco, también es de la PBA.
¡Ohhhh, Argentíiinaaaa… esunsentimiéntoooo…! Mientras, se aquietaron un poco las aguas de la economía, que todavía dista de alcanzar niveles de normalización para los estándares de estos años kirchneristas pero, también, se aleja de los nubarrones que la acecharon.
Aldo Ferrer, kirchnerista crítico, viene sosteniendo cosas
similares a las que enunciamos en este blog ultrarabollinista de Alberto Pérez desde hace tiempo. Claro, resta, para terminar de sortear este primer trimestre, el tema de las paritarias, de la que la docente es caso testigo. Hay
una buena nota en Miradas al Sur, firmada por Horacio Rovelli, que dice y no dice (je) que la paritarias deben superar a la inflación. Por acá, con dolor, sostenemos que si el gobierno decidió convalidar la devaluación debe defender esa decisión y bancar las consecuencias. O sea que digo, pero no digo –como Rovelli, je–, que las paritarias no deben tener un techo (pero deben en realidad tenerlo). Aritmética que, más que económica, es política. El riesgo, si no, puede ser enfrentar una situación similar más adelante.
¡¡ROMPELA, MESSI HIJO DE PUTA!! Pero volvamos a la rosca (por ejemplo, el gobierno de la PBA lanzando el
proyecto de policías locales), alimento de los politizados, el Intrusos de quienes se interesan por estas cuestiones. Y Carlos Pagni escribió
una buena y completa columna al respecto. Vale leerla entera y, como sostuvimos antes (y ahora cada vez menos irónicamente, menos anclado en el campo del deseo), parece que es cierto que el pelado analista de LA NACION lee blogs y, entre esos, éste. También el de Omix, ojo, pero parece que a él
le gustó menos el editorial. Para quienes con poca voluntad o tiempo prefieren obviar la visita al diario de los Saguier, lo que Pagni sostiene es que el armado de Scioli viene mejor que el de Massa, que los últimos movimientos del desarrollo económico parecen apuntalar su apuesta antes que la del tigrense pero, pero, que –como sostenemos desde las PASO2013 mismas– existen posibilidades para el campo republicano si el peronismo se presenta fragmentado. Escasas, quiero agregar, pero… Ah, y es evidente que el oficialismo todo tomó nota de la importancia de utilizar las PASO a la manera de UNEN en la CABA. Habrá novedades y recálculos a partir de eso.
¡Có-razón cárnavaléro, séntirás cáda-febrero, qué-te-vás cómo-en-ún-suéño, énamorádodélcárnavál! No estaría completo este apunte mínimo sin señalar algo
que apunta Manolo, en referencia a la reciente renovación del DNI tramitada por Bergoglio, aka @Pontifex_es. 2016 parece ser el año elegido por Pancho Primero para regresar a su suelo patrio, y agarrate, claro. Si la influencia
que ejerce ahora no puede ser menospreciada, no queremos ni imaginar la magnitud de la que ejercerá sobre el siguiente. ¿Amén? Y, qué va’cer…
A desenterrar el Diablo de la Pacha nomás. ¡Dale!