martes, 29 de octubre de 2013

Saludamos al diputado Miguel Torres Del Sel

En mi taimlain twittero abundaron las bromas y rezongos respecto al personaje del título y al cargo que estrenará en diciembre. Mucho chascarrillo impiadoso, pero fundamentalmente mucha pretendida superioridad intelectual y política para juzgar a los santafesinos que lo hicieron diputado nacional. El kirchnerismo cultural suele, en las malas, parecerse demasiado al progresismo blanco. Y Del Sel da muy negro peroncho, aunque esté hoy alineado con el PRO de Mauricio Macri.

La actitud contra el ex MIDACHI bien puede servir como ejemplo de cierto sector del kirchnerismo, el cancherismo K, que prefiere arroparse, en la fría noche de cualquier derrota electoral, con los diarios viejos y mojados de la victoria moral e ideológica. Y construir sólo con cemento y cal, dejando los ladrillos con bosta para ser utilizados por el horrible pejotismo. Manolo coloca al cancherismo K bajo el reflector, y tanta soberbia, sin base material en la cual sostenerse, sólo puede mover a rechazo. Es, en parte, lo que ocurrió allí donde el armado de listas del FpV privilegió la obsecuencia de los sin votos.

Pero retornemos al Del Sel que debe reir a carcajadas frente a las risas cínicas de mi taimlain twittero. O mejor miremos hacia ese taimlain: no son capaces de observar que Miguelito tiene un discurso bárbaro y da más peronista que muchos. Si celebramos que en esta década posneoliberal los gobernantes latinoamericanos se parecen a sus pueblos, ¿deben preocuparse Binner y Bonfatti por la Casa Gris en 2015? Sí, deben. Del Sel demostró, luego de un 2011 que casi lo deposita en la gobernación, que su candidatura es más que una simple moda pasajera. Falla en ver, mi taimlain tuitero, el kirchnerismo cultural, que Del Sel es un emergente de algo. Y sin comprender ese algo, el FpV, el kirchnerismo, no podrá apostar fichas en uno de los distritos electorales más importantes del país (y en una provincia enfrentada al oficialismo nacional), dominada durante años por el peronismo reutemannista y el socialismo binnerista. Del Sel es en ese contexto una válvula de escape casi necesaria, por lo menos para muchos.

La hipocresía de pensar, además, que los candidatos a diputado son seleccionados considerando qué tan buenos legisladores serán luego. Sostienen, sarleanamente, que Filmus afuera del Senado y Del Sel diputado es una #derrotacultural política, cuando la política es más amplia, nada lineal, y la selección de candidatos con posibilidades de triunfo es condición necesaria para mucho de lo que viene después. La hipocresía, además, porque las listas de todos los partidos, incluido el FpV, cuentan siempre con más de un o una impresentable.

Finalmente, si hubieron candidatos que este domingo 27 de octubre se subieron el precio, la Tota puede aspirar al podio (y pongo Tota por el indexador de Google, ¿eh?). Sergio Massa lo debe haber llamado ya, aproximadamente a las 21:15, 21:20 del mismo domingo. ¿Apostamos cuanto demora Del Sel en señalar que Massa es un gran amigo y que claro que se sentaría a tomar un café con él? No arriesguen mucho...

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Cómo pensar en 2015 luego de los resultados de ayer?

Luego de resultados como los de ayer, prefigurados por las PASO pero de magnitud mayor a los esperados, podemos optar por ver el vaso medio lleno e insuflar la moral K o intentar pensar qué ocurrió para que no debamos lamentar un 2015 similar. Para la primera opción pueden visitar P/12, InfoNEWS o ver 678 esta noche (C5N provocaba ternura ayer, zocaleando para calmar la angustia kirchnerista frente a los primeros boca de urna), aquí vamos por la segunda.

