Mostrando las entradas con la etiqueta Inseguridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Inseguridad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de agosto de 2014

Carta Abierta de Orlando Barone a Sergio Berni

Mentira. Este texto no será de Barone ni una carta a Berni pero el debate sobre la delincuencia foránea y antinacional –menor, anecdótico, carroña para buitres periodísticos internos– está abierto. Debido a la coyuntura económica la batalla cultural se encuentra en el primer momento de sus ciclos stop&go pero no por ello nos privaremos de la crítica sagaz, mordaz, locuaz y todas las otras palabras que terminen con “az” que se les ocurran como… Jason Mraz. Que casi con seguridad no coincidiría con Berni.

Algún desprevenido se preguntará “¿qué dijo este chabón?”. Va: “…les pido a los legisladores que le den herramientas ágiles a la Justicia para que cuando detengamos delincuentes extranjeros que vienen a la Argentina a delinquir salgan del país y no puedan entrar nunca más”. “Ah”, me dirán. “¿Y?”. Y nada (!), pero no lo separa ninguna distancia de las declaraciones xenófobas de Macri en ocasión de la toma del Parque Indoamericano en 2010. No me vengan con el verso de las teorías del derecho, podría decir Berni, pero ya lo dijo antes Sergio Massa.

Ah, ya es un poco menos fácil bancarlo, ¿no?

El kirchnerismo emocional no pudo nunca desembarazarse de una tara producto de su emergencia bajo la condición de minoría intensa a partir de 2008: tiene una clara tendencia a bancar cualquier estupidez de los propios (siempre que no tengan votos) y a mirar con recelo a cualquiera que cuente con apoyo en las urnas (y su apellido no comience con K). A estos últimos se les exige pedrigí. La receta perfecta para sufrir cuando comience la temporada de diferenciaciones.

Volvamos al tema. Las declaraciones de Macri y Massa antes, de Berni y Hugo Curto ahora no son sólo desafortunadas y desangeladas, sino que forman parte de un discurso más amplio, boludo, efectista y facilista. Ni siquiera debemos considerar el sinsentido jurídico de pedir deportaciones previas o durante un procesamiento (antes debiéramos considerar los miles que engordan las estadísticas del ítem “prisión preventiva”). Sí que ese discurso estigmatizante, estereotipador es francamente contradictorio con el enarbolado históricamente por el kirchnerismo, que tiene a la inclusión, el trabajo, la educación y en último término a la contención social como banderas contra la violencia y/o delincuencia. Pero además, las declaraciones de Berni chocan de frente contra la realidad pura y dura de las estadísticas. Aportadas por Robertino Carlés (quien no puede ser acusado de opositor, precisamente): “Censo penitenciario. Población detenida: 61.192. Argentinos: 57.505 (94%)”. ¿El problema es la inmigración descontrolada macrista? ¿El verso de las teorías del derecho massista? ¿El facilismo xenófobo de Berni que utiliza como excusa a la ejecutividad? Nah.

Pero aprovechemos el debate y discutamos lo importante: ¿cómo debiéramos deportar a los delincuentes extranjeros? ¿Deberíamos diferenciar entre peruanos pungas y colombianos narcos ricos? ¿Pasaje en primera clase para los segundos y un baúl de algún auto para los primeros? Los tucumanos o formoseños, ¿calificamos como extranjeros internos en Buenos Aires? ¿Es factible construir centros de rehabilitación para gendarmes que permiten la entrada de estos elementos infectantes al corazón de la Patria? ¿Declaramos a los montes tucumanos zona liberada de América Latina del flagelo del extranjero delincuente? ¿Y con Benetton en la Patagonia qué hacemos?

Algo más para terminar: declarar como Berni, impunemente, puede no tener tantas consecuencias inmediatas en el conurbano bonaerense o la CABA. Sí que podría tenerlas en provincias limítrofes como Jujuy, Salta, Formosa o Misiones. Decí que el discurso de Berni les queda lejos.

lunes, 7 de abril de 2014

Linchamientos en Panamá

No se trata del país del Canal, no, sino de la revista digital que angalanan plumas más finas que la de uno, dicharachera y acostumbrada al puchereo semiológico concuspicente (?).


Muy amablemente, quienes hacen Panamá Revista nos invitaron a colaborar con un texto (y desde ya lo agradecemos), y salió este sobre cierta hipocresía respecto a las razones que hicieron de los linchamientos el tema nacional de estas semanas. Planteamos, por ejemplo:

«...¿Falta Estado? Siempre. ¿El rol irresponsable de medios y dirigentes políticos, como en el no-debate sobre el proyecto de Código Penal? También. A razón de la sedición policial de diciembre, se advertía el mayor espacio que el discurso derechista y xenófobo ocuparía en nuestra sociedad. Pero no son tampoco suficientes para aproximarnos a la problemática que ocupa el centro de la agenda hoy. ¿Por qué entonces la agitación actual, el estado de alerta y movilización alrededor del tópico? Porque en este caso los linchamientos comprometen al que en el imaginario social es el corazón mismo de esta sociedad. Porque ocurrieron en Rosario, en la Ciudad de Buenos Aires y, sobre todo, porque ocurrieron en los barrios civilizados de la sobreanalizada clase media. Es la clase media asistiendo al horror de reconocer que el monstruo también habita en ella...».

Completo aquí.

Como la crítica que me hicieron algunos al texto fue que se detiene en lo meramente descriptivo, que carece de una propuesta (!), aquí sumamos algo que merodeamos en el posteo anterior: podemos considerar que para aproximarnos al tema Seguridad existen dos posiciones enfrentadas. En el relato, sí. Por un lado, quienes aborrecen de cualquier planteo que no se circunscriba únicamente a los tópicos de largo aliento como inclusión, educación, etc. Por otro, quienes adoran discutir con su garantista ideal imaginario y cuya argumentación, llevada a la práctica, finaliza con un "no estoy a favor de los linchamientos, pero...". Son quienes dicen "¿Y si le pasara a tu hijo?" como forma de clausurar cualquier debate que no se encamine hacia posiciones más reaccionarias y simplistas.

Por aquí consideramos que las apelaciones a mano dura, bala a los delincuentes, no debatir un nuevo Código Penal (ni siquiera proponer incrementar la escala de penas) o justificar reacciones criminales para congraciarse con cierto discurso que gana cada día más adeptos, son placebos livianos. Y que el placebo (porque no ataca directamente un problema que tiene múltiples raíces) más importante es el que nuestro sistema representativo considera: la representación social efectiva (y responsable) de las demandas. Si la sociedad cree que quienes deben encargarse de la solución lo están haciendo, la marea baja. Y cuando esto ocurre siempre hay menos ahogados.

sábado, 5 de abril de 2014

La cuestión Seguridad en la carrera a 2015

En materia de seguridad, lamentablemente, lo políticamente correcto se encuentra hoy bastante más a la derecha de lo que a uno le gustaría. Escribo “uno" y temo que deduzcan que mi filósofo de cabecera es Máximo, pero lo traemos a colación porque pretender modificar la percepción que de la realidad tenemos cuesta más que sólo proponérselo. Comparar estadísticas con el Harlem neoyorkino, puntualizar la innegable responsabilidad que los medios tienen en la creación de sentido común está muy bien, pero sirve de poco. Quizás sirva para tranquilidad de la propia conciencia, al colocarnos del lado Heidi de la vida. Y para decepción de la platea masculina, no nos referimos a la compañera Klum. Marcelo Saín señalaba hace unos años, a propósito de la creación del Ministerio de Seguridad, que “el progresismo tiene una visión totalmente maricona de la seguridad". El argumento, de tan pasado por arriba por el carro de la historia reciente, no es siquiera polémico. Saín se ha convertido, además, en el experto en seguridad que los progresistas con culpa adoramos citar para demostrar realismo político.

