Los amigos de la Agencia Paco Urondo me invitaron a escribir sobre qué son y de dónde vienen el Frente de Todos y Juntos (o Cambiemos, Juntos por el Cambio, etc.) como punto de partida para pensar qué puede pasar con el FdT, camino a 2023, en vista de la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de Diputados:
domingo, 6 de febrero de 2022
El Frente de Todos, ¿se dobla o se quiebra? - Mi nota en Agencia @PACOURONDO
martes, 16 de noviembre de 2021
Hay un derrotado electoral que vive
Nuevamente en El País Digital:
«...La felicidad no parecía impostada anoche en el búnker del Frente de Todos. Recuperó terreno frente a lo que desde las PASO parecía una segura paliza electoral. Histórica, según pronósticos interesados. El FdT dio vuelta resultados adversos en Chaco y Tierra del Fuego, recortó la distancia en provincia de Buenos Aires y mantiene la primera minoría en Diputados y Senadores. El caso chaqueño implicó un vuelco desde un 46.8% a 37.8% en favor de Juntos hasta un 44.2% a 42.8% en las Generales: un crecimiento de casi 7 puntos porcentuales para el peronismo mientras los Cambiemitas retrocedieron a su vez 4 pp. De todos modos, por el peso de PBA en el imaginario, en los votos y en la conformación de las Cámaras...
...¿Cuál fue la estrategia inicial de campaña de Juntos que puede explicar la tristeza en el triunfo? Veamos antes la del arco antiperonista en su conjunto: promovieron el discurso de los candidatos ultraliberales para dirigir el debate público y cuidar la estrategia centrista de Rodríguez Larreta, quien pretendía convertirse en el depositario único de un triunfo electoral. Así, antes de las PASO corrió a los “halcones” macristas, reubicó a Vidal en CABA y habilitó una colectora radical de derecha en su distrito y una de “centroizquierda” en PBA. Mauricio Macri se embarcó entonces en unas vacaciones europeas y se especuló con su “exilio” de la campaña. El gran ganador de las PASO, hubo coincidencia en el análisis, fue el Jefe de Gobierno porteño. Pero el tránsito de las PASO a los resultados de las Generales habilita algunos interrogantes: ¿Fue Macri nuevamente en campaña una de las causas de la recuperación electoral del FdT en PBA? Es una posibilidad. ¿Fue Macri una necesidad en la campaña de Juntos debido al crecimiento del libertarianismo? Probablemente: los ultraliberales/libertarios debían contener el voto derechista descontento con el gobierno de Cambiemos pero “entregarlo” nuevamente luego. Fue necesario que lo hicieran antes de 2023 y para eso (y por otras causas) debió retornar Macri. De tal modo, la estrategia de “limpieza” macrista se truncó en el camino. Si a esto sumamos los aciertos del oficialismo, la expectativa previa de una derrota histórica que iniciara una “transición” hacia un seguro cambio de gobierno desdibuja el triunfo y liderazgo de Rodríguez Larreta y mantiene con vida electoral a Macri, pero más aun al peronismo...».
La nota completa aquí:
https://www.elpaisdigital.com.ar/contenido/hay-un-derrotado-electoral-que-vive/33558
martes, 14 de septiembre de 2021
Un PASO de cisne negro
...todo contrato electoral tiene accountability: Cambiemos “prometió” en 2015 derrotar al kirchnerismo y por eso fue premiado en 2017, el Frente de Todos prometió en 2019 encender la economía y llenar la heladera y eso no ocurrió. Perdió algo más que al electorado volátil, y éste nacionalizó las elecciones. ¿No consideraron el arrastre de la crisis, el arribo de la pandemia? No tienen por qué y eligieron mandar un mensaje. ¿Votaron a los que favorecieron despidos, cierres de pymes y nos endeudaron mientras ahora prometen terminar con la indemnización por despido? Sí, es la otra opción de poder a mano en el cuarto oscuro y por ella optaron. En una nota previa apuntamos que el oficialismo había decidido no hablar en campaña de algunos temas espinosos: salarios e inflación, subsidios e incrementos tarifarios. Tiene poco margen para continuar esquivándolos...