No debemos dudar de que la carrera por 2015 comenzó con el cierre de listas. Scioli señaló que “va a pasar mucha agua debajo del puente” pero olvidó decir que ya está corriendo. Están anotados en pole Scioli, Massa, Cobos y Binner. Algo rezagados se ubican Macri, Urribarri, Capitanich y algunos –más optimistas del gol que Palermo– señalan a Randazzo. El resto, por ahora, es convidado al festín pero no se sienta en la mesa de los novios. ¿Cristina? Jugará un rol importante, pero quienes sostengan que puede ser gran electora estarán engañándose. En sus manos están algunas –no todas– las palancas para influir en las condiciones bajo las cuales se dirimirá la sucesión. Paradójicamente, luego de años de contener las ambiciones de DOS, Cristina construyó una cerca alrededor suyo: una gestión y reconstrucción exitosa en lo que le resta contribuiría a la candidatura del gobernador bonaerense; si éstas fueran malas beneficiarían a sus oponentes fuera del FpV y especialmente a Massa. De todos modos, viene entregando signos alentadores CFK aún antes de las PAS, de una mayor apertura, privilegiando al PJ por sobre su propia estructura (UyO), subsidiaria de aquel 54% que en términos simbólicos ya no posee. Los gobernadores e intendentes del FpV, aunque sufrieron mermas importantes de votos en la comparativa con 2011, poseen ahora mayores cuotas de poder relativo frente al PEN. Lo demostró Scioli durante esta campaña, pero también el año pasado cuando el conflicto por los aguinaldos. Muchos otros gobernadores provincializaron sus campañas aún antes de las PASO, aunque los medios se empecinaran en atribuirlo al resultado de agosto.

Antes de continuar, debemos reconocer que la dinámica en la que ha ingresado la política nacional, pero muy especialmente el peronismo, no puede ser ya contenida a placer por CFK sin pagar costos. Sólo tasas chinas + un candidato inapelable podrían clausurarla momentáneamente, y hoy no existen ni una ni otro. Continuar abriendo juego al resto de los referentes del FpV será entonces una de las delicadas tareas que le esperan a Cristina una vez retorne a desempeñar sus funciones. La estrategia política defensiva ensayada a partir de 2011, puesta en marcha para evitar la construcción ajena, demostró su inconveniencia.

Lo anteriorimente enunciado configura la problemática política que derivó en los resultados de ayer, no menos importante que la cuestión económica. Néstor Kirchner solía decir que la política es guita + expectativas. El gran error del kirchnerismo en lo que a futuro se refiere fue supeditar las expectativas al fantasma de una re-reelección imposible. El primer factor, la guita, encontró uno de sus crónicos y cíclicos límites en la restricción externa ya a fines de 2011, debiendo apelar el oficialismo entonces al cepo cambiario. La cotización del dólar blue no es la cuestión principal, sino un síntoma más. Las (no) devoluciones, las restricciones a las importaciones (que apalancan la actividad hacia abajo, clausurando círculos virtuosos), en cambio, sí lo son, y determinan sufrimientos no sólo para oscuros gerentes de PyMEs sino fundamentalmente para quienes de ellos dependen. No poco del voto en el NOA y provincias cordilleranas puede explicarse así. La demora en la actualización del piso de Ganancias era también un síntoma, y se llevó finalmente a cabo –de modo regresivo– en el interregno entre las PASO y las generales, condicionado el oficialismo por el triunfo de Massa.

Esta derrota en la PBA, sumado a la emergencia de un candidato opositor allí donde en 2011 no había ninguno, creó las condiciones para un escenario de mayor debilidad. No institucional, pero sí en lo relativo a lo simbólico. El oficialismo debe demostrar haber escuchado el mensaje de las urnas. Profundizar no puede significar profundizar los errores cometidos desde 2011 en materia política. Los fuimos señalando, pero podemos resumirlos ahora en autosuficiencia, autorreferencialidad, el sostén de un relato y batallas saldadas en el imaginario social (aunque no en el terreno del poder contante y sonante. ¿Saldarlo es sólo un horizonte o también una posibilidad?) y el desarrollo de una política en sentido inverso, atento a la mirada de Cristina antes que a la del soberno. En lo que respecta a política económica, el abandono de la sintonía fina (o los subsidios a las clases acomodadas), la demora en apostar en transporte y energía, seguir financiando el consumo con dólares en el exterior, etc.