En seguridad todo hacía prever que la sociedad viraría lenta pero inexorablemente a posiciones más conservadoras y reaccionarias. Es parte del germen del miedo, como explicábamos allá por 2009 en el primer post decente que escribimos: “El miedo y la angustia". De Rico a Ruckauf, de Blumberg a De Narváez, hoy Massa y también Scioli. A propósito de la reciente sedición policial advertíamos que se fortalecían “los lazos intragrupo, mientras que se ensancha la grieta que separa a los distintos grupos entre sí. Recomponer los entramados de una sociedad ya de por sí bastante guettizada no será sencillo. Otra consecuencia, muy relacionada, será el mayor espacio que el discurso derechista y xenófobo ocupará en la sociedad". Es lo que pudimos confirmar con la “propuesta" —¿pre-puesta? (?)— de no-debate sobre un nuevo Código Penal y la justificación de los linchamientos liderados irresponsablemente por Massa. Martín Rodríguez señaló recientemente, refiriéndose al precandidato del FR, que la cuestión “seguridad", para definir a un político, es insuficiente. Y compartimos el diagnóstico, pero no podemos ignorar, de todos modos, que la cuestión seguridad será inevitablemente uno de los temas de la campaña 2015. Y Scioli se suma a ello declarando la emergencia en seguridad en la PBA. Desde la gestión puede ser un arma de doble filo, dependiendo de que se  perciban resultados o no. Si el resumen que hacen acá es ajustado, no creo que el progresismo kirchnerista tenga más que chicanas para diferenciarse, haciéndole involuntariamente un favor a Daniel Osvaldo (y personalizando en Scioli, no vale protestar, cuando el kirchnerismo puro y duro, el que entra en una combi, hizo mucho por convertirlo en el candidato mejor posicionado del espacio). Para sumar a la ecuación que explica la primera línea de este párrafo, no debe sorprendernos tampoco que la sociedad se torne más conservadora y menos tolerante cuanto mejor se encuentra en términos económicos: luego de conseguir trabajo no es ilógico que pretenda conservar lo obtenido. Un Nunca Menos individualista, pero que no por ello debe ser ignorado.

Retornando a Saín, este agregaba que el progresismo tiene “una visión sociologizante que indica que la seguridad se va a alcanzar cuando se reforme la sociedad y mientras tanto no saben qué hacer. Deben aprender que, en democracia, si la gestión de la fuerza publica no se hace con una firme voluntad política, dentro de los parámetros democráticos y legales, lo harán las propias fuerzas corporativas que las administran de modo autoritario. El resultado es que el progresismo termina asumiendo un modelo retrogrado y conservador pero con culpa". Y allí podemos encontrar un nudo a partir del cual desenroscar la madeja. Las cámaras de seguridad, el viejo Código Penal, incrementar la escala de penas, no son panaceas (como inclusión, educación y salud públicas de calidad) y sí placebos menores. El mayor placebo, el que nuestro sistema republicano y representativo considera en primer término, es la efectiva representación, algo que se relaciona y mucho con el imaginario. Esto, representar —pero con responsabilidad— las nuevas demandas de la sociedad, será fundamental para enfrentar la situación. Y también las elecciones en 2015.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Código Penal, Massa y las inefectivas respuestas técnicas

El revuelo continúa y buena parte del daño, recolecte o no las firmas el FR, ya está hecho. Sergio Massa criticó el anteproyecto, o un borrador de éste —al fin y al cabo es lo mismo—, por garantista y probó así que, en materia de seguridad, el bombardeo mediático, el miedo y la indignación fácil son más efectivos que cualquier argumento técnico.

La oportunidad estaba servida: el FR no existía cuando se dio curso a la iniciativa (eran parte del FpV) y eso les permite ahora, sin responsabilidad alguna en la redacción, boicotear lo consensuado por el kirchnerismo, la UCR, el PRO, el FAP y juristas. Se coloca así, gratis, a la derecha de todo el arco político en cuestiones punitivas y, gratis también, se diferencia del resto de los partidos de oposición, que le hicieron el gran favor de salir a pegarle y ser agrupados, simbólicamente, en el campo del garantismo filoK.

La respuesta del FpV, como suele suceder, fue excelente en lo relativo a lo técnico y muy mala políticamente. Al apelar al ad-hominem (“Massa tonto no sabe nada", “eso es del ámbito del Código Procesal y no del Penal" o “no puede haber iniciativa popular para legislar penalmente") no convence a nadie, una vez más, fuera de los ya convencidos o de los más politizados; cuando el daño de las declaraciones de STM transcurren por el carril del ciudadano de a pie y la supuesta baja en las penas, la puerta giratoria o la otra puerta por la que salen. Un blumberismo, anotaban en Twitter, y ya sabemos cómo terminó eso. ¿No era más fácil y efectivo, entonces, decir “no hay tal baja en las penas", “es un borrador, el anteproyecto es éste y estará abierto al debate en el Congreso", “juntá todas las firmas que quieras"? Con Arslanián, ahora, se ensaya una mejor respuesta, pero vale también anotar que, según el abogado y bloguero pampeano, Gustavo Arballo —que vino analizando exhaustivamente el anteproyecto acá— hay: “178 casos donde las penas suben y 129 en que bajan, 85 nuevos delitos y 14 que desaparecen".

El resto de los supuestos argumentos, como conspiranoicos pactos de inmunidad, son risibles: el Código Civil y el Código Penal no necesitan ser modificados para proteger el crimen de guante blanco, cuando esa es una de las razones que explican sus existencias.

Finalmente, que el radicalismo haya tirado a la banquina el trabajo de su representante en la Comisión redactora, Gil Lavedra (quien expresamente pidió que no se partidizara el debate, conociendo a los bueyes con que ara), y saliera también a diferenciarse prueba que el radicalismo entiende perfectamente que el FR pretende disputarle parte de su electorado y es pueba, además, del triunfo de la mirada punitiva que buena parte de la sociedad tiene en la materia y que el teorema de Baglini no aplica aún para el FR y la UCR: pueden ser irresponsables y ganar así consenso en el electorado.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Crónica, certezas y proyecciones de los saqueos en Tucumán

Crónica.

El cansancio transforma el dolor por todo lo ocurrido en una especie de tristeza vaga. El mundo parece algo lejano cuando uno más confrontado por la realidad, contra lo real, se encuentra. Dicen los que saben que lo real es lo imposible de significar. Queda bien citarlo, pero esas eran las sensaciones anoche cuando el sueño me vencía en la vigilia, cerca de las 6 am. En todo el Tucumán periférico –me contaron– se multiplicaba lo que ocurría en mi cuadra: barricadas sitiando cuadras, barrios enteros, fuego, palos, fierros, armas. Molotovs. En mi vida había visto una molotov. Una ambulancia tuvo que hacer malabares para atravesar las barricadas en busca de un herido: no lo consiguió. La derrota del poder público frente a la extorsión de la policía. Por suerte no ocurrió anoche lo que antenoche, cuando decenas de chicos, adultos y señoras, en moto, en carros tirados por caballos, en autos, en camionetas, en combis, saquearon la pollería en la que compro siempre dejando sólo las baldosas y las paredes intactas. Por suerte, porque anoche los esperaban preparados. No hubo que lamentar, entonces, hechos de sangre. Mucho temor, angustia y seriedad que recién se fue despejando hacia las 3 o 4 de la madrugada, cuando parecía que los rumores que llegaban no se materializarían. Recién entonces algunas bromas, pero pocos se retiraron antes del amanecer. La decisión de ganar la calle, de proponer resistencia para amedrentar a los saqueadores, no resulta sencilla. El resto de la crónica, más general, puede ser leída o vista en los medios, también recopilada en el hash twittero #saqueosentucuman.


Certezas.

La derrota del poder público, que debió negociar con las policías no admite otra lectura posible: el poder político debe ser recompuesto. El papel del poder judicial en la posterior investigación será fundamental, pero no suficiente: se impone acumular masa crítica en la opinión pública pero –más importante– entre los actores políticos de todos los sectores, para encarar una reforma de las FFSS que impida en el futuro que se transformen nuevamente en fuerzas extorsivas, utilizando a la sociedad como rehén y moneda de negociación. Recuperar el control político y civil sobre las fuerzas para impedir que condicionen nuevamente la paz social. Sindicalización con limitaciones. Policías municipales. Mecanismos de mayor control sobre las FFSS. Alguna instancia judicial, controlada por el Congreso y en estrecho vínculo con ministerios de Seguridad, que deba obligatoriamente actuar de oficio. Ley de Seguridad interior. Más y mejor formación.


