Hoy leemos:
...A las permanentes sorpresas que producen gremios y piqueteros, se suman puebladas espontáneas a raíz de la inseguridad. Aquí también el kirchnerismo pierde la calle. Su deserción en el control del delito es una de las grandes contradicciones de un gobierno que promueve la intervención del Estado en todas las áreas y que brilla por su ausencia donde está en juego la vida....Decíamos ayer: «la tercera pata es la deslegitimación, una vez más, de lo político (hola, Lanata): corrupción, feudalismo, ausencia de federalismo y Cristina está loca».
Hoy leemos:
...¿Padece Cristina Fernández de Kirchner severos desbordes emocionales o todo es parte de una gran simulación? ¿Sigue gravemente afectada por la muerte de su esposo o teatraliza un dolor de viuda que la ayudó a obtener pingües resultados electorales? ¿Sufre ataques paranoicos cuando denuncia intentos "destituyentes" por todos lados o bien forma parte todo eso de una estudiada sobreactuación con un fin político?...Decíamos ayer: «así tenemos, entonces, la constante búsqueda de enfrentar a Scioli con Cristina. Cristina vs. ex aliados, como resumen».
Hoy leemos:
...Después de tantas acusaciones falsas del kirchnerismo sobre supuestos golpismos ajenos, ha sido la primera autoridad política de la Nación la que habría promovido la destitución del gobernador Daniel Scioli. El relato del intendente de Lanús, el kirchnerista Darío Díaz Pérez, sobre una conversación con la Presidenta, la muestra a ésta casi desesperada para que Scioli se vaya cuanto antes de la gobernación...Las tres principales columnas de LA NACION abarcan los tres tópicos. No hay sorpresa, no hay innovación, es casi aburrido ya. De todas maneras, nuevamente, el que se destaca por agregar algún matiz realista al asunto es Fernández Díaz cuando, al hablar sobre seguridad, dice:
...El sentido común indica que deben atacarse las causas mientras se atacan los efectos, y el kirchnerismo no sabe qué hacer. Y como no sabe qué hacer, no hace nada. [no es del todo cierto "peeeeeroooo"...] (...) el progresismo tiene que armar un verdadero plan de seguridad y no regalarle a la derecha esa bandera. [Es una sana advertencia para lo que se viene] La derecha suele ser rústica y cruel, y tiene un romance implícito con la mano dura. Vaya paradoja: al borrarse, el kirchnerismo le regala a la oposición un gran tema electoral y nos condena a nosotros a una futura política cavernaria.