Retornando a lo que las elecciones de ayer nos dejaron, se confirmó aquello que señalábamos antes: el peronismo dividido crea las condiciones para que el republicanismo triunfe. Luego, paliza de Massa en la PBA, triunfo de Macri en la CABA, Filmus afuera del Senado, buenos triunfos de Urribarri, Capitanich, Gioja, Sorprendió a propios y extraños el triunfo del radical Fiad en Jujuy. El FpV dio vuelta el resultado en La Rioja. Scioli emerge debilitado luego de la derrota de Insaurralde, pero fortalecido hacia el interior del peronismo, luego de ponerse la campaña al hombro. Scioli es además, hoy, el mayor obstáculo para Massa 2015. Nada está escrito en piedra, de todos modos. Ver 1989, 2003 y 2011. No 1999, en el que casi se descontaba el triunfo de la Alianza. Por eso a 1999 apuestan quienes ven en Massa al candidato que pudo haber sido antes Scioli o Macri y no fueron (o no serán). Pagni lo puso en blanco sobre negro al recomendarle al tigrense que continúe su camino transversal por fuera del peronismo tradicional. Como dijéramos antes, la resolución de todas estas tensiones se darán fundamentalmente en el campo de lo político. Todavía adeudamos ese posteo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Sin romper la veda...

Algunas, cortas, reflexiones sobre estas elecciones para matizar la espera:

1. Siempre es un hecho trascendente, para mí por lo menos, entrar al cuarto oscuro, seleccionar mi boleta y depositar el sobre en la urna. Aunque no haya vivido la proscripción del voto popular, tengo conciencia de cuánto costó arribar a 30 años de democracia ininterrumpida.

2. Las PASO restan dramatismo y expectativa a las elecciones generales luego. Los resultados no variarán en gran medida del de agosto. No se prevén cambios en las posiciones entre candidatos, sí que varíen un poco los porcentajes. En 2011 Hermes Binner, cuarto en las primarias, finalizó como segundo. Pero era previsible (y las encuestas lo certificaban).

3. Las incógnitas son los números finales en la PBA (a diputados, pero también los consejos y la legislatura provincial. ¿Y qué pasará con las elecciones convocadas en el PJ?), Solanas o Filmus en la CABA, los números en Salta, Neuquén y si pueden esperarse noticias de Catamarca, La Rioja y Jujuy. Todo esto pensando en lo material y no en lo simbólico de la elección: los números en Senadores y Diputados.

4. Como ante cada elección, las denuncias de fraudes varios, de entrega de bolsones y otros tramuyos son regla general. El periodismo se agota en el denuncismo. Análisis se lo llevaron a marzo o lo tiene secuestrado Alfredo Casero en la clandestinidad.

5. Respecto a esto último, el análisis, podrán decirse muchas cosas mañana mismo. El kirchnerismo que ganó su octava elección consecutiva luego de 10 años y conserva en buena medida sus números en el Congreso, Massa que triunfó ante Cristina y Scioli en la PBA y es precandidato presidencial, el radicalismo que se consolida como fuerza nacional (junto al socialismo) y recupera un presidenciable en Cobos, el PRO que gana nuevamente en la CABA, luego de que los votos sumados de UNEN triunfaran en las PASO. No creo que deba cambiar mucho lo que ya había dicho inmediatamente luego de las Primarias.

6. Los principales distritos electorales verán triunfar a opciones opositoras: el FR, el PRO, el FAP, la UCR, Schiaretti en Córdoba (de allí, como mínimo, salen dos presidenciables. En el peor de los casos, para la oposición, cuatro). Los distritos que siguen tienen al FpV como triunfador. El FIT hará la mejor elección de su historia. Los agrodiputados de 2009 se marchan del Congreso con la cabeza gacha pero tendrán quien defienda sus intereses.

7. Recordamos a Néstor Kirchner. Lo extrañamos.

8. En un rato tendremos los primeros números.

viernes, 25 de octubre de 2013

El Game of Thrones del pantano político argentino

El pantano, contrario a lo que sostiene Schmidt en la Rolling Stone, no es únicamente peronista: el peronismo suele pelear en el barro, sí, pero el radicalismo tiene por costumbre resolver tranzas debajo de las cenagosas aguas de sus pantanos políticos, lo que suele restarles capital político. Ocurre que así no sólo se perpetúan dirigentes rosqueros, bendecidos por lobbies varios, sino que aquellos que poseen el dinero contante y sonante de la actividad política –los votos– suelen ser ninguneados debido a su escaso peso en el Politik Bur… digo, en el Comité nacional. Así les va.