Las Policías provinciales están en el ojo del huracán, sindicadas correctamente como las mayores responsables. La sospecha de que no sólo permitieron sino que promovieron los saqueos está también arraigada. Sobradas muestras de ello anoche, en Plaza Independencia en Tucumán. No será fácil que la ciudadanía lo olvide, y sobre eso debe montarse lo expresado en el párrafo anterior, pero puede amnistiar más rápido de lo que podríamos imaginar si la situación es encauzada.

Contrario a lo que piensa buena parte del kirchnerismo cultural, no considero que la cobertura de los medios haya tenido mayores responsabilidades antes y durante la situación. Lamentablemente los medios oficialistas quedaron en flagrante orsai, siendo TN uno de los que mejor cobertura realizó en todo el país. Reitero además mis impresiones acerca de la inconveniencia política de sostener la celebración en Plaza de Mayo (di mis razones aquí y allí pueden comentar si lo desean). En referencia a la celebración no quiero dejar de señalar que considero también inconveniente el farandulismo rodeando a Cristina: Moria tiene poco que hacer en una celebración de la democracia, con los DD.HH. o con la Justicia Social. Provoca pena.

Proyecciones.

En términos económicos no habrá consecuencias que no sean lamentables. Las provincias ahogadas ven desafiado su presupuesto 2014 aún antes de comenzar su ejercicio. Lo mismo puede decirse del gobierno nacional, que deberá auxiliar a las provincias. No se trata únicamente de los incrementos a las FFSS: pronto se sumarán reclamos de estatales, maestros y personal de salud. El escenario no es halagüeño. Las pérdidas materiales derivadas de los saqueos son seguramente muy importantes y las provincias deberán también enfrentar la situación. Por si todo lo anterior fuera poco, no será poca la presión que los saqueos a comercios y supermercados agregarán a la remarcación de precios ya característica de la época.

Quien suponga que de ahora hasta fin de año la situación será de relativa paz social se equivoca. Sortear la última semana de diciembre será fundamental y para ello, más que nunca, será fundamental la información. Cuestión, esta última, puesta fuertemente en entredicho desde la semana pasada, cuando la situación comenzó a gestarse en la Córdoba de Jose Manuel De la Sota. No son pocos los datos que permiten sospechar causalidades, el último: que los acuerdos con las policías de Santa Fe y Tucumán se firmaran casi superpuestos al discurso de Cristina.

La sedición policial y los actos delictivos generarán consecuencias varias que ya pudieron observarse. Por un lado, la ruptura en jirones del tejido social que desafió la vida de quienes sufrieron la liberación de sus ciudades al rapiñaje. “No los negros de piel, sino los de alma”, “no discrimino, porque tuve compañeros morochos en el Liceo”, “míralo al negro Mandela, lo que hizo”. Textuales escuchadas y leídas de quienes reconocen que los saqueos sacaron lo peor de ellos. Se fortalecen los lazos intragrupo, mientras que se ensancha la grieta que separa a los distintos grupos entre sí. Recomponer los entramados de una sociedad ya de por sí bastante guettizada no será sencillo. Otra consecuencia, muy relacionada, será el mayor espacio que el discurso derechista y xenófobo ocupará en la sociedad. En lo que a seguridad respecta abundarán las menciones al tema armas y sociedad civil (y qué difícil será desarmar a la sociedad, si no se arma aún más), al servicio militar, a la participación de las FFAA en tareas policiales y a la pena de muerte. Esto configurará, junto al desafío ganado al poder político, uno de los triunfos que las jornadas de violencia entregarán (antes que un intento por menoscabar la democracia o intentar imponer un sistema distinto). El relato del kirchnerismo (y el temor que, evidentemente, también embarga al resto de los actores políticos de la sociedad –partidos, grupos económicos y medios–) es un dique de contención por ahora para ello. En 2015, sin embargo, habrá mayor masa crítica para colar estos tópicos en el debate. Y formarán parte, cómo no, de las mayores posibilidades que los espacios políticos opositores tendrán merced a los recientes acontecimientos.


Fotos: propia, @karinaponce2, @Marrritoc.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Las Policías ganaron: negociemos, don Inodoro

Denunciar saqueos organizados, aunque lo sean; perseguir penalmente con pruebas aportadas por la web, aunque se traten de delitos tipificados en el Código Penal; denunciar extorsión policial, aunque se trate exactamente de eso; marcar que la dirigencia opositora hace mutis por el foro, algo que se trata de una media verdad cuando algunos sí se pronunciaron;

Nada de lo anterior sirve para destrabar el conflicto con las Policías acuarteladas. Nada de eso sirve para restablecer el orden y que los saqueos se extingan. No se trata de los bienes materiales robados, de las empresas saqueadas (aunque también), sino de la violencia que atraviesa a la sociedad: los violentos que saquean, violentados o no por el sistema y a quienes la Década Ganada encuentra seguramente mejor que en 2001 pero todavía sin satisfacer sus deseos de consumo; el miedo que esa violencia provoca en la población, y las reacciones xenófobas y salvajes que hacen aflorar. Pero fundamentalmente se trata de todos los que nos autoacuertelamos a la fuerza en nuestras casas porque salir representa un peligro. Esa es la mayoría a la que el oficialismo debe representar brindándoles aquello que el contrato social establece y que Freud definió como una renuncia voluntaria a algo de libertad a cambio de seguridad.

Sostienen en la tele analistas cercanos al oficialismo que De la Sota se equivocó al arreglar con la policía cordobesa (una derrota, efectivamente), pero quienes se equivocan son los analistas cercanos al oficialismo. Perdimos. Las Policías, apelando a la ilegalidad, justo ellas, demostraron su fuerza: se acuartelan, liberan ciudades o zonas, seguramente promueven los saqueos. Y entonces lo fundamental: sin ellos no hay solución. Pedirles grandeza o solidaridad es de romántico o estúpido. La Gendarmería puede ser paliativo, pero no más. La relación entre las FFSS locales y el crimen no es un invento, y huelgan las palabras si se sabe leer.

De la Sota tuvo mucho que ver, seguramente, con la actualidad desbocada en todo el país, pero ya no hay marcha atrás. Hay que dejar los principismos moralistas en la puerta de la Casa de Gobierno, negociar y arreglar con las policías, primer paso ineludible para reencauzar la desbandada situación social. De la Sota les otorgó lo que pedían (resta ver de dónde sacará el dinero) y luego relevó a la cúpula policial y a su ministro de seguridad. ¿Cambió algo para que nada cambie? Puede ser, pero ahora cuenta con FFSS para empezar a acabar con los saqueos. Que es lo que hay que hacer. Luego, sí, sumar a la Justicia en la ecuación.

Recuerdo haber leído como deseo, o principio, no recuerdo dónde, “paz, abundancia y justicia". No me parece que el orden de los factores sea aleatorio.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Se multiplican los reclamos policiales. Desafío para el gobierno nacional

La Rioja

“Policías riojanos amenazan con acuartelarse si no reciben aumento salarial
05/12/2013 - 22:46 hs | Más de 200 policías estaban reunidos en la noche de este jueves en la plaza del barrio Juan Facundo Quiroga de esta ciudad capital. Amenazaban con acuartelarse si no recibían un incremento salarial".
http://www.elindependiente.com.ar/digital/mobile/noticia.php?id=1598

“No hubo acuerdo y los policías estudian qué medidas seguir
06/12/2013 - 00:52 hs | En la primera reunión que mantuvo la delegada de los uniformados con el jefe de policía, y el secretario de Gobierno, no llegaron a un acuerdo. Según adelantó el representante legal de los uniformados, el gobierno propuso concederles el “adicional, pagar los recargos, más vivienda y desarraigo". Esto no conformó a los protestantes que insisten con un aumento salarial".
http://www.elindependiente.com.ar/digital/mobile/noticia.php?id=1600

