lunes, 9 de septiembre de 2013

La cuestión del poder para la generación intermedia

De la generación comprendida entre el setentismo y la juventud sub-35 se dice que se mueve como pez en el agua en los medios de comunicación. Teniendo esto en cuenta, y considerando que con el kirchnerismo los medios perdieron su pátina sagrada pero, sobre todo, su tradicional influencia en la gestión gubernamental, decíamos en febrero adelantándonos a la lucha por 2015: Clarín, mientras, seguirá enalteciendo a la sórdida trata de noticias. Nos interesa poco. Hay que cruzar los dedos para que quienes lleguen a la Rosada, luego, también piensen así. Y si no, que algún comedido militante nac&pop les acerque algo de Foucault y el poder, ¿si?".

En el mismo sentido, sobre esta generación intermedia -u ochentista, que vivió el fracaso del radicalismo alfonsinista y abrazó el triunfo del peronismo menemista- se pregunta Martín Rodríguez: Si a la generación intermedia le toca la administración del tan mentado poskirchnerismo, surgen algunas dudas. ¿Hay en ese nuevo municipalismo y su venta de “sintonías finas de gestión” una visión de Estado y de Nación? ¿Son capaces de comprender que las gestiones se sostienen sobre acuerdos y esquemas de gobernabilidad, algo que tiene sus soportespor izquierda”? ¿Comprenden que el lugar de lo político luego de esta década no es el mismo que el que tenía la política una década atrás? Es decir, ¿comprenden que no se puede llegar al poder para empezar a perderlo?".

Es uno de los interrogantes más importantes que plantea el poskirchnerismo: ¿qué margen del poder recuperado para el Estado por el kirchnerismo permanecerá fronteras adentro del Estado? Tomando a Scioli y Massa, hoy objetivamente los más serios competidores camino a 2015 (aunque sus candidaturas, creemos, son mutuamente excluyentes: deben “matarse" entre ellos por el acompañamiento del peronismo), por ahora podemos conjeturar hipótesis basados en dos datos, uno objetivo y el otro subjetivo:

1. El dato objetivo es que Massa rompió con el kirchnerismo que hace de la acumulación de poder para el Estado una de sus divisoras de aguas y Scioli, en cambio, decidió no romper y abrazar parte del relato K. Ambos, en sus respectivas decisiones, coherentes con su actuación política histórica: Massa cabalgando sobre el sentido de oportunidad y Scioli montado sobre la lealtad.

2. El dato subjetivo, extrapolado de las propuestas de campaña. La principal propuesta de Massa, por lo que viene declarando, es arribar al poder para repartirlo (Justicia independiente, INDEC autónomo, el campo sin “freno de mano"). Como dijimos, una apuesta seductora para quienes perdieron márgenes de discrecionalidad frente al kirchnerismo. No lo condenamos: ¿qué otra cosa podría ofrecer para superar a lo que el kirchnerismo ya ofrece en ganancias empresarias? No lo compartimos, eso sí. Scioli... puede hacer lo mismo, pero si su sistema de apoyos incluye al kirchnerismo, le será más difícil. ¿Podría haber sido al revés? Y...

sábado, 7 de septiembre de 2013

Siria: algunas hipótesis

La inminencia de un ataque norteamericano (que se encuentra cada vez más sólo en sus intenciones: Rusia quedó parada del otro lado y el parlamento británico votó en contra de participar, China aboga por una resolución política y sólo Francia apoya un ataque) dispara la pregunta inmediata del por qué. Petroleo, dirán inmediatamente casi todos, y tendrán razón, pero siempre existen razones geopolíticas y comerciales si de los yanquis go home se trata. Lamentablemente, estas situaciones habilitan también las consabidas lecturas conspiranoicas que terminan, de algún modo, justificando a los EE.UU. al invalidar las críticas razonables por englobarlas dentro de las alocadas teorías conspiracionistas. Mi propia teoría conspiranoica es que éstas, las estupideces conspiranoicas que algunos portales web aman difundir, constituyen un trabajo de contrainteligencia.

Ahora me saco el gorrito de papel metalizado, porque no me importa si los Aliens escuchan o no; ¡que escuchen y vengan a darnos una mano y, de paso, instauran el socialismo intergaláctico y hacen felices a los posadistas!