...Sí se probó acertado, en cambio, el diagnóstico de Juntos en referencia al desgaje de su electorado decepcionado y su posterior estrategia, ofreciendo salidas en “disidencia” por derecha en CABA y por “centroizquierda/UCR” en PBA. El 33% de Vidal parece poco para el espacio en su centro neurálgico, pero sumando a López Murphy y Rubinstein alcanza casi al 50% del electorado que siempre acompañó al PRO, ¿no es cierto, Fito? El 22% de Santilli en PBA parece poco para un proyecto presidencial, pero con Manes mejora ostensiblemente...".
La nota completa en El País Digital.
lunes, 6 de septiembre de 2021
El cisne negro de las legislativas
«...Con el arribo del SARS CoV-2, cualquier nuevo gobierno en Argentina se hubiera visto enfrentado a la confirmación de que todo tiempo pasado fue mejor. No ocurrió así, ¿cisne negro?: el gobierno de Macri no sólo le permitió al peronismo reconstituirse en un Frente (de Todos gracias al inteligente cálculo de Cristina Fernández) y ganar la presidencia sino que supuso, además, un plus para el tránsito de la cuarentena inicial.
(...)
En 2021 una vez más se hizo presente el pasado y así como el recuerdo del periodo 2015-2019 había ayudado al FdT ahora servía a los fines del jefe de gobierno porteño, quien ganó la interna antes de jugarla. Macri a Europa y Vidal a la Ciudad Autónoma, en un movimiento que intenta ser el del equipo que entrega la pelota y se refugia en su campo para recuperar aliento. Ese equipo parece estar corriendo sin poder cambiar el aire. Se entregó sólo cuando intentó desmarcarse de su propio pasado. ¿El rival es el Frente de Todos? No, ¿cisne negro?, es la propia derecha radicalizada, los liberales, que aprovechan no haber formado parte de Cambiemos para correrlo. Paradójicamente, esto le sirve a Camb… Juntos ya que llevan el debate hacia la agenda liberal. Además, los candidatos liberales funcionan como buffers para el descontento del ¿ex? votante macrista: pueden así descargar la bronca por el fracaso de #sugo (disculpen la licencia tuitera) para retornar luego cuando se vislumbre un proyecto de poder como el que la suma de la UCR al PRO significó. La prueba de esto es el retorno de Macri, quien potencia a los liberales para a la vez redirigir ese voto hacia Vidal en CABA y Santilli en provincia de Buenos Aires. De otro modo hubiera debido ¿disfrutar? el verano europeo.
En el Frente de Todos priorizaron la salud en pandemia y la selección de candidatos acompañó: Gollán en provincia de Buenos Aires o Rossana Chahla en Tucumán. Pero montados en la campaña de vacunación y a la espera del resultado electoral prefieren no agitar aguas y evitan temas espinosos: salarios e inflación, subsidios y los continuos incrementos tarifarios, reforma impositiva; hasta la enunciada reforma judicial duerme el sueño de los héroes. En algunos avanza callado mientras en otros deja hacer en un peligroso abandono del enforcement estatal...».
sábado, 17 de octubre de 2020
Elecciones en Bolivia
Vamos con un hilo bloguero sobre las elecciones en Bolivia. Primero, como les gusta a ustedes, la última encuesta: Arce 34%, Mesa 27,9%, Camacho 13,% https://t.co/tHEAec7uDj
— Ricardo (@Ricardo_blogger) October 17, 2020
Ese es el hilo que subimos a twitter acerca de las elecciones en bolivia.
Pero el propósito de reabrir momentáneamente el blog es subir lo que escribimos en enero sobre la institucionalización del MAS, cuando todavía no era claro si dejarían que el partido de Evo Morales participara en las elecciones. El sólo hecho de que así sea es un triunfo político del MAS. Sus chances en las elecciones son altas, pero desconfiaría de todas las encuestas. Vamos con el artículo:
La institucionalización del MAS como respuesta al golpe en Bolivia.
La inestabilidad actual en Bolivia no es sólo producto de un golpe de Estado. Hay un hilo que conecta el exilio obligado de Evo Morales con su largo período en el poder ejecutivo. Hasta su triunfo electoral en 2005, el país vivió en una sostenida inestabilidad política en el contexto de un constante control por parte de las élites económicas —que eran también políticas— y las fuerzas armadas que formaban parte de ese poder permanente. No abundaremos en los mecanismos del golpe ni en cómo arribó al poder Áñez pero sí en algunas particularidades que hacen a la singularidad del proceso de —¡ejem!— reorganización en Bolivia (y Sudamérica).