Previo a la crítica de la nota (amable, porque creo que acierta en muchos de puntos) en la revista de interés general de la industria musical, quiero reconocerle algo: no son sólo las simpatías políticas del periodista las que lo llevan a concluir que “…la oposición no peronista cuenta entonces con una oportunidad para aspirar seriamente al poder en 2015. Habrán obtenido a fines de este mes buenos resultados en Mendoza, Ciudad de Buenos Aires, Corrientes, Jujuy y Santa Fe…”. Aquí lo advertimos inmediatamente luego de las PASO2013: los resultados en La Rioja, Catamarca o Santa Cruz habilitaban la hipótesis. Dos peronismos enfrentados en 2015, luego de doce, trece años de peronismo, también.

Ahora sí la crítica mordaz e implacable: Esteban Schmidt escribe como el culo. No, mentira; escribe bien, es un tipo lúcido, honesto intelectualmente y no replica los dogmas del periodismo opositor. No todos, por lo menos. Éste, las razones de orden judicial para explicar determinaciones políticas, me parece sí muy pobre: “…Cristina (…) ingresa en la cuenta regresiva de su larga estadía en el poder. Intentará entonces que los dos años finales le permitan o faciliten no quedar en gran desventaja, una vez en el llano, respecto de quienes tomen el poder, y tener entonces que recorrer tribunales para explicar su política o su fortuna…”. Sí, el cinismo monetario da chapa de realpolitiker, pero reducir la política a un instrumento de enriquecimiento le hace flaco favor a la real politik. Y uno gordo a quienes afuera de la política, pero condicionándola, asociándose a ella o simplemente aprovechando los márgenes de poder cosechados, se enriquecen en el sector privado. No existen monedas de una sola cara. Explica poco, además, de las tensiones relacionales entre factores de poder, de los condicionantes históricos, epocales, internos y externos. Es mucho más simple: lo hacen por guita. Sí, seguro, lo hacen por guita, pero si fuera sólo eso sería muy fácil avenirse a los requerimientos del establishment, levantarla en pala unos años, ceder la posta y retornar al llano como Domingo Cavallo por su casa. Los más pornográficos entregadores del patrimonio nacional no enfrentan responsabilidades por ello. Cual Al Capones, deben culpar a sus contadores por impuestos mal devengados o cuentas secretas no tan secretas. Claro, uno escribe esto y saltan los republicanos adalides de la honestidad: “¡¡sucio peronista justificador de la corrupción, del roban pero hacen!!”. Tu máma justifica la corrupción. Lo que digo es más simple: no fueron los vueltos con los que se quedó el menemismo los que nos llevaron al crack de 2001, sino sus políticas económicas subordinadas al Consenso de Washington. No fueron las coimas delarruístas en el Senado, sino la implementación de la flexibilidad laboral. ¿Se entiende? Deshistorizar, generalizar, honestificar no pueden formar parte de las reflexiones si queremos que estas sean efectivamente políticas y no tribuneras.

Respecto ahora sí a lo estrictamente político, se ha tornado un lugar común sostener que el kirchnerismo, en su fase cristino-zaninista, se liberará de la carga de la derrota en la PBA responsabilizando a Scioli. Es una sagaz estrategia discursiva, funcional al massismo y al republicanismo todo. Sí, CFK no tendrá reelección y –les guste a los kirchneristas o no– Scioli es quien aparece hoy –hoy, remarco– como el mejor posicionado para heredarla, y quien se ofrece como garante de una continuidad que englobe a la mayor parte del peronismo que durante esta década se nucleó en el FpV. Aquello de que los sistemas, aún los políticos, tienden a la homeostasis. Entonces, todos a por él. Suelte a los perros, Smithers. Es difícil, de todos modos, encadenar los argumentos cuando los discursos opositores se dirigieron contra políticas de orden nacional y personalizaron en Cristina: Ella o Vos, la firma ante escribano contra la re-reelección, la inflación culpa de Moreno, el ataque a la justicia –snif– independiente, etc.