Ejemplo de conspiranoiquismo: "Los bancos centrales y los organismos financieros internacionales que causaron nuestro colapso actual, que sigue evolucionando, no permitirán que la destrucción de la economía de EE.UU., o del dólar, o de los mercados mundiales, no sea cubierta por un acontecimiento que oculte su culpabilidad". Y: "Al examinar brevemente a la insurgencia siria, veremos que se trata de una organización de monstruos. Amorales vampiros y desdichadosasesinos cuyos crímenes han sido ampliamente documentados, incluyendo las ejecuciones en masa de soldados prisioneros, torturas y decapitaciones de inocentes civiles, mutilación y canibalismo". Canibalismo. ¿No te dan ganas de que los yanquis bombardeen y se acabe el festín caníbal que seguramente se hacen con los bebés de los enemigos? Estos escritos siempre se acompañan de algunos datos plausibles, para otorgarles algún marco de seriedad: "El pacto dedefensa mutua entre Siria e Irán, sus fuertes vínculos con Rusia, la base naval rusa en sus costas, el avanzado armamento ruso en su arsenal, su proximidad a vulnerables rutas marítimas de petróleo, hacen de esta nación un catalizador perfecto para una catástrofe global".

Pero retomemos la seriedad que caracteriza a este blog y veamos algunas hipótesis razonables para explicar la intención norteamericana de bombardear Siria:

1. Los sauditas (dominados por la comunidad Wahabi) quieren terminar con el régimen sirio alawita como parte de la búsqueda de un nuevo balance de influencia en la región.

2. Israel y EE.UU. quieren destruir los nexos del eje Siria-Irán y Hezbollah.

3. El complejo militar-industrial estadounidense quiere expulsar a su competidor, Rusia, del mercado de Medio Oriente.

Los detalles, en el link (está en inglés).

Respecto a los intereses geopolíticos norteamericanos, una lectura posible es que una intervención en Siria, exitosa, supondría una pérdida de influencia de Rusia en la región. Eso desestabilizaría a Irán, por la que podrían ir luego (un viejo objetivo de los EE.UU. No estuvo lejos de una intervención militar no hace mucho) y así, intervendrían la ecuación energética china, con consecuencias previsibles sobre su crecimiento económico y su creciente influencia.

Son muchos supuestos, pero si algo nos demostró EE.UU. en las últimas décadas es que no teme intervenir por sus objetivos imperiales aunque las consecuencias de sus actos tengan un final más que incierto.

viernes, 6 de septiembre de 2013

El corrimiento a la Derecha

En algunas ocasiones sostuve en este espacio que no veía mal que el oficialismo se corriera a la derecha, pero para ocupar el centro. El razonamiento se sustentaba en pensar que así, sucediera quien sucediera a Cristina, iba a tener menor espacio para una reacción de derecha que la que habilitaría un gobierno muy volcado a la izquierda. Un compromiso en lo que a filosofía respecta en aras de la realpolitik.

¿Es eso lo que están haciendo el kirchnerismo y Scioli? ¿Correrse al centro? En mi humilde opinión, no. Se trata de una sobreactuación determinada por el proceso electoral y, parece, entendida como una cuestión de supervivencia política. ¿Es tan así? Una vez pasado el 27 de octubre veremos qué resultados tuvo y si valió la pena bajar algunas banderas. Ojo, no es progretroskismo esto, que entiendo la necesidad de descontar y no querría que se entendiera como hacer de una parte el todo.

Debemos considerar también si es efectivamente lo que los habitantes de la PBA, fundamentalmente los del Conurbano, pretenden como política de seguridad. No vivo ahí y no querría tampoco pararme desde una supuesta superioridad moral para condenarlo. Se, sí, que no es la política de seguridad que me gustaría para los míos y para mí. Tampoco debemos dejar de consignar que se trata de un triunfo discursivo del massismo.

Creo, para finalizar, que la urgencia electoral conspira contra planificar mejor una política en la materia de largo aliento, en la que la capacitación de los efectivos de las FF.SS. sea más importante que ponerlos a patrullar de manera inmediata. Haber habilitado el voto opcional a los 16 años, además, constituye ahora un argumento para quienes ven en la baja de la edad de imputabilidad una solución y no, como creemos aquí, un elemento criminalizador que tiene como objetivo inmediato tranquilizar algunas conciencias y como consecuencia mediata la criminalización de la pobreza.

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿Massa 2015?

La única posibilidad de Massa Presidente pasa por destrozar a Scioli, quien no sólo es el dique de contención del FpV en la PBA sino el que es capaz de nuclear al resto del peronismo nacional junto a parte del peronismo bonaerense y que Sergio Tomás sea un nuevo De Narváez (es decir, el instrumento utilizado para castigar al kirchnerismo). Porque lo sabemos: sin la PBA no hay presidente peronista. Es lo que complica a los Capitanich o Urribarri.

