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jueves, 26 de noviembre de 2015

El peronismo en la oposición

Antes de ir al grano, una breve esquela sobre Massa y Randazzo: el segundo es el peronista blanco que los medios prefieren para el PJ, apalancados en la inocencia del kirchnerismo emocional. Sergio, en cambio, no volverá al peronismo a menos que lo vayan a buscar para conducir; cosa que no sucederá. Tiene, entonces, dos posibilidades frente suyo: Enríquez-Ominami como sostenemos en este blog, o Fernando Henrique Cardoso como apunta Manolo. Vamos, ahora sí, a los bifes con el peronismo en la oposición.


“Mauricio Macri, protocolar y distante, desembarcó ayer al atardecer en la quinta de Olivos para una cumbre con Cristina de Kirchner, que el 10-D le pondrá la banda y le delegará el bastón presidencial. Un formalismo que, en un PJ que cruje, se traduce como una amenaza: que, con picardía política, Macri seleccione a Cristina como única interlocución con el peronismo opositor.
La posibilidad espanta a caciques del PJ, del interior y de Buenos Aires pero es la hipótesis que proyecta la Presidente sobre su futuro político. Fantasea con ser la jefa de la oposición que tenga, además, expresión legislativa y callejera con La Cámpora -o lo que perdure- capitaneada por Máximo Kirchner...
...En el PRO, desde antes del balotaje, proyectaban un escenario con el actual oficialismo segmentado entre el kirchnerismo, con epicentro en La Cámpora, y el PJ territorial. Y la intención, en principio no del todo explícita, de alimentar esas tensiones. "A Macri le conviene que el kirchnerismo siga existiendo", interpretó un operador que reporta en el PJ clásico...
...Pero Cristina no es la única que se mueve. Esta tarde Scioli reunirá a los gobernadores en el BAPRO para agradecerles por la campaña y la elección, una foto que retratará a los actores que, en voz cada vez más alta, objetan la conducción de Cristina de Kirchner y, sobre todo, el modo en que intervino La Cámpora, con la protección de la Presidente".

“...¿Qué ocurrirá con el peronismo? Qué difícil. Debe asimilar dos derrotas duras: Nación, pero más importante en términos simbólicos e históricos resultó la de provincia de Buenos Aires. Ello requiere de tiempo, pero a la vez no cuenta con mucho si quiere ser competitivo en 2017, algo ineludible camino a 2019. Mi deseo es que el peronismo se ordene en torno a los intereses sociales en pugna –algo que la agenda neoliberal de Macri debería facilitar–, aunque existe el riesgo de que las ambiciones personales supongan un escollo.
Si tuviera que arriesgar, diría que lo ideal sería un rápido reordenamiento en torno a una conducción que pueda articular los espacios e imprimirle una dirección a la acción. De otro modo, no solo estaríamos alejándonos del objetivo de retornar en 2019 sino, además, facilitando la tarea del macrismo en la desarticulación del Estado a favor del gran empresariado y las multinacionales.

APU: Se ha dicho y escrito mucho sobre las elecciones y la derrota del FPV. ¿Qué elemento central le gustaría sumar a ese debate?

RT: Que nos faltó parar las orejas y escuchar qué pasaba abajo. Se ha hablado de subestimación del electorado, de la renuncia a la representación de algunas nuevas demandas, y es todo cierto, pero creo que los errores primigenios fueron desestimar la intermediación política y el hacer política mirando hacia la conducción y no hacia abajo...".

jueves, 16 de julio de 2015

Los votos, ¿son de la gente o de las estructuras partidarias?

Pretendíamos escribir algo respecto a un tópico que se desarrolla subterráneamente mientras los reflectores apuntan, como debe ser, a la disputa electoral: el voto. Parece contradictorio, ¿no? ¿No estamos acaso hablando de lo mismo, disputa electoral y votos? No, porque si bien los candidatos pelean los votos de a uno apelando a sus diversas razones (identidad política, historia, expectativas, deseos, presente económico, etc.), las razones que organizan el modo en que estos solicitan el sufragio pueden sintetizarse en una dicotomía que recorre el debate politizado de modo poco perceptible: los votos, ¿de quién son? Podríamos también de otro modo, preguntar: ¿de dónde vienen? Algunos sentencian, sin más, claro y simple, que los votos son de la gente. Otros, en cambio, dictaminan que son las estructuras partidarias las que le dan soporte. Así, según esta taxonomía, tendríamos candidatos mediáticos en un costado del ring, apelando a focus groups, y candidatos de las estructuras político-partidarias por otro, escuchando a las bases para construir su discurso/plataforma.