Otronó (¿existe la palabra?): sostuvimos hasta el cansancio que Cristina se equivocaría de principio a fin si pretendiera jugar el rol que cumplió Menem contra Duhalde en la carrera que finalmente coronó a la Alianza en 1999. Menem (y quienes lo auspiciaban a la vez de criticarlo por la corrupción) buscaban proteger a su criatura: De la Rúa y no Duhalde era quien se proponía como continuador del modelo neoliberal. No creemos entonces que CFK pretenda divorciarse de la Liga de Gobernadores y troskizarse. Pensar además en un gobierno del panrepublicanismo –o uno de Macri– para retornar en el 2019 es tan utópico como el posadismo intergaláctico ganando el centro de estudiantes de una facultad de Ciencias Económicas, no jodamos. Por si fuera poco, sería una irresponsabilidad política entregar al pueblo como rehén de la ortodoxia económica para ser luego extrañado. Me niego. Sciolismo urribarrista o muerte. Bueno, no tanto. Ni sciolismo urribarrista ni mucho menos muerte. Peronismo que comprenda al kirchnerismo en su seno. Y recordemos otra de las tesis de este blog camino a 2015: la mejor posibilidad para el kirchnerismo pasa por redondear un tercer mandato saludable, virtuoso, a tono con la historia iniciada en 2003; no sólo en lo que se refiere al compromiso con lo inmediato sino, también, pensando en los libros de historia.

La conclusión final de Schmidt reza: “…Tal vez (…) sólo el peronismo sea capaz de fracasar descomunalmente en el gobierno sin perder bases de sustentación pero, aun así, queda lejos del mantra de que puede gobernar y la Argentina se dé una nueva oportunidad para probarse como una democracia de mejor calidad donde haya alternancia entre fuerzas de distinto signo, como sucede en los países prósperos y donde cada tanto la gente sufre, pero cada tanto”. Muy lindo, sí, esperanzador, Cobos, Binner y Sanz chochos, pero recordemos que esos países prósperos no alcanzaron su desarrollo en base al respeto por las republicanas reglas de la alternancia y el consenso político. Digo.

* Puesto que este posteo no representa un panfleto publicitario creemos que no quiebra la veda electoral. Puede ser, de todas maneras, motivo de interpretación por parte de la Corte Suprema y este humilde bloguero convertirse así en otro perseguido político más. Correte, Alfredo, haceme lugar...

jueves, 24 de octubre de 2013

Pliego de condiciones para 2015

No será un emérito como José Claudio Escribano, ni será una nota formal presentada en persona, feis tu feis -como dicen allí donde solía cortarse el queso-, pero el artículo de Alejandro Fargosi, ayer en LA NACION, bien puede ser leído como un “o si no... ¡resolvieron darse gobierno por un año, putos!". Claro, en el actual contexto ese año pueden ser cuatro y con reelección incluida. Es que pueden asustar todo lo que quieran, capo, pero sólo encontrarán un Presidente/a dócil a sus requerimientos si ese Presidente/a decide -él, solito, en su fuero íntimo, en la profunda soledad plena de vacío y matambre al roquefort de la noche- ser un blandengue y hacerles caso por unos minutos de popularidad, efímeros como docena de empanadas en mi cumpleaños.

Según Fargosi, peor que las armas que tiene La Cámpora (¿se referirá a sus cuentas de Twitter?) es el arsenal con el que el kirchnerismo sostuvo su Estado nazi durante estos años, para terror de los Darines, Gianolas y Caseros de la Patria. ¡La Shima-Uta que los parió!

Sostiene Fargosi que el próximo Presidente sólo será grande si deroga las leyes aprobadas para someter -¡oh!- a la Justicia. Sólo seremos un país democrático si terminamos con las prórrogas de la emergencia y las facultades extraordinarias (admisibles sólo en situaciones de Guerra como la pelea entre Moria y Sofía o Lanata y Luis Ventura). Debe sancionarse un nuevo régimen de coparticipación, derogarse la ley de abastecimiento, legislar sobre transparencia (regular sobre los vidrios polarizados, supongo), derogar -ofcors- la ley de medios y acabar con las persecuciones de la AFIP y, bueno, ¿qué puede decirse del INDEC que no haya sido dicho ya por prestigiosos académicos como Fernando Iglesias? (se lo extraña... ¡Volvé del voley, Fer!). “...¿Lograremos un presidente que nos abra la puerta al futuro y comience su gestión cambiando las leyes que le dan un poder inadmisible en una república?...", se pregunta, para -casi- finalizar.

Nos enternece tanto amor por la República, claro, pero creemos que Martínez de Hoz o Dromi tenían mayor poder de síntesis. En fin, casi que podríamos adelantar, jauretchianamente, que si el próximo Presidente/a cumple alguna de estas requisitorias, debe ser inmediatamente juzgado por alta traición a la Patria o, por lo menos, juzgado en sus capacidades para ser declarado un insigne pelotudo.