“Han garantizado el servicio normal de todas las comisarias”
EL DIARIO DE LA RIOJA – | 06/12/2013
LA RIOJA.- Así se pronunció el jefe de Policía de la Provincia, José Bonader, al salir de la negociación mantenida en Casa de Gobierno con los uniformados. Aseguró que mantendrán el dialogo y garantizan la seguridad social".
http://www.eldiariodelarioja.com.ar/Nuevo/noticia.asp?id=110669&tipo=noticia

Santiago del Estero

“Policía desmiente ola de rumores sobre saqueos
Ante la ola de rumores que circulan a través de redes sociales y mensajes de texto, sobre actos vandálicos en comercios de la ciudad Capital y La Banda, la Policía de la Provincia informó que “no hubo ningún hecho de esa naturaleza y que el personal de la Institución se encuentra en permanente recorrido, controlando que todas las actividades se desarrollen con normalidad".
http://www.elliberal.com.ar/movil/ampliada.php?ID=116682

Neuquén

“Neuquén.- Momentos de incertidumbre se viven esta madrugada frente a la Jefatura de la policía del Neuquén, donde alrededor de 500 personas, entre uniformados retirados y familiares de policías cortaron la calle por un reclamo salarial.
A la protesta se sumaron representantes de la Asociación de Subalternos de la Policía (Asubpol). La protesta se realizó con móviles, bombos y sirenas, que llamaron la atención de los vecinos de los alrededores del edificio policial. La noticia circuló rápidamente por las redes sociales.
“El reclamo es netamente salarial pero no queremos que se toque a ningún policía. Estamos cansados que nos paguen tarde los adicionales y de que tengamos que hacer adicionales para poder vivir mejor”, dijo anoche un policía retirado en conversación con este diario".
http://www.lmneuquen.com.ar/noticias/2013/12/6/continua-el-reclamo-de-uniformados-frente-a-la-jefatura-de-la-policia_208911

El riesgo de contagio respecto a la situación vivida en Córdoba antenoche existe. Por lo pronto, las reivindicaciones salariales se replican. No hay, aparentemente, acuartelamiento en ninguna de las tres provincias, lo que constituye un dato.

Respecto a los saqueos en Córdoba, el gobierno nacional perdió en un primer momento la oportunidad de no dejar librados a los cordobeses al terrorífico accionar del gobernador De la Sota, al mecanismo extorsivo de ¿su? policía y dilapidó la oportunidad de ser el capanga que arreglara el entuerto. Puesto a especular, pudo tratarse de una desconfianza en De la Sota o esto que dice Contradicto acá (que puede haber habido especulación, pensando en la carrera a 2015). Ojalá no se trate de esto último.

Podemos debatir sobre leyes, Constituciones nacional y provinciales, la negligencia del Poder Judicial que menciona Manolo en el post anterior o, si prefieren, sobre federalismo, unitarismo y la mar en coche. Mientras, hay personas, familias, que sufren miedo y algunas temen por su modo de subsistencia. Sólo los politizados esgrimen argumentos republicanos y legales. El resto dice “Cristina es la Presidenta y no hace nada...".

¿Injusto? Sí, pero nadie le aseguró nunca a ningún Presidente que sólo debería enfrentar desafíos justos.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sobre los saqueos en Córdoba

En noviembre no pueden haber saqueos, patrimonio exclusivo del fin de año. Esto habilita la primera segunda lectura: hay pocas casualidades y sí pueden suponerse causalidades. La línea temporal dicta De la Sota y narcopolicía, la Iglesia y los medios colocan la cuestión narco en debate, un reclamo por salarios, acuartelamiento (la sindicalización policial continúa siendo una deuda) y saqueos. Podemos sumar luego la terrorífica respuesta política de De la Sota anoche, convirtiéndose en cómplice al sobreactuar autoridad en medio del caos y asegurar que no habría aumento para nadie: nafta al fuego. Adicionemos que la respuesta del Gobierno Nacional permitió la victimización posterior del gobernador cordobés y tenemos el cóctel perfecto que determinó la instalación de la violencia y el miedo en la ciudadanía cordobesa. A propósito de esto último, recuerdo mi experiencia en 2001 y puedo afirmar que en tales situaciones la repartija de culpas no beneficia a nadie (Nestornautas lo desarrolla bien acá).

La magnitud de los saqueos no remite a un escenario espontáneo. La teoría de la ventana rota no es suficiente explicación, menos aún cuando los medios nacionales ralearon la información (las redes sociales estuvieron a la cabeza; ocurrió algo similar cuando las fuerzas de seguridad ecuatorianas intentaron un golpe contra Rafael Correa). El manual dicta mirar quién se beneficia ante una determinada situación para atisbar su origen cuando éste es oscuro: los saqueos se constituyeron así en una grandísima demostración de fuerza de la Policía cordobesa frente a De la Sota.

Pero más allá de las cuestiones políticas, narcos o policiales, debemos tomar en cuenta que, para que existan saqueos, debe existir mano de obra disponible. Y eso es, en términos estructurales y alejados de lo inmediato, lo verdaderamente trágico (Nando Bonatto lo elabora aquí). Las condiciones de posibilidad asientan en nuestra historia reciente (los noventa, la tecnificación expulsiva de mano de obra en el sector agrario y la consecuente migración urbana; también de la guettización clasista y hasta lombrosiana que bien describe aquí Pablo Semán) pero también en la estructura económica de nuestro país, preindustrial y dominada por muchísimos años por promotores de la primarización productiva.

A modo de corolario de este relato trágico para muchos cordobeses, las impugnaciones biempensantes a los saqueos, del orden de “no afanan comida sino televisores LCD", son absolutamente estúpidas. No, no roban por hambre, pero eso no implica que la desigualdad como motor de resentimientos sociales no exista como caldo de cultivo. Tampoco que el consumismo sea patrimonio exclusivo de las clases pudientes. Eso roza, directamente, con la hijaputez segregacionista enferma de superioridad moral. Finalmente, es también una cuestión de logística: los chorros no tienen por qué ser necesariamente boludos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

El corrimiento a la Derecha

En algunas ocasiones sostuve en este espacio que no veía mal que el oficialismo se corriera a la derecha, pero para ocupar el centro. El razonamiento se sustentaba en pensar que así, sucediera quien sucediera a Cristina, iba a tener menor espacio para una reacción de derecha que la que habilitaría un gobierno muy volcado a la izquierda. Un compromiso en lo que a filosofía respecta en aras de la realpolitik.

¿Es eso lo que están haciendo el kirchnerismo y Scioli? ¿Correrse al centro? En mi humilde opinión, no. Se trata de una sobreactuación determinada por el proceso electoral y, parece, entendida como una cuestión de supervivencia política. ¿Es tan así? Una vez pasado el 27 de octubre veremos qué resultados tuvo y si valió la pena bajar algunas banderas. Ojo, no es progretroskismo esto, que entiendo la necesidad de descontar y no querría que se entendiera como hacer de una parte el todo.

Debemos considerar también si es efectivamente lo que los habitantes de la PBA, fundamentalmente los del Conurbano, pretenden como política de seguridad. No vivo ahí y no querría tampoco pararme desde una supuesta superioridad moral para condenarlo. Se, sí, que no es la política de seguridad que me gustaría para los míos y para mí. Tampoco debemos dejar de consignar que se trata de un triunfo discursivo del massismo.

Creo, para finalizar, que la urgencia electoral conspira contra planificar mejor una política en la materia de largo aliento, en la que la capacitación de los efectivos de las FF.SS. sea más importante que ponerlos a patrullar de manera inmediata. Haber habilitado el voto opcional a los 16 años, además, constituye ahora un argumento para quienes ven en la baja de la edad de imputabilidad una solución y no, como creemos aquí, un elemento criminalizador que tiene como objetivo inmediato tranquilizar algunas conciencias y como consecuencia mediata la criminalización de la pobreza.

sábado, 23 de febrero de 2013

La Plaza de Mayo de #Once

Los manifestantes tienen razón. No sólo por ser víctimas sino, simplemente, porque tienen razón. El Gobierno tomó recién nota, en serio, luego de la tragedia [1]. Pero sí hizo por el transporte antes. No al nivel necesario, es obvio. Para eso hubiera sido necesario poner patas para arriba el actual sistema de concesiones ferroviarias, rescindirlas y, en lugar de subsidiar el boleto para mantener las tarifas para los usuarios y asegurar las ganancias empresariales, utilizar ese dinero para mejorar la infraestructura ferroviaria. Lo explica bien en esta nota Horacio Bustingorry [2]. También mi amigo Rick [3]: para hacerlo hay que enfrentar poderes, y tener con qué.