Así, Massa no va por Cristina, ya fuera de carrera para 2015, sino por Scioli. A diferencia de 2009, cuando Unión-PRO y la oposición se focalizó en el Congreso nacional como manera de ir contra NK y CFK, en este 2013 el Congreso no es el ámbito principal de disputa: son los consejos deliberantes y la legislatura de la PBA. Aunque lo nieguen, es amordazando la gobernabilidad en la provincia de Buenos Aires el modo de enterrar el proyecto Scioli 2015 y trocarlo por el de Massa. Dicen Luciano, Omix y el mismo Massa: "la gobernabilidad no está en riesgo"; sin embargo, la primera sesión post PASO en la legislatura bonaerense cayó debido a una jugada de los diputados que responden a Massa. Imaginen si, como pretende Omix, el massismo tuviera la presidencia de la Cámara de Diputados bonaerense...

Morales Solá sostuvo ayer que Massa, prácticamente, ya es el presidente en 2015: "...Tendrá detrás de él a los intendentes del conurbano, tan decisivos en el peronismo, o más, que los gobernadores (...) el peronismo privilegia, en última instancia, el poder electoral y no la confianza de sus dirigentes". El análisis peca, a mi modo de ver, de una sobrevaloración del voto explicado en el trabajo territorial, olvidando que es multicausal y depende también de la historia, del momento económico, de la coherencia del candidato, de la previsibilidad, de la imagen, y de que el armado electoral enlace con lo que la ciudadanía espera. También que los sistemas tienden a la homeostasis. Por si fuera poco, tomando en cuenta la electorabilidad (tópico lucianista), Scioli la tiene. Respecto a la territorialidad (tópico omix/manolista), no serán pocos los intendentes de la PBA que seguirán bajo el paraguas del FpV. Manolo reconoce que los votos del FR son volátiles; pero ojo, no va esto en desmedro del tigrense: siempre fue y será importante para cualquier fuerza política, y más para el peronismo, poder captar a los sectores menos politizados o menos identificados con los aparatos partidarios.

Más allá de los resultados, la opción Massa 2015, políticamente, requiere de una serie de pasos que la realidad, hoy, no torna mandatorios como quieren hacer creer. Asustan (una de las formas de la seducción) con un grupo de 20 legisladores en la PBA que, de repetirse los resultados de las PASO en octubre, seguirían siendo 20 en diciembre. El FpV, en cambio, luego de las deserciones, tiene hoy un grupo de 37 diputados provinciales que podría estirarse a 40 luego de octubre.

Para finalizar, Massa, con Scioli vivito y coleando, tiene pocas posibilidades de comprender en su propuesta 2015 al kirchnerismo del que ya renegó. Y ya sea este el 10, el 20 o el 30% nacional, será importante para definir la próxima presidencial y disminuir la chance de que el dedo de la ciudadanía recaiga en una opción no peronista.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El bombardeo a Siria en la opinión pública norteamericana

¿Qué espera EE.UU. para bombardear Siria por causas humanitarias? ¿Que rebalse Guantánamo? ¿Que sigan muriendo norteamericanos a causa de un sistema de salud privado? Si hay algo que no puede discutirse de EE.UU. es su profunda preocupación por lo humano, como cuando Bush acudió presto a socorrer a las víctimas del Katrina en New Orleans o los bombardeos humanitarios en Irak que tenían el sólo propósito de evitar que Hussein utilizara sus weapons of mass destruction. Campiones (sic) de la libertad, supieron siempre respetar los resultados de las urnas sin alterar jamás una elección nacional en Florida. ¿Qué espera entonces Obama para armar algún escándalo sexual, un trío con Michelle y algún líder sirio, y encontrar la excusa perfecta en un bombardeo para taparlo? Lástima que se desembarazó de Hillary Clinton, que podría haberlo asesorado recordando el bombardeo de Bill a Sudán. Menos mal, entonces, que nombró a Kerry, que recientemente comparó a Assad con Hitler y Saddam. Supongo que se habrá dado cuenta de ello cuando cenaba con Basher Al-Assad en 2009. Tiene un poco de lag cerebral, por eso recién lo recordó ahora.

Terminemos con la ironía y vamos a los datos:

1. EE.UU. siempre justificó sus intervenciones imperiales (sus guerras, bah) apelando primero a una manipulación de la opinión pública. El efecto CNN, lo llaman.