La macana es que a Fargosi no le faltan precisamente postulantes para que este vuelva a ser su país normal...

martes, 22 de octubre de 2013

Pagni y Massa: ¿peronismo o transversalidad?

El pelado analista, militante del sector racional del mitrismo, recomendó recientemente a Sergio Massa que en 2015 fuera a la caza del voto independiente. Manolo lo interpretó como un pedido para «…que “rechace expresamente” a sus “socios-Pares” (y se rodee de) Personalidades y Sellos, que no carguen con las “molestas” Bases, y que además sean “Presentables socialmente” ante las Clases Medias; en especial el Sector ABC1…». Es decir, Pagni estaría advirtiéndole a Massa que el personalismo puede vencer a la organización durante un acotado periodo tiempo (éste, de 2013 a 2015) y el resto (el peronismo) viene solo después (o si no, mejor, parece desear el pelado). No consideramos del todo equivocada la tesis. Pagni, para resumir, le recomienda que conserve el caudal electoral que con seguridad cosechará en estas legislativas, compuesto por voto peronista, sí, pero –como también sostiene Manolo– por voto republicano, progresista o, aún, antiperonista (o antikirchnerista; los límites suelen ser difusos). No lo dice, pero sugiere desde LA NACION que parte de ese caudal puede esfumarse si STM retorna a mixarse con el peronismo realmente existente. Manolo, en cambio, le advierte que, por fuera del peronismo, cuenta con pocas chances. Algo que también consideramos acertado.

¿Se observa la contradicción? Es que, al romper con el FpV, Massa pergreñó una estrategia a varios frentes. Por un lado, montarse electoralmente sobre una corriente de rechazo al kirchnerismo que se potenció desde 2011. Por otro, sus aspiraciones políticas no pasan por derrotar a Cristina sino que su competidor directo es Daniel Scioli. No es tanto el Congreso nacional, como aquí señaláramos, sino los consejos y la legislatura bonaerense sus objetivos primeros. Para continuar con la estrategia de poder massista, ofrece al electorado un kirchnerismo edulcorado mixturado con peronismo republicanizado y al sistema político (peronista y no peronista) la promesa de una apertura mayor que el kirchnerismo. Para ello se apoya en su Liga de Intendentes de distritos ricos de la PBA y teje alianzas con los sectores económicos que mayores reparos presentan frente al oficialismo nacional (Massa les promete recuperar injerencia decisional). Como nosotros, Pagni ve entonces que el espacio disponible para el crecimiento de una candidatura nacional de Massa difícilmente comprenda al peronismo nacional. No sólo por sus propuestas y alianzas, sino por el espacio que el FpV mismo ocupa y que no resignará alegremente. Sin una reconfiguración determinada por tropiezos económicos o una caída pronunciada de Scioli (que por ahora, según Zuleta Puceiro, no se verifica), 2015 enfrentará al panrepublicanismo del radicalismo y el FAP (¿+ Carrió?), al peronismo de la Liga de Gobernadores nucleado en el FpV y a un espacio más transversal en lo político (Liga de Intendentes) pero no en lo económico (zona núcleo) bajo el liderazgo de Massa.

Los sondeos para el próximo domingo 27 no parecen configurar un escenario catastrófico, además. Luego de registrar una brecha de casi 14 puntos inmediatamente luego de las PASO, el reconocimiento que de los resultados hizo el oficialismo estrechó ese margen a un más escaso 7 u 8%, nada muy alejado del casi 6% que separara a Massa de Insaurralde en agosto. Por eso STM debió asustar con el retorno de la re-reelección si la diferencia fuera inferior al 10%, y por lo mismo el turco Asís consignó que si la diferencia se incrementara en apenas un 1% significaría una derrota para Scioli. Silogismos estos últimos que tienen toda la apariencia de pretenderse profecías de autocumplimiento mandatorio antes que argumentos racionales. La expectativa, por si fuera poco, ha sido en parte despejada por las PASO.