Es, de todas maneras, importante reconocer que esta manifestación en Plaza de Mayo no tuvo, como tuvieron tantas otras, intereses destituyentes o siquiera desestabilizadores (esos siguen siendo propósitos de la cobertura mediática y cyberactivismo opositor). No están diciendo que el Gobierno es una porquería per se, sino que no hizo lo que debiera haber hecho en el tema transporte. Y, como dijimos al principio, tienen razón. Porque es cierto que prefirió continuar con el sistema de concesiones antes que hacerse realmente cargo. Cosa que está haciendo, en parte, ahora. Reaccionó tarde, pero es lícito mencionar que no buscó solucionar el problema desligándose y privatizando, que podría haber sido la respuesta de un gobierno de otro signo político. Y si los usuarios querían viajar mejor, que pagaran, porque eso sería lo “democrático" según quienes profesan el signo político contrario al kirchnerismo (para el caso, en la España del PP en la que se referencian nuestros líderes de Derecha, pretenden que los traslados en ambulancia sean pagados por el paciente/usuario [4]).

Falta mucho por hacer. Mis condolencias a las víctimas y familiares de #Once. Y Justicia.

[1] http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-214394-2013-02-22.html

[2]http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/sociedad/8857-la-politica-ferroviaria-subsidios-tarifas-populares-y-baja-calidad.html

[3] http://huincanoalineados.blogspot.com.ar/2013/02/carta-abierta-unos-cuantos.html

[4] http://www.publico.es/espana/447344/los-usuarios-de-ambulancias-pagaran-5-euros-por-trayecto

domingo, 23 de diciembre de 2012

Saqueos y psicosis colectiva

Más allá de las dos lamentables muertes en Rosario, más allá de las pérdidas materiales (millonarias), más allá de que en algunos casos resultaron saqueados comercios casi familiares (con la crisis vital que eso supone), más allá de los detenidos, demorados, etc., los hechos de violencia, modalidad saqueo organizado, farsa casi de los episodios dramáticos de diciembre de 2001, adquieren también la forma de piscosis colectiva, que es, a no dudarlo, una agresión al subconsciente, colectivo e individual, y hasta pre-formador de otros, distintos, hechos de violencia.

Nos cuenta La Gaceta (que podría tener intereses creados en relatar los episodios de una manera en que afectaran al oficialismo nacional/provincial y, sin embargo, no lo hacen) que ocurrió en Tucumán:
Corridas, rumores, robos y terror en el centro

Nadie sabe muy bien cuándo ni por qué, pero la gente empezó a correr. En las calles del centro, una marea humana que iba de un lado hacia el otro, invadida por el pánico, trataba de escapar de las alertas de los saqueos. Hubo gritos, llantos y heridos. Quienes habían salido a hacer las compras navideñas ayer a la tarde acabaron encerrados en los negocios, buscando resguardo tras las rejas, huyendo de supuestas bandas organizadas que trajeron a la memoria las jornadas negras de diciembre de 2001.
Parado en la peatonal, en la esquina de Muñecas y Mendoza, el jefe de Policía, Jorge Racedo, le decía a quien se cruzara en su camino que todo era producto de la paranoia colectiva. Y pedía tranquilidad. Los vendedores ambulantes, sin embargo, levantaron los juguetes, los guardaron en cajas y se armaron con palos. A pocas cuadras de allí, en dos ferias céntricas, se habían producido atracos -o intentos de atracos-, y los desmanes se propagaron por toda la ciudad. Fue la tarde en la que el miedo se apoderó de los tucumanos....
En la nota nada hace suponer que haya sido algo más que algunos robos aislados o perpetrados en el momento del desconcierto. Sigue:
Cuando las corridas apenas se habían disipado y en los locales se advertía que las ventas se suspendían hasta hoy, Daniel Rubio fue el primero que reabrió las puertas de la zapatería de la que es encargado, en Muñecas al 100. "¿Miedo? No sé, este es nuestro trabajo, tenemos que vivir de él. Es impensable cerrar dos días antes de Navidad, es la fecha de mayor venta. Si vuelven los ladrones, volveremos a cerrar", señaló.
Otra:
Un presunto intento de saqueo a un camión causó una muerte

...Según narraron algunos testigos, que se negaron a identificarse, un grupo de personas se había abalanzado hacia la ruta cuando se aproximaba el camión, con la intención de obligar al chofer -que manejaba su vehículo de sur a norte, por el carril de la derecha- a frenar para que puedan saquear la carga. El conductor -siempre de acuerdo a la versión de los vecinos- no sólo no aminoró su marcha, sino que aceleró al tiempo que volanteó para cambiar de carril y, de ese modo, esquivar el ataque. Fue entonces cuando atropelló a Acosta, que esperaba para cruzar la ruta...
Los instigadores de los saqueos jamás serán juzgados (qué decir condenados) por las consecuencias derivadas: el profundo horror de la pérdida de vidas humanas y, también, las pérdidas monetarias.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Saqueos y percepciones

Existe poco margen para calificar a los saqueos en Bariloche, Rosario y algunas zonas del GBA como espontáneos y secundarios a la necesidad vital. Tan escaso es el margen que hasta TN los calificó, desde un primer momento, como organizados. Caracterizarlos como saqueos les basta y sobra a los fines que desde hace años persiguen. La necesidad, como justificativo, puede ser más atendible pero también poco creíble, cuando las condiciones objetivas distan tanto de las que originaron los saqueos de, justamente, oh, casualidad, los días 19 y 20 de diciembre de 2001; que en un principio tampoco fueron muy espontáneos: lo cuenta Luis D´Elía mismo en esa recomendable crónica novelada de Bonasso, El Palacio y la Calle. En aquel momento la movida prendió bajo el efecto contagio. La necesidad vital existía. Hoy no ocurre así y es por eso que una acción efectiva de las fuerzas de seguridad con seguridad redundará en la clausura de estos episodios.

Existen diferentes percepciones, como siempre, respecto a la situación. Las miradas más reaccionarias critican al gobierno bajo la consigna: "cría kuervos y te sakarán los ojos". Piensan que el Fútbol para Todos, la AUH y el "privilegio de vivir sin trabajar" crearon las condiciones para los saqueos. Pobres quienes piensan así. Es el tradicional gorilismo contra cualquier gobierno peronista (que no sea de cuño menemista, por supuesto): crean vagos, lúmpenes, acostumbrados a la dádiva y a vivir sin trabajar (porque el trabajo existe por arte de magia, o generación espontánea), que fácilmente pueden abandonar cualquier caracter de humanidad y salir a saquear como hordas de bárbaros. No reconocen, tampoco, que el plan liberal que proponen quienes los representan generaría mayor violencia y hechos de inseguridad.

En el otro extremo, una mirada oficialista querrá creer que todo obedece al accionar de manos negras (ocultas en el sindicalismo opositor) que buscan generar caos y muertos (lamentablemente ya existen dos, registradas en Rosario). Abal Medina y Berni soportan esta teoría y, así como la espontaneidad y la necesidad son poco creíbles, los dichos del Jefe de Gabinete y el viceministro de Seguridad aportan datos concretos que la tornan más que creíble.

En el medio, el resto, que observa atenta esperando que el oficialismo resuelva la situación.