En este blog sostuvimos en innumerables ocasiones reflexiones como esta: “…pese a los pronósticos agoreros, debemos inferir también que la nuestra no es (¿completamente?, ¿aún?, ¿alguna lo es?) una democracia posmoderna y líquida regida por candidatos en desmedro de las estructuras partidarias (la disputa más importante en el campo opositor colocó a la UCR bajo el reflector)…”, lo que debería implicar que nos encolumnamos en el bando de los estructuralistas y odiadores de todo lo mediático. No es tan así, tampoco. Pero expliquemos antes el pretérito imperfecto con el que abrimos el posteo. Mientras desarrollábamos la idea, nos topamos con este texto de Malamud y De Luca llamado “Era por abajo, posmodernos” que coincide con la autocita. Los autores dicen: “…Es común leer que las coaliciones partidarias son fugaces, las identidades políticas son irrelevantes y los líderes de popularidad, señores del Universo… (pero) …Los partidos siguen determinando las posibilidades de que un candidato se transforme en gobernante. Pero esto no se ve desde el Obelisco...


...La Tabla 1 muestra el resultado de todas las elecciones a gobernador desde 1983 hasta el domingo pasado. El peronismo ganó 126, el radicalismo 41, los partidos provinciales 23 y terceros partidos nacionales sólo 8 (…) La política nacional sigue anclada en el territorio. El sistema argentino de partidos es menos estable que el chileno pero está mejor enraizado. Y las raíces son profundas por virtud del federalismo y la autonomía municipal…”. Por supuesto, los animamos a leer el artículo completo. Agregaremos que en el posteo citado señalábamos también que el bipartidismo persiste en los niveles subnacionales aunque de manera por demás atenuada, como queda demostrado por el trabajo de Malamud y De Luca.

Ahora, si nos disculpan la arrogancia, diremos que las simplificaciones mediático/estructura son tan solo eso, simplificaciones. La realidad indica, en cambio, que para ser verdaderamente competitivo un candidato debe reunir ambas características (sumado a otras: financiamiento, tiempo, etc.): su candidatura debe descansar en una estructura partidaria con representación a lo ancho y largo del territorio nacional y, además, poseer características que le permitan desarrollar su discurso, exponer su carisma y seducir al electorado desde los medios masivos (TV, radio y redes sociales). Una cosa sin la otra determina una candidatura inconducente. Tuvimos/tenemos ejemplos de ambos extremos –esto es también una simplificación, claro– en esta carrera electoral que desvela a los politizados y encuentra al común de los mortales en un estado de interés moderado y en reciente despertar: un candidato mediático que no supo/pudo dotarse de una estructura territorial nacional, Sergio Massa; y otro candidato, desperfilado mediáticamente, que disputaba la interna del FpV para hacerse de un apoyo territorial, Florencio Randazzo. Ambos, lejos ya de terciar en el escenario: el ministro se encuentra fuera de competencia mientras Massa porfía pese a que los números indican un muy lejano tercer lugar (cabe señalar, como una de las razones que determinaron la salida de Randazzo que el aparato territorial del peronismo se encontraba ya de facto militando la candidatura de Daniel Scioli. Quedaron entonces en pie, como candidatos verdaderamente competitivos, por múltiples razones pero también por las aquí expuestas, DOS y Macri. El primero, apoyado en la estructura del PJ pero siendo también su candidato más taquillero en términos de medios e instalación; el segundo, más posmoderno –ergo, mediático–, debió apelar a la estructura nacional de la UCR que le cobró, en esta carrera al ballotage porteño, una parte del desprecio que demostró Mauricio Macri por el radicalismo luego de la Convención de Gualeguaychú.

jueves, 14 de mayo de 2015

Interna del FpV: charlando con Silenoz y @LocoDelDesiert0 sobre Randazzo y Scioli