Los resultados del próximo domingo 27 entonces, hacia el interior del peronismo, no configurarán la ventaja clara con la que CFK derrotara a Chiche Duhalde en 2005, ni el impacto simbólico que el triunfo de Cafiero significara sobre el aparato sindical al mando del peronismo derrotado en 1985. Podemos decir que Pagni lee en consecuencia que el escenario se configurará de manera similar al de finales del menemismo (algo con lo que coincidimos), pero pretende que Massa sea De la Rúa en lugar de Eduardo Duhalde. También que su Liga de Intendentes sea la Alianza antes que parte de un peronismo en relaciones promiscuas con el kirchnerismo. Si Sergio Tomás decidiera no escucharlo –aunque escucharlo es la opción que se lleva las palmas por ahora–, aquí consideramos que una ventaja de 10 puntos no significaría aún que ya derrotó al FpV (CFK, Scioli, gobernadores, diputados y senadores). La resolución del dilema peronista camino a 2015, creemos, será fundamentalmente política. Para no extender demasiado este post, volveremos sobre eso en otro.

domingo, 20 de octubre de 2013

Otra vez #Once

Estuve desconectado desde el viernes, y cuando leo anoche acerca del nuevo choque en Once, en el mismo andén, el dolor y la bronca me quitaron el sueño. Decidí no escribir en caliente. No es lo que estoy haciendo, de todos modos.
Hace un tiempo había bocetado un post resumiendo mis posiciones respecto al transporte ferroviario de pasajeros. Lo borré un día, con la esperanza de que no fuera necesario actualizar mis posiciones. Un error. Puedo resumirlas en el excesivo respeto al cumplimiento de contratos y modalidades preexistentes en lo que a las concesiones se refiere por parte del Gobierno nacional. Un gobierno que, en algunas cuestiones, demora en avanzar y lo hace luego, obligado por las circunstancias (el mérito radica en que avanza en la dirección correcta, haciéndose cargo, y no apelando a una profundización del método de entrega y privatización). Sostuve que estaba demostrado que el sistema de concesiones significaba un negocio fabuloso para los concesionarios y que si el Estado era quien la ponía y pagaba los costos políticos, era lógico que terminara con las concesiones (como vino haciendo). También con las tercerizaciones en mantenimiento, etc., vía nacionalizaciones, y que sería provechoso que el transporte, en las provincias, también concesionado, siguiera el camino trazado por el oficialismo nacional. Hemos defendido, cuando Castelar, casi en soledad el trabajo de Randazzo, uno de los pocos ministros con resultados concretos.

Ahora, ahora hay dolor por los accidentados, porque además su sufrimiento no será sólo físico, sino también el componente emocional, psíquico que los marcará. Todos continuarán usando diariamente el tren. Bronca por eso. Y bronca también porque a una semana de las elecciones es muy, muy difícil aceptar casualidades. El episodio Cabandié, apto para las suspicacias, está ahí también, para mostrar de qué son capaces quienes pretenden derrotar a un kirchnerismo que no cejó en sus intentos por marcarles la cancha. Con Menem no chocaban trenes, pero volaban embajadas y todavía anda Zulema Yoma discutiendo que lo de Menem Jr. fuera un accidente. Cabezas. En fin.

Suele ser sentido común que en épocas electorales las obras (sobre todo las municipales, las que más se ven) suelen acelerarse, incrementarse. Los taxistas putean por los cortes de calle y muchos ciudadanos concluyen que sería conveniente tener elecciones todos los años. No suele, en cambio, señalarse como crece el clima de violencia durante los periodos electorales. Lo hago ahora. Inseguridad, casos resonantes, choques de trenes, carpetazos, huelgas, cortes de calle, tomas de facultades, etc., todo recrudece cuando esperan (o saben) que tajadas mayores pueden ser capturadas. El poder se dispersa en el aire, a la espera de su reconfiguración.

Tengo poco más para decir. Sólo recomendar algunos posteos que pude leer. Gerardo Fernández considera que las brujas existen. Abel Fernández tampoco cree en coincidencias y hace un crítica a las trenzas de dinero y privilegio entre funcionarios y un sindicalismo al que también critica. Nando Bonatto hace una crítica social más amplia y Nicolás Rechanik señala que tampoco podemos simplemente responsabilizar al motorman. Aunque, como consigna Abel, fue una de las primeras reacciones de los pasajeros.

Este nuevo episodio impactó e impactará la vida de muchos. Es de esperar que exista algún impacto electoral, que será además potenciado por los medios opositores aunque sus argumentos, en el pasado, luego se probaran prejuicios intencionados frente a las pruebas aportadas y la actuación de la justicia.