De todas maneras, es innegable que necesidades existen, y nadie puede pensar que las necesidades básicas, en este país o en cualquier lugar del mundo, están satisfechas. Por si alguien lo olvidó, vivimos bajo un sistema de exclusión. La mano de obra, para organizar estos hechos delictivos, existe. Hay necesidades allí, que aún no han sido atendidas por el Estado. Lo que no existe, repetimos, son las condiciones que permitan masificar reproducciones, tornando a la situación incontrolable.

domingo, 7 de octubre de 2012

Prefectura y Gendarmería: el costo de romper el huevo de la serpiente

El profe Quesada dejó un comentario en el post anterior. Dice:

"Desde el momento en que publicaste esta entrada y el hoy han pasado varias cosas que si bien no alteran el panorama en lo sustancial son un buen motivo para la reflexión. En primer lugar está la protesta en sí, que no se ha detenido, continuamente corren el arco de las demandas y hay -a esta altura-una que tiene que ver con las sanciones disciplinarias a los cabecillas que ya no debería ser satisfecha. Cuando reclamaban el sueldo no se toca, tenían razón. Cuando el gobierno suspendió la aplicación del decreto y comenzó a pagar los sueldos o las compensaciones equivalentes para retrotraerlos a agosto, la demanda por más debería haber tomado otros causes más normales, en este caso, la vía jerárquica, lo que está siendo bombardeado por los reclamantes configurando una insubordinación. Si se la permite, quedará instalado en las fuerzas un huevo de la serpiente que es imposible de tolerar. Habrá que asumir los costos de limpiar la protesta de elementos radicales".

No podemos estar más de acuerdo. El oficialismo ha decidido ya tomar el camino indicado, que es el de la restitución de la cadena de mandos (cualquiera que tenga un almacén o haya formado parte de una cooperativa escolar sabe que cuando se quiebra la autoridad lo primero es recomponerla, so pena de que cualquier otro curso de acción sea estéril) y el pase a disponibilidad de algunos rebeldes. Cuenta Kollman en P/12:

"La decisión (...) se tomó teniendo en cuenta que los sueldos –el motivo de la protesta– ya hacía 48 horas que se habían liquidado sin los descuentos que produjeron el malestar. Como se ve en la foto, parte de los que ayer continuaban en los edificios son oficiales o suboficiales de cierta edad, lo que hace pensar que se trata de personal muy beneficiado por los escandalosos amparos judiciales que llevaron a sueldos disparatados (ver nota de tapa). También se veía a efectivos muy jóvenes: el dato es que el 41 por ciento de los que están en la Escuela de Gendarmería, es decir todavía no entraron del todo a la fuerza, ya están beneficiados por amparos y algunos consiguieron fallos que les permiten cobrar 22.000 pesos por mes. Y, por supuesto, están los efectivos –también jóvenes– que manifiestan malestar por su actual función de seguridad en el conurbano o en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, por lo cual piden un aumento".

Celebramos entonces la firmeza para destrabar el conflicto, toda vez que aquello que leer dio inicio ha dejado de ser lo principal. Se trata de un mal antecedente, de todas maneras, porque nunca es fácil desmovilizar a quienes por primera vez sienten el gustito de la manifestación reivindicativa. Ocurrió con los médicos autoconvocados en Tucumán, así que allí hay lecciones sobre lo que hay que hacer y lo que no.

Para finalizar, nos cuenta también Kollman que, luego de que los jefes de las fuerzas notificaran que debían reincorporarse a los puestos de trabajo,  "Hay una franja de gendarmes y prefectos con los que resulta difícil el diálogo porque no tienen tradición en las fuerzas y se manifiestan poco afectos a la estructura disciplinaria". Razón de peso más para el curso de acción decidido por el gobierno. Es que, como durante la 125, en la que un sector, poderoso económicamente, desconoció la autoridad institucional y democrática al no reconocer su potestad para fijar retenciones, ahora es otro sector, poderoso por su tarea específica, que es haber recibido como mandato, por parte del Estado, ejercer la fuerza que la ciudadanía delega en este último, el que pretende discutirle de tú a tú cuando se trata de una organización que, cómo dijimos, por su naturaleza está subordinada a quien ahora pretende condicionar. La cuestión de fondo ha sido resuelta. Ahora se trata de resolver pensando en la forma, de manera institucional. ¿O acaso el PEN es la única institución realmente existente? El PPJJ y el PPLL no pueden pretender que sea sólo el Ejecutivo el que pague costos políticos sin considerar que Dios y la Patria les están demandando actuar (y cuando digo Dios y la Patria me refiero al soberano, que es el pueblo). Las declaraciones de la jueza de la CSJ, Highton de Nolasco ("hay que tener cuidado (...) No son lo mismo que cualquier trabajador, otros trabajadores pueden protestar de maneras distintas a las que pueden hacerlo quienes tienen armas dadas por el Estado"), corporizaron las que faltaban, luego de las declaraciones de Diputados y el Senado.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Las fuerzas de seguridad y la Patria

Cuando un sector intenta arrogarse la representación de La Patria como una totalidad, uno suele parar las orejas. Históricamente, quienes defendieron con mayor agresividad y violencia sus propios intereses lo hicieron bajo el paraguas patriotero. Les tengo una noticia: yo no soy la Patria, los maestros no son la Patria, los agroexportadores no son la Patria, los kiosqueros tampoco, Cristina no es la Patria y las fuerzas de seguridad se equivocan si piensan que pueden equiparar un reclamo salarial, sectorial, que puede o no ser justo, que puede tratarse de la derivación de una cuestión burocrática presupuestaria o no, con la representación de la Patria. Esa somos todos, aún quienes le juegan en contra.

El reclamo de Prefectura y Gendarmería  se asienta en un reclamo salarial, pero no se quedó únicamente allí. Querían ser noticia y, para eso, averiguaron: debía haber insubordinación o levantamiento.
Para ser noticia, en este país, hay que arreglar con Clarín. Y es más noticia aún, si uno porta chapa y arma, si se preocupa por aclarar que respeta la democracia. Las desmentidas no aclaran, sólo oscurecen.

Quien escribe piensa que las fuerzas de seguridad deberían estar sindicalizadas. En parte no lo están porque no lo necesitaban: su importancia y capacidad de presión residía en la tarea que desempeñan; pero los reclamos, así, tendrían un cauce gremial y no la vía de la protesta "autoconvocada" o el amotinamiento.

No hay que dejar de señalar las responsabilidades del gobierno nacional en la cuestión: se les escapó la tortuga, aunque da toda la impresión de que, en realidad, se trata de una liebre. Abel Fernández lo señala, junto a una muy recomendable nota de Marcelo Saín respecto a las condiciones laborales de las fuerzas de seguridad.

El recuerdo de Ecuador, su policía y el intento fallido de golpe a Correa y, a través de esta intermediación, al pueblo ecuatoriano en general, es un marco adecuado para valorar la gravedad del asunto. De todas maneras, si luego del anuncio conjunto de Abal Medina, Garré y Lorenzino, Prefectura y Gendarmería no deponen su actitud sin patear la pelota afuera con mayores reivindicaciones, deberemos acordar en que no quedarían dudas de que estaremos ante un hecho de sedición. Y cualquier apelación a La Patria se trataría, en los hechos, de una gravísima ofensa contra esta.

lunes, 30 de julio de 2012

La nota que podría escribir Eliaschev si supiera que en Tucumán sacaban presos y televisaba Encuentro

Prevaricato

Por Pepe Elías-Cheff

La inescrupulosidad sin límites de la caterva de gobernantes de nuestro apesadumbrado país no consiente ademán amable hacia la honestidad y las buenas maneras. Al desbocado uso de la cadena nacional, de innegables resabios militaristas, a las infames muestras de autoritarismo de nuestra primera mandataria, al cercenamiento del derecho a la protección de los ahorros, debemos asistir ahora, incólumnes, ante un muestrario bestial y humillante: el kirchnerismo accede a la exteriorización de delincuentes desde mucho antes que fuera denunciado por Clarín.

¿Debemos asistir incólumnes? La depravación moral, el prevaricato y la estulticia por parte de la Justicia son resultado del ejemplo licencioso del Poder Ejecutivo Nacional. Ante el todo vale, nada está prohibido, puede inferir cualquier juez a partir de la innoble conducta de quienes detenta el Poder político hoy en la Argentina. A este sinsentido, los ciudadanos probos sólo acceden cuando el periodismo independiente honra su profesión develando los entramados oscuros de la necedad impertérrita que mueve los destinos de la Patria desde las altas esferas.