El innegable rol de Estados Unidos
EE.UU. avanzó rápidamente para conseguir una victoria en la segunda nación más "bolivariana" del subcontinente luego de sucesivas derrotas en su objetivo principal: Venezuela. Sí, sí, Bolsonaro, Macri y la subsumisión a las estrategias geopolíticas del aún imperio global. Pero por cada decisión EE.UU. paga precios: la intromisión descarada en Bolivia y Venezuela tuvieron el costo de mostrar marcadamente los alineamientos en la región y disgregar internamente aún más a los electorados, tendiendo a una mayor inestabilidad en los subconjuntos nacionales. Esto, claro, sin asegurar en Bolivia nada más, por ahora, que la salida de Morales.
La incapacidad democrática de las elites santacruceñas
Los años del masismo en el poder podrían ser definidos también como los años de la incapacidad de las clases acomodadas del Oriente boliviano para dotarse de un partido democrático que pudiera representar sus intereses regionales.
Acostumbrados a un folclore político que excluía al resto del país —al altiplano, en realidad—, los "cambas" se nuclearon siempre en torno al Comité Pro Santa Cruz, suerte de Cabildo en el que los peces de billetera gorda (enrolados en distintas Logias) decidían los destinos políticos de la ciudad (y no tanto así de la región como hasta aquel 2008 del intento de secesión de la Media Luna fértil) sin consultar con la Alcaldía y, ahora, siquiera con el Gobierno Autónomo Departamental, concesión arrancada por Santa Cruz al gobierno de Morales.
Así, los partidos y figuras políticas tradicionales (MNR, MBL, MIR) supieron ser emergentes de la Bolivia del remedo colonial, asentado en La Paz, Cochabamba y Sucre, motivo de resentimiento para el afectado orgullo camba. Paradójicamente, fue Evo Morales quien finalmente y mejor representó los intereses del Oriente boliviano, al pactar con la Media Luna una suerte de pax que aquietó las aguas cruceñas del Piraí separatista mientras les entregaba cierta autonomía y extendía el cultivo de la, oh sí, soja.
El orden del MAS entre el caos preelectoral
Luego del golpe resultaba difícil vislumbrar el camino de Morales y su representatividad. La formalización de las estructuras partidarias del MAS le permiten ahora pensar en una persistencia. A poco de consumada la destitución, muy amigablemente sugerida por los altos mandos militares, el MAS prestó a sus representantes en el Congreso para asegurar un llamado a elecciones en las que pudieran presentar candidatos.
Pareció entonces una capitulación pero, a tres meses de las elecciones, puede decirse que con el nombramiento de Arce y Choquehuanca como candidatos, Morales comanda el único partido con una oferta ordenada. Arce como cabeza de fórmula es interpretado como un guiño al electorado centrista, una jugada arriesgada cuando muchos postulaban al militante Andrónico Rodríguez a la presidencia. ¿Aprendizajes electorales de la Argentina reciente?
El desconcierto del resto de los candidatos, sumado al escaso apoyo de Brasil y EE.UU., hace que el llamado de Jeanine Áñez a no "dispersar el voto" el próximo 3 de mayo sea una advertencia y un síntoma. Lo señala también algún editorialista cruceño al decir que “Ortiz, Patzi (...) ya no caben para estas próximas elecciones” mientras pregunta, en un inadvertido lapsus, “¿qué parte del libreto no entendieron?”. Camacho y Pumari reciben también aplazos.
Esta institucionalización del MAS, como inteligente respuesta a un golpe pergeñado contra un partido personalista que no supo pensar en una fórmula distinta a Morales - García Linera, puede rastrearse y fundarse en expresiones callejeras espontáneas surgidas al calor de la represión ejercida por las fuerzas de seguridad en noviembre pasado: el pedido no era tanto por un retorno de Morales como por la continuidad del respeto que habían ganado en la vida pública y política (muy a pesar de los cambas y elites paceñas) los olvidados de siempre en Bolivia, las cholas y cholos, los y las campesinas. No se trataba de un politizado grito de "Evo volvé" sino un más extendido "¡la Whipala se respeta, carajo!”. La semiología de esta frase permite sostener esperanzas en el hermano, vecino y plurinacional Estado: los antes olvidados anunciaban así que habían llegado para quedarse y no para retornar a un estatus pre MASista.