2. Lamentablemente, respecto a Siria la opinión pública en el gran país del norte les da la espalda: el 59% se opone a un bombardeo directo mientras un 36% lo apoya. Un 51% se opone a que sean los aliados los que bombardeen (aunque el parlamento británico votó en contra de una intervención militar) y un 46%, en ese caso, lo apoya (picarones, que la sangre siria manche las manos de otros). Un 70% se opone a armar a los rebeldes sirios y un 27% se muestra a favor de esa iniciativa. Aquí el paper de la encuesta.

3. ¿Casualmente? en diciembre de 2012 un 63% de los norteamericanos se mostraba a favor de una intervención... siempre y cuando el gobierno sirio utilizara armas químicas contra su propia población. Les recuerdo: los norteamericanos festejan Halloween y creen en las brujas...

4. Acá otra encuesta que muestra la oposición del público norteamericano a una intervención militar sobre Siria.

La tiene más complicada Obama que sus predecesores. Son los riesgos de estar siempre apelando al Lobo, como el Pastorcito Mentiroso.

martes, 3 de septiembre de 2013

El business del país en penumbras (¿se viene, nomás, el oscuraje?)

Citábamos hace poco al Sudaca citando a Juan Carlos Marín acerca de lo iluminado en tiempos de conflictividad política: "la guerra es un tiempo de claridad (...) la guerra como conflicto desembozado. Los contendientes muestran el rostro, se sacan las caretas. En tiempos de guerra, la lógica binaria funciona mejor que durante la paz institucionalista. La paz es muy peligrosa, allí se confunden gatos con liebres. Lo binario reduce bastante las multideterminaciones de lo social, pero en tiempos de guerra, devela y desvela". Se sintetiza, en ese breve párrafo, a Chantall Mouffe y a la política agonal kirchnerista. Y a lo que desde el conflicto desatado a partir de los juicios a los genocidas y la Resolución 125 constituyó el perfecto latiguillo republicano opositor: cómo el kirchnerismo divide a la sociedad, a los argentinos, a las familias, a los amigos y, si tuvieran entendimiento, hasta a los seres humanos de sus mascotas.

En las recientes Primarias, la comparación con 2011 determina una pérdida importante de votos a manos de opciones republicanas (incluimos aquí, claro, al FR de Massa y Co., que tuvo en la oposición a una inexistente re-reelección uno de sus principales caballitos de batalla). El FAP, la UCR, el FR y el PRO se presentaron, y fueron percibidas, como opciones institucionales frente al atropello totalitario kirchnerista, pero también frente al poder de gobernadores peronistas alineados con y en el relato de Casa Rosada. Así Fellner como Alperovich en San Miguel de Tucumán, así Beder Herrera como el peronismo enfrascado en peleas intestinas en la patagónica Santa Cruz. Una posible conclusión nos remite a una pretensión de la sociedad por un nivel menor de conflictividad política. En términos luminotécnicos: "bajame la luz un cachito que me molesta, ¿puede ser?". Que antes de las PASO fueran políticos como Scioli o Massa los mimados de cuanta encuesta de opinión los valorara constituía una advertencia. Los cacerolazos, la recuperación de potencia del relato clarinista vía Lanata -certificado en mediciones de rating- y hasta el propio paso en falso oficialista al mudar los partidos de River y Boca para las 21:30 de los domingos también fueron signo y síntoma de esta corriente de opinión... oscurantista.

- You want answers?
- I want the truth!
- You can't handle the truth!

The truth es una pesada carga y nos coloca frente a una disyuntiva para la cual nuestras limitadas capacidades individuales son insuficientes: o nos organizamos (y cojemos, peronísticamente, todos) o nos rendimos (y dejamos que cojan, darwiniana o liberalmente, los más fuertes). La truth implica responsabilidad, como señala acertadamente el Cnel. Jessup personificado por Nicholson. Debemos considerar, además, que mientras el kirchnerismo entregaba resolución a la par de conflicto, éste último fue bien tolerado. Ahora, cuando la resolución parece demorada -o raleada-, el conflicto se torna menos soportable. Y también es castigado electoralmente.