Esta abusiva conducta no es novedad, ni puede cualquier vecino bien informado sentirse sorprendido en su buena fe. Una bloguera tucumana, que en las redes sociales de la web 2.0 navega enmascarada en un seudónimo provinciano (MiTucumán), como si eso la disculpara de su desmedido apoyo a los rufianes que el Frente para la Victoria cobija en su maternal y pretendidamente eterna ala, acercó a esta redacción la prueba de que esta ignominia rastrera tiene un curso pretérito, un antecedente para nada falaz y sí deleznable. En la provincia de Tucumán, feudo de los Alperovich, tierra de censuras que merecerían otra nota denominada, feliz y simplemente, Censura, el ex terrorista capturado en Uruguay, devenido luego un renombrado artista del piano, Miguel Ángel Estrella, consintió a la así denominada resocialización de elementos nocivos para nuestra sociedad, presidiarios del Penal de Villa Urquiza. Como si la afrenta del llamado Batallón Militante (me es imposible escribir su nombre tal como lo pretenden sus facinerosos integrantes) no fuera suficiente, esto:


* Gracias a MiTucumán y a Memorias de la Tierra.
* Daniel Olivau acerca otro video del mismo coro, de la mismísima Gaceta, esta vez.

domingo, 29 de julio de 2012

Los presos que salen de las cárceles

El periodismo independiente, militante de sí mismo, sigue en caída libre en su tránsito hacia el 7 de diciembre. ¿Qué ocurrirá con la desinversión? Hay mucha tela para cortar y es materia de leguleyos. Nada asegura que algo vaya a cambiar, poco o mucho. La Ley de SCA se votó en 2009, pero a las elecciones 2011 llegamos con su principal artículo antimonopólico suspendido por la Corte Suprema de Justicia. Sigue Clarín en caída libre, y publica hoy una de esas tapas de antología. De ciencia ficción. De golpear al gobierno adonde sea y como sea. El próximo libro que hable sobre política de seguridad, de política carcelaria en Argentina, deberá incluir esta tapa. Y analizar no cómo afecta al oficialismo, tal el propósito de Clarín:


Lo dice Asís en twitter: «La portada de Clarín de hoy es el peor golpe de canto en la yugular del Gobierno. Buscaron como enemigo al diario y lo encontraron». «Los paranoicos suelen tener razón. Nuestra César cree que Clarín planifica voltearla antes de la "desinversión" del 7 de diciembre».

Lucas Carrasco explica, en cambio, que la nota de Clarín se basa en un carpetazo. Destinada, la carpeta, a erradicar del Servicio Penitenciario Federal una nueva manera de encarar el asunto: desde la vertiente de los Derechos Humanos. Es decir, empezando a dejar atrás los remanentes de la política carcerlaria heredada de la dictadura. A 30 años del final de la misma, persisten sus enseñanzas, persiste el autoritarismo y, peor, en muchísimos, demasiados casos, persiste el empleo de métodos clandestinos, enfrentados a cualquier estado de derecho. Lo explica acá el primer apuntado por Clarín, Víctor Hortel, director nacional del SPF:


"...no teníamos que pararnos en la cuestión dogmática conceptual del diseño de una política penitenciaria en términos de política criminal, que es lo tradicional, que es lo común, que es lo que dogmáticamente corresponde hacer, sino que teníamos que hablar de la cuestión penitenciaria desde la óptica, desde la visión y desde el compromiso en la cuestión de los DD.HH. (...) Intentar generar algo distinto. Y plantear la cuestión en términos conceptuales, en términos dogmáticos, desde la política, desde la visión de los DD.HH. implica que, aún (?) en el discurso de la política criminal, ya es una política criminal distinta de la que se venía haciendo...".
Podemos ver, entonces, que son dos las aristas desde las cuáles abordar la ¿noticia?: una es el carpetazo de algún sector nostálgico por las buenas épocas de la dictadura, denunciado por Lucas, y la otra vertiente es la utilización política que de eso hace Clarín. Que estudien eso último en las facultades de periodismo. Y claro, aparecerán los formateados, los reyes del sentido común que piden seguridad porque-con-esta-inseguridad-ya-no-se-puede-vivir, a denunciar al kirchnerismo por sacar y llenar de presos sus actos políticos. Tal es el mensaje que deja la nota. Y se matan dos pájaros de un tiro: se le pega al proyecto político que más viene haciendo por una seguridad democrática (lo realizado por el alfonsinismo, por el menemismo y el delarruísmo es igual a cero) y se intenta dar vuelta justamente esa política que, si es exitosa, en el largo plazo, no permitirá que ocurra lo que ocurrió recientemente en Salta. O lo que debe estar ocurriendo en este mismo instante en alguna cárcel de cualquier provincia. O lo que denuncia acá Verbitsky.

* Actualización: “El caso Vázquez es uno más, y no la excepción. Si salió del lugar en el que se encuentra detenido para concurrir a alguna actividad integradora, fue porque el juez lo autorizó”, afirmó el ministro de Justicia, Julio Alak.

viernes, 20 de julio de 2012

LA NACION: hoy más graciosa que la Barcelona

No, Carlos Reymundo Roberts no tiene nada que ver. Nunca tuvo algo que ver, tampoco. Es el editorial de hoy de la tribuna de doctrina: «Inseguridad: ¿hasta cuándo?»:


"vecinos, desamparados", "inaudita", "sobrecogimiento del delito" (no sólo nos matan sino que nos recontra coge también), "acecha", "violencia desenfadada" (menos mal, no quiero imaginar si estuviera, en cambio, enfadada). ¡6 a 1 con Bolivia, drogadicto Adolfo Pérez Esquivel! ¡Drogadicta Virginia Lagos! Muy bueno el programa.

En fin, el editorial original, acá. A continuación el original de Capusotto, en lugar de la copia trucha lanacionesca:


Si eso fuera todo, bueno, zafaría (quizás), pero Marcos Aguinis hace su colaboración al nuevo suplemente de humor que viene con el diario llamado "cuerpo principal del diario":
La ambición que denota el "vamos por todo"
Un insulto a la democracia

El huracán de acontecimientos que socava nuestro "país de novela" [hacete propaganda, mostro] no permite prestar suficiente atención a hechos de enorme trascendencia [supongo se refiere al plan Pro.Cre.Ar., ¿no?] Ya se ha instalado la resignación a que cada nueva semana estalle con sorpresas [ah, no...] y, de día en día, aumente la incertidumbre sobre diversos asuntos. [¿Hasta cuándo vamos a ser un país poco serio? Remitirse arriba] Casi nada es previsible. Incluso se inventan chistes para calmar la angustia, [finalmente llegó el día en que un editorial de LA NACION, serio, comienza contando chistes] como, por ejemplo, decir que habrá muchas cosas malas, pero en la Argentina nadie se aburre [me hago la pis de la risa]. O que sólo nos falta que el servicio meteorológico sea incorporado a las equilibradas mediciones del Indec [¿se lo "robaste" a Nik? Ladrón que roba ladrón...].

Somos un laboratorio que confirma algo que parecía ajeno a la racionalidad: aceptar las mentiras y los atropellos con creciente indiferencia [¡insensibles!]. Por ejemplo, mantener nuestra sordera ante un insulto a la democracia que fue gritado y reiterado. Me refiero a la expresión "¡Vamos por todo!" [un insulto más grande a la democracia que llamar a la evasión fiscal, claro]. ¿Qué significa? En alguna de las incesantes conferencias de prensa (o sermones en cadena [supongo que la Iglesia ya puso el grito en el cielo por esta comparación]) la Presidenta podría desasnarnos sobre tan enigmática afirmación. Confieso no entenderla [¿y entonces para qué escribís sobre ella, pelandrún?], porque dentro de mis límites mentales [la primera oración coherente de este texto] sólo logro percibir algo que da frío [ponete el saquito, nene]: "¡Vamos por todo!" significa terminar con la democracia que tanto nos costó reconstruir [¡la puta! No me había dado cuenta... que me hace frío. Me voy a abrigar].