El martes arriesgamos que la declinación de Urribarri a su precandidatura presidencial operaría a favor del ordenamiento de la grilla hacia las PASO del oficialismo nacional. Se verificó: siendo el que más medía de los no-Scioli no-Randazzo, caía de maduro que el gobernador de Entre Ríos debía ser el primero en tomar ese baño de humildad solicitado por Cristina. Esta mañana fue el turno de Agustín Rossi y, hace algunos minutos, el de Jorge Taiana. Ocurre así también en la provincia de Buenos Aires, con las declinaciones de Diego Bossio y, hoy también, Juan Patricio Mussi, quien buscará repetir en Berazategui. Celebramos, ya que se tratan de gestos que hacen a la racionalización de la oferta electoral y –además–, a algo que será cada vez más importante de cara a las PASO y las generales: la presentación de un frente interno ordenado, que fortalezca las chances del peronismo oficialista cuando las acciones de la capacidad de ofrecer gobernabilidad suban (mientras las distintas variantes y fracciones opositoras sigan demostrando, con sus banquinazos, vuelcos discursivos y alianzas contra natura que son un carnaval a contramano en pleno agosto).

Y como nos referimos al frente interno, el mayor ruido mediático (que no significa que no existan corrientes subterráneas pero, considerando la historia del peronismo, debemos decir que se están tramitando de un modo casi republicano, je), proviene del modo seleccionado por Florencio Randazzo para posicionarse en la interna, castigando a Scioli por provenir de la farándula deportista, participar en Showmatch y, en definitiva, ser un manco hijo de puta (!). Al respecto, entonces, queremos subir el siempre valorable aporte de Silenoz, reconocido comentarista de la blogósfera y quien, podemos adivinar, se encuentra claramente inclinado a subirse al tren electoral randazzista. Dice: "...En mi encuesta personal ojo que Crazy train Floro pesca en ese voto supuestamente indeciso, clasemediero con propensión al "republicanismo progre" digamos...". Respondemos que nos ocurre al revés y preguntamos si se tratará de un sesgo por locación. Responde nuevamente el comentarista: "...mi "área de influencia" ja ja.. 3deF (Palomar-Caseros) y Pilar (sede de la U. del Salvador).... Lo que pasa es que el tema trenes se nota y otra que parece una boludez es en los documentos y, en menor medida pr la cantidad de gente afectada, los pasaportes... Es más efectivo que Aerolineas ja ja...". Ante tanto randazzismo hormonal no podemos sino responder con nuestra cuota de fe, esperanza, optimismo, poniendo siempre el hombro y arremetemos (moderadamente, como pide la gente (!)) así: "ya lo dije antes por acá: siempre me dio la impresión de que Randazzo bajaría a PBA por su laburo en transporte en el AMBA. Siendo que no, supongo que recupera votos ahí, que era donde más había perdido el FpV post Once (y que se extrañaron en 2013). Ahora, por eso, me parecen insensatos sus ataques a Scioli. ¿Qué pasa el día después de la interna? ¿Juega para él o juega para el conjunto? (y cuando digo conjunto me importa un carajo el peronismo orgánico, sino que me refiero al soberano, y a los que necesitan de un Estado presente fundamentalmente)". A lo que Silenoz, hinchado en las pelotas (?), responde:

"Bueno es verdad, Floro no está jugando al menos como yo y vos y la mayoría de los que conformamos esa minoría intensa queremos porái. A mi entender tienen las sgtes. falencias:

1-no está lanzado a la campaña (quizás el laburo con el transporte y varios no le da tiempo)
2-confronta con pioli de una manera incorrecta, coincidiendo con tu postura
3-no dice lo que que piensa hacer y cómo, en este aspecto es muchísimo más valioso lo de los cumpas Taiana y Rossi (por estricto orden de escucha de mi lado) estos ultimos dijeron "las cosas que quiero oir" sobre todo del lado de Taiana
4-Floro parece que descansa demasiado en el piso artemiano que lo elige por desconfianza de mancuso antes que sus virtudes (fundamentalmente en el interior según tus comentarios)

Pero esto afecta a la "minoría intensa", al gran público porái no tanto y lo ve con otra perspectiva...
Con respecto a qué hará gane o pierda, yo creo que ninguno puede cortarse sin el PJ-K y cierto "weltanschauung" al menos de movida, y a contra mano de lo que muchos piensan a mi no me molesta que el "más midió" a partir de Diciembre -sea quien sea- vuelque su impronta y adquiera cierta autonomía y perfil de hecho me parece saludable. Y te digo más no tengo desconfianza de Floro ni de ninguno en caso que pierdan, el tiempo es inexorable con los pretendientes a estadistas como se puede apreciar.
Yo lo único que pretendo es que el próximo sea un tipo con caracter y pelotas para hacer lo que se deba hacer dentro lo posible sin perder los objetivos del primer peronismo reciclado por lo K ponele y por qué no resignificado con su propio ismo en el inicio de un nuevo ciclo que requiere otras perpsectivas que sumen al meneado "fin de cicklo".
Esa es mi objeción y desconfianza a pioli por lo que hizo y no por lo que dice, por que no lo veo con ese caracter que yo quisiera pero bueno, una cosa es ser gobernador y otra muy distinta ser presidente, los roles te obligan a cambiar".

Coincidimos en gran medida con esas apreciaciones, por lo que sólo pretendemos agregar dos cosas antes que de comience el festival de la puteada en los comentarios:

1. Aquello de que los votos del piso del 33% son todos todos de Cristina obtura cualquier desarrollo político y escapa a cualquier manual Kapeluz de Educación Cívica: acá explicamos por qué.
2. Algo que sostuvimos en Twitter respecto a la polarización:
Y. como no podía ser de otro modo, gente que tenía como avatar un osito de peluche verde (!), nos responde: "Queremos el durazno sin la pelusa". A lo que respondemos con grandilocuencia y politología de entrecasa: "está bien. Yo pienso que el FpV tiene una responsabilidad con los que necesitan de un Estado presente y es ganar". LocoDelDesiert0 suma un vagón más al tren de la charla para decir: "yo también.Creo q DOS no va a ser capaz d sostener una confrontación d modelos d Agosto a Octubre (periodo cn medios en contra)". No compartimos el argumento pero es atendible. De todos modos sostenemos que potenciar agosto está muy bien en la medida que signifique potenciar luego octubre. De otro modo es muy kirchnerista... pero modelo 2012, eh.

miércoles, 13 de mayo de 2015

FpV: se ordenan las PASO nacionales


Descontamos que no persistirán en sus precandidaturas el resto de los aspirantes, habida cuenta de que Urribarri era quien encabezaba el pelotón de los no-Scioli-no-Randazzo. Un gesto noble, resta resolver cómo se derivarán los apoyos hacia adentro. Estimamos, de todos modos, que serán encuadrados de modo previsible y los polos internos se encarnarán en la Casa Rosada, por un lado, y en la liga de gobernadores (o PJ realmente existente), por el otro. Urribarri y Rossi mirando hacia Balcarce 50 y quizás Taiana inclinándose por Scioli (ya supieron difundir hace tiempo una reunión).

Resta ordenar la grilla de precandidatos en la Provincia de Buenos Aires y el primero en poner su candidatura a disposición fue Diego Bossio. ¿Serán Domínguez-Mussi y Aníbal-¿? las fórmulas? ¿Habrá una tercera más... pejotista? Lo sabremos con el correr de los días. Por lo pronto, estos movimientos hacen hacia una racionalización de la oferta oficialista que saludamos calurosamente así: bien, che.

domingo, 22 de marzo de 2015

Encuesta de Poliarquía: Scioli le gana a Macri en segunda vuelta

La guerra encuestológica de zapa (!) es uno de los instrumentos a los que apelan los candidatos en su pelea por posicionarse. Cada quien tiene el suyo y cada uno de nosotros puede hacer de su propia credulidad una bicicleta y prestársela a quien mejor le parezca. La encuesta de Poliarquía (Scioliarquía, dicen los massistas, a quienes su propio encuestador Aragón pone en aprietos en la mismísima PBA), la encuesta –decíamos–, es congruente con los escenarios y descripciones que aquí venimos planteando. Veamos.

Marzo de 2015, 1272 casos (de puros votantes naranjas –!– ) a nivel nacional, pero fundamentalmente de grandes distritos (como nota de color –naranja (!)–, en Tucumán toma a la ciudad capital, cuando sabemos que el peronismo recibe aquí porcentajes más amplios en el interior profundo de la provincia).

Para las PASO de agosto, recaba que es el FpV el espacio más votado, con un 36% (el piso, el piso). Colaboran Scioli (25%), Randazzo (10%) y Urribarri (1%). Sigue el PRO con 22% (no suma los votos que podría acercar la UCR, aunque todo está por charlarse en ese espacio que aún no recibió siquiera bautismo) y luego el FR de Massa con un 19%. Para la tesis de PASO de candidatos y no de partidos, Poliarquía aún tiene a Scioli arriba en la pole position: 25% contra 22% de Macri y 19% de Massa. Complicado el vecinalismo nacional (?).

Se verifica uno de los planteos que aquí realizamos, compartido por muchos peronistas/kirchneristas no ultras: el espacio FpV mide más que el candidato, mientras que los otros espacios “son” los candidatos. Década ganada para el peronismo también, no tanto así para las distintas vertientes opositoras, que se van ordenando a los tropezones y apuradas de cara a este año electoral.

Para octubre, primera vuelta, la encuestadora prevé un 31% para Scioli (¿pierde un 5%? ¿Quiénes son esos antimanquistas que no leen Los Huevos y las Ideas, eh?), 25% para Macri (sumaría 3, todos ultra seisieteochistas –¡chan! –) y 21% para Massa (sumaría 2). Habría ballotage y éste sería de empate 45 a 45 entre Scioli y Massa y, en el caso que prevé la encuestadora para octubre, Scioli vs. Macri, el ex motonauta derrotaría al ex procesado por contrabando de autopartes en Sevel (je) por 51 a 40, lo cual me parece no sólo lógico o esperable sino hasta sensato por parte de nuestro electorado. Bien ahí, chicos (?). Recordemos que fue este estúpido y sensual bloguero el primero en sostener que el FpV puede ganar también en segunda vuelta.

La encuesta es naranja y Randazzo pierde en ballotage tanto frente a Massa como frente a Macri. No se enojen, randazzistas, pero no me parece para nada descabellado: basta de dantepalmearla con que los votos son todos de la Jefa, de su dedo y entendamos que hay razones más allá de la ideología, la pertenencia a un espacio o los propios deseos que determinan la suerte de los candidatos. Por caso, acá explicamos las responsabilidades del kirchnerismo para haber hecho de Scioli el candidato más medidor y el que el peronismo en usufructo por parte de los gobernadores ha elegido.

Pero el cuadrito que más me gustó es el de intención de voto a Presidente según zona geográfica:


Casi que se explica sólo, pero certifica un par de presupuesto de este blog:

1. Massa no mide en PBA lo que su triunfo de 2013 podía hacernos creer. Allí reside el problema del FR y los movimientos internos de la fuerza en ese distrito lo traducen. El resto del país casi que es anecdótico para el massismo sin un triunfo plebiscitario en la provincia de Buenos Aires.

2. Macri se lleva las preferencias en la zona núcleo o centro, aquella que fuera el objetivo primero de Massa cuando en 2013 intentara nacionalizarse como líder de los reclamos del sector agropecuario opositor. También aparece fuerte en el interior de la PBA, 10 puntos por arriba de Massa. Cuando hace un año decíamos que sería la UCR PBA la que determinaría la necesidad del radicalismo de aliarse al PRO no contábamos con ese dato pero lo sospechábamos desde un principio: Macri se llevó la representación radical en la CABA, ¿por qué no en el otrora fuerte bastión boina blanca del interior de la PBA? Por historia, por necesidad de supervivencia identitaria, casi, Macri es una apuesta más congruente que Massa.

3. Los número de Scioli en el Norte no me sorprenden. En Tucumán las imprentas se están quedado sin tinta naranja y no se trata de una cuestión ideológica o de convicciones sino de peronismo puro y duro: ¿quién puede ganar? Vamos con él. Sí me sorprenden, en cambio, sus guarismos en el Gran Buenos Aires (el área de influencia primera de la gestión randazzista)y en el interior de la PBA. Los verificaremos en agosto/octubre, pero las dudas aquí planteadas reafirman la necesidad de encontrar el candidato a gobernador adecuado y que venga acompañado de una lista que refleje electorabilidad antes que la capacidad de rosca interna. Según Poliarquía, Scioli también mide más que Massa en la región centro.

Para cerrar, este post estaría necesitando un lindo párrafo final, pero con fe, esperanza y poniendo siempre el hombro, pueden leer la encuesta de Poliarquía cliqueando aquí

lunes, 12 de enero de 2015

#JeSuisDanielOsvaldo o #JeNeSuisPasScioli ¿Contextualizamos?

Scioli en un encuentro de Clarín y ahora con Mirtha Legrand... ¿se quiere quedar cojo, el manco? ¿Quiere cazar fuera del zoológico? ¿Nos quiere matar del disgusto a nosotros, los cripto rabollinistas culposos de izquierda (!)? Convengamos dos cosas: la primera, es una minoría politizada, intensa, la que critica estos dos movimientos nada inocentes de DOS. La segunda es la que intentará dar sustancia al post: así como hay quienes piensan que ahondar en el contexto de la masacre en Charlie Hebdo es justificar el terrorismo, hay en el oficialismo quienes piensan que hacer algo distinto a censurar la precandidatura de Scioli es entregarle el país a la Derecha.

Agreguemos el “pero" de la discordia. Contextualicemos a DOS escribiendo algo que ya sostuvimos antes pero quizás no tan descarnadamente: Scioli es hoy el candidato con más chances del PJ-FpV (también) porque el kirchnerismo se negó a construir un candidato propio. Y ojo con levantar la mano para decir Randazzo porque Florencio es tan peronista mazorquero (PJ PBA) como el que más, y sólo frente a la amenaza naranja puede ser considerado una forma de continuidad livianamente pura. Otro sí, la advertencia que en reiteradas ocasiones hiciera Abel Fernández: si todos hablan de Scioli, el que gana es DOS.

¿Qué ocurrió para que Scioli fuera el representante del FpV en el pelotón de presidenciables con chances? Bueno, su historia afuera y adentro del espacio, su persistencia y su tradicional perfil moderado y conciliador que conecta con cierto clima social (hablamos del business del país en penumbras). Pero además lo esperable: ningún partido pudo antes encadenar una sucesión presidencial excepto el radicalismo con Yrigoyen-Alvear (¡oh, el alvearismo!) y el PJ-FpV con Néstor-Cristina. Algunos rasgos propios del kirchnerismo potenciaron esta dinámica: la desconfianza natural en cualquiera fuera del círculo íntimo, La Cámpora enarbolando la bandera de la ortodoxia K, en un sentido casi religioso las más de las veces, la capitalización política tributada enteramente a CFK, Cristina negándose consistentemente a cimentar la construcción de una Dilma y el error fundamental (porque muchos terminaron creyéndolo): todos los votos todos, cada uno de los que componen el piso del 33%, son de CFK.

Massa es también un emergente del modo de construcción política del kirchnerismo, mal que nos pese. Es, además, el Scioli que buena parte del establishment pretendió: uno que quebrara con el kirchnerismo y tuviera, así, menos ataduras que la que jugar adentro, apelar a los votantes K, implica en el universo simbólico que condiciona luego lo concreto.

La búsqueda de una interna competitiva, que resulte la incógnita excluyente de las PASO, es por ahora una estrategia que parece tender al éxito. No será así, luego, si quien emerja ganador no aglutina en octubre el grueso de los votos del espacio en las primarias. El peronismo comprende esto cabalmente y no tendrá problemas para encolumnarse detrás del triunfador. No son pocos los indicios emitidos en ese sentido por el PJ-RA y el PJ-PBA también. ¿Qué pueden esperar entonces de Scioli los que JeSuis y los que JeNeSuisPas? Lo de siempre, su tradicional báscula entre gestos de lealtad (continuidad) e independencia (ruptura). En 2013, en un contexto peor que el actual, constituyó la alquimia que se reveló pagadora. Por si fuera poco, aún Randazzo, Urribarri o Aníbal Fernández, de resultar ganadores en la interna, deberían necesariamente realizar gestos que implicaran ruptura/independencia luego. ¿Entonces, General? ¿Los hay más o menos puros pero alvearistas son todos? Es bastante simple contextualizar: no es posible prometer futuro sólo apelando a la continuidad del pasado y presente.