En la necesidad de luz, de un reflector que potencie los contrastes y simplifique los multideterminismos de lo social se basa una parte importante -¿todavía?- del apoyo de los sectores progresistas al kirchnerismo. Las últimas movidas del oficialismo navegan en ese sentido: la apelación a debatir con "los titulares" y no con "los suplentes" es el más claro ejemplo. También el retorno del conflicto en torno a la Ley de Medios, el fallo neoyorkino favorable a los fondos buitres o la mención presidencial al reportaje que LA NACION le realizara a Jorge Brito, del Banco Macro y ADEBA. Mientras tanto, luego de las PASO (también consignado por CFK), los actores políticos republicanos dosificaron sus apariciones y comentarios. Es simple, es claro (queda clarísimo en el eslogan, ¿no?): si el kirchnerismo apela al business del país dividido, las distintas oposiciones cotizan en alza en el business del país en penumbras.

¿Luz, oscuridad, mediasombras? Algunas conclusiones, creo, están implícitas en los párrafos precedentes.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Más sobre el peronismo camino a 2015: interior vs. (o junto a) PBA

2011 certificó que dentro del peronismo (a menos que este decidiera equivocarse, agregamos ahora) se definiría la sucesión de Cristina; las PASO y sus resultados a lo largo del territorio nacional, la irrupción de Sergio Massa en la PBA, el fin del relato de la re-reelección y los gestos del peronismo permanente continúan prefigurando el camino a 2015. A partir de todo esto el debate en torno a la política recuperó algunos grados de interés, ya que se encontraba algo -bastante- raleado cuando las posiciones dominantes se limitaban a sólo un par. Ya hemos aportado algunas reflexiones respecto al camino del peronismo con un análisis de situación post-PASO, comentando la reemergencia de la Liga de Gobernadores frente a la emergencia de la Liga de Intendentes-PBAnorte y sostuvimos que las administraciones provinciales ganarían en poder decisorio y maniobrabilidad. También que CFK tendría un papel que cumplir para asegurar que la sucesión se desarrolle dentro del peronismo y hasta nos adelantamos a algo que luego se hizo irrefutable: el papel que tendrá Scioli en todo esto.

A dos días de las PASO aquí dijimos que uno de los datos centrales que habían entregado los comicios era cierto voto castigo a los oficialismos, peronistas fundamentalmente, y en provincias como Catamarca, La Rioja, Santa Cruz o Jujuy. Que estos prefiguraban la posibilidad de que el peronismo no tuviera asegurado 2015, en caso de presentarse dividido. Fue lo que ocurrió en los primeros tres distritos mencionados: dos opciones peronistas derrotadas por la opción republicana/radical. A Jujuy, en cambio, lo salvó -arañando-, un retorno a alianzas peronistas más tradicionales -y menos deseadas cuando el Huracán Cristina 2011 tornaba innecesario cualquier condicionamiento electoral-.

Abel Fernández, en un recomendable posteo, rescata una nota de Clarín acerca de los gobernadores peronistas que tendrán -lo descontamos- algo que ver en la transición/sucesión de CFK, y lo titula "El otro peronismo", en referencia a ese peronismo del interior, denominado "feudal" por cierto progresismo, ay, centralista. Como si allá no existieran los caudillajes. Mi amigo Aldo Jarma, más sutil, hace una inteligente pero feroz crítica al centralismo que prefiguró en buena medida algunos resultados de estas PASO 2013 en este interior del país, profundo. No lo dice expresamente, pero sugiere que aquello que resultó a la postre exitoso en 2011 debido a la tracción de Cristina, en este 2013 se probó equivocado: a privilegiar la incondicionalidad basada en la ausencia de construcción política nos referimos. Lo que -no puede ser de otro modo- deja heridas abiertas hacia el interior del peronismo, lesionando a algunos que, en cambio, sí tienen votos propios. Esto fue menos notorio en la PBA, donde la importancia del desafío electoral y simbólico obligó a una primacía de la real-politik frente al deseo de incondicionalidad.

Mi humilde aporte a la discusión es una reiteración de aquello que ya adelantáramos: el peronismo, hacia 2015, no debería, apelando a la racionalidad y responsabilidad política -porque la representación se refiere, a no olvidarlo, a los representados-, engañarse y retroceder a 2003. Es decir, presentarse, como hace diez años, -muy- dividido. En aquellos comicios, a grandes rasgos, Menem se alzó con buena parte de los votos peronistas de ese interior "feudal" y Kirchner, apoyado por Duhalde, con buena parte de los votos de la PBA y la patagonia que votaba a uno de los suyos. Ese escenario, por si hiciera falta ser más explícito, podría ser el ideal hacia 2015 para alguna de las fuerzas no peronistas que completan nuestro trajinado mapa político.