Resultaría grato que su objetivo no fuera tan espantoso [horrible], sino: "¡Vamos a terminar con la decadencia educativa! [pero lo de las netbooks es clientelismo, ¿eh?] ¡Vamos a terminar con los barrios miseria y el aumento de la pobreza! [que tanto afean el paisaje] ¡Vamos a darle un estímulo coherente a la inversión productiva! [¡vamos a juntar palabras que suenen bien aunque no entienda que significan!] ¡Vamos a poner en marcha estrategias inteligentes para bajar la inflación! [como empezar a pagarles a los fondos buitres lo que ellos consideran que merecen por sus inversiones productivas coherentes, je] ¡Vamos a influir para que se obedezca a una Justicia igual para todos! [¿cómo? ¿Un republicano pidiendo que el Poder Ejecutivo influya sobre el Poder Judicial? Republicanos eran los de antes...] ¡Vamos a ir con nuestras diversas fuerzas para luchar contra la inseguridad, y que deje de ser una septicemia que asesina al conjunto de la población presente y futura! [por eso, para combatir la septicemia de la inseguridad, hay que utilizar antibióticos denominados balas para acabar con las bacterias denominadas chorros]
Podría seguir, porque la nota sigue, pero me cansé de divertirme, vea oiga.

domingo, 8 de julio de 2012

Son de manual...

Decíamos ayer: «como es de manual, la inseguridad, como ocurre cíclicamente -para evitar una desensibilización por agotamiento-, será con seguridad el próximo tópico de la agenda».

Hoy leemos:
...A las permanentes sorpresas que producen gremios y piqueteros, se suman puebladas espontáneas a raíz de la inseguridad. Aquí también el kirchnerismo pierde la calle. Su deserción en el control del delito es una de las grandes contradicciones de un gobierno que promueve la intervención del Estado en todas las áreas y que brilla por su ausencia donde está en juego la vida....
Decíamos ayer: «la tercera pata es la deslegitimación, una vez más, de lo político (hola, Lanata): corrupción, feudalismo, ausencia de federalismo y Cristina está loca».

Hoy leemos:
...¿Padece Cristina Fernández de Kirchner severos desbordes emocionales o todo es parte de una gran simulación? ¿Sigue gravemente afectada por la muerte de su esposo o teatraliza un dolor de viuda que la ayudó a obtener pingües resultados electorales? ¿Sufre ataques paranoicos cuando denuncia intentos "destituyentes" por todos lados o bien forma parte todo eso de una estudiada sobreactuación con un fin político?...
Decíamos ayer: «así tenemos, entonces, la constante búsqueda de enfrentar a Scioli con Cristina. Cristina vs. ex aliados, como resumen».

Hoy leemos:
...Después de tantas acusaciones falsas del kirchnerismo sobre supuestos golpismos ajenos, ha sido la primera autoridad política de la Nación la que habría promovido la destitución del gobernador Daniel Scioli. El relato del intendente de Lanús, el kirchnerista Darío Díaz Pérez, sobre una conversación con la Presidenta, la muestra a ésta casi desesperada para que Scioli se vaya cuanto antes de la gobernación...
Las tres principales columnas de LA NACION abarcan los tres tópicos. No hay sorpresa, no hay innovación, es casi aburrido ya. De todas maneras, nuevamente, el que se destaca por agregar algún matiz realista al asunto es Fernández Díaz cuando, al hablar sobre seguridad, dice:
...El sentido común indica que deben atacarse las causas mientras se atacan los efectos, y el kirchnerismo no sabe qué hacer. Y como no sabe qué hacer, no hace nada. [no es del todo cierto "peeeeeroooo"...] (...) el progresismo tiene que armar un verdadero plan de seguridad y no regalarle a la derecha esa bandera. [Es una sana advertencia para lo que se viene] La derecha suele ser rústica y cruel, y tiene un romance implícito con la mano dura. Vaya paradoja: al borrarse, el kirchnerismo le regala a la oposición un gran tema electoral y nos condena a nosotros a una futura política cavernaria.

viernes, 24 de junio de 2011

Clarín apuesta por muertos en River-Belgrano

Más que interesante e interesada cobertura la del Gran Diario Argentino hoy, respecto a la decisión del Comité de Seguridad Deportiva de que el partido River-Belgrano, este domingo, se juegue con público. Veamos:


Mientras Página/12 coloca la noticia en la sección deportiva, Clarín la hace título principal y la ubica en página 3, sección política. La página más cara del matutino. ¿Qué dice el diario de Ernestina y Magnetto?: "Tal vez porque sintió que estaba afrontando un costo político demasiado grande al prohibir que River juegue con público uno de los partidos más importantes de su historia, Garré consultó a la presidenta. Y Cristina Fernández levantó el pulgar para que en el Monumental haya público".

Como con Kirchner antes, Clarín nos dice que en este país no se cae una hoja de un árbol, en otoño, si Cristina no lo autoriza. Y mientras el GDA responsabiliza a la Presidenta por la decisión, P/12 la explica así: "La determinación de que se juegue con público en el Monumental la tomó el Comité de Seguridad Deportiva, después de una ronda de consultas que incluyó a varios funcionarios de primera línea".

No es necesario ser un premio nobel en bloguerismo ni un fanático de las teorías conspirativas para entender que Clarín apuesta al caos y a responsabilizar a la Presidenta por el mismo. Si los acontecimientos acompañan los deseos del Grupo Oligopólico, podemos esperar esta tapa para el día lunes:


Para redondear el post, quiero agregar una más que interesante visión que un comentarista -lamentablemente anónimo- aportó en la entrada anterior: "todo el monopolio quiere a river en la b para televisar, gran negocio gran. river, central, huracan , atle. tucuman, una primera a bis para tyc sport. no seamos ingenuos, mas haya de aguilar, dejj , de pasarella, aca hay gran negocio ,sino no se entiende la campaña morbosa de tyc, radio mitre, etccccc contra river".

martes, 15 de febrero de 2011

Sobre Baradero

Más muerte. José León Suárez. Baradero. La muerte se convierte en lugar común y es una señal política a considerar.

Desde la creación del Ministerio de Seguridad se sucedieron casos de gatillos fáciles policiales y hay un ministro de seguridad bonaerense que responde a las fuerzas policiales antes que al poder político. Hay que buscar una de las causas ahí. Quizás los sucesos de JSL nos permitan hablar de pobreza y marginalidad. Un núcleo duro al cual todavía hay que horadar. Pero la muerte del chico Rotella, en Baradero, apunta directamente al corazón de la concepción que tienen las fuerzas de seguridad sobre cómo encarar situaciones cotidianas: el uso de balas de gomas no es una respuesta proporcionada frente a un chico que no ha cometido crimen alguno.

Es evidente que repudiar las muertes sirve de poco, pero es necesario hacerlo. Y no se trata ya de repetir que la política de seguridad del gobierno nacional es la no represión de la protesta porque estos últimos casos no se relacionan con las muertes ocurridas en el Indoamericano en diciembre del año pasado. Es otra la fuerza de seguridad implicada y es otra la responsabilidad política. Es otra, lamentablemente, la política de seguridad elegida en La Plata.

Así como se criticó la demora oficial de dos días en diciembre pasado, más días han pasado ya desde J. L. Suárez y la respuesta del gobierno de la PBA ha sido, más que preocupante, nula. El gobierno nacional, frente a los hechos del Indoamericano, debió avanzar sobre la materia y crear un Ministerio. No hay por parte del gobierno de la PBA un gesto político.

Sabemos que existe un crimen no tipificado en el Código Penal que es la portación de cara. Desterrar ese prejuicio es un trabajo que lleva años y está empezando a ser encarado ahora. Me importa poco que no se haya hecho antes. Importa que a partir de ahora las fuerzas de seguridad sean entrenadas para acatar los manuales y no para perpetrar asesinatos siguiendo un ranking de peligrosidad establecido por el propio subconsciente.

Debería ser un obviedad que las fuerzas de seguridad conozcan y respeten el Acuerdo por una Seguridad Democrática. De los puntos 5 y 7, fundamentalmente y en estos casos. No merecen formar parte del brazo armado de ningún estado si no es así. La vida de muchos chicos va en ello.