De la generación comprendida entre el setentismo y la juventud sub-35 se dice que se mueve como pez en el agua en los medios de comunicación. Teniendo esto en cuenta, y considerando que con el kirchnerismo los medios perdieron su pátina sagrada pero, sobre todo, su tradicional influencia en la gestión gubernamental, decíamos en febrero adelantándonos a la lucha por 2015: “Clarín, mientras, seguirá enalteciendo a la sórdida trata de noticias. Nos interesa poco. Hay que cruzar los dedos para que quienes lleguen a la Rosada, luego, también piensen así. Y si no, que algún comedido militante nac&pop les acerque algo de Foucault y el poder, ¿si?".
En el mismo sentido, sobre esta generación intermedia -u ochentista, que vivió el fracaso del radicalismo alfonsinista y abrazó el triunfo del peronismo menemista- se pregunta Martín Rodríguez: “Si a la generación intermedia le toca la administración del tan mentado poskirchnerismo, surgen algunas dudas. ¿Hay en ese nuevo municipalismo y su venta de “sintonías finas de gestión” una visión de Estado y de Nación? ¿Son capaces de comprender que las gestiones se sostienen sobre acuerdos y esquemas de gobernabilidad, algo que tiene sus soportes “por izquierda”? ¿Comprenden que el lugar de lo político luego de esta década no es el mismo que el que tenía la política una década atrás? Es decir, ¿comprenden que no se puede llegar al poder para empezar a perderlo?".
Es uno de los interrogantes más importantes que plantea el poskirchnerismo: ¿qué margen del poder recuperado para el Estado por el kirchnerismo permanecerá fronteras adentro del Estado? Tomando a Scioli y Massa, hoy objetivamente los más serios competidores camino a 2015 (aunque sus candidaturas, creemos, son mutuamente excluyentes: deben “matarse" entre ellos por el acompañamiento del peronismo), por ahora podemos conjeturar hipótesis basados en dos datos, uno objetivo y el otro subjetivo:
1. El dato objetivo es que Massa rompió con el kirchnerismo que hace de la acumulación de poder para el Estado una de sus divisoras de aguas y Scioli, en cambio, decidió no romper y abrazar parte del relato K. Ambos, en sus respectivas decisiones, coherentes con su actuación política histórica: Massa cabalgando sobre el sentido de oportunidad y Scioli montado sobre la lealtad.
2. El dato subjetivo, extrapolado de las propuestas de campaña. La principal propuesta de Massa, por lo que viene declarando, es arribar al poder para repartirlo (Justicia independiente, INDEC autónomo, el campo sin “freno de mano"). Como dijimos, una apuesta seductora para quienes perdieron márgenes de discrecionalidad frente al kirchnerismo. No lo condenamos: ¿qué otra cosa podría ofrecer para superar a lo que el kirchnerismo ya ofrece en ganancias empresarias? No lo compartimos, eso sí. Scioli... puede hacer lo mismo, pero si su sistema de apoyos incluye al kirchnerismo, le será más difícil. ¿Podría haber sido al revés